Lo que no fue.


- ¿Shota?

Silencio.

Lo notas, lo sabes.

Se fue.

Te dejó sola.

Después de hacerte el amor, simplemente se marchó sin un adiós, sin una explicación.

Tus ojos arden. Con seguridad esto no era lo que esperabas después de pasar la noche con el amor de tu vida.

Te levantas, vas al baño y te miras al espejo.

Aún estás desnuda, con el cabello deshecho y las marcas de la pasión dibujadas en tu cuello y pechos.

Te tocas los labios, aún puedes saborear los suyos.

Tus ojos arden, escuecen, suplican porque dejes en libertad esas lágrimas que piden salir.

Se fue y te dejó sola.

Como si el haberte entregado a él no hubiera significado nada.

Sientes el nudo en tu estómago, la opresión en tu pecho.

Levantas el puño y lo muerdes intentando ahogar el grito de dolor y rechazo.

Las lágrimas inundan tu rostro como cascadas.

Dejas salir toda la angustia contenida y caes al suelo, rendida.

Se fue y te dejó sola.

Se fue y en el fondo de tu alma sabías que no regresaría.


- Eres un cobarde.

No, no hay nadie contigo.

Son tus propios labios los que pronuncian ese insulto.

Te fuiste y la dejaste sola.

Ahí, en su cama, completamente desnuda y hermosa.

Parecía una ninfa, un hada, una diosa de cabellos verde agua.

Pero eso no impidió que recojas tu ropa y te vistas en silencio.

Eso no impidió que huyas de esa casa, de ese cuarto, de ese cuerpo.

Después de hacerle el amor... No, después de compartir ese momento de intimidad.

Sabes, ella te gusta, mucho... Pero no lo amas.

Aún así nada justifica tu accionar.

Te fuiste y la dejaste sola.

Sabes; porque lo sabes, que eso la destruirá, que romperá su confianza en ti, que en cuanto despierte y se encuentre sola en la cama, te despreciará.

Porque te fuiste y la dejaste sola. Para lidiar con tu rechazo.

Y no, no es que la rechaces a ella como mujer. Rechazas la idea de quererla.

No puedes y lo sabes.

No puedes jurarle amor, no puedes hacerle promesas de un futuro juntos.

No puedes.

Los héroes no pueden formar una familia, un hogar, una vida.

Ambos lo saben, el riesgo de morir está presente en cada misión.

Ya haz visto partir a un amigo y no quieres ver que nadie más lo haga.

No lo soportarías.

Cierras los ojos con fuerza, te muerdes el labio inferior y aprietas los puños, tratando de apagar la tensión y la culpa que te carcome por dentro.

Te fuiste y la dejaste sola.

Te fuiste y sabes que ya no podrás regresar.

Perdón!

Algo cortito, una gran demora, pero estoy tratando de regresar!