En Ciudad Celeste, una joven de pelo anaranjado como el de su madre y ojos chocolates como los de su padre, caminaba por la ciudad buscando a alguien en particular.

-¡Hermanito!-llamó la atención de un castaño claro con el pelo picudo.

-Nee-san.-dijo en susurro, es cierto que vino al verla. Pero en realidad no quería hacerlo.- He venido como me lo pediste.-

-Si, que obediente.-dijo entre risas.-¿Alguna noticia sobre mi Takumi-kun?-he ahí la razón por la cual no quería venir.

-Sí, vendrá a por la medalla Cascada mañana. Sí es que no viene directo a ti.-

-¿Qué quieres decir?-

-Llega hoy pero es probable que llegue tarde por lo cual decida retar te mañana.-le explicó.

-Genial por fin tendré a mi lindo hermanito en brazos otra vez, si no fuera por la perra de mamá, ahora lo tendría para mí sola.-

-...-el castaño suspiró, desde que sus padres se separaron, ella obtuvo una obsesión por Takumi.-Deberías tenerle más respeto a mamá.-dijo entre dientes.

-¿EH? ¿Dijiste algo?-puso su mano al lado de su oreja para escucharlo mejor.

-No es nada, de hecho quería preguntarte. ¿Qué tienes planeado para hacer tuyo a Takumi?-preguntó interesado en lo que le hará al chico.

-Nada del otro mundo, le daré ésto.- sacó una botella con un liquido rosa brillante de su bolsillo.-Con ésto él olvidará todo lo relacionado al sentido común al igual que la integridad, volviéndose loco de lujuria en contra de su propia hermana con relaciones sanguíneas.-dijo mientras se abrazaba así misma.-Lo convertiré en un ser que sólo me desee a mí y que se olvide de éste mundo, y cuando el Team Revolution domine el mundo... me casaré con él y tendremos una numerosa cantidad de hijos.-dijo con corazones en sus ojos.

-...-La cara de Green sólo demostraba asco, pero si decía o hacía algo, era probable que ésta le mate.

-Todos estos años recolectando experiencia, por fin rendirán frutos.-dijo recordando como utilizó a diferentes hombres sólo para aprender a lo que un hombre le gusta.-Claro que me guardé sólo para él.-dijo mientras apoyaba su mejilla sobre su mano.-Bueno me retiro, tengo preparativos que realizar.-con eso dicho se largó.

Green lo único que hizo fue correr hasta un cesto de basura para vomitar, asco, era lo único que sentía por su hermana. Al principio le ayudaba porque creía que de verdad amaba a Takumi, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que eso no era amor, era obsesión. El peor sentimiento, además del odio, que podía tener un ser humano.

-Por lo que más quieras, detén a mi hermana.-le rogó a Arceus para que lo que hiciera no perjudique a su amigo.-Soy una basura, no puedo ayudar ni a mi hermana y ni a mi mejor amigo...-dijo antes de caer de rodillas al suelo, dentro de sus pokeball sus pokémon sólo sentían lástima por su entrenador y coraje consigo mismos, no fueron lo suficientemente fuertes para salvarlo.


Flashback

Ash Ketchum se encontraba destrozado al igual que su pequeña hija Kasumi Ketchum de 4 años, una de sus esposas, al igual que madre de la pequeña Kasumi, le había engañado con su mejor amigo, Gary Oak. Razones, una mujer cuando ya no se siente querida es normal que abandone a su pareja, al igual que a los hombres. Y siendo un matrimonio polígamo, es normal que varias veces las mujeres del "harén" se peleen, y mucho más que el único hombre no se ocupe de todas. Pero esa no es la cuestión aquí, Misty Waterflower se separó de él porque ya no le prestaba atención como antes, ya no la mimaba, ya no la invitaba a salir y a pasar tiempo juntos. Para ella estar con él era suficiente como aceptar compartirlo con otras mujeres, pero eso se fue a la mierda cuando todas empezaron a tener hijos.

Él repartió más de su tiempo, para sus hijos e hijas, esposas, amigos, sus pokémon y competencias. Apenas y quedándole tiempo para estar juntos, por lo cual, lo dejó...

La que más sufrió por ésto fue la pequeña Kasumi, más aún cuando fue ella quien descubrió la infidelidad de su madre. Una noche, la vio en la cama con otro hombre... el mejor amigo de su padre. Esa misma noche, fue en la cual se concibió a Green Oak. Desde entonces, ella se fue con su madre y su nuevo papá...

Odio, ira, asco. Un montón de sentimientos empezaron a juntarse en el interior de la pequeña, hasta que un día iba a nacer Takumi Ketchum, el primer hijo de Cynthia. Fue la única vez que su mamá le dejó ver a su papá, ese día vio por primera vez a su papá preocupado, él estaba sentado impaciente con ella en su regazo, esperando impaciente el resultado. Poco después ambos vieron al pequeño en brazos de su madre, ella pensó "¡Qué lindo!".

-¿Cómo se llama?-preguntó la pequeña.

-Aún no le pusimos nombre.- le respondió la rubia de ojos grises.

Una semana pasó y los padres todavía no le habían puesto nombre, la pequeña estaba aún con su padre, su mamá le había permitido estar con su padre un mes. Ella pensaba que su madre ya no se preocupaba por ella, sólo por su hermanito Green, que nació unos meses antes que Takumi.

Entonces, ella vio como un Seviper entró por la ventana del cuarto del recién nacido, con su filosa cola tomó al bebé por el cuello de su ropa. Ella corrió y le contó lo sucedido a su papá, ambos padres del pequeño salieron volando por toda la región en su rescate. Incluso la pequeña escuchó de la boca de Cynthia que sino encontraba a su pequeño sano y salvo mataría a ese reptil. La pequeña Kasumi la veía con estrellas en los ojos, ¡ella era una madre ejemplar!, pensó.

No pasó mucho tiempo hasta que lo encontraron, ahí lo vieron al pequeño bebé arrastrándose como todas las víboras que habían. No tenía ni siquiera la edad para gatear y se arrastraba como una serpiente sin problema alguno. Era como si fuera "el príncipe" de las serpientes y entonces pensó en que quería ser "su princesa".

-Ya sé el nombre que tendrá.-dijo Cynthia, llamando la atención de Ash y Misty.-Takumi.-dijo con una sonrisa.

-Takumi... me gusta ese nombre.¿Qué piensas Kasumi?-le preguntó Ash a su retoño.

-Sí.-respondió con una sonrisa.

Se lo llevaron a su casa, hogar de la abuela de Cynthia, dónde amamantó al pequeño. La pequeña se le quedó viendo, lo cual notó Cynthia.

-¿Quieres tomar? A diferencia de su papá, él no es de comer mucho.-dijo mientras le cedía su otro pecho. La pequeña se colgó de su pezón y empezó a succionar, eran mejores que los de su mamá. Ella de bebé no tomaba casi nunca porque no le gustaba, pero los de Cynthia sí, su leche le gustó tanto que se la pasó tomando siempre hasta el día en que tuvo que volver con su verdadera madre.

Desde entonces, cada noticia que tuviera de Takumi la ponía feliz. Hasta el día que aprendió sobre el placer sexual, con tan sólo tener algo que fuera u oliera como Takumi. Lo utilizaba para su autosatisfacción, su amor puro se había convertido en nada más que deseo hasta convertirse en obsesión.

¿Misty la habrá criado mal? Lo dudo, la niña fue consumida por sus peores sentimientos.

¿El haberla aislado de su padre, lo habrá causado? Yo no lo creo...

¿El que Takumi sea la viva imagen de su amado padre y su madre deseada, habrán hecho que se vuelva loca por él? Tal vez...

Cuando Kasumi cumplió los 12 años se convirtió en líder de gimnasio.

Cuando cumplió los 14 años, se convirtió en miembro del Team Revolution.

Cuando cumplió los 15 años se volvió la Teniente del Capitán Galaxia.

Al cumplir 16 retó a Galaxia a un duelo a muerte por el derecho de llevar el cargo de Capitán, ganando y convirtiéndose en la nueva Capitán Galaxia.

Fin del Flashback.


Actualmente...

Kasumi se encontraba realizando los preparativos para tomar a su hermanito, con ello tenía frente a ella al Comandante General, Fausto.

-¿Para qué me has llamado Capitán Galaxia?-preguntó el NEET.

-Me enteré que fuiste a por Takumi Ketchum en Porta Vista, ¿Es eso cierto?-preguntó con una fría voz.

-Estás en lo correcto, el jefe me pidió que lo probara. Y como suponíamos, tiene un gran futuro por delante.-le explicó sin sentir nada por aquella fría mirada que le daba la pelinaranja.

-¿Qué buscan con él?-

-Que se una a nosotros.-respondió simplemente.-Me he enterado que la razón por la cual te uniste a nosotros es por aquel chico... que quieres casarte con él y que es tu hermano menor.- Una cuchilla salió volando de la mano de Misty, directo a la cara del NEET. Simplemente corrió su cabeza hacía un lado, evadiendo sin problema alguno. -¿Te he ofendido en algo?-dijo mientras se acomodaba sus lentes.

-Hablas de más...-dijo con una voz intimidante.

-Me he enterado también, que hoy piensas hacer tuyo al chico.-

-¿Cómo?-

-Me lo dijo tu teniente... muy leal de hecho, no habló ni aunque le rompiera todas sus extremidades.-le respondió.-Tuve que usar a mi Hypno para sacarle todo lo que tenía guardado.-

-Tan asqueroso como siempre.-

-Bueno, de hecho, hablé de ello con el jefe y dijo que te ayude...-

-...-la chica levantó una ceja ante ellos.-¿Cómo podrías ayudarme?-

-Sencillo, si piensas convertirlo en un ser que sólo te ame y sucumba ante ti. Debes de huir con él, la gente a su alrededor podría darse cuenta... Por ejemplo tu padre...-explicó.- Así que haremos que desaparezcan del mundo hasta que él sólo siga tus órdenes, y por ende sea uno de nosotros.-dijo mientras le ofrecía la mano.-¿Tenemos un trato?-

-...-la chica se había quedado pensando, a todo ésto. Todo estaba su favor, tendría a poder, a su amado y un gran futuro con él.-Así que... así se siente hacer un pacto con el diablo.-dijo mientras estrechaba su mano.-Estoy a su cuidado.-

-Excelente decisión.-dijo con una sonrisa macabra. Toda aquella conversación fue escuchada por Green, que había ido para convencer a su hermana para que se detenga. Se fue corriendo para ir a advertir a Takumi... El NEET notó su presencia y sonrió ante ello...

Green se encontraba corriendo por la ciudad, yendo para el CP, y rezando porque Takumi ya haya llegado para contarle sobre todo.

Al llegar al CP, se chocó en la entrada con Junko...

-Mira por donde vas idiota.-dijo la chica del parche, pero al notar quien lo tiró al piso su cara pasó de molestia a ira.-¿Qué haces aquí?-

-No tengo tiempo, ¡hay que hacer que Takumi se vaya de la ciudad!-estas palabras sorprendieron a Junko.

-¿Por qué, si acabamos de llegar?-preguntó interesada.

-El Comandante está en la ciudad y tiene algo horrible planeado.-dijo exhausto por haber corrido.

El tiempo pasó y le contó cada detalle, sobre su hermana y su unión con el Team Revolution, y lo que tenían planeado.

-...-La cara de Junko había palidecido, y su cuerpo comenzó a temblar por el hecho de que aquel monstruo estuviera en la ciudad.-Tenemos que irnos inmediatamente.

Iban para el cuarto de Takumi, pero de pronto los cristales de la entrada y las ventanas del CP fueron destruidos por la llegada de múltiples personas uniformadas de negro...

Eran miembros del Team Revolution, empezaron a atar a la gente del CP y en cuanto vieron a Green y a Junko... todos soltaron a sus pokémon.

Treinta Muk aparecieron, rodeandolos sin dejarles lugar al que huir.

-Perfecto hemos atrapado a dos traidores.- dijo un castaño en traje blanco.

-¡¿Blaze?!- gritaron al mismo tiempo los rodeados.

-Hola, tiempo sin vernos. Vine en cuanto me dijeron que podía hacer sufrir un poco a Takumi-chan.-dijo divertido.-No tengo intenciones de matarlos, eso es decisión de los de arriba.-

-Mierda, de todos los que podían venir y llega el peor de todos.-dijo Green con un sudor bajando por su cara.

-Me halagas demasiado.-dijo apenado.-¡Busquen a nuestro objetivo!-

Los soldados empezaron a subir por las escaleras, a los dormitorios exactamente. Pero todos fueron barridos por una cobra dorada de gran tamaño...

-No tienes que buscarme, aquí estoy.-dijo Takumi con los ojos brillando de azul, mientras bajaba por las escaleras. Con un grupo de entrenadores que parecían molestos por perjudicarles el sueño, entre ellos había un chico rubio conocido de nuestros héroes, Takumi Aldini.

-...- la risa de característica de Blaze comenzó a salir de su asquerosa boca.-¡Tiempo sin vernos Takumi-chan!-exclamó antes de sacar a su Gallade frente a él.-Es hora de nuestra revancha.-sus ojos estaban envueltos de espirales, demostrando que su locura había llegado a otro nivel.

-¿Podríamos pelear en otro lugar? No quiero gente inocente envuelta en todo ésto.-

-Tan noble como siempre, si así podemos pelear con todo. No tengo ningún problema.-dijo mientras señalaba el cabo Celeste.-¿Te parece si vamos ahí?-

De pronto Blaze se fue corriendo a una gran velocidad con su Gallade siguiéndole, todos los demás miembros del Team Revolution lo siguieron.

-Es una lástima que después de tanto tiempo sin vernos, estemos en ésta situación.-dijo Takumi a Aldini.

-No podría ser mejor, nuestra revancha será en quien venza a más de ellos.-le respondió con una sonrisa.

-No, éste es mi problema.-dijo con una mirada seria.

-No lo creo, irrumpieron mi sueño así que también es mi problema.-dijo uno de los entrenadores que bajaron a ayudar.-Me llamo Jimmy por cierto.-se presentó, su pelo era azul como el cielo y sus ojos eran verdes como Rayquaza, su estatura estaba a la par de Takumi y Aldini. Llevaba pantalones vaqueros y una chaqueta amarilla.

-¡Digo que iré sólo, ese sujeto es muy peligroso!- Takumi Aldini y Jimmy se miraron y asintieron, ambos arrojaron sus pokeball al aire, de ellas salieron un Charizard variocolor y un Galvantula.

-Si quieres ir sólo, tendrás que vencernos. Claro que perderás tiempo esencial.-dijo Aldini con una sonrisa.

-Cierto, capaz que para entonces ese se canse de esperar y venga a destruir el Centro Pokémon.-dijo Jimmy con una sonrisa.

-...-Takumi estaba sonriendo, qué grandes personas, era lo que pensaba de ellos.-Entonces, vayamos.-dijo mientras salía por lo que quedaba de puerta, con los otros dos chicos siguiéndole.

-No crean que irán solos.-dijo Green con Junko a su lado, Tsubasa y Akira por detrás.-O vamos todos o no va nadie.-

-Que metidos.-dijo con una sonrisa de felicidad.

El tiempo pasó y Blaze se encontraba acostado en una parte del Cabo Celeste, las parejas que comúnmente habían se fueron al ser espantados por él. Algunos de los hombres estaban enfadados porque le interrumpieron sus momentos de felicidad y quisieron pelear, pero todos fueron destrozados por él. Blaze acabó con todos ellos usando sólo a su Gallade, que fue un golpe de suerte para él, debido a que pudo cargar su poder al máximo, estando listo para usar su movimiento más mortal.

-Me estoy cansando de esperar.-dijo a nadie en particular.

-Su limonada, señor.-dijo uno de sus hombres, mientras le daba un vaso con un líquido amarillo y una rodaja de limón en él.

-Gracias.-dijo mientras trataba de calmar su impaciencia, su Gallade se encontraba dando patadas al aire, preparándose para destruir a su enemigo.-Al parecer tu también quieres vengarte.-dijo con una sonrisa, a lo cual su pokémon le responde dando una patada al suelo, destrozándose.-Ese es mi pokémon.-alabó.-Pero será mejor que no gastes energía, según el Comandante General, se hizo mucho más fuerte. Capaz y podamos pelear en serio contra él.- una sonrisa retorcida apareció en su cara al igual que en la de su pokémon.

Unos 5 minutos pasaron, Takumi y los demás ya estaban en el Cabo Celeste, encontrando una gran cantidad de cuerpos de personas y pokémon tirados en el suelo, vivos pero inconscientes.

-Qué horrible.-dijo Tsubasa.

-Se nota que ese sujeto no pierde el tiempo.-dijo Jimmy con una mirada seria.

-Ése es nuestro oponente...-dijo Takumi con molestia en su voz.

Caminaron hasta encontrar a una gran cantidad de soldados del Team Revolution al lado del lago, eran cincuenta en total, sin contar a Blaze.

-Pensé que él nos daría la bienvenida.-dijo Takumi a los soldados.

-No vamos a pelear contra ustedes, estamos por si la policía quiere actuar.-dijo uno de ellos.-Te daré una advertencia, Blaze no es el único Teniente aquí.- Estas palabras sorprendieron al grupo, salvo a Aldini y a Jimmy que no entendían.

-¿Cuántos han venido?-preguntó Junko.

-Cuatro...-dijo el soldado con una mirada seria.-Vinieron La teniente Akane, el Teniente Oliver, el Teniente Masamune y contando a Blaze.- La cara de Green y Junko se les borró el color, esos eran los Tenientes más poderosos de la organización.

-¿Por qué nos cuentas todo eso?-preguntó Akira con desconfianza en su voz.

-Alguna vez fuimos parte del escuadrón que estaba a cargo de la sexta oficial, Junko-sama.-dijo sorprendiendo a todos menos a la nombrada.

-¿Están de nuestro lado?-preguntó Takumi.

-No, por más que no lo parezca tenemos honor. Por ello, demostramos nuestra apreciación a nuestra antigua jefa.-le respondió.

Unos aplausos comenzaron a sonar por detrás de todos los hombres, se dieron vuelta para encontrarse a un sujeto alto de piel oscura, el pelo levantado como el de un gallo y con yukata.

-A eso llamo lealtad, que admirable.-dijo con una sonrisa mientras seguía aplaudiendo.

-Teniente Oliver.-dijo el mismo que les contó todo.

-Amo la lealtad, pero ella ya no es de los nuestros. Por lo que deberían de mantener la boca cerrada.-dijo mientras apoyaba su mejilla sobre su dedo índice.- De lo contrario podría matarlos accidentalmente.- Cada unos de los soldados comenzaron a sentir escalofríos por todos sus cuerpo al oír las palabras de aquel sujeto. -Es broma, es broma-dijo mientras sacudía su mano derecha.-Sólo vine a darle la bienvenida a nuestras visitas.-dijo con una sonrisa amistosa.- Por cierto, uno de nuestros espías me ha dicho que la policía viene para acá. Ya saben que hacer...- Cada uno de los soldados asintió y se fueron inmediatamente, dejando al grupo de chicos con el amable sujeto... -¿Podrían seguirme?-les preguntó. A lo que ellos le asintieron.-Genial, vamos.-

Lo siguieron hasta una pequeña cabaña, al lado de ella se encontraba Blaze acostado panza arriba con su Gallade dando patadas al aire. Blaze al verlos se levantó.

-Al fin llegaste chico, y al parecer venís con invitados extras.-dijo al notar al otro rubio y al peliazul.- Bueno... entre más seamos mejor.-

La puerta de la cabaña se abrió, de ella salieron una mujer de pelo largo y negro como la noche, portando una katana en su cintura. Al lado de ella un hombre fornido de apariencia peligrosa, de la cual nunca te acercarías a él, tenía el mismo uniforme militar que llevaba Lt. Surge. Al rededor de su cuerpo llevaba dos cintas con 3 pokeball en cada una.

-Son... Masamune y... Akane.-dijo Junko entre susurro.

-¿Ese es nuestro objetivo?-preguntó el hombre fornido.

-Así es, Masa-chan.-le respondió Blaze, haciéndolo enojar.

-¿Cómo me llamaste?-dijo con una mirada severa.

-No se peleen entre ustedes, o los cortaré en pedazos.-dijo la chica con su mano sobre su katana.

-Solo lo empeoras.-dijo Oliver con una gota en la cabeza.-Dejemos de lado las discusiones y comencemos.-dijo mientras sacaba una pokeball.

-Estoy de acuerdo.-dijeron los otros tres Tenientes al mismo tiempo, imitando al otro.

-Yo me encargo de las chicas.-dijo Akane con una sonrisa.-¡Cortarlos en pedazos Scyther!-

Un pokémon con apariencia de mantis religiosa con un par de guadañas en vez de manos apareció frente a la Teniente.

-No te dejaré que te salgas con la tuya.-dijo Junko antes de arrojar su pokeball.- ¡Adelante, Mismagius!-

Un pokémon fantasma con apariencia de bruja apareció frente a Scyther.

-Aplastalos Rhydon.-dijo Green arrojando su pokeball al lado de Mismagius.

El pokémon con apariencia de dinosaurio apareció al lado de Mismagius.

-¿Qué haces?-preguntó Junko.

-Sola contra un Teniente, sería difícil. Pienso que entre los dos tendríamos oportunidad.-le respondió Green sin mirarla, su vista estaba concentrada en la persona que tenía en frente.

-Por mi está bien.-les dijo a ambos.-Es mucho mejor morir con alguien al lado.-dijo antes de ordenar a su pokémon atacar.-¡Cortefuria!-

-¡Hazle frente con Garra dragón!-ordenó Green.

Ambos pokémon comenzaron a darse múltiples golpes, siendo Scyther el único que podía evadir los golpes que se le avecinaba.

-¡Golpe fantasma!-ordenó Junko.

Mismagius desapareció en las tinieblas, y reapareció por detrás de Scyther para darle un golpe, pero le evadió corriéndose a un lado. Provocando que le diera a Rhydon en la cara.

-Lo siento.-dijo Junko.

-No hay problema, Rhydon no caería ante un golpe así.-dijo con arrogancia.

Rhydon se quedó parado, tenía la cabeza de Mismagius en su cara. Pero no parecía molestarle en lo absoluto, el pokémon fantasma se separó y se disculpó. El pokémon dinosaurio sólo se frotó la herida con lo que parecía ser su pulgar, indicando que todo esta bien.

-Veo que Rhydon es fuerte.-dijo Akane con una mirada seria.-¡Danza espada!-

El pokémon mantis comenzó a girar sobre sí mismo, aumentando demasiado su poder de ataque.

-Esto se volvió peligroso.-dijo Green al notar el cambio en Scyther, sentía un gran peligro emanando de él.-Rhydon, acabemos con esto de un golpe. ¡Perforador!-

El pokémon dinosaurio hizo que su cuerno comenzara a girar como un taladro y salió corriendo en dirección a Scyther.

-¡Cortefuria!-

Scyther se posicionó frente al pokémon dinosaurio, con su cuchilla le dio un tajo en el vientre, provocando que se alejara.

-Se volvió demasiado fuerte.-dijo Junko al notar el cambio, los anteriores cortes no le hacían casi nada a Rhydon pero ahora, uno fue suficiente para hacerlo retroceder.-¡Llama embrujada!-

Mismagius disparó un lanzallamas directo a Scyther, que usó Danza espada para protegerse del fuego, al girar sobre sí mismo las llamas se apagaban al entrar en contacto.

-¡Rhydon, Perforador!-ordenó Green.

El pokémon dinosaurio se encontraba a un paso de darle el golpe final, pero...

-Doble equipo.-ordenó Akane con un brillo peligroso en sus ojos.

Antes de que Rhydon lo golpeara, Scyther se multiplicó creando diez copias de sí mismo, provocando que le diera a una de sus copias en vez de a él.

-¡Pulimento!-

-¡Maquinación!-

La Teniente sonrió ante aquello...

-Cortefuria.-

Scyther de un movimiento pasó por en medio de sus oponentes hasta estar por detrás de ellos.

De repente, varios cortes aparecieron en los cuerpos de Rhydon y Mismagius y acto seguido ambos fueron envueltos por una explosión.

Al término de la explosión, ambos pokémon se encontraban en el suelo con espirales en los ojos.

-No... puede... ser.- Green apenas pudo pronunciar esas palabras.

-Fue un movimiento que a las vez fueron cien, ese es nuestro nivel actual.-dijo Akane, en su tono de voz pareciera que fuera poco para ella.-¿Terminaron o voy a por el chico Ketchum?-

-¡Ésto recién acaba de empezar. Vamos a ganar, Venusaur!-exclamó Green antes de arrojar a su siguiente pokémon.

-¡No me subestimes! ¡Ve, Gastly!-

Ambos pokémon aparecieron frente a Scyther, Gastly al ver a su oponente se puso nervioso, como si ya se conocieran.

-Al parecer Gastly le sigue teniendo miedo a Scyther por lo de la última vez.-dijo Akane en tono de burla.

-¡Ésto va a ser diferente a lo de la última vez, porque vamos a ganar!-declaró, haciendo que Gastly se pusiera en su mismo estado de ánimo.-¡Asfixia lo!- Gastly rodeó con su cuerpo a Scyther, con la intención de sofocarlo.

-¡Danza espada!-

-¡No lo dejes, Venusaur!-

Scyther iba a comenzar a girar pero fue detenido por Venusaur con sus seis Látigos sepa, siendo amordazado de pies y brazos.

El pokémon mantis comenzó a perder el aire debido a Gastly, su cuerpo gaseoso comenzó a meterse en sus pulmones, envenenándolo en el acto.

-Tch, ¡usa toda tu fuerza y Danza espada!-

Scyther con todas sus fuerzas logró zafarse de su oponente y comenzó a girar sobre sí mismo, esparciendo el cuerpo de Gastly lejos de él.

-¡Tajo aéreo!-

Con sus guadañas creo una esfera de aire comprimida y la arrojó al centro de la nube gaseosa que era Gastly, la esfera comenzó a girar y volvió a Gastly a su forma original.

-¡Cortefuria a todo poder!-

Scyther de un tajo mandó a Gastly contra el suelo, dejándolo fuera de combate.

-¡Rayo solar!-ordenó Green.

El haz de energía estuvo a punto de darle a Scyther, pero lo evadió saltando a un lado, aunque recibió un pequeño raspón en su hombro izquierdo.

-"Increíble, logró herirme".-dijo Scyther con una sonrisa.

-No te emociones tanto, Venusaur fue su primer pokémon al fin y al cabo.-dijo Akane.

-¡Skarmory, necesito tu ayuda!-

El pokémon ave blindada apareció frente a su entrenadora.

-¡Venusaur, Bomba lodo!-ordenó Green.

-¡Rapidez!-ordenó Junko.

-¡Cortefuria!-

Venusaur disparó una serie de bolas de lodo y Skarmory disparó unas gran cantidad de estrellas. Scyther se quedó quieto en su lugar con lo ojos cerrados, apenas sintió lo que se le avecinaba, comenzó a dar una serie de cortes a gran velocidad, tan rápidos eran sus movimientos que veían como si tuviera ocho brazos.

Una vez sus brazos se detuvieron, todo lo que le habían arrojado había desaparecido, todo había sido cortado por sus filosas y hábiles guadañas.

-Ésto va a ser más difícil de lo que esperaba.-dijo Green con un sudor bajándole por la frente.


Con los demás...

-Akane ya ha empezado, creo que deberíamos de seguir su ejemplo.-dijo Oliver con una sonrisa.-¿Quién de ustedes será mi oponente?-

-Yo seré tu oponente.-dijo Jimmy poniéndose frente a él.

-Excelente, alejémonos un poco. Podríamos estorbarle al resto.-dijo antes de caminar a lo lejos, con Jimmy siguiéndole.

-Eso nos deja a nosotros.-dijo Masamune a Aldini.-Blaze quiere enfrentarse al otro rubio, así que por eliminación tú serás mi oponente.-dijo con una mirada seria.

-...-Aldini no dijo nada, sólo sacó una pokeball.

-Alejémonos un poco, no queremos estorbar a nadie.-dijo dando unos pasos lejos de Takumi y de Blaze.

-Aquí será suficiente.-dijo antes de sacar una de sus pokeball que cuelgan en sus pectorales.-Éste será mi primer pokémon, ¡adelante!-arrojó la pokeball.

De ella salió un Salamence de gran tamaño, sus ojos eran fríos y vacíos, sus alas parecían un par de hachas carmesí listas para degollar a sus enemigos y sus garras estaban bien afiladas.

-Salamence, es un oponente formidable...-dijo Aldini mientras cerraba los ojos.

-¿Estás asustado?-dijo en burla.

-Sinceramente, hasta ahora nunca he tenido miedo. Y esperaba nunca sentirlo...-dijo con una sonrisa.-Estoy feliz, es la primera vez. Sé que mi mejor amigo me lo quitará.-dijo con una sonrisa antes de arrojar su pokeball en mano.-¡¿No es así?!-

-"Grooooooooooooooooooow" (Conmigo a tu lado no hay que temer le a nada).-rugió el gran pokémon con forma de dragón de color gris que salió de la pokeball de Aldini.

-¡Con Charizard a mi lado, no le temo a nada!-

-¡Ése es el espíritu!-exclamó en respuesta.-¡Llamarada!-

Salamence disparó una estrella de fuego que fue directo a Charizard.

-¡Detenle con Garra dragón!-ordenó Takumi Aldini.

Charizard con sus zarpas cubiertas de un aura verde con energía de dragón detuvo la Llamarada para luego mandarla a volar al cielo.

-¡Colmillo rayo!-

-¡Intercepta con Puño trueno!-

Tanto el pokémon Llama como el pokémon Dragón conectaron golpes, Salamence le mordió el cuello y Charizard le dio el golpe justo en el pecho. Ambos se separaron y quedaron con pequeñas chispas en los lugares afectados.

-¡Enfado!-

-¡Tú también Charizard!-

Los ojos de ambos pokémon se volvieron rojos y comenzaron a darse múltiples golpes, Salamence daba coletazos en la cara de su oponente y Charizard rodillazos en su eje de gravedad, pero estaba acorazado por la armadura que dejó atrás su antecesor Shelgon. Ambos se detuvieron y se separaron, estando confusos por el efecto secundario de Enfado.

-¡Giga impacto!-

-¡Envite Ígneo!-

Charizard se envolvió en llamas y Salamence en un aura violeta, ambos cargaron y se embistieron repetidas veces sin ceder. Continuaron hasta que sus movimientos terminaron por necesidad de energía.

-Ya veo porque le tienes tanta confianza a ese Charizard, si estuviera mejor entrenado podría hacerle frente al del Campeón de ésta región.-le alabó con una sonrisa.

-Gracias por el cumplido, lo tendré en cuenta.-dijo mientra hacía una pequeña reverencia.

-Para ser tan joven eres muy respetuoso.-

-Debo hacer honra a mi apellido, al fin y al cabo quiero ser el mejor chef y tener el mejor restaurante del mundo.-

-...- Masamune se encontraba rascándose el mentón.-(Ya veo, uno de esos chef de combate, que sólo dejan que los mejores entrenadores entren a sus restaurantes como ése miembro de la Élite 4 de Kalos...)-pensaba seriamente.-Escucha ésto, si te unes a nosotros te convertirás en uno de los mejores entrenadores de este asqueroso mundo y podrás cocinar para incluso Maestros Pokémon. Tendrás poder, fama y riqueza.¿No te suena bien?-

-Es una propuesta muy interesante y tentadora.-dijo con una sonrisa.-Pero me estás insultando, no necesito de otros para ser el mejor.- el tono amable y respetuoso de repente se esfumó de su boca, ahora estaba hablando fríamente.-Charizard, ¡no hay que dejar que un ser tan vulgar se burle de nosotros!-

-¡Groooooooooooow!-rugió en señal de aprobación. La llama de la cola de Charizard comenzó a arder con intensidad, pasó de ser anaranjada a rojiza como la sangre. -¡Envite Ígneo!-

Charizard se cubrió de llamas azules con espirales de llamas rojas como la sangre y salió volando directo hacia su oponente.

-¡No dejes que te alcance!-

Salamence comenzó a volar alto tratando de que Charizard no le alcanzara, pero... el pokémon Llama se sumergió y fue por debajo de él para luego elevarse y de un giro estrellase en su espalda justo en medio de sus alas. La colisión provocó que Salamence cayera contra el suelo con la espalda quemada y echando humo. Trató de elevarse pero sus alas fueron estropeadas por el golpe y la colisión.

-Con eso Salamence no podrá volar más.-dijo Aldini fríamente.

-De pronto tu personalidad ha cambiado, veo el porqué de que nuestro jefe te quiera tanto, a ti y a los otros mocosos.-

-¿Otros?-

-Nuestro jefe está interesado en los siete mejores entrenadores de la nueva generación.-dijo desinteresadamente.

-¿Los mejores? Nunca escuché nada parecido.-

-Es cosa de la gente, han visto a todos los chicos que se convirtieron en entrenadores éste año, llegando a ser mil, de los cuales sólo siete han llamado la atención. Takumi Ketchum, Jimmy Franco, Alfonso Kuchiki, Jake Tweezers, Aoi Kunieda, Tomoharu Natsume y... tú, Takumi Aldini.-concluyó mientras devolvía a Salamence a su pokeball, ¿por qué? Fácil, un Salamence que no puede volar es peso muerto.

-Que molestia, ¡¿sólo por eso han venido?! ¡No les permitiré hacer lo que se les dé la gana!-

-Seguí así, ¡diviérteme hasta que se me vaya el aburrimiento!-dijo antes de arrojar otra pokeball.

De ella salió un enorme pokémon dragón, Haxorus.

-¡Garra dragón!-ordenó Aldini.

-¡Guillotina!-

Ambos pokémon cargaron hacia el otro.


Con Jimmy y Oliver...

-¿Comenzamos?-preguntó amablemente el Teniente.

-Hagámoslo.-dijo antes de sacar una pokeball.

-Excelente.-dijo imitando al chico.

-Ve, Dusknoir.-

El pokémon Grilletes apareció en medio de ellos.

-Adelante, Shiftry.-

El pokémon Malvado apareció frente a su oponente.

-¡Espacio raro!-ordenó Jimmy.

De pronto Dusknoir comenzó a emanar una luz brillante de su cuerpo, y con ello creó una sala de cuadros que rodeó toda la zona que se consideraría el campo de batalla.

-Oh, ahí se va mi ventaja.-dijo Oliver aparentemente feliz.

-¡Esto recién acaba de empezar, Fuego fatuo!-

Dusknoir creó unas llamas azules creo rodearon a Shiftry a una velocidad que no le permitió reaccionar, las llamas lo cubrieron hasta provocar una quemadura.

-Shiftry, Maquinación.-

El pokémon Malvado se puso a meditar cómo si estuviera pensando en algo, con ellos su ataque especial aumentó considerablemente.

-¡Premonición!-

Del cuerpo de Dusknoir salieron cinco esferas que desaparecieron al entrar en un vórtice.(Sé que en la cuarta generación para adelante éste movimiento no afecta a tipos siniestro, pero me pareció injusto, así que dejaré que sí les haga daño).

-(¿Piensa destruirme de a poco?).-pensó divertido.

-¡Regresa Dusknoir!-regresó al pokémon Grilletes a su pokeball, sorprendiendo a su oponente.-¡Te toca, Snorlax!-

Un enorme pokémon con apariencia de oso apareció frente a Shiftry pero... Sus ojos rasgados emanaban un rojo carmesí, parecía estar muy molesto...

-¿Está molesto?-preguntó el Teniente nervioso.

-Así es, si hay algo en lo que nos parecemos... es que no nos gusta que nos interrumpan el sueño.-dijo con una voz macabra y con los ojos brillando al igual que los de el pokémon Dormir.

-¡Shiftry, Hierba lazo!-ordenó rápidamente.

Una raíces salieron del suelo que fueron directo hacia Snorlax pero... había desaparecido, se encontraba detrás de Shiftry.

-¡¿Cómo?!-

-Espacio raro sigue en pie, y lo que viene te sorprenderá. ¡Lanza mugre!-

Snorlax alzó ambos brazos y comenzó a crear una enorme bola de desechos, la cual llegó a duplicar su tamaño para luego arrojarlo sobre su oponente, que lo recibió sin poder lograr esquivar a tiempo. Shiftry se encontraba bajo un enorme pila de basura, fuera de combate.

-Increíble, eso si que fue divertido.-dijo antes de devolver a Shiftry a su pokeball.-Adelante, Medicham.- El pokémon Meditador apareció frente a Snorlax.

-¡Giga impacto!- Snorlax se cubrió de aura morada y fue directo hacia Medicham.

-¡Esquivalo!-

Medicham dio un salto hacia un lado y pudo esquivar, pero... una esferas aparecieron del cielo y lo golpearon, mandandolo directo a Snorlax, que le dio con el Giga impacto.

-Se me olvidó premonición.-dijo sacando la lengua cómicamente.-¡Vamos con Corpulencia!- Medicham se recuperó del golpe anterior y se levantó, comenzó a moldear sus músculos dándoles más tonalidad.

-¡Otro Giga impacto!-

Sin esperar, Snorlax cargó hacia Medicham con ganas de aplastarlo.

-¡Corpulencia una vez más!-

Medicham volvió a fortalecer sus músculos, recibió una tonelada de dolor pero sobrevivió gracias a la defensa aumentada por Corpulencia.

-¡Corpulencia!-

Medicham volvió a fortalecer los músculos...

-¡Vamos con Cuerpo pesado!-

Snorlax saltó sobre Medicham que lo logró esquivar. Espacio raro se mostró y comenzó a desmoronarse, el efecto se había acabado.

-Ya se fue Espacio raro, ¡comienza el contraataque!-

Medicham al escuchar eso hizo que su puño se cubriera de un aura verde para luego golpear en el vientre a Snorlax, que luego del golpe un esfera verde salió de su cuerpo y se metió al de Medicham, robándose su salud.

-Mierda.-dijo Jimmy.-Snorlax, regresa.- devolvió al pokémon Dormir a su pokeball.-Te toca, Galvantula.-

El pokémon Electroaraña apareció en frente de su entrenador.

-¡Aplastemos a ese bicho, Puño fuego!-

Medicham cubrió su puño de llamas y de un salto se posicionó por arriba de Galvantula, cayendo en picada, pero la araña saltó evadiendolo en consecuencia Medicham golpeó el suelo, destrozándose en el acto.

-¡Red viscosa!-

Galvantula comenzó a arrojar múltiples telarañas alrededor del campo de batalla. Medicham pisó una y su velocidad bajó en consecuencia.

-¡Puño fuego!-

-¡Zumbido!-

Medicham cubrió su puño derecho de llamas e iba hacia Galvantula, pero comenzó a liberar un zumbido desgarrador que hizo que se detuviera y se tapara los oídos con sus manos, su defensa especial bajó gracias al efecto secundario de Zumbido.

-¡Onda trueno!-

Galvantula liberó una descarga eléctrica azulada directo en Medicham, dejándolo paralizado.

-¡No puede ser!-se quejó el Teniente.

-¡Jaque mate, Bola voltio!-

Galvantula creó una esfera amarilla que contenía grandes cargas de electricidad y la arrojó directo a su oponente que no pudo moverse para evitarlo, lo recibió de lleno, dejándolo tostado y fuera de combate.

-Bien hecho, hasta ahora me has tenido en la palma de tu mano.-dijo Oliver con una sonrisa.-Pero se acabó, una vez éste pokémon salga. No tendrás ninguna oportunidad de ganar.-dijo antes de arrojar una pokeball.

Un pokémon con apariencia de lagarto, su cara se encontraba protegida por una especie de máscara metálica, ese pokémon era...

-Heatran.-dijo Jimmy sudando nervioso.

-Te lo dije, no tendrás oportunidad alguna.-

Al entrar al campo de batalla su cuerpo comenzó a liberar un gran calor que prendió fuego las telarañas en cuestión de segundos, Galvantula tuvo que alejarse para no quedar envuelto.

Se puso frente a su entrenador lo agarró y se lo llevó, huyendo...

-¿Ah?-dijo sorprendido Oliver, no se esperaba que su oponente huyera.-¡No huyas cobarde!-gritó mientras lo seguía con Heatran.


Con Blaze y Takumi...

Se encontraban peleando, Gallade contra Servine.

-¡Poder reserva!-

-¡Rayo solar!-

Ambos movimientos chocaron, el poder al chocar creó un gran tornado de energía que se elevó por lo aires haciendo que toda civilización cercana lo notase.

Ambos se detuvieron al sentir como la temperatura había aumentado, Blaze y Takumi miraron al mismo lugar y se encontraron con gran parte del Cabo Celeste incendiándose.

-¿Qué sucedió?-preguntó Takumi con una gota en la nuca.

-El idiota de Oliver y su Heatran de seguro.-dijo mientras se apretaba la sien.

Muy acertado, mientras Oliver perseguía a Galvantula, su Heatran por donde pasara lo prendía fuego, comenzó por el pasto hasta llegar a los árboles más cercanos provocando un incendio forestal...

-Ve,Gyarados.-arrojó su pokeball.-¡Apaga el incendio!-

Gyarados fue directo a la llamas y con su Hidrobomba comenzó a apagarlas.

-¡No te distraigas!-gritó Blaze.

Su Gallade estaba al lado de Servine, le dio una patada que la mandó a volar hasta los brazos de Takumi.

-¿Estás bien?-

-"Sí, no es nada".- le respondió con una sonrisa.

-¡Hoja aguda!-dijo antes de arrojar a Servine para que tuviera más velocidad.

-¡¿Qué?!-exclamó sorprendido Blaze.

Gallade le respondió con una patada, la hoja de Servine y la patada de Gallade luchaban por ganar terreno. Hasta que ambos salieron disparados hacia atrás. Ambos frenaron arrastrando sus pies, una vez se detuvieron se abalanzaron hacia el otro una vez más.

El resultado fue el mismo...

-¡Poder reserva!-

-¡Rayo solar!-

Gallade hizo que apareciera un enorme pilar de energía rosada por debajo de Servine y ésta le disparó el Rayo solar directo en el vientre. Ambos fueron envueltos en una explosión, dejándolos fuera de combate.

-...-Guardó a Gallade sin decir nada.-¡Ve, Alakazam!-

-Servine, regresa. Diste una gran batalla.-dijo antes de devolverla.-¡Adelante, Arbok!-

-¿La lombriz evolucionó?, ¡vamos a ver si dejó de ser un asqueroso gusano!-

-¡Arbok te va a patear el trasero!-

-"Lo voy a matar".-dijo Arbok con una sonrisa maliciosa.

-¡Mega evoluciona!-exclamó Blaze antes de revelar su Mega-aro.

Unos lazos dorados salieron de la diadema de Alakazam y se unieron a los lazos de los del Mega-aro de Blaze, una vez se juntaron Alakazam cambió de forma. Mega evolucionó.

-"Alaaaaakaaazaaaam".-rugió el pokémon psíquico.

-¡Psíquico!-ordenó Blaze.

-...-Takumi chasqueó los dedos, provocando que la marca en el pecho de Arbok cambiara.

Arbok zigzagueó a un lado a gran velocidad, evitando ser atrapado por Alakazam.

-¡Dale un latigazo!-

A gran velocidad Arbok le dio un latigazo en la cara a Alakazam sin poder hacer nada.

-¡Alakazam modo de combate!-

Alakazam dejó de estar en posición de meditación y se paró...

-¡Arbok, hay que vencerlos antes de que tengamos que usar "eso"!-

-¿Oh? ¿Tenés algo guardado bajo la manga?-preguntó interesado.

-Éso lo verás una vez que Arbok acabe con todos tus pokémon.-dijo con una sonrisa, provocando que Blaze se enojara.

-¡Puño trueno!- ordenó furioso.

-...- Takumi chasqueó los dedos, provocando que la marca de Arbok cambiara a dos flamantes escudos como ojos y dos par de rayos unidos como si fueran la boca de un Haunter.

Alakazam al chocar su puño que echaba rayos en el pecho de Arbok, toda esa electricidad fue absorbida por su cuerpo.

-¡¿Qué sucedió?!-preguntó sobresaltado Blaze.

-¡Ahora lo verás, Cola férrea!-

La cola de Arbok fue cubierta por acero y envuelta en rayos con ella le azotó en la cara a Alakazam, mandandolo a volar.

-¡Lanza mugre!-

El pokémon cobra disparó un rayo burbuja violeta a su oponente, al recibirlo una explosión le cubrió para luego caer al suelo sin su forma Mega.

-¿Quién sigue? ¿Magmortar?, ¿Wailord?, ¿Bisharp?, ¿O tal vez, Regirock?-preguntó Takumi con una mirada escalofriante.

-¡Túuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!-gritó furioso, estaba más que furioso. ¡Un simple mocoso se estaba burlando de él!

-Desde nuestra pelea en las Islas Espuma, he estado planeando todas las formas posibles de poder vencerte. ¡Mis pokémon y yo, desde aquel día hemos querido vengarnos!-

Arbok azotó el suelo con su cola en señal de aprobación. Dentro de las pokeball de Takumi, Milotic y Servine le apoyaban, al igual que Dragonair y Gyarados, todos deseaban derrotar al sujeto que casi mata a su entrenador y amigo.

-...-Blaze había comenzado a reírse .-¡¿Piensas que podrás derrotarme con un deseo tan débil?! ¡Sólo eres un mocoso malcriado que nunca debió salir de casa! ¡Por haberte metido en donde nadie te llamó es que estás en ésta situación!-gritó furioso, toda su cordura se esfumó.-¡Mátalos Regirock!-arrojó un pokeball. El pokémon Pico roca apareció frente a su entrenador.

-(Justo como lo planeé).-pensó Takumi con una mirada seria en su rostro.

-¡Fijar blanco y Electrocañón!-

En el pecho de Arbok apareció una marca de blanco de tiro, para que luego Regirock disparara un enorme bola de energía que impactó en la marca. El ataque arrastró a Arbok hasta que fue completamente absorbido por su cuerpo, en su pecho quedó una quemadura humeante.

-¿Estás bien?-

-"Nada que no pueda manejar".-le respondió con una sonrisa.

-¡¿Otra vez?!-preguntó incrédulo.

-¡Éso no es todo!-estiró su brazo, siendo señal para que Arbok desapareciera de la vista de Regirock.

De un segundo a otro, Arbok se encontraba frente al pokémon golem con su cola lista para realizar el movimiento Cola férrea. De un azote, lastimó la pierna de su oponente provocando que cayera sobre su propia rodilla.

-¡Con la nueva marca podemos imitar varias habilidades que conlleven el tipo trueno!-declaró Takumi en señal de victoria.-Electromotor en esta ocasión.-

Regirock trató de ponerse en pie pero Arbok le dio otro azote con su cola que lo mandó de espaldas al suelo.

-¡Como lo planeamos, es ahora o nunca!-

Arbok lo azotó tres veces en el pecho creando una pequeña fisura. Para luego rociarlo con Lanza mugre en la herida, envenenándolo y finalmente, re matándolo con Carga tóxica.

-¡Lo hicimos!-victoreó.

-¿Realmente?-dijo Blaze con una sonrisa.

La cara de Takumi palideció al ver como Regirock se levantó y golpeó el suelo destrozándolo para luego agarrar una de las rocas que salieron del suelo y ponérselo en la herida. Al hacerlo se había recuperado por completo, inclusive el envenenamiento parecía haber desaparecido.

-¡Arbok otra vez!-

Arbok desapareció y reapareció frente a Regirock, para luego volverlo a azotar en la pierna haciendo que se ponga de rodillas.

-¡Colmillo hielo!-

En la otra pierna sana, Arbok le mordió congelándose la en el acto. Todo lo anterior se volvió a repetir, como si estuvieran enfrentándose a Zapdos otra vez.

-¡Fijar blanco!-ordenó Blaze con una de sus típicas sonrisas demenciales.

En el pecho de Arbok apareció un marca de blanco de tiro.

-¡Electrocañón!-

La esfera de energía se impactó en el pecho de Arbok, arrastrándolo hasta haber absorbido toda la electricidad. Ahora Arbok apenas podía mantenerse de pie, el daño anterior sumado al de ahora lo habían dejado muy mal herido, el humo en la quemadura no paraba de salir.

-Regresa.- Takumi lo devolvió a su pokeball, seguro Arbok se encontraba enojado por ello.-¡Vamos, Milotic!-

El pokémon sirena apareció frente a su entrenador.

-Mala elección, ¡Electrocañón!-

Regirock creó una esfera de energía con sus manos para luego arrojarla hacia Milotic, que lo recibió, al entrar en contacto una explosión la cubrió.

Al desaparecer, se reveló a Milotic intacta y con una esfera luchando por pasar la barrera creada por el Manto espejo. Con un movimiento de Milotic la esfera fue devuelta a su usuario, dándole un fuerte golpe.

-No desperdiciemos tiempo, ¡congélalo todo!-

Milotic comenzó a arrojar el Rayo hielo por todos lados, congelando el suelo y los pies de Regirock.

-¡Es ahora o nunca, Hidrobomba de hielo!-

-¡Electrocañón!-

Regirock le lanzó a su oponente una esfera de energía, que se desvió y cayo a un lado de ella. Milotic disparó su Hidrobomba que se iba congelando de acuerdo como salía, hasta impactarse en el abdomen de su oponente. El cuerpo de Regirock fue completamente congelado, y sus ojos perdieron el brillo que usualmente tenían, demostrando que se encontraba fuera de combate.

-Vas a arrepentirte por ésto.-dijo Blaze con una voz tan fría que Takumi y Milotic podrían haber muerto congelados.-¡Mi pokémon más poderoso, ve!-

Un pokémon con cuatro tentáculos en vez de brazos apareció frente a su entrenador.

-De-De-Deoxys.-tartamudeó, alcanzando a decir el nombre de aquel pokémon. Milotic con sus poderes extrasensoriales al sentir los sentimientos de Deoxys, tomó a Takumi y se lo llevó volando, esta acción sorprendió a Blaze.

-¡Vuelve, maldita sea!-fue corriendo en dirección a donde se fueron, con Deoxys siguiéndole por detrás.


Con Masamune y Aldini...

Haxorus se encontraba en el suelo quemado por el pokémon que se encontraba encima de él con su pie, Charizard.

-Los has hecho muy bien, pero aquí se acaba la diversión. Espero estés a la altura.-dijo antes de devolver a su pokémon y sacar otra pokeball.-Sobrevive chico... ¡Adelante, Guzzlord!-arrojó una pokeball celeste y azul con ornamentos dorados a su alrededor.

Al tocar suelo se abrió y de ella salió un pokémon de gran tamaño, poseía dos pequeños brazos con tres garras en cada uno, dos minúsculas alas y una cola con una maza de púas en la punta. Además tenía cuatro ojos azules: dos pequeños situados en una pequeña cabeza con cuatro cuernos; y dos un poco más grandes encima de su "barriga" amarilla.

-...-Aldini al verlo no se sintió intimidado, al contrario no parecía una amenaza, sus brazos eran cortos y su tamaño enorme le dificultaría el movimiento por el cual su cola no podría golpear a Charizard.-¡Acércate con cuidado, Envite ígneo!-

Charizard se cubrió de llamas azules y cargó hacia el pokémon desconocido.

Guzzlord rugió, ¿rugió? Se preguntó Aldini, al verlo bien. La parte amarilla de su vientre se abrió revelando que era una enorme boca, de la cual salieron dos enormes y largos brazos con un par de mandíbulas incluidas. ¡Esos brazos en vez de manos tenían dos especies de bocas con filosos colmillos! Con aquellas bocas atrapó a Charizard de sus alas y comenzó a atraerlo hacia él con intenciones de tragarlo con su enorme boca.

-¡Charizard, usa Envite ígneo hasta que te suelte!-ordenó aterrado.

Charizard comenzó a rodear su cuerpo de llamas azules, manteniéndolas hasta que su captor le soltó, arrojándolo al lado de su entrenador. Lo que no parecía ser una amenaza se convirtió en un monstruo que al parecer no le importaba devorar a su pokémon.

Charizard molesto, se levantó, se quedó pensando que podría hacer, su entrenador se había quedado estático debido al miedo que le tenía a su oponente... El pokémon enemigo se cubrió de un aura azulada y salió disparado como una bala directo a su ¿entrenador? Sorprendido, Charizard se puso frente a su entrenador, tratando de frenar el movimiento de su enemigo.

Guzzlord se impactó contra Charizard, que lo frenó con sus manos, frenó tomándolo de sus pequeño brazos. El pokémon Tragaldabas con sus dos bocas extras mordió a su oponente en los hombro, provocando que Charizard chillara de dolor. El chillido de Charizard despertó a Aldini. Pudo ver como su pokémon le protegía, estando frente a él siendo mordido por su oponente que seguía rodeado por el aura azulada, Carga dragón.

-¡Charizard muérdele uno de sus brazos!-ordenó inmediatamente.

Charizard con su boca le clavó sus colmillos en el brazo derecho de Guzzlord. Eso hizo que le soltara el hombro izquierdo, con su brazo libre, liberó su agarre de su oponente, se tiró al suelo e inmediatamente le dio una patada que lo mandó a volar.

-No hay que dejar que tenga tiempo de atacar, ¡Garra dragón!-

Charizard se levantó y fue volando hacia su oponente, sólo para golpearlo con ambas zarpas en su cara. Al ver que el ataque le provocó gran daño, supuso que era un tipo dragón.

-Mala idea, el dejar a Guzzlord en el aire.-dijo Masamune con una sonrisa.-¡Cometa draco!-

Guzzlord arrojó una esfera anaranjada al cielo que se dividió en múltiples comentas que cayeron destruyendo todo a su alrededor.

Charizard puso a Aldini en su lomo para poder comenzar a volar, evadiendo los cometas que se acercaban.

Uno de ellos estuvo a punto de darles, pero con su Puño trueno logró hacerlo pedazos. El pokémon enemigo cayo al suelo, pero no parecía haber sufrido daño alguno... Se levantó y se quedó quieto, esperando órdenes.

-¡Carga dragón!-ordenó Masamune.

El pokémon se elevó al celo con un aura azulada con forma de dragón, y cargó hacia sus oponentes. Charizard notó al pokémon desconocido, tuvo que comenzar a evadir cometas y esquivar a su enemigo que le seguía por detrás. Encima tenía a su entrenador en la espalda, todo estaba en su contra... Sin más que poder hacer, decidió ir por lo más inteligente... ¡Una retirada estratégica! Aumentó su velocidad y se fue... Ésta acción sorprendió al Teniente...

-¡Ve tras ellos!-ordenó a su pokémon.

Otra persecución había comenzado...


Con Akane y los demás...

Gliscor y Gengar se encontraban en el suelo debilitados, con Scyther encima de ellos...

-¿Eso es todo?-preguntó la Teniente decepcionada, esperaba más del líder de gimnasio de Ciudad Verde, que supuestamente era mejor que Giovanni.-Será mejor que los acabe de un golpe.-le señaló a Scyther para que los matara.

Antes de que pudiera tocar a Green o a Junko, un Swellow y un ¿Celebi?, golpearon a Scyther en su abdomen, fue golpeado por el Golpe aéreo de Swellow impulsado por el Psíquico de Celebi.

El golpe fue tan poderoso, que habían logrado mandarlo a volar. Una vez cayó al suelo, no se levantó, los combates anteriores tal vez hayan sido los causantes de que se haya terminado debilitando.

-¡Scyther!-fue corriendo hacia su pokémon, se encontraba fuera de combate.-Ya veo, Celebi...-dijo con una sonrisa.-Pensar que uno de nuestros objetivos se mostraría sólo.-dijo mientras veía al pokémon legendario, y a un par de chicas que le mataban con la mirada.

-¡¿Cómo te atreves a querer matar a alguien?!-gritó enfurecida Tsubasa.

-Un ser como tú debería de desaparecer.-dijo Akira igual de enfurecida.

-¿Y quién me va a hacer desaparecer, ustedes?-preguntó en tono de burla.-¡No me hagan reír, ve Aegislash!-

Un pokémon con forma de espada y un escudo en mano.

-¡Te derrotaremos, Ataque aéreo!-

Swellow se cubrió de aura dorada, y cargó hacia su oponente. Aegislash recibió el ataque pero no recibió daño alguno debido a su forma escudo. Siendo Swellow el único en recibir daño debido al impacto.

-¡Danza espada!-ordenó Akane.

Unas espadas de energía rodearon a Aegislash, para luego ser cubierto por un aura celeste, demostrando su aumento de ataque.

-¡Bola sombra!-ordenó Akira.

Celebi creó un esfera oscura con sus manos y la arrojó, para terminar siendo rebanada por la forma filo de Aegislash.

-¡Danza espada!-

El pokémon Espada real volvió a subir su ataque.

-¡Una combinación, Golpe aéreo!-

-¡Dale más poder con Psíquico!-

Swellow salió disparado a una velocidad vertiginosa, para luego ser impulsado por el Psíquico de Celebi, incrementando su velocidad a Mach 2.

Al impactarse contra la forma escudo de Aegislash, logró mandarlo a volar y sin recibir tanto daño como la vez anterior.

-Nada mal.-elogió Akane.-¡Danza espada!-

El ataque de Aegislash incrementó hacia su máxima capacidad.

-¡Justo lo que estaba esperando, Más psique!-exclamó estadísticas incrementadas de ataque de Aegislash fueron imitadas por Celebi.-¡Relevo!-Al decir esto, Celebi volvió a su pokeball para cambiar de lugar con otro de sus compañeros. -¡Es tu hora, Nidoran!-Una pequeña Nidoran(hembra) apareció en el lugar de Celebi, junto al boost de ataque. Todos los presentes, menos Tsubasa, estaban sorprendidos por la elección. -¡Atracción!-

Nidoran pestañeó uno de sus ojos seductoramente para luego liberar corazones, que se metieron en Aegislash, dejándolo embobado y con un corazón en el ojo.

-¡¿Qué?!-dijo sorprendida.

-¡Ataque combinado, Destructor de zorras!-dijeron al mismo tiempo el dúo de chicas, dejando con miradas sorprendidas al resto por aquel nombre.

Nidoran se subió en el lomo de Swellow, yendo directo hacia Aegislash con Ataque aéreo y Garra umbría. El ataque combinado le dio de lleno al pokémon Espada real. Dejándolo en el suelo debilitado.

-¿Tienen que estar bromeando?-dijo molesta por haber perdido contra esas dos.

-Desarrollamos éste movimiento para derrotar a Junko.-dijo Tsubasa.

-Nuestra venganza por el concurso de trajes de baño.-explicó Akira.

-¿Para eso entrenaron tanto?-dijo con una mirada complicada, la nombrada, pero feliz por dentro por el hecho de que llevaran abajo a dos de los pokémon de aquella mujer.

-Son muy divertidas.-dijo Akane con una sonrisa.-¡Ve, Bisharp!-

El pokémon filo apareció frente al dúo de féminas.

-¡Atracción!-ordenó Akira.

-¡Danza espada!- Todos los corazones que rodearon a Bisharp fueron destrozados por sus cuchillas.

-¡Doble equipo!- ordenó Tsubasa.

Swellow creó veinte copias de sí mismo y de Nidoran, debido a que estaba encima de él.

-Movimiento combinado, ¡Desastre!- exclamaron ambas.

Todos los Swellow comenzaron a batir sus alas, creando unas fuertes ráfagas de viento, hasta que Bisharp fue rodeado por un tornado que chispeaba, siendo el movimiento usado, Ciclón.

Por el ojo del tornado, apareció Nidoran con una linda sonrisa, para luego cambiarla a una malvada, acto seguido pateó a Bisharp dos veces, empujándolo a la paredes del tornado, para luego ser arrastrado por éstas.

Swellow entró y se llevó a Nidoran, dejando a Bisharp ser zarandeado hasta que el tornado desapareció.

-¡Guillotina!-ordenó Akane, al parecer quería terminar con un sólo golpe.

-¡Mimético!-ordenó Akira.

Para sorpresa de Akane y de Bisharp, la pequeña Nidoran copió Guillotina, su diminuto cuerno creció hasta igualar el tamaño de las cuchillas de Bisharp, ambos pokémon se dieron, Nidoran le dio en el pecho y Bisharp en el cuello quedando debilitados por el efecto del movimiento fulminante.

-Tuve que haberla visto venir.-dijo Akane con molestia.-Regresa.-regresó al pokémon filo a su pokeball.-Éste será un encuentro legendario.-dijo antes de arrojar una Enteball.

La pokeball al tocar suelo se abrió y salió una masa de energía que se materializó y tomó forma, un pokémon pequeño y delgado como el papel apareció frente a Swellow. Por su forma no suponía una amenaza, pero dio un tajo al aire, dividiendo la tierra en dos, pasando por al lado de Tsubasa.

-Eso fue Espada santa.-dijo Green asombrado del poder de aquel pokémon.

-Nunca vi un pokémon parecido.-dijo Tsubasa sorprendida.

-No es un pokémon de ésta dimensión, es un Ultraente.-explicó Junko.

-¿Otra dimensión? ¿Ultraente? Apuesto que a Takumi le encantaría tenerlo enfrente.-dijo Akira una sonrisa nerviosa.

-¿Sabes algo más de esa cosa?-Preguntó Tsubasa.

-Se llama Kartana y se supone que es un pokémon del tipo Planta y Acero, y que tiene una habilidad muy poderosa, Ultraimpulso; Al derrotar un oponente su mejor característica aumenta de manera exponencial.

- Genial se puede hacer más fuerte.-dijo Tsubasa sarcásticamente.

-¡Ve, Squirtle!- Frente a Akira apareció una pequeña tortuga azul.

-¿Squirtle?-preguntaron Green y Junko a mismo tiempo.

-Tengo un plan, por supuesto.-dijo Akira mientras se golpeaba el pecho.

-¡Swellow, usa Ciclón!-

Swellow batió sus alas y creó una ráfaga pero... no necesitó crear el tornado porque la ráfaga de viento se llevó volando a Kartana a lo lejos, desapareciendo de la vista de todos, dejando a todos con cara de poker.

Un silencio sepulcral azotó el lugar...

-¡De-De-Desapareció!-gritó Tsubasa con cara de Jojo.

-Yo no estaría tan segura.-dijo Akane con una sonrisa.

A lo lejos, Kartana se encontraba cayendo en picada, ¿Cómo, si no pesa una mierda? No sé, pregúntenle a Satoshi Tajiri.

A una gran velocidad se puso encima de Swellow y con su espada le dio un gran tajo que lo cubrió de una explosión, que al desaparecer se mostró al pokémon volador fuera de combate.

-¡Ni siquiera pude verlo!-dijo Green asombrado de la velocidad de aquel pokémon.

-Ahora es cuando la diversión comienza.-dijo Akane con una sonrisa, fría como el hielo.

¿Qué le deparará a nuestros héroes?

¿Podrán vencer a los Tenientes, que han demostrado ser increíblemente fuertes?

¿Serán asesinados por ellos o serán salvados por la llegada de alguien?

Eso lo sabrán en el próximo capítulo.

To be continued...