LOS PERSONAJES DE INUYASHA NO ME PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE LA GRAN RUMIKO TAKAHASHI, SOLO LOS TOMO PARA REALIZAR ESTA HISTORIA, LA CUAL ES COMPLETAMENTE MÍA.

Aclaraciones: lo que está entre guiones —diálogos—, entre comillas y cursiva "pensamientos", y los puntos suspensivos solos ( … ) son cambios de escena.

Inuyasha la observaba atento… ¿estaba molesta? ¿Por qué razón?, hace uno momentos sintió que estaba de cierto modo relajada, le sonrió y lo abrazó sin rastros de molestia… ¿qué ocurrió?... acaso era por… ¿Bankotsu?

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—Ocurre algo Kagome…—preguntó mirándola fijamente, pues ella parecía ignorar su presencia.

—¿Eh?... no, no nada Inuyasha… —rio nerviosamente…

—Bien, entremos al salón —le dijo para comenzar a caminar, tomándola de la mano, se dio cuenta perfectamente que mentía, comenzaba a conocerla…

Kagome lo siguió, en ese momento ni siquiera le importó que la llevara de la mano… seguía tan indignada, molesta con el moreno, que pasó por alto dicho detalle…

Sango desde que escuchó que Inuyasha llamó a Kagome, optó por irse a su salón y dejarla con él… no iba a intervenir, a pesar de que tenía obvia inclinación por su amigo, pues sabía que a Kagome ya le interesaba el ojiazul. Unos segundos después que ella, entraron sus dos compañeros…

— ¡Ey Sango…!— saludó Jackotsu emocionado —se acerca el día…—

—Sí, por fin… ha pasado mucho desde la última vez…—

—Pues estaremos apoyándote… ¿cierto Banky?— preguntó a su amigo, mismo que estaba sumamente molesto.

—Siempre lo hemos hecho…—respondió fastidiado, tomando asiento.

— ¿Sabes por qué anda de mal humor tan temprano…?— susurró curioso al oído de la castaña.

—Ni idea…— contestó risueña, también en susurro… supuso que tendría que ser por Kagome, aunque no le diría a Jackotsu, pues seguro le preguntaría…

Bankotsu volteó a verlos molesto, sabía que hablaban de él, por la forma en que susurraban y lo veían… ambos chicos fingieron demencia en el acto… nunca era buena idea molestarlo. Se levantó de su asiento, cuando notó, que Sara lo veía y ya se encaminaba dorecto hacia él… aunque la misma, cambiando también de rumbo, lo siguió, no se daría por vencida.

—Hola mi amor…— le dijo al momento de detenerlo justo en la puerta del salón…

Bankotsu rodó los ojos fastidiado, pensaba en deshacerse de ella, pero se le ocurrió una mejor idea… justo al ver a Kagome, misma que venía de la mano de Inuyasha…

Él no hizo nada, sabía que Sara se encargaría… y así sería.

—Te extrañé tanto, durante el fin de semana…— continúo con su plática, mientras se colocaba de frente a él y lo abrazaba del cuello…

—No me digas…— le respondió fingiendo interés, viéndola complacido y con su sonrisa de medio lado… mientras la tomaba de la cintura.

A Sara le extrañó el comportamiento del ojiazul, pues nunca había permitido tanto acercamiento, y menos corresponderlo… algo debía pasar, y eso, tenía que aprovecharlo.

—Siempre lo he hecho… desde que no estamos juntos… — lo acarició de la mejilla, viéndolo a los ojos "¿qué planeas Bankotsu?" lo conocía… de reojo vio lo que ocurría… "Kagome…" no olvidaba las palabras de Ayame, se sintió usada… pero pensabasacar provecho de la situación…

Bankotsu continuaba con ella entre sus brazos… consiguió lo que quería, pues Kagome pudo verlos perfectamente… y molesta entró al salón, fingió no darles importancia…

En cambio Sara, no iba a dejar las cosas solo ahí… continuaba acariciando el rostro del moreno y lentamente se acercaba a sus labios… Al mismo tiempo Bankotsu la miraba casi indiferente, fue su novia de mucho tiempo, pero ahora era como cualquier otra…

— Te amo Bank…—le dijo quedamente, para unir sus labios a los del chico.

"Qué más da" pensó Bankotsu, y la dejó besarlo, aunque él no le correspondió del todo…

...

Kagome giró su cuerpo para tomar asiento, se había separado de Inuyasha al entrar al aula… inconscientemente alzó la vista, buscando al ojiazul… los vio besándose… odio verlo de nueva cuenta con Sara… ya antes convivía con ellos cuando fueron pareja, pero con los recientes acontecimientos ya no lo veía de la misma forma… estaba muy molesta y … ¿celosa?

"A mí que diablos me importa" pensaba mientras apartaba su vista de ellos, y sacaba la libreta y el material de la clase que en minutos comenzaría…

Bankotsu deshizo el beso que Sara le daba, seguía tomándola de la cintura y de la misma la apartó de su lado…

—Esto no cambia absolutamente nada…—dijo viéndola con desprecio, con su típica sonrisa y girándose para entrar al salón…

"eso crees Bankotsu…" pensó, mientras volteaba a ver a Kagome, sabía que fue por ella que el moreno no la rechazó, pero ahora que ella los había visto, los separaría, pues creía que algo, aunque no sabía bien qué… había entre ellos dos… sonrió con superioridad cuando Kagome volteó parcialmente a verla; después entró al salón, solo un par de segundos antes que su profesor.

Sango y Jackotsu vieron todo lo ocurrido en la puerta… se voltearon a ver sorprendidos, pues sabían que Bankotsu no toleraba a Sara… y ahora se estaban besando… lo vieron pasar por su lado, sin siquiera voltear a verlos… ninguno le preguntó nada, todavía.

"¿A qué estás jugando Bankotsu?" pensaba Sango… "definitivamente son un par de orgullosos…", pensando en Kagome y él… suspiró cansada, si ellos no intentaban aclarar ese mal entendido, ella no se metería, pues siempre el intermediario sale mal librado… "solo espero que esto no termine peor".

Las clases comenzaron en la preparatoria, en el salón de Kagome estaban en la clase de Química con el profesor Naraku, ya su semblante era mejor… ella intentaba poner atención a la clase, pues no le era nada sencilla… así dejó de pensar un poco en lo recién visto… el día de hoy Koga no había asistido, pues se encontraba practicando, al igual que Ayame y los integrantes de las diversas disciplinas, los cuales participarían en las competencias, pues las mismas se acercaban…

—Bueno jóvenes, dejando de lado la clase solo un momento… de la dirección me informan que el jueves habrá suspensión de clases…— informaba el catedrático con tono serio, recorriendo con la vista al alumnado, mismo que celebraban la noticia, y hablaban unos con otros al respecto. —Silencio… que aún no he terminado…— todos obedecieron, pues ese profesor, sentían, era alguien de cuidado. —Bien, ya todos sabrán de la tormenta que se aproxima, y por la magnitud de la misma y la cercanía que tiene el plantel con la playa… las autoridades pidieron la cancelación de las clases dicho día… por lo tanto quedan infirmados…— finalizó molesto. —Ahora a trabajar— exigió.

"la tormenta… Sango…" Kagome recordó preocupada la locura que planeaba la castaña, al pretender surfear en esas condiciones…

Las clases pasaron una tras otra, y así llegaba la hora del almuerzo para los alumnos…

Kagome salía del salón, encontrándose con Sango que recién hacía lo mismo, detrás de ella caminaba despreocupadamente Bankotsu al lado de Jackotsu, no pudo evitar verlo, ellos por primera vez en el día cruzaban sus miradas… estaban molestos el uno con el otro, nuevamente…

— Hola Kagome… ¿ya les informaron sobre la suspensión del jueves?— preguntó alegre la castaña, llamando la atención de la chica.

—Claro…— fingió no ser afectada por el ojiazul —díme… ¿de verdad piensas surfear en esas condiciones?— ahora le interesaba más la seguridad de su amiga.

—Por supuesto… eso no me lo pierdo…— comentó emocionada.

—De verdad, tú sí que estás loca…— optó por no insistir… ya al último momento vería como convencerla de no hacer tal cosa.

—Como sea…— dijo y siguieron caminando a la cafetería…

Una vez en el lugar… ambas evitaron hablar de lo ocurrido con Bankotsu y Sara, Kagome no quería aceptar que se moría de celos… y Sango, no quiso hacerla sentir mal, pues quizás no se había dado cuenta del beso que se dieron… platicaron de temas distintos, y la pasaron bien, a pesar de todo.

En una de las canchas del plantel, recostados bajo un árbol, extrañamente tranquilos se encontraban Bankotsu y Jackotsu…

—Oye hermano, dime ¿por qué besaste a Sara?— preguntó, él no se iba a quedar con la duda, no estaba en su naturaleza hacerlo…

—Eso no te importa Jackotsu…— respondió sin voltearlo a ver.

—Pues no en realidad… pero…— respondió colocándose un dedo en la boca y viendo al cielo —…vamos, no pensarás volver con ella, la conoces, sabes como es.— continuó, pues sabía que las mujeres podían manejar a la perfección a los hombres cuando se lo proponían, y temía que eso ocurriera con el moreno.

—No estoy loco para volver con Sara…— contestó fastidiado —yo sé exactamente lo que hago— finalizó muy seguro de sí mismo, sonriendo de medio lado.

Jackotsu no entendió por qué decía eso… pero ya no preguntó… sí Bankotsu lo decía, eso debería ser.

—Bien, si tú dices, así es…— dijo confiando en su criterio —Ahora te dejo… nos vemos después— mencionó mientras se levantaba y se dirigía a un lindo chico, mismo que parecía disfrutar su compañía…

—No cambias…— susurró el moreno viéndolo partir, meneando la cabeza en forma negativa, no compartía sus gustos, pero los respetaba. Se estiró y bostezó... cerró los ojos… y apenas segundos después:

—Te estuve buscando por todos lados…— escuchó esa molesta voz.

— ¿Qué demonios quieres Sara?— preguntó sin siquiera abrir los ojos.

—Vaya, hace unas horas no te comportabas tan cortante conmigo…— ella no iba a desistir.

Él no contestó.

Sintiéndose ignorada, optó por tomar el control de la situación y ganar toda su atención… se sentó sobre él, con las piernas a los costados de su cuerpo…

—¿Qué diablos haces…?— preguntó molesto, sentándose e intentando bajarla.

—Recordando viejos tiempos… — respondió melosamente, sonriéndole, mientras lo abrazaba del cuello y lo atraía a ella.

Bankotsu la observó molesto, con el ceño fruncido… definitivamente no debió dejarla besarlo en la mañana.

—Acaso… ¿ya olvidaste las veces que estuvimos juntos… así?— le susurró al oído, logrando estremecer al moreno. —Yo aún no logro arrancarte de mi piel…— continuaba en el mismo tono y posición, —te sigo amando Bankotsu, extraño esas noches juntos. — finalizó mordiendo ligeramente el lóbulo de la oreja al ojiazul, mismo al que parecía no incomodarle… ella bajo sus labios despacio por su cuello, besándolo, recordaba que con eso provocaba al moreno…

Bankotsu cerró los ojos al sentirla, esa sensación la recordaba perfectamente... pero lo de la mañana había sido por algo… algo, muy distinto a pretender recuperarla…

—Pero yo no… Sara— habló con su tono frío, logró controlarse después de todo, pues Sara comenzaba a estremecerlo. Alzándola de la cintura, logró quitarse a la confundida adolescente de encima. —No siento nada por ti— finalizó de manera arrogante, para después ponerse en pie y abandonar el lugar.

—Eres un estúpido Bankotsu…— le gritó, al sentirse nuevamente humillada.

—Como digas…— dijo encogiéndose de hombros y sonreír sínicamente… ni siquiera detuvo su marcha o volteó a verla.

"Estas loca si crees que puedo volver contigo… eso ni lo pienses Sara".

Sara se quedó sentada, justo en la misma posición como él la dejó…

—Maldita sea Bankotsu… ¿qué demonios tengo que hacer, para volver a tenerte a mi lado…?— se preguntaba en voz baja, pero sumamente molesta. Entrecerró los ojos y sonrió… se le acababa de ocurrir una nueva idea, tal vez no lo recuperaría, pero definitivamente alejaría a Kagome de él… ahora eso era lo importante. Si Bankotsu la usó para darle celos, ella le daría más de lo que él deseaba…

Decidida se levantó, pensando en poner en marcha su plan.

La hora del almuerzo estaba por finalizar, Sango y Kagome se dirigían a sus respectivas aulas…

—Voy a pasar al baño Sango…— informó la azabache

—Bien, yo me adelanto… ¿no te molesta, verdad?—

—Claro que no… nos vemos después…—

Se despidieron con una sonrisa, Sango siguió su camino y Kagome entró a los baños…

Sara ya había ubicado visualmente a la que creía su rival… tuvo mucha suerte en saberla sola… ahora iba tras ella.

Kagome entró y salió rápidamente de los sanitarios, ahora se encontraba lavándose las manos, estaba sola en el lugar… "Vaya cara la que traigo el día de hoy…"pensaba al verse al espejo.

—Kagome… que sorpresa, linda— mencionó Sara sarcásticamente, al entrar y colocarse a su lado.

La azabache se limitó a verla de reojo, no le dio mucha importancia… —no veo el motivo de tu sorpresa, estamos en la escuela, linda— dijo en el mismo tono.

—Y bien… ¿supiste que Bank y yo pensamos en volver…?— mencionó, no pensaba andarse con rodeos… los quería separados.

—¿Por qué habría de saberlo?… no es algo que me importe—finalizó fingiendo desinterés, cerrando la llave y girando a verla a los ojos… ¿cómo es que antes habían sido tan amigas?

Sara sonrió, aunque Kagome fingiera no importarle, sabía que no era verdad… —¿En serio?... bien pues me alegra… por un momento creí que entre ustedes había algo…— optó por cambiar su estrategia, cambiando también su tono y postura, ahora hablaba tranquilamente, fingiendo alivio, —… pero me tranquilizas, de verdad… Bank y yo pasamos cosas inolvidables juntos… tantas noches amándonos…— mencionó sin pudor, observando disimuladamente la reacción de la azabache frente a ella. —no es algo fácil de dejar atrás… él lo sabe, y yo nunca lo hice, por lo mismo me alegra dejarlo claro…— la vio duramente, quería que entendiera que ella sobraba.

—No es necesario que me cuentes sus intimidades…— mencionó indignada, sin dejarle ver su clara molestia… —él no me interesa— mintió y caminó pasando de largo a la linda castaña…

—A mí no me molesta contarlo… es un excelente amante, Bankotsu realmente es bueno en la cama…— le dijo complacida, sonriendo de lado… al notar que sus palabras afectaron a su ex amiga, pues esta detuvo su marcha, aunque no dijo nada… —aunque claro, eso tu nunca lo sabrás… soy yo la que pronto volveré a estar entre sus brazos…— añadió cargando de veneno sus palabras.

—Hagan lo que les venga en gana…— dijo molesta, apretando sus puños con fuerza y cerrando los ojos, en un intento de controlarse… no podía reclamarle… porque entre Bankotsu y ella, no había nada… y si eso era cierto, jamás lo habría… salió del baño más molesta que antes, si odio verlos besarse, imaginarlos llegar a más, la hacía rabiar… pues ella sabía, lo bien que se sentía estar en los brazos del moreno, aunque solo fue una vez y no pasó nada más… por ese pequeño instante, lo disfrutó.

Sara permaneció en el baño… se miraba al espejo, se acomodaba el cabello y se sonreía satisfecha… "ahora sí… arregla esto Bankotsu…" ahora estaba más que segura que había echado a perder lo que ellos se trajeran entre manos… y no pensaba dejarlos llegar más lejos… conociendo al moreno, sabía que para pretender darle celos, es porque estaban enojados, y Bankotsu era muy orgulloso para buscarla y Kagome, con lo que le había dicho, tampoco lo haría … "eres una estúpida Kagome… no te vas a quedar con él… así se quieran los dos… yo no se los voy a permitir… Bankotsu es mío" se aseguraba, retirándose con una gran sonrisa del baño.

...

Para mala suerte de la azabache en ese momento se topaba con la razón de su molestia… Bankotsu y ella se cruzaron en la esquina del pasillo que daba a sus salones… Kagome volteó a verlo de reojo, sin detener su marcha, lo vio sumamente molesta… causando cierta gracia en el mismo…

—Si las miradas mataran…— comentó al aire, pero en voz alta, caminando detrás de ella, puesto que llevaban la misma dirección.

Kagome optó por ignorarlo, aceleró más el paso, pues sabía que si él la provocaba, iba a terminar reclamándole todo… y eso no podía permitírselo… jamás quedaría como una tonta y celosa delante de él…

Bankotsu la vio apresurar su andar… sonrió complacido, supuso que le afectó lo que vio… "quién iba a decirlo Higurashi… ".

Kagome llegó a su salón más molesta que nunca… agradecía que nadie se acercara a hablarle, pues seguramente contestaría de mala gana y se desquitaría con alguien que no tiene la culpa de su mal genio… se sentó en su lugar y volteó al pasillo, iba pasando Bankotsu, que venía metros atrás de ella, Sara llegaba abrazándolo por la espalda…

Aunque le molestaba infinitamente verlos, no pudo evitar seguir haciendolo…

Bankotsu detuvo su andar y deshizo tal abrazo… se giró a verla… Kagome no pudo escuchar lo que le decía, pero el moreno se veía molesto y fastidiado con la chica… Sara permanecía de pie, escuchándolo… al parecer no decía nada… Bankotsu se giró dejándola parada en el pasillo… esa no era una típica conversación de una pareja en planes de reconciliación… "¿Sara mentiría…?" se preguntaba, "no tendría por qué hacerlo… ¿o sí?" , apartó su vista del pasillo, se cruzó de brazos y se recostó sobre su pupitre, cerró los ojos, quería que ese día terminara y no volverlos a ver… por hoy había tenido suficiente…

Por suerte para la azabache, las clases siguientes fueron rápidas y entretenidas, por lo que no las sintió pasar… incluso en la clase Historia Antigua, les pidieron formar equipos de dos personas, para la clase… ella aún no se hablaba con la mayoría de sus compañeros, por lo que Inuyasha no titubeó en acercarse a ella y pedirle ser su pareja… Kagome dudosamente, pero aceptó… Inuyasha tomó asiento a su lado… sabía que eso sería de ayuda para recuperarla, pues la quería y no renunciaría a ella… aunque se dio cuenta perfectamente que a Kagome comenzaba a interesarle Bankotsu, o eso suponía desde la mañana…

—Sabes Kagome… espero que las cosas entre nosotros mejoren, de verdad… tú no sabes lo importante que eres para mí… — hablaba despacio, pues la clase estaba en curso… la veía tiernamente a los ojos.

—Inu…yasha, las cosas quizás podrían mejorar… pero no volverá a haber nada más, eso es seguro.— le dijo no tan segura, sosteniéndole la mirada al ojidorado.

Inuyasha sonrió comprensivamente… sabía que el hecho de que ella lo dejara acercársele de nueva cuenta y ya no lo tratara de manera tan indiferente, era un gran avance… por lo tanto era cuestión de tiempo y de no rendirse, para tenerla de vuelta.

—Yo no me voy a dar por vencido tan fácil Kagome… si eso crees, no me conoces…— le dijo menando la cabeza ligeramente, sonriéndole y giñándole un ojo. —no voy a presionarte, como ya te había dicho… pero las cosas no se pueden quedarse así.— finalizó, para ponerse a tomar nota de los datos en el pizarrón.

Kagome lo observó… era el Inuyasha de antes… el que logró enamorarla, tan seguro de sí mismo, incluso tierno… sonrió, si las cosas no hubieran pasado como lo hicieron… ellos estarían juntos, incluso sabía que amándolo, pues recién lo acababa de conocer y ya sentía ligeramente hacerlo.

Continuaron con la clase, Inuyasha evitó volver a mencionar el tema, pues no quería hartarla, pero le dedicaba cada mirada, que ponían nerviosa a la azabache, sabía usar su encanto totalmente a su favor…

—Muy bien jóvenes… de aquí en delante de la forma en que están agrupados, así permanecerán y elaborarán un portafolios de trabajo, mismo que presentarán dentro de tres semanas, eso representará un 50% de su calificación… se sortearán los temas que les tocarán…— informó la catedrática, para después pedirles a un integrante de equipo pasar a tomar su respectivo tema…

—Bien Kagome… parece que la suerte nos quiere juntos…— dijo sonriendo… eso le daría aún más oportunidades.

—Ni hablar…— dijo cansada, soltando un suspiro.

Inuyasha tomó el papel donde le indicaba el tema… regresó a su lugar, ni siquiera le interesó abrirlo, solo veía complacido a la azabache…

—Y bien… ¿dónde y cuándo iniciaremos…?—

—No lo sé… supongo que cuanto antes mejor… ¿qué tema nos tocó?— preguntó acercándose a él.—mmm… no es tan complicado…— mencionó una vez visto.

—No, no lo es tanto…— apoyó el peliplata…

—¿Te parece, si cada uno busca material por su cuenta y después nos juntamos para armar el proyecto…?—

—Eso no es trabajo en equipo…— no pensaba dejar pasar el tiempo junto a ella.

—Claro que lo es…— replicó

—No lo es Kagome… vamos a hacer esto como debe ser… ¿en tu casa o en la mía?— preguntó decidido.

—Mmm... donde sea…— dijo rendida.

—Pues en mi casa entonces… ¿el jueves? Habrá suspensión y tenemos todo el día…—

—Bien… el jueves en tu casa… tendrás que hacerme un mapa de cómo llegar…— mencionó viéndolo a los ojos…

—Cuenta con él— respondió satisfecho, sonriendo ampliamente.

La clase terminó rápidamente… era la última del día…

—Bien, nos vemos después— se despidió Kagome, tomando sus cosas y encaminándose a la puerta.

—Espera Kagome…— pidió el peliplata, acercándose apresurado —¿puedo acompañarte?— preguntó en medio tono de súplica…

—No, a decir verdad… me voy con Sango…— contestó, con la verdad.

Inuyasha volteó al salón de enfrente, mismo que permanecía en clases…

—bien, pues aún no salen…— mencionó con una sonrisa.

Kagome se la correspondió, ese chico de verdad que no se rendía. Platicaron de temas sin importancia, Inuyasha seguía teniendo el don convencimiento en la azabache…

En el salón de enfrente el ojiazul se percató de su presencia, estaba bostezando cuando giró su cabeza y los vio… inmediatamente el sueño que pesaba en él, se fue… dejando paso a una molestia total… "vaya par de idiotas…""¿quién ten entiende Higurashi…?" pensaba, al mismo tiempo que se volteaba ignorando su presencia…

CONTINUARA…

Bien hasta aquí por hoy… espero les haya gustado , agradezco a quienes leen la historia… me alegra que cada vez más personas me dejen saber su opinión… en esta ocasión gracias a Ranka Hime, por tu comentario y tu observación… como verás quedó corregido… no me había dado cuenta, a decir verdad chequé la historia y la comparé con otras… y sí, estaba mal :( . También a Fallen Angel, me dio muchísimo gusto volver a saber de ti y más que te haya gustado la historia, espero seguir contando con tu opinión… Agradezco de la misma forma a Sasunaka doki, Axter , Cafanel y Lilith 1939 por el seguimiento y sus comentarios. Trataré de en esta semana subir el sig. cap.