La alegría era inmensa, por fin después de tanto tiempo volvía a abrazar aquella niña que con la ayuda de hermosos sueños recordaba. Chitose estaba feliz pero había cierta incertidumbre rondando su corazón,
¿Qué será de ellas desde ahora?
"¿Dónde estabas todo este tiempo?"
Akari levanto su mirada que de momento se encontró con la de Chitose, pero ella no podía hacerlo tenía una misión que cumplir, destino cruel, ¿acaso no estaba destina a ser feliz?. Rápidamente Chitose evito los bellos ojos de la princesa, no debía, estaba prohibido, ella se lo ha advertido
"Después de que mi abuelita muriera, yo… yo" era difícil, decirle que abandono todo lo que una vez conoció solo por el bienestar de la princesa y el suyo "Me fui del reino… yo no tenía a donde ir hasta que ella me encontró y me dio un hogar"
"porque te fuiste, podías vivir conmigo, juntas, mejores amigas para todo la vida" Amigas… su sueño de la infancia, pero como dolía ahora esa palabra
"no podía hacerlo princesa, yo no quería que por estar conmigo tu llegaras a sufrir" Chitose se separó de la princesa, tomo sus cosas y sin mirar las pequeñas lágrimas de Akari dijo "debemos irnos, tu novia te espera" palabras crueles que desgarran su garganta. ¿Por qué tuvo que ser ella, porque no otra?
Akari corrió y la abrazo fuertemente no queriendo dejarla ir
"yo te busque, te busqué por todo el reino, durante seis meses me senté en el jardín esperando ver tu sonrisa, esperando ver tus lindos ojos, esperando por ti"
A Chitose se le acelero el corazón, pero ella ya lo dijo, solo mejores amigas de por vida. Se dio la vuelta y con delicadeza se separó de la princesa, limpió con sus dedos las lágrimas del bello rostro de aquel ángel, y deposito un beso en la frente de Akari, la pelirroja se sonrojo pero sonrió.
"mejores amigas" susurro separándose de ella "vamos Akari-chan, tenemos que subir la montaña por nuestros caballos"
La princesa asintió y siguió a su escolta. Para volver a subir sería una tarea complicada, pero rodearon la montaña aunque les tomo tiempo, pudieron subir sanas y salvas.
"¿dónde están los caballos?" pregunto la princesa
Solo una bolsa había tirada sobre la nieve, Chitose la recogió y miro dentro de ella, solo eran las provisiones de la princesa.
"ellos huyeron" Chitose se colocó a cuclillas cerca de donde había dejado su caballo, empezó a inspeccionar las huellas de los cascos "algo los ahuyentó"
"¿Por qué lo dices?"
"sus huellas están esparcidas y difusas, no se fueron caminando sino que en el acto, salieron corriendo, además, tu bolsa estaba atada a tu caballo y la encontré en el suelo"
Chitose se levantó, le hizo una señal a la princesa para que no se moviera, ella camino por el sendero en busca de alguna huella, ya sea de animal o humana pero no encontró nada. Se metió entre los arbustos ante la mirada atónita de la princesa, ya que el fondo se preguntaba que era lo que estaba haciendo.
"vamos princesa, no hay peligro pero al parecer tendremos que caminar"
"claro, y será como en los viejos tiempos cuando solíamos caminar juntas por el bosque detrás de casa"
Chitose no respondió a los bellos recuerdos que la princesa quiso sacar a la luz, cosa que hizo a Akari entristecerse. Y es que Chitose había adquirido una postura rígida, ya no miraba a la princesa sino que pareciera buscar algo entre los arboles
Chitose tomo las provisiones de la princesa y siguió adelante. Chitose supo que sin el equipo necesario la princesa no podría moverse por la nieve, esto lo comprobó minutos después de empezar a caminar, la princesa no le podía seguir el paso y a menudo se quedaba atrás.
"te has vuelto muy fuerte Chitose-senpai, antes yo era la que tenía que esperarte" la princesa no se rindió, quería volver a revivir los buenos recuerdo con su mejor amiga
"es necesario si quiero sobrevivir" dijo sin emoción
"¿sobrevivir?"
"el mundo es cruel princesa, para mí, siempre ha sido así"
"¡que te sucede!" de pronto grito Akari, tomo el brazo de Chitose y la obligo a mirarle. Chitose se arrepintió de haberlo hecho "tú no eres así" Chitose vio esos bellos ojos cristalinos algo que sin importar lo que hiciera siempre destrozaría su alma
Pero de manera inesperada para la princesa, Chitose la empujo y ella cayó hacia atrás. ¿Qué es lo que le sucedía a Chitose?. La princesa la miro esperando una disculpa pero eso no llego, en cabio no se atrevió a devolverle la mirada. Akari sintió una punzada en su corazón, ¿acaso ya no le quiere, como solía quererla?.
Había algo más, y es que Chitose no la miraba porque ella fijo su vista sobre el árbol a su costado, la princesa siguió sus ojos y entonces comprendió. Sobre el troco de aquel árbol había una flecha clavada que anteriormente no estaba, de seguro iba dirigida hacia ella. Chitose le hizo una seña para que no se levantara, rápidamente se puso en guardia, tomo su arco y lo cargo con una flecha.
Todo quedo en silencio, las aves no cantaban, el viento no mecía las ramas. Chitose agudizo sus sentidos, escucho un zumbido, preparo su arco y apunto, disparo, la flecha que a una velocidad impresionante se topó de frente contra la de su contrincante, pero la de Chitose la hizo añicos y se abrió paso entre las estillas, sin detenerse hasta que perforo el pecho de su atacante. Akari vio como a lo lejos un bulto que parecía una persona, caía sin hacer movimientos desde arriba de un gran árbol hasta su tumba de hielo.
"hay que irnos, ¡rápido!"
"¿qué ocurre Chitose?"
"se hacen llamar las arqueras del cielo, y es que no caminan por la tierra, usan los árboles para moverse, de esa manera su presa no puede detectarlas"
Chitose levanto a la princesa, tomo su mano y corrió con ella. Akari vio sombras negras que saltaban entre los árboles, parecían seguirlas. Una a una zumbidos sacudieron sus oídos, flechas llovían tras de ellas.
Chitose y Akari se cubrieron en un árbol caído, soltó la mano de la princesa y preparo su arco, cargo una flecha, y espero el momento.
Vio a una sombra saltar de un árbol, con gran precisión Chitose midió su velocidad y la de su flecha, todo en tan solo milisegundos. Cuando la sombra volvió a saltar hacia otro árbol Chitose disparo su flecha, dándole a la sombra de lleno en la cabeza.
"vamos princesa, aún quedan dos más" volvió a tomar la mano de la princesa y volvieron a correr
"¿cómo lo sabes?"
"yo sé mucho sobre ellas"
Akari miro hacia atrás mientras corría, vio como en efecto Chitose tenía razón, solo dos sombras la seguían. Saltando de árbol en árbol, disparaban contra ellas. Chitose vio una Flecha acercarse peligrosa hacia Akari, empujo nuevamente a la princesa quien cayó sobre la nieve, la flecha paso rosando su brazo derecho, pero eso no le impidió cargar su arco y arremete contra su atacante.
Por primera vez Chitose había fallado, lanzando una maldición mentalmente, cargo dos flechas a la vez, pero no tuvo tiempo de disparar, las sombras ya habían disparado contra Akari, así que con su arco en su mano izquierda se colocó frente a la princesa, giro su arco golpeando una de ellas y con su mano derecha detuvo la otra flecha, Akari estaba impresionada, y a la vez muy aterrada, si no hubiese sido por Chitose seguramente ya estaría muerta.
Chitose aprovecho su oportunidad, colocando su arco horizontalmente y separando con sus dedos las dos flechas disparó. Una de ella fue esquivada fácilmente, pero la otra fue mortal, clavándose en la garganta de aquella chica haciéndola caer sobre la nieve que rápidamente antes blanca adquirió un tono carmesí.
Aun no había acabado, Chitose vio a la otra restante, disparando sus flechas sin piedad contra ellas, como queriendo saciar su sed de venganza en nombre de sus camaradas. Chitose devolvió el fuego, pero ella era más hábil, esquivando sin problemas todas sus flechas.
Chito supo que no le sería fácil, volvió a correr con la princesa, pero su camino llego a su fin. Se detuvieron de golpe en el borde de lo que sería una mortal caída. Chitose guio a la princesa hacia un árbol
"Akari quédate aquí, ella no podrá hacerte daño si no le das la cara al bosque" y es que solo aquel árbol no sería suficiente para cubrirse las dos, pero al menos la princesa no correría peligro porque ella está al filo del acantilado, usando como escudo aquel gran árbol
"Chitose" dijo Akari "cuídate mucho" Chitose asintió con la cabeza
Chitose regulo su respiración, sabía que sería difícil, pero si quería ganar debía estar lo más relajada posible.
Cargo su arco, ya no disponía de muchas flechas, debía ser precisa en sus tiros. Las arqueras del cielo siempre cumplen su objetivo, hablar no sirve en estos casos, y aunque solo quedaba una, eso no garantizaba su victoria, al contrario, si solo había una seria mucho más difícil rastrearla.
Chitose vio una flecha dirigirse con velocidad hacia ella, rápidamente salto fuera de la trayectoria, rodo en el suelo y disparo hacia donde había salido hace unos momentos aquel tiro, pero nada pasó, había fallado. Trato de escuchar hasta el más mínimo sonido, dejando los otros menos importantes, pero había uno que no la dejaba concentrarse, y ese era el tiriteo de la princesa, ella tenía miedo, recordó como ella también tenía miedo y solo Akari pudo darle paz, ahora le tocaba el turno de pagar su deuda.
Chitose escuchó un ruido, el ruido inconfundible que no pertenece al bosque, lanzo su flecha en dicha dirección haciendo que su atacante saliera de su escondite. La arquera lanzo una ráfaga contra ella, Chitose a duras penas pudo esquivarlas, rodando por la nieve y haciendo saltos en el aire, tomo otro flecha pero solo le quedaban dos, para ella aquella que cargo debía ser certera.
Vio como la arquera se preparaba para cambiar su posición, tomo su arco y apunto, espero… la arquera salto hacia un árbol y Chitose disparo, la arquera vio el movimiento y trato de esquivar la flecha que nunca llego, porque Chitose nunca soltó la flecha aprovechando el momento de confusión, rápidamente volvió a carga y disparo, en la confusión la arquera trato de esquivar la flecha saltando hacia otro árbol, pero la flecha la golpeo.
La arquera cayo hay unos arbustos, pero eso no significaba victoria aun. Chitose cargo su última flecha, ya que no había visto bien si el tiro anterior había sido mortal.
"Chitose" llamo la princesa, preocupada por la falta de ruido
Chitose bajo la guardia, en eso vio una flecha dirigirse hacia ella, no trato de esquivarla sino que como al principio con gran puntería disparo esperando destruirla y lo logró, pero a la sombra de esa flecha venia otra, Chitose reacciono pero no lo hizo a tiempo, la flecha se le clavo en su hombro izquierdo. La que ella había lanzado remato a la arquera clavándosela en el pecho.
Chitose gimió de dolor, tomo la parte de la flecha que sobresalía de ella y la quebró, ella cayo agotada sobre la nieve
"Chitose" volvió a llamar la princesa
"Akari, ya estas a salvo" la princesa salió de su refugio, vio a Chitose arrodillada sobre la nieve y corrió hacia ella
"Chitose…" vio cómo su hombro goteaba sangre "te han herido"
"no te preocupes" con un cuchillo que portaba corto la manga de su saya, dejando la herida al descubierto para luego tratar de vendarla
"déjame ayudarte" la princesa vio que ella sola no podía
Con sumo cuidado, Akari envolvió el hombro mal herido, Chitose de vez en cuando sentía la delicada mano de la princesa hacer contacto con su piel, causando un torrente de emociones que se negó a reconocer
"listo" la princesa no se alejó, y hasta parecía buscar sus bellos ojos, pero Chitose se lo negó
"debemos continuar"
"¿pero segura que estas bien?"
"no te preocupes Akari, estoy bien" Chitose levanto su mano y le acaricio la mejilla a Akari, quería que dejara de preocuparse por ella y lo estaba logrando, Akari ladeo su cabeza para poder sentir mayor contacto con la suave mano de Chitose. Chitose tan rápido abandono su postura amable y la remplazo con una neutral, retiro bruscamente su mano de la mejilla de Akari ante la mirada desconcertante de la misma. Se puso de pie y le dio la espalda a la princesa "debemos continuar, tenemos que encontrar un refugio antes del anochecer"
"si" Akari miro hacia la nieve bajo sus pies, a las manchas rojas que en ella había se les unieron gotas cristalinas de dolor
Volvieron a su camino, Chitose iba de guía para la princesa. Akari noto algo extraño y es que Chitose ya no parecía tener tanta energía como antes, su respiración se hizo más fuerte y constante. Akari vio los gestos que Chitose hacía, como a menudo retiraba sus anteojos y frotaba sus ojos, se preguntaba si alguna basurita le molestaba.
"Chitose, estas bien"
Chitose no respondió, la princesa se entristeció. ¿Dónde había quedado toda la confianza que una vez tenían?. Guardo silencio y solo se limitó a seguirla. A medida que pasaban las horas los pasos de Chitose se hacían cada vez más lentos, arrastrando los pies por la nieve, sus huellas eran grandes y deformes. Akari con severa preocupación en sus palabras volvió a preguntar
"Chitose-senpai ¿estás bien?"
Chitose se detuvo tambaleante, Akari estiro su mano para tomar su hombro, pero no lo logro, Chitose cayó hacia adelante agotada sobre la nieve
"¡Chitose!"
La princesa se apuró, tomo en sus brazos a su amiga y la volteo para mirarla mejor.
"senpai, ¿qué tienes? ¡Háblame!"
Chitose tenía sus ojos entrecerrados, sus anteojos se habían caído, así que Akari los tomo pero no los puso en su lugar, sino que de momento los guardó
"Akari-chan…" se notaba el gran esfuerzo que Chitose ponía al hablar
"senpai, ¿qué tienes?"
"soy… una inútil… verdad"
"no"
"Akari-chan… tu nombre… es muy bonito"
"senpai…" Akari empezó a entrar en pánico, desconocía las causas por las cuales Chitose se había desplomado
"Akari… yo… te…" Chitose cerró sus ojos completamente
"¡Chitose!, háblame… ¡Chitose!" la princesa empezó a llorar, y abrazo fuertemente a su mejor amiga.
Pero el miedo y la cobardía debía hacerlo a un lado. Tomo con gran esfuerzo a Chitose levantando entre sus brazos. Comenzó andar con ella en busca de ayuda. Pero sus esfuerzos eran en vano, ella no era tan fuerte, no como lo era Chitose, y después de un día entero sin probar alimento, Akari no llegaría muy lejos.
A solo un kilómetro de cargar con Chitose, Akari cayó rendida sobre la nieve
"¡ayuda! ¡Ayuda!" entre llantos gritaba, pero nadie la escuchaba "por favor"
Haciendo su último esfuerzo se arrastró hasta donde estaba su senpai. Abrazo el cuerpo y comenzó a llorar en su pecho, hasta que sus ojos solo vieron oscuridad.
"¿dónde estoy?"
Lentamente abrió sus ojos, vio una luz difusa de color naranja, así que parpadeo un par de veces hasta que acostumbro bien su visión. Ella estaba acostada sobre una suave cama, a su lado izquierdo una vela era la única fuente de luz que reinaba sobre la oscuridad.
Los recuerdos recientes la golpearon, rápidamente busco por todo el lugar, y la encontró junto a ella acostada a su derecha.
"senpai"
Ella parecía estar durmiendo plácidamente, bajo unas cuantas pieles que le proporcionaban calor. Akari se apresuró a verificar que todo estuviera bien. Se sorprendió al ver su hombro vendado y sin rastro de sangre. Akari lentamente empezó a descubrir a su senpai, su rostro se sonrojo furiosamente a ver que bajo esas pieles Chitose estaba completamente desnuda
"ella está bien"
Akari oyó la voz de una mujer, que parecía venir de las sombras donde la luz de aquella vela no podía ejercer su poder.
"¿quién eres?" la princesa pregunto, aunque trato de disimularlo se notó su gran temor
"tranquila mi lady, yo no le are daño" Akari vagamente recordaba aquella voz, y es que en el palacio cuando era niña ella la escucho
"¿tú nos salvaste?"
"así es, el veneno ya estaba haciendo efecto, pero menos mal y le pude dar el antídoto a tiempo"
"¿de qué hablas?"
"las arqueras del cielo suelen envenenar sus flechas, cualquier roce puede llegar a ser mortal, es solo cuestión de horas"
"tú la ayudaste"
"limpie su herida y retire parte de la flecha que aún estaba incrustada en su hombro, en cuanto a ti, al parecer solo necesitabas descanso, no debiste exigirte demasiado princesa Akari"
"¿cómo sabes mi nombre?"
"¿acaso ya lo olvidaste?"
Akari se permitió un momento para pensar en lo que ella ha dicho, y es que su voz se le hacía familiar, paso su vista por el toda la habitación y en una esquina, una armadura negra llamo su atención. Entrecerró los ojos y la estudio bien, algo en sus recuerdos salió a flote, comprendió después de ver en el pecho de la armadura el símbolo de la escudería real de su reino.
"tu… eres… el caballero negro"
"ja ja ja, creí que ya se habían olvidado de eso, la cabeza hueca de la reina me dio ese nombre tan ridículo, pero tu mi lady…" de pronto una chica entro en el campo visual de Akari. Una chica muy hermosa, de larga cabellera morada y dueña de unos ojos preciosos "puedes llamarme Ayano"
Hola gente como están, espero que este capitulo haya sido de su agrado, cuentemen que les parece la historia en los review, y ahora hablemos:
Al parecer mis vacaciones llegaran a su fin mañana, así que no se cuando pueda volver a actualizar, pero no se preocupen cuando tenga al menos un día libre escribiré el siguiente capi, aunque creo que seria mejor continuar con "Deseo" uds que dicen?
Quieren un nuevo capitulo de "cuentos de la nieve"? o...
Quieren un nuevo capitulo de "Deseo"?
Dejenme su respuesta en los review, conmigo sera hasta la próxima adios
