La final fue decidida, siendo Takumi y Fausto los que se enfrentarían.

-Qué raro, no encuentro a Junko por ningún lado.- Takumi dijo a nadie en particular.

Mientras caminaba buscándola se encontró con Alfonso, que estaba sentado en una banca puliendo sus pokeballs.

-¡Hey!- llamó su atención.

-¿Necesitas algo de mí?-

-¿Has visto a una chica de pelo lila y con un parche en su ojo derecho?-

-Sí, vi que se fue acompañado por una chica de pelo negro.-

-¿Por dónde?-

-Por la salida de emergencia, creo. Es el único lugar para salir, ademas de la entrada.-

-Gracias.-

Con ello Takumi se dirigió a la salida de emergencia, sólo para terminar encontrándose con el albino del Team Revolution.

-Hola, Takumi-chan.- le saludó de forma animada.

-¡¿Qué haces aquí?! ¿Tienes algo que ver con la chica que acompañó a Junko?-

-Claro, ella es mi teniente.- le respondió.- Pero no te preocupes, no le haremos nada. Si la quieres ver devuelta, sólo tienes que enfrentarte al tipo de la final.-

-¿Él es de los suyos?-

-No puedo decir más, nos vemos.- se retiró.

-¡MALDICIÓN!- golpeó con todas sus fuerzas una pared cercana.

Takumi salió corriendo del Bazar Pokemon, yendo en busca de algo.

El sol se ocultaba, demostrando que al chico no le quedaba mucho tiempo...

Mientras corría se llevo por delante a Alfonso.

-Vaya, vaya. Parece que nos seguimos encontrando, ¿será el destino?-

-No tengo tiempo, tengo que encontrarlo.- Takumi se iba a marchar, pero fue detenido por un Metagross.-¿Qué?-

-No te apresures, si quieres podría ayudarte.¿Qué es lo que andas buscando?-

-Estoy buscando un pokemon, Gyarados.- le mostró la foto que que le había dado Albert.

-Ese Gyarados... Puedes encontrarlo en una isla al sur de aquí, sólo ve derecho y la encontrarás.-

-¿Cómo se que no me estás engañando?- preguntó desconfiado.

-No me importa, pero si realmente quieres encontrarlo allí lo verás. Sólo una advertencia, ese pokemon no dudara en matar a aquellos que perturben su letargo.-

-¿Letargo?-

-"En el lago de la vida, el poderoso dragón marino descansa, ahorrando su inmenso poder, sólo para proteger a su pueblo".- le respondió.- Por lo que sé es cierto, ese Gyarados duerme en un lago, si hay entrenadores que tratan de capturar pokemon en ese lugar, Gyarados despierta y arrasa con todo. Hay un pueblo en aquella isla, que le venera por su gran poder destructivo, entregándole diversas ofrendas. Y Gyarados en retribución, les entrega riquezas provenientes del fondo marino.-

Takumi al oír todo aquello, dudaba de ir a atraparlo, si lo hacía aquel pueblo se quedaría sin su protección. Pero dada las circunstancias, lo atraparía para luego devolverlo.

-Gracias.- le dijo Takumi, antes de partir para aquella isla.

-De nada...- respondió mientras se marchaba con una sonrisa.- Nuestra revancha se llevará acabo,allá, en la Meseta Añil.- dijo a la nada.

Cambio de escena.

Takumi se encontraba surcando el mar en el lomo de Milotic, en el camino divisó un grupo de barcos que rodeaban la isla, tripulados por miembros del Team Revolution.

Cada uno de ellos al ver a Takumi, arrojó una pokeball, soltando un grupo de veinte Carvanha y cinco Sharpedo, que fueron a atacarlo.

-"Ve a la isla tú sólo, yo me haré cargo de ellos".- dijo Milotic.

-Entendido, pero no estarás sola. ¡Ve a ayudar!- arrojó una de sus pokeball. De ella salió Dragonair, listo para la batalla.-Vayan.- ambos pokemon fueron a pelear, mientras que Takumi se sumergió para que no lo vieran.

-No veo al mocoso.- dijo uno de los atacantes.

-Que importa eso, tenemos las manos ocupadas, mira.- le señalo, a ambos pokemon que acababan fácilmente con los suyos.

Milotic y Dragonair, a todo el que se pusiera frente a ellos lo mandaban a volar de un sólo coletazo.

-¡Todos, céntrense en acabar con el enemigo por delante!-

Los soldados al oír sus ordenes, mandaron otra fila de pokemon, siendo esta vez un grupo entero de veinticinco Tentacruel.

Milotic empezó a emitir una melodía que calmaba a los enemigos, dejándolos embobados, esto dejó una oportunidad para atacarlos, oportunidad que Dragonair no desperdició.

Se envolvió de un aura azul con forma de dragón y empezó a embestir al enemigo.

-Tch ¡Liberen a todos sus pokemon!-

Un centenar de pokemon acuáticos fueron soltados por el Team Revolution, estando conformados por Tentacool, Staryu, Sealeo, Starmie y Walrein.

-Ahora no tendrán oportunidad alguna.- victoreó el que parecía ser el líder a cargo de la operación.

El canto de Milotic no sólo embobaba al enemigo, sino que también llamó a un grupo de pokemon salvajes. Estos pokemon eran Wailmer, Feebas, Magikarp, Vaporeon y la línea evolutiva de Kingdra. Que al ver a su estrella, siendo atacada se enojaron y fueron en su ayuda. Volviéndose una pelea a gran escala.

Mientras tanto...

Takumi se encontraba en la isla, en búsqueda de Gyarados . Siguió hasta encontrar un pueblo en medio de la isla, no parecía haber muchos niños, estaba lleno de ancianos y adultos.

-Hola, ¿alguno sabe en donde se encuentra el Gyarados rojo?- preguntó, llamando la atención del poblado.

Un anciano se le acercó y lo comenzó a mirar, revisándolo.

-Joven, ¿podría saber cuántos pokemon trae consigo?- le preguntó de manera educada.

-Actualmente dos, ¿A qué viene la pregunta?-

-¡¿Sólo dos?! ¡¿Y aún así piensa que podrá pelear con El Gyarados Rojo?!- dijo de manera ofendida.

-Confío en ellos, se que podrán con él.- declaró con confianza.

-Lo lamento pero lo dudo, sólo perderás tu vida.-

Al terminar con lo que dijo un temblor azotó el pueblo, y la gente comenzó a mirar para todos lados, hasta que uno de ellos vio lo que era y señalo el fenómeno ocurrido.

Un hongo nuclear había ocurrido, siendo una explosión causada por la batalla que se llevaba a cabo cerca de la costa.

-Al parecer Milotic y Dragonair lo están haciendo bien.- dijo con una sonrisa.

-¿Eso fue causado por tus pokemon?- preguntó el anciano impresionado, aunque tratara de no demostrarlo.

-Sí, eso sólo pudo ser causado por una de las técnicas que desarrollamos.- declaró orgulloso. Iba a decir algo más pero el viejo sostuvo una pokeball frente a su cara.- ¿Qué significa esto?- pregunto con una sonrisa.

-Venceme en una batalla pokemon y te llevaré personalmente con él.- le desafió con una seria mirada.

-Acepto.- sacó su pokeball y la chocó contra la del viejo.

Ambos se separaron y una vez que tomaron distancia...

-Cómo sólo llevas dos pokemon contigo, esa sera la cantidad. Dos contra dos. Gana el que que quede con el último pokemon en pie.-

-Me parece bien.- tomó la pokeball que utilizaría.

-Yo sacaré primero, ve Feraligatr.- arrojó su pokeball.

En frente del anciano se materializó un enorme cocodrilo bípedo.

-Ve, Ekans.- arrojó su pokeball en mano.

El pokemon serpiente apareció frente a su entrenador.

-Te cedo el primer movimiento.-

-Como quiera, ¡bomba ácida!-

Ekans disparó tres esferas anaranjadas a su oponente, que se defendió con sus manos, sin recibir daño alguno.

-Bien hecho, puño dinámico.-

Feraligatr le arrojó una lluvia de golpes a su oponente, sin lograr conectar alguno.

-Ekans es muy bueno evadiendo, no le darás con movimientos como ese.-

-Gracias por la advertencia, ¡Terremoto!-

El pokemon fauces detuvo su ataque y de un salto tomó distancia de su oponente, sólo para dar un brinco y al tocar suelo crear un sismo que provocó que la tierra se sacudiera.

Ekans no recibió dalo alguno porque logró saltar al último momento, pero...

-Hidrobomba.-

estando en el aire sin lugar al que huir, recibió un potente disparo de agua de parte de su oponente, se estrelló contra el suelo quedando gravemente herido.

-Ekans levántate, y cola de hierro.-

-¡Terremoto!-

El suelo comenzó a sacudirse provocandole gran daño al pokemon serpiente, pero aún así siguió serpenteando hacía su oponente. Una vez llegó frente a él, le estrelló su cola en su cabeza, provocando que la cabeza de Feraligatr quedará enterrada en el suelo.

-¡Carga tóxica!-

Ekans roció a su oponente con un poderoso veneno que logró dejarlo fuera de combate.

-Regresa.- el anciano regresó a su pokemon a la pokeball.- Buen trabajo,ese Ekans está muy bien entrenado.-alagó antes de sacar su siguiente pokeball. Pero eso se termina aquí, ve Dragonite.- arrojó su pokeball.

El pokemon dragón apareció frente a su entrenador.

-Ekans, descansa.- el pokemon serpiente fue rodeado por un luz roja y fue absorbido por la pokeball.- Ve, Servine.- arrojó otra pokeball.

El pokemon serpiente hierba apareció frente a Dragonite.

-Rayo hielo.-

Dragonite disparó un rayo de energía congelante que iba directo a Servine, que evadió fácilmente, pero el pokemon dragón no se detuvo continuó con el ataque hasta congelar por completo todo el suelo por los alrededores.

Servine cuando trataba de correr se resbalaba y caía contra el suelo, dejándola como un blanco fácil.

-Rayo hielo.- ordenó el anciano con una sonrisa de victoria.

-¡Deslizate para esquivarlo!-

Como un pingüino, Servine comenzó a deslizarle por el suelo congelado. Por lo que se podía ver era tan rápida como cuando corría por hierba y pastizales.

-No dejes que se escape, ¡lanzallamas!-

Dragonite comenzó a arrojar fuego por la boca, sin poder atinarle a esa molesta patinadora.

-¡Sujétalo por lo pies y hazlo caer!-

Servine se posicionó por detrás de Dragonite, y con su látigo sepa amarró sus pies y deslizándose para atrás logró que cayera de espalda.

-¡Levantate!- gritó desesperado.

-¡Rayo solar!-

Servine de un brinco, se puso frente al sorprendido Dragonite y le arrojó un haz de energía que impactó en su rostro. Una vez terminado el ataque, se reveló al pokemon dragón fuera de combate.

-Ahh, perdí.- suspiró mientras regresaba a Dragonite a su pokeball.- Como prometí te llevaré con Gyarados.-

-¡Sí! Gran trabajo Servine.- victoreó mientras le acariciaba la cabeza a su pokemon.-Vayamos.-

-Antes que nada, curemos a tus pokemon.- dijo sabiamente el anciano.

Fueron a curar a su pokemon, la gente del pueblo murmuraba cosas sobre aquel chico. Decían que no podría contra su "dios" y que sólo provocaría su ira, trayendo caos a su pueblo.

-Al parecer comenzaron a esparcir rumores.- dijo el anciano molesto por la ingenuidad de su gente.

-...- Takumi no dijo nada, ya que no entendía a que se refería.

Los pokemon fueron tratados por una vieja curandera, que los trato con hierbas medicinales.

-Gracias por cuidar de mis pokemon y a usted, casi me olvidaba de que deberían ser tratados.- agradeció y se disculpó, la emoción de poder pelear con un gran pokemon lo había cegado.

-Siempre hay que dar prioridad al estado de tus pokemon, es el deber de todo entrenador.- le dijo la curandera.- Ve y atrapa a ese Gyarados.- le animó.

-Lo haré.-declaró decidido.

Cambio de escena.

Takumi y el anciano, caminaban por una espesa jungla hasta llegar al dichoso lago.

-Una vez que lleguemos deberás de bucear en el lago, una vez hayas pasado por unas rocas luminosas, encontraras una cueva submarina en la que entrarás. La atravesaras hasta llegar al lugar del letargo de Gyarados.- explicó el anciano.

-Gracias, señor.- le agradeció cortésmente.

-Dime Aníbal.- le dijo con una sonrisa, mientras caminaba.- Aquí es.- se detuvo.

Se podía ver un enorme lago, su agua era tan clara y pura que toda luz del sol que le tocara era refleja al instante que chocara con su superficie.

-Si te parece hermoso, deberías de verlo cuando es tocado por la luz de la luna. Por ellos llamamos al lago, Baño de Luna.-

-Me encantaría pero será en otra ocasión, lamentablemente no tengo tiempo.- la mirada de Takumi se había intensificado por la seriedad de sus palabras.

-Es una verdadera lástima... Te veré luego, si es que regresas vivo...- se quedó expectante a la respuesta que le daría el chico, pero no recibió ninguna.

Takumi sacó a Ekans y le dijo que le llevara, así no perdería oxigeno con el tiempo que tardaría en ir nadando sólo.

-Vamos, ya has escuchado las instrucciones, ¿no?-

-"¿Por quién me has tomado? Sujetate de mí, llegaremos en lo que canta un Pidgey".-

Takumi se sujetó de su lomo, y ambos de zambulleron, no sin antes de que Takumi se sacara la ropa, quedando sólo en bóxer.

Bucearon a gran velocidad, ante esto se podía demostrar que los Ekans son excelentes nadadores y encima ágiles depredadores acuáticos.

Un grupo de Sharpedo pasaron por al lado de ellos sin atacarles, Takumi tuvo el presentimiento de que no querían alterar al que dormía.

Encontraron la rocas luminosas, estaban alineados mostrando un camino, posiblemente hasta la entrada de la cueva. Se podía divisar un cardumen de Staryu y Starmie alimentándose con la luz de las rocas.

Siguieron hasta llegar a la entrada de la cueva, una vez entraron, Takumi pudo respirar(la cueva era parecida donde el equipo Aqua despertó a Kyogre en el juego).

-Tenemos que seguir, Aníbal dijo que no quedaba lejos.- siguió caminando con Ekans a su lado, después de todo lo usaría para pelear contra Gyarados.

Mientras caminaban se encontraron con un grupo de Gyarados descansando, no se podía ver al que buscaban entre ellos, Takumi estaba a punto de estornudar pero Ekans con su cola le tapó por debajo de la nariz, logrando que no lo hiciera.

-Eso estuvo cerca.- dijo Takumi muy despacio, pero fue suficiente para despertar a uno de ellos, que rugió provocando que los demás también lo hicieran.-¡Oh, por favor. Ni siquiera un Exploud hubiera podido oírme!- se quejó.

Uno de lo Gyarados le atacó con acua cola, que no llegó a darle porque Ekans se interpuso con cola de hierro, logrando mandarlo a volar hasta impactarse contra otros tres.

Ekans, Bomba ácida a todos.-

Escuchando la orden arrojó un lluvia de ese movimiento, impactando con cada uno de ellos, logrando que la defensa especial de todos bajara.

-Sigue con bomba ácida hasta que su defensa especial no puedan bajar más.-

Ekans siguió la orden al pie de la letra, cada Gyarados ya no podía perder más de su defensa especial. Un cierto Pikachu con su rayo podría acabar con todos ellos, lamentablemente no se encontraba disponible...

-Vamos con una combinación, ¡Carga tóxica y cola de hierro!-

Ekans roció a sus oponentes con un líquido verde que provocó que sus oponentes sufrieran un gran ardor, acto seguido golpeó el suelo con su cola provocando que múltiples piedras salieran y se impactaran contra los pokemon tipo agua y VOLADOR.

El daño causado por el impactó de las piedras contra los Gyarados fue suficiente para dejarlos inconscientes.

-¡Gran trabajo! No te has cansado, ¿verdad?- preguntó en forma de burla.

-"¡Ja! Tengo suficiente energía hasta para hacerle frente a otros cien de ellos".- dijo arrogantemente.

...-Takumi le sonrió antes de seguir caminando en búsqueda del Gyarados rojo.

Revisaron hasta el último rincón sin éxito alguno, Gyarados no estaba en ninguna parte.

-¿Que habrá pasado, ya lo habrán atrapado?- se preguntó.

-"Seguro estaba escondido viento como derrotaba a sus camaradas y huyó asustado por el resultado".- dijo orgullosamente.

Al termino de las palabras de Ekans toda la cueva fue sacudida por un temblor.

-¡¿Qué sucede?!- se preguntó alarmado por lo que sucedía.-¡Hay que irnos!- iban a marcharse pero al ver a los Gyarados heridos, se detuvo y pensó que no podía dejarlos en ese lugar, después de todo la cueva empezó a colapsarse por el temblor.-Hay que sacarlos de aquí.-

-"Eso es imposible, son demasiados".-

-No lo creo, ¡sal Servine!-

Servine fue materializado en frente de él.

-¡Rayo solar por arriba!- apuntó al techo, eso era una locura después de todo sólo provocaría que se inundara la cueva.-No dudes, vamos.- le sonrió a Servine, que al verlo no dudó en disparar.

Servine arrojó su rayo solar contra el techo de la cueva, siguió hasta pasar por el agua y seguir de largo para crear un enorme pilar de luz que fue divisado por toda la isla.

Mientras tanto, en la costa de la isla...

Milotic y Dragonair vieron el pilar de luz, reconociendo el rayo solar de Servine, no dudaron en ir volando para allá.

¿Qué pasó con sus oponentes? Todos los pokemon enemigos yacían flotando boca arriba y sus entrenadores fueron rodeados por los pokemon que ayudaban al dúo místico de Takumi.

El pilar de luz desapareció, pero aún así ambos pokemon se sumergieron en el lago, hasta entrar por el techo perforado.

-¡Llegaron!- anunció feliz Takumi.- Ayúdennos, traten de cargar a todos los gyarados para salir de aquí.-

La cantidad de era algo numerosa, siendo un docena de ellos. Pero aún así Milotic y Ekans pudieron llevar cuatro cada uno de sus bigotes claro, Dragonair a tres de ellos y Servine pudo cargar a uno de ellos.

Salieron por el mismo camino por el que vinieron ya que el hueco en el techo era demasiado estrecho para que pasaran con un sólo Gyarados.

Llegaron a la costa del lago sin problema alguno, de hecho los Sharpedo les ayudaron a cargar con ellos.

Al quedar en la costa de lago, Takumi se echó de espalda contra el suelo en el cansancio por haber nadado de allá para acá.

-He hecho suficiente natación por el resto de mi vida.-

Pero aún no era tiempo para ello, los Gyarados se despertaron, e iban a atacarles pero fueron detenidos por uno de los suyos que se puso enfrente.

Les empezó a explicar que el chico les ayudo a salir de la cueva que estaba en derrumbe y al parecer les dijo otra cosa, ya que todos se pusieron serios y se fueron por tierra.

-¿Qué habrá pasado para que se fueran?-

-"Su líder... estaba en problemas. Eso entendí"-respondió Milotic.

-Tenemos que ir, tal vez ahí esté la respuesta al temblor y el por qué está aquí el Team Revolution.- devolvió a todos, menos a Milotic a su pokeball. Se subió a su lomo y partieron en dirección a donde se fueron los Gyarados.

Llegaron al lugar de los hechos, para encontrarse con el Team Revolution y el Gyarados rojo, que sorprendió totalmente a Takumi y a Milotic ya que su tamaño fácilmente podría superar los 20 metros de altura, y que estaba apresado por una red electrificada.

-¡Suéltenlo!- gritó Takumi a todos pulmón llamando la atención de cada miembro de la organización maligna.-¡Rayo hielo!-

Milotic arrojó su rayo hielo en cada miembro de aquella organización que se cruzara en su camino.

-Hagan algo.- ordenó uno de ellos, pero fue detenido por uno de ellos.

-Yo me haré cargo.- dijo uno de ellos, tenía el pelo verde tirado hacía atrás, traje de negocios y un mega-aro en su muñeca izquierda.

-Pero Teniente, es sólo un mocoso.-

-Si, un mocoso que venció al primer oficial del capitán Rocket(ahora revelado el capitán de Junko y el albino), sólo lárguense con nuestra captura.- ordenó algo molesto.

-¡Entendido!-

Unos helicópteros llegaron y se engancharon a la red, y elevaron al Gyarados para llevárselo.

Takumi vio lo que trataban de hacer, así que actuó rápido.-¡Ve, Dragonair!-arrojó la pokeball y de ella salió el pokemon dragón- ¡Derriba a esos helicópteros!-

-Hey, mocoso. No te distraigas.-llamó su atención antes de arrojar su pokeball frente a Milotic. De ella salió un Tropius que los embistió.- Usa ciclón de hojas.- ordenó sin tener que pensarlo mucho.

Milotic evadió el tornado de hojas con dificultad, sintió como esa cosa quería arrastrarla con su poderosa succión.

-Rayo hielo.- ordenó Takumi, empezando el contraataque.

-Rayo solar.-

Ambos movimientos chocaron creando una explosión que los envolvió a todos.

Con Dragonair...

El pokemon dragón usaba carga dragón para tratar de derribar uno de los helicópteros que trataban de llevarse a Gyarados. Lograba abollar parte de la puerta que tenía, pero sólo eso.

-¡Que molesto!-exclamó furioso el piloto del helicóptero que estaba siendo atacado.-¡¿Me hacen el favor de eliminar ese insecto?!-

-Que se le va a hacer.-suspiró uno de los miembros a bordo.-Sal Delibird.- lo sacó desde su mano.-Encargate de eso. ¿Quieres?-

El pokemon reparto salió por la puerta que golpeaba Dragonair, que logró romperla al final.

Con pico taladro logró darle un golpe sorpresa, que casi lo estrella contra el suelo.

No fueron los únicos, varios de los miembros de los otros helicópteros también mandaron a sus pokemon a ayudar. Siendo dos Pidgey, dos Zubat, un Fearow y un Aerodactyl, sumando a Delibird eran siete oponentes contra Dragonair.

-¡NO TE RINDAS HASTA EL FINAL!- Takumi le animó a lo lejos.

Con esas palabras, Dragonair no se dejaría vencer ni aunque Arceus le diera la pena de muerte con su Sentencia.

Se rodeó de un aura azulada que luego tomó forma de un dragón, y fue en picada hacia sus oponentes, que graciosamente estaban reunidos y no podían moverse debido al miedo que le tenían.

Volviendo con Takumi...

La explosión había concluido revelando que ambos pokemon salieron intactos sin rasguño alguno, Takumi le había dado ánimos a Dragonair mientras que la explosión los cubría.

-Vamos con todo, ¡Hidrobomba!-

-Tropius, rayo solar.-

Ambos movimientos fueron ejecutados sin problema alguno, chocando y luchando por vencer al otro.

-¡No te rindas!-

-¡Aplastalos!-

Ambos pokemon subieron la intensidad de sus movimientos, pero como siempre debería de ser, los malo nunca ganan. La hidrobomba perforó el rayo solar hasta impactarse con Tropius, que fue arrastrado por ella hasta chocarse con su entrenador.

-Inútil, bajate de mí.- ordenó furioso el entrenador de Tropius.

-¡No dejes que lo hagan, rayo hielo!-

Sin aviso previo Milotic arrojó su rayo hielo en Tropius hasta dejarlo congelado completamente, su entrenador se salvó, se escapó dejando a su pokemon atrás.

-Realmente eres basura.- dijo antes de devolverlo a su pokeball.-¿Qué pasa, tengo algo en la cara?-preguntó al ver como Takumi lo miraba con desprecio.-¡Ve, Altaria!-

El pokemon cantor apareció frente a Milotic y Takumi.

-¡Rayo hielo!-

-¡Cometa draco!-ordenó con una sonrisa, como si dijera:"Este es tu fin".

Con Dragonair...

El pokemon dragón se llevó puesto a todos sus adversarios con su carga dragón, cada uno de ellos fue cubierto por una explosión.

Aerodactyl y Fearow fueron los únicos en sobrevivir al ataque, sin esperar el pokemon fósil se cubrió de un aura morada, siendo Giga impacto, y cargó contra Dragonair.

El pokemon pico siguiendo a su compañero, hizo que su pico se iluminara y comenzó a girar como una perforadora en dirección hacía su oponente, siendo el movimiento realizado: Pico taladro.

Dragonair utilizó carga dragón para hacerle frente a sus oponentes al mismo tiempo, los tres pokemon se impactaron y siguieron de largo, se quedaron congelados en su lugar un momento hasta que... Fearow y Aerodactyl fueron cubiertos por una explosión y cayeron al suelo simultáneamente, fuera de combate.

Una vez acabó con ellos, fue contra los helicópteros con su carga dragón.

Uno de los soldados le apuntó con una bazuca, al presionar el gatillo, disparó una red electrificada.

Antes de que la red llegara a Dragonair, el grupo de Gyarados apareció y con su hidrobomba múltiple, le protegieron de la red, además de haber derribado el helicóptero de donde salió la red.

-"Gracias".- les agradeció a los Gyarados, a lo cual le respondieron con un rugido amistoso.

Con Takumi...

Se encontraba sobre lomo de Milotic evadiendo los múltiples comentas que caían por doquier, amenazando con darle un terrible final.

-Sigue así, hay que atacar cuando no se lo esperes... apenas termine cometa draco, usa rayo hielo para congelar todo a nuestro alrededor.- ante el plan, Milotic asintió con su cabeza entendiendo a lo que se refería.

El sujeto de traje al ver que el meteoro drago estaba a punto de acabar...- ¡Pulso dragón!-

Altaria arrojó un dragón de su boca, que se movía como si tuviera vida propia. Esto dificultó las cosas para Milotic que evadía los cometas restantes, el dragón comenzó a seguirlos con la intención de devorarlos.

Los cometas terminaron, y Milotic comenzó con lo planeado. Mientras era perseguida por el dragón, congelaba todo a su paso con rayo hielo, este movimiento en falso confundía a sus oponentes.

El cambio en el clima y terreno, todo el suelo de toda el área en la que se llevaba a cabo el secuestro del Gyarados rojo fue congelado y el frío provocó que el clima cambiara comenzando a nevar, llamó la atención de todos los Gyarados que combatían y al parecer no muy lejos de ahí un pokemon que surcaba los cielos al sentir un cambio climático cerca de su territorio provocó que fuera hasta allí.

-¿Qué estará planeando?- preguntó a nadie en particular, no podía entender lo que su oponente buscaba con provocar todo ese lío.-No se lo que estés planeando, pero no te dejaré seguir. ¡Ataque aéreo!-

Altaria se cubrió de un brillo y cargó energía antes de salir disparado hacía su oponente.

-Aquí viene, preparada.-

Milotic se detuvo y frente a ellos el dragón y Altaria venían alineados en fila.

-¡Hidrobomba de hielo!- ordenó justo cuando el pulso dragón iba a estrellarse contra ellos.

Al instante Milotic arrojó su hidrobomba, pero mientras salía de su boca se congelaba al mismo tiempo. Un pilar de hielo, más bien una lanza de hielo atravesó al dragón y siguió hasta impactarse al sorprendido Altaria que al chocar con la lanza se destruyó pero logró derribarlo y dejarlo en el suelo fuera de combate.

-...- El sujeto de traje se reía, vio algo nuevo que podría utilizar algún día.- ¿Cambiaste el clima para hacer esto? Eres increíble, pero lamentablemente ya no puedo seguir, sólo traje a esos dos conmigo.-regresó a Altaria a su pokeball, y miró al Gyarados rojo, fue liberado por otros de su especie y encima todos los helicópteros fueron derribados, exceptuando a uno que apareció sobre él.- Nos vemos, gran trabajo. Ten por seguro que me vengaré.- se despidió antes de subir al helicóptero con una escalera que le arrojaron.

-No los dejes ir, hidrobomba- ordenó Takumi.

El helicóptero de una maniobra logró evadir el ataque y se fue hasta desaparecer de su vista.

-Se escaparon.- suspiró.-Vamos hacía Dragonair.-

Milotic voló hasta su compañero.

-"No puedo más".- dijo Dragonair exhausto.-"Merezco unas buenas vacaciones".- con decir eso, cayó al suelo rendido.

-Gran trabajo.- lo devolvió a su pokeball.-¿Qué sucede?- se preguntó al ver al enorme Gyarados rojo que lo veía con una cara de pocos amigos.

El Gyarados rojo se posicionó frente a él en posición de combate, quería darle pelea al chico al parecer.

-¿Me darás una oportunidad?- preguntó Takumi, a lo que Gyarados le asintió.- Milotic, te elijo a ti.- saltó de su lomo y Milotic se posicionó frente a él.-No vamos a perder.- declaró con una mirada desafiante.

Gyarados le respondió con un poderoso rugido que provocó que toda hoja o arena cercana saliera volando, un efecto parecido al rugido del Charizard de su padre.

En el cielo, el pokemon que sintió el cambio climático en su territorio sobre volaba la isla y sin previo aviso una hidrobomba le impactó en el abdomen, esto causó su ira. Con ello fue en picada al lugar de donde vino el ataque.

-¡Rayo hielo!- ordenó Takumi.

Milotic arrojó su el rayo hielo directo hacía su oponente, en respuesta Gyarados atacó con su Hidrobomba, ambos movimientos estaban a punto de chocar pero...

Un proyectil desconocido chocó en medio del ataque, se impactó contra el suelo creando una explosión que mandó a volar a Takumi, antes de que chocara contra el suelo, Milotic salió disparada a atraparlo evitando que se lastimara.

-Gracias Milotic.- su pokemon frotó su mejilla contra la suya en respuesta.-¿Qué habrá sido eso?- al decir eso dirigió su atención al lugar de donde salió volando.

Una estela de polvo cubría el lugar, no dejaba que pudiera ver lo que era. Pero desde el otro lado los Gyarados tenían la cara pálida, al parecer sabían que fue eso.

La estela de polvo desapareció de un batido de alas del misterioso intruso, y con un poderoso graznido provocó que incluso la cara de Takumi se palideciera.

-"¡Gyaaaaaaaaaaaaa!"- graznó el misterioso pokemon.-"¡¿Dónde estás!? ¡No te escondas, Aticunoooooooo!- graznó furioso.

-Ese...?-dijo Takumi

-"Es...?"-dijeron los Gyarados.

-"...Zapdos?"- concluyó el Gyarados rojo.-"¿A qué has venido,¡Zapdos!?"- preguntó preocupado, no había escuchado al furioso pokemon legendario.

-"Gyarados, ¡¿Dónde se oculta Articuno?!"- le pidió, no, más bien le ordenó.-"¡¿Lo estás ocultando?! ¡No me mientas!".-

-"Articuno nunca pasaría por acá, este es tu territorio".- Trató de calmarle, sin resultado aparente...

-"Mi territorio está completamente congelado, el único causante podría ser él".- la mirada de Zapdos aterraba a todos los Gyarados normales.

-Articuno no tiene nada que ver, ¡fui yo!-

La mirada de Zapdos se dirigió al chico rubio que estaba al lado de una Milotic de color diferente.

-"¡¿Cómo se atreven a hacerle esto a mi territorio?!- Al decir esto su cuerpo comenzó a chispear, el cielo comenzó a tronar, relámpagos eran divisados por toda la isla, el pueblo que habitaba allí notó esto, y empezaron a refugiarse en sus casas, rezando porque nada sucediera.

-No fue nuestra culpa, unos tipos malos aparecieron y quisieron llevarse a Gyarados.-

El Gyarados rojo iba a testificar a su favor, pero no pudo al oír el graznido de furia de Zapdos.

-"¡No me importa,el cambiar mi territorio a esto, sólo es una falta de respeto a mi persona!".-

Takumi escuchaba a Milotic ya que le traducía todo lo que decía Zapdos, hasta que oyó algo que no le gustó.

-"Habiendo congelado mi territorio, hacen que parezca que fuera de Articuno. Encima me dieron un ataque sorpresa. Odio los ataques a traición".-

-¿Sólo por eso?, ¿no te importa lo que le pudieron haber hecho a Gyarados?. ¡Sólo te importa tu reputación!- con esto dicho Milotic se posicionó frente a él, tenía el presentimiento de que ofendió demasiado a Zapdos con eso.

-"¡Humano insolente!"- batió su alas creando unos poderosos rayos que se dirigían hacía Takumi.

Milotic le hizo frente a los rayos con su manto espejo, devolvió los rayos a su lugar de origen, claramente recibió algo de daño. Los rayos al impactarse contra Zapdos fueron absorbidos por su cuerpo.

Zapdos iba a atacarles con su Pico taladro, pero fue detenido por los Gyarados que le atacaron con sus hidrobomba.

Enfurecido provocó que rayos cayeran sobre ellos dejándolos a todos debilitados, sin darse cuenta el Gyarados rojo se le venía encima montado sobre una gigantesca ola.

Una vez se dio cuenta fue demasiado tarde la ola arrasó con él, gran parte de la isla fue inundado por el Surf de Gyarados.

De pronto, toda el agua fue evaporada por los rayos de Zapdos que se elevó al cielo, nubes negras comenzaron a rodear la isla. Un enorme rayo cayó sobre Gyarados provocando que cayera de golpe contra el suelo.

-¡Gyarados!- Takumi corrió hacía la serpiente marina.

-"Humano inútil".- dijo Zapdos antes de mandarle un rayo igual al que recibió Gyarados hace un momento.

Takumi se paró en seco e iba a esquiva el rayo pero era imposible estaba a un paso de calcinarlo vivo, pero Milotic llegó a su rescate, se posicionó sobre él con su manto espejo, el rayo fue devuelto a Zapdos, esta vez logrando darle un golpe que lo mandó a estrellarse contra el suelo. Pero al recibir el rayo con su manto espejo causó que cayera rendida.

-Milotic, regresa.- la devolvió a su pokeball para que descasara.-Gracias.- le agradeció antes de guardarla en su cinturón.

Zapdos se levantó aún más molesto , además de que sufrió la humillación de ser lastimado por su propio rayo, iba a matar a ese mocosos frente a él.

Takumi al ver que Zapdos aún quería pelea.- Ve, Dragonair.-

Dragonair, un poco cansado, apareció frente a él. Aún así se puso en posición de batalla.

El ave legendaria fue rodeado de un aura violeta, siendo Giga impacto, y cargó contra su enemigo.

-¡Responde con Carga dragón!-

Dragonair se cubrió de una aura azulada que tomó una forma parecida a la de un dragón. Ambos pokemon intercambiaron golpes, saliendo como vencedor Zapdos que logró mandar disparado a su oponente contra el suelo, dejándolo fuera de combate.

-¡Regresa!- lo devolvió a su pokeball.-(Tanto Ekans como Servine tienen desventaja contra él, si no pienso en algo estaré muerto).-pensó Takumi mientras corría evadiendo los rayos que le arrojaba Zapdos.

Uno de ellos casi impacta contra él, gracias a la hidrobomba de Gyarados, que se levantó, logró proteger al chico.

-Gracias Gyarados.- le agradeció antes de ponerse a su lado.

-"No sólo me traicionas, ¿sino que también piensas ponerte del lado de ese mocoso? Date por muerto".- Sentenció el titán del rayo.

Gyarados le respondió con su hidrobomba, que fue evaporada por los rayos que cubrían a Zapdos.

-¡Salgan!- arrojó ambas pokeball que le quedaban.

Ekans y Servine aparecieron al lado de Gyarados.

-"¿Un pokemon legendario? No podría haber pedido un mejor oponente".- dijo Ekans con suma alegría, Gyarados parecía intrigado por la actitud de aquella serpiente.

-Ekans usa bomba ácida y Servine, lluevehojas. Gyarados aguarda a que Ekans ataque primero y luego usa Hidrobomba- El dragón marino aceptó con un asentimiento de cabeza.

Ekans disparó una serie esferas anaranjadas que se impactaron con un desprevenido Zapdos, reduciendo su defensa especial. Tanto Servine como Gyarados atacaron al mismo tiempo pero el ave legendaria les respondió con su Trueno, logrando acabar con sus movimientos.

-Una vez más, ¡ataquen!-

El trío de serpientes atacó con los mismos movimientos anteriores, pero fueron vencidos por el Trueno de Zapdos.

Un enorme rayo fue dirigido a Takumi, pero Gyarados le empujó y recibió de lleno el Trueno, provocando que cayera contra el suelo sin poder moverse.

-¡Gyarados!- iba a correr hacía él, pero fue detenido por un rayo de Zapdos.

-"Primero me encargaré de ustedes, luego me haré cargo de su castigo".-sentenció el ave legendaria.

-¡RAYO SOLAR, CARGA TÓXICA!- Rugió Takumi en ira.

Servine arrojó una haz de energía y Ekans roció un líquido verde a presión. Ambos movimientos fueron dirigidos a Zapdos, que se defendió con su Trueno pero el Rayo solar lo atravesó sin dificultad alguna y seguido fue Carga tóxica, ambos lograron impactarse contra él.

-¡NO LE DEN DESCANSO, SIGAN!-

Sin piedad ambos pokemon repitieron lo mismo sin parar, Zapdos se encontraba en el suelo sin poder levantarse debido a que aquellos movimientos no le dejaban siquiera moverse.

-¡Cola de hierro y hoja aguda!- ordenó al ver que sus pokemon ya se habían quedado sin energía para continuar con Rayo solar y Carga Tóxica.

Zapdos se levantó lo más rápido que pudo pero volvió a estrellarse contra el suelo debido al golpe combinado por el azote de coletazos por parte de aquellas pequeñas serpientes.

-Lluevehojas seguido de Cola de hierro.-

Servine arrojó una espiral de hojas que elevó a Zapdos por el cielo, y una vez acabó el movimiento, Ekans de un salto apareció por arriba de él y con su cola de hierro le azotó en la cabeza para volverlo a estrellar contra el suelo.

-¡Terminemos con esto! ¡Hoja aguda y Excavar!-

Servine azotó a Zapdos con su cola y logró incrustarlo en el suelo, Ekans fue bajo tierra hasta estar por debajo de él y salir con un duro cabezazo que lo mando a volar, siendo súper eficaz.

Zapdos volvió a caer contra el duro suelo, sin poder moverse.

-¡Gyarados!- corrió hasta el dragón marino para ver que no tuviera lesiones graves.-¿Te encuentras bien?-

-"Un poco paralizado, pero sigo vivo. Je".- bromeó.

Servine le tradujo y Takumi comenzó a reírse, al igual que su dos pokemon.

La risa de todos se detuvo al oír un molesto graznido.

-¡Gyaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!(¡Los mataré!)-

Todo el suelo por debajo de él voló en pedazos, creando un enorme cráter. Se elevó en el aire y una gran cantidad de rayos cayeron sobre él, absorbiéndolos sin cesar, ganando más poder. Esto alarmó a Takumi y los pokemon.

De pronto todo rastro de heridas o cicatriz alguna, desapareció, el ave legendaria estaba como nuevo.

Con su Giga impacto cargó contra sus enemigos, Servine y Ekans trataron de detenerle pero fueron mandados a volar, siguió hasta llevarse puesto a Takumi, que salió disparado unos diez metros hasta estrellarse contra un árbol, la parte trasera de su cabeza se abrió comenzando a sangrar hasta fluir por su frente. Apenas y podía mantenerse consciente.

Los ojos de Servine y Ekans perdieron su brillo por la horrible vista que tenían de su entrenador, furiosos, Servine se envolvió en un aura verde y Ekans comenzó a rugir, ambos salieron disparados contra el maldito que le hizo eso.

Ekans con su cola de hierro trató de golpearlo, pero le esquivaba con facilidad. Con su Trueno lo mandó a volar hasta llegar al lado de Servine, que disparó un poderoso Rayo solar a quema ropa, atravesó fácilmente su Trueno y le impactó en el abdomen. Sin esperar ambos pokemon serpientes le dieron un azotazo con sus colar, hasta mandarlo contra el suelo.

Ekans con su cuerpo se aferró en él sin dejarlo despedir vuelo y Servine con su látigo sepa de amordazó el pico para que no pudiera realizar su Pico taladro.

-"¡Muérete de una buena vez!"- rugieron ambos pokemon serpientes.

Ekans comenzó a estrujarlo sin piedad, y Servine libró uno de sus látigos sepa para azotarlo por donde Ekans no tuviera su cuerpo sobre él.

Zapdos sin poder aguantar más libero una gran cantidad de energía que mandó a volar sus enemigos.

Tanto Servine como Ekans perdieron su agarre sobre él, sin perder tiempo le atacaron con su Rayo solar y Carga tóxica.

Ambos fueron anulados por su Trueno, una vez se libró de ellos cargo hacía ellos con Giga impacto, se estrelló contra ambos, mandándolos a volar. Estando en el cielo les atacó con Trueno, un enorme rayo se impactó sobre ellos, dejándolos contra el suelo carbonizados.

Aún así ambos se levantaron, sus miradas de odio no vacilaron en ningún momento.

Una enorme ola se impactó contra un desprevenido Zapdos, siendo el causante Gyarados.

-"¡Dejen de pelear, su entrenador necesita atención médica!"- avisó a ambos pokemon, que al oír eso cambiaron sus miradas de odio a preocupación. Vieron a su entrenador y maldijeron así mismo, su entrenador estaba desangrándose y se dejaron llevar por el odio.

Fueron a socorrer a su entrenador, pero se detuvieron en seco al oír un gran estruendo. Gyarados estaba cayendo con su cuerpo humeando, debido a que Zapdos le había arrojado un poderoso Rayo.

Ambos pokemon no sabían que hacer, si le ayudaban su entrenador podría morirse pero sino lo hacían les iba a odiar por no haberlo ayudado.

-"Ve con el chico al pueblo".- dijo Ekans.-"Yo me quedaré a pelear".- declaró firmemente.

Servine no quería dejarlo sólo, pero el estado de su entrenador y amigo no le dejaban ninguna opción.

Con su lianas envolvió a Takumi y lo levantó, y se fue corriendo con lágrimas escurriendo por sus ojos.

-"Tu puedes, Ekans".- animó mientras corría.

Zapdos al ver como trataban de huir, fue hacía ellos con su Pico taladro pero fue interceptado por la cola de hierro de Ekans. Mandando a amos disparados en direcciones opuestas.

-"No te dejaré que pongas tu sucio pico sobre ellos".- declaró Ekans antes de arrojarle la bomba ácida a la cara.

-"Asqueroso gusano".-

Con Giga impacto fue hacía Ekans, que le respondió con Cola de hierro.

Con Servine...

Corría y saltaba de árbol en árbol, haciendo gala de sus genes Sceptileanos(?, ella era la viva imagen de la reina del bosque, aunque estuviera en una jungla(No hay diferencia entre ellas). Sin mucha demora, llegaron al pueblo donde siguió hasta llegar con la anciana curandera.

-¡Esta gravemente herido!- exclamó la anciana al revisarle la herida en la cabeza.-Voy a tener que coserle y hacer por lo menos quince puntos.- dijo muy apenada.

Servine se le acercó y sacó sus pokeball de su cinturón, y se las mostró a la anciana.

-Lo lamento, luego me ocuparé de ellos.- le respondió mientras dirigía su atención al chico.

-Yo me haré cargo de ellos.- dijo el anciano que se había enfrentado al chico.-Puedes confiar en mí.- Servine sin dudar le entregó la pokeball de Milotic y de Dragonair.

El aciano los liberó a ambos, y curó sus heridas, además de darles bayas para que su salud mejorara.

-Listo, sólo tendrán que descansar para aliviar la fatiga.-

Servine de pronto empezó a contarle lo sucedido a ellos.

-"Tenemos que ir a ayudarles".-dijo Milotic, los otros dos asintieron en acuerdo.

Takumi se encontraba acostado en una cama, donde la curandera le estaba cociendo la cabeza...

-Suerte que tengo estas hierbas que ayudaran a cerrar la herida mucho más rápido.- dijo la anciana hasta de cerrar la costura. Fue hasta una mesa que se encontraba al lado de Takumi y en ella comenzó a machacar aquellas hierbas mencionadas anteriormente, una vez terminó le frotó un líquido que se formó al machacar las hierbas.-Con esto estarás bien.- se retiró de la habitación para ir a ver a los pokemon del chico.

Se encontró con el anciano que tenía una mirada intranquila.

-¿Qué sucede?- le preguntó preocupada.

-Los pokemon del chico se fueron... Probablemente al lugar donde su entrenador fue lastimado.-mientras decía esto, pensaba en dónde estaba Ekans, después de todo el chico tenía uno...- Creo que ya se por qué se fueron.-dijo el anciano.- Uno de sus pokemon debió de quedarse por alguna razón y los otros fueron en su ayuda...- dedujo el anciano.

-Entonces tenemos que ir, ¿si fue algo terrible?-

-Iré yo sólo, dudo mucho que haya sido Gyarados. Él no es de los que ataca así a buenos entrenadores.- Este anciano parecía conocer personalmente al pokemon por la forma que hablaba de él.

-Ten cuidado.-

-Lo haré.- dijo antes de marcharse.

En anciano salió, lluvia caía del cielo, gracias a ellos encontró huellas que parecían ser de los pokemon del chico. Las siguió... hasta llegar cerca de la costa de la isla, allí vio algo terrible... Gyarados y Ekans tirados en el suelo con múltiples heridas y a los pokemon del chico peleando con una de las tres aves legendarias... Zapdos.

-¡Deténganse!- gritó el anciano.

Todos los pokemon se detuvieron y miraron al causante de aquella orden.

Los pokemon de Takumi estaban sorprendidos y asustados, no querían que mas gente y pokemon fueran envueltos en esto.

Zapdos al ver a aquel sujeto que se atrevió a darle ordenes , hizo que un rayo cayera sobre él. Milotic con su Manto espejo logró salvarle, y con el doble de potencia, le devolvió el ataque.

-Zapdos está furioso.- con ello saco una pokeball y la lanzó.

Dragonite apareció frente al anciano.

Todos atacaron al mismo tiempo, Dragonite y Milotic con rayo hielo, Dragonair con Ciclón y Servine con Rayo solar.

Zapdos contraatacó con Trueno, todos los movimientos se impactaron creando una cortina de humo. Sin previo aviso, unos rayos salieron de ella y cayeron sobre todos.

Todos los oponentes de Zapdos fueron derribados por sus rayos, dándole una gran ventaja que no desaprovechó, hizo que cuatro enormes rayos cayeran del cielo sobre sus oponentes. Dejando a Milotic y a Dragonite fuera de combate, Dragonair y Servine aún se mantenían de pie con mucho esfuerzo, pero aún iban a dar pelea.

Dragonair con su Carga dragón y con Servine en su lomo fueron hacía Zapdos, que les hizo frente con su Pico taladro. Se colisionaron, creando una fuerte explosión que los separó, Servine saltó del lomo de Dragonair y fue hacía él con su Hoja aguda. Dándole un gran golpe que lo mandó a estrellarse contra el suelo, sin dejarle descanso, Dragonair se estrelló contra él con su Carga dragón.

Zapdos chilló de dolor al sentir los múltiples golpes recibidos, iba a levantarse pero... Servine le tiró una lluvia de golpes con su Látigo sepa.

El anciano observaba la pelea molesto por no poder hacer nada para ayudar, lo único que pudo hacer fue devolver a Dragonite a su pokeball. Trató de llevarse a Milotic y a Ekans del fuego cruzado pero eran demasiados pesados para él y con Gyarados no hablar, era imposible.

Zapdos soltó una ola de energía que separó a Servine de él, con ello alzó vuelo y se elevó al cielo, comenzó a absorber electricidad de la nubes. Con ésto recargó su poder hasta el tope.

Se cubrió un aura violeta y cargó contra Dragonair, que le hizo frente al Giga impacto con Carga dragón, ambos intercambiaron golpes sin cesar hasta que ambos se separaron, tomando distancia uno del otro, volvieron a chocarse y siguieron de largo hasta darse las espaldas. Se quedaron así durante unos segundos...hasta que... Dragonair fue cubierto por una explosión y cayera rendido contra el suelo.

Sólo le faltaba a uno por vencer...

-"Una vez termine contigo... Mataré a ese mocoso insolente".-

Aquellas palabras activaron un switch en Servine... Un pilar de luz la rodeó, un aura verde era visible y sus ojos irradiaban instinto asesino.

Dio un sólo paso y desapareció de la vista de Zapdos.

-"¿A dónde se fu_-¡ahg!?"-

Recibió una embestida en el estómago por parte de Servine, salió disparado hacía atrás.

De un segundo a otro Servine apareció a un lado de él y con su Hoja aguda lo mandó a volar hacía otro lado, volvió a repetir lo mismo sin cesar.

Hasta que Zapdos en un ataque de ira soltó una onda eléctrica que obligó a Servine a tomar distancia.

Su pico comenzó a brillar y con ello salió disparado como una bala hacía Servine, junto cunado iba a impactarse contra ella se detuvo en seco. No entendía el por qué, pero luego miró la miró y vio... sus Látigos sepa se habían aferrado a su alas, impidiéndole moverse.

Servine con su agarre elevó a Zapdos para luego estrellarlo contra el suelo repetidas veces.

Zapdos trató de librarse con su Rayo y Trueno, sin éxito alguno, pudo notar que no le causaban ningún efecto. Sin poder entender la razón la comenzó a ver detenidamente, puedo notar que sus pies estaban enterrados en el suelo... "¡Claro!" pensó, estaba usando sus pies como masa. Todo la electricidad que le mandara iría a tierra sin importar que hiciera. Esto lo frustró y enfureció aún más.

Zapdos soltó toda su carga, no parecía afectarle a su oponente hasta que... las lianas de Servine comenzaron a humear. Le soltó y empezó a agitarlas tratando de enfriarlas.

El ave legendaria fue muy listo, sino le causaba daño directamente, entonces ¿por qué no indirectamente? Por más que no le afectara la electricidad, el calor que generaba si lo haría. Pero esta acción hizo que toda la energía de Zapdos se agotara.

Sin demora, voló hasta las nubes y empezó a cargarse de nuevo.

Sin previó aviso, Servine disparó el Rayo solar. Zapdos al ver como se le acercaban, usó Trueno para hacerle frente.

Un enorme rayo cayó sobre el haz de energía, luchando para pasar a través del otro, comenzaron a fusionarse, convirtiéndose en una bola hasta estallar, desapareciendo al final.

Zapdos terminó de cargarse, con ello usó el Giga impacto y fue directo hacía Servine. Se quedó quieta en su lugar y disparó otro Rayo solar.

El ave legendaria se impactó contra el Rayo solar, forzando su pasaje a través de el, siguió hasta estrellarse contra Servine.

Salió volando muy lastimada por el golpe directo, rodó por el suelo hasta detenerse.

Sin esperar, Zapdos usó el Pico talador y cargó hacía ella, con la intención de terminar la pelea.

Servine estando tirada en el suelo, veía como se le acercaba su oponente, no podía moverse ni para esquivar, cerró los ojos esperando lo peor.

Entonces sintió una brisa pasarle por al lado, abrió lo ojos y vio frente a su ojos a Ekans. Se había puesto adelante de ella para recibir el ataque.

Zapdos perforó al pokemon serpiente y lo mandó a volar junto a Servine.

Ambos pokemon estuvieron a punto de chocar contra el suelo pero fueron atrapados antes de tocar tierra.

Takumi había aparecido de la nada...

-¿Están bien?-

Ambos pokemon soltaron lágrimas al verlo.

-Siento llegar tarde.- se paró frente a ellos.-¡Oye, Zapdos! ¡Vine a patearte el trasero si es que tienes uno, claro.- bromeó con una sonrisa, que molestó al pokemon legendario.

-"¿Tú y cuantos más?".-

-Obvio, yo y mis pokemon, no, mis amigos, mi familia.- al decir esto sus ojos comenzaron a brillar de azul. Esto alarmó al pokemon legendario.

Milotic, Dragonair, Ekans y Servine fueron cubiertos de una aura azulada. Recuperaron su salud completamente.

-¡Ekans te elijo a ti!-

Ekans se posicionó frente a él.

Zapdos fue directo a ellos con Giga impacto.

-No vamos a perder, ¿no es así?- sonrió al escuchar a sus pokemon.

-"¡CLARO QUE NO!".- fue el grito de todos.

-¡Así se habla! ¡Cola de hierro!-

Ekans saltó directo a Zapdos, y con su cola azotó el Giga impacto. Ambos fueron cubiertos por una explosión.

El pokemon legendario batió sus alas y no encontró a su oponente por ningún lado. Hasta que... sintió algo en su espalda.

Era Ekans, se había aferrado a él, gracias a su buen oído pudo saber donde estaba exactamente aún con la cortina de humo levantada por la explosión. Y con ello se puso por encima de él con un salto.

-¡Estrújalo!- ordenó Takumi mientras cerraba su mano en un puño.

Ekans empezó a apretarlo con su cuerpo aferrado a él, en respuesta Zapdos comenzó a liberar descargas de electricidad para que lo soltara.

-¡Suéltalo, Ekans!- exclamó preocupado

El pokemon serpiente sufría por la electricidad que recorría su cuerpo, pero aún así no lo soltaría. No quería dejarse vencer. No quería perder.

-"¡No voy a perder a nadie más!, ¡Nunca más!".- Gritó el pokemon serpiente antes de ser envuelto en un aura celeste.

Su cuerpo comenzó a crecer, haciéndose más grande y largo. Por su cabeza le estaba creciendo una especie de capucha, en su boca le empezaron a salir colmillos y dientes afilados.

Ekans había evolucionado a Arbok...

-¡Evolucionaste!- exclamó feliz Takumi.

El peso de la cobra era demasiado para Zapdos, tanto que termino cayendo contra el suelo.

Takumi observó a Arbok, era dorado reluciente y notó en su pecho un dibujo que nunca antes había visto, eran dos escudos azules como si fueran ojos y dos rayos uniéndose como si fuera una especie de boca monstruosa que verías en una calabaza de Halloween.

-¡Marca de Arbok nunca antes vista!- comenzó a hablar la pokedex.-Comenzando escaneo...- un láser rojo cubrió a Arbok, en la pokedex se veían estadísticas de Arbok e información sobre las marcas en los pechos de los Arbok.- Escaneo terminado. Singularidad en la marca, pude absorber electricidad, tiene su límite, se necesitan hacer pruebas. Por favor, contacte a mi creador para la realización de las pruebas.- concluyo la pokedex, parecía que iba a apagarse, pero...

-¡Espera! Si absorbe electricidad, ¿Significa que tenemos inmunidad al tipo eléctrico?- preguntó Takumi sin haber entendido algo.

-Exactamente.- concluyó la pokedex antes de apagarse.

-¡Esto es genial!- exclamó Takumi, al parecer Arbok escuchó todo lo dicho anteriormente y por ello infló el pecho con orgullo.

Zapdos furioso por haber sido humillado otra vez, atacó con su Pico taladro.

Arbok le esquivó fácilmente y de un salto se puso por encima de él, por el peso Zapdos comenzó a caer en picada. Pero aún así, Arbok le mordió el cuello, al hacerlo empezó a congelarlo de a poco.

-¡Arbok aprendió Colmillo hielo!- victoreó Takumi.

El pokemon legendario fue congelado por completo, una vez se estrelló contra el suelo, fue liberado pero quedó aturdido a la vez.

Arbok sin dejarle recuperarse, le arrojó una especie de rayo burbuja de color violeta. Que al impactase contra Zapdos, le envenenó.

Ese golpe le quitó el aturdimiento, pero sufría un grave envenenamiento. Furioso, hizo que un rayo cayera sobre Arbok.

Pero no pareció afectarle, toda la energía fue a parar dentro de su cuerpo.

-Genial, eso fue Lanza mugre y la habilidad de la nueva marca.- dijo emocionado.- ¡Cola de hierro!- ordenó Takumi con una sonrisa.

La cola de Arbok se cubrió de acero y electricidad, pequeños chispazos salían de ella.

Zapdos le hizo frente con su Giga impacto, al chocar los movimientos ambos pokemon salieron despedidos para atrás.

-¡Carga Tóxica!-

Arbok arrojó un chorro a presión de un líquido verde, Zapdos hizo que un rayo cayera del cielo para defenderse pero... El rayo se redirigió al cuerpo de Arbok. Dejándolo desprotegido, recibió de lleno el ataque.

Zapdos voló al cielo para recargarse pero... Toda la energía de las nubes fue a parar al cuerpo de Arbok.

La nubes que algunas vez fueron negras, se volvieron completamente blancas y se dispersaron para mostrar el cielo anaranjado.

El pokemon legendario ya no le quedaban fuerzas y mucho menos electricidad para defenderse o atacar. Se quedó en el aire pensando...

Mientras tanto, Arbok se estaba enrollando para luego salir disparado como un resorte. Logró llegar al lado de un sorprendido Zapdos, que no podía creer que logró alcanzarlo a la altura que se encontraba.

Con su larga cola, le enrolló el cuello, para luego tirarse junto con él, ambos pokemon se estrellaron contra el suelo. Siendo Zapdos el que tomó la mayor parte del daño, ya que, Arbok justo antes de tocar suelo, se posicionó sobre él.

Zapdos se elevó, estaba exhausto, apenas y podía mantenerse en vuelo.

-Puedes irte si quieres, sólo no vuelvas a lastimar a los Gyarados.- dijo Takumi antes de darle la espalda para marcharse.

-("¿Un humano se cree superior a mi? ¡¿Me perdona la vida?!).-pensaba irritado.-"¡HUMANO INSOLENTE!".- Escupió antes de dirigirse a gran velocidad con su Pico taladro directo a Takumi.

Antes de que siquiera se le acerca un metro, Arbok le dio un coletazo junto en en la boca del estómago, mandándolo a volar y estrellarse contra el suelo.

-"¡ATRÉVETE A PONERLE UNA SOLA PLUMA ENCIMA Y TE DEVORARÉ!- Advirtió con una imponente voz.

Zapdos asustado se marchó para nunca más volver...

-Gracias Arbok, pero lo que menos querría, es que se manchen las manos con sangre.- declaró Takumi.- Gracias por su gran trabajo, nos hemos vuelto mucho más fuerte.- Devolvió a todos, menos a Dragonair a su pokeball.- Hay que ir al Bazar Pokemon, y vencer a ese sujeto.-

Antes de que pudiera marcharse fue detenido por Gyarados, se puso frente a él.

-Si es por nuestra batalla... Una vez que termine con lo que tengo que hacer, vendré a atraparte.- El Gyarados le negó con la cabeza.- Entonces, ¿quieres venir conmigo?- el pokemon le asintió, con ello sacó una pokeball que agrandó y se la arrojó en el pecho, le absorbió y giró tres veces hasta soltar un rayo.- Esto es genial, ahora si, no puedo perder.-

Takumi surcó los cielos sobre Dragonair, yendo a su destino.

To be continued...

Equipo de Takumi

Servine(hembra) : Su primer pokemon, obtenido como huevo del Laboratorio del Profesor Oak. Le encanta ser mimada por él, es orgullosa, no le tiene miedo a nada, salvo que algo malo le suceda a su entrenador. Lvl 35, naturaleza Alegre. Habilidad Espesura, Habilidad oculta Respondón. Movimientos: Llueve hojas, Rayo solar, Hoja aguda, Látigo sepa.

Arbok(macho) : Su primera captura, obtenido como Ekans en Lvl 19. Odia a los que maltratan y se aprovechan de los demás, muy raro teniendo en cuenta que su especie es de los que hacen eso. Ama pelear, no le gusta perder, es cabeza dura. Lvl 40, naturaleza Firme. Habilidad, extrañamente tiene dos Intimidación y Mudar. Habilidad oculta Nerviosismo. Movimientos: Lanza mugre, Carga Tóxica, Colmillo hielo, Cola férrea.

Milotic(hembra) : Su segunda captura, obtenido como Feebas en Lvl 15. Tiene gran valor y confianza en si misma, es muy ruda, ama ser mimada por él. Lvl 35, naturaleza Modesta. Habilidad Tenacidad. Habilidad oculta Gran encanto. Movimientos: Hidrobomba, Rayo hielo, Recuperación, Manto espejo.

Dragonair(macho) : Su tercera captura, lo obtuvo al Lvl 30. Lo conoció como Dratini, se prometieron que tendrían un batalla en un futuro, que se cumplió. Le gusta demostrar lo resistente que es y no le gusta que lo subestimen. Lvl 39, naturaleza Alegre. Habilidad Mudar. Habilidad oculta Escama especial. Movimientos: Carga dragón, Ciclón, Danza dragón, Acua cola.

Gyarados(macho) : Su cuarta captura, lo obtuvo al lvl 40. Le encanta dormir, odia que se metan con los suyos, tiene muy mal carácter si no descansa lo suficiente. A lo único que le teme es a Zapdos, ya que si gente y él han sido aterrorizados por él desde que eran Magikarp. Lvl 40, naturaleza Modesta. Habilidad Intimidación. Habilidad oculta Autoestima. Movimientos: Hidrobomba, Surf, Vendaval, Danza lluvia.