Habían pasado horas, o tal vez días. Para Chitose eso era algo de lo que no tenía idea, en la oscuridad de su celda era difícil saber si era de día o de noche. Pero algo era seguro para ella, ese podría ser su fin.

Chitose no hizo intentos de zafarse, su esperanza estaba ya perdida. Los grilletes en sus pies, y los de sus muñecas, impedían cualquier movimiento, rascarse la nariz era una tarea imposible, ni aun secar las lágrimas de sus orbes. Ella lo tenia claro, porque su princesa nunca la busco, porque ella no la rescato. Era verdad cruel pero verdad, y eso era mejor que vivir siempre mintiéndose a sí misma. Sus movimientos eran ya bastante cansados, movimientos que eran acompañados por los desafinados sonidos de las cadenas oxidadas. Su respiración era suave, pero dolorosa.

De pronto las bisagras empezaron a gritar, alguien se acercaba. Pero ella no hizo intentos por prestar atención, cerró los ojos y decidió no ver a quien se había decidido a visitarla. Un golpe y varios sonidos que indicaban el cristal esparcirse por el suelo. Chitose vio los pies de su visitante, luego sus rodillas, porque quien sea que sea esa persona se había arrodillado delante de ella.

"¿Eres tú?" Una suave voz acaricio sus oídos

Chitose creyó que el cansancio y la falta de alimento le estaban haciendo malas jugadas, pues su mirada se encontró con la de una chica de vestimenta sencilla, sus ojos ámbar transmitían felicidad e incertidumbre. Aquella chica se puso de pie y estiro su mano para alcanzar la mejilla de Chitose.

"Chitose… estas viva"

"Kana…" Chitose pronuncio suavemente,

Kana se separó dispuesta a ir por ayuda, "esto debe ser un error, voy por la princesa, ella te sacara de aquí"

"¿Por qué?..." Kana se detuvo antes de salir de la celda vio como los ojos de Chitose se inundaron de lágrimas., Chitose desvió la vista hacia el piso dejando fluir parte de su dolor "porque…" Chitose comenzó a llorar mas fuerte, su mente se inundo de recuerdos agradables, pero también los desagradables hicieron su presencia "¿porque me abandono?"

Kana entendió el sufrimiento de Chitose, ella ya lo ha visto reflejado en los ojos de la princesa "ella te ha buscado durante todos estos años, ella esta sufriendo"

"¡Mentira!" Kana retrocedió asustada, Chitose ha cambiado, ya no era la dulce niña amiga de la princesa y eso Kana lo sabía, ambas han sido victimas de mentiras que las han dejado heridas

"yo no puedo darte respuestas, Akari-chan debe ser…"

"no… ya no mas, ella me abandono… cuando mas la necesitaba… ella ¡¿dónde estaba?!... ¿Dónde?"

"Chitose… ella ha sufrido mucho, debes creerme… Akari te necesita… por favor déjame ir por ella" insistió Kana

"no quiero que ella me vea… ¡no quiero verla!"

Kana comprendió que nada haría que Chitose cambiara de opinión, ella podría hacerlo de todas formas, ir por Akari pero, Kana no quería que la princesa sufriera, ya que Chitose se negaría hablar con ella y eso podría empeorar las cosas. Pero algo debía hacer para que Chitose comprendiera, que se diera cuenta de que todo fue solo un error, un malentendido.

"deberías verlo por ti misma" Kana hablo con firmeza "lo equivocada que estas" Chitose levanto la mirada dispuesta a escucharla aunque nada de lo que dijera haría que cambiara de parecer "si te quedas aquí, nunca sabrás la verdad, y morirás llena de incertidumbre. Yo sé que puedes… libérate y vuelve a tu hogar… entonces sabrás que ella nunca te abandono" Kana se retiró de aquel calabozo cerrando la celda tras de sí, y dejando una puerta abierta a muchas interrogantes.

Chitose se preguntó una y otra vez si lo que había dicho Kana era cierto, ¿y si ella estaba equivocada? Akari es una princesa, motivos suficientes para abandonarla, la clase alta y la marginada no se juntan. ¿Era eso correcto?, ¿Akari la abandono porque se había aburrido de ella, la desecho como cualquier juguete barato que no merece ni la más mínima atención? ¿O estaba equivocada?

Chitose empezó a desear nunca haberse enterado de la verdad, vivir en la mentira parecía ser clave para su felicidad. Pero ahora se preguntaba si la verdad podría ser buena o mala. Ella no debía morir hasta saber el motivo real por el cual Akari la abandono, porque nunca fue en su rescate, y si Kana tenía razón las respuestas que ella busca están en su antiguo hogar. ¿Pero cómo un montón de cenizas podrían darle respuestas? Eso es algo que debía averiguar

Fue entonces que Chitose empezó a estudiar bien su ambiente. Una celda, cuatro paredes y una delgada puerta de metal. Chitose fijo su vista sobre las paredes, de las cuales parecía desprenderse un poco de humedad, era cierto, estaba bajo tierra. Fijo su vista en las cadenas oxidadas, los eslabones que estarían más cerca a la pared deberían estar muy frágiles, por el contacto continuo con la humedad. Chitose pensó que si hacia un gran esfuerzo podría romper el primer eslabón de la cadena, o al menos doblarlo un poco, eso daría paso para que el segundo saliera sin esfuerzo, después se las arreglaría para sacarse los grilletes.

Empezó a hacer fuerza en su mano derecha, apretando el puño tirando hacia adelante. Ya que parecía ser la más deteriorada, la cadena de pronto empezó a ceder hasta que en efecto el primer eslabón cedió por la fricción. Chitose respiró aliviada, fue un gran esfuerzo el que puso para liberarse de dicha atadura. Ahora con una mano libre podría fácilmente usar sus habilidades para violar los tres grilletes que aun la mantienen atada a la pared.

Las cadenas restantes no serían fáciles de romper, ya que pareciera que esas fueron reemplazadas eventualmente, y no disponía de algún tipo de alambre con el que pudiera violar los grilletes. Chitose debía usar otro plan. Vio en el piso de la celada comida esparcida, recordó aquel sonido y vio la charola a un lado boca abajo, seguramente a Kana se le había ordenado llevarle algo de comer. Pero no todo estaba perdido, mas allá de aquel desastre Chitose pudo apreciar un pequeño alambre casi invisible que seguramente pertenecía a Kana y que había tirado por 'accidente'. Ella no podía alcanzarlo con la mano, en vez de eso, uso la cadena que rompió para tomarlo. Una vez tomado el pequeño alambre, lo doblo y lo uso para librar sus cuatro extremidades. También lo uso para abrir la puerta que la mantenía prisionera, pero antes de salir de su celda Chitose mira hacia atrás y se preguntó un montón de cosas, entre ellas por qué se habían remplazado solo tres de las cuatro cadenas, y porque no habían guardias vigilandola y es que al parecer la mazmorra estaba desierta.

Con sumo cuidado subió las escaleras, alerta a cualquier actividad. Pero todo parcia sumamente tranquilo. Afuera la luz reinaba, pareciera que ya era pasado el mediodía. Chitose se coló del calabozo hacia el patio de armas hacia la torre oeste, parecía una locura pero aunque lo parezca esa era una estrategia. Nuevamente se coló en la cocina, habían mujeres trabajando ahí pero se las arregló para fingir ser una más de ellas, tomo un cuchillo y lo guardo bajo sus prendas y de manera tranquila abandono la cocina para no levantar sospechas, después de todo ninguna de aquellas chicas la conocía.

Valiéndose de la confusión de algunas empleadas fingió ser nueva, y pidió un uniforme adecuado para una criada. Chitose se dirigió hacia una habitación donde encontraría lo necesario, una vez ahí la dejaron sola para que se cambiase. Chitose salió usando aquel traje de sirvienta como camuflaje, paso inadvertida por delante de muchos guardias. Ya estando en los establos Chitose verifico que no hubiera nadie cerca, entro en él y empezó a tantear para tomar un caballo y salir de ese lugar.

Pero parecía que la estaban esperando. Cuando Chitose abrió las puertas para sacar el caballo seleccionado, una figura se interpuso entre ella y su única salida de escape. Era nada más que el mismísimo caballero negro.

"¡a un lado!" Chitose demando con superioridad

"…" pero parece que el caballero negro no era amante de las palabras

Desenvaino su espada y arremetió contra Chitose, ella esquivo su ataque pero sus habilidades eran limitadas debido al uniforme que portaba. Chitose tomo una escoba que era usada para la limpieza de los establos. Tomo posición y arremetió contra su atacante, la balanza se inclinaba a favor del caballero negro, quien de un solo zarpazo partió en dos la espada improvisada de Chitose. Barrio los pies y esta cayó al suelo, Chitose miro la punta de la espada apuntar directamente a su garganta, pareciera su fin pero ella no moriría hasta saber la verdad. Chitose tomo en su mano un puñado de tierra y lo lanzo a la visera del caballero negro, era una táctica sucia pero eficaz, en el descuido Chitose aprovecho y golpeo la rodilla del caballero negro, este callo sobre la misma, y fue levantada de una patada en la barbilla que la aventó hacia atrás cayendo de espaldas y con las manos estiradas. Chitose no tenía tiempo para juegos, tomo el cuchillo y lo lanzo hacia la mano izquierda del caballero negro perforándole la palma y atravesándola por completo

"¡aaaaahhhh demonios Chitose!" el caballero negro grito, Chitose se le hizo extrañamente familiar esa voz

"¡por aquí!" pero no había tiempo, soldados se acercaban, monto su caballo y galopeo a prisa alejándose del palacio

Chitose se alejó del palacio pero no del reino, cabalgo hasta donde antiguamente estaba su hogar. Pero había algo diferente, y es que aquella calle no parecía ser como ella la recordaba, casas bien construidas, tiendas, aserraderos, una gran cantidad de personas felices., lo contrario a como ella lo recordaba. Lo que antes fue un barrio olvidado por Dios ya no lo era. Pero lo que más le sorprendió fue lo que había en el lugar de su antigua casa.

Un amplio jardín lleno de rosales, flores de múltiples colores, y justo en el medio un árbol de cerezo, y al pie de este escrito en piedra el siguiente mensaje:

Por favor vuelve conmigo

Yo te necesito

Necesito a mi amiga,

Necesito ver su linda sonrisa,

Necesito ver su cálida mirada,

Necesito oír su agradable risa,

Necesito la alegría de mi mejor amiga

Te necesito

Chitose

Chitose cayo de rodillas, su rostro se ilumino, su corazón se llenó de alegría. Lágrimas de felicidad corrían por su mejilla, esa era la prueba o no…

"es algo triste verdad" una voz desconocida

Chitose se volteó y se encontró con una chica de más o menos su edad. Parecía una persona amable por su sonrisa, su rostro tranquilo transmitía confianza.

"aquellas letras fueron escritas por un alma adolorida, cada sentimiento, la esperanza de volver a sentir la felicidad fue trasmitida con cada pincelada" la chica se movió alrededor maravillándose de los colores que la rodeaban "cada flor, cada rosa, fue plantada por una sola persona"

"tu… ¿sabes quien fue la que escribió ese mensaje?" Chitose pregunto

La chica asintió, se colocó en cuclillas y olio el aroma de las petunias "ella lo hizo, todo… ella sola"

"¿Quién?" Chitose necesitaba saber, necesitaba saber la verdad

"la princesa Akari"

"la princesa… ¿Por qué?"

"algo muy importante le fue arrebatado, aquel nombre, nadie jamás supo porque era tan importante, y porque lo sigue siendo" la chica misteriosa se puso de pie, camino hacia fuera del jardín "desde aquel día… la princesa no sonríe con sinceridad" fue lo último que aquella chica dijo antes de abandonar el jardín y perderse de vista

Chitose estaba muy feliz, ella no la había abandonado. Quería correr ir con ella, abrazarla, tenerla entre sus brazos, demostrarle cuanto la había extrañado. Pero eso debía esperar, no podía volver al castillo porque toda la guardia debía estar buscándola en ese momento. Monto su caballo y se alejó hacia las montañas, ella volvería por Akari.

Durante su viaje de regreso, Chitose imagino la vida que siempre soñó hecha realidad. Fantasear era lo suyo, la vida cerca de la mujer que ama era lo suyo. Una vida que sin duda Chitose trataría de hacerla suya, una vida que sería opacada por la verdad.

"Ayano-chan, Ayano-chan" Chitose bajo del caballo y corrió hacia la cabaña gritando feliz el nombre de su amiga "Ayano-chan"

"¿qué pasa Chitose?" Chitose entro en la cocina donde encontró a Ayano quien se estaba lavando sus manos

"me siento feliz, ella no me abandono, Akari-chan no me abandono" decía muy feliz Chitose

"eso es muy bueno Chitose, felicidades pero… ¿Dónde está lo que te pedí?" Ayano pregunto sin mirar a Chitose, porque estaba ocupada con un asunto en su mano izquierda

"lo siento Ayano-chan, no logre hacerlo…" fue ahí que Chitose vio que Ayano tenía problemas con algo "¿Qué haces Ayano-chan?" pregunto un poco interesada

"o nada…" dijo Ayano dándole la menor importancia

"déjame ayudarte" Chitose fue hacia ella y tomo su mano, vio que esta estaba llena de sangre "¿¡Ayano-chan que te paso!?"

"nada…" volvió a darle la menor importancia "solo un pequeño accidente con un cuchillo"

Cuchillo. Chitose soltó la mano de Ayano al recordar el grito del caballero negro cuando ella le lanzo el cuchillo. Vio en el piso rastros de sangre que la llevaron hasta una esquina, donde de manera desordenada estaba tirada una armadura negra, y sobre uno de los guantes aquel cuchillo. Chitose rápidamente se alejó de Ayano, corrió hacia la salida pero fue detenida por un cuchillo que se clavó sobre la pared de madera delante de ella. Sus ojos fueron de vuelta hacia Ayano que con su mano derecha jugaba con un cuchillo similar al que acababa de lanzar.

"eres muy buena lanzando el cuchillo, pero yo lo soy más" Ayano camino hacia ella sin bajar el cuchillo "ahora antes de que decidas si deberíamos dejar de ser amigas, hay algo que debes saber"


Hola gente bonita como están

Aquí les bailo, digo, les traigo un nuevo capi de esta… cosa. Espero que todos disfruten leyéndola tanto como yo disfruto pasar horas en vela para traerles nuevas actualizaciones…

Na era broma, yo escribo por diversión nada más, no pretendo ser escritor ni deseo convertirme en uno, si mejoro lo hare sin darme cuenta y si no pues… tendrán que seguir aguantando mis patéticos fanfics.

Por cierto acá son cerca de las 23:30, ya se acerca el nuevo año, así que a todos ud les deseo un Feliz Año, siiii, pasen el ron… con pasas.

Bueno este será mi último trabajo del año, espero que en el próximo año mi imaginación vuele mucho más alto, y pueda traer nuevo material aburrido como este. Pasen bien, cuídensen y nos vemos en el 2016. A y no olviden dejar sus Reviews que son como mi fuente de motivación para seguir escribiendo. Chao hasta pronto.