En Ciudad Celeste podemos encontrar a tres jóvenes con una mirada vacía en sus rostros...
Estos tres jóvenes compartían un sentimiento en común... Depresión.
En sus mentes sólo había una cosa, sus pokémon siendo apaleados por su propio descuido, una y otra vez, una vez terminaba ese recuerdo, se repetía de nuevo, en un ciclo infinito.
Siguieron con la mirada vacía hasta que amaneció, el sol inundaba sus habitaciones, decidieron salir, para su sorpresa el trío salió al mismo tiempo. Se saludaron y se fueron al comedor, donde una mujer de unos cuarenta años les atendió.
Los chicos se sentaron juntos, sin decirse nada. Su desayuno era simple, pan tostado con jugo de naranja. Ninguno se daba cuenta que los otros estaban en la misma condición, rara vez se miraban.
Un silencio sepulcral invadía el comedor, como era tan temprano ningún otro entrenador estaba despierto o al menos fuera de su habitación, sólo los del servicio.
El silencio se acabó hasta que un grupo de entrenadores entró, uno de ellos señaló al trío de entrenadores.
-¿No son famosos?-preguntó uno de ellos.
-Sí, lo son.-respondió otro mientras sacaba una revista de actualidad.-Son tres de los mejores entrenadores de ésta generación.-dijo asombrado.
-¿Juntos aquí?¡Genial! Iré a retarlos, a ver si quedó como uno de los mejores.-dijo otro de ellos, se dirigió hasta la mesa en la que se encontraban.-Hola, soy Kaito y los reto a una batalla pokémon.-dijo con aires de grandeza. Los tres le miraron, para luego ignorarlo y seguir con su desayuno. -¡No me ignoren! No se crean mucho sólo porque les consideren "decentes".-dijo enojado el tal Kaito.
Takumi se levantó de golpe, asustando a Kaito.-Sígueme.-dijo antes de salir del comedor con el otro chico siguiéndole desde atrás.
Fueron a la zona de entrenamiento, donde ambos se fueron a sus respectivos lugares.
-¿Uno contra uno, te parece bien?-preguntó Takumi con una voz calmada y serena, pero en el fondo le causó un escalofrío al grupo de entrenadores.
-S-Sí.- tartamudeó.
Aldini y Jimmy se pusieron a ver el combate. Varias personas comenzaron a venir al oír que un entrenador reconocido iba a pelear. Tsubasa, Junko y Akira bajaron a ver que sucedía, ya que no encontraron a Takumi en su habitación. Al ver a Takumi iba a pelear se pusieron al lado de Aldini y Jimmy para poder ver la batalla.
-¡Adelante, Arbok!-dijo Takumi mientras arrojaba la pokeball.
Arbok apareció en medio del campo de batalla.
-¿Un tipo veneno? Esto será fácil.-dijo mientras sacaba la pokeball de su elección.-¡Ve, Gardevoir!-
La pokémon Envolvente apareció frente a su entrenador.
-Tienes el primer movimiento.-dijo Takumi.
-Gracias por eso, ¡Hipnosis!-ordenó con una sonrisa.
Gardevoir comenzó a mover sus manos de forma circular, la derecha a sentido horario y la izquierda a antihorario, esto hizo que Arbok comenzara a tambalearse.
-...-Takumi no dijo nada sólo se quedó mirando.
Una vez Gardevoir dejó de mover sus manos, Arbok cayó dormido.
-¡Bien, ahora Paz mental!- Gardevoir se envolvió de un aura celeste, que subió su ataque especial y defensa especial.
-...-Takumi seguía sin hacer nada, preocupando a sus amigas.
-¡Seducción!-
De Gardevoir salieron unos corazones rosados que con un beso al aire salieron disparado hacia el cuerpo de Arbok, metiéndose en él y reduciéndole mucho la defensa especial.
-¡Psíquico!-
Gardevoir soltó una onda de fuerza psíquica que salió disparado hacia Arbok, que al impactarse en él, salió volando hasta estrellarse contra el muro detrás de Takumi, una enorme cortina de humo fue levantada por el impacto.
-¡Ganamos!-victoreó Kaito.
-¡Cola férrea!-
Por arriba de la cortina de humo salió Arbok, que cayó en picada con su cola cubierta de metal, impactándole en la cabeza a Gardevoir. El golpe hizo que la cabeza de la pokémon Envolvente se estrellara contra el suelo y la tierra se levantara junto con una cortina de humo. Arbok se alejó lentamente hasta volver con su entrenador.
-¡Gardevoir!-gritó Kaito con preocupación.
Una vez se aclaró el humo, Gardevoir se encontraba tirada en el suelo con espirales en los ojos.
-Gran trabajo Arbok.-dijo Takumi mientras le acariciaba la cabeza, cosa que aceptó con pena.
-Perdí.-dijo Kaito mientras caía de rodillas al suelo, devolvió a su pokémon a la pokeball.-Fui descuidado.-dijo mientras apretaba sus puños con rabia.
-Sí lo fuiste, demasiado.-dijo Takumi con frialdad.-Nunca des por ganada una batalla hasta que tu rival no pueda continuar.-dijo antes de devolver a Arbok a su pokeball.
Se retiró de la zona de entrenamiento para irse fuera del CP, seguido de sus amigos y compañeros.
-¿Qué haré ahora?-preguntó a nadie en particular.-Sólo me falta una medalla pero se llevaron a mi hermana.-dijo mientras apretaba los dientes.
-Quizá debamos ir a un gimnasio que quede cerca.-propuso Tsubasa.
A lo lejos podía oírse a alguien gritando.-¡Takumi!- Todos miraron hacía el causante de aquel grito/llamado.
-¿Green?-preguntaron todos al mismo tiempo.
-Takumi te tengo buenas y malas noticias.-dijo con una mirada seria.-¿Cuál prefieres oír primero?-
-Las buenas, supongo...-
-El gimnasio ya tiene un nuevo líder.-
-¡¿Qué?!-preguntó Takumi sorprendido.
-A mi prima Sakura la nombraron líder provisional.-
-¿A ella? Eso es raro.-dijo con una gota en la cabeza.
-No hubo de otra, sino, iban a elegir a un tercero como nuevo líder.-
Con esta noticia, nuestro grupo de héroes, incluyendo a Jimmy y Aldini, fueron hacía el gimnasio Celeste.
Al llegar a la puerta, entraron y fueron hasta encontrarse con una enorme piscina climatizada. Ahí se encontraba una esbelta rubia nadando junto a un Kingdra y un Cloyster. La rubia se dio cuenta que tenía visita así que fue hasta el barandal para salir de la piscina, al salir, el agua se escurría por su sedosa cabellera , mientras caminaba sus pechos(Probablemente copa E) hacían boing-boing, una subía y a la otra bajaba. El joven Jimmy tenía toda su atención es ese gran par, se podía apreciar que sus ojos seguían sus movimientos(cuando un pecho subía su ojo también, y cuando el otro bajaba su otro ojo también).
-Vaya, vaya. Pero si es el pequeño Takumi.-dijo la rubia mientras se detenía frente al grupo.-¿Cómo has estado?-
-Bien, es un gusto volver a verte Sakura.-dijo Takumi mientras le hacía una reverencia.
-A sido un tiempo, mi pequeño sin talento.-dijo con una sonrisa amarga.
Sus palabras asombraron a los presentes, incluyendo a Green.
-¿Sin talento? ¡¿Quién eres para decirle eso a Takumi-kun?!-exclamó enfadada Tsubasa.
-...-La rubia de grandes atributos la miró con una sonrisa fría.-¿Acaso, eres su novia?-
-¿Su-su-su novi-vi-vi-a?-dijo sonroja y sumamente nerviosa.
-Veo que no...-dijo con una sonrisa.-¿Has venido a por la medalla Cascada?-
-Obviamente.-le respondió seriamente.
-Entonces es tuya.-dijo antes de hacer que su Cloyster le diera la medalla, para luego arrojársela a Takumi.
-No la aceptaré a menos que luchemos.-dijo Takumi mientras se la devolvía.
-¿Para qué querría pelear con alguien sin talento?-dijo aburrida.
-¡Sakura! Es un retador, no debes de regalar la medalla así como así.-le repicó Green.
-No me gusta pelear con gente sin talento.-dijo mientras se encogía de hombros.
-¡¿Qué pasa que siempre andas diciéndole sin talento a Takumi?!-gritó Akira.
-¿No lo sabes? Él es alguien sin talento, para ser un entrenador promedio está bien, pero... está muy por debajo de sus familiares que han tenido mejores inicios.-dijo mientras ponía sus manos detrás de su cabeza.
-...-Green se quedó estático, analizó todo lo que dijo su prima, tratando de entender a qué se refería. Hasta que se dio cuenta.-Aún así, ha demostrado ser un buen entrenador.-le contradijo.
-¿En serio? Entonces... ¿Has usado a Rhyperior contra él?-
-No, pero aún así, no cambia el hecho de que es uno de los mejores entrenadores que he visto.-dijo un con una gota de sudor bajándole la mejilla.
-Ja, eso no cambia el hecho de que está atascado en la mediocridad.-dijo severamente. Ante aquello Junko estuvo apunto de golpearla, pero fue interceptada Cloyster con su sonrisa característica. -Dejémonos de idioteces. ¿Viniste a pelear, no? Entonces hagámoslo, pero si gano dejarás de ser entrenador y serás mi novio.-Sus palabras sorprendieron a todos.-No, mejor no, serás mi amante, después de todo... la relaciones serias matan la pasión en los hombres.-dijo mientras se acomodaba el pelo.
-Acepto.-dijo firmemente el joven de Pueblo Celestic.
Ambos se posicionaron a extremos contrarios de la piscina, en ella habían algunas plataformas flotantes.
-Dos contra dos. ¿Te parece bien?-
-Sí.-respondió sin dudar.
El resto del grupo se encontraba al lado de la piscina, observando lo que se estaba a punto de avecinar.
-¿Acaso a Sakura-san le gusta Ketchum...? Me parece cuestionable debido a como lo ha tratado.-dijo Aldini estando cruzado de brazos.
-Tal vez ella...-dijo Jimmy, llamando la atención de todos.-Sea una SS, una Tsundere sádica.-finalizó, provocando que todos se cayeran al estilo anime.
-¡No volveré a prestarte atención!-gritó Green con cara de pocos amigos.
-¡Ni yo!-dijo Aldini.
-Pero no se me ocurre otra cosa... digo que le pida ser amantes para sólo insultarlo. ¿No es muy contradictorio?-explicó Jimmy.
-En eso tienes razón... las mujeres son seres muy difíciles de comprender.-dijo Green.
-Mujeres.-dijeron al mismo tiempo Aldini y Jimmy.
-Por alguna razón quiero golpearlos.-dijo Junko apretando su puño derecho.
Con los peleadores...
-Kingdra te toca.-dijo Sakura.
El pokémon Agua/Dragón se posicionó frente a su entrenadora.
-¡Milotic yo te elijo!-exclamó Takumi mientras arrojaba la pokeball.
Milotic apareció en medio de la piscina.
-¡Danza dragón!-
Kingdra comenzó a nadar a gran velocidad por alrededor de Milotic, cubierto por un aura roja.
-¡Rayo hielo!-
Milotic comenzó a arrojar el Rayo hielo, sin poder atinarle al veloz dragón marino.
-¡Usa Foco energía!-
El pokémon Agua/Dragón se detuvo y comenzó a concentrar energía dentro de él.
-¡Es nuestra oportunidad, Rayo hielo!-
Milotic le disparó un potente Rayo hielo que dio en el blanco, pero no parecía causarle tanto daño a su oponente.
-Es resistente.-dijo Takumi con una seria mirada.
-¡Cometa draco!-
Kingdra se alejó de Milotic, para luego crear una de energía que arrojó al cielo, dividiéndose en múltiples comentas que se impactaron en su oponente. El primero que le dio la mandó a volar para luego ser golpeado por otros tres cometas.
-¡Milotic!-gritó Takumi preocupado.
-¡Hidrobomba!-
Kingdra arrojó un potente chorro de agua a presión que fue directo hacia su oponente.
-¡Manto espejo!-ordenó Takumi.
Apenas la Hidrobomba estuvo a punto de hacerle contacto, Milotic creó un espejo rosado que devolvió el ataque con el doble de potencia. Kingdra recibió de lleno el contraataque, siendo mandado a volar hacia el otro extremo de la piscina.
-¡Recuperación!-
Milotic se posicionó en la plataforma más cercana a Takumi y comenzó a restaurar parte de su salud.
-¡Danza dragón!-
Kingdra salió disparado como una bala, con su cuerpo envuelto en un aura rojiza. Comenzó a darle vueltas a la piscina sin parar, haciendo gala de su velocidad.
-¡Congela la piscina!-
Una vez vez terminó de recuperarse saltó al aire y comenzó arrojar el Rayo hielo en la superficie del agua, dejándolo todo congelado. Kingdra, siendo muy astuto, saltó en el aire y se posicionó sobre el hielo.
-¡Cometa draco!-
Kingdra volvió a arrojar un cometa al aire que se dividió en múltiples cometas que comenzaron a perforar el hielo, dejando hoyos en donde caían. Milotic se encontraba flotando y evadiendo los cometas.
-¡Hidrobomba!-ordenó Sakura.
-¡Manto espejo!-
Kingdra arrojó un potente chorro de agua que al impactarse se redirigió hacia él, pero aún así siguió disparando, hasta que el espejo se rompió y el ataque golpeó a Milotic. El contraataque golpeó duramente a Kingdra. Ambos pokémon fueron cubiertos por una explosión, una vez se terminó, Milotic se encontraba fuera de combate y Kingdra apenas pudiendo respirar.
-Lo hiciste muy bien, regresa.-Takumi devolvió a Milotic a su pokeball.-¡Arbok, sal ahora!-
El pokémon Cobra apareció frente a su entrenador.
-Kingdra, vamos con Hidrobomba.-
Kingdra disparó su Hidrobomba, pero con menos potencia en comparación a las anteriores...
-¡Cola férrea!-
Arbok partió en dos la Hidrobomba con su cola.
-¡Cometa draco!-ordenó preocupada.
-¡Es nuestra oportunidad, Colmillo hielo!-
Kingdra comenzó a reunir energía, pero antes de que pudiera liberarla, Arbok apareció frente a él con sus dos colmillos cubiertos de un aura celeste, que al clavarlos en su cuello comenzó a congelarlo hasta que una explosión rodeó a Kingdra, Arbok se alejó para quedar fuera del alcance. Una vez acabó, Kingdra se encontraba tirado en el suelo con espirales en los ojos.
-Regresa.-lo devolvió a su pokeball.-Cloyster, es tu hora.-
El pokémon Bivalvo se posicionó frente a su entrenadora.
-Qué buen espécimen de Cloyster, está muy por encima del promedio. Sus estadísticas son aterradoras. Chico... no tienes ninguna oportunidad.-dijo la pokédex.
-Eso no lo sabré hasta que lo intente.-dijo Takumi.
-Créeme, está en muy buen nivel. Su defensa es casi impenetrable, la única manera de ganar que tendrías, sería romper su defensa con el efecto secundario de Cola férrea...-dijo la pokédex.-Y no creo que sobrevivas...-
Sin decir nada, Takumi arrojó a Dexter a la piscina...
-¿Continuamos con la pelea?-preguntó Takumi.
-¡Rompecoraza!-
El caparazón de Cloyster comenzó a agrietarse hasta que se estalló en pedazos, como si una especie de capa se hubiera roto, su caparazón había quedado reluciente y mucho más picudo que antes.
-¡Cola férrea!-
Arbok salió disparado hacia su oponente, una vez llegó, estaba apunto de golpearlo con su cola, pero...
-¡Pedrada!-
Cloyster creó una roca del tamaño de la cabeza de Arbok, que luego arrojó, provocando que su oponente saliera volando hacia atrás, luego arrojó otra seguida que le dio en la cabeza, otras tres seguidas que le dieron en el pecho.
-¡Arbok!-
El pokémon Cobra quedó tendido contra el hielo, con grandes marcas de heridas en el pecho.
-Terminemos con ésto, ¡Canto helado!-
Cloyster comenzó a reunir energía sobre su boca, para luego solidificarlo en una esfera de hielo que arrojó sobre su oponente. Arbok se encontraba en el suelo mirando esa esfera que amenazaba con dejarlo fuera...
-¡Levántate Arbok, tú puedes!-animó Takumi.
¡Arbok se levantó y con sus fauces atrapó el Canto helado! Fue arrastrado por la fuerza del movimiento, pero siendo llevado, comenzó a usar su Colmillo hielo, dándole mayor tamaño al Canto helado, y en el pleno vuelo se lo devolvió a su oponente.
-¡Ve al agua!-
Cloyster para evitar ser golpeado se metió en uno de los hoyos creados por el Cometa draco de Kingdra, logrando evadir el canto helado de gran tamaño. Cuando la esfera de hielo tocó suelo, el hielo se agrietó y pequeños fragmentos quedaron dispersos por toda la piscina.
-¡Arbok envenená el agua!-
La cobra fue a toda velocidad hacia el hoyo más cercano y arrojó un rayo burbuja violeta que comenzó a envenenar el agua.
-¡Carámbano!-
Por debajo de Arbok salieron disparados unos pinches de hielo, que le dieron y lo hicieron retroceder bruscamente.
-¡Arbok! ¿Te encuentras bien?-
- "Sí, sólo me sorprendió".-dijo mientras jadeaba.
-(Hasta ahora no hemos conectado ni un sólo golpe. ¿Qué hago?).-la mente de Takumi se había envuelto en un lío.
-Si no vas a atacar. Nosotros lo haremos. ¡Pedrada!-
Una lluvia de rocas se avecinaba, amenazando con acabar a Arbok.
-¡Defiéndete con Cola férrea!-
Arbok logró destruir la primera, evadir la segunda y desviar la tercera, pero la cuarta y la quinta le dieron de lleno. Dejándolo tendido contra el suelo.
-¡Éste es el final, Carámbano!-
Cinco lanzas de hielo salieron disparados hacia Arbok...
-¡Lanza mugre!-
Arbok contraatacó con Lanza mugre pero fue en vano, los carámbanos pasaron a través de su movimiento y le dieron en la mandíbula. Una gran explosión envolvió a la cobra, una vez desapareció se encontraba tirado en el suelo inconsciente.
-Takumi... ¿Perdió?- Tsubasa alcanzó a decir sin poder creerlo.
-Ella es muy fuerte.-dijo Junko con una mirada seria.
-Si, no hay duda alguna... ella es muy fuerte.-dijo Aldini algo sorprendido.
Takumi cayó de rodillas y se quedó mirando a Arbok...
-Perdimos por mi culpa...-dijo Takumi.
-Supongo que eso te hace mi amante.-dijo Sakura con una sonrisa.
- "Cha-bok". "Aún no hemos terminado".-
-¿Arbok?-
-¿Aún quiere pelear? Por mi está bien, pero no me haré responsable de lo que le suceda.-dijo Sakura.
-¡Arbok ya perdimos!-exclamó Takumi.-No puedes seguir.-
- "Entonces pelearé sólo".-finalizó.
Sin decir nada más, se abalanzó sobre Cloyster con su cola recubierta de acero.
-¡Pedrada!-
Cloyster arrojó cinco rocas seguidas, en hilera, que se dirigieron hacia su oponente. Una vez estuvieron apunto de darle, Arbok con su cola partió todas de un soló tajo hasta el punto de casi darle un golpe en la cara a Cloyster, sí casi, ya que cerró su caparazón y atrapó su cola. Comenzó a dar vueltas, para luego arrojarlo y hacer que se estrelle contra la orilla de la piscina.
-¡Arbok!-Takumi gritó antes de correr hacia él.-Por favor, ya no sigas.-lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas.
- "¿No me lo prometiste? Que sería el número uno".-dijo Arbok.
Se levantó y disparó un rayo burbuja violeta.
-¡Pedrada!-
Cloyster arrojó una serie de rocas que atravesaron el ataque del pokémon Cobra y le dieron en la mandíbula.
-...-las palabras de Arbok resonaban en su cabeza.-(Arbok... aún sabiendo que no tenemos ninguna oportunidad...)-
-¿Realmente eres hijo de Ash Ketchum?-dijo Sakura con su pelo tapándole los ojos.
-...-la cabeza de Takumi estalló, comenzó a hacerse la misma pregunta...-(¿Realmente soy su hijo... realmente soy hijo de ellos...?)-la imagen de Cynthia y Ash juntos a su lado apareció en su cabeza.-(¡Éso no tiene nada que ver!)-se gritó Takumi, regresando a sus sentidos.-¡No tiene nada que ver que sea su hijo, soy Takumi Ketchum, y derrotaré a mi padre. Aunque sea lo último que haga!- Sus ojos se tornaron azules, algo que notó la líder de gimnasio.
Arbok se levantó rodeado de un aura azul, al igual que los ojos de su entrenador, sus heridas habían desaparecido...
-¡No vamos a perder!- chasqueó sus dedos, la marca en el pecho de Arbok había cambiado, el escudo rayo se había activado.-¡Cola férrea!-
La cola de Arbok fue cubierta de metal y rayos, salió disparado hacia su oponente.
-...-Sakura tenía una pequeña sonrisa en su rostro.-¡Pedrada!-
Cloyster lanzó una serie de rocas, que Arbok destrozó fácilmente con su cola. Al llegar sobre su oponente le dio un fuerte azote que no pudo parar, recibiéndolo en la cara junto a una descarga eléctrica. Una explosión rodeó al pokémon Bivalvo y al mismo tiempo lo mandó a volar.
-¡Carámbano!-
Estando en el aire, arrojó una lluvia de lanzas de hielo sobre Arbok. Que no pudo esquivarlo a tiempo, recibiendo múltiples golpes críticos. Una vez dejó de atacar cayó contra el suelo, para luego levantase con un pequeño salto.
-¡Lanza mugre!-
-¡Pedrada!-
Ambos movimientos chocaron, crearon una gran explosión que rodeó a ambos pokémon.
-¡Canto helado!-
-¡Colmillo hielo!-
Cloyster creó una enorme bola de hielo que arrojó sobre su oponente, que lo interceptó con sus fauces, para luego devolvérselo con el doble de tamaño.
-¡Pedrada!-
Cloyster arrojó una serie de rocas que destruyeron la enorme bola de hielo, que al partirse, múltiples fragmentos de hielo y piedra golpearon al pokémon Cobra.
-¡Arbok, Lanza mugre eléctrico!-
Como ordenó su entrenador, disparó un rayo burbuja venenoso cargado con con electricidad.
-¡Pedrada!-
Cloyster creó unas cinco rocas, para luego arrojarlas a su oponente.
El pokémon Bivalvo recibió el Lanza mugre en su cara y el pokémon Cobra recibió la Pedrada en su pecho. Los movimientos al entrar en contacto con sus objetivos, provocaron explosiones que levantaron cortinas de humo que los rodearon. Al desaparecer se reveló a ambos pokémon de pie con humo saliendo de sus cuerpos, ambos oponentes se encontraban mirándose uno al otro, hasta que, Arbok cerró los ojos para luego caer contra el cuelo y quedar con espirales en los ojos. Cloyster quedó mirandolo con su típica sonrisa.
-"Hacía tiempo que no peleaba contra alguien tan divertido".-mencionó Cloyster.
-Gané.-dijo Sakura con una sonrisa.-Gran trabajo Cloyster.-dijo antes de devolverlo a su pokeball.
-Luchaste hasta el mismísimo final, no podrías haberlo hecho mejor.-dijo antes de devolver a Arbok a su pokeball.-Perdí.-dijo Takumi con una sonrisa.
-Sí, haz perdido... pero aún así... ésto te pertenece.-dijo Sakura antes de arrojar la medalla Cascada, que Takumi atrapó por reflejo.
-¡Pero si he perdido!-
-No todos pueden conmigo, además aún estas en desarrollo, esperaré hasta ver tu progreso.-dijo simplemente, antes de marcharse, pero se detuvo antes de pasar por la puerta de salida.-Por cierto, no te quiero ver hasta que ganes la liga. Tus oponentes no serán nada fáciles.-dijo mientras miraba a Jimmy y a Aldini.-Será mejor que no pierdas, si quieres ésto.-dijo antes de golpear su nalga derecha y seguir yéndose.
Todos se encontraban sonrojados a excepción de Junko, que se encontraba mirando a Takumi.
-(Su aura se ha vuelto mucho más intensa... ¿éso habrá querido lograr ella?)-pensó extrañada.
El grupo se reunió y salió a comer al mejor restaurante de la ciudad, a invitación de Green.
Dentro del gimnasio...
-Ya veo, has logrado que fluya. Bien hecho Sakura.-dijo un hombre de pelo medio verde con una bandana roja en la cabeza, se encontraba hablando por un videomisor.
-No fue nada difícil, papá.- le respondió Sakura.
-Aún así no debiste de ser tan duro con el chico que te gusta.-
-No pasa nada, con mi cuerpazo, seguro que he ganado algunos puntos.-
-Tan narcisista como tu madre.-dijo con una gota en la nuca.
-¡¿A quién le dijiste narcisa?!-gritó furiosa una rubia de ojos verdes que apareció de repente por detrás del peliverde, para luego pellizcar sus mejillas.
-Lo siento, mi amor.-pedía piedad para que sus mejillas no fueran arrancadas de su rostro.-Por favor, Daisy, Honey.-
-Está bien, pero que sea la última vez, ¿si?-dijo antes de soltarlo.
-Gracias a Arceus.-dijo mientras se sobaba sus hinchadas mejillas.
-Ojalá algún día sea así con mi querido Takumi.-dijo Sakura con una cara soñadora.
-Espero eso también, no hay nada peor para una madre que tener que consolar a su retoño por problemas amorosos.-dijo Daisy.
-El problema sería que saliera a su padre.-dijo Tracey entre risas.-No hay dudas que terminará con un gran harem al igual que él, jajajajajaja.-
-¡Cállate!-le gritaron ambas féminas, haciendo que él se calle.
-Nos vemos luego, saludos a la familia.-terminó la llamada.-Ahora sólo queda que gane la liga y así poder casarnos. El Maestro Pokémon, Takumi Ketchum y su esposa la bella Afrodita, Sakura Sketchit de Ketchum. No suena nada mal.-dijo antes de irse a su habitación.
En un restaurante lujoso...
Todos se encuentran almorzando y charlando...
-Ya que tienes todas las medallas, ¿entrarás a la liga, no es verdad?-preguntó Green.
-¡Correcto, ganaré la Liga Añil y derrotaré a Ryuto-nii!-declaró con una sonrisa y una mirada firme.
Todos rieron ante su actitud tan positiva.
-Quien ganará, seré yo.-dijo Jimmy con una sonrisa retadora.
-Charizard y yo los aplastaremos.-dijo Aldini con una sonrisa arrogante.
-Las posibilidades de que alguno de ustedes gane es menor al 15%.-dijo la pokédex de Takumi, haciendo que todos miraran de donde vino. Frente a ellos se encontraba Sakura con el dispositivo en sus manos.
-Parece que se te olvidó.-dijo la rubia con una sonrisa nerviosa.
-¡¿Cómo se te ocurre dejarme en el fondo de esa piscina?! Soy un arma de destrucción masiva en combates pokémon, gracias mi gran base de datos y estrategias incorporadas.-el pequeño artilugio parecía bastante molesto.-Sólo un verdadero idiota no podría apreciarme.-
-Un segundo, por favor.- Takumi se disculpó con los demás, para luego tomar a Dexter y arrojarlo fuera del restaurante.
Todos los comensales quedaron con gotas bajando por sus nucas, ante lo que acabaron de presenciar.
-Maldito ingratoooooooo.-gritó Dexter mientras caía contra el suelo y se escuchaba el ruido de algo quebrándose.
-¿Continuamos con la comida?-preguntó Takumi, a lo cual los otros asintieron con una sonrisa nerviosa. Cabe decir que la actual líder de gimnasio se unió a ellos...
-¿A las finales cuál era la mala noticia?-preguntó Takumi, haciéndole a Green recordar que no le había hablado de ello.
-Ya se me olvidaba, la Liga Añil se pospuso. De aquí a un mes será la apertura.-
-¡¿Qué, por qué?!-gritaron todos al mismo tiempo.
-Habrá una reunión de emergencia para los líderes de gimnasio y Élite 4. Se hablará sobre el Team Revolution.-
-Como siempre causando problemas...-dijo Junko con un suspiro.
-Para que los reúnan a todos...¿Qué tan grave es?-
-Ninguno de mis colegas lo sabe... pienso que será para buscar a Nee-san pero... que nos vayan a reunir a todos.-
-Se nota que ellos no son cualquier grupo criminal...-dijo Aldini.
-...-En la mente de Takumi, se repetía el episodio de Articuno.-Es probable que hayan hecho algo mucho más horrible que matar...-
La tranquila cena, se había terminado, un aura de preocupación rodeó aquel restaurante...
To be continued...
Admítanlo, todos queremos romper al Dexter de Pokémon Reset Bloodlines (sólo por insultar a Daisy), la de Smosh(por la pronunciación de un puto Mankey, te hace recordar a esas maestras de inglés que te hacen releer treinta veces todo un texto por fallar en una palabra, y encima no te quieren decir en cuál te equivocaste. Para que al final haya sido porque lo pronunciaste como si fuera inglés británico y no yankee *Sollozo*) y la rotomdex (por inculpar a Kiawe de robar el cristal Z, dos puntos ve).
