LOS PERSONAJES DE INUYASHA NO ME PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE LA GRAN RUMIKO TAKAHASHI, SOLO LOS TOMO PRSTADOS PARA LA REALIZACION DE ESTA HISTORIA, LA CUAL SI ES COMPLETAMENTE MIA.

aclaraciones: lo que está entre guiones son _dialogos_ y entre comillas y cursiva "pensamientos", los puntos suspensivos solos, son cambios de escena. Dicho esto, lo que sigue.

_ ¿De verdad crees… que si no lo amara, me hubiera entregado a él?_ le contestó con otra pregunta ignorando lo que el chico comenzaba a sentir por ella. Viéndolo fijamente a esos ojos azules que la veían expectantes, ella no entendió por qué. Pero parecía… ¿triste?

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Bankotsu no pudo hacer otra cosa que voltear su rostro y bajar la mirada completamente al suelo, le dolió más de lo que esperaba…

_ Supongo que no_ le contesto cabizbajo. _"¿ por qué demonios tengo que sentir algo por ella?, esas cosas no deberían importarme, con Sara tuve suficiente de chicas así"_, pensaba el joven, refiriéndose a "las chicas populares y complicadas".

De pronto Kagome se levantó, sorprendiendo así al chico…

_ ¿A dónde vas?_ le preguntó ya que comenzaba a caminar hacia las escaleras.

_ Quiero irme de aquí… las clases ya comenzaron, será mejor salir ahora, no quiero toparme con nadie._ dijo triste, no era una cobarde, pero todas las cosas se le juntaron.

_ Mph, ¿entonces piensas huir?... no creí que fueras de ese tipo de personas…_ intentó animarla muy a su estilo.

_ ¡¿Y qué demonios quieres que haga?!_ preguntó en un grito de dolor y frustración, con el ceño fruncido.

Bankotsu ya se encontraba de pie, viéndola fijamente, esta chica tenía un carácter muy cambiante, primero triste, luego furiosa, después melancólica, y ahora otra vez furiosa. Se rascó la cabeza intentando comprenderla y decirle algo que la animara.

_ Pues hacerle frente a las cosas… ¿qué más?_ dijo sonando despreocupado y encogiéndose de hombros. Logrando molestar a Kagome.

_ No todo es así de sencillo Bankotsu…_ dijo con la voz quebrada nuevamente por el llanto, un nudo se formó en su garganta, logrando lastimarla cada vez que hablaba, _...no entiendes… todo lo que yo era… ¡YA NO EXISTE… MALDITA SEA!_ le gritó, y recargó su espalda en la pared, ocultando con sus manos completamente su rostro. Lloraba amargamente.

Él por su parte, ya no sabía que más hacer, apretó el puente de su nariz con dos de sus dedos _" ¿quién entiende a las mujeres?"_ pensó y suspiró…

E hizo lo único que sintió y se le ocurrió. Se acercó lentamente, con sus manos sujetó las de ella y la jaló hacia su cuerpo… volvió a abrazarla. Kagome se sentía tan vacía, tan desesperada, tan sola… que agradeció internamente el hecho de que él estuviese con ella, por segunda vez, cuando más necesitaba de alguien, ahí estaba, y ni siquiera eran amigos. Ella se aferró a él tanto como pudo, rodeo con sus brazos su fuerte espalda, lloraba en su pecho, ahora ni el calor, ni la sensación de sentirse protegida por él, la calmaban, al contrario… creía llorar más amargamente, porque estaba tan sola, no contaba con nadie, que Bankotsu… siendo una persona ajena a ella, tenía que estar a su lado.

_ Debes calmarte Kagome…_ le decía apoyando su barbilla en su cabeza_... no creo que sea bueno que te vean así_ dijo ahora con un brazo rodeándole la pequeña cintura y con el otro acariciando su cabello.

_¿P-por qué… por qué todo me tiene que pasar a mí?_ le preguntó hipeando por el llanto, mientras se aferraba más al cuerpo del joven de larga trenza.

Él no supo que responderle, solo siguió abrazándola, con su cabeza apoyada en la de ella.

Mientras tanto… en las oficinas del plantel, se encontraban esperando a ser atendidos por el director, dos jóvenes, ambos con evidentes signos de la pelea, por la cual estaban ahí…

_ Eres un imbécil, ni creas que esto se ha quedado aquí_ sentenció Koga.

_ Deja de fastidiar sarnoso, por tu estúpida culpa, ahora no tengo idea dónde se encuentra Kagome…_ respondió fastidiado Inuyasha.

_ ¡A ella ni te le vuelvas a acercar!, ¡es más… olvídate de que existe!_ dijo Koga más que molesto.

_ Eso jamás lo pienso hacer… que te quede bien claro, Kagome fue mía, ES mía… esto es solo una muy mala jugada, no sé quién fue el responsable, pero lo voy a averiguar, y ella volverá a mi…_ sentenció muy seguro de sí mismo, el engreído Inuyasha.

_ Dirás lo que quieras, pero Kagome no te va a perdonar, según los rumores que escuché de camino aquí, tú le tomaste esa foto… eso ella jamás te lo perdonará y yo menos…_ le dijo serio y mirándolo de manera retadora.

_ Ella me ama, de lo contrario no se hubiera entregado a mi ¿no crees?_ se burló del chico _ ella me perdonará, tal vez no inmediatamente, pero lo hará, pues yo no armé todo este lío, tendrá que entenderlo._ aseguró.

_ Escúchame bien imbécil…_ iba a replicar pero fue interrumpido por la secretaria que salía de la oficina del director.

_ Ustedes dos… el director los espera _ dijo señalando la puerta, por la que recién salía.

_ Si_ contestaron ambos chicos y se dispusieron a entrar a la oficina.

En el aula de 3E, salón de Kagome, Ayame estaba más que furiosa, ni siquiera prestaba atención a la clase…

_"No puedo creer que a pesar de ver la fotografía de Kagome con Inuyasha, Koga siga prefiriéndola… no solo eso, la defiende a capa y espada… creo que fue contraproducente lo que hice…"_ pensaba la pelirroja, moviendo constantemente un pie, en señal de nerviosismo. _" hubiese sido mejor no meterme, después de todo ella ya era novia de Inuyasha, aunque yo no lo sabía… MALDITA SEA… todo me sale mal…"_ no podía creer la suerte que tenía _"ahora hasta peleándose por ella, ¿por qué Koga?, ¿por qué no me puedes ver de la misma manera que a Kagome? ¿Por qué?_ pensaba mientras apoyaba su cabeza en su pupitre.

Volviendo a la dirección.

_ Según me informan, ustedes dos fueron los responsables del escándalo ocurrido en la sección de 3er. Semestre… saben perfectamente que está prohibido alterar el orden en la institución y mucho más, el agarrarse a golpes dentro del plantel… y bien, ¿qué tienen que decir?_ preguntó con un tono solemne el no tan mayor director a ambos jóvenes.

Ninguno mencionó palabra, aguantarían el castigo impuesto, pero no se iban a pedir disculpas entre ellos o hablarían de lo ocurrido.

_ Veo que es inútil insistir, pero debo de suponer que está relacionado con este indigno papel_ dijo aventando sobre la mesa, una copia que llegó a sus manos. Los vio fijamente y por sus reacciones se dio cuenta que estaba en lo correcto.

Los dos chicos vieron sorprendidos una copia, por la cual el nombre de Kagome estaba por los suelos, y ambos bajaron su mirada. En especial Inuyasha, no quería pensar qué era lo que les esperaba, en especial a Kagome.

_ Joven Nakagawa, usted quedará suspendido dos días, esperaré la llegada de sus padres para que vengan por usted, si esto vuelve a ocurrir, no habrá otra oportunidad y quedará dado de baja definitivamente. Ahora salga y espere a sus padres._ le dijo a un cabizbajo Koga.

_ Sí señor_ y salió dejando a un preocupado Inuyasha dentro.

_ Y en cuanto a usted señor Taisho, las cosas son más serias de lo que parecen…_ dijo serio, mientras recargaba sus codos sobre el escritorio y con una de sus manos se sobaba las cienes, muestra de que tenía un gran problema en las manos. _...lo que muestra esta hoja, parece indicar que… el lugar donde ustedes se encontraban… era dentro de esta institución._ dijo más que serio, preocupado.

Inuyasha tenía que mentir, de lo contrario nada evitaría que los expulsaran definitivamente, eso se lo debía a Kagome.

_ No es así, señor_ dijo el peliplata, _yo me hago responsable de todo, fue mi descuido_ no quería mencionar a Kagome, pues si el director no la mencionaba, era tal vez porque no la había reconocido.

_ Aunque no se alcanza a ver claramente, puedo saber quién es su compañera…_ pasaba lo que Inuyasha temía _... a nosotros no nos interesa, que tipo de relaciones manejen entre ustedes, lo único aquí de preocuparse sería el hecho, de que esto hubiese ocurrido dentro de la institución_ repitió el director, ahora levantándose de su lugar.

_ Le puedo asegurar que no fue así señor_ dijo Inuyasha de igual manera poniéndose de pie.

_ Siéntese señor Taisho… la verdad no creí que al aceptarlo aquí, ocasionaría tantos problemas… y más que involucraría a una alumna tan reconocida en el plantel y que nos ha representado en competencias muy dignamente_ mencionó mientras se sentaba sobre la esquina de su escritorio.

Inuyasha solo bajo la mirada apenado.

_ Verá…_ suspiró_... no podemos pasar por alto tan mal comportamiento… el prestigio de la institución está en juego… pero para suerte de ustedes, la entrenadora Kagura asegura que no pudo haber ocurrido nada en el plantel, puesto que ella es siempre la última en irse, y cerrar el gimnasio… no podemos dudar de su palabra… por ahora usted quedará suspendido dos días al igual que su compañero por el pleito ocurrido…_ se levantó y volvió a dirigirse a su gran sillón.

_ Respecto a…_ dijo Inuyasha, quería preguntar por Kagome, pero ni siquiera se atrevía a nombrarla.

_ Respecto a la señorita, si no ocurrió nada en la institución, no hay ningún problema con ella, la necesitamos para las próximas competencias al 100 por ciento._ remarcó el director.

_ De acuerdo, con su permiso_ dijo Inuyasha un tanto aliviado por Kagome, _"ahora solo tengo que hablar con ella y explicarle todo, tiene que perdonarme"_ pensó el ojidorado.

_ Espere a la llegada de sus padres y vuelva hasta el lunes, espero les sirva de lección…_ dijo el director, con los ojos puestos en algunos papeles que tenía que firmar.

Así Inuyasha salía un tanto bien librado de ese escándalo.

Y mientras esos dos jóvenes fueron expulsados por pelear por Kagome, Bankotsu se encontraba con ella, aún entre sus brazos, consolándola de cierta forma…

_ Creo que deberías intentar solo ser un poco más fuerte Kagome, sino te van a comer viva_ estaba preocupado por ella, pues por menos que eso, muchos jóvenes tenían serios problemas para relacionarse con sus compañeros. Por lo general la vida social de los adolescentes tenía muchos altibajos, y algunos no podían con ellos, y eran excluidos o maltratados.

_ No creo poder con todo…_ dijo Kagome soltándose un poco del abrazo que aún mantenía con el ojiazul…

_ Mira… yo sé que apenas y nos hablamos, pero si de algo te sirve… pu-puedes… contar conmigo…_ dijo apenado, rascándose la cabeza y viendo hacia abajo. ¿Por qué lo hacía? No lo sabía… solo quería ayudarla a pasar ese mal rato.

Ella al escuchar tal ofrecimiento, no pudo más que sonreírle cálidamente, no podía creer que Bankotsu, ese chico rebelde y tanto molesto, le estuviera ofreciendo su apoyo.

_ Claro… Sango también puede estar contigo… sé que fueron amigas y…_ se puso algo nervioso, no quería que se diera cuenta de que comenzaba a gustarle.

_ Gracias… sé que no tienes por qué hacerlo, pero gracias de todas formas, aunque no se bien qué es lo que voy a hacer…_ le dijo viéndolo a los ojos, seguía triste.

_ Mira Kagome, ya dejamos claro que no somos amigos, pero aun así, no creo que sea justo lo que te hicieron, y mi oferta seguirá en pie si así lo deseas…_ dijo viéndola un poco animado y sonriéndole de medio lado, pues estaba seguro que Kagome era fuerte, y podría dejar todo esto atrás, sería difícil pero no imposible.

_Claro, gracias… y tienes razón, debo de ser más fuerte… va a ser muy difícil, pero tengo que hacerlo, siempre lo he hecho y esta vez no será diferente…_ afirmó la joven ya más animada.

_ Y lo harás… ahora vámonos, seguro alcanzamos a entrar a la segunda clase_ dijo tomándola de la mano para dirigirse a las escaleras.

Kagome solo esperaba poder tener suficientes fuerzas para aguantar lo que se le venía encima, pero de mucho le sirvió el apoyo que el chico delante de ella le brindó. Eso nunca lo olvidaría.

_ Respecto a inuyasha… _ intentó decir mientras se disponían a bajar, pero Kagome detuvo la marcha, obligándolo a hacer lo mismo.

_ Respecto a él, eso me toca resolverlo a mí_ afirmó viendo muy segura a los ojos a Bankotsu. Él por su parte solo se limitó a sonreírle, pues vio en sus ojos algo que le decía que Inuyasha no sería un problema.

_ Creo que… bueno, eso lo podemos hablar después… supongo_ dijo encogiéndose de hombros _sigamos…_ él lo que le quería decir… era que seguían sin encajar las cosas; pues Inuyasha no pudo tomar la foto, puesto que también estaba en ella, tuvo que haber sido otra persona. Pero lo haría después, aunque eso significara que Inuyasha no fuera el culpable y pudiesen volver. Solo por eso no insistió tanto.

_ Bien_ dijo Kagome para seguir su camino…

Al llegar a los pasillos, pudieron alcanzar a ver como Koga iba con sus padres, en dirección a la salida… Kagome no supo que fue lo que pasó, y de momento no le dio importancia.

Momentos después ellos se encaminaban a la sección donde se encontraban sus salones, justo era el cambio de profesores y algunos alumnos comenzaban a salir, pues tendrían escasos minutos solos.

_ Vaya, yo iba a ver si te encontraba de casualidad, pero mira nada más con quién te encuentro, Bankotsu…_ dijo Sara irónica, quién venía de frente a su encuentro, y viendo despectivamente hasta la que hace algunas horas consideraba su amiga.

_ Deja ya de molestar… no entiendes que me resultas despreciable_ dijo nuevamente harto de la castaña, mientras seguía de la mano de Kagome.

Sara por su parte, se enfureció, no le dejaría a Bankotsu a nadie, menos a Kagome, pues ella fue su amiga y eso era aún peor…

_ ¿Y tú no te cansas, primero Koga, que no se dejaban ni a sol ni a sombra, después Inuyasha, con el que está por demás decir que pasó… y ahora Bankotsu?, veo que tu gusto por los hombres va en aumento…_ mencionó más que ardida Sara.

_ Jódete Sara…_ dijo Bankotsu, empujando a Sara para poder seguir su camino, llevándose de la mano a Kagome, sin darle oportunidad siquiera de hablar. Sara la miró con odio y Kagome lo notó.

_ Bien… pues aquí estamos, ahora ya sabes… debes intentar…_ decía mientras la miraba a los ojos, agachándose para lograrlo mejor, cuando…

_ Kagome…_ se escuchó la voz muy molesta de Inuyasha, que iba a recoger sus cosas para retirarse a su casa. No toleraba imaginarla perdida, y ahora verla con el "imbécil de Bankotsu" lo asqueaba, ella era suya.

Kagome volteó instintivamente al escuchar su nombre, algo desconcertada aún por situación ocurrida con Sara.

_ Tenemos que hablar…_ le dijo y la tomó fuertemente del codo, arrastrándola de cierto modo con él unos metros adelante. _ es sobre…_

_ ¡Cállate!, tú y yo no tenemos nada de qué hablar y suéltame_ le dijo casi en un grito, mientras se jalaba logrando así quitarse sus manos de encima. El ojiazul veía de cierta forma complacido la actitud de la chica.

_ Claro que tenemos… y necesitamos hacerlo_ dijo parándose enfrente de ella, pues comenzaba a caminar en dirección a su salón.

Bankotsu observaba a cierta distancia lo sucedido, no quería interferir demasiado, por dos cosas… una, Kagome tenía que enfrentar esas cosas sola, lo más que pudiera, y dos… tampoco quería que la relacionaran con él, así como Sara daba a entender… pues hablarían aún peor de ella y no podían darse ese lujo.

_ Basta ya Inuyasha…_ pidió Kagome bajando su tono de voz _que no ves lo que me hiciste…_ dijo viendo alrededor _... todos saben lo que pasó entre nosotros, gracias a ti… y yo soy la más perjudicada_ continuó diciendo viéndolo a los ojos, no entendía por qué él seguía buscándola si le causó tanto mal.

_ De eso tenemos que hablar…_ dijo casi sonando desesperado _... Kagome, si me equivoque al proponer esa apuesta, pero yo jamás te quise perjudicar… yo no tomé esa foto y menos las hice pública…_ dijo el chico la verdad, pero a Kagome parecía no importarle, estaba tan dolida por la apuesta, que lo demás estaba de más… _...tienes que creerme, por favor Kagome_ mencionó ahora si desesperado Inuyasha, intentando acariciar la mejilla de Kagome.

Bankotsu ya no quiso ver más y entró a su salón, pues escuchó lo que Inuyasha dijo, y él muy a su pesar, aceptaba eso como una posibilidad. Pensó que si Inuyasha decía la verdad y si insistía lo necesario, regresaría con Kagome.

Kagome por su parte, ladeo su rostro, le repugnaba el roce siquiera de Inuyasha…

_ No puedo, ni quiero creerte… no creo que sea el momento de hablar de ello… además… ya de nada sirve ¿o sí?, ¿crees que eso reparará el daño?, ¿crees que por arte de magia todos van a olvidar lo que saben?..._ mencionó de forma irónica, si ella sufría no se lo iba a dejar saber.

_ Kagome… las cosas las podemos arreglar… al menos entre nosotros_ la miró con sus ojos dorados fijamente, intentando infundirle cierta esperanza, pues él creía que no todo estaba perdido.

_ ¿Y a ti quién te dijo que a mí me interesa arreglar algo contigo, Inuyasha?_ preguntó Kagome con el ceño fruncido y con cierto desprecio, hiriendo así al ojidorado.

_ Mira Kagome, ahora tengo que irme…_ dijo observando al maestro que se acercaba para comenzar su clase, y a su madre que lo esperaba metros adelante. _pero definitivamente, no te pienso perder…_ le afirmó tomándola de los hombros y viéndola a los ojos. _déjame aclararte las cosas y lo entenderás_

Kagome se soltó del agarre, _ ya te dije que no quiero volver a hablar contigo, es más ni siquiera quiero verte_ dijo fríamente, viéndolo a los ojos. _sólo entiéndeme una cosa, NUNCA vas a volver a tener a la estúpida Kagome que ese día tuviste entre tus brazos_ dijo para girarse y entrar a clase.

Inuyasha se quedó parado, Kagome hablaba y lo trataba tan distinto, ella no era así. ¿ Y qué esperaba? a la misma dulce Kagome, no, esa ya no volvería.

Él entró por sus cosas y salió sin ver ni hablar a nadie. Le daría de ahí al lunes para calmarse y aclarar las cosas.

Kagome por su parte se sentó en su lugar, al momento de entrar sintió las miradas de sus compañeros fijas en ella… unos la veían con desprecio, la mayoría, otros con pena, pues pensaban que no tenían por qué exponerla a tal grado y otros o mejor dicho, otra… Ayame, totalmente complacida y con más coraje que nunca, pues Koga no reaccionó como ella esperaba.

Con el transcurso de las clases Kagome pudo por así decirlo, despejar su mente un poco de lo que le ocurrió, pero sabía que una vez a la hora del almuerzo sería otra vez lo mismo o peor, porque se tendría que enfrentar a muchas más miradas incriminatorias y quizás malos tratos, pues sabía que con las que eran sus amigas, no contaba… Sara le reclamó por estar con Bankotsu, Ayame, sabía que la odiaba, por cómo se burló de ella al entregarle dicha copia, y Tsubaki, le volteó la mirada una vez al pasar por su lado. Definitivamente ellas, nunca fueron sus amigas.

Todo esto tenía en la cabeza a minutos del almuerzo. Suspiró _"esto no me va a vencer… tengo que salir adelante"_ pensaba aguantándose las ganas de llorar.

CONTINUARÁ…

Bien hasta aqui por ahorita... :) espero les guste... gracias a los que siguen el fic, en especial a Sasunaka doki por tus comentarios ... bye