Esto lo tengo que decir :P, nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de JustAskSunKing, yo solo traduzco.
No podía faltar mi amiga y compañera Erica Castelo que siempre me ayuda a corregir mis horrores, gracias por siempre estar ahí.
Gin and Juice
May I kick a Little somenting for the G's?
And, make a few ends as I breezee through
Two in the mornin' and the party's still jumpin'
'Cause my momma ain't home
Bella sabía antes de coger el teléfono para llamar a Rosalie que su idea probablemente terminaría en un castigo del jefe, pero se sentía inquieta y salvaje y necesitaba una salida. Al demonio las consecuencias, como a su madre le gustaba decir.
El jefe Swan estaba patrullando, y Bella sabía por experiencia que tenía hasta aproximadamente dos de la mañana antes de que llegara a casa de la estación. Si la bonita viuda de La Push estaba trabajando en asistencia a emergencias del departamento esa noche, incluso podría ser más tarde. Así que, cuando llamó a Rosalie, sus instrucciones fueron claras.
"Llama a todos los que conozcas y diles que voy a tener una fiesta. B.Y.O.B (1). Tienen que estar aquí a las diez. Y necesito que todos se vayan a la una para poder limpiar y pretender que nada ha pasado."
Eligió a Rose por unas cuantas razones, una de las cuales era que Rose podía divertirse más que cualquiera de sus otros nuevos amigos, y no tenía miedo ponerse un poco salvaje. Alice hubiera rechazado la idea en un instante, y Bella todavía no estaba lo bastante cómoda como para tramar hacer de las suyas sola con cualquiera de los chicos. Los amigos hombres eran una rareza, y ella no podía identificar muy bien la línea entre coqueteo amistoso y comportamiento inapropiado.
Especialmente con Edward.
Ella rechazó esos pensamientos antes de que llegaran demasiado lejos. Edward estaba prohibido. Él se merecía a una chica sin antecedentes criminales. Alguien cuyos padres no pensaran que era una causa perdida.
Desafortunadamente, Edward fue el primero en llegar. Se detuvo en la entrada a las 9:45. Alice no estaba por ningún lado.
Bella se forzó a sonreí con naturalidad cuando abrió la puerta. No habían hablado sobre su conversación nocturna en la casa de él, y habían pasado varias semanas. El deprimente frío de diciembre llenaba el aire entre ellos y saturaba toda interacción.
"Hola, tú." Su voz se escuchó alta y nerviosa.
"Hola. Uh. Alice quería venir pero—"
"Cree que nos van a atrapar," Bella terminó de decir, sonriendo con sinceridad esta vez.
Alice era diez meses mayor que Edward pero a menudo parecía ser la hermana menor. Edward siempre estaba al pendiente y trataba de cuidar de ella. Bella admiraba eso, sobre todo porque siempre había fantaseado con tener un hermano o hermana, alguien a quién acudir cuando las cosas se ponían realmente difíciles.
Edward se encogió de hombros a forma de disculpa.
"Traje algo de vodka." Le ofreció la bolsa que colgaba de su hombro. "Mi papá casi no bebe, y mi mamá generalmente bebe su vino. Lo vacié en una botella de plástico y llené la botella de vodka con agua. Nunca notarán la diferencia."
"Wow, Edward, eso fue… de verdad astuto." Bella agarró la bolsa y se rio.
Se encogió de hombros. "Puedo ser astuto."
"¡Eres el rey de la astucia!" Bella proclamó. "¿Qué te parece un trago? Si no te gusta el vodka, estoy tomando ginebra. La traje conmigo desde Arizona."
"Bien pensado."
El problema cuando invitas a "todos" en el instituto de un pueblo pequeño a una fiesta era que, inevitablemente, todos se presentarán. Para la medianoche, eran tantas las personas que llenaban la pequeña casa de dos plantas que adolescentes se desbordaban hacia el patio, fumando y bebiendo y ni siquiera trataban de no hacer ruido.
Una fiesta con baile se desató en la sala, y Bella estaba dichosamente ajena a lo fuera de control que se había puesto su fiesta. Rosalie y Emmett se estaban besuqueando en la cocina, Jasper estaba con los marihuaneros en el porche trasero, y Bella estaba embriagada en la sala tratando de enseñar a Edward cómo bailar.
"¿Así?" Él cerró sus manos en puños y las levantó por encima de su cabeza, sacudiendo su trasero en un movimiento claramente nada sexy.
"¡Estás haciendo mi parte!" Bella se echó a reír y agarró sus manos. Ella las bajó y lo hizo que agarrara sus caderas. "Así."
Alguien lo empujó, y terminaron pegados contra la pared. Él estiró una mano para equilibrarse, y repentinamente, ella estaba rodeada de él, su aroma a sudor y loción para después de afeitar y algo distintivamente silvestre llenó sus sentidos.
"Hueles bien," dijo soñadoramente.
Unas bebidas antes, no se hubiera atrevido a dar a entender lo mucho que lo adoraba secretamente por miedo a darle falsas esperanzas, pero estaba lo bastante ebria como para hacer a un lado su determinación y solo disfrutar del calor de su sólido pecho contra el suyo. Él se acercó y subió su mano libre por su brazo, erizando su piel. Ella se estremeció.
"Tú también," susurró él. Las palabras se perdieron en el ritmo de la música.
"¿No quieres bailar?" Ella se acercó a él y entrelazó sus manos detrás de la espalda de él. Sus caderas se mecieron al ritmo de la música.
"¿No lo estamos haciendo?" Tuvo que gritar para ser escuchado, pero eso no le resto intensidad al momento.
"¿Qué?"
Ella levantó su mano y tiró de su cuello, forzándolo a detenerse. Él se encontró mirándola a los ojos, ojos que le recordaron los de una leona en caza. Motas doradas lo hicieron caer.
"Bella."
Ella parpadeó y comenzó a apartarse, pero él la sujetó. Ella lamió sus labios.
"Voy a besarte ahora," anunció él.
"No deberíamos." Pero no se movió para detenerlo.
"Eso no es un no."
El sonido de la fiesta se desvaneció en el fondo, y el único sonido que Edward escuchaba era el de su sangre latiendo en sus oídos. No apartó la mirada de ella al acercarse, solo cerrando los ojos cuando titubeante rozó su boca con la suya.
Ella se quedó quieta, sus ojos cerrándose. El latido de su corazón igualaba el ritmo de la música, pero era mucho más ruidoso que cualquier vibración que provenía de los altavoces. Él confundió su inactividad con rechazo y se retiró despacio, pero antes de que pudiera alejarse demasiado, los dedos de ella se cerraron en un agarre férreo en la parte de atrás de su cuello. Cuando su boca cubrió la de él con avidez, pinchazos de luz explotaron en su visión. El calor de sus labios era el cielo, su lengua un fuego que dejaba su marca.
Las manos de ella subieron debajo de su camiseta y rozaron su espalda, sus dedos presionando su columna. Piel se deslizó sobre piel hasta que ella tocó la cintura de sus jeans, y por un breve momento, él se preguntó si la detendría si llevaba su mano a su cierre. Antes de que pudiera convencerse a sí mismo de comportarse, escuchó las sirenas.
La atmósfera festiva se volvió caótica en segundos. Adolescentes salieron disparados por las ventanas y la puerta trasera, huyendo por sus vidas a medida que la única patrulla del pueblo se acercaba a la casa de la fiesta. Rosalie agitó su mano a forma de disculpa mientras sacaba a rastras a Emmett y Jasper por la parte de atrás, los dos muy borrachos y drogados para ver hacia dónde iban. Tan rápido como la fiesta había empezado, terminó.
Edward, al haberse estacionado en la entrada, estaba atrapado.
"Esto es… menos que increíble," dijo a nadie en particular.
Bella se arrojó al sofá, claramente resignada a su destino.
"Eres un buen chico. Tal vez no sea tan duro contigo."
La puerta se abrió de golpe y se estrelló contra la pared.
"¡Papá!" Dijo Bella alegremente. "Llegaste a casa temprano."
Mientras examinaba el daño en su habitación principal, los ojos de Charlie se posaron en el chico despeinado y con la mirada vidriosa que estaba parado culpablemente justo al sofá.
"Chico, te voy a dar hasta la cuenta de dos para salir de una maldita vez de aquí. Después de eso, voy a presentar cargos."
Edward no necesitó que se lo dijera dos veces. Cuando salió corriendo por la puerta trasera—la opción de la puerta delantera cancelada por la formidable figura del jefe Swan—escuchó el inicio de lo que de seguro sería una larga y fea discusión. Por lo que se escuchaba, Bella iba a recibir el castigo de su vida.
Pista 5: Come To My Window, Melissa Etheridge
(1) Bring Your Own Bombs en español 'Traigan sus propias bombas' al decir bombas se refiere a bebida alcohólica de su gusto.
Alguien comentó por ahí que al parecer Bella se iba a pasar castigada cada capítulo y por lo que acaban de ver, sí jajajajaja. Y está pervirtiendo al chico bueno de Forks :P ¿Será que los padres de Edward no se den cuenta del cambio en él? Y aunque Bella ya reconoció que le gusta Edward, se sigue resistiendo, ya veremos si decide darle una oportunidad. Espero que les haya gustado el capi y espero ansiosa sus comentarios, qué les gusto más y qué piensan que pasará entre estos dos.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Nayeli, Adriu, LicetSalvatore, Leah De Call, calvialexa, Chayley Costa, Alejandra1987, lizdayanna, Hanna D.L, Labluegirl Mellark, Alfa, Cary, Pam Malfoy Black, Maribel, rosy canul, Manligrez, saraipineda44, patydmn, Klara Anastacia Cullen, gsaavdrau, libbnnygramajo, krisr0405, bbluelilas, injoa, soledadcullen, Mafer, Ericastelo, Gabriela Cullen, nnuma76, Tata XOXO, Sully YM, myaenriquez02, tulgarita, EmDreams Hunter, Yoliki, lagie, freedom2604, Laury D, y algunos anónimos. Nos leemos en próximo, puede ser pronto, dependiendo de ustedes.
