Los personajes no me pertenecen, si no a Cressida Cowell, CN y ahora Netflix, pero la historia es completamente mía, ¡así que no copiar!
Para Aclarar : Astrid tiene entre seis a siete meses de embarazo.
/Hipo/
Estoy en el centro de Berk, los días en estos 2 meses han estado tranquilos, casi no hay problemas, más que alguno que otro dragón descontrolado, además Astrid va bien con su embarazo, aun que eso no implica que su genio haya mejorado, mis labores de jefe las he cumplido a la perfección y... Chimuelo aprendió o mejor dicho se resignó a tener a Ventisca corriendo a su alrededor todo el tiempo.
-Entonces puedo cortar la madera de esta parte y lograr un mejor flote- me dice un vikingo.
-Así es, si no te resulta podemos probar con otra forma- le doy dos palmadas en el hombro como apoyo.
-Gracias Jefe- sonríe emocionado y se va.
-¡Hipo!- escucho a mis espadas, Patapez corría para llegar hasta donde estaba yo, apenas llegó no dejaba de respirar muy rápido- lle...gó una ca... carta ufff - dijo dando una respiración honda- ¿no crees que hay mucha altura en Berk?- me pasa la carta.
-Ya lo creo- le digo mientras abro la carta y luego leo lo que dice, se trataba de una invitación a una reunión urgente de Jefes vikingos que se haría en la isla Thorn en cuatro días, para llegar tendría que irme mañana temprano.
- ¿Que dice Hipo?-
-Debo ir a una reunión de Jefes, partiré mañana en la mañana- le digo haciendo una mueca.
-Pe..pero acaso...¿ crees que sea una mala noticia?- dice mi amigo preocupado.
-La verdad Patapez, solo lo sabre cuando este allá- también estaba preocupado, aun recuerdo el relato de mi padre sobre la última reunión y como apareció Drago Manodura, pero era mi responsabilidad y tengo que ir- debo preparar mis cosas.
-Oh no... Astrid no estará de acuerdo de que vayas- comenta miedoso- ni se como se lo dirás...
Supiro- bueno yo...-
-¿Decirme que?- aparece Astrid con una sonrisa, ahora ocupaba vestidos, ya que eran más cómodos, su vientre ya era más grande, esto hacía notar su claro embarazo.
-Y..yo, yo..., verás Astrid... - comienzo a decir nervioso y ella levanta una ceja.
-Yo me voy- dice Patapez y se escapa, genial, que gran amigo.
-¿Entooonces? - dice ella.
-Mañana temprano saldré de Berk- comienzo a decir despacio.
-¡Oh! ¿ y a donde iras? - me mira fijamente, no podía mentirle, me conoce demasiado bien, como yo a ella y sé que ella sabe que algo escondo.
-A la isla Thorn, habrá una reunión de jefes y debo ir - rió nervioso, ella abre grande los ojos.
-¡¿Qué?! - Grita- No, no, no, no irás - se me acerca para apuntarme con su dedo índice y empujarme el pecho con el- es muy peligroso, me rehusó a quedar viuda y con un hijo huérfano de padre- desesperada, tomo su mano con las mías y la acaricio, la tranquiliza un poco- no lo hagas...
-Astrid, es mi responsabilidad, debo ir, y no quedaras viuda ni nuestro hijo sin padre- le sonrió- solo sera una semana, volveré te lo aseguro, además en la carta enfatizan de que es muy importante- ella suspira y mira al suelo pero le tomo el mentón para que me mirara- ¿confías en mí? -
-¿Y si sucede lo de la última vez?- pregunta con miedo.
-M'lady... ¿confías en mí?- le pregunto otra vez, nos miramos unos segundos y luego ella asiente.
-Con mi vida, pero te amo y no soportaría que te pasara algo-
-Tranquila, no olvides que aun nos queda mucho que hacer, quiero ver a nuestro bebé nacer y crecer y quien sabe quizás tener otros más- levanto las cejas juguetonamente.
-Oh Claro... como tu no llevas el peso y el dolor en tu espalda- rueda los ojos de forma irónica, y luego hace una mueca- Ah... creo que alguien se mueve muy fuerte-
-¿Se movió? - digo emocionado, mi corazón comenzó a latir fuerte de la emoción, me encantaba sentir cuando nuestro bebé se movía en su vientre es tan... no tengo palabras para describirlo, pongo las manos en su vientre y efectivamente siento movimientos- es un bebé muy sano o eso dice mi madre cada vez que lo ve moverse-
-Se emociona cuando escucha tu voz- suspira para controlar sus molestias, aunque también estaba sonriendo- volviendo al otro tema... solo te pediré una última cosa, lleva a Chimuelo contigo, por favor-
-Lo haré- le sonrio y le doy un beso- ahora iré a arreglar algunas cosas, ¿si? ¡Chimuelo!- llamó y aparece Chimuelo- Hola amigo- le acaricio la cabeza y me subo en él- nos vemos en un rato en casa - le digo antes de volar a mi esposa.
/Astrid/
La reunión a la que irá Hipo me da mala espina. Lo supe apenas me comenzó a contar sobre la carta, pero también sé que haga lo que haga él ira igual, y que no me dejara acompañarlo, camino a la casa junto a Tormenta.
-¿Por que me tuve que casar con el hombre más terco de Berk?- le digo.
-Grr- me ronronea y me acaricia con su cabeza.
-Sé que te agrada Tormenta y a mi también créeme, es solo que a veces me colma los nervios- suspiro y me apoyo en ella.
-Gruuuu-
-¡Tienes razón! quizás Valka lo haga reconsiderar el viaje, gracias chica, siempre sabes que decir- le beso la cabeza y entro a la casa, lo primero que veo es a Valka revisando unos adornos que ella había hecho.
-Hola Astrid, llegaste justo a tiempo, terminé esta decoración para la habitación del bebé, ¿que te parece? - me muestra un colgante grande con bordados en forma de dragón y el escudo de Berk.
-Oh Dioses, es precioso Valka- veo encantada el adorno- te quedo muy bien y sé que quedará precioso en la habitación de mi hijo, gracias- le digo feliz.
-no hay de que, gracias a ti seré abuela- ríe, pero luego deja de reír al verme preocupada- ¿sucedió algo?-
Me siento y la miro- Es Hipo, llego una carta para él, debe ir a una reunión de Jefes y se va mañana temprano- juego con mis manos- tengo miedo Valka, Estoico nos contó que en una de las últimas reuniones había aparecido Drago Manodura y que había quemado el lugar, ¡Estoico apenas salió vivo!- tirito un poco.
Ella suspira- Tienes miedo que ocurra lo mismo ahora y que Hipo este en peligro- me dice seria y me mira con ternura, ella se habia vuelto una segunda madre para mi, siempre nos cuidaba y nos daba consejos, sin duda Hipo tiene unos padres encantadores.
-Si, por favor Valka, eres su madre, quizás si se lo dices tú él no irá- le pido.
Se sienta frente a mi y hace una mueca muy parecida a las que hace Hipo- Astrid... créeme que te entiendo más que nadie, yo tampoco quiero que le suceda nada a mi hijo, pero... es verdad que es su responsabilidad y ni tu ni yo podemos ir contra sus decisiones - me intenta explicar, siento una opresión en mi pecho, ella me toma la mano para tranquilizarme- Hipo es valiente y fuerte, sabe como defenderse, ahora debemos confiar más que nada en él-
- Tienes razón- digo triste - ¿como lo haces?- ante la pregunta me mira confundida- me refiero a saber como controlarte en estas situaciones- aclaro.
Ella ríe- cuando tenía tu edad y recién me había casado con Estoico también habían cosas que me desesperaban o me mataban del susto, pero luego me di cuenta que esta bien preocuparse pero también no se debe vivir con miedo, uno debe tener fe a las personas que uno ama, no dudo que tengo tanto miedo como tú, pero conozco a mi hijo y sé que no le pasará nada-
-Gracias Valka, siempre me das muy buenos consejos, sin ti no sé que estaría haciendo- me rio y luego me quejo un poco- creo que iré a descansar un poco, mi espalda me esta matando- me paro y ella me intenta ayudar.
-¿Quieres que te lleve algo?-
-No- niego- hablamos luego - subo las escaleras y me tiro a la cama, al instante me quedo dormida.
/Hipo/
Cuando llego a casa no era tan tarde, recién el sol se había escondido y ya tenia todo listo.
-Hola mamá- la saludo cuando la veo mientras entro.
- Hola hijo, supe de tu viaje- me dice con una sonrisa preocupada.
-No me digas, Astrid te contó y apuesto que también estas en desacuerdo- niego.
-Nop, la verdad, no- contesta, me sorprende su respuesta- entiendo que es tu debes Hipo pero aun así debes cuidarte mucho, eres mi hijo y me preocupo por ti pero también confió de que sabrás llevar todo-
-Gracias mamá- la abrazo y ella me abraza- sé que Astrid es nueva aun en todo esto, al igual que yo pero no me gusta verla disgustada- suspiro- hablando de ella, ¿ ya llego?-
-Esta en la habitación descansando, yo igual lo haré, buenas noches hijo- me besa la mejilla y se va a dormir a su cuarto, yo subo a mi cuarto y veo a mi rubia dormida sobre la cama, sonrió, la iba extrañar demasiado... quizás podamos hacer algo antes de que me vaya, me acerco a ella y le acaricio el vientre, siempre lo hacia mientras ellas dormía, luego le acaricié el rostro.
-Hey... Astrid, despierta-
-¿Mhh?- despierta y abre los ojos somnolienta- ¿ya te vas?- dice triste y se sienta, me mira con ojos de tristeza y se me rompió el corazón.
-No M'lady, aun es de noche- le acaricio el rostro- quiero pasar tiempo contigo, te llevare a un pequeño paseo de despedida-
-Esta bien- sonríe y se levanta con cuidado, entonces ambos salimos de la casa, obviamente primero nos pusimos ropa abrigada, hacia mucho frió- y... ¿ que haremos?-
-Es una sorpresa- tomo su mano- sígueme - comienzo a caminar con ella hasta que llegamos al muelle, el mar se veía muy brillante ya que la luna y las estrellas se reflejaban en el agua.
-La noche esta muy brillante- sonríe mirando al mar y luego a mi- gracias por traerme-
-Esto aun no termina...- digo y la llevo a un pequeño bote, subo y ella me mira curiosa- ven, te ayudo a subir- le tomo las dos manos y la ayudo a que no se caiga.
- ¿sabes como guiar esta cosa?- me mira divertido apenas se da cuenta que miro los comandos curioso.
-Claro que si- tomo el timón y lo hago andar- ¿ves? no fue tan difícil-
-Lamento ofender sus talentos Jefe- ríe y se pone junto a mi y suspira hondo mientras cierra los ojos- que relajante es esto-
-Si...- hago lo mismo y luego nos miramos, nos sonreímos con ternura- Astrid... te voy a extrañar-
-y yo a ti- se alza de hombros- no tendre quien me abrace en estas noches tan heladas- sonríe.
-y yo quien me golpee mientras duermo- bromeo y ella hace una mueca haciéndose la ofendida- es broma-
-Si claro...- me golpea el brazo- eso es por burlarte de tu esposa- camina a la orilla del bote.
-¡Hey! faltó lo otro- me acerco a ella con un puchero.
Ella ríe- no sé de que hablas-
-Mhh... - digo entrecerrando los ojos, me puse atrás de ella y la abrace por la espalda- te enseñaré algo-
-Esta bien- sonríe apoyándose más en mi.
-¿ves esas estrellas de allá?- pongo mi mentón en su cabeza, tomo su mano y apunto con la mía tres estrellas alineadas en el cielo- Se dice que es donde se encuentran los Dioses-
-¿Quien te dijo eso?- me pregunta curiosa.
-Lo leí en un libro- digo sin complicación y me alzo de hombros- se dice que ayuda a todos a encontrar el camino a casa, solo hay que seguirlas-
-Entonces... tengo la esperanza de que al verlas pienses en Berk- se da la vuelta y quedamos frente a frente, la abrazo de la cintura para apegarla, dentro de lo que se puede por el vientre, a mi- y que ellas te traigan de regreso a mí-
-Te prometo que así será- junto nuestras fuentes- volveré en una semana-
-Te esperaremos con ansias- dice, muchas veces se refiere a ella como, el bebé y ella y eso me encantaba, le sonrió con ternura y le acaricio el rostro, de apoco nos fuimos acercando cada vez más, nuestras respiraciones se mezclaron y nuestros ojos se cerraron, así comenzaron las caricias entre sus dulces labios y los míos, siento como sus manos acarician mi cuello mientras siento como mi mente explota por la suave conexión.
Se separa por la falta de aire- si mueres... te mataré- dice ruda, yo rió y la callo con otro beso antes de que siga regañandome.
-Es hora de irse a dormir, aun que no tenga muchas ganas de dejar este lugar- digo desganado y me separo para ir al comando del bote, doy la vuelta para volver a Berk, veía como la luz de la luna caía en Astrid y como el agua se reflejaba en sus ojos, se veía preciosa, le sonrió y sigo guiando el bote.
-¡Mira Hipo!- me grita emocionada - Es un Colmillo Afilado- apunta a un dragón que se acercaba a nosotros con una gran sonrisa y la lengua afuera, apenas se acerca volando junto a nosotros Astrid le acaricia el mentón, el dragón cierra los ojos disfrutando de la caricia y mueve la cola.
-Vaya... parece que le agradas- le digo.
-Eso parece- encantada, el dragón nos siguió hasta que llegamos al muelle y nos vayamos del bote, luego el Colmillo Afilado se fue a los establos y nosotros a nuestro hogar, nos cambiamos la ropa y nos dormimos abrazados, disfrutando la compañía del otro.
/Astrid/
Al día siguiente nos levantamos y todos salieron a despedir al jefe, Hipo arregla las cosas a los lados de Chimuelo, se fija bien de que nada este suelto y luego nos mira.
-Bien... a llegado la hora, los veo en una semana- dice con su aire de Jefe, lo miro aun preocupada, se acerca a mi y me sonríe.
-Te veré pronto, a ambos- acaricia mi vientre y luego me da un beso, todos nos ven y aplauden, me sonrojo un poco y sonrió cuando él se separa y me guiña un ojo, se sube a Chimuelo, me acerco.
-Debes cuidarlo por mi, ¿si, confió en ti Chimuelo?- le susurro en el oído a su dragón, este me mira seguro, sé que loo hará, no conozco a nadie más que lo puedo hacer mejor que Chimuelo.
-¿Que le dijiste?- me pregunta curioso Hipo.
-No eres el único que tiene secretos con tu dragón- le digo y el hace una mueca- te amo Hipo-
-Y yo te amo a ti- dice tierno y toma bien las riendas- ¡adiós!- grita para todos y luego toma vuelo, contengo la respiración apenas lo veo alejarse.
-Estará bien, de verdad- aparecen Eret y los demás a mi lado.
-Lo sé- digo segura- Es Hipo-
-Oye... ¿Te comiste una roca o un gran huevo de dragón?- me dice Brutacio.
-¡Argh, Brutacio! ¿Cuando entenderás de que estoy embarazada? es normal de que este así - me giro enojada y me voy caminando.
-Excelente idiota- dice Brutilda y golpea la cabeza de su hermano con la suya.
Notas de la autora: Uff hace mucho no subía nuevo capitulo, no saben lo feliz de estoy de volver a escribir, lamento tanto la demora... es que la Universidad me tiene muy atariada y hace poco salí de vacaciones de invierno, por cierto muchas gracias por el apoyo a la historia y por desearme un feliz cumpleaños, todos los capítulos son para ustedes.
Ahora, DEJEN REVIEWS y comenten que quieren que suceda en los próximos capítulos o que se les viene a la mente sobre la reunión misteriosa de jefes.
Los quiere
Kobato
