Esto lo tengo que decir :P, nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de JustAskSunKing, yo solo traduzco.

No podía faltar mi amiga y compañera Erica Castelo que siempre me ayuda a corregir mis horrores, gracias por siempre estar ahí.


Linger

I swore, I swore I would be true (1)

And honey so did you

So why you were you holding her hand

Is that the way we stand

Se les estaban acabando los rincones oscuros para esconderse. El semestre de primavera tenía solo dos semanas en curso, y Edward y Bella ya conocían cada grieta, recoveco y armario de conserje que les garantizara dos o diez minutos de dicha ininterrumpida.

"¿Crees que alguien tenga idea de que algo está pasando?" Edward jadeó entres besos ardientes.

"¿Alguien, quién? Porque creo que nuestras unidades paternales saben demasiado, si sabes a lo que me refiero."

Ella mordió su lóbulo, y él se sentía dividido entre estremecerse del placer o apagarse completo con el recuerdo de su madre sentándose con él y explicándole cómo usar apropiadamente un condón.

"Ya sabes. Los chicos. Alice."

Ahora definitivamente estaba perdiendo el ardor. Mencionar a su hermana había sido un error.

Ella gimió en frustración y dejó de intentar distraerlo.

"¿Importa? Nos estamos divirtiendo. Me gustas. Te gusto." Sacó rápidamente su lengua y con ella hizo una línea subiendo por su cuello. "¿Por qué nos importa lo que otros sepan o no?"

Se estaban acercando incómodamente a un tema en el que Edward pasaba mucho tiempo pensando. Quería que Bella fuera su novia, de verdad lo deseaba, pero Bella parecía huir de cualquier cosa que pudiera declarar oficial su tierna relación. Se divertían en cualquier momento y lugar en el que hubiera una oportunidad, y cuando no la había, hablaban de lo que sea que se les ocurriera. Cuando ella se aburría, se iban en alguna loca aventura que inevitablemente terminaría con uno o los dos siendo castigados. Los padres de él estaban preocupados.

Edward se estaba enamorando.

Bella levantó la mano y alisó una arruga entre sus ojos. "No lo hagas."

"¿Qué no haga qué?"

"No pienses demasiado."

Lo besó otra vez, y cuando pasó sus dedos por su cabello, sus preocupaciones desaparecieron. Su mano buena, la que no estaba enyesada, subió por su blusa y hacia los ganchos en la parte de atrás de su sujetador, donde sus dedos abrieron con destreza los broches. Deseó poder alardear de su recién descubierta habilidad con solo una mano, pero la única persona que estaría impresionada era Bella, y ella ya lo sabía.

"¿Cuántos necesitamos?"

Alguien iba a entrar al cuarto de equipo donde estaban ocultos, y rápido. Un hombre. Los instintos protectores de Edward tomaron el control y empujó a Bella detrás de él, incluso cuando su sujetador colgaba seductoramente de un brazo.

"¡Ay!" Gritó.

Las luces se encendieron, y Jasper dio vuelta a la esquina. Por un segundo pareció confuso y sorprendido de encontrar a dos de sus amigos en un lugar oscuro y aislado, y entonces sus ojos se iluminaron como en la mañana de Navidad.

"Tú… y… ella…y, ¿joder, B, ese es tu sujetador? Y oh, Dios mío, ¿lo sabe Alice?"

Las palabras salieron en un torrente de balbuceos, y Edward no pudo contener la risa. Bella soltó un suspiro y acomodó su sujetador.

"No," dijo con dureza. "Y tú no le vas a decir."

Edward giró su cabeza de golpe, dirigiéndole una mirada penetrante. Ella se retorció sintiéndose culpable.

"No es el momento," insistió. "Tienes que mantener la boca cerrada, Jas. ¿Por favor?"

Los ojos azules de Jasper se disparaban de la mueca molesta de Edward a la mirada suplicante de Bella. Titubeó.

"¿Qué recibo yo?"

Bella se le quedó viendo con la boca abierta. "¿Qué recibes tú?"

"Sí." Cruzó sus brazos. "Por mantenerme callado. Quiero una compensación."

Edward soltó un resoplido. "¿Qué te parece una gran bolsa de jódete? Vamos, Bella, déjalo que hable. A quién le importa, ¿recuerdas?"

Le lanzó sus palabras a la cara con vehemente fuerza, y ella tuvo que contener otra mueca. Sabía que lo lastimaba al mantener su distancia, pero también sabía que a la larga le lastimaría menos si las cosas entre ellos se quedaban en algo casual. No podía defraudarlo si no le ha prometido nada.

Trataba de no creer que cada palabra, cada beso, cada caricia era una promesa que le hacía a él.

"Toda la burla que quieras," Bella le ofreció. "Lo que quieras servirnos, pero tiene que ser discreto hasta que decidamos decirle a la gente."

"¿Lo que quiera?" Jasper insistió. "¿Se vale de todo?"

Edward lanzó sus manos hacia arriba. "No puedo creer que estás accediendo a esto. Yo solo… como quieras, Bella."

Y por primera vez en su joven relación, él la dejó primero.

Jasper lo vio irse y luego se volvió de nuevo hacia Bella.

"Bueno, él acaba de quitarle todo lo divertido a esto, ¿no crees?"

Ella rodó los ojos. "Lo superará."

Se dio la vuelta para seguirlo, pero se detuvo cuando Jasper puso una gentil mano en su brazo.

"No te metas con el toro a menos que quieras los cuernos, B. Solo un consejo de amigo."

"Lo que digas, Vernon." Se fue sin mirar atrás.

No pudo dejar de pensar en él por el resto de la tarde, en parte porque parecía que donde sea que fuera, alguien estaba hablando de él. No podía escapar.

No en la clase de inglés, donde el señor Berty mencionó la oferta de Edward de tocar el piano en el musical de primavera.

Voy a faltar a ese, pensó.

No en la clase de español, donde su nombre estaba frente a ella en una lista de estudiantes que se habían apuntado para recibir más información sobre un intercambio cultural de dos semanas a México el siguiente verano.

No en historia del mundo, donde el entrenador de béisbol-guion-maestro no dejó de hablar de las habilidades de Edward en el diamante en vez de hablar de la dinastía Ming.

Béisbol. Aburrido.

El universo se burlaba de ella, negándose a permitirle olvidar la perfecta forma en que la hacía sentir, y cómo la hacía desear detener toda la mierda de perder el tiempo y descubrir cómo ser simplemente Bella, para que pudieran ser solo Bella y Edward, juntos.

Culpó al universo por lo que sucedió en el comedor esa tarde.

Estaba ocupada en sus asuntos, solo tratando de conseguir un pedazo de pizza y una lata de coca de dieta, cuando Jessica Stanley tuvo el descaro de empezar a hablar de Edward justo ahí en la fila.

Jessica y su mejor amiga, Lauren Mallory, estaban enfrente de Bella, y no se molestaban en mantener su conversación en privado.

"Te digo, Edward Cullen se ve muy bien. Como un súper sexy Brandon Walsh (2)." La risita aguada de Jessica sacó a Bella de quicio. "Se ve como que podría hacer que una chica la pasé bien y algo más. Apuesto a que tiene un monstruo dentro de esos jeans deslavados."

"Ha estado soltero por mucho tiempo." Lauren le dio a su amiga una sonrisa perversa. "¿Sabes? Apuesto a que ese tipo de sequía pone a un chico un poco… ansioso."

"¡Apuesto a que así se lastimó su muñeca!"

Las chicas se rieron mientras, detrás de ellas, Bella hervía de la rabia.

Jessica alborotó su cabello y ajustó su jumper de mezclilla. "Creo que voy a ir con él."

"¡A por él!" Lauren dijo.

Bella se forzó a quedarse donde estaba mientras veía a Jessica pavonearse por la cafetería. Tembló de la rabia cuando su rival lanzó sus rizos hacia atrás y sacó el pecho. Casi se contuvo, pero entonces Jessica cometió un error fatal.

Lo tocó. En verdad estiró su mano y la puso sobre la de él.

"Muy bien, Stanley, ¡apártate!"

Bella se salió de la fila y atravesó furiosa la cafetería, ignorando los rostros atónitos y animados de sus compañeros de escuela.

"Bella, qué—"

"¡Quita tus asquerosas manos de él!"

Los ojos de Edward se abrieron como platos, y su mirada atónita se movió rápidamente entre las dos chicas, como si no pudiera decidir dónde mirar primero. Bella estaba radiante en su furia, pero Jessica se veía muy graciosa atontada.

"¿Disculpa?" Jessica de alguna forma se recuperó, y cruzó los brazos, fulminando a Bella con la mirada. "Que yo sepa, es un país libre."

"Bella," Edward dijo con calma, "Ella no estaba—"

"Cierra la boca, Edward," Bella escupió. "Estoy hablando con la puta."

"Oh, perra, ¿cómo acabas de llamarme?"

"¿Acabas de llamarme perra, perra?"

Ya había una pequeña multitud reunida. Alice, Rosalie, y Emmett se abrieron paso al frente a empujones.

"¿Hay algún problema, Bella?"

Rosalie miró a Jessica por encima del hombro, dándole a la chica una mirada de puro desdén.

"Esta no es tu pelea, Rose. Aunque, gracias."

Rosalie se encogió de hombros y retrocedió.

"¡Sigo sin saber cuál es tu problema!" Dijo Jessica. "Solo estaba hablando con él. No eres su novia. Él puede hablar con quien quiera."

No eres su novia.

Las palabras hicieron eco en el cerebro de Bella y luego algo reventó. Ella chilló, un sonido espeluznante que hiela la sangre, y se lanzó al otro lado del círculo de adolescentes, donde agarró un montón de los peinados rizos de Jessica y tiró con tanta fuerza como pudo.

Solo la soltó cuando se trajo un puñado de cabello, tieso por el spray. Tiró el cabello al suelo, escupió en él, y luego lo pisoteó con la pesada bota en su pie. Rosalie contuvo un resoplido de admiración.

Enfurecida, Jessica lanzó un contraataque, sus largas uñas buscando sangre. Los estudiantes gritaron, y la gente empezó a tomar partido. Cuando Bella le dio un puñetazo a Jessica en el estómago, estallaron los aplausos.

Edward observaba anonadado por la incredulidad. Un minuto, había estado completamente absorto en la partitura para ¡Oklahoma! Y su sándwich de mantequilla de cacahuate, y luego Jessica Stanley estaba poniéndole las tetas en la cara. Lo siguiente que vio, fue a Bella, aterradora y hermosa, pateándole el trasero a la competencia.

Emmett esquivó la pelea y se detuvo justo a un lado de Edward.

"Alguien debería detenerlas," comentó, observando como Jessica agarraba el cuello de la ombliguera de Bella y tiraba de ella.

"Ajá."

"No sabía que inspiraras ese tipo de devoción en cuerpo estudiantil femenino, amigo."

"Yo tampoco."

"Bien, entonces."

Jessica se dio por vencida y se desplomó en el suelo a los pies de Bella, sollozando y sosteniendo otra mata de rizos castaños enmarañados.

Bella era un desastre, pero era un desastre victorioso. Su cabello enredado seguía intacto y unido a su cabeza, aunque Jessica había conseguido enredarlo algo. Desde sus Doc Martens raspados a sus mallas rotas y su falda de colegiala católica, Edward nunca la había encontrado más atractiva.

Emmett estiró su mano y ayudó a Jessica a ponerse de pie, ignorando las burlas de su novia.

"Ven, Jess. Vamos a que te limpies."

Bella se sentó junto a Edward con un fuerte suspiro y apoyó su cabeza en el hombro de él a medida que la multitud se dispersaba.

"Soy una idiota," dijo ella.

"Lo sé."

"¿Me perdonas?"

Él la miró a los ojos y todo lo que pudo ver fue pasión y esperanza.

"No sé," le dijo despacio. "Ese fue un despliegue bastante humillante. ¿Tienes idea lo que es tener a dos chicas peleándose a puñetazos por ti en medio del comedor?"

"Eso depende," ella dijo con sorna. "¿Las chicas están cubiertas de gelatina y/o lodo?"

"Ninguna de los dos."

"Voy a responder tu pregunta con otra pregunta." Rodeó su cuello con sus brazos. "¿Sabes lo que es ser besado hasta que quedes sin sentido por tu novia que acaba de moler a palos a una zorra y te ganó como el premio que eres?"

Él sonrió. "No lo sé."

"Bueno, entonces, déjame mostrarte." Ella se inclinó hacia delante y le dio un sonoro beso, sin molestarse en lo más mínimo por ser discreta. Las señoras del almuerzo los miraban para cuando se apartaron por aire.

"Wow."

Alice los miraba con la boca abierta por el shock, pero Rosalie solo se rio.

"Lo sabía. Emmett me debe diez dólares."

Un anuncio por el altavoz se estrelló directamente en su euforia colectiva.

Isabella Swan, por favor repórtese en la oficina del director de inmediato. Isabella Swan a la oficina del director.

Edward la besó una vez más antes de que ella se pusiera de pie.

"Tengo que dar la cara," dijo con un suspiro. Sus ojos cayeron en la solitaria mata de cabello, e hizo una mueca. "En realidad creo que merezco lo que reciba por esto."

No habían pasado dos minutos desde que se fue cuando Jasper llegó a escena, sin aliento y jadeando por aire.

"Escuché… pelea… Bella… Edward," dijo con un resuello.

Alice chilló. "¡Bella y Edward están juntos!"

Jasper se desplomó en la silla junto a ella y miró furioso a su amigo. "¿En serio, amigo? ¿Ni siquiera pude hacer una broma primero?"

Pista 7: Hero, Mariah Carey


(1) Juré, juré que sería fiel

Y cariño tú también

¿Entonces por qué sujetabas su mano?

¿Es así como son las cosas?

(2) Brandon Walsh era un personaje de la serie televisiva Beverly Hills 90210, interpretado por Jason Priestley.


Pobre Jessica, no supo con quién se enfrentaba jajajaja la dejaron calva. Al menos eso sirvió para mostrarle a Bella que había otras dispuestas a estar con ella si no hacía algo. Ahora son novios, ¿será que al fin Bella se apacigüe un poco? Mmmm… ya veremos. Espero que hayan disfrutado del capítulo, como siempre, espero ansiosa sus reviews para saber qué les pareció, qué fue lo que más les gustó, y dependiendo de su respuesta podemos tener pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: gsaavdrau, Labluegirl Mellark, AstralShadow, LucyGomez, LicetSalvatore, PaolaIsabel, somas, Leah De Call, Laury D, freedom2604, Lady Grigori, alejandra1987, bbluelilas, tulgarita, libbnnygramajo, lizdayanna, Alfa, Anne, LeidaJim, Pam Malfoy Black, Manligrez, saraipineda44, Ali-Lu Kuran Hale, injoa, Sully YM, nnuma76, Ericastelo, Tata XOXO, Klara Anastacia Cullen, rjnavajas, Techu, krisr0405, lagie, carolaaproboste.v, Mafer, soledadcullen, patymdn, Gabriela Cullen, myaenriquez02, y algunos anónimos. Nos leemos en el siguiente, espero que sea pronto ;)