19 Regalo

Yoruichi caminaba de un lado con su vista fija en Rukia quien se mantenía con una sonrisa mientras revisaba los regalos de sus admiradores. Shihoin era una persona con muy poca paciencia y ella lo sabia perfectamente, lo que había echo era algo que le provocaban unas enormes ganas de darle unas cachetadas y esperar a que reaccionara, no es que no la quisiera Rukia la quería como si fuera su propia hija pero sus acciones los últimos días no hicieron mas que provocarle enormes dolores de cabeza mas de los que ya tenia con Sora esperando cada oportunidad para aprovechar y poner a su hermana Orihime, ella no era una mala chica la conocía desde que había empezado su carrera pero Rukia al ser tan arrogante y presuntuosa la habían cansado y la verdad...ella también estaba empezando a cansarse.

¿Acaso quería arruinar su propia fama con tal de obtener la venganza que tanto quería?

¿Acaso no sabe que la única que se vería mayor afectada seria ella?

—¡RUKIA! —Exclamo Yoruichi viéndola con el ceño fruncido.—¿Como pudiste?

La morena rodó los ojos mientras veía los obsequios que habían por toda su sala.

—¿Tu sabias de esto? —Pregunto viendo a Ichigo, aun sabiendo que quizás el no tenia la culpa pero aun no le caía en gracia por lo que había sucedido con el y Rukia en el pasado.—

—Por supuesto que no.—Dijo negando serio viendo a la morena con el ceño fruncido.—¿Así que por esto querías que te llevara?

—¡Oh miren que bonito!—Exclamo la morena ignorándolos mientras abrazaba un hermoso peluche de conejo.—Este fan debe conocerme muy bien verdad? —Pregunto viendo a Hanataro con una sonrisa.—

—S-si.—Dijo nervioso notando la tensión que había en el ambiente.—

—¡RUKIA! —Grito Yoruichi perdiendo la paciencia.—¿Acaso no tienes noción de lo que has echo?

—¿Que tiene de malo lo que hice? —Pregunto como si no hubiera echo nada malo de lo cual debía arrepentirse.—Si lo hubiera desmentido aun ellos creerían que estoy mintiendo y si miento ellos creerán que es verdad ¿Cual es la diferencia?—Pregunto mientras agarraba uno de los regalos una pequeña caja que estaba muy bien adornada.—¿Que sera esto?

Yoruichi se toco las sienes tratando de ser paciente, sabiendo perfectamente por que lo había echo pero aun por mas que Ichigo le hubiera causado dolor en el pasado no estaba bien lo que estaba haciendo, ni para ella ni para el.

Si seguía con aquello sabia que en el fondo se arrepentiría y sufriría, lo menos que quería es que Rukia sufriera por algo que no valía la pena, ella era joven y hermosa ¿Porque tenia que encapricharse tanto con alguien?

—Rukia...

—Siempre las personas están diciendo que soy lesbiana por no salir con alguien.—decía enojada mientras apretaba el obsequio entre sus manos con fuerza.—Si digo que salgo con alguien aun así hablaran, esas personas nunca estarán satisfechas ¿Por que debo seguir su juego?

Ichigo miraba toda la situación en silencio escuchando cada una de las palabras que salían de su boca, sintiendo una extraña sensación de dolor en sus palabras, preguntándose ¿Por cuantas cosas abría pasado Rukia para que sea de esa manera?

—¡POR QUE ERES UNA IMAGEN PUBLICA!—Le grito Yoruichi perdiendo la poca paciencia que le quedaba.—¡ACASO QUIERES QUE TODO LO QUE HAS LOGRADO SE PIERDA POR LA BORDA POR UN CAPRICHO!

Rukia se mordió el labio inferior con fuerza, sintiéndose como una niña pequeña a la cual estaban regañando

¿Por que tenia que ser regañada de esa forma? Ella no era su madre, ella no tenia una madre...

—Tu no eres mi madre...—Dijo para luego darse cuenta de lo dañino que eran sus palabras, pero aun así por su honor el de una Kuchiki no se doblaría.—

Yoruichi se quedo viéndola por unos segundos sintiendo como si esas palabras le hubieran clavado como puñal en su corazón.

—Tienes razón.—Dijo la morena acercándose a ella para verla de frente.—Por que si lo fueras...hace mucho te abría dado la reprimenda que te hace falta.

Dicho esto paso por su lado caminando hacia la salida, Rukia se volteo en ese momento pero sus palabras no salían de su boca ''Lo siento'' era algo que no lograba articular por mas que lo intentara.

—Oh...y no te preocupes me are cargo de esta situación como siempre.—Dicho esto abrió la puerta cerrándola detrás de si de un portazo.—

—Kuchiki-san.—Le llamo Hanataro preocupado.—¿Esta bien?

—Claro que lo esta.—Contesto Ichigo sintiéndose indignado por su absurdo comportamiento.—La única persona que en este momento que no lo esta es Yoruichi.

Rukia tan solo no respondió mientras sostenía el pequeño obsequio entre sus manos con fuerza.

—¿Acaso no piensas decir lo siento? —Pregunto Ichigo sintiéndose enojado por su comportamiento ¿Acaso la fama te convertía en una persona tan despreciable? se pregunto.—¿Tan grande es tu orgullo? ¿Como pudiste decirle todo eso a Yoruichi? ¿Acaso no sabes lo dolorosas que pueden ser las palabras?

Rukia se volteo para verlo fríamente, tanto que Ichigo al encontrarse con su mirada podía sentir como un escalofrío le recorría el cuerpo.

—¿Que no se lo dolorosas que pueden ser las palabras?—Pregunto con sarcasmo recordando bien lo que había sucedido hace mucho tiempo atrás.— ¿Y tu si lo sabes? —Pregunto nuevamente viéndole con los ojos llenos de cólera, mientras que Ichigo le veía sin comprender por que le preguntaba aquello.—Tu no eres quien para juzgarme Ichigo.

—Tienes razón pero si sigues con esa actitud perderás a quienes mas quieres.

Rukia soltó una carcajada, lo ultimo que necesitaba oír las clases de moral de Ichigo quien era el menos indicado para aquello ¿Quien se creía que era?

—¡VETE!

—Kuchuki-san.—Dijo Hanataro intentando calmar su enojo.—

—¡Quiero que se larguen!—Grito mientras señalaba la puerta con su dedo.—

Ichigo y Hanataro pasaron por su lado sin decir palabra alguna, mientras que Rukia se quedo plantada en la sala escuchando el sonido de la puerta cerrarse tras de ella.

En ese momento como si su cerebro hubiese echo click se dio cuenta de lo que había echo, le había gritado a Yoruichi e dicho cosas hirientes, todo lo que había dicho era mentira pero cegada por el enojo en ese momento no se había podido controlar...

Rukia estaba por dejar la pequeña caja que tenia en sus manos y tomar su móvil para llamar a Yoruichi y decirle cuanto lo sentía pero en ese momento al ver sus manos se dio cuenta de que algo no estaba bien, tuvo que mirar nuevamente tratando de ver si su vista le había echo una mala jugada pero al ver detenidamente se dio cuenta de que sus manos estaba manchadas de un color rojizo, la morena frunció el ceño mientras veía sus manos y luego la pequeña caja que había dejado sobre la mesa de cristal.

En ese momento por alguna extraña razón su intuición le decía que no lo abriera pero su curiosidad podía mas. Su corazón latía tan rápido mientras acercaba su mano asta aquel objeto con sumo cuidado comenzó a abrir aquel obsequio tan bien envuelto, al terminar de sacar envoltura por envoltura se dio cuenta que era una caja con una tapa circular y con mano temblorosa poco a poco corrió la tapa y lo que vio ni en sus peores sueños lo esperaría. Dentro de la caja había un pequeño conejo abierto de arriba hacia abajo todas sus viseras estaban por fuera y la sangre salia de ellas, Rukia se quedo viendo con las pupilas dilatadas aquello sintiendo como su respiración se aceleraba, aun costado de la caja había un pequeño papel el cual desdoblo y leyó.

Es tu favorito ¿Verdad?

La morena miro sus manos manchadas de sangre sin poder controlar como las mismas comenzaban a temblar.

Se refregó las manos contra su ropa intentando borrarse la sangre del animal, sintiéndose eufórica y como la cabeza comenzaba a darle vueltas sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.


Ichigo acompaño a Hanataro asta la salida.

—Buenas noches, nos vemos mañana.—Dijo Hanataro mientras le regalaba una sonrisa dándose la vuelta para marcharse.—

—Asta luego.—Dijo Ichigo pero en ese momento vio como el joven se dio la vuelta y se quedaba dubitativo.—¿Ocurre algo?

Hanataro le miro por unos segundos y luego hablo soltando un suspiro.

—¿Vamos a beber algo?

Pregunto a lo que Ichigo acepto ya que le resultaba extraño que el pequeño moreno hiciera esa clase de oferta.

Caminaron cerca de dos cuadras cuando llegaron a un pequeño bar, al entrar el olor se hizo presente y los ruidos de los ebrios del lugar hablando una que otra incoherencia, hicieron que Ichigo casi se sintiera como en casa cuando su viejo bebía y se ponía a hablar una que otra estupidez. Hanataro camino hacia el fondo donde había menos bullicio y se sentaron en uno de los cómodos sofás en ese momento una de las camareras se acerco y tomo su orden, Ichigo estaba por negarse pero el pequeño azabache sin consultarle pidió dos cervezas, Ichigo se le quedo viendo por unos segundos sin poder creer que Hanataro quien parecía tan inocente tuviera esos gustos al parecer lo había juzgado mal pensó con una mueca de costado.

Luego de unos pocos minutos la joven regreso con sus bebidas e Hanataro tomo la suya dándole un largo sorbo.

—Con calma viejo.—Dijo Ichigo dándole una palmada en el hombro.—¿Que ocurre?

—No se si debería de decir esto...—Ichigo alzo una ceja y espero a que continuara.—Apesar de como se ha portado hoy Kuchiki-san espero no la tome como una mala persona...es solo que a sido difícil para ella.

—¿Difícil? —Soltó con una mueca de sarcasmo, mientras alzaba una ceja.—Alguien que lo tiene todo, alguien que nació con una cuchara de oro en la boca lo a tenido difícil?—Escupió aquello con algo de enojo en su voz mientras bebía un trago.—

—Para quienes lo tienen todo en forma de dinero lo mas importante es lo que les hace falta.—Dijo con algo de tristeza en su voz.—

—¿Uh?

—Sabe como conseguí este empleo? —Pregunto a lo que Ichigo negó con la cabeza.—El día que me presente a la entrevista...no tenia mas que unos pocos billetes en mi bolsillo, necesitaba ese empleo mi madre no estaba bien de salud y mis pequeñas hermanas no tenían que comer.—decía con una mueca triste en el rostro, mientras que Ichigo escuchaba atento a cada palabra.—Ese día no había ido con muchas esperanzas...habían 300 candidatos que no solo me superaban en cantidad si no que en cualidad, cuando entre a la sala estaba tan nervioso que mis piernas temblaban.—Dijo con una mueca de costado recordando lo gracioso de la situación.—Enfrente mio estaban Urahara y Yoruichi quienes me preguntaron sobre mi experiencia pero como nunca fui un buen mentiroso, les dije la verdad que no sabia nada del trabajo así que como veras ya sabrás lo que sucedió.—Ichigo le miro curioso.—Me dijeron que buscaban alguien eficiente y no un novato sin experiencia alguna...aunque en ese momento sus palabras me dolieron se que no lo habían dicho de mala manera...entonces cuando estaba por irme en ese momento una puerta de la sala se abrió y una voz me detuvo.

{Hanataro en ese momento se volteo viendo a una hermosa joven que le veía desde lo lejos como examinándolo de arriba hacia abajo, desde sus zapatos fuera de moda asta su camisa descolorida. El azabache se sentía tan avergonzado ante su mirada que sentía unas enormes ganas de salir huyendo de aquel lugar pero algo en el fondo le decía que se mantuviera allí.

—¿S-Si?—Dijo tartamudeando ya que nunca había visto a una mujer tan hermosa en su vida.—

La morena se cruzo de brazos y se acerco asta el para verle de cerca, mientras se sacaba sus lentes oscuros dejándose ver sus penetrantes ojos violetas.

¿Cuantos años tienes?

—20.

—Mmm no hay tanta diferencia.

—Rukia déjanos esto a nosotros.—Intervino Urahara mientras se levantaba apoyando sus manos sobre el escritorio.—Este joven no tiene la experiencia necesaria.

Rukia alzo una ceja viéndole para luego volver su mirada a Hanataro quien se había quedado petrificado en su lugar.

—Tsk ¿Acaso hay que tener tanta experiencia solo para hacer lo que yo les pida? —Pregunto molesta soltando un bufido haciendo que su mechón se removiera de su frente.—Tienes realmente valor para presentarte sabiendo que tenias todas las de perder, eso me gusta ¿Cual es tu nombre?

—Ha...Hanataro.

Rukia extendió su mano mientras le regalaba una cálida sonrisa.

—Espero nos llevemos bien, cuida de mi.

—¡Si! —Exclamo con una enorme sonrisa estrechándola, sintiendo como sus ojos lagrimeaban.—¡Gracias! }

Al terminar ambos ya habían acabado con sus bebidas, Ichigo miraba al azabache sin poder creer lo que le había contado, todo le parecía tan irreal. Pensar que la mujer quien le hacia la vida difícil a el había echo la vida mas fácil a alguien que realmente lo necesitaba. En ese momento lo que Hanataro le había dicho antes vino a su mente ''Rukia es mi salvadora'' así que por eso antes lo había dicho eso pensó el Kurosaki entendiéndolo todo

—Ella fue como un rayo de luz en mis épocas mas difíciles.—Dijo con una sonrisa amarga.—Quizás sea fría o tenga mal carácter pero tiene un buen corazón.

—Quizás sea como dices pero realmente no la entiendo.—Dijo Ichigo rascándose la nuca soltando un suspiro.—

—Es que a pasado por mucho...no se si sabes pero recientemente hace poco a vuelto a hablar con su padre cuando ocurrió aquel incidente de las pieles.—Comento e Ichigo recordó que el había cometido el error de llamarlo.—

—¿Porque no se llevan bien? —Pregunto sin aguantar su curiosidad.—¿Acaso los padres no aman a sus hijos?

Hanataro bebió lo poco que quedaba de su bebía y miro a Ichigo serio.

—De lo que te diré no se lo dirás a nadie.—Ichigo asintió serio.—No se realmente la historia...tan solo lo que he podido escuchar pero al parecer su padre Byakuya Kuchiki nunca a aceptado que sea modelo es mas, el día en que ella lo decidió el según escuche la había echado.—Ichigo abrió los ojos en grande sin poder creer tal cosa.—

—¡¿Como?! ¡Es su hija! —Exclamo dando un golpe en la mesa llamando la atención de los clientes, Hanataro miro hacia ambos lados y con un gesto le pidió que bajara la voz.—

—Tal vez no todos los padres aman a sus hijos de la misma forma.—Pensó en voz alta Hanataro mientras se rascaba la barbilla.—

—¿Porque tanto le molesta que Rukia sea modelo?

—No lo se...quizás tiene algo que ver con su madre.—Ichigo frunció el ceño.—Eso es todo lo que se...me gustaría saber mas y así poder ayudar a Kuchiki-san pero es difícil hacer que se abra a las personas.

—Tsk...con la clase de padre que le toco creo que a cualquiera le seria difícil.—Soltó molesto Ichigo mientras se cruzaba de brazos.—

—¡Mira la hora!—Exclamo Hanataro sorprendido.—Ya debo irme o se preocuparan por mi.—Dijo levantándose rápidamente de su asiento.—Por favor lo que hablamos no se lo digas a nadie.—Pidió suplicándole con la mirada.—

—No te preocupes, no diré nada.

—Gracias.

Dicho esto se despidió y se fue rápidamente del lugar, mientras que Ichigo ahora un mar de dudas se habían formado en su mente, no sabia que sentir con respecto a Rukia ¿Debía sentir lastima? ¿Enojo? ¿Tristeza? ¿Compadecerla?

Quizás lo mejor que podría hacer por ella, tan solo era protegerla y no dejar que nadie la dañara.


El sol entraba por las rendijas de una persiana dando sobre la cara de cierto pelinaranja que se encontraba durmiendo sobre el sofá de su sala, a simple vista se podía ver que no había pasado una muy buena noche ya que alrededor de el había algunas latas de cerveza tiradas por el suelo y algunos envoltorios de comida chatarra. Después de lo que Hanataro le había contado Ichigo se había quedado toda la noche sin poder sacarse de la cabeza a cierta morena de ojos violetas y eso era algo que no le gustaba para nada.

El sonido de su móvil sonando una y otra vez sin parar hizo que el Kurosaki se despertara echando una maldición debido al dolor de cabeza que sentía en ese momento.

—¿Si?—Pregunto sin saber quien llamaba.—

—Ichigo ¿Sabes donde esta Rukia? —Preguntaba Yoruichi se podía escuchar su voz preocupada.—

—¿Que ocurre?—Pregunto Ichigo sentándose, mientras se rascaba la nuca.—

—¡Rukia hace dos horas que debía de estar en la sesión de fotos! ella no es de llegar tarde...—Dijo mientras se escuchaba como suspiraba.—Temo que algo le haya sucedido, ayer las cosas fueron demasiado lejos ¡Por favor búscala! debo irme me están llamando...ya cállate.—Grito a uno de sus compañeros.—No era a ti Kurosaki, tenme al tanto por favor.

Dicho esto colgó.

Ichigo rápidamente se acomodo su ropa y se coloco los zapatos mientras pensaba en donde podía encontrarse la Kuchiki.

—¡Maldición!—Exclamo mientras salia de su departamento para luego ir asta la puerta de Rukia, gracias al cielo Yoruichi le había echo vivir a su lado, toco varias veces el timbre pero nadie salia a su llamado.—¡RUKIA!—Grito pero nadie respondió.—

—¿Esta buscando a la Srta Kuchiki?—Dijo una voz a sus espaldas, el pelinaranja se volteo viendo a un anciano que según por su ropa era el conserje.—

—Si ¿Sabe si a salido?—Pregunto viéndole fijamente.—

El hombre se quedo pensativo durante unos segundos.

—Ella no a salido desde que llego ayer.

Ichigo en ese momento comenzó a golpear su puerta con todas sus fuerzas, sin poder evitar sentirse preocupado.

—¡RUKIA RESPONDE!—Grito mientras golpeaba la puerta con sus puños.—¡RUKIA!

—Señor no haga tanto escándalo o los vecinos se quejaran.

—¡Oiga usted debe de tener la llave de los huéspedes tráigala y abra la puerta!—Pidió con tono demandante mientras que el anciano le veía frunciendo el ceño.—

—No puedo hacer algo como eso ¿Acaso esta loco?

Ichigo se paso la mano por el cabello perdiendo la paciencia.

—¡ACASO SE ARA RESPONSABLE SI ALGO LE A SUCEDIDO A SU HUÉSPED!

El hombre se quedo dudando por varios segundos asta que luego de no muy buena gana saco una tarjeta de su bolsillo.

—Apártese.—Le pidió viéndole irritado mientras que Ichigo se apartaba de la puerta y el metía la tarjeta en la herradura haciendo que la misma se abriera.—

Rápidamente Ichigo entro a la habitación y busco a la morena por todo el lugar.

—¡RUKIA!—Grito mientras entraba a la sala sin verla por ninguna parte.—¡RUKIA SE QUE ESTAS AQUÍ! Todos están preocupados por ti...

En ese momento la vio a lo lejos estaba sentado en un rincón de la habitación con su cabeza entre sus piernas y sus brazos cruzados sobre sus rodillas, Ichigo al ver la sangre en sus manos se acerco corriendo hacia ella y tomo sus manos viendo como la misma reaccionaba bruscamente.

—Rukia ¿Estas herida en alguna parte?—Pregunto mientras la veía tratando de entender de donde venia la sangre.—¿Que ocurrió?—Pregunto nuevamente sin recibir respuesta viendo como las manos de la Kuchiki temblaban, Ichigo tomo el rostro de la morena entre sus manos desparramando el cabello de sus ojos viendo lo rojos e hinchados que estaban.—Rukia...

—Yo...la mate.—Dijo en un susurro con la voz áspera.—Yo la mate...es mi culpa, es mi culpa.—decía una y otra vez con la mirada perdida sin notar como las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.—¡YO LA MATE!

Era un grito tan desgarrador y lleno de dolor, Ichigo quien conocía a la Rukia fuerte y arrogante no podía creer lo que estaba viendo, verla en ese estado tan frágil y destrozada hacia que por alguna razón le doliera profundamente el corazón. Sin darse cuenta la abrazo con todas sus fuerzas, mientras sentía como el cuerpo de la pequeña Kuchiki temblaba entre sus brazos, Ichigo la abrazo con fuerza mientras acariciaba su espalda y le susurraba al oído.

—Rukia, no has echo nada malo, todo estará bien.—Decía Ichigo mientras que su llanto no parecía cesar.—Todo estará bien, no estas sola yo no te dejare.


Gracias por sus comentarios...

Alexa sm

sunev.31

kaoru240

diana carolina

Jailys sama

Sumire

francy

aracheli281

fel01

karla

Guest

Espero les haya gustado el capitulo de hoy

No se si lo abran entendido pero eso se vera mas adelante de todas formas

Todo lo que sucede es por algo espero tengan paciencia y la venganza de Rukia aun sigue en pie pero primero tienen que ver por todo lo que a pasado y por que es como es

Creo que di ya demasiadas pistas sobre donde va todo así que no diré nada

Los veré en el siguiente!