Estaba oscureciendo cuando salimos de la galería de arte. Después de ayudar a Rebecca a cerrar por las festividades, los dos caminamos por la calle hacia nuestro lugar favorito para hablar cuando nos reuníamos: Donut Joe's. La tienda de donas que Twilight y yo solíamos pasar el rato cuándo éramos jóvenes todavía estaba abierta y dirigido por la familia original de Donut Joe. Todavía en el mismo lugar, con la misma apariencia, incluso después de cientos de años, con las mismas donas y café de gran sabor. Algunas familias todavía seguían las tradiciones.

Tomamos la ruta menos concurrida para evitar a los turistas que querían tomar fotos mías. Después de todo, era uno de los dos únicos supervivientes vivos de la guerra y el último dragón de Equestria. El viejo yo habría admirado la fama de cómo fue adorado después de que ayudó a derrotar al Rey Sombra por el Impero de Cristal. Ahora que soy mayor, puedo decir que la fama es una maldición. Tener que lidiar con los paparazis, los historiadores, los estudiantes que querían entrevistarme para sus trabajos, los productores queriendo que participe en sus programas y los que solo querían una foto con un dragón vivo. Fue una constante pesadilla hasta el punto que casi había comprado un generador de campo furtivo en el mercado negro sólo para poder tener algo de privacidad. Fue difícil hacer amigos que me vieran por quien soy, y no por mi fama, pero de esos que lo hicieron siempre los atesoraré.

Rebecca y yo tuvimos una pequeña charla en nuestro camino a Donut Joe's. Principalmente sobre lo que habíamos hecho desde la última vez que nos vimos hace unos meses. Claro que nos mantuvimos en contacto a través de correo electrónico y video chat, pero se sintió tan bien estar junto a ella y escuchar su voz mientras hablaba sobre su familia y su carrera. La dejé hablar, sobre todo porque siempre fui mejor escuchando que hablando, pero ocasionalmente daba actualizaciones sobre mis alumnos y Discord. Ella solo lo pudo ver dos veces desde que lo llevaron a Hospice, pero ella se preocupaba por él tanto como yo. Ambos hicimos una nota mental para verlo juntos esta Navidad.

Por fin llegamos a nuestro destino y entramos con ese pequeño tintineo que señalaba nuestra llegada. El propietario nos vio y nos dio nuestros asientos habituales y reservó nuestro pedido favorito de donas y café. Lancé una ligera llama sobre la mía para darle un pequeño toque más de calor antes de beberla. Al mirar a mí alrededor, vi que no había muchos clientes, lo que estaba bien para mí. Tener todo el lugar para nosotros hacía que se sintiera como nuestro propio lugar especial. Solo nosotros dos. Solos.

La idea me hizo sonrojar mientras Rebecca mordía una dona con glaseado de chocolate y chispas antes de que ella me sonriera. "Nunca he preguntado antes, y me ha dejado curiosa. ¿Cómo era Hearth's Warming Eve antes de que Equestria se mudara a la Tierra?"

Sonreí mientras los viejos recuerdos de momentos felices llegaban a mi cabeza. "Era... mágico. Nieve cayendo por todas las ciudades y pueblos, incluso los sureños como Appleloosa. Decoraciones que hacían que el pueblo se viera como una tierra decorada gigante con el olor de galletas calientes y cacao fresco llenando el aire. Potros corriendo disfrazados como los seis héroes que salvaron a la raza poni y recreando la historia de cómo se hizo Equestria." O al menos la versión para niños ya que la verdadera historia fue mucho más sombría y no todos los seis sobrevivieron. "Todos iban al templo a orar a Celestia y a Luna, en agradecimiento y bendiciones antes de irse a casa para un banquete. Presentes siendo envueltos y abiertos a la velocidad de la luz; todos cantando canciones, disfrutando de juegos y contando historias del pasado. Era... muy parecida a la Navidad pero menos materialista."

"No es tan malo." Rebecca se rió entre dientes mientras yo levantaba una ceja.

"La semana pasada vi a dos mujeres gordas y a una gran unicornio peleándose por un videojuego"

"Está bien, entonces es materialista, pero tienen el mismo encanto." Respondió Rebecca con una risa burlona.

"Bueno, ustedes son mucho más religiosos con esta festividad. Con eso del nacimiento de Jesús y todo eso." Le dije. Si bien Equestria tenía algunas religiones, no eran tan organizadas como las humanas. La forma más popular de adoración fue la de Celestia y Luna como diosas debido a que levantaban el sol y la luna. Algunas incluso adoraban a Cadence y Twilight cuando se volvieron alicornios, molestando a la pareja de ateas.

Twilight, cuando era pequeña, una vez le preguntó a Celestia si ella era una diosa la cual respondió que no lo era, pero no le molestaba ser adorada como una si eso significaba unir aún más a sus ponis. Algunas veces me pregunto si ser glorificada la hizo confiar demasiado en sus futuras decisiones, ¿o ya lo era antes de eso?

No hay necesidad de decir que ya no se adoran más a los alicornios. Es un poco difícil de hacerlo cuando están muertas.

"¿Lo extrañas?" Preguntó Rebecca, tomando un sorbo de su café. "Me imagino que sí."

"... Lo extraño." Respondí con un suspiro. "El último Hearth's Warming Eve que todos tuvimos fue unos meses antes de que comenzara la guerra. Era uno privado con Twilight, sus amigas, nuestras familias y las princesas. Hasta puedo recordar Rainbow Dash y Pinkie Pie tratando de ponernos a Flurry y a mi bajo un muérdago antes de que me diera un gran beso en la mejilla."

"Alguien era bastante semental cuando era un adolescente." Bromeó una sonriente Rebecca haciéndome sonrojar. "No es que la culpe. Eres bastante guapo."

Mis ojos se iluminaron y sentí que mi rubor volvía. Frotándome la parte posterior de mi cabeza, tartamudeando. "U-uh-h gracia-as" Me aclaré la garganta. "¿Cómo fue la Navidad para ti?"

"No tan emocionante como lo tuya fue." Admitió ella encogiéndose de hombros. "La familia se reúne, va a misa, hace una gran fiesta de Navidad. Prácticamente fue la única vez que pude ver a mis primos, ya que mis padres siempre se mudaban debido a sus trabajos. Están en Londres para Navidad este año. Me ofrecieron ir con ellos..." Luego puso su mano sobre mi garra. "...pero no quería dejar solo a uno de mis mejores amigos este año."

Gentilmente agarré su mano mientras la miraba. Piel y escamas juntas como uno. Levanté mis ojos para ver su amable sonrisa y sentí que mi corazón latía más rápido que cualquier batalla en la que alguna vez estuve. Pensé en todas las veces que sentí una sensación de amor antes, pero nunca lo había sentido así. El amor todavía era algo de lo que no sabía demasiado. La única yegua que amé fue Rarity, pero ella se casó con un Guardia Real llamado Blue Shield. Al principio estaba celoso, pero ella parecía tan feliz. Nunca había llevado una sonrisa tan genuina y amorosa antes de los meses que pasó embarazada. Al final, lo dejé ir.

Luego él murió en la guerra. Su bebé nació muerto. En un solo año ella había perdido tanto a su esposo como a su potrillo. Combinado con el estrés de la guerra, Rarity se distanció emocionalmente de todos menos de su hermana por un tiempo. Fui a verla una noche, le pregunté si había algo que pudiera hacer para ayudarla.

Esa fue la noche en que recibí mi primer beso de ella y en la que perdí mi virginidad. La mañana siguiente fue la sensación más incómoda que tuve. Toda mi vida había querido esto de Rarity, pero ahora que lo había hecho... me sentía mal. Como si acabara de ser usado. Rarity se disculpó y nunca volvimos a hablar de eso, ni sentí nada romántico por ella otra vez.

Sin embargo, aquí estaba yo, mirando a esta mujer humana que me estaba dando esa vieja chispa en mi corazón. Era tan diferente que no pude evitar tener miedo. Cada escenario estaba pasando por mi cabeza y todos terminaron en desilusión de una manera y otra. Si nuestra relación llegara al próximo nivel, no podía darle hijos y ella algún día moriría antes que yo. Estaría solo otra vez...

Lentamente separé mi garra de su mano y desvié la mirada. Ella debió sentir que algo andaba mal cuando preguntó. "¿Está todo bien?"

No sabía qué decir. Quería decirle cómo me sentía, pero también quería que supiera que no podía pasar nada entre nosotros que terminara en un final feliz. Que era mejor aceptar que fuéramos amigos y no dejar que este... lo que sea que esté creciendo entre nosotros continúe.

Antes de que pudiera responder, mi Omniphone comenzó a sonar y levanté mi brazo para ver a una enfermera humana mirándome desde la pantalla con preocupación. "¿Señor Spike? ¿Spike Sparkle?"

"¿Si?"

"Mi nombre es Nurse Olive. Es sobre Discord... a él... no le queda mucho tiempo."

Sentí que mi sangre se enfriaba. "¿Q-Qué?"

"Señor... él... él no va a durar toda la noche... quiere verlo a usted antes de irse..."