Laboratorio de la Base del Equipo Revolution

Kihara Gensei se encontraba sentado en una silla en su laboratorio, observando y escaneando datos de los que acontecía en su escondite, pero fue interrumpido al escuchar el sonido de una puerta abriéndose. Jack había entrado junto a Sigmund, ambos parecían estar molestos e intrigados.

- ¿Qué sucede? Sus caras muestran cierto malestar. – dijo el científico, fingiendo ignorancia.

- ¿Por qué me obligó a retirarme? ¿No quería que probara esto? – dijo mostrando su pulsera junto al cristal Z negro.

-Nada me gustaría más, pero esto me resulta aún más interesante. – dijo antes de mostrarle la pantalla de su laboratorio, un video en vivo de un ser totalmente raro.

- ¿Es ese chico? – preguntó Sigmund al ver como esa criatura tenía en su interior a Takumi.

-Así es, traje a Nihilego a nuestro mundo e hice que poseyera al joven Ketchum. – le respondió sin escrúpulo alguno. –Quiero sondear que cambios ocurren en sus huéspedes, por lo que leí, incrementan su agresividad, capacidades físicas y mentales, pero en alguien con la capacidad de la manipulación del aura… ¡Quiero verlo! ¡¿Qué sucederá, se volverá tan fuerte como su padre, superará a las leyendas o acaso podrá reinar sobre el mismo Arceus?! –

«Ahora veo por qué el Capitán Rocket me pidió que lo mantuviera vigilado», pensó Sigmund.

- ¿Y podría saberse por qué ataca a sus amigos? – preguntó Jack, divertido con la situación actual.

-La ira lo ha segado, sólo piensa en una cosa, matarte. –

- ¿Por qué a mí? –

- Le dije que fuiste tú quien lo encerró y le arrebató a sus pokémon, fue la mejor decisión debido al rencor pasado que tiene. –

- ¡Ja! Qué divertido. –


Mientras tanto, Takumi se encontraba atacando a sus amigos utilizando sus tentáculos para azotarlos y mandarlos a volar.

- ¡¿Qué hacemos?!, ¡¿cómo lo detenemos?! – preguntó Tsubasa, asustada de si la situación continúa como va, Takumi resulte lastimado.

-No tengo la menor idea, todos mis hombres están inconscientes y nuestros pokémon no podrán retenerlo por mucho tiempo. –

Era exactamente como decía el Intendente, Takumi se encontraba peleando con el Snorlax de Jimmy y el Charizard de Aldini. Un par de sus tentáculos mantenían el hocico de Charizard cerrado y otro par se encargaban de estrangularlo. Mientras que otros dos pares se encargaban de mantener a raya a Snorlax.

- ¿Celebi, no puedes hacer algo para ayudarlo? –

El pequeño pokémon Viaje tiempo al escuchar a su entrenadora decidió actuar, cerró sus ojos y con Psíquico manipuló el cuerpo de Takumi para que soltara a Charizard y luego lo alejó elevándolo en el aire para finalmente encerrarlo dentro de una barrera psíquica.

Takumi se encontraba iracundo embistiendo con sus tentáculos tratando de librarse, al no tener chance, gritó: - ¡No me retendrán para siempre! – con eso dicho arrojó un par de pokébolas.

De ellas salieron Milotic y Dragonair, quienes tenían una especie de aura dorada saliendo de sus cuerpos.

- ¿Pokémon dominantes? – se preguntó Ryuto con una sonrisa.

Ambos atacaron a la barrera con Hidrobomba y Carga dragón, logrando destrozarla sin ningún problema, al romperla causó que Celebi cayera al suelo por una especie de jaqueca producida por la interrupción de sus poderes.

Una vez se libraron, ambos decidieron atacar a Charizard y a Snorlax, ambos quedaron absortos por ver como rompieron la barrera de Celebi por el cual no pudieron defenderse del Rayo hielo de Milotic y Acua cola de Dragonair.

La Acua cola empujó a Charizard contra Snorlax, empapándolos a ambos para luego recibir el Rayo hielo y terminar encerrados en un enorme pilar de hielo.

-Se han vuelto extremadamente fuertes. – dijo Jimmy con un sudor frio bajando por su mejilla.

Antes de que alguien pudiera hacer o decir algo, Takumi se abalanzó sobre Tsubasa, quien sólo pudo verlo sorprendida.

-Dragonite, es hora. –

Uno de los bloques de hielo hechos por el dúo de Milotic fue hecho pedazos, Dragonite se libró y a una gran velocidad embistió a Takumi, para luego ir a por él y tomarlo de sus tentáculos.

-Nihilego, salte de su cuerpo o tendré que sacarte por la fuerza. – ordenó Ryuto, el Ultraente no le obedeció, simplemente comenzó a soltar un par de diamantes brillantes dentro del cuerpo de Takumi.

«El desgraciado soltó sus neurotoxinas dentro de él», pensó molesto Ryuto. – Takumi, tienes que escucharme. Tienes que librarte de él, no dejes que la ira te posea. –

-Mira quien lo dice. – dijo Sakura con sarcasmo, Ryuto simplemente le sacó la lengua en respuesta.

-Takumi, recuerda porque luchas, mira a tus pokémon. ¿Sus miradas llenas de odio e ira, no te causan dolor? –

-No es mi culpa, no es mi culpa, ¡NO ES MI CULPA! – gritó furioso antes de ser liberado gracias a Milotic, quien atacó con Rayo hielo por la espalda a Dragonite. – ¡Jack, es el causante de todo, por el cual lo mataré! –

-Bien no quería hacer esto, pero no me dejas otra alternativa. – dijo Ryuto antes de envolverse en un aura rojiza y saltar sobre Takumi.

Una vez sobre la cabeza de Nihilego, metió sus manos e inyectó su aura dentro de él. Por ello, Takumi comenzó a moverse erráticamente y gritar de dolor.

-Esto no es bueno, esta metiendo su aura de dragón dentro de él. – dijo Sakura preocupada. «He escuchado de esto, si le pasas tu aura a otra persona hay un gran riesgo de morir, pero ¿Qué sucederá con Takumi si recibe el aura dragón de Ryuto?», pensó asustada.

- ¿Qué sucede hermanito, no eres tan especial como dice papá? – dijo Ryuto, sorprendiendo a los demás. – Acaso, ¿no dijiste que lo superarías y que para lograrlo tendrías que derrotarme a mí primero? – dijo con una voz desafiante. – Vamos, ¿Qué pasó con el niño pequeño que me seguía a todos lados para aprender de mí? ¿Aaah? – una vez dijo esto Ryuto salió expulsado para atrás debido a una explosión de luz que liberó Takumi.

Una vez terminó ese resplandor Takumi se encontraba de rodillas en el suelo con la respiración agitada y Nihilego al lado de él.

-Es hora de que vuelvas a tu mundo. – dijo Ryuto, Nihilego al escucharlo desapareció.

- ¡Aghgggggh! – Takumi dio un grito de dolor ahogado.

- ¡¿Takumi, que te sucede?! – preguntó angustiada Tsubasa antes de correr hacia él, se le acercó y cuando estuvo a punto de tocarlo.

- ¡No lo toques! – advirtió Ryuto, deteniendo a Tsubasa. – Retrocede, él está a punto de liberar las neurotoxinas que ese Ultraente le metió cuando lo poseyó. –

Tsubasa le hizo caso y se alejó.

En menos de unos segundos, Takumi comenzó a gritar de dolor y su aura empezó a salirse de su cuerpo, su aura se encontraba con unos diamantes brillantinos. Una vez terminó de salir, Takumi cayó desmayado.

-Su aura expulsó la neurotoxina. – dijo Ryuto.

- ¿Cómo? – preguntó Sakura.

-Mi aura, cuando lo puse dentro de él, su aura comenzó a rechazarla, por el cual al haberse puesto en alerta se dio cuenta que había otra anomalía dentro de él. – le respondió. – Me alegro que ya sea capaz de manifestarlo. –

- ¡¿No lo sabías?! ¿Y si, no fuera capaz? – preguntó Tsubasa exaltada.

Ryuto no respondió, ignoró a todos y se fue a la entrada que abrió Takumi.

- ¿Seguimos? – preguntó Ryuto como si nada.

-Me parece bien, ustedes chicos ya recuperaron al chico por el cual puede irse. – dijo el intendente. – Mientras tanto, me encargaré de mis hombres. –

Milotic y Dragonair recobraron el sentido y sus auras doradas desaparecieron, al ver a Takumi corrieron hacia él. Se despertó una vez fue acariciado por sus pokémon.

-No es así, aún no terminamos. – dijo Takumi, haciendo que todos le prestaran atención. – Jack los tiene… a Servine, Gyarados y Arbok. –

-Vaya, te recuperaste rápido hermanito. – le respondió Ryuto.

-Onii-sama – dijo Takumi al ver a su hermano.

-Bien, vamos a salvar a tus pokémon. – dijo Ryuto con una sonrisa.

Laboratorio de la base

-Parece que no salió como lo esperaba. – dijo Jack con tono de burla.

- Al contrario, ahora se algo interesante sobre los manipuladores del aura. – dijo con una sonrisa de satisfacción.

- ¡Vaya suerte la suya! – dijo Jack con ironía.

-Ya es suficiente, vayan a atender a nuestros invitados. Reténgalos hasta que haya terminado – dijo antes de monitorear el estado de Servine. – Muy pronto te convertiré en el espécimen definitivo. –

Jack y Sigmund salieron corriendo, hasta encontrarse con Takumi y los demás.

- Así que han vuelto. – dijo Ryuto con fastidio.

-Mi reina acabará con ustedes. – dijo Jack antes de arrojar su pokébola.

Milotic oscura apareció frente a su entrenador.

- ¡Salgan! –

Cinco Butterfree aparecieron frente a Sigmund.

-Milotic y yo nos encargaremos de Jack. – dijo Takumi antes de arrojar una pokébola.

Milotic apareció frente a Takumi soltando brillos.

-Entonces, me quedo con los Butterfree. Dragonite, encárgate de ellos. –

Dragonite de un salto se posicionó frente a ellos.

Ambas Milotic se observaron, la Milotic oscura miraba con desprecio a la otra, sin duda alguna recordaba su pelea anterior con ella.

- ¡Butterfree, Somnífero! – ordenó Sigmund.

Los cinco pokémon Mariposa batieron sus alas liberando un polvo plateado que amenazaba con dormir a los presentes.

- ¡Ducklett, Vendaval! –

El Ducklett de Tsubasa apareció batiendo sus alas, un enorme tornado apareció para luego absorber el polvo plateado y luego ir y atrapar a los Butterfree, quienes terminaron siendo embestidos por las paredes del tornado.

- ¡Celebi, Bola sombra! –

El pokémon Viaje tiempo disparó siete esferas oscuras, que fueron absorbidas por el tornado y ser potenciadas, golpeando y estallando. Luego Vendaval estalló, dejando a los Butterfree debilitados.

-Buena combinación. – dijo Ryuto asombrado, la verdad no lo esperaba.

- ¡Eso fue increíble chicas! – exclamó Takumi asombrado, el comentario sonrojó a las damas.

-No fue nada. – dijo Tsubasa rascándose la mejilla con vergüenza.

- ¿Te parece? – preguntó Akira mientras juntaba sus dedos índices.

-… - Ryuto observaba con una sonrisa, era bastante obvio para él que esas dos chicas sentían algo por su hermanito. –No quiero interrumpirlos, pero… Hay una Milotic asesina acercándose. – señalo al frente.

Shadow Milotic (la llamaré así de ahora en adelante) se había cubierto de agua para luego estrellarse contra su contraparte buena.

- ¡Milotic! – gritó Takumi al ver como su pokémon salió volando por el golpe.

-No te distraigas mocoso. ¡Ignorarme es lo peor que alguien puede hacer! – dijo con ira, Jack.

Milotic tuvo una caída dura contra el suelo, pero aun así se levantó, lista para recuperar a sus compañeros.

- ¡Bien, no hay que darnos por vencidos! ¡Congélalo todo! –

Milotic comenzó a disparar el Rayo hielo para todos lados, congelando todo a su alrededor: paredes, piso, techo. Y cuando arrojaba un segundo Rayo hielo en las áreas ya congeladas, estalactitas y estalagmitas se formaban, hasta que todo fue cubierto por enormes pilares de hielo.

- ¡Destruye esos pilares con tu Cola dragón! –

Shadow Milotic comenzó a destruir los pilares de a uno a uno con su cola envuelta en un aura verde.

«Sigue así», pensó Takumi con una sonrisa.

Siguió rompiendo pilares, azote tras azote, estoque tras estoque, dejando fragmentos de hielo por todos lados. Cuando terminó de romperlos todos, se cubrió de agua y salió volando como una bala directo a Milotic, quien creó pequeñas murallas de hielo, que fueron barridas por el implacable Aqua Jet de Shadow Milotic.

- ¡Salta y usa Hidrobomba! –

Milotic esquivó la embestida de su contraparte maligna con un bello salto y estando en el aire atacó por la espalda con su Hidrobomba, una vez conectó la mandó a volar dejándola en medio de todos los fragmentos de hielo.

- ¡No te dejes vencer, acábalos! – ordenó Jack.

Shadow Milotic se recuperó sin ningún problema y comenzó a reunir energía oscura en un solo punto, una pequeña esfera oscura que crecía mediante más acumulaba.

- ¡Es ahora o nunca Milotic, azota el suelo con todas tus fuerzas! –

Milotic dio un salto giratorio para luego azotar con cada gramo de poder que tenía, agrietándolo y levantando en el aire cada uno de los fragmentos de hielo esparcidos en el suelo. Que luego comenzaron a caer sobre Shadow Milotic, golpeándola en la cara, cola, lomo, hocico, ninguna parte de su cuerpo se salvó. Los fragmentos que le cayeron en la boca causaron que la cerrara e interrumpiera su carga de energía oscura que se volvió inestable, provocando que estallara en su cara.

- ¡Maldición! –

- ¡Lanza de Hielo! –

Con un brillo en los ojos Milotic arrojó un potente chorro de agua en Shadow Milotic, levantándola en el aire por la presión del agua y al mismo tiempo que ejecutaba la Hidrobomba creó una esfera celeste que comenzó a congelar la Hidrobomba, que siguió hasta dejar a Shadow Milotic atravesada por una lanza y encerrada en una estrella de hielo.

-Ganamos. – dijo Takumi antes de ser enrollado por Milotic y ser lamido por ella.

-Ah, aun congelada te vez tan hermosa. – dijo Jack.

-Es tu fin, Jack el magnífico. – dijo el Intendente, quien apareció de improvisto con refuerzos.

- ¿Quién lo dice? Aún no he terminado. – dijo Jack con una sonrisa.

La enorme estrella de hielo comenzó quebrarse hasta estallar en pedazos revelando a Shadow Milotic completamente bien.

- Y cómo ven, ¡es hora de mostrarles todo nuestro poder! – exclamó antes de sacar su Cristal Z negro. – ¡Sumérgeme en la desesperación, odio e ira! ¡Conviérteme en poder! ¡Avalancha Oscura! –

El aura oscura que rodeaba a Shadow Milotic creció hasta igualar la segunda liberación del Hydreigon de Fausto y de su boca salió un gigante de oscuridad, que robó toda el aura oscura que Shadow Milotic había juntado, al salir se dirigió a sus enemigos con un gran instinto asesino.

- Dragonite vamos a detenerlo. – dijo Ryuto, pero cuando Dragonite estaba listo para atacar, Takumi, Tsubasa, Akira, Junko se pusieron al frente con sus pokémon.

- ¡Gengar, Rayo! – ordenó Junko.

- ¡Ducklett, Escaldar! – ordenó Tsubasa.

- ¡Celebi, por favor! – pidió Akira.

- ¡Milotic, Hidrobomba! – ordenó Takumi.

Gengar soltó una gran descarga eléctrica, Ducklett disparó un potente chorro de agua que emanaba vapor, Celebi creó una gran esfera oscura con sus manos para luego arrojarla y Milotic disparó un gran y potente chorro de agua.

Los movimientos se fusionaron y crearon un enorme tornado de energía que llevaba los colores del arcoíris.

- ¡Titán de la oscuridad, destrúyelos! – ordenó Jack.

Shadow Milotic pegó un gritó, como si le diera una orden al Titán, al escuchar su grito se detuvo y de su disparó un láser rojo al tornado.

Ambos movimientos entraron en contacto, forcejeando por tomar terreno.

- ¡Vamos! – gritaron los chicos al mismo tiempo.

El tornado comenzó a tomar terreno lentamente, siguiendo hasta atravesar completamente el láser rojo y devorar al Titán oscuro, el tornado lo envolvió y estalló, creando un enorme resplandor que cubrió toda la Base del Equipo Revolution.

El resplandor desapareció en unos segundos, revelando que el Titán oscuro había sido borrado.

- ¡Maldición! ¡Se supone que este cristal Z me haría invencible! – gritó furioso Jack.

- Cálmate, Jack. Tenemos que irnos. – dijo Sigmund.

- ¡No, aún no! ¡Mi reina no perderá, Hielo Oscuro! –

Shadow Milotic comenzó a crear una esfera oscura en su boca.

- ¡No se los permitiremos Milotic, Rayo hielo! –

Ambas Milotic se atacaron, Milotic con un potente rayo hielo celeste y Shadow Milotic con un rayo hielo de color negro.

Podía observarse como todo se congelaba en el centro de la unión de ambos movimientos, pilares de hielo se levantaban, hielo negro y hielo normal.

- ¡No te rindas, Milotic! – animó Takumi.

Quien al sentir las palabras de aliento de su entrenador comenzó a utilizar aún más energía, levantando pilares aún más grandes, su rayo hielo comenzaba a atravesar el Hielo oscuro, dejando en su camino pilares de hielo.

- ¡Ve! – Exclamó Takumi a todo pulmón.

El rayo hielo impactó en la cara de Shadow Milotic, congelándosela, que siguió hasta convertirla en una estatua.

- ¡Vayan, vayan! – ordenó el intendente.

Sus hombres corrieron hacia Jack y Sigmund para luego derribarlos y esposarlos.

- ¡Ya son nuestros, ahora vayan por los pokémon del chico! – ordenó el intendente.


Todos asintieron y corrieron hasta la entrada del laboratorio.

Dragonite derribó la puerta de una embestida.

Entraron y se encontraron con Kihara Gensei.

- Llegaron en la mejor parte. – dijo con una sonrisa antes de presionar un botón.

El tanque de cristal en donde residía Servine comenzó a burbujear, unos pequeños brazos que sostenían jeringas se le acercaron y le inyectaron cada una de ellas.

La pequeña Servine comenzó a retorcerse de dolor.

- ¡¿Qué demonios le hiciste?! – preguntó Takumi iracundo.

- "Cerrar la puerta a su corazón". – le respondió con una gran sonrisa.

- Esto no es bueno, Dragonite destruye ese cristal. –

El pokémon dragón fue hacia el tanque en un segundo y lo embistió sin lograr hacerle ningún rasguño, molesto, cubrió su puño derecho con electricidad y le dio varios golpes, sin nada aún.

- No te molestes, sólo un pokémon que ya haya sobrepasado el nivel cien podría romperlo. –

- ¿Sobrepasado el nivel cien? – preguntó Aldini desconcertado.

- Muy pocos entrenadores saben y han podido lograrlo, cuando un pokémon sobrepasa el nivel cien vuelve al nivel uno, pero su fuerza incrementará. – explicó el Intendente. – Sólo los Maestros Pokémon han logrado tal hazaña. –

- ¡Exacto! Y de entre los presentes, ninguno es un Maestro Pokémon. – dijo Gensei entre carcajadas.

- No exactamente. – dijo Ryuto con una sonrisa. – ¡Charizard, preséntate a la batalla! – exclamó antes de arrojar su pokébola.

De la pequeña esfera de captura salió un enorme dragón anaranjado de dos metros y medio, al aparecer la temperatura del lugar ascendió drásticamente.

- Mi compañero sobrepasó el nivel cien hace tiempo. – dijo Ryuto, pero algo de duda se apreciaba en su voz.

-…- El científico estaba impresionado, pero su sonrisa volvió a aparecer al observar detenidamente a ese pokémon. – Aún está en un bajo nivel ¿No es cierto? Puedo decir que aún no llega al nivel veinte. –

- Tienes razón, pero eso no significa que no podamos. ¡Charizard, destruye el cristal! –

El dragón naranja salió volando como un misil al tanque, para luego atacarlo con sus garras. Aparentes arañazos aparecieron en el cristal.

- ¡Es imposible, ni siquiera un pokémon superior podría hacerlo! –

- Nada es imposible para un Ketchum, señor científico. – dijo Ryuto, con genialidad.

Charizard cortando con sus filosas garras, hasta lograr quebrarlo por completo.

- No importa, ya es demasiado tarde. – dijo Gensei sin perder su sonrisa. – ¡Observen, la genialidad de mi ingenio! –

Como dijo, ya era demasiado tarde, Servine se encontraba suspendida flotando en medio del tanque, su cuerpo se volvió totalmente oscuro, sus colores se oscurecieron, al abrir los ojos, un gran brillo rojo podía observarse.

Con sus lianas, rompió el cristal quebrado y se liberó, al salir un aura ensombrecida salía de su cuerpo.

- ¿Servine, te encuentras bien? – preguntó antes de correr haca ella, sólo para terminar siendo embestido y salir volando, aunque fue atrapado por Milotic.

- Perfecto, encárgate de ellos mientras prosigo con Gyarados. – dijo Gensei caminando y pasándole por al lado, hasta situarse en un nuevo taque que apareció con tan sólo presionar un botón. – Necesitaré un tanque más grande para este. – dijo con una gota en la cabeza, al recordar el tamaño de Gyarados.

-Deténgase ahí. – dijo uno de los hombres del intendente. – mueva un solo dedo más y le volaré la cabeza. –

- ¿A mí? ¿Alguien desarmado? – dijo una sonrisa burlona.

- ¡No se haga el idiota o disparo! –

-…- simplemente le dio una sonrisa.

Servine con su látigo sepa le robó el arma y apuntó al mismo dueño.

Todos los oficiales al ver eso sacaron sus armas y le apuntaron a la pequeña pokémon planta.

- ¡Intendente dígales a sus hombres que bajen sus armas! – ordenó Ryuto.

- No lo haré. – se negó a obedecerle. – Ni no detenemos ahora mismo a Kihara Gensei, muchos más pokémon se convertirán en eso. – dijo señalando a Servine. – y peor aún saldrá gente inocente lastimada. –

- Tontos. – dijo Gensei con una sonrisa.

Servine saltó al aire, para luego recibir disparos de todas direcciones, pero ninguna de las balas le hacían algún daño, ni siquiera la tocaban. Su aura evaporaba las balas, una vez la bala tocaba su aura, desaparecía.

-Los pokémon oscuros son el arma definitiva, nada creado por el hombre puede lastimarlos. Sólo otros pokémon podrían, pero aún así sólo algunos. Aquellos que se hacen llamar leyendas. – dijo con burla el científico. – Servine, te ordeno que los mates. –

Sin objetar, Servine utilizó el arma robada para dispararle en la frente al dueño de la misma, para luego seguir disparando a cada unos de los hombres hasta quedarse sin balas, dejando sólo a tres vivos.

Quince oficiales habían muerto en cuestión de segundos.

Pero no se detuvo ahí, con sus látigos sepa comenzó a ahorcar a uno de ellos hasta matarlo.

Giró a gran velocidad, ocasionado que se creara un tornado de hojas que levantó a los oficiales restantes, los elevó a 3 metros del suelo y luego los dejó caer, uno de ellos cayó de cabeza y se desnucó, el otro cayó de espaldas pero sobrevivió, por el cual lo tomó con su látigo sepa y lo arrojó al tanque de cristal roto, provocando que se le incrustaran fragmentos de cristal en la espalda, no contenta por no haberlo matado, lo azotó repetidas veces contra el suelo hasta que…

Un Rayo hielo le hizo que se detuviera.

- ¡Milotic, Hidrobomba! –

La pokémon Tierna disparó un potente chorro de agua a Servine, el aura detenía su paso, pero siguió hasta poder penetrarla y mandarla a volar.

- ¡¿Logró acertarle un golpe?! –

- Te lo dije, nada es imposible para un Ketchum. –

- Ya tengo experiencia contra esa aura, cuando me enfrenté a Fausto vi su debilidad. ¡Los ataques contantes! –

Servine se enfureció y disparó un potente haz de luz que se dirigió a Milotic, pero Takumi se puso en frente.

Todos se sorprendieron por tal acción.

El Rayo solar impactó en Takumi, envolviéndolo en una nube de humo, que se disipó y mostró al chico de pie con la ropa rasgada y la diadema de su pelo se había salido. Por ello un mechón de cabello le tapó un ojo, un gran parentesco con su madre era notable, pero le daba una mirada muy agresiva, como si de un gánster se tratase.

- ¿Lo ves? Servine nunca iría enserio con un amigo. – dijo Takumi con una sonrisa. – ¿No es así? Amiga. –

Servine se quedó parada estando estática, en su mente una revolución se había formado. Su cabeza se había vuelto un lío enorme.

- Servine, esta no eres tú. ¿No juramos que nos haríamos más fuertes juntos? –

- "¡Mientes!". – gritó Servine. – "¡A TI NO TE IMPORTO!" "¡Sólo te importa hacerte más fuerte junto a Arbok!" – gritó molesta. – "Desde que se unió a nuestro equipo, sólo lo usas a él en combate, dejándome siempre para lo último". – lágrimas se derramaban de sus mejillas. – "¡Sólo te importa él!"

- ¡No es verdad! Todos ustedes son importantes para mí, son mi familia. – le contradijo Takumi. – Siempre te dejo para el final porque se que puedo contar contigo para que soluciones mis equivocaciones, siempre que elijo mal y pierdo, se que puedo contar contigo para que ganes al final. – se le acercó y la abrazó. – Se que siempre podre contar contigo, amiga. – una lágrima se le escapó, cayendo sobre su cabeza.

Una fuerte luz oscura envolvió a Servine, provocando que creciera y se estirara.

- Tonto, ahora que va a evolucionar la puerta a su corazón se cerrará para siempre. – dijo Gensei con una gran sonrisa.

- ¡No es así! – negó a todo pulmón. – ¡Servine será quien te patee el trasero! –

Servine al escuchar eso, pegó un gran grito y comenzó a forcejear, la luz oscura comenzó a brillar, se había vuelto un resplandor dorado, pero su tamaño se reducía, siendo aún más pequeña de lo que era Servine.

Una vez el resplandor desapareció, una pequeña Snivy azulada con rayas doradas apareció en brazos de Takumi, al verla a los ojos en vez de ser marrones o rojos como deberían al ser un variocolor eran azules como el cielo.

- ¿Retrocedió en la línea evolutiva? – preguntó Gensei totalmente absorto. – No lo entiendo… –

- ¡¿Servine se convirtió en Snivy?! – preguntó Tsubasa, extremadamente confundida.

De pronto, un aura verde comenzó a salir de Snivy y sus ojos perdieron todo brillo existente. Se separó de su amigo y se dirigió hacía Gensei.

Se detuvo a medio camino y disparó un potente Rayo solar que sobrepasaba totalmente a los que había arrojado anteriormente con el uso de su habilidad Espesura.

- ¡Sistema de seguridad anti ataques especiales activado! – exclamó Gensei.

Del suelo comenzaron a salir pequeñas vallas una detrás de otra para frenar el Rayo solar, sólo para terminar perforadas por ello. Al darse cuenta que no servía de nada su sistema de seguridad, se tiró a un lado para esquivarlo.

El Rayo solar siguió hasta destruir la computadora principal del laboratorio.

Se detuvo al quedarse sin energía solar, por el cual salió volando como una bala hacía su objetivo.

- Iniciar protocolo de defensa. –

Unos pequeños brazos metálicos salieron de los muros paredes y techos para apresar a Snivy, la sujetaron de sus brazos, piernas y cabeza.

Con todas sus fuerzas, forcejeó y logró zafarse, una vez libre comenzó a girar creando un tornado de hojas que cortó y despedazó cada uno de los brazos metálicos.

Antes de que pudiera tocar a Gensei, un Honchkrow apareció de la nada embistiéndola con Ataque aéreo.

De la misma entrada por la cual llegaron, apareció un anciano con la apariencia de "El padrino", exceptuando que llevaba un sombrero y un bastón, detrás de él había unos hombres de gabardina con ametralladoras Shpáguina.

- Felicitaciones, han logrado lo que muy pocos han logrado… ¡Vencer pokémon oscuros! – dijo el anciano, cuando vio las caras que parecían descolocadas, a excepción de la de Junko quien parecía aterrada, se le fue su sonrisa. – ¿No saben quién soy? – preguntó desconcertado. – Mala mía, me disculpo. Soy el Capitán Rocket del Team Revolution, mucho gusto. –

El Honchkrow se puso en su hombro.

- ¿Un Capitán? ¿Aquí? – preguntó aterrada Tsubasa.

- Ryuto entre nosotros podemos contra ellos. – dijo Sakura antes de tomar una de su pokébolas.

- Me parece bien. – dijo Ryuto dándole una señal a Charizard para que se ponga frente a él.

Snivy se levantó para ver al tipo que usó a su pokémon para golpearla.

Milotic se puso frente a su entrenador para protegerlo, le quedó un mal sabor de boca el haber dejado que lo lastimaran de nuevo.

- Nada me gustaría más que atenderlos, pero tengo un vuelo que tomar. – dijo antes de chasquear sus dedos.

Honchkrow soltó una densa neblina por su boca, provocando que nadie pudiera ver nada.

- ¡Charizard! –

El mencionado batió sus alas, esparciendo la niebla hasta que desapareciera. Todos habían desaparecido, incluyendo a Gensei.

- Se fueron. – dijo el intendente molesto.


Salieron de la Base una vez que confirmaron que los pokémon de Takumi se encontraban a salvo, al salir encontraron a la policía y paramédicos corriendo por todos lados, atendiendo a los heridos y cargando a los muertos.

- Thompson-san. – llamó el intendente al verlo. – ¿Cómo están? –

- Podría decirse que bien, esos tipos con gabardina aparecieron de la nada y un borrón negro nos dejó fuera a todos, sino fuera porque se detuvo para posarse en el hombro de su dueño nunca habría sabido lo que era. – le respondió con un suspiro. – Se me olvidaba, todo el equipo de Hashimoto murió. Ni él se salvó. Aún no sabemos quien o que fue. – dijo con total cansancio.

Flashback

Una vez los refuerzos habían llegado a retirar al equipo de Thompson, el mismo se dirigió al cuarto de las cámaras de seguridad para ver lo sucedido, encontrando algo que lo horrorizó. Takumi Ketchum siendo poseído por un Ultraente, se encontraba golpeando y destrozando a cada uno de los oficiales. En un momento Hashimoto le apuntó con su arma, pero terminó siendo atacado por ácido corrosivo que le arrojó, convirtiéndolo en una masa gelatinosa en el suelo.

El lugar se convirtió en un campo de guerra, cuerpos de los oficiales y de los miembros del Team Revolution esparcidos por todos lados.

Thompson había tomado una decisión, destruir toda evidencia.

Fin del Flashback


10 pm, en el CP de Ciudad Azafrán

Los chicos decidieron hospedarse ahí después de lo acontecido, Ryuto se encontraba leyendo un libro sobre la "Gran Guerra Mundial", pero fue interrumpido al escuchar que alguien tocaba a su puerta.

- Onii-sama soy yo. –

- Adelante, está abierta. – le respondió al reconocer la voz de su hermanito.

-No creo que sea bueno que no pongas el cerrojo. – le regañó a su hermano.

- No creo que haya alguien que se quiera meter conmigo. – le respondió con una seria mirada.

Al segundo ambos comenzaron a reír.

- ¿Tiene alguna idea de lo que le pudo haber pasado a Servine, digo a Snivy? –

- Primero que nada, no seas tan formal conmigo, somos familia después de todo. Creo que Cynthia de sobre educó. – dijo con una sonrisa. – Segundo, no tengo la menor idea, pero creo saber quien podrá. –

- Estoy preocupado, desde que salimos, no ha querido comer ni con la ayuda de la enfermera Joy. –

- La única solución que encuentro es que vayas a Isla Nueva, donde vive papá. Ahí hay un gran científico que podrá ayudarla. ¿Aún recuerdas a Colress? – a lo que Takumi le respondió con un asentimiento de cabeza. – Sin duda él podrá encontrarle solución. –

- Pero no se cómo, siempre cambia de ubicación la isla –

- No te preocupes te llevaré, puedes llevar a tus amigos si quieres. –

- Muchas gracias, Onii-sama. – dijo antes de darle un abrazo, que le correspondió.

Takumi estaba por irse, pero fue detenido.

- Aún no te vayas, quiero que tengas esto. – dijo antes de otorgarle el libro que se encontraba leyendo. – Creo que es hora de que sea tuyo. –

- ¿"Gran Guerra Mundial"? – preguntó.

- Nunca se lo muestres a nadie y tampoco lo pierdas, es único en el mundo. Es un secreto familiar. – le dijo con una mirada muy seria.

- Entiendo, lo cuidaré bien. –

En la habitación de Takumi

El joven Ketchum había comenzado a leer el libro que le había regalado su hermano.

- Escrito por "Alexa". – leyó. – Hace aproximadamente 5 años, Ash Ketchum había desaparecido del mundo… -

2 horas después

- Y es así como Ash Ketchum, habiéndose manchado las manos con sangre, logró detener la "Gran Guerra Mundial", uniendo a todos los países del mundo y convirtiéndolo en el gran "Mundo Pokémon". Fin. – terminó leyendo, al leerlo quedó asombrado, ahora sabía por qué su padre tenía tantas mujeres y el por qué podía dominar el aura. Y el por qué todos lo respetan y aman. Salvó al mundo dando su vida y alma, pero todo el esfuerzo le fue retribuido.

El comenzó a recordar algo de su niñez, cuando había cumplido 7 años.

Flashback

En el Pueblo Celestic, era el séptimo cumpleaños del pequeño Takumi. Le habían hecho una gran fiesta con todos los niños del pueblo, habían venido varios entes de la Liga Pokémon de Sinnoh, todo el Alto Mando y líderes estaban presentes.

El joven Ketchum se encontraba sentado jugando con un Seviper de madera y un Ursaring de peluche.

- Gao, gao. – fingía el rugido del pokémon Hibernante. – Seviper golpea con cola veneno y Ursaring se defiende con Sustituto, pero la habilidad de Seviper es allanamiento por el cual golpea a Ursaring de todos modos. –

- Takumi. – llamó Ash.

- Ya voy. –

El pequeño se levantó y corrió hacía los brazos de su padre, quien lo alzo en un abrazo.

- Hijo se que algún día serás alguien muy importante, no sólo porque seas mi hijo sino por ser el de ella. – dijo haciendo mención a su rubia favorita, alguna vez maestra. – Y que en el futuro no tengas que pasar por lo que yo pasé, espero que todo lo que hice los libre de su destino, a tus hermanos, hermanas y a ti. – dijo antes de darle un fuerte abrazo a su hijo.

- Papá, me estas apretando. – dijo entre risas.

Fin del Flashback

- Por eso dijo todo eso. – dijo con una lágrima bajando por su mejilla. – Y aún así hay gente que quiere destruir la paz que mi padre creó. – dijo con ira. – Me aseguraré de que todo el sufrimiento por el que pasaste no se vuelva a repetir. Lo juro por mis pokémon. –

To be continued…