En una fría noche cerca del gran valle, de manera sigilosa una chica de corto cabello claro plateado asechaba a las puertas del gran palacio, llevaba consigo un arco y flechas y en su cintura una cuerda con gancho. Ella tenía un objetivo que cumplir, como muestra de gratitud hacia aquella mujer que le ha dado un hogar.

Durante tres años ella había perfeccionado y pulido sus habilidades que Ayano le había trasmitido, tenía que demostrar que estaba lista para devolver el favor aquella pelirroja. Pero Chitose aun dudaba de las palabras que anteriormente le había dicho Ayano

"Tenemos que sobrevivir de alguna manera te guste o no esto es lo que tienes que hacer"

"Pero... robar es malo Ayano-chan"

"Jajaja... aun sigues siendo muy inocente Chitose... piensa... que no lo es... además podrás volver a ver a esa chica de la que tanto has hablado desde que te conocí pero... no debes dejar que te descubran, si vas a verte con esa amiga tuya hazlo, pero... que nadie más te vea, si te atrapan será tu fin"

"Muy bien"

Pero si solo fuera eso… un simple robo de joyas, Chitose aun estaba en desacuerdo pero aunque fuera así, debía hacerlo pero no por el hecho de convertirse en ladrona, sino porque en el fondo ella deseaba con todo su corazón volver a ver a Akari.

Delante de aquellos grandes muros, Chitose al abrigo de la oscuridad comenzó trepando aquella gran barrera, del otro lado yacen los grandes jardines que con cariño Chitose admiro. Sus flores dormían pacíficamente mecidas lentamente con el suave roció de la noche.

Pero dejo de distraerse optando por ocultarse entre los arbustos alerta por la presencia de un par de guardias que custodiaban los jardines. Chitose debía deshacerse de ellos, pero Ayano le advirtió que para tener éxito, ella no debía dejar huella alguna, eso implicaría no dejar ni un solo lesionado ni mucho menos muertos, porque según las enseñanzas de Ayano, estaba prohibido asesinar a menos que su vida dependa de ello, y aun así no lo podría hacer, Chitose no se convertiría en una asesina.

Decidió dejarlas pasar, moviéndose como una serpiente sobre los rosales, algunas espinas infringieran dolor, pero ella supo neutralizar el impulso de quejarse. Ya habiendo cruzados los jardines, Chitose se vio ante las puertas principales del palacio, pensando en la mejor estrategia posible, la puerta principal no era la adecuada. Rodeo el castillo siempre entre las sombras, hasta que dio con la puerta trasera o puerta de servicio. Pero allí la esperaban todo un ejército de soldados, anticipándose a sus movimientos, un grupo fue directo hacia donde ella se ocultaba. Pareciera que ya sabían dónde exactamente estaba, pero Chitose fue ágil y evadió a los guardias que al parecer solo fue una simple casualidad, ya que no trataron de seguirla ni mucho menos buscar por los arbustos, Chitose aún no ha sido descubierta

Sus probabilidades de ingreso al castillo solo se reducen a esa cuerda que ella posee, estudio toda la estructura fijándose cuál sería el mejor muro para escalar. De las cinco torres que el castillo posee, ella eligió una de las más inferiores trasera o la torre sur, tomo su cuerda y aventó el gancho hacia el balcón a 15 metros de altura, por suerte la cuerda era lo suficientemente larga como para cubrir esa distancia.

Chitose trepo hasta el balcón y se adentró con mucho cuidado en una habitación oscura, pero ella ha cometido un error, no recogió la cuerda por donde trepo, dejando rastro de su presencia. Chitose siguió por un pasillo iluminado, si su memoria no le falla su objetivo estaba en la torre oeste.

"y que es exactamente lo que tengo que robar Ayano-chan"

"bueno… nada especial, solo una simple tiara la cual pertenece a la princesa"

"¿la… princesa?"

"si… la princesa, ¿no la conoces?"

"no, solo conocí a Akari-chan y Kana-chan, ellas fueron muy amables conmigo, ni siquiera conozco a sus majestades"

"entonces creo que te sorprenderás"

Al final del pasillo descendió por unas escaleras hacia un piso inferior, ella no podía andar por el adarve, era lógico que estaría vigilado, así que opto por adentrarse en el patio de armas. Chitose continúo por el patio entre las sombras, ella vio que había mucha actividad a esa hora de la noche.

"¿Qué es lo que sucede?" un par de guardias pasaron junto a ella sin percatarse

"Al parecer tememos un visitante no deseado, ya mandaron a por el caballero negro"

"¡el caballero negro! Empiezo a sentir pena por ese pobre infeliz"

Chitose apresuro el paso hasta la torre oeste, si algo debía temer era al caballero negro. Según las propias palabras de Ayano, el caballero negro es la mano derecha de la reina Yui, una persona cruel y despiadada que no dudaría en degollarte con su gran espada.

"debes tener mucho cuidado con el caballero negro"

"¿Quién es el?"

"considerada como la más grande guerrera que el reino haya conocido, una persona fría y sin corazón, se dice que sus habilidades están fuera del alcance de cualquier mortal, también se dice que ella tiene fuerza sobrehumana y que fue capaz de derrotar a un dragón con solo un simple puñetazo"

En ese momento Chitose se rio de lo ridículo que se oía eso, pero ella poco conocía del mundo, ahora sabe que en verdad existe aquella guerrera, pero… ¿será verdad lo demás?.

Cuando llego a la torre oeste, la cual era más grande que las demás incluyendo la central, valiéndose de sus habilidades, Chitose trepo hasta una pequeña ventana. Estando dentro ella reconoció el lugar, era la cocina, y aquel gran salón del cual ella se sorprendió de su inmensidad la primera vez que piso ese lugar. Estaba cerca, Akari estaba cerca.

Sus manos temblaron, su corazón latió con más rapidez, pero entonces… ¿dónde estaba el cuarto de la princesa?. Acaso Akari y la princesa eran amigas. Chitose guiada por las instrucciones de Ayano, subió aquellas grandes escaleras hacia donde estaba la habitación de su princesa.

"¿Por qué Akari?" ella nunca supo cuál era el papel que desempeñaba la chica pelirroja en el castillo

Con sumo cuidado violo la cerradura de aquella puerta, es posible que ella este equivocada, y que la habitación de la princesa sea otra. Chitose entro en aquella oscura habitación y no pudo contener la felicidad, camino, o mejor dicho, corrió hasta la gran cama del centro y ahí estaba… Profundamente dormida, su bello ángel, Akari

"Chitose" susurro en sus sueños

Chitose siempre quiso regresar, varias veces lo intento, pero siempre termino perdida en el bosque. Desde entonces Ayano la encontraba llorando en algún lugar, fue ahí que le prohibió salir de casa, si quería regresar Ayano no la llevaría, pero le enseñaría todo lo necesario para sobrevivir y poder regresar sana y salva. Pero había algo más

"quiero ver a Akari-chan, por favor Ayano-chan"

"porque… tú ya no tienes a nadie, en el reino no hay quien cuide de ti"

"no es cierto, Akari cuidara de mi"

"entonces eso quieres, quieres seguir siempre a la sombra de tu amiga, quieres ser para siempre el bufón del pueblo. Dime… eso quieres"

"no…"

"entonces no vayas, es más, te propongo algo… si haces algunas labores para mí, puede que algún día y te lleve al reino"

Chitose accedió, todo sea por volver a ver a su mejor amiga. Entonces comenzó realizando tareas diarias, cargar agua, recolectar leña, he incluso acompañaba a Ayano cuando esta salía de casería. Todas esas labores iban perfeccionando el cuerpo de Chitose, su fuerza no supero a la de Ayano, pero lo compenso con su gran agilidad e inteligencia. Aparte Chitose poseía un don natural que ni la propia Ayano pudo jamás superar, y era su gran destreza con el arco, su puntería era inigualable, mortal de 100 a 200 metros y siempre certero hasta los 300 metros. A medida que pasaba el tiempo los cambios en su cuerpo pasaron inadvertidos para Chitose, pero Ayano lo sabía y estaba orgullosa de ello, ella la entreno de manera indirecta. Chitose estaba muy agradecida con Ayano, ella ya podía defenderse sola, y para demostrar su gratitud Chitose cumpliría cualquier petición que Ayano le pidiese.

"quiero que robes para mi"

Siempre creyó en las palabras de Ayano, pero eso contradecía todas sus enseñanzas, de igual manera debía regresar el favor y Ayano nunca desistió por más que Chitose suplicara.

"Akari" Chitose se arrodillo junto a la cama y con suma delicadeza acaricio la mejilla de la chica dormida

"Chitose…" ella ha cambiado, ya no era una niña, igual o mucho más bella que hace tres años.

Chitose se inclinó y beso la mejilla de la chica a la cual entrego su amistad, pero ahora había algo más… amor. Amor que floreció con solo recuerdos y sueños felices.

Se alejó de su ángel, tenía un trabajo que cumplir, pero ella volvería, volvería por Akari. Cuando quiso salir de la habitación, un brillo inusual llamo su atención, guiada por los destellos pronto se encontraría con lo que ella buscaba. La tiara estaba sobre una mesa junto al ropero, una pieza hermosa hecha completamente de oro con incrustaciones de diamantes y gemas preciosas. Su corazón se llenó de incertidumbre ¿Qué hacia Akari con esa gran joya?.

No había tiempo, oyó pasos que se acercaban donde ella, nunca tomo la tiara, ya que desconocía su dueña, pero era exactamente como la describió Ayano.

"¡por aquí!"

Con la mayoría de la guardia real tras de ella, emprendió la huida, tendría que pedir perdón a Ayano y volverlo a intentar otro día. Cuando salió de la habitación un par de guardias la vieron

"¡ahí está!" grito uno de ellos "¡atrapémosla!"

Chitose corrió hacia las escaleras pero un grupo de soldados armado la esperaban en el otro lado. Debía enfrentarse al grupo más pequeño, así que se regresó, usando su arco y flechas hirió a los guardias en las piernas dejándolos incapaz de moverse. Aprovecho la oportunidad y salió por una de las ventanas, se colgó de una piedra que sobresalía, se dejó caer para luego quedar colgada de la ventana del piso inferior. Una vez dentro se aseguró que no haya nadie, pero los soldados venia por ella. Opto por entrar en un gran salón vacío y ocultarse, hasta que los guardias se hayan ido, pero el salón no estaba vacío. Dentro había una persona a la cual nunca debía enfrentar.

Un caballero portando una armadura oscura, más la oscuridad de ese gran salón, supone un gran desafío para Chitose, pero debía intentar si quería salir viva de ahí. Preparo su arco, al principio dudo pero tiro a matar, pero aquella flecha fue detenida con una sola mano, nunca llego a tocar el bronce de aquella armadura. El caballero negro partió a la mitad la flecha demostrando su poderío y su gran fuerza. Desenvaino su espada pero solo para tirarla al suelo, Chitose sabía que aquella guerrera quería tener un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Desde el principio Chitose estaba en desventaja, los fuertes golpes que el caballero negro le lanzaba y aduras penas ella esquivaba eran acompañadas por fuertes golpes y barridas que le eran difíciles de evadir. La pelea termino cuando una Chitose cayó sobre sus cuatro extremidades escupiendo sangre.

"¡ahí está!" un par de guardias tomaron a Chitose del suelo "levántate"

"¿Qué debemos hacer con ella señor?" el otro pregunto al caballero negro

"la reina sabrá que hacer, no la hagan esperar" dijo sin más y se retiró hacia las sombras

"si señor"

Derrotada y humillada Chitose fue arrastrada hasta una pequeña habitación bien iluminada, donde una figura de expresión sombría la esperaba. Chitose se puso de pie pero

"arrodíllate ante su majestad" un guardia golpeo el estómago de Chitose haciendo que esta cayera de rodillas sosteniéndose su estómago y volviera a escupir sangre, el caballero negro no fue nada amable con ella

"¿Cuál es tu nombre?" usando un tono monótono la reina Yui pregunto

"Chi…" hablar le era difícil debido a sus múltiples heridas "Chitose…"

"¿de qué se te acusa?" Yui le dio la espalda y se sentó detrás de un escritorio

"su majestad" unos de los guardias se dirigió a la reina "ella se infiltro en el castillo e irrumpió en los aposentos de la princesa Akari"

"¿pri… princesa Akari?" la verdad se había revelado, la chica de la cual se ha enamorado es la princesa del reino Funami

Chitose miro al piso, derramo un par de lágrimas, todo estaba claro ahora. La causa de que Akari nunca fuera en su rescate fue esa, la sangre real corre por sus venas, ella no puede juntarse con una simple plebeya.

"¿Qué buscabas en la habitación de Akari-chan?"

Chitose no contesto, para que hacerlo, ya no había nada porque luchar. Yui no era una persona paciente, viendo que Chitose se negó en contestar ordeno que la encerraran en el calabozo.

Allí permaneció retenida, en una sucia celda en las mazmorras, atada con grilletes de pies y manos, las ratas fueron su única compañía. Chitose esperaría su muerte que en su estado de seguro no tardaría, respirar era difícil, su corazón poco a poco se fue acallando. Abandono toda esperanza, solo se aferró a su deseo de ser salvada por ella.

"Akari…"


No me odien por eso, pero es crucial y pronto sabrán porque

Hola a todos, después de un largo tiempo inactivo he vuelto, pero no se alegren porque volveré a irme. Espero que estén pasando bien, y de antemano desearles felices fiestas porque de seguro y no volveré a actualizar hasta el próximo año. Como sea, este capítulo es algo cruel con la pobre Chitose, y de verdad creo que se me paso la mano, pero no puedo cambiarlo porque sinceramente me agrada esta historia, y aquí entre nos me gusta mucho mas esta que "deseo".

Si han sido pacientes déjenme darles las gracias, los he defraudado y lo siento, entenderé si ya no desean leer más mis actualizaciones.

Creo que eso es todo, nos vemos en el próximo año o antes si el tiempo lo permite, una vez más les deseo felices fiestas y hasta la otra chao