Esto lo tengo que decir :P, nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de JustAskSunKing, yo solo traduzco.

No podía faltar mi amiga y compañera Erica Castelo que siempre me ayuda a corregir mis horrores, gracias por siempre estar ahí.


Crazy

You're packin' up your stuff, (1)

And talkin' like it's tough

And trying to tell me that it's time to go. Yeah!

But, I know you ain't wearin' nothin' underneath that over coat.

And it's all a show. Yeah!

Después que sus lágrimas se secaron, Bella pasó días leyendo y releyendo la despedida de Edward. Las crueles palabras de Alice resonaban en sus oídos, y no podía concentrarse en nada más. En cierto modo, estaba orgullosa de las agallas que Alice había demostrado al confrontarla. Al parecer había influenciado a más que solo Edward. Ni soñar que la pequeña y tímida Alice hubiera dicho esas cosas en septiembre.

Alice tenía razón en muchas cosas, pero estaba muy equivocada en una.

No había terminado. Ni por asomo.

El ver su resignación en papel avivó el fuego en Bella. Lo recuperaría aun si tuviera que arrastrarse en el lodo frente a toda la escuela. Pero necesitaba de un poco de ayuda.

Encontrar a Emmett a solas era un desafío, porque ella era el enemigo público número uno en lo que a Rosalie respecta. Bella apreciaba su lealtad pero estaba eternamente agradecida que la señora McCarty hubiera criado a su hijo para que viera al mundo decididamente de una forma diferente al blanco y negro. Emmett nunca dejó de ser amable, incluso cuando todos sus amigos se volvieron contra ella. Sin la sonrisa amigable de Emmett, Bella no creía que hubiese podido soportar esas primeras semanas devastadoras.

Al fin lo localizó en su trabajo después de la escuela atendiendo la fuente de sodas en el comedor temático de los 50 en Main Street. Su enorme figura llenaba un encantadoramente adorable uniforme de servidor de sodas, y Bella comprendió por qué Rosalie a menudo pasaba horas solo sentada en el mostrador y mirándolo.

Él la saludó con su característica sonrisa. "Hola, B. ¿Una malteada de fresa?"

Ella lo calló con una mirada determinada. "Estoy aquí por algo importante, Emmett."

Él hizo una pausa cuando vio lo seria que estaba.

"Necesito tu ayuda."

"Ayuda, te la puedo dar," dijo en seguida. Dejó el vaso que estaba secando sobre el mostrador y apoyó sus codos. "¿Algo que necesites en particular?"

"Sí, necesito a Edward. Lo necesito como al aire, Em."

Él esbozó una sonrisa y abrió la boca, pero ella levantó una mano, con el calor inundando sus mejillas.

"No estoy bromeando, ¿de acuerdo? Soy una estúpida adolescente, y hago mierdas estúpidas, y arruiné todo. Pero lo necesito, y necesito tu ayuda para demostrárselo."

El plan se puso en acción el siguiente fin de semana. Una simple demostración no sería suficiente para convencer a Edward de que era en serio, de modo que la Operación Enamorar a Edward tenía varias etapas. La etapa final, que sería develada el lunes por la tarde, requería un poco de ayuda adicional. Para eso, Emmett convenció a Jasper a que le echara una mano. Jasper no estaba muy entusiasmado en ayudar a la chica que había destruido por completo el corazón de su mejor amigo, pero cuando escuchó lo que planeaban hacer, el rebelde en él no pudo evitar decir que sí.

El plan empezó el viernes por la noche, en la noche del estreno de ¡Oklahoma! Bella se presentó temprano para asegurarse de conseguir un buen asiento. Eligió un lugar con vista al foso de la orquesta donde Edward se encargaría del piano. Tenía esperanzas de que la viera antes de que las luces se apagaran y la obertura iniciara, pero al salir lentamente con el resto de la orquesta, estaba particularmente concentrado en la música frente a él.

Se veía pálido y un poco más delgado, aunque los círculos oscuros bajo sus ojos se habían desvanecido un poco. Ella esperaba que estuviera durmiendo, pero si su propia experiencia servía de ejemplo, no lo estaba haciendo. Por otro lado, Edward evidentemente había aceptado su rompimiento. Quizás eso le ayudaba a descansar mejor.

Una pequeña chica rubia que Bella había notado cerca del salón de música algunos días afinaba su violín cerca del piano. Edward dijo algo, y ella se rio con fuerza. Él esbozó una sonrisa, no la sonrisa que guardaba para Bella, pero aun así algo cálida y más que amigable. Bella luchó contra el impulso de huir. Incluso si él decidía no perdonarla, tenía que seguir adelante con el plan. No podría vivir consigo misma si no lo hacía.

Se sentó al borde de su asiento durante todo el musical, aunque no por el argumento. Luchó por apartar la mirada del foso donde Edward dirigía la orquesta en el piano. Aun cuando no podía verlo, saber que estaba tan cerca era suficiente para distraerla. Cuando las luces se encendieron para la última llamada antes de bajar el telón, ella se estremeció por la anticipación.

Por debajo de su asiento, sacó un ramo de rosas rojas. Mientras todo el mundo salía del auditorio hacia el pasillo donde los actores esperaban, Bella se dirigió vacilante hacia el frente del escenario. Edward estaba bromeando con el baterista cuando se acercaba. Ella aclaró su garganta, y él levantó la vista de su música. Su sonrisa rápidamente se desvaneció.

"Uh." Ella se quedó sin palabras. Se habían estado evitando el uno al otro por más de un mes, y de pronto él estaba muy cerca, mirándola sorprendido con la boca abierta.

"Buen trabajo."

Sacó las rosas por detrás de su espalda y se las ofreció a él. El baterista empacó su equipo en silencio y se marchó, sintiendo que el momento no debería interrumpirse.

Edward tomó despacio las flores que le ofrecían, como si fueran una bomba a punto de explotar. "¿Gracias?"

"Lo hiciste muy bien." ¿Por qué sus palabras sonaron tan extrañas y forzadas? "Lo disfruté."

Él arqueó una ceja y frunció el ceño. "¿En serio? Porque podría jurar que los musicales no eran lo tuyo."

"No lo son," dijo con sinceridad. "Pero quería ver tu actuación. Estuviste increíble, Edward. Estoy muy… estoy muy orgullosa de ti."

Una sonrisa complacida se apoderó del rostro de él, pero sus ojos permanecieron distantes.

"Quería decirte que todas esas veces que pensaste que tal vez no estaba escuchando o que no me importaba… bueno, no fue así." Se quedó mirando las rosas en las manos de él, tratando de apegarse al guion.

"Gracias." Sus palabras no sonaron como pregunta esta vez.

Ella levantó la vista para ver sus ojos y los encontró más cálidos que antes. De tan cerca, casi podía distinguir las motas negras y doradas que resaltaban del verde en sus iris. Podía mirar a esos ojos por horas.

En vez de eso, estiró sus brazos y lo abrazó brevemente. Su familiar aroma inundó a Edward, y cerró sus ojos e inhaló. El que Bella se presentara al musical fue extraño y desconcertante, sobre todo dado su reciente decisión de permanecer tan lejos de ella como fuera posible. A pesar de la firmeza de esa decisión, no pudo evitar titubear un poco cuando su calor y su perfume lo rodearon. Ella lo soltó muy pronto.

"Bien," dijo ella entre su aliento. "Bueno, te veré luego."

Con esas curiosas palabras, huyó del auditorio.

La mañana siguiente era el juego anual de béisbol del Instituto Forks contra los rivales regionales, el Instituto de Port Angeles, que siempre atraía a una grande multitud al instituto. Edward por lo general sentía algo de ansiedad antes del juego, a pesar del hecho de que había estado en el equipo desde que estaba en primer año. El ruido de la multitud tan a menudo ausente en las gradas, fue suficiente para echar a volar las mariposas en su estómago.

Le echó un vistazo a los asientos, casi esperando ver a Bella merodeando en la orilla de las graderías. Su abrazo y una promesa de verlo lo habían mantenido despierto la mitad de la noche. En la mañana, exhausto por la terrible noche sin dormir, se reprendió al espejo. Habían terminado, y una propuesta de amistad no cambiaba eso.

Emmett le dio una palmada en la espalda, sacándolo de un susto de sus pensamientos. "¿Estás bien, amigo? Te ves mal."

Edward se encogió de hombros incómodo. Él y Emmett habían hablado sobre este rompimiento una o dos veces, pero en realidad no pudo obligarse a abrirse sobre lo mucho que Bella lo había lastimado. Después de todo, Emmett y Rosalie rompían una o dos veces al año, y nunca parecía hacerle algo a Emmett. Por otro lado, Emmett podía decir con algo de confianza que una vez que las cosas explotaban, Rosalie volvía. Bella simplemente no lo hizo.

"Muy bien," dijo Emmett. "Solo mantén la cabeza en el juego."

Él la vio por primera vez durante la séptima entrada. No estaba seguro cuánto tiempo había estado Bella ahí, pero por lo que veía había pasado bastante tiempo preparándose para el juego. Estaba ataviada de la cabeza a los pies en azul marino y dorado, sus mejillas pintadas con su número, diecisiete. Cada mano portaba un dedo de espuma, que debieron haber sido reliquias de algún viejo juego al que había asistido el jefe Swan. Su cabello largo estaba peinado con dos trenzas, y cada una tenía entretejido un listón de un color brillante. El despliegue del espíritu de la escuela era impresionante, sobre todo para una chica que una vez declaró en voz alta que los deportes organizados eran inútiles y aburridos.

"¡Vamos Espartanos!" Gritó, su voz ronca como evidencia de que había estado gritando por algún tiempo.

Emmett lo sorprendió mirando y sonrió. "Qué atuendo, ¿eh?"

Todo lo que Edward pudo hacer fue sacudir su cabeza en asombro. "Sí."

Por el resto del juego, estuvo muy consciente de ella. Cada vez que él hacía algo particularmente impresionante, la suya era la única voz que podía distinguir de entre el rugido de la multitud. No estaba seguro si ella estaba tratando de quedar bien con sus amigos o joder con su cabeza, pero no se atrevió a esperar por la alternativa. No era posible que lo quisiera recuperar. No después de todo lo que había pasado. Ella lo saludó desde las gradas después de que ganaron el juego, sonriendo de oreja a oreja. Deseó que hubiese ido a saludarlo, pero al parecer tenía planes, porque desapareció no mucho después.

Él no durmió nada ese domingo por la noche. Dejó de intentarlo como a las cuatro de la mañana. Cuando su mamá bajó a las seis, lo encontró sentado a la mesa del desayuno mirando hacia el bosque que bordeaba la propiedad, con una taza gigante de café en la mano.

"Esa cosa impide tu crecimiento." Alborotó su cabello.

La miró con ojos cansados, y ella suspiró.

"¿Otra mala noche?"

Él refunfuñó.

"¿Esa chica de nuevo?"

Su mamá todavía no podía obligarse a mencionar a Bella por nombre. Había expresado la esperanza de que su hijo saliera ileso de su primer gran romance, pero hasta ahora, estaba terriblemente decepcionada. Antes de la aparición de Bella en el musical y el juego de béisbol, él pensó que estaba en la recta final. Ahora había vuelto a la melancolía, y su mamá no ocultaba su preocupación.

Asintió y tomó un gran trago de café. "Tengo un extraño presentimiento, mamá. ¿Alguna vez los has tenido?"

Ella se sentó junto a él y siguió su mirada hacia los árboles. "Todo el tiempo. ¿Cuál es tu presentimiento?"

"Que algo grande va a suceder. No sé si es algo bueno o algo malo, pero ya viene."

Su madre se acercó y besó su mejilla. "Espero que sea bueno."

"Yo también."

En el quinto periodo, recibió su respuesta. La señora Goff estaba cuestionando a Eric Yorkie sobre su lectura asignada de Don Quijote cuando el intercomunicador emitió un estridente chillido. Todos se sobresaltaron.

"¡Sí!" Emmett susurró.

Edward se le quedó mirando a su amigo. "¿Qué está pasando?"

"Lamento la interrupción."

La voz de Bella se escuchó fuerte y claro, aunque sonó como si estuviera respirando con dificultad.

"Solo quería decirle a Edward, que hay un mensaje para ti en el campo de fútbol. Tal vez quieras subir a la cima de las gradas para poder verlo. Sí. Está bien. Adiós."

Toda la clase se volvió para mirarlo. Él se sonrojó y se volvió hacia Emmett.

"¿Sabes de qué se trata esto?" Siseó.

Emmett se encogió de hombros y sonrió, sus ojos brillando.

"Si estás listo, Edward," la señora Goff dijo con seriedad. "Vamos a continuar la lección."

"Lo siento," Edward murmuró.

Cuando la campana sonó para el almuerzo, él salió disparado al campo de fútbol.

No fue el único. Al parecer, toda la escuela se moría de ganas por saber del mensaje para Edward. Para cuando llegó a las graderías, un pequeño grupo de personas ya le habían ganado, y más venían detrás. Estudiantes señalaban al campo y se reían, y cuando lo vieron, estallaron en aplausos.

Emmett chocó con su espalda cuando él se paró en seco, de pronto, sin saber si realmente quería ver el mensaje que Bella le prometió.

"¡Edward!" Jasper lo llamó desde la parte superior de las gradas.

Alice estaba a su lado, con una expresión de renuente diversión. Le sonrió con poco entusiasmo.

"¡Sube, amigo! ¡Tienes que ver esto!"

Sintió como si estuviera subiendo las escaleras a la horca. Todo a su alrededor, eran rostros sonrientes riendo y susurrando. Cuando al fin llegó a donde estaban Jasper y su hermana, por poco no pudo mirar.

Pero cuando lo hizo.

Le tomó un segundo registrar lo que estaba mirando. Alguien, presuntamente Bella, había usado herbicida en el campo de forma artística. Enormes letras marrones deletreaban su mensaje en palabras que se extendían por el campo.

BELLA AMA A EDWARD

"Oh, mierda," susurró. Sus piernas temblaron, y Jasper y Emmett lo agarraron de cada codo. "Oh, mierda."

"¿Verdad?" Jasper se echó a reír. "Ella va a estar en detención de por vida."

"¿Bella hizo esto?" Edward se quedó atónito, su cabeza dando vueltas. Bella ama a Edward. Eso significaba…

"Bueno, Em y yo ayudamos," Jasper dijo. Alice suspiró con fuerza. "Por cierto, cuando tú y B se reconcilien, ¿te importaría convencer a tu hermana de que me levante el castigo?"

"No estás castigado," dijo Alice en voz baja. "Pero ella sí."

"No sé." Emmett se rio entre dientes. "Tal vez no por mucho tiempo."

"¿Cuándo fue que ustedes… qué fue… quiero decir, ella fue…?" Edward finalmente logró sentarse, mientras a su alrededor los estudiantes continuaron reuniéndose y señalando. Él no sabía si estaba más avergonzado o confundido.

"Ella me pidió ayuda," Emmett explicó. "Yo incluí a Jas. Él me ayudó con el mensaje, y yo estuve vigilando. Bastante bien, ¿eh?"

"Ignorando el enfoque loco y retorcido," Jasper reflexionó, "No está mal."

El comportamiento extraño de Bella se reprodujo en la mente de Edward. Se presentó en el musical, en su juego de béisbol… quería que él supiera que le importaban sus cosas tanto como a él le importaban las de ella. Le estaba demostrando que podía estar ahí para él. Que lo amaba.

"Mierda."

"Eres muy elocuente. Alguien debería pagarte para escribir comedias románticas."

Se dio la vuelta en su asiento. Bella estaba ahí, abrazando su cuerpo. Él se le quedó mirando.

"No, en serio," siguió hablando. "Creo que John Hughes podría dirigirla, y Meg Ryan y Tom Hanks podrían coprotagonizarla. Podría ser Sintonía de Amor (1) se encuentra con 16 Velas."

Él se puso de pie.

"Ya sabes, si eso de la música no funciona para ti."

"Bella," la interrumpió.

Ella dejó de balbucear. Él dio un paso vacilante hacia adelante, y ella bajó de un salto de su posición dos hileras arriba de él. Sus ojos estaban brillantes e inseguros, pero los de él estaban claros.

"Voy a besarte ahora."

Las personas observando aplaudieron, y cuando los labios de él se estrellaron con los de ella, Bella solo pensó en una cosa.

Finalmente.

Pista 11: Can You Feel the Love Tonight, Elton John


(1) Estás empacando tus cosas

Y hablando como si fuera difícil

E intentas decirme que es el momento de irse. ¡Sí!

Pero sé que no llevas nada bajo ese abrigo

Y que todo es un show. ¡Sí!


Ahora su locura estuvo a su favor :) y ha recuperado a Edward Awwwww… Ella sabía que tenía que demostrarle que sí estaba interesada en sus cosas, no porque le gustaran, sino porque le gustaban a él. Sin duda algo que toda pareja debe hacer. Y aunque Alice no estuvo muy contenta, al menos no se opuso, y lo que hizo consiguió que estos dos volvieran. ¿Será que ella se imaginó que eso pasaría? ¿Un reto más para Bella? Mmmm… ¿qué dicen ustedes? Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, espero sus comentarios. Recuerden que son sus palabras son las que nos animan a seguir dedicando este tiempo para su diversión, y a ustedes no les cuesta nada tomarse tan solo unos minutos y decir gracias, o si les gustó o no el capítulo, recuerden eso por favor.

Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Pam Malfoy Black, Tata XOXO, terewee, freedom2604, Ali-Lu Kuran Hale, Lady Grigori, Techu, carolaaproboste.v (ya viste que no fue mucho drama nena ;)) nnuma76, Alfa, calvialexa, Ericastelo, LucyGomez, Manligrez, tulgarita, lagie, myaenriquez02, libbnnygramajo, Sully YM, injoa Laury D, Adriu, Silas Whitlock, Yoliki, patymdn, lizdayanna, gsaavdrau, Labluegirl Mellark, alejandra1987, bbluelilas, Mafer, Gabriela Cullen, Hanna D.L, Nayeli, krisr0405, rjnavajas, Leah De Call, y algunos anónimos. Nos leemos en el siguiente.