.

Disclaimer: Las TORTUGAS NINJA no me pertenecen, es mi corazón el que le pertenece a Leo, desde siempre, por siempre y para siempre. Y ni gano dinero por escribir este fic, salvo sus invaluables reviews.

-:-:-:-:-

EL HUÉSPED

13. Ayudar o no ayudar, esa es la cuestión

Sí. La vida está llena de decepciones. Por más que te esfuerzas, por más que le echas ganas, las cosas que planeas, raras veces resultan bien, consiguiendo que las decepciones superan en número a los logros. Lo has comprobado una y otra vez; pero lo superabas rápidamente con el apoyo de tu familia, sin ellos, hace mucho tiempo que hubieras renunciado a seguir intentándolo… sin embargo…

Sin embargo, esta noche, por tu culpa ibas a perder lo que aprecias más que a tu propia vida.

-¡Sí Leo! ¡Fue tu culpa! ¡Pero mi opinión nunca cuenta! ¡Yo no estaba de acuerdo en involucrarnos en problemas de humanos! ¡Pero ahí vas! ¡Y nos arrastras contigo! ¡Sí, llegaste a tiempo! ¿Pero y si no? ¿Y si una de esas cosas hubiera atrapado a Miguel?

Sigues intentando cumplir con tu honor como guerrero. Sigues intentado ser un excelente hermano, pero por cumplir con tu honor, por poco le costaba la vida a uno de los tuyos.

-Fue mi culpa. Nos encausamos en la batalla sin conocer a la perfección al enemigo. Arriesgue a Miguel conociendo a la perfección su sensibilidad por los… extraños seres.

Todos están en el patio de la bodega. El Acorazado está listo para partir.

Repentinamente se ha soltado un ligero viento, pero es frío a pesar de estar en pleno verano.

-¡No seas tan tibio, Leo! Miguel es un miedoso. Debiste dejarlo fuera del campo de batalla. Este par nunca nos dijo el verdadero peligro que corríamos, ni toda la verdad: si una de esas cosas llega a ser tu huésped, no hay nada que se pueda hacer, ni una cirugía puede quitártelo, así que no hay de otra que morirte, o porque el gusano ese te come las tripas, o porque si se ve en peligro sale de ti y vuelan tus tripas por todas partes, o porque estos dos tienen que matarte. Yo no pienso arriesgar a mi familia. Me voy y me llevo a Miguel. Ahí si te quieres quedar, quédate. ¡Vámonos Doni!

-Pero no podemos dejar a Leo solo.

-¿Cómo qué no?- sujeta a Donatelo por el brazo.

-Somos familia. Debemos permanecer unidos.

-Pero ve. No vendrá con nosotros.

Donatelo voltea a mirar a su hermano.

Leonardo no hace ningún movimiento que lo delate de que quiera regresar a casa y abandonar a los dos humanos con tremendo problema. Sólo le hace un gesto con la cabeza de que se vaya, que no se preocupe por él.

Rafael también observa a Leonardo. La mirada de color café claro pareciera ser un adiós, un hasta nunca.

-Lo siento Mi Lady,- Rafael se despide de Li -pero un hombre tiene sus prioridades, y mi familia es mi prioridad.

-No hay problema Rafa.- le dice, tratando de ocultar el temblor de su voz -Cuídalos y cuídate.

Él asiente. Se lleva a Donatelo.

Los dos abordan el Acorazado. Miguel Ángel está dormido en uno de los asientos de la parte de atrás. Tuvo que ser sedado porque la terrible experiencia fue demasiado para él.

Rafael arranca el vehículo con mucha potencia dejando una marca visible en el asfalto. Tiene mucha prisa por regresar a casa. Deja atrás el caos de muerte en el que ya no quiere verse involucrado, deja atrás a un hermano, como si en realidad no le importara lo que fuera a pasarle, pero no puede mentirle a su corazón; un feo sentimiento queda atravesado en su pecho, pero sabe que no hay motivo para preocuparse: Leonardo es un excelente ninja, sabe cuidar de sí mismo. Pero esa sensación de un adiós no puede hacerla a un lado, siente como si no fuera a verlo jamás… No puede hacer nada, no se le ocurre otra cosa más que proteger a sus hermanos menores y a su padre.

Entre sangre, desolación y miedo, se queda una pequeña y frágil esperanza con los únicos que han decidido continuar cargando con una pesada cruz, y no habrá nadie más que les ayude con el aplastante peso.

En cuanto llegan a la Guarida, Rafael se ocupa de Miguel Ángel. Donatelo es quien tiene que explicarle a Splinter lo que pasó.

Está en la habitación de su maestro.

-Es acertada su autocrítica.- dice con seriedad Splinter -Leonardo los llevó una pelea que no estaba muy seguro que ganaría, y ha pagado el precio por su error.

-Pero Sensei, el huésped Madre realizó sus movimientos muy cuidadosamente. No había manera que supiéramos que ha estado procreando a su prole en toda esta semana. Algo sucedió, y ha estado pariendo a diario por las últimas seis noches. Debieron ser dieciocho individuos infectados con las crías de Taenia, más los tres primeros… nos superaron fácilmente en número. Hoy la madre debió aprovechar la confusión, e infectó a otros tres humanos, y mañana por la noche emergerán otras tres crías, las siguientes en la lista de cumplir una semana de haber nacido, y mañana buscarán otro anfitrión; pasado mañana, sucederá lo mismo, y así sucesivamente. Ya no hay tiempo.

-Lo sé, hijo. El enemigo contaba con una ventaja que ignorábamos. Pero Leonardo, como líder, conoce, o debe conocer las fortalezas y debilidades de cada uno de ustedes. Expuso demasiado a Miguel Ángel, y es él quien pagará por el error de Leonardo.

-Sensei, lo siento, pero considero que le exige demasiado a Leo y nada en absoluto a Miguel. Si Leo no sopeso bien la capacidad de Miguel para hacer frente a esta creatura, debió ser porque no ha dormido lo suficiente. La falta de sueño puede afectar el buen juicio. Por alguna razón, él ha estado más cansado que cualquiera de nosotros.

-En efecto. Lo he notado muy agotado, pero no me ha hablado al respecto, pero Leonardo es capaz de resistir la presión que exige ser el líder. Ha demostrado que puede sostener una pesada carga desde cuando era niño.- Donatelo supone que su maestro se refiere al miedo que Leonardo tenía a las alturas, y que supo disimular bastante bien, si ellos, sus hermanos, nunca se dieron cuenta -Miguel Ángel no logra asimilar la presión muy bien; por eso mi trato es diferente con cada uno de ustedes, porque conozco sus límites.

-Sensei, parece que acusa a Leo por el shock en el que se encuentra Miguel ahora. Miguel debe ser capaz de afrontar sus miedos, pero por cada pesadilla que tiene, va corriendo con Leo a buscar protección, y por no afrontarlos, ahora le será difícil salir de ésta.

-Pero lo hará. Le tomará su tiempo, como toda herida le toma su tiempo sanar, lo hará. Ahora, ve a descansar. Debo hablar con Leonardo y saber si hay un Plan B.- saca su celular de su kimono -¿Le marcas? Por favor.

Con una tecla, Donatelo enlaza a su maestro con su hermano mayor. Sale de la habitación de Splinter y va a la suya.

La tortuga necesita reposo, pero no tanto como debería, ya que ha pasado una semana y se siente bastante bien, y eso agregándole lo poco que ha dormido esos días. Será por lo que ha dicho antes: una tortuga mutante posee mayor fuerza, destreza y resistencia que un humano. Quizás el humano que se llama Lou no crea en la suerte, pero en su caso, sí que ha tenido suerte. Tiene a su disposición tres individuos más igualmente de resistentes. ¿A quién podría elegir después de terminar con la tortuga que ahora ocupa? Tal vez a Miguel Ángel, así con su ayuda, lograría conocer lo que es la falta total de miedo. Lo que se siente no temerle a nadie ni a nada.

Sí. Miguel Ángel será el siguiente.

Pero quizás tenga que esperar dos semanas, o cuando mucho tres. Como dicen los humanos: tiene pila para rato.

Rafael ha tenido que dormir con Miguel Ángel. A pesar de estar drogado, éste parecía tener pesadillas, porque sufría de una ligera sacudida cada de vez en cuando. Aunque lo pensó muchas veces, se acostó con él, sólo así ha dejado de asustarse en sueños. Ojalá y pudiera verlo Leonardo: él sí se preocupa por su familia. Sintiendo un repentino odio por su hermano mayor, más intenso del que pudiera haberle tenido antes de esa horrible noche, se va quedando dormido, con la esperanza de que, cuando despierte, todo haya sido una fea pesadilla, y nada más.

Al otro día, ya muy avanzada la mañana, Rafael baja a comer algo. Lleva consigo a Klunk, que vio al despertarse echado a los pies de su amo. Tan cansado estaba, que no se dio cuenta cuando se trepó a la cama. Ese animalito va y viene a su antojo. Ya que su amo está "indispuesto", le dará de comer él mismo.

Se encuentra a Donatelo que ha sido el primero en levantarse. Está en la sala, viendo las noticias y devorando un plato repleto con cereal azucarado y leche; en la mesita de estar hay más platillos: seis rebanas de pan de caja bien tostadas, un vaso con jugo, otro con leche y otro con café, unos tres huevos estrellados con su tocino doradito a un lado, cinco tortillas de harina con jamón y queso fundido, una porción grande de verduras cocidas al vapor y un paquete de galletas con relleno sabor chocolate.

-Cómo comes.- dice Rafael al acercarse a Donatelo.

-Recuerda, estoy crec...

De repente, Klunk se eriza y lanza un feo maullido, como de amenaza, directamente a Donatelo.

-¿Y'ora?- dice Rafael.

El gato de agita y se retuerce para liberarse del agarre de Rafael.

-¿Qué te pasa? ¡Aah!

Lo rasguña, sólo así lo suelta, y nada más aterriza en el suelo, sale corriendo, con todos sus pelos erizados.

-¿Qué se trae ese animal?- Rafael se mira el rasguño -Desde hace unos días que nada más te ve y se pone bien 'perro'.

-Déjame curarte.- desvía la pregunta, hasta deja su plato para atender a su hermano.

-No es nada. Lo que tengo es hambre. Desperté con mucha hambre.

-Preparé el desayuno.- continúa comiendo -Hice el desayuno para nuestro pelotón que come por doce hombres.

-¡Te luciste!- va a la cocina, pero debe regresar, cuando en la televisión, están pasando una nota importante:

"A primera hora del día, las autoridades de sanidad han declarado alerta amarilla por una enfermedad contagiosa..."

-Eso supuse que harían.- dice Donatelo -Ignoro hasta donde pueden llegar las influencias de ese científico jefe de Li y Lou, pero supuse que, discretamente, informarían a la población sobre una enfermedad contagiosa, que no es grave, pero que de no atenderse, podría ser fatal.

"Los síntomas son similares a los de la gripe común: tos, cansancio, escurrimiento nasal, fiebre; por lo que se recomienda acudir de inmediato al Hospital Central General…"

-Que se parece a la gripe...- dice Rafael -Casi nadie se enferma de gripe en verano, pero es lo que les pasa a los que tiene ese gusano feo.

-Exacto. Por eso, los que crean padecer de gripe, irán al hospital, así Li y Lou tienen oportunidad de examinar a los humanos, sin tener que revelar el verdadero germen que está plagando a toda Nueva York.

-Yo dudo que funcione. Sí ayer, quien sabe cómo le hizo, pero la madre gusano supo lo que estábamos haciendo y avisó a sus hijos. Hoy verá las noticias e irá a avisarles, otra vez.

-La madre debió oír el sonido que usamos para atraer a las crías, y sencillamente llamó a la caballería. De no haber sido por eso, seguramente la hubiéramos atrapado. El factor "todos en bola" fue determinante para nuestro fracaso.

-Puede que sí, pero al menos nos hubiéramos protegido como se debía.

-Por precipitarnos, no tomamos las debidas precauciones.

-Sí. Hasta a ti se te pasó ese importante detalle, Cerebrito.

-Lo reconozco, pero se debió a que no hemos dormido adecuadamente las últimas semanas. El no dormir apropiadamente, implica una serie de trastornos...

-Y ahí vas con unas de tus conferencias. Déjalo así.

-Leo sí me escucharía. Siempre lo hace.

-¡Pues te aguantas! ¡Leo eligió a los humanos en vez de su familia!

-Sabes que él se apega al ninjitsu y al bushido más que cualquiera de nosotros. Simplemente sigue lo que el bushido establece: "El guerrero desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.", y eso hace: es un Caballero de brillante caparazón ayudando a los desvalidos, y como nosotros estamos a salvo, relativamente, por eso consideró más apropiado…

-¡A mí me importa un comino ese código! Por poco y perdemos a Miguel por…

-¿Y cómo está?- lo ataja antes de que se enfurezca más.

-Pasó bien la noche, hasta yo, pero sigue durmiendo.

-Sí. Yo también me siento renovado, debido a que dormimos más que las noches anteriores.

Rafael deja de hablar, como si lo pensara mucho sobre algo que descubrió y quisiera decirle; y como suele pasar, a veces necesita de un leve empujón para que se anime.

-¿Sucede algo?

-Fue… curioso.

-¿Qué?

-Yo creo que por eso Leo se empeña en dejar que Miguel duerma con él cuando tiene pesadillas.

-¿Por qué?

-Dos o tres veces he cuidado de Miguel y de ti.

-Eso sucedió cuando Leo se enfermó; es muy esporádico que se enferme. Así que sí, han sido muy contadas las veces que has cuidado de Miguel o de mí al enfermarnos porque Leo estaba indispuesto.

-En esas raras veces… noté algo. Lo había olvidado, pero hoy lo volví a recordar

-¿Y qué fue?

-Se siente bien tener alguien a tu cuidado.

-:-:-:-:-

Si algún pequeño detalle les parece familiar (más específicamente: por una mala decisión de Leo le haya pasado algo a Miguel; y lo de las verduras), yo no he copiado nada. Este fic tiene mucho tiempo de haberse planeado, y juro por los Dioses, que no he copiado nada)

Comentarios, sugerencias, dudas, peticiones, aclaraciones, zapes, jitomatazos, abucheos, reclamos, ultimátums, etc., etc., son bienvenidos.

Gracias por tomarte tu tiempo y leer mi fic.

n.n