ununununununununununununu
JUNTOS EN ESTO
Hace horas que te buscamos, pero eres un ninja, sabes ocultarte. De los cuatro, eres el mejor como ninja. Aunque no quiera reconocerlo, eres el mejor. Ya eres un maestro en el arte del sigilo y en dar una muerte rápida y sin dolor. Tú eres el perfecto asesino: un chico, un niño aún, que sabe cómo matar sin que, el condenado a dejar de existir, tenga la más remota idea que vas por su vida. Tú bien podrías llamarte La Muerte Silenciosa. Pero hay algo que te impide ensuciar tus katanas con sangre: tu buen corazón. Sensei lo ha dicho varias veces, que posees un corazón bueno. No sólo eres fuerte, también noble, pero Sensei nunca ha dicho que tu corazón fuera tan frágil.
-Frágil…o cursi. Cursi. ¡Eso es lo que eres! ¡Un cursi! Tú fuiste el primero en pensar que somos familia. Tú eres quien se preocupa por cuidarnos y eso que somos ninjas. Tú eres el que le dice papá a Sensei más veces y seguido que cualquiera de nosotros. Tú eres el que nos sigue arropando después de quedamos dormidos. Tú eres el que nos deja todavía dormirnos contigo por cualquier tontería. Hasta nos preparas té o leche cuando no podemos dormir. ¡Sólo falta que nos cantes una canción de cuna!… Una canción de cuna…
Ahora recuerdo que… cuando éramos muy chicos, nos cantabas cuando Sensei tardaba en regresar de traernos comida. Estábamos más cansados que hambrientos, pero aún así, no podíamos conciliar el sueño, y tú nos cantabas una canción de cuna para que durmiéramos tranquilos. Pero era una canción diferente, no era la que Sensei nos cantaba. Jamás supe de dónde la aprendiste, pero me gustaba mucho. Cantabas muy bonito.
-No la recuerdo. Me gustaría poder acordarme. Tal vez si la cantara… tal vez la escucharías y te ayudaría a salir del infierno al que te he mandado.
Ya no sé dónde más buscar. Sólo aguardo en este edificio cualquier noticia de los otros. Espero cualquier noticia en este frío viento que no ha dejado de soplar. Sopla… más bien parece que canta, pero no como lo hacías tú.
El viento canta. No, no canta, creo que la música viene de algún piso. Algún inquilino que le ha subido todo el volumen a su estéreo.
(In this together, Apoptygma Berzerk)
Should've seen this coming
Debería haberlo visto venir
Should've known this
Debería haberlo sabido
Shouldn't have let it happen
No debería haber dejado que pasara
.
My mistake, alright
Mi error, bien.
Stuck again doing my thing
Atrapado de nuevo en mis cosas
Too alike yet far apart
Demasiado parecidos pero muy distantes
.
What felt so good once
Lo que se sentía tan bien una vez
is breaking me
me está rompiendo
And tearing us apart again
y nos desgarra de nuevo
.
Don't you see?
¿No ves?
We're in this together
Estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
.
Don't you see?
¿No ves?
We're in this together
Estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
.
I know it's self-inflicted
Sé que esto es auto infligirse
We're way too desperate
Estamos demasiado desesperados
Way too addicted
Demasiado adictos
.
But I can't help the way I feel
Pero no puedo evitar lo que siento
I know it's time to be strong
Sé que es el momento de ser fuerte
Now when all hope is gone
Ahora cuando ya no hay esperanza
.
And when what felt so good once
Y cuando lo que se sentía tan bien, una vez
Is breaking me
me está rompiendo
And tearing us apart again
y nos desgarra de nuevo
.
Don't you see?
¿No ves?
We're in this together
Estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
.
Don't you see?
¿No ves?
We're in this together
Estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
.
And in your troubled eyes I see
Y en tus ojos problemáticos veo
Someone who carried me somehow
a alguien que me llevó de alguna manera
Like footprints in the sand
como huellas en la arena
.
You've been behind me all along
Tú has estado atrás de mí todo el tiempo
We got it wrong from the start
Lo hicimos mal desde el principio
Now it's you and me
Ahora somos tú y yo
Let's hit it on
Vamos a lograrlo
.
Don't you see it's you and me against the world?
¿No ves que somos tú y yo contra el mundo?
´cause we're in this together...
Porque estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
.
Don't you see?
¿No ves?
We're in this together
Estamos juntos en esto
You and me
Tú y yo
One on one forever
Uno a uno para siempre
-Juntos en esto… Es raro. Es como si tú hubieras cantado. Parecía que eras tú quien me estaba dando otro sermón. Estamos juntos en esto. Más bien, eres él único que está en esto: Eres el único que toma en serio el Bushido. Eres el único que obedece a Sensei como el niño bueno que sigues siendo. Eres el único que todavía se preocupa por sus hermanos, aunque ya estemos grandecitos para tener niñera. Eres…
Me pongo de pie porque creo escucharte, y no es la canción; ya terminó. No parece que estés lejos. Tal vez es el viento que ahora me deja oírte. Pongo atención, tratando de ubicarte. Y lo que oigo es… tu llanto.
-Leo, estás… llorando.
No recuerdo ni una vez que hayas llorado. Ni de niño. A mí siempre me cachabas llorando, porque no me salía un ejercicio, por una reprimenda, o por una pesadilla. Por más que trataba que nadie me viera o me oyera llorar, tú lo hacías, y me resistía a que me abrazaras, pero siempre cedía. Era muy reconfortante saber que te tenía a mi lado, no importaba lo feo que hubiera sido la pesadilla.
Antes todo era tan fácil: jugábamos, hacíamos bromas, reñíamos, pero nos contentábamos. ¿Por qué cambió todo eso?
-Me dirías: hemos crecido.
Hace tanto de eso… Pareciera que fue en otra vida.
-Y es en ésta, donde te hecho pasar un verdadero tormento.
No lo pienso más, y echo a correr. Me dejo guiar por sus sollozos. ¿Cómo puede el viento traerme tu dolor hasta mí? O será que tengo buen oído. No importa. Corro como si el mismísimo Lucifer estuviera pisándome los talones. Viene por mi alma, aunque a lo mejor ya la tiene; después de arrancarle las alas a un ángel, merezco el infierno. Yo soy el que ha cambiado, Leo, no tú. Tú sigues siendo un niño. Tú no has cambiado porque, desde niño, no has hecho otra cosa más que obedecer a Sensei, regirte por el Bushido y cuidar de tu familia. Así has sido siempre porque Sensei te lo ha impuesto. Sin quererlo, te obligo a comportarte como un adulto cuando era muy pequeño, y no has tenido tanta oportunidad ni libertad de crecer como los demás. Incluso tu miedo lo tuviste que enfrentar como adulto: sin que nadie lo supiera por ser vergonzoso y bajo una terrible presión. Todavía eres un niño, Leo. Eres muy vulnerable.
Ya no sopla el viento, pero he llegado al parque. Me interno. Es una noche sin Luna, pero ya he venido a esta parte, así que sé por dónde ando, y de suerte, escucho de nuevo a Leo. Está cerca del lago. Estaba más lejos de lo que creí, pero ya he dado con él. Me acerco con cautela, pensando en cómo disculparme, aunque creo que no me costará mucho. Leo perdona fácilmente, a veces creo que demasiado fácil. Lo que me va a costar caro será verlo destrozado. ¿Cómo podré colocar de nuevo las piezas en su lugar? ¿Cómo podré curar esa herida? Lo encuentro en el suelo, arrodillado, como si estuviera pidiendo perdón. ¡Yo soy el que debe pedir perdón! Pero es él quien está cumpliendo penitencia. ¡¿Por qué cree que siempre es su culpa?! Más que ponerme triste por mi hermano, por verlo tan abatido, me enojo. Me enojo con él porque, en vez de reclamarme por lo que dije, seguro estuvo culpándose porque debió ser él el que hizo algo para que yo le dijera lo que le dije. Ya sin preocuparme si pudiera espantarlo por mi repentina presencia, me acerco. Ni pienso en el mal que le hice, sino en el coraje que tengo porque se echa la culpa de todo. Me arrodillo a su lado y lo tomo por los hombros, intentando que me vea.
-Leo…- le digo con toda la calma que puedo, pero no me mira -deja ya de llorar. Tú no hiciste nada para que yo te hablara como lo hice. Perdóname. Perdóname, hermano.- lo abrazo con fuerza -Soy un idiota por haberte dicho las cosas que te dije. Sabes de sobra que nunca pienso lo que digo, pero tampoco debiste creerme.
No me dice nada, no me reclama, no me grita, no reacciona, sólo sigue desahogándose. Debo esperar a que se calme. Nunca lo oí llorar, ni menos visto, ni siquiera cuando se perdió nuestro Sensei después del encuentro con nuestro descabezado enemigo. Ahora creo que jamás lo había hecho. Nunca en su vida ha derramado ni una lágrima.
Ahora es cuando puedes hacerlo, porque has recibido un golpe del que nadie se pone de pie.
ununununununununununununug
