Pov Sugarcoat.

Tener tanto tiempo libre no planeado suele ser bastante tedioso, aunque en esta época no fue el caso, en un par de ocasiones pude salir con lemon, e incluso con sour, haber aumentado nuestro círculo de amistades ha sido bastante beneficioso, en un par de días saldría de viaje con indigo, pero antes de eso, debía arreglar un asunto.

-Así que… ¿visitaras a tu padre? – en esta ocasión, volvía a verme con sunny, habíamos decidido visitar de nuevo el establecimiento de cherry jubile, por lo que me había dicho, seguía sin verse otra vez con sour, cosa que, aunque ella no notara, parecía mermarla de algún modo. - bueno, sería un desperdicio no aprovechar que está en la ciudad, y ¿a qué se dedica?

-Es arquitecto y contratista.

-Imagino que debe viajar mucho… fue por eso que él y tu madre…

-Ya te lo había dicho, su separación fue por otros motivos. –pareció apenarse por decir eso, no la culpaba por suponer ese tipo de cosas, ni siquiera yo había sido clara con el asunto. – cómo te dije, un día te lo contare.

-Está bien, y dime ¿Cómo vas con indigo? – justo cuando hizo la pregunta nos habían traído nuestras malteadas, odiaba que me preguntaran esas cosas, pero siendo ella, no sabía cómo responderle. –puedes confiar en mí, no voy a juzgar tus gustos o preferencias. – por el calor que estaba sintiendo estoy segura de que me había sonrojado, ella no es tonta, claramente sabía que es lo que me estaba preguntando.

-¿Del mismo modo que yo no te juzgaría a ti? – la charla que habíamos tenido una semana antes aun rondaba en mi cabeza, incluso ahora me causaba un poco de conflicto.

-Lo mío aún es un misterio, ni si quiera yo estoy segura de que está pasando en mi cabeza… por eso recurrí a ti.

-Está bien, no diré mas, y respondiendo a tu pregunta, estoy bien con ella, saldremos de viaje… a esquiar. – recargo su cabeza en una de sus manos, pareciera que imaginando cosas.

-Nunca he esquiado, quizás un día lo intente, y de regreso ¿que harás? – no estaba segura a que se refería ahora, imagino que quiere segur consultándome, pero no creo poder seguir ayudándola.

-Veré en qué más puedo ayudarte, aunque dudo que sea mucho.

El resto de la tarde fue bastante normal, después de separarnos, una idea rondaba mi cabeza, pero de ser el caso, aun necesitaba un consejo, y solo una persona podría ayudarme.

Al otro día.

Decidí que la mejor hora para venir era al medio día, antes de la hora del almuerzo, de ese modo no interrumpiría su trabajo, igualmente preferí llegar en taxi y no con el chofer de mi madre, al llegar al sitio, pude ver que era un sitio completamente cercado y rodeado de bastantes vehículos pesados además de varias construcciones prefabricadas, al acercarme en una de ellas pude ver en la puerta el nombre de mi padre, estando frente a la puerta solo suspire, toque la puerta.

-Adelante. –aunque hace mucho que no lo escuchaba reconocí su voz, abrí la puerta y entre, estaba revisando varias hojas que tenía en sus manos y luego me miro para después sonreír. – ¡pero si es mi princesa! – dejo lo que tenía en sus manos y se acercó para abrazarme, y lo hizo bastante fuerte. – cómo te extrañe.

-Si… igual yo. –se separó de mi un poco para mirarme, luego puso su mano en mi cabeza y la acaricio. – has crecido un poco.

-Hace casi un año que no nos vemos, por supuesto que debía crecer. – el solo comenzó a reír.

-Claro, claro. – al momento tomo una de mis mejillas y la apretó. –mi princesa se está convirtiendo en una bella mujer, en fin… y ¿a que debo el placer de tu presencia? Porque sé que viniste aquí y no a mi departamento por algo en especial. –esta era una de las cosas en las que era parecido a mi madre, nada se le escapaba, a pesar de tener un carácter tan opuesto.

-¿Soy muy obvia? – miro su reloj.

-Llegaste justo a la hora del almuerzo… ¿te gusta la comida china?

Cuando llegue solo había notado un par de establecimientos de comida, pero después de una caminata mi padre me mostro que había aún más de los que imagine, incluido en el que ahora nos encontrábamos, ya ocupando una mesa.

-Entonces ¿en que puedo ayudarte? – el "actualizarse" no formaba parte de las conversaciones, ya que de vez en cuando charlábamos por teléfono, así que, en esta ocasión, creo que debía ser directa… o no.

-Bien… esto es algo… un poco personal. –levanto una ceja, incluso pareció querer decir algo, pero se arrepintió. –y si, no es algo de… eso, es mas de otro tipo de asuntos. – mostro lo que supuse era una sonrisa burlona.

-…oooooh, es un asunto romántico. – y ese tono burlón lo hacía peor. – sabes, eso no me pone tan feliz, que alguien quiera acercarse a mi princesa, mmmm no, eso no me parece tan bien. – me equivoque, ese falso tono molesto fue peor.

-Como sea, tú tienes más… conocimiento de estas cosas, además. – el comenzó a reír y a negar con la cabeza.

-Tu madre ya conoció a este alguien y no le agrada ¿cierto? – solo pude suspirar, era obvio que supiera como piensa mi madre.

-El asunto es…

-Creo que ya se dé que se trata. –por fin trajeron nuestra orden y el comenzó a comer. –esta persona de la que hablamos y tú, ya tienen un tiempo saliendo ¿verdad? –creo que mi reacción fue suficiente para que supiera que acertó. –y si estas aquí es para decirme que su relación es un hecho… ¿tu madre lo sabe? – hasta ese punto acertó, lo último…

-Aun no es algo "oficial"

-¿Enserio? ¿no te lo ha pedido? ¿hace cuánto que salen? – era muy vergonzoso que él me estuviera haciendo estas preguntas, pero sé que de hacer esto con mi madre muy probablemente su reacción sería muy mala.

-Hace un tiempo y… - no estaba segura de decirle esto. – alguna vez me lo pidió… hacer formal nuestra relación. – una vez más levanto su ceja.

-¿Le dijiste que no?

-No le di una respuesta. – de haber tenido un bocado en la boca seguro lo habría recibido en la cara por la carcajada que soltó.

-jajajajaja aaaah… eres cruel. –cuando escuché eso sentí una puñalada en el pecho. –dame un segundo… ufff ahora, no le diste una respuesta… y… aun así siguen saliendo… eso es un poco triste. –cuando pensaba en eso, realmente me hacía sentir como una piltrafa, indigo realmente lo había intentado, y yo no le di una respuesta, y eso no era lo peor.

-Lo peor es que lo volvió a intentar…

-Y de nuevo no respondiste… - por fin dejo los cubiertos de lado se enderezo en su lugar y se cruzó de brazos, para después ponerse pensativo.

-Vine a pedir tu consejo… mama solía decir que eras un "conquistador" así que quien mejor para aconsejarme sobre esto. – su expresión no cambia, hasta que por fin se volvió a poner cómodo con una sonrisa.

-Es una chica ¿cierto?

-¿COMO ES QUE… porque lo dices? -¿Cómo lo supo, COMO LO SUPO?

-Bueno, cuando un hombre hace una estupidez, es porque es un hombre, pero cuando alguien hace la misma estupidez dos veces, generalmente es por una mujer. – bueno… el sabe más sobre estas cosas, pero… ¿esto? – así que… se bien que no eres hombre. – solo hice aun lado el plato de comida que no había tocado y puse mi cabeza sobre la mesa para después cubrirla con mis brazos. –sea cual sea el caso, temo decirte que no volverá a pedírtelo. – levante la mirada ¿no volverá a pedírmelo? – no importa si es hombre o mujer, para ella, puede o no que ya sea oficial, aún están saliendo, pero también podría pensar que… no quiero sonar negativo, pero podría pensar que en algún momento podrías dejarla o cambiarla por alguien más. - ¿podría indigo pensar así? No lo creo ¿o sí?

-No había pensado en eso. – tomo un pedazo de algo y me lo arrojo a la frente.

-Lo mejor que puedo decirte es que, disfrutes su compañía, hazla sentir a gusto, solo y ¡solo! Si es la indicada para ti, quizás nunca necesiten una confirmación, pero si ella ya hizo el esfuerzo, sería bueno que le mostraras que su esfuerzo bien valió la pena.

Esta visita fue muy reveladora, mi madre siempre mencionaba que en su juventud ese aspecto conquistador era una molestia, pero igual aceptaba que ese mismo aspecto le había generado una especie de conocimiento, era algo extraño cuando lo mencionaba, pero creo que ahora lo entendía, ahora, solo tenía un asunto más que tratar, pero con esta charla, creo que ahora tengo muy claras las cosas.

Fin Pov Sugar.

Pov Indigo zap.

Todo estaba listo, solo era cuestión de horas para irnos, y una de las formas que tenía para distraerme era darle una segunda revisión al equipaje… por sugerencia de nana.

-Sigo pensando que debería acompañarlas. –desde que le dije a mi padre y a ella sobre este viaje ambos insistieron que no era algo que un par de jovencitas debían de hacer sin supervisión.

-es un centro de esquí, no es como si hubiera bares clandestinos o cosas así. – la mirada que puso me dio a entender que quizás yo no sé tanto de esos lugares como creí. –oooook, igual mi intención es que nos la pasemos muy bien, esquí, paseos por la nieve, compartir chocolate caliente frente a una chimenea, ya sabes. – ahora su cara era de extrañeza o algo parecido, para después sonreír.

-Lo que acabas de describir suena muy…como sea, creo que realmente tienes todo planeado, y creo que con eso me has convencido… un poco. – terminamos la revisión y pusimos todo en un par de maletas. – y ahora, te preparare la cena, ve a darte un baño y te avisare para que bajes. – fue hacia la puerta y coloco ambas maletas junto a la puerta.

Después de tanto buscar y acomodar cosas, bien me hacía falta un baño, lo cual hice, no me tomo tanto, incluso al terminar ya me había puesto mi ropa para dormir, antes de bajar, le di una rápida revisión a mi teléfono, por si habría llegado algún mensaje… nada, cuando baje la cena ya estaba servida, muy ligera, según nana para que pueda dormir bien según dijo, cuando termine regrese a mi habitación y revise esta vez la computadora, a la única que vi conectada fue a sour, por un segundo me llego a la cabeza una idea, casi no nos habíamos visto y tenía un poco de curiosidad por saber algo, así que llame a sour.

-Buenas noches indigo. –se veía cansada, supongo que habría estado entrenando como solía decirnos.

-¡Hey! ¿Cómo has estado? – no la veía muy animada, imagino que desde lo de navidad aún estaba algo desanimada.

-Bien… ya sabes, vacaciones, practicas, diversión, ya sabes. – seeee y ese tono me confirmaba las cosas.

-Si… bueno, quería yo saldré de viaje mañana con sugar… iremos a esquiar ¿quieres que te traiga algún recuerdo? – se puso a pensar.

-No estoy segura de que tipo de cosas haya a donde irán, así que cualquier cosa estará bien.

-Genial, y dime ¿has visto a lemon o… a sunny? – solo levanto una ceja, y después se levantó de su asiento para después alejarse, eso fue un poco raro, después de cerca de un minuto volvió a sentarse, ¿acaso se había mojado la cara?

-Perdón ¿que me decías?

-Pues… eso ¿has salido con ellas? O ¿las has visto? – solo suspiro y no parecía que tuviera intenciones de responder. – sugar me dijo lo que paso… - esta vez lanzo un bufido y luego puso una mano en su frente.

-No he hablado con ninguna de las dos, y la verdad, no tengo cara para ver a sunny. – no sabía si estaba enojada, triste, o que. – no quiero hablar de eso ¿sí? – mi idea era preguntarle porque había hecho eso, pero ya me dejo en claro que no dirá nada.

-De acuerdo, pero si quieres un consejo de alguien que sabe de esas cosas, aquí estoy. – levanto una ceja, y luego corto la llamada, por más que lo pensaba, me parecía igual a mi vieja situación con sugar, pero también era muy diferente, no valía la pena romperme la cabeza con esto, ya tenía otras cosas en que pensar como para agregarle esto, solo ellas podrían resolver esto… o no, igual, cuando nos volvamos a ver, esto podría ya estar resuelto.

A la mañana siguiente.

Eso de levantarse tan temprano es bastante molesto, aun no salía el sol, pero es más practico siendo un viaje tan largo, además de que debía ser en tren.

-Seguramente su madre debe estar aun en casa. – hasta que nana lo menciono no lo había considerado.

-Bueno, hubiera sido una muy desagradable sorpresa encontrarla. – ella comenzó a reír, hasta donde sabia, ella y su madre tenían un trato bastante cortes, a diferencia de mí, después de unos minutos llegamos a su casa, solo había un par de luces encendidas, llegamos a la entrada y baje del auto para tocar su timbre.

-Buenos días. – y para mi mala suerte, la mujer fue quien abrió, lo curioso es que ya estaba muy bien arreglada, pero supongo que de aquí se iría a trabajar.

-Buenos días… - hice un esfuerzo por poner una cara alegre. – supongo que sugar ya está lista.

-Estoy lista. – como salvándome de la situación sugar salió cargando una maleta y una mochila al hombro.

-Te ayudo. – tome ambas y las lleve al auto, nana se acercó a saludar a la madre de sugar mientras nosotras íbamos al auto.

-Te vez descansada, dormiste temprano, veo que te estás haciendo de buenos hábitos. – después de poner su equipaje en la cajuela me acerqué a una de las puertas traseras y le abrí. – eres muy amable. – después de que entrara lo hice yo, ahí esperamos a nana, que después de un minuto ya venía al auto, desde mi lugar pude ver a la madre de sugar que de un lado de la puerta saco un frasco y me lo mostro con una extraña sonrisa, para después dar un paso atrás y cerrar la puerta.

-Como la odio.

-¿Dijiste algo? – seguramente me escucho bien, pero dudo que quiera ponerme tan evidencia frente a nana, solo suspire y me recargue en mi lugar.

El viaje a la estación fue bastante tranquilo, nana solo le preguntaba a sugar lo habitual, la escuela, el que hacía en estos días sin escuela, cosas así, hasta que por fin llegamos, nos acompañó hasta los andenes para despedirse.

-Recuerda llamar cuando lleguen, y también si pasa algo malo.

-Si si, lo sé, no te preocupes. – me dio un abrazo que correspondí, y después hizo lo mismo con sugar.

-Cuídala bien por favor. – sugar sonrió al escuchar eso, después solo subimos al tren y buscamos nuestros asientos.

-¿lista para unos días de diversión y descanso? – se puso cómoda en su asiento y miro por la ventana.

-Si, creo que si.

Fin Pov indigo.

Pov Sugarcoat.

Hacía mucho que no viaja en tren, en otra época esto no habría sido destacable, pero este es de esos momentos a solas que rara vez tenemos, y de las pocas acciones que podía hacer, era viajar recargada en ella, mientras me abraza, no quería admitirlo, pero al igual que indigo, disfrutaba esta comodidad, y conforme avanzábamos, el frio era cada vez más considerable, lo cual, en lugar de ser un inconveniente, solo hacía más cómodo nuestro viaje, así que solo nos cubrimos con una manta, pero como todo en nuestra "realidad" esta comodidad debía terminar… por ahora, habíamos llegado a nuestro destino después de un par de horas.

-Ya llegamos. – su tono burlón era un indicativo de que quería bromear conmigo, especialmente porque igual que ella, no quería moverme de esta agradable posición.

-Solo bajemos y vayamos a la posada. – a regañadientes me levante, tomando la manta y regresándola a mi maleta, ambas recogimos nuestro equipaje y fuimos a la puerta de salida, ya envueltas en nuestras chamarras y bufandas, ya en la estación vimos que estaba algo concurrida, algún llegando igual que nosotras, otros menos abordando para irse.

Al salir no tuvimos problema en encontrar taxi, del mismo modo tampoco tardamos en llegar, fuimos directo a la recepción, donde el encargado solo se nos quedó mirando un poco extrañado.

-Buenas tardes buen señor, reservación de indigo zap y compañía. –el sujeto pareció buscar a alguien detrás de nosotras, imagino que a algún adulto que nos acompañara.

-Nosotras somos nuestra propia supervisión. – ahora el hombre se me quedo mirando a mí, luego en su computadora reviso algo, y pareció encontrar lo que buscaba.

-Señorita zap… su… habitación esta lista, permítame un segundo. – toco su campanilla y un botones llego a donde estábamos. – llévelas a su habitación por favor. –le entrego una tarjeta, notamos que el tipo quizás tendría solo un par de años más que nosotras, pero algo más notorio fue como me lanzo una mirada de coqueteo.

-Por aquí señoritas. – el tono que utilizo, y el dirigirse a mí y no a índigo dejaba muy en claro que quería coquetearme… vaya perdedor. – así que ¿cuánto tiempo se quedaran? ¿Vienen con alguien más? ¿tienes planes para más tarde? – eso ultimo lo susurro, al bajar una de las maletas de indigo, saco la tarjeta y abrió la puerta de nuestra habitación, creo que era un buen momento para ponerlo en su sitio, y no solo eso, resolver mi otro asunto pendiente.

-Lo siento, pero por precaución no saldría con un desconocido, y de hacerlo, no lo haría con un don nadie que claramente no respeta el hecho de que está hablando con una señorita que está en un viaje de descanso con su pareja sentimental, y si, tengo planes para esta tarde… con ella. – indigo que ya estaba en la puerta solo tenía la boca abierta, enseguida la cerro y me tomo por los hombros y me guio hacia la habitación para después regresar a la puerta donde el botones se quedó congelado.

-Gracias por traer nuestras cosas. – tomo el resto del equipaje y lo metió por la puerta. – y aquí está tu propina. – y sin decir más solo empujo la puerta con un par de dedos y esta se cerró lentamente con un sonido leve, ella seguía de espaldas a la puerta, escuche que sollozo un poco, luego suspiro y limpio lo que seguro era una lagrima, luego volteo a mirarme.

-Realmente no hice un plan para decirlo, pero… creo que el primer paso era dejar muy claro lo que somos… una pareja.

-Está bien para mi… muy muy bien. – se me acerco y me abrazo, y yo hice lo mismo. – ¿se lo decimos a las demás cuando regresemos? – era justo, pero primero lo primero.

-Primero se lo diremos a mi madre.

-Acabas de arruinar el momento.

Fin Pov sugar.

Pov Indigo zap.

Que mejor manera de empezar este viaje con algo así, no me imagine a sugar diciendo algo así, a un tipo que le coqueteaba, ponerlo así en su lugar, decirle que… somos pareja, lo intente un par de veces y nunca me dio una respuesta ¿habría sido por el lugar? ¿el momento? No sabía si algún día lo podríamos dejar así de claro, o si pasaríamos años ocultándolo, no me habría importado, pero no sabía cómo era para sugar, pero ahora veo que realmente quiere demostrarlo a todos a nuestro alrededor.

-¿Qué haremos primero? - había pasado una hora desde eso, ya habíamos desempacado, y cada una había elegido una cama, ella revisaba un folleto desde la misma. – no visitaremos las aguas termales… es fácil enfermase después de usarlas en lugares como este. –supongo que tenía razón, igual me hubiera gustado ir.

-¿Qué te parece un poco de turismo por el lugar? – dejo el folleto y se levantó, para tomar su chamarra y su bufanda, y yo tome las mías, salimos de la habitación y caminamos por los pasillos.

-¿Te importa si te tomo del brazo? – ahora me pregunto ¿estará practicando para hacerlo frente a quienes si nos conocen? Puede ser, como sea, yo iba a aprovecharlo, le extendí el brazo para que lo tomara.

Esta era la primera vez que estábamos así, caminado por los pasillos del hotel, del mismo modo cuando salimos del mismo, veíamos los establecimientos, todo esto, juntas, sujetas del brazo, y a nadie pareciera importarle, no éramos el centro de atención de ninguna forma.

-Sabes, podríamos revisar que recuerdos ay y así no nos romperemos la cabeza buscándolos después. – sugar lo pensó un segundo.

-Es una buena idea, pero no compraremos nada aún. – así estuvimos parte del día, visitando tiendas y planeando que haríamos mañana, pero tanto caminar ya nos había causado algo de hambre.

-comamos algo… ahí. – señale la fachada de lo que parecía ser un restaurante, entramos en el lugar por lo que se veía, era un sitio familiar, se notaba un muy buen ambiente, después de observar un poco una mesera se nos acercó. parecía casi de nuestra edad… eso es un poco curioso.

-¿Mesa para 2? ¿cerca de alguna ventana? ¿Alguna preferencia en especial? – era curioso que nos preguntaran algo así, y yo no sabía que decir, así que mire a sugar para ver si sugería algo.

-Junto a alguna de las ventanas está bien. – la chica reviso una Tablet que tenía en sus manos.

¿Estaría bien en la segunda planta? – mire a sugar y ella asintió. –la chica nos guio hasta nuestro lugar, el cual tenía una muy buena vista de todo el paisaje nevado. – Aquí está la carta, el especial de hoy es Solomon Grundy, que consiste en arenque servido con cebolla, crema aria y crackers.

-Nunca he probado el arenque ¿que opinas sugar?

Tampoco yo, sería interesante probar algo nuevo… una orden por favor. – ya tomando la orden la chica se fue.

-Es un poco raro… supongo que aquí si es temporada vacacional. – sugar se me quedo mirando, y luego miro todo el lugar. – nosotras solo tenemos estas vacaciones porque cinch está de viaje, pero aquí parece que tienen ese privilegio.

-Dudo que sea un privilegio para ellos, aquí los chicos deben trabajar durante sus vacaciones. – me pregunto si en algún momento tendría que buscarme un trabajo, sería interesante, aunque no me imagino que sugar lo hiciera.

-Debe ser bastante estresante trabajar en vacaciones, y luego regresar a la escuela. – por un momento pareció pensar, imagino que lo mismo que yo, pero la interrumpió la mesera que traía nuestro platillo, en un plato algo pequeño.

-Si necesitan algo más avísenme. – se alejó y nosotras miramos el platillo, ambas tomamos nuestros tenedores y tomamos cada una uno de los peces, nos miramos y probamos, no es lo que me imaginaba.

-Debe ser la combinación de ingredientes. – me le quede mirando ¿significaba que no le gustos? Eso espero, porque a mí tampoco me gusto, preferí tomar el plato y terminármelo yo, al menos los panecillos que venían estaban buenos.

-Podríamos pedir otra cosa. – tomé el menú y le di una revisada rápida. – Vaya, aquí tienen pastel de carne. –sugar de nuevo se me quedo mirando. – sé que nunca lo has probado, así que. – le hice una seña a la mesera quien de nuevo fue hasta nuestro sitio, tomo la orden y se fue de nuevo. – tú puedes elegir el postre. – sonrió, tomo una servilleta y me limpio la boca.

-Me parece bien.

Como pocas veces hemos tenido oportunidad, solo charlamos, de cosas seguramente mundanas, y detalles de la escuela, las competencias pasadas, las que vendrán, etc., el pastel de carne fue muy diferente, incluso a sugar pareció gustarle, después de la comida pidió como postre galletas de menta, nunca las había probado, pero estuvieron bastante bien, luego de eso salimos del lugar, ya estaba atardeciendo y con el paisaje nevado se veía increíble. Creo que el esquí lo dejaríamos para mañana, ahora solo nos detuvimos en el estacionamiento del hotel, que más parecía un mirador por la vista, miré a sugar y me dije… ¿Por qué no? Pase mi brazo por sus hombros.

-¿Estás a gusto así? – solo recargo su cabeza.

-Y mucho.

Este día fue bastante bueno, para el inicio raro que tuvimos, termino mucho mejor de lo que imagine, espero que mañana sea igual, y si es posible mejor.

Fin Pov indigo.

Pov Sugarcoat.

Hubo algo que no pensé hasta este momento, este no solo era nuestro primer viaje fuera, era nuestro primer viaje solas, quizás fue la emoción, pero hasta que entramos a nuestra habitación, ya entrada la noche recordé ese detalle, ambas, durmiendo en la misma habitación.

-Estas pensando cosas raras ¿verdad? – puso su mano en mi hombro, yo solo miraba ambas camas con los brazos cruzados. – están separadas, no pasa nada… pero si quieres juntarlas.

-Aún es temprano para dormir. – voltee a mirarla, aunque trato de sonreír, pude ver que también estaba considerando este detalle también.

-Podriamos ver una película, pedir algo para cenar aquí, y ver una película.

-Repetiste lo de la película. – ahora si era notorio su nerviosismo, así que lo único que se me ocurrio hacer fue tomar su mano. – pidamos pizza y ya veremos que película tienen en su catálogo.

Pareció tranquilizarse un poco, fue al teléfono e hizo la orden, mientras llegaba nuestro pedido yo fui a darme un baño, esto también me puso un poco nerviosa, pero luego lo pensé bien, indigo no es una mirona ni nada parecido así que, todo lo hice sin ningún retraso, terminé relativamente rápido, me puse mi pijama y salí aun secando mi cabello, indigo ya había juntado las camas.

-Ahora voy yo, pedí hawaiana. – bueno, era aceptable, me senté sobre una de las camas y encendí el televisor, al revisar el catalogo muchas de las películas eran para publico mayor, o para "adolescentes", seguramente muchas de estas eran del agrado de indigo, aunque no mucho del mío, aunque era interesante que hubiera también documentales.

-¡Estoy lista! ¿aún no llegan? – eso fue muy rápido, aunque un poco conveniente.

-Aun no, mientras esperamos ¿podrías cepillar mi cabello? – pareció pensarlo, suspiro y se sentó junto a mí, le di el cepillo que tenía y comenzó.

-Esto es muy raro, nunca le he cepillado el cabello a nadie. – no dije nada, solo la deje hacerlo, lo hacía bien para no haberlo hecho antes, era una sensación agradable, y por eso era inevitable que la interrumpieran, tocaron a la puerta.

-¡Servicio a la habitación!

-Ya vuelvo. – indigo fue a la puerta, y yo solo elegí algo en la televisión, ella llego con un carrito donde venia la pizza y una botella grande de refresco. – todo listo ¿ya elegiste algo interesante?

-Algo que quizás te guste.

-¿naves espaciales? ¡genial!

Fue curioso, una cena tranquila, acurrucadas en la cama viendo un documental que, aunque era solo para complacerme un poco, pareció gustarle a indigo, aunque por el paseo, y la comida, además de la comodidad, el sueño la venció, creía que este asunto de dormir juntas sería un problema, pero ahora, era algo muy agradable, me moví lo suficiente para no despertarla y cubrirnos a ambas con la manta, no pude evitar contemplarla, es gracioso, no era como lo pintaban las películas, solo me volví a acurrucar con ella, a esperar que el sueño me venciera también.

A la mañana siguiente.

El despertar fue agradable, aunque por la posición termine un poco adolorida, falta de costumbre supongo, nunca había dormido acompañada, volví a mirar a indigo y está ya estaba despierta.

-Buenos días dormilona. –tenía recargada su cabeza en una mano, sé que me sonroje, acerco su otra mano a mi rostro y toco mi nariz con el dedo índice.

-Hoy dormiremos separadas.

-Aguafiestas.

Un rato después.

-El desayuno estuvo bien… - estire un poco mis brazos y mire a indigo, quien aún se veía un poco molesta. – te lo dije, es para no volver a despertar adolorida.

-Claro claro, como sea ¿lista para el esquí? – fuimos en dirección a la colina, donde estaba el centro de esquí, había menos gente de lo que me imagine, eso era bueno, en la recepción nos atendieron bastante rápido, aunque igual que en el hotel, parecieron buscar a un adulto que nos acompañara.

-Ahora considero que hubiera sido bueno traer a nana. – ya teníamos los esquís y el equipo de protección y nos dirigimos a la colina, esta era una de las pocas actividades que teníamos en común, en distintos lugares, pero ambas habíamos esquiado antes, no estoy muy segura si las demás habrían hecho esto, posiblemente lemon si, pero tendríamos que preguntarles después a las demás.

-Pero que están viendo mis ojos, un par de bellezas. – no quise voltear a mirar, un tipo llego esquiando hasta donde estábamos. – ¿vienen solas?

-Nos hacemos mutua compañía. – una vez más sugar me tomo del brazo.

-Así es… adiós… -comencé a agitar mi mano, pero el tipo solo sonrió.

-Oooooh, entiendo, eso lo hace más sexi. –sugar se soltó de mí y se acercó al tipo, lo miro de arriba abajo y luego regreso conmigo.

-Vámonos indigo… este payaso se va a quedar aquí. – me le quede viendo al tipo, que claramente es mayor a nosotras y luego me aleje junto con sugar, en casa este tipo de cosas no nos había pasado, lo cual era muy extraño. – lo hacen porque nos ven juntas. – siempre parece que lee mi mente.

-¿Solo porque nos ven juntas? Eso es extraño, en casa nunca ha pasado esto.

-En casa nunca estamos tomadas del brazo, ni hacemos demostraciones de nuestra relación… quizás cuando alguien lo note ahí, comenzaran a hacer lo mismo.

-Tendré que marcar muy bien mi territorio. – ella comenzó a reír, al fin llegamos al tele esquí y comenzamos en ascenso a la sima de la colina, una vez más sugar se recargo en mí, mientras más subíamos más frio se sentía, pero eso una vez más, hacia agradable el paseo.

Por un rato estuvimos subiendo y bajando por la colina, en muchas ocasiones, lidiábamos con más y más tipos que, en su mayoría le coqueteaban a sugar, aunque ella se podía defender sola, eso, aunque era una buena ventaja, me hacía sentir un poco inútil, una vez más, la tarde llego, y por fin regresamos al hotel, cuando entramos, me di cuenta de la cantidad exagerada de nieve que teníamos encima, no solo nieve, caían delgadas capas de hielo de algunas partes de la ropa.

-Creo que habrá que dejar estas chamarras a secar. – seguí a sugar hasta nuestra habitación, dejamos las chamarras y tomamos unos abrigos más ligeros, y volvimos al lobby, de ahí fuimos a un ala del hotel que ambas habíamos visto en los folletos, un gran salón con muchos sillones, y en el fondo, una chimenea, no había tantos lugares ocupados, así que nos fuimos hasta uno que estaba cerca de la chimenea, junto a nosotras había un perchero, donde dejamos nuestros abrigos.

- esto se ve mejor de lo que pensé.

-Siéntate. – la mire y me señalo el sillón. – hazlo. – no tenía caso protestar, así que lo hice.

-Listo… ¿y ahora? – sin aviso, ella se acomodó sobre mis piernas y se recargo en mí, no habíamos notado que una empleada del hotel estaba frente a nosotras, un poco sonrojada y con una cara de sorpresa muy rara. - ammm ¿sí?

-Perdón ¿quieren pedir algo de beber? – mire a mi alrededor, y las pocas personas ahí parecían beber café o chocolate.

-Chocolate para ambas, gracias. – sugar volvió a ganarme las palabras, la chica tomo nuestra orden y se retiró.

-Después de un dia frio, creo que un chocolate caliente nos viene muy bien. – no tardó mucho en regresar con una charola con ambas tazas y un pequeño recipiente con malvaviscos. – este sitio tiene todo. – la chica se nos quedó mirando de nuevo, con curiosidad esta vez, luego sacudió la cabeza y se retiró.

-Me está gustando esta manera de marcar mi territorio. – no puede evitar reir un poco, creo que esta es una buena forma de hacerlo, sin discutir con nadie, ni dar explicaciones, abrace a sugar y solo mirábamos el fuego, no decíamos absolutamente nada, definitivamente, esto nos hacía falta, no estoy segura de cómo serán las cosas una vez que regresemos a casa, seguramente serán complicadas, pero que importa, este momento nadie me lo va a quitar, absolutamente nadie.