Podemos ver a dos hombres bajo la sombra de un árbol. El calor del verano era más que insoportable, aunque fue idea de ambos reunirse a hablar en este lugar. Un poco tranquilo al menos. Enfrente del gran lugar, estaba una mega plaza comercial. Aun con ello, la cantidad de gente era poca, debido a la hora del día.
Ambos estaban tomando un jugo de mango, un poco más lejos se veía como el vendedor se alejaba con una felicidad en sus ojos. Ambos jóvenes le dieron lo equivalente para salir de sus deudas pendientes…
-Estoy aburrido-. Expreso el pelinegro de cabellera alargada. Miraba el lugar con aburrimiento mientras bebía de su agua. Si te acercabas lo suficiente, notarias que el tipo es alguien bastante alto para el promedio del lugar.
Viste con una camisa de color blanco con un pantalón color vino. A juego con el pantalón, lleva un par de tenis color blanco. Sus ojos color miel eran su rasgo más característico.
-Igual yo-. Dijo el hombre al lado suyo. Era otro pelinegro con el cabello algo largo, principalmente de la parte del frente. Sus ojos negros como la oscuridad del cosmos era algo que llamaba la atención de la gente. Viste con una camisa de color rojo y un pantalón de vestir de color negro, lleva un par de zapatos que van a juego con su vestimenta.
-¿Qué hacemos?-. Miro a su colega con duda.
-No lo sé-. Respondió con rapidez.
-Si que fuiste de mucha ayuda…-.
-Y que quieres que diga. Literalmente estoy frito en ideas-. Dijo el de camisa blanca mientras alzaba sus manos al aire, en señal de desesperación.
-¿Sucedió algo? Digo es que no es normal que eso pase-. Pregunto con interés el de camisa roja mientras veía a su amigo de toda la vida.
-Nada grave, solo que estoy aburrido-. Expreso el de camisa blanca a su amigo el de camisa roja.
-Vamos, dime: ¿Qué te sucede amigo?-.
-Bien, te lo dire. No se que hacer con mi vida-. El de camisa roja abrió los ojos con sorpresa ante tal declaración.
-¿Bromeas no?-.
-Ojalá así fuera-. Comento son desdén mientras terminaba su agua de mango.
-Desde aquí se ve que no tienes nada que te motive-. Dijo el de camisa roja mientras veía el gran lugar.
-Je, cada día que pasa me hago más viejo. ¿Crees que alguien querrá salir conmigo a mi edad?-.
-No cabe duda que eres un idiota-.
-Oe-.
-Si, ósea, no homo, pero feo no eres, además dinero te sobra, tu trabajo es bien remunerado. Claro sin contar que tienes una absurda cantidad de propiedades que tus abuelos y tíos te dejaron porque no tienen más herederos "aceptables". La pregunta sería: ¿Qué mujer no se enamoraría de ti?-. Comento eso ultimo el de camisa roja como si de lo más obvio del mundo de tratara
-Ese es el problema amigo. Solo van tras mi estatus y por mi físico-. Dijo con algo de tristeza mientras veía el suelo. Su amigo vio eso y soltó un suspiro…
-Como todos en esta vida-.
-Puede que sea verdad, pero sabes que siempre tuve ese sueño de que alguien me quiera por lo que soy-. Esto lo decía mientras veía el cielo con esperanza…
-Te entiendo viejo-.
-¿Se entero que eras dueño de una de las abarroteras más importantes del país y te empezó a pedir dinero no?-.
-Si-.
-Tenemos una suerte…-.
-¿Aun tienes problemas con tu familia?-. Pregunto su amigo con algo de duda.
-Huhg no me recuerdes a esos malditos zopilotes carroñeros miserables-. Dijo esas palabras. Las cuales parecían que escupiese veneno.
-¿Aun te siguen molestando con lo de ceder algunas propiedades? ¿Solo por la excusa mediocre de que ellos son los herederos inmediatos? ¿Aun cuando dejaron a sus padres botados como perros en la calle?-.
-¿Tu que crees amigo? ¿Tu que crees?-.
-Porque no me sorprende…-.
-Ya puse una orden de alejamiento-.
-Eso no funcionara-.
-Lo se mejor que nadie, pero eso deberá de bastar para dar un aviso-.
-Cierto-.
-¿Vamos a comer o que mierda hacemos?-. Dijo el de camisa blanca en un intento de cambiar el tema. Cosa que fue notada por su amigo.
-Humm, es algo temprano para ir a comer, a decir verdad-. Esto lo decía el de camisa roja mientras veía el reloj en su muñeca derecha.
-¿Alguna idea coco loco?-.
-¿Y si vamos a ver a los chicos?-.
-¿Ir al barrio bajo?-.
-Yep-.
-Je volver a nuestros inicios-.
-¿Algo bueno tiene que salir no?-.
-¿Aun si eso nos trae a ambos malos recuerdos de la infancia?-. Comento con curiosidad el de camisa blanca mientras veía al cielo.
-Si. Pero olvidas algo importante, también tenemos buenos recuerdos y algunos conocidos que nos aprecian aun tras todo-. Fue lo que dijo el de camisa roja mientras se levantaba del lugar donde estaba sentado.
-Vamos pues. A fin de cuentas, no tenemos algo importante que hacer-.
-Así es Tyr-.
-Vamos Ixi. Tenemos un lugar que visitar-.
