Pov Cadence.
Una vez más… una vez más se repetía la situación, en esta ocasión había sido una chica de primer año, en este caso, al parecer sus amigas fueron quienes la encontraron… no puedo imaginar lo que sintieron al verla en ese estado, mi tren de paranoia fue interrumpido cuando tocaron la puerta de mi oficina.
-Con su permiso decana. – la recepcionista se veía decaída, lo cual no era extraño, ella acompaño a las chicas a la enfermería.
-¿Cómo se encuentra? ¿le hicieron daño? – una de mis mayores preocupaciones era precisamente eso, generalmente las humillan, pero no quería descubrir que ya habían cambiado su manera de atacar.
-Fuera de su cabello, no hubo ningún daño físico, aunque una de sus amigas tuvo un ataque de ansiedad, pero la enfermera le dio un calmante. – cuando menciono eso sentí un escalofrió.
-Gracias, es todo… puedes retirarte. – después de que salió yo me derrumbe sobre mi escritorio, ya había informado a cinch sobre el asunto, y como ya antes había pensado, ella se mostró muy molesta, realmente creo que me ve como una incompetente, aunque en el caso de esta chica, ella estaba dispuesta a señalar a sus atacantes, pero, aunque algo que no me agradaba, era que, sin algo sólido, no podría proceder contra ellos, como en otras ocasiones. - ¿debería llamar a luna? ¿y qué le diré? ¡acabo de hablar con ella! Realmente estas cosas están acabando conmigo. – de repente volvieron a golpear a mi puerta.
-Decana cadence, una alumna quiere hablar con usted, dice que es urgente. – por un segundo me llego otro escalofrió ¿otro ataque? ¿el mismo día? – ella pareció darse cuenta de mi reacción. – la hare pasar enseguida. – ella se alejó de la puerta y le permitió entrar a una chica que ya conocía, moonlight raven, ella al estar dentro cerró la puerta.
-¿En qué puedo ayudarte? – ella se acercó a mi escritorio, se veía algo alterada, lo que me puso un poco nerviosa. - ¿pasa algo?
-Hubo otro ataque… - seguramente mi rostro fue muy claro cuando ella dijo eso ¿hablada de la chica de hace un rato o realmente hubo dos ataquen en un día?
-¿Cuándo? – fue lo único que salió de manera casi silenciosa de mí.
-Hace unos minutos… - del bolsillo de su chaleco saco su teléfono. – lo grabe… todo… la victima… los atacantes… todo.
Fin Pov Cadence.
Pov Sour Sweet.
Y aquí estaba yo, recargada en uno de los lavabos fuera de los vestidores, haciendo lo posible por no vomitar… lo cual no logre, estaba mareada, sentía mucho dolor… y sangraba… hacia mucho que no me sentía asi, aunque a diferencia de esa ocasión, ahora no fui una víctima… lave mi cara lo mejor que pude, pero no creo que haya sido suficiente, aun me sentía mareada y estoy muy segura de que mi andar tambaleante y el estado de mi ropa… y quizás mi rostro magullado llamaban muy bien la atención de quienes me iba encontrando por el camino, por la cantidad de gente creo que ya era la hora de la salida por lo que me fui directamente a la salida, aunque una idea paso por mi cabeza, revise mis bolsillos y encontré mi teléfono, que curioso que no le hubiera pasado nada, pero eso no era lo importante, busque el nombre de lemon y la llame.
-¿sour? ¡por favor dime que eres tú y que estas bien! – no sé si era por los golpes, pero era muy extraño escuchar a lemon así, pero era entendible, lo que le paso a sunny, y lo que seguramente pensaba que me paso a mí.
-¿Cómo esta sunny? - Era lo que me interesaba saber ahora.
-la trajimos a su casa… ella está bien, aun esta algo… shokeada, pero ya la están atendiendo. –eso me tranquilizaba mucho, ahora tenía que ir a verla.
-¿Puedes darme su dirección?
-¿Estás bien? Te escucho muy rara.
-Estoy bien, solo envíame la dirección, quiero ver como esta. – si le decía lo que paso seguramente no querría que fuera, pero necesitaba verla.
-está bien, ahora te la envió, pero me alegra escucharte y saber que estas bien, te veo después. – colgó… es una lástima tener que desilusionarla, y no será la única hoy, al acercarme a la entrada el chofer de mi padre entro en pánico al verme y corrió hacia mí.
-¿QUE FUE LO QUE PASO? –debía estar mal, trato de cargarme, pero no se lo permití, caminé hasta el auto y entre. – ¡la llevare al hospital ahora! – en ese momento recibí el mensaje de lemon, era la dirección de sunny.
-Primero llévame aquí. – le di mi teléfono, era obvio que no quería. – cuando me dejes ahí puedes llamar a casa y decirles. – no muy convencido comenzó a conducir, conforme íbamos avanzando comenzaba a sentir como la adrenalina ya me abandonaba y comenzaba a sentir cada vez más dolor en el cuerpo, pero no me importaba, solo quería llegar y verlas a todas, especialmente, ver que sunny estuviera bien.
-Llegamos. – tan metida estaba en mi cabeza que no había notado que habíamos llegado, era realmente cerca, no me extrañaba que fuera una mansión, el chofer bajo para hablar por el interfon y anunciarnos, apenas unos segundos después abrieron la reja, el volvió al auto y condujo hasta la puerta principal por la que lemon salió para recibirnos, en cuanto salí del auto su expresión fue una que no creí ver, había tristeza, era curioso porque solo una ocasión antes la vi así, y no creí que se repetiría.
-¿Qué te hicieron? – tomo mi cabeza con cuidado, pareciera como si creyera que se me iba a romper o algo parecido y comenzó a revisarme, quería que parara, pero no quería hacer algo abrupto, solo le tome una mano y ella enseguida se detuvo.
-¿Dónde está? – me miro confundida, pero enseguida reacciono.
-Está en su cuarto, ahora esta con su madre, pero sabe que venias… - comencé a caminar hacia la casa, ella venía detrás de mí. – no… no te vez muy bien… - una mujer nos abrió la puerta, claramente una sirvienta quien al verme reacciono como se esperaba, cubriéndose la boca para evitar soltar un grito al verme, escuche claramente cuando lemon le dijo en voz baja que trajera un botiquín, al llegar a la sala vi que en uno de los sillones estaba sugar que tenía las manos cubriendo su rostro, e indigo estaba sentada junto a ella aparentemente consolándola, esta al verme reaccionó como todo el mundo, eso se estaba volviendo molesto.
-Sabía que no debí dejarte ir sola. – sugar reacciono a eso y volteo a mirarme, era difícil saber si había llorado o no, ahora me daba cuenta de lo mucho que esto las afectaba, lo que le paso a sunny, y ahora verme a mí en estas condiciones.
-Estoy bien, solo vine a ver como estaba sunny… - miré a lemon, esperando que me dijera donde estaba su cuarto, y pareció entender rápido.
-Sube las escaleras, luego a la derecha, es la última puerta del pasillo. – subí las escaleras, escuché a medias como lemon me pedía esperar a que llevaran el botiquín, pero solo subí y seguí las indicaciones de lemon, al estar frente a la puerta, claramente pude escuchar como había 2 personas conversando, y de repente la puerta se abrió frente a mí.
-Cielos santo ¿jovencitas estas bien? - una mujer que supongo es la madre de sunny, quien al verme… bueno, tuvo la reacción de siempre.
-soy sour sweet, y si estoy bien ¿puedo ver a sunny? - ella volteo a mirar el cuarto, luego volvió a mirarme no muy convencida.
-Está bien, solo no… la alteres. – se hizo a un lado y me permitió entrar, al salir cerró la puerta, y cuando mire el cuarto vi que ella estaba sentada sobre su cama y había una silla frente a ella, seguramente su madre habría estado sentada ahí antes, no me había notado aun, así que me senté frente a ella, hasta ese momento me miro, su reacción fue un poco diferente, acerco sus manos a mi rostro, no sé si para examinarme, porque parecía no creer que yo fuera real.
-A ti si te lastimaron. – su tono era de mucha tristeza, en sus ojos se acumularon lágrimas, era claro que ya había llorado, pero esa combinación por fin me hizo sentir abrumada.
-No te preocupes… no es para tanto… - su expresión era difícil de descifrar, pero lo qué hizo después me hizo darme cuenta de lo que significaba, me dio un golpe en el hombro.
-¿Te has visto en un espejo? – me arrastro hasta su tocador… realmente me veía peor de lo que me imagine, tenía cortes en el pómulo que ya estaba algo hinchado, en la frente sobre mis cejas además de que tenía sangre seca saliendo de todas esas heridas y en las comisuras de mi labio y un poco saliendo también de la nariz, y claro, no podía olvidar el ojo morado, de igual forma el dolor en todo el cuerpo me recordaba lo magullada que me encontraba realmente. – necesitas descansar. – de nueva cuenta me llevo hasta su cama, esta vez, me hizo sentarme en ella.
-Descansare más tarde, además… esto es lo que merezco.
-¿De que estas hablando? –ella estaba a unos pasos de la puerta.
-Te prometí cuidarlas… y ahora mírate. –creí que se sorprendería o que comenzaría a llorar, en lugar de eso, se me acerco muy molesta.
-¡Esto no es cuestión de culpas o karma o tonterías de esas! ¡ESTO NOS LO HICIERON UN MONTON DE MEGALOMANOS ESTUPIDOS! – así como exploto, respiro profundamente y recupero la compostura, puso sus manos sobre mis hombros y me miró fijamente. – sé muy bien que no necesitas que te cuiden… y sé muy bien que esto es porque te defendiste. – su expresión cambio poco a poco por una de severidad. – lo que no me imagino, es que era lo que tenían planeado hacerte. – ahora su expresión era de preocupación. – a mi querían humillarme… - su voz fue quebrándose poco a poco, mi reacción fue simplemente abrazarla, ella correspondió mi acción, lo que me causo algo de dolor en el cuerpo. – no me vuelvas a asustar así. – dijo seguido de volverme a golpear.
-Para estar preocupada, eres muy violenta. –ella se dirigió a la puerta.
-Iré por el botiquín.
-Lemon ya había pedido que lo trajeran.
-Lo sé. – se volvió para mirarme. – traeré algo para tus heridas… algo que arda. – solo suspire, y la deje ir, ahora estaba más tranquila viendo que estaba bien, escuche de repente que alguien toco a la puerta, no podía ser sunny ¿porque tocaría en su propia habitación?
-Adelante. – quien entro era lemon, traía lo que supuse era el botiquín en sus manos.
-¿Y sunny?
-Fue a buscar algo para limpiarme. – ella busco dentro de la caja.
-Creo que es una buena idea, aquí solo tienen yodo. – miro la botella un segundo. – creo que esto arde bastante.
-No se lo menciones a sunny. – definitivamente ese estado de ánimo en ella era muy raro para mí, me miraba raro.
-¿Acaso está molesta? - Y claro, ella conoce mucho mejor a sunny.
-Le dije que lo que me paso me lo tengo bien merecido. – no vi ninguna reacción en su cara, su reacción fue simplemente fue dejar el botiquín sobre la silla y solo saco la botella de yodo.
Fin Pov Sour sweet.
Pov Sunny flare.
Todo lo que ella había dicho me puso a pensar… ¡es una idiota! Pero sé que no es su culpa el pensar así, antes paso por algo parecido y ahora solo esta confundida, muy seguramente, aunque no lo quiera admitir, debe estar asustada, debía sacarle esas ideas de la cabeza, quizás hablando de otras cosas, pero ella también necesitaba ser atendida, y muy seguramente no se ira hasta verme en buenas condiciones, así que podría ayudarla de alguna manera, aunque sea hablando, cuando salí del cuarto escuche a lo lejos a lemon, preferí ignorarla por ahora, ella seguramente le dejaría el botiquín a sour, llegue al baño del pasillo, generalmente ahí también había un botiquín, pero lo único que vi para limpiarla era yodo… debía decirle a mis padres que había que resurtir los botiquines con algo más actual, creo que eso mismo habría en el que lemon llevo a mi cuarto… antes de salir me mire al espejo… no me reconocía, ya no quería llorar más, me sentía… no lo sé, indefensa ¿frustrada? ¿enojada? No lo sabía, pero prefería sacar esas ideas de mi mente, debía sacárselas a sour también, respire hondo, y salí, camine hasta mi cuarto, y antes de tocar a la puerta…
-¡AAAAH! ¿PORQUE HICISTE ESO? – estaba a punto de entrar. - ¡DUELE COMO EL…
-¡ES PARA QUE SIENTAS LO QUE NOSOTRAS SENTIMOS! –me detuve. - ¿crees que te merecías esto? - podía escuchar la tristeza en sus palabras, pero también escuche un nuevo grito de dolor de sour.
-¡DEJA DE ROCIARME ESO!
-¡sugarcoat ha estado llorando todo este tiempo! ¡ELLA CREE QUE TODO ESTO ES SU CULPA! No deja de culparse por lo que les paso. – me había olvidado de sugar, ella definitivamente tendría que estar muy afectada con eso. – ya he hablado con ella, indigo también, te vimos volver, eso nos tranquilizó un poco, pero verte así… no digas que te merecías esto… no puedes estar en todas partes… cuidándonos… ya has hecho bastante, ahora sería bueno, que nosotras también te cuidemos. – lemon tiene la mala costumbre de hacerme olvidar que tiene un lado maduro, uno mucho más centrado que el mío, pero cuando lo deja salir, realmente agradezco que lo tenga.
-Eres una maldita rara. – comenzó a reír un poco, lemon también, después las risas pararon. – gracias… lo tomare en cuenta… dile a sugar… que todo está bien, ya hablare con ella después. – iba a entrar, pero la puerta se abrió y vi a lemon salir, me miro y sonrió.
-Nos vemos después. – no sé si se lo dijo a ella o a mí, se alejó del cuarto y después entre yo.
-Escuchaste todo ¿verdad? – solo me acerque a la silla donde estaba el botiquín.
-Hora de limpiarte. – ella solo mostro su rostro fastidiado, note que lemon ya le había rociado parte del rostro, eso explica los gritos que escuche antes, tome una gasa y comencé a limpiar donde ya la habían rociado, lo que me hizo reír un poco.
-Es bueno ver que ya estás de buen humor. – hasta ese momento note algo curioso.
-Hasta ahora me doy cuenta de que no usas casi nada de maquillaje. – levanto una ceja. – no digo que te veas mal, todo lo contrario. – siguió mirándome de la misma forma.
-Y tu sin todo ese maquillaje que sueles usar te sigues viendo bastante linda. – no me esperaba esa respuesta, pero me di cuenta que esta conversación realmente la estaba distrayendo de todo, cada corte en su rostro fue limpiado y no reaccionaba mal, aunque cuando mire sus manos, vi que sus nudillos tenían también cortes, cuando las tome por fin hubo una reacción, las retiro de manera rápida.
-También debo limpiar tus manos. – ella miraba para otro lado, y luego me las extendió.
Después de un rato ya había terminado de limpiar sus heridas, incluso le vende las manos y le puse bastantes parches, se veía en cierta forma diferente a como se le veía normalmente, pero seguramente yo me vería igual.
-Gracias. – se veía algo apenada ahora. –creo que ya debería… - imagino que lo que quería era irse, pero la interrumpió la entrada repentina de mi madre.
Fin Pov sunny flare.
Pov Sour sweet.
De alguna forma las cosas se habían puesto algo raras, digo, estaba a gusto con sunny, pero de alguna forma, no sabía que era, solo había algo diferente ahora, creo que lo mejor que podía hacer era salir, quizás hablar con las demás.
-Gracias… creo que ya debería… - de repente la puerta del cuarto se abrió, y de nueva cuenta su madre estaba ahí… con un tipo un poco intimidante detrás de ella.
-Sunny… él está aquí. – el tipo parecía una especie de guarda espaldas o algo parecido, cargaba con un maletín bastante raro. – jovencita… podrías… - al parecer su madre pretendía que también me fuera.
-¿Puede quedarse? – sunny al parecer se dirigía al sujeto en cuestión.
-No tengo ningún problema con eso… tu aspecto por otro lado… es mejor comenzar. – el escuchar su voz también me puso la piel de gallina ¿Quién era este tipo?
-Sour él es Strong Sorrow, el… estilista de mi madre. – estoy segura de que mi cara era de incredulidad total, ya que sunny comenzó a reír de manera discreta… ¿este tipo era estilista? Vi que el tipo bajo su maletín y saco una cámara fotográfica, de las instantáneas.
-Muy bien, mira a la cámara. –el apunto a sunny, negó un par de veces y tomo la foto. – muy bien tengo bastante que hacer. – en cuanto la foto salió, comenzó a agitarla, mientras lo hacía comenzó a sacar varias cosas de su maletín, lo primero fue lo que parecía la base de una mesa pequeña, y vi que esta era plegable ya que como por arte de magia ya la tenía armada, saco también sus herramientas de trabajo y las puso en la misma, la foto antes tomada la puso en el espejo del tocador. – mira con atención, porque esa horrible imagen tuya va a desaparecer. – su tono era como el de alguien apunto de matar a otra persona.
-Bueno, te dejare trabajar, nos veremos en un rato… señoritas. – la madre de sunny salió, y el sujeto se me quedo mirando un segundo.
-Tu… también te vendría bien un arreglo. - ¿era enserio?
-Estoy bien, gracias. - Solo me cruce de brazos y observe su trabajo.
Debo decir que habría sido muy aburrido, de no ser porque ese strong sorrow le sacaba una buena conversación a sunny, cosas de la escuela en su mayoría, cosas mundanas como el comportamiento de sus compañeros en algunos salones, los maestros, algo que me hizo sonreír fue cuando menciono el primer día y como lemon la arrastro conmigo, por unos minutos nos habíamos olvidado de que había pasado hoy, eso me alegraba bastante, de repente note un flash ¡ese tipo me había sacado una foto!
-Tienes una linda sonrisa, deberías mostrarla más ¿Qué opinas? – después de agitarla, se la mostro a sunny.
-Tienes toda la razón. –ella me miraba por el reflejo del espejo, y pude ver que ella también sonreía, volvía a ponerse rara la situación, debía cambiar el tema.
-¿Cómo es que alguien como usted se vuelve estilista? – el siguió en lo que hacía, sin distraerse.
-Hace años tenía una novia que no estaba a gusto con su trabajo. – iba de lado a lado de sunny haciendo cortes y peinándola. – decidió probar otras cosas, entre esas, tomo un curso de belleza. – por lo que veía, estaba por terminar ya que comenzó a sacudir el cabello con una especie brocha. – un día llevo su "tarea" a mi casa, debía realizar unos costes, y no le salía nada bien, yo no vi la dificultad, hice algunos de los cortes y peinados y fue fácil. – quito la capa con la que había estado cubierta sunny. – así que decidí tomar el curso, y me titulé. – me miro y sonrió, era una sonrisa extraña… ¿se burlaba de mí?
-Cuéntale lo que hacías antes. – sunny se miraba en el espejo, examinándose.
-Estaba en el ejército. – no lo creía ¿ese tipo era un soldado? – y ¿Qué te parece? - miraba a sunny.
-Excelente trabajo… aun no me hago a la idea de que… ufff no importa, gracias. –y… ella decidió regresar a la realidad de golpe.
-Muy bien, yo me retiro… jovencita. – me miro de forma severa. – espero que les hayas dado bastante duro. – luego salió del cuarto.
-Imagino que mi madre le conto lo que paso. – al escucharla detrás de mí, una cosa paso por mi cabeza, y sentía que debía hacerlo, me di la vuelta, la mire y la abrace, seguramente la tome por sorpresa, tardo unos segundos en corresponder mi acción, me separe de ella, volví a mirarla.
-Te vez muy bien. – sonrió y fue a la puerta.
-Hay que ir con las demás. – no sabía cuánto tiempo llevaba en su cuarto, las demás seguramente ya estaban muy estresadas, bajamos a la sala y en efecto seguían ahí, sugar estaba recargada en indigo quien la tenía abrazada, lemon estaba sentada frente a ellas y fue la primera en notarnos.
-Ammm te dejo muy linda… y tú te vez… ¿bien? – este tipo de situaciones no era norma para ninguna, eso estaba claro, lemon se estaba esforzando, demasiado diría yo, sugar nos miro, se levantó y camino hacia nosotras.
-No sé qué decir, un lo siento no es suficiente por todo lo que pro… - sunny la detuvo.
-Esto no es tu culpa, nada de esto. – indigo seguía sentada solo mirándonos. - así que quiero que se saquen todas esas ideas de la cabeza… todas ustedes. – nos fue señalando una por una, todas suspiraron. – mi padre ya fue a la escuela, y estoy segura de que algo se resolverá. – me miro, puso su mano en mi mejilla. – tú debes ir a que te examinen. – estaba a punto de protestar. – y no me digas que estas bien porque ambas sabemos que no lo estas. – esa cara severa era curiosa, de alguna manera, no me intimidaba, pero de alguna manera me convencía de hacerle caso. – ahora, quiero que salgas, llames a tus padres y les digas lo que paso, y en la noche quiero que me digas lo que el doctor te haya dichos ¿entendido? – a diferencia de hace un rato donde mostro su preocupación golpeándome, volvía a acariciar mi mejilla, estoy muy segura que sonreí.
-Entendido, esta noche te llamo. – mire a las demás. – a todas. – indigo al fin sonreía, se levantó y se paró junto a sugar y paso un brazo sobre su hombro.
-Eso espero… eso esperamos. – a sugar no se le veía muy convencida, pero no podía hacer más, ya debía irme.
-ya debo irme, descansen. – de repente sugar se separó de indigo y me abrazo, esta vez me olvide del dolor, fue algo rápido de todos modos.
-Cuídate mucho. - no sé porque le di una mirada rápida a indigo, pero cuando lo hice solo levanto su pulgar y sonrió, igual lemon me abrazo por la espalda.
-Cuídate mucho. – al liberarme me di la vuelta y le di un pequeño golpe en el brazo y le sonreí.
-Por supuesto. – me dirigí a la salida, volteé a mirarlas y luego salí, vi que el chofer estaba frente al auto con los brazos cruzados.
-Su padre la espera en el hospital, no se escuchaba contento. – él tampoco se veía contento.
-¿Le llamaste?
-No, pero de algún modo se enteró. – me abrió la puerta y entre, después salimos del sitio, si él no le dijo ¿Quién fue? Igual me enteraría al llegar, por ahora, solo quería un descanso.
Fin Pov Sour sweet.
Pov Sugarcoat.
El viaje a casa fue… agradable, en cuanto entramos al auto, indigo solo me abrazo, y fuimos todo el viaje a mi casa así, sin decir una sola palabra ¿Qué podría decirle? Repetirle lo mal que me sentía por lo que paso sería arruinar el momento, y por hoy, quería ser egoísta, aunque para mi desgracia, el tiempo paso más rápido de lo que hubiera querido.
-Llegamos, ya debes bajar. – sabía que lo hacía apropósito, como siempre, pero también había notado que mi madre estaba en la puerta, no era extraño, tomando en cuenta que ya estaba oscuro, me separe de ella y baje, seguido de cerrar la puerta y moverme hacia la ventanilla del chofer.
-Llévala a su casa. – a ella no pareció gustarle, me sonrió de manera burlona y pareció resignarse, luego el auto se alejó de la casa y yo fui con mi madre. – madre… lamento llegar tan tarde. – ella solo se apartó de la entrada y me dejo entrar, avance solo unos metros hasta que hablo.
-Llamaron de la escuela. – la escuche respirar hondo. – me alegra que estés bien… y tus amigas también. – voltee a mirarla, ella solo se me acerco y me dio un brazo, frio como suelen serlo y luego se alejó. - la cena estará lista en una media hora, arréglate para entonces. – aun así, se veía que se quitó un peso enorme de encima, esa era una buena señal, o al menos eso espero, era raro verla preocupada, o al menos demostrar emociones que no fueran las mas frías posibles, era un buen paso, me fui a mi cuarto a darme una ducha, para cuando termine, me arregle y baje a cenar.
Fin Pov Sugarcoat.
Pov Indigo zap.
Fue curioso llegar a casa tan tarde y que no hubiera nadie esperando… era un poco decepcionante, pero tampoco quería que me molestaran, solo quería descansar, pero al entrar, esa ilusión desapareció.
-Llega tarde señorita.
-Si… bueno ¡buenas noches nana! – y ahí estaba, mi "niñera" una joven mujer que ya tenía sus años trabajando en casa y manteniéndola en orden, era un alivio que fuera ella y no mi papa quien estuviera ahí. – sé que debí llamar, pero… bueno… ya sabes.
-Llamaron de la escuela. – por supuesto que lo hicieron, aunque hubiera preferido que no le dijeran que salí antes. – ¿sugarcoat está bien? - ¿sugar? Seguro se dio cuenta de la cara que puse. – dijeron que habías salido para acompañar a una amiga a su casa ¿fue a otra de tus amigas a la que lastimaron?
-La verdad es algo complicado. – me fui al estudio de mi padre, ahí había sillones cómodos, me senté en el que se supone es el preferido de mi padre y le conté todo lo que había pasado, ella era de mucha confianza, no solo para mi si no para mi padre, por lo que guardaba tanto sus secretos como los míos. – así estuvo la situación.
-Y esa amiga tuya ¿sour? ¿realmente crees que haya ido al doctor? – me reí por alguna razón, no sé bien por qué.
-Sunny la convenció, así que seguramente lo hizo. – ella sonrió cálidamente, esa expresión me decía que algo estaba pensando. – no digas nada por favor. – ella rio levemente. – y… ¿qué dijeron cuando llamaron? ¿El general está enterado? – no pasó nada de tiempo para que la respuesta llegara, para mi mala suerte, desde detrás de mí.
-El general está enterado. –una maldición salió de mi boca, la cual calle rápido, lo que hizo que nana riera de nuevo. – por cierto, ese es mi lugar. – me levante y lo mire de frente.
-Buenas noches padres. – él puso una mano en mi hombro.
-Es bueno verte bien, y esa amiga tuya… ¿sugar-que? – rodé los ojos, el también parecía hacer eso apropósito, aunque según él, tampoco le caía bien la madre de sugar.
-Ella está bien, gracias por preguntar. – nana se levantó de su lugar sonriendo, este tipo de escenas le divertían, pero también alguna vez me dijo que prefería no arruinármelas con su presencia.
-Yo revisare cómo va la cena… general. – hizo una reverencia a mi padre.
-Señorita. – el correspondió a esta. – espero que este tipo de situaciones no se hagan costumbre.
-Yo también lo espero. – salí del lugar y él se quedó, me fui a mi cuarto, en parte, aun me sentía un poco mal por sour, sé que pude haberle ayudado, pero también pensé en lo que me dijo, siendo esos malditos, posiblemente harían lo posible por sacarla de la escuela, y no me podía arriesgar a dejar sola a sugar, en cuanto entre a mi cuarto fui directo la computadora, y vi que todas estaban en línea excepto sour, seguramente todas esperábamos saber cómo se encontraba, aunque no tuvimos que esperar mucho.
-Buenas noticias, estoy relativamente bien, aunque no iré a clases por unos días. – la respuesta de lemon no se hizo esperar, protestas acerca de que el doctor era un tonto y cosas así que fueron acalladas por sour y sunny, sugar escribía ocasionalmente frases "motivacionales" lo cual no era claramente su fuerte, pero nadie mencionaba eso. –aun así, iré mañana a la escuela, mi padre debe ir también, creo que habrá problemas. —ese detalle seguramente nos puso nerviosas a todas. – quiero verlas mañana en el almuerzo, ahora debo dormir. –debía admitir que eso me ponía algo nerviosa, no quería mencionarlo, pero seguramente no era la única, en cuanto sour se desconectó, todas excepto sugar lo hicieron, unos segundos después inicio una video llamada.
-Buenas noches. – se quitó los lentes y suspiro. – pase lo que pase mañana, quiero que me prometas algo. – yo solo asentí. – no quiero que hagas nada estúpido… si lo haces, te lo hare pagar. – se veía bastante seria, obviamente debía hacerle caso, esperaba una respuesta positiva de mi parte, pero debía ser muy convincente o no me dejaría en paz, así que sonreí y puse un dedo sobre la pantalla donde estaba su nariz.
-te lo prometo… princesa. – eso último se lo susurre, pero claramente escucho, ya que se sonrojo, no sé si por pena o por enojo… o ambas, sabía que querría gritarme algo, pero estando en su casa, no lo haría. – descansa, nos veremos mañana. – corte la llamada, y espere, no hubo más respuesta, eso reduciría su tención un poco, al menos debía hacerlo hasta mañana, cuando sabríamos las consecuencias de todo esto.
