( - з -)

• • - • - • - • - • -

Title: Someone to You

Ship: Adrinette.

Genre: Angst, AU, Slash, Out of Character, Hurt/Comfort (H/C), WAFF (Warm And Fuzzy Feelings)

Word Count: 130,000

Word Count per Chapter: 2200

Rating: NC-17

Chapters: 36/52

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music:

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

• - • - • - • - •

En la escasa oscuridad de su habitación, Marinette permaneció despierta en la cama con un durmiente Adrian acurrucado tras ella. Sus dedos acariciaron la mano en su vientre, trazando cada nudillo.

Un suave suspiro escapó de los labios de Adrian, moviéndose ligeramente y el sonido de las sábanas deslizándose lo despertaron. Marinette giró y besó su frente.

—Adrian, necesitamos levantarnos.— Se irguió en un codo y miró las hebras suaves de su amante. —Vamos, amor. El vuelo de Louis es en un par de horas.— Notó el frunce de ceño y de inmediato, lo golpeó con sus dedos. —Sé que estás despierto. Deja de fingir ya.

—No quiero levantarme.— Adrian refunfuñó y apretó su agarre en la cintura de la menor.

Virando los ojos, Marinette informó.

—Kagami estará aquí en una hora. Si no te levantas, me iré con Louis y ella y te dejaré aquí.— Estuvo aliviada de que ya hayan terminado de empacar anoche o sino, estarían corriendo como gallinas sin cabezas.

Adrian por fin abrió un ojo y la miró enojado.

—Eres mala~

Riendo Marinette habló.

—Tú solo no quieres dejar la cama porque hacer eso significa que dejarás que tu hijo viaje a otro continente.— Retiró los brazos de su cuerpo y salió de la cama. Tomó una camiseta fresca y unos shorts del closet, ignorando al hombre aun en la cama.

Adrian miró varios segundos la espalda de Marinette. Sus ojos viajaron por sus hombros y su estrecha cintura. Las ansias bajo sus pantalones hicieron que dejara la fría cama y caminara hacia ella. Cerrando la distancia entre ellos, envolvió sus brazos por su cintura nuevamente y besó su nuca. Marinette se tensó por un segundo, antes de relajarse contra él.

—¿Estás bien?

Girando la cabeza, Marinette sonrió con tristeza cuando Adrian depositó un beso en la comisura de sus labios.

—Quería preguntarte lo mismo.— Sabía que el mayor no estaba del todo seguro sobre dejar que Louis viajara con su madre. Adrian había logrado confiar un poco más en Kagami, pero no se fiaba del todo.

—Tú y yo sabemos cómo me siento al respecto.— Adrian suspiró y acercó más a Marinette. —Preferiría que me hablaras más sobre... bueno, sobre tu hermana.— Había podido reunirse en una cena casual hace unos días y afortunadamente, Bridgette no había estado en contra de su relación. De cualquier forma, ella prometió castrarlo si hacía llorar a Marinette. Y Adrian le dio todo derecho si se diera el caso.

Musitando cansada, Marinette respondió.

—Estoy muy nerviosa. Pero Brid prometió que estaría ahí y se quedaría conmigo..., solo por si acaso.— Aparte del hecho de que hoy era el tan esperado viaje de Louis, Marinette también había planeado ir a la que era la casa de su familia en París y quedarse ahí un par de días. Le tomó algo de tiempo a Bridgette convencerla y después de mucho pensarlo, Marinette cedió. Nadie podía describir la cantidad de felicidad que Bridgette sintió cuando ella aceptó.

—Me gustaría ir contigo-

—Tienes que llevar a Louis al aeropuerto y además, tienes un caso por terminar. Así que no, no puedes.— Marinette giró y envolvió sus brazos alrededor del cuello del mayor. —Pero de verdad aprecio tu preocupación. Gracias.

Adrian rió.

—Yo también quiero conocerlos, ¿sabes?

—Es... ¿necesario?

—Claro. Estoy viviendo bajo el mismo techo que su hija, después de todo.— Adrian sentenció, —Quiero que también conozcas a mis padres.— Sonrió tímidamente, —Lo que tenemos es... me gusta pensar que lo que tenemos ahora durará para siempre. Y si es así, nuestros padres deben saberlo.— Sus mejillas se sonrojaron y Adrian no pudo reunir el valor para mirarla a los ojos.

Una increíble sensación de calidez se extendió en Marinette ante la súbita confesión.

—Aww... ¿es una propuesta indirecta, Adrian Agreste?— preguntó con ternura.

—Quizá.— Sabía que todo era muy pronto. Pero no haría daño soltar algunas pistas de cuando en cuando. Se inclinó y besó los tentadores labios. —Pero pensemos en eso cuando todo esté listo. No quiero apresurar las cosas.

Sintiéndose menos ansiosa, Marinette rió y devolvió el beso, sus dedos se deslizaron perezosamente a través de las suaves hebras rubias.

—Ok.— Suspiró, se permitió perderse en el suave beso y los roces de sus lenguas. Sus manos se aferraron a la ropa de Adrian mientras sus ojos se cerraban. Hundiéndose en el intercambio íntimo, ambos fallaron en escuchar las pisadas por el pasillo..., hasta que la puerta de la habitación estuvo abierta.

Marinette logró alejar a Adrian, lo fuerte suficiente para hacer que se tambaleara hacia la cama, antes de que el adormilado niño mirara algo inapropiado.

—¡Papá! ¡Nani! ¡Llegaré tarde!— el enérgico niño corrió y saltó sobre la cama, forcejeando con su padre ahí. —¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! ¡¿Por qué no estás vestido?! ¡¡Papá~ de pie!! ¡¡Rápido!!

Marinette rió ante la vista, en especial cuando Adrian trató de quitarse al niño que seguía aplastando su vientre.

—Adrian ve a ducharte con Principito en lo que yo preparo el desayuno.— Salió de la habitación y el sonido de las incesantes quejas de Louis fueron amortiguadas al cerrar la puerta. Con un movimiento de cabeza, Marinette bajó las escaleras, con la mente llena de todo tipo de platillos para preparar.

Media hora después, el aroma de arroz frito provino desde la cocina. Louis bajó corriendo las escaleras con un muy preocupado Adrian tras él.

—¡Despacio, Lou, te lastimarás!

Louis disminuyó sus pasos, pero caminó rápido hacia donde estaba Marinette. Abrazó a la chica por la cintura y alzó la mirada hacia ella.

—Ve a poner la mesa, amor.— Ordenó y el niño hizo lo que le dijo.

—Es injusto lo fácil que te obedece.— Adrian dijo mientras colocaba la comida en la mesa. La chica solo sonrió y Adrian no pudo evitar sonreír.

Cuando todo estuvo listo, los tres compartieron un animado desayuno.

Justo cuando terminaban de desayunar, Kagami llamó y recordó los detalles del viaje. Hablaron por unos momentos antes de colgar. Tomó mucho poder de convencimiento para que tanto padre como hijo se vistieran y salieran de la casa en quince minutos.

—Llámanos cuando llegues, ¿ok?— Marinette se inclinó y abrazó al niño, quien no dejaba de hacer pucheros. —Lamento no poder ir al aeropuerto.

Louis movió la cabeza.

—No pasa nada.— Murmuró, —¿Vas a extrañarme?

—Como una loca.— Marinette asintió y presionó sus labios contra la frente de Louis. —¡Diviértete! Y pórtate bien, ¿ok?

—Uhm, ¡te extrañaré mucho!— hizo un exagerado círculo con sus pequeños brazos, —Y sí me portaré bien...— justo cuando Marinette estuvo por decir algo, Louis la abrazó con fuerza y susurró, —Mamá.— Besó su mejilla y antes de que la chica pudiera reaccionar, el niño ya estaba dentro del auto de Adrian.

—A-acaba de decirme...— lentamente, se irguió y tocó su mejilla, preguntándose si eso de verdad había pasado. Le tomó un momento darse cuenta que Louis estaba ondeando la mano antes de colocarse el cinturón, emocionado.

Adrian cerró la maletera con un suave ruido después de colocar el equipaje de Louis. Cuando alzó la mirada y vio a Marinette, Adrian frunció el ceño y se acercó a la menor con cautela.

—¿Marinette?— llamó suavemente le tomó unos segundos antes de que ella alzara la mirada, —Amor, ya nos vamos.— Sin recibir respuesta, Adrian ondeó la mano frente a la menor antes de pellizcar sus mejillas. —¡Princesa!

—¡Ow!— Marinette retiró sus manos de su rostro. —¡Adrian!

—¿Qué?— el abogado tenía una enorme sonrisa en el rostro. —Nos vamos.

—Ok.

Adrian aclaró su garganta, ignorando el hecho de que Marinette no estaba mostrando señal de extrañarlo. Marinette iba a quedarse en la casa de sus padres por un par de días así que no se verían hasta el martes. La idea hacía que Adrian la extrañara más... y eso que aún no se habían separado.

'Cielos, estás comiendo de su mano, Adrian Agreste.'

Ya podía escuchar la voz de Nathaniel burlándose en su cabeza.

—¿A qué hora es que tu hermana pasará por ti?

—Dijo que después del almuerzo.— Marinette respondió antes de mover sus ojos hacia el par de orbes verdes. —Escucha... ¿Louis te dijo algo interesante últimamente?

Frunciendo el ceño como si tratara de entender lo que Marinette estaba tratando de implicar, Adrian movió la cabeza.

—Ha estado hablando sobre el viaje a Tokio toda la semana pero aparte de eso... no, nada.

—Ya veo.— Después de recordar que se haría tarde, Marinette recuperó la postura y alisó la ropa de Adrian. El hombre lucía bien en ropa casual... y olían bien también. —Hablemos de eso en otro momento. Llegarán tarde.— Cuando Adrian no tuvo intenciones de moverse, Marinette besó su mejilla y lo empujó un poco.

Adrian hundió los talones y abrazó a la menor.

—Eso no es suficiente. No te veré en varios días.— Susurró contra la oreja de la menor.

—Solo un par de días, no seas dramatico,— Marinette respondió en otro susurro. —Un beso es suficiente..., a menos que quieras traumar a tu hijo y a tus vecinos, entonces puedes besarme apropiadamente.— Sonrió traviesamente y rió ante la mirada escandalosa de Adrian. —Ve.

Adrian volvió a sostenerla y la abrazó con fuerza.

—Llámame.

—Lo haré.— Marinette lo vio caminar al auto a regañadientes. Cuando el auto desapareció en la carretera, ella giró y regresó a la casa.

—》《—

Los tickets cayeron al regazo de Luka mientras esperaban que el tren llegara a su estación. Tenía su celular en sus manos jugando algo con experiencia. Chloé estaba enfocada en su propio juego y con un trozo de chocolate en su boca. Los dos estaban metidos en eso, ambos dispositivos conectados.

Chloé gritó cuando dio tres golpes mientras Luka gruñía.

—¡Tramposo!

—¡Ridículo, totalmente ridículo! —Se burló de ella antes de que la rubia lo golpeara. —¡Hey! ¡Gané limpiamente! Es solo que soy mucho, mucho mejor que tú en este juego. Admítelo.

—¡Ridículo, totalmente ridículo! ¡No es cierto!

Mientras Chloé hacía su baile de victoria con los brazos al ganar la segunda ronda, su celular volvió a sonar. Tomó la llamada y metió la mitad de su barra de chocolate en la boca de Luka cuando el mayor quiso protestar.

—¿Hola?

—¿Chloé?

Era Claude y en algún lado podía escuchar a Camille riendo y gritando adorablemente '¡Chloé!',

—¡Hola, Claude!

Luka frunció el ceño y entrecerró los ojos ante la mención del nombre de Claude.

Chloé sonrió y trató de alejar la mano de Luka cuando trató de quitarle el celular.

—¿Qué pasa?

Hubo una pequeña pausa antes de que Claude volviera a hablar.

—Nada. Camille estaba molestando para que te llamara. Supongo que te extraña mucho.— El término 'extrañar' era un eufemismo ya que la niña seguía insistiendo sobre cuándo volverían a visitar a Chloé. Los últimos días no fueron tan caóticos como cuando era época de clases..., así que no había excusa razonable para que buscara a Chloé para que le ayudara con la niña.

—¿En serio? ¡Pásamela! ¡Ya, rápido, rápido!

—¡Hey! ¡No puedes hablarme así! ¡Técnicamente todavía soy tu profesor!

—¡Ridículo, totalmente ridículo! Técnicamente, estoy de vacaciones ahora. Así que las formalidades no se aplican aquí. Así que pásamela.

—Ok.— Hubo un ruido y pronto, la tímida voz de Camille sonó al otro lado de la línea,

—¡Cami!

Viendo que Chloé estaba ocupada e ignorándolo, Luka se puso de pie y fue a la máquina expendedora. Con un resoplido, sacó unas monedas y las insertó. Tomando una lata de sidra, la bebió mirando de reojo a Chloé hablar adorablemente.

Pasando una mano por su cabello, Luka resopló. Deseaba no sentirse tan devastado cada vez que Chloé recibía llamadas del hombre por el que solía sentir atracción.

Chloé insistía que solo eran amigos..., pero los simples gestos y familiaridad le molestaban mucho. Lo que era más desesperante era el hecho de que él y Chloé no tenían nada más que una amistad con coqueteo de cuando en cuando.

—Tienes una semana para probarte y cambiar lo que necesita ser cambiado, Luka Couffaine.— Con un simple asentimiento, regresó hacia el área de espera. —¡Ok!— aun no tenía planes hechos, pero ya pensaría en algo.

Y tenía tres horas de camino en tren para dar con la forma perfecta de cortejar a Chloé Bourgeois.

—¡Hey, idiota!— Chloé lo llamó entusiasmada después de colgar. —¿Dónde estabas?

Luka arqueó una ceja y se preguntó por qué Chloé lucía tan preocupada.

—Aquí.— Le lanzó una lata de jugo de fruta y Chloé la atrapó con experiencia.

—G-gracias.— Estuvo insegura de cómo debería acercarse al mayor. Hace un momento había lucido algo enojado. Ya sea porque le ganó en el juego o por la llamada de Claude..., no lo sabía.

Luka se sentó en el lugar vacío a su lado.

—¿Estabas preocupada de que me hubiera ido sin ti?

—¡Ridículo, totalmente ridículo! Por supuesto que no. — Chloé escondió un frunce de ceño tras la lata. —No hay forma en la que te irías sin tu equipaje..., eso y el hecho de que nuestro tren no ha llegado.

—Ah, vaya.

—¡Hey, fuiste tú el que se fue enojado! ¿Qué se supone que iba a pensar?

—¿Que tenía sed y quería algo de beber?

—Tenías ese tic en el ojo. Difícilmente eso es indicativo de sed.— Chloé dijo incrédula.

—¿Tic en el ojo?— nunca había pensado que le pasaba eso cuando estaba celoso. Rió sin contenerse.

—No es divertido...— musitó sombríamente y bebió su jugo con toda la intención de ignorar al chico. Era increíble cómo es que nadie había prestado atención ante la forma en la que Luka estaba riendo. —tonto.

Luka pateó juguetonamente su pierna y se recosto en su pequeño hombro, quedando en un cómodo silencio.

Continuará...


Vengo rápido y me voooy~

Besitos de murciélago para todos~