En lo profundo del bosque, los ruidos serán siempre inciertos. Solo los oídos entrenados pueden identificar que hace dichos ruidos, aun cuando la nieve cubra el suelo y las pisadas sean diferentes. Ella lo sabía, aquella chica que con gracia, aparto un mechón de pelo castaño que atrevidamente se posaba sobre sus ojos.
Estaba cerca de su destino, sobre un claro yacía ante sus ojos una cabaña. Antes de acercarse demasiado, debía cerciorase de que la persona que ella buscaba, estaría ahí dentro. De lo contrario etaria en un gran aprieto.
La luz era suficiente perturbador del sueño, y no significaba que Chitose fuera tan dormilona. Pero el estar en brazos de la princesa ameritaba dejar esas costumbres madrugadoras, al menos solo por el momento.
Chitose se levantó de la cama mostrando una vez más su cuerpo desnudo, ante una muy sonrojada princesa. Dándole la espalda para cubrir un poco de su vergüenza comenzó a buscar lo que serían sus prendas, no tuvo que buscar mucho, pues Ayano se las había dejado a disposición.
"es…" la princesa trato de informarle lo bien que se veía Chitose, o más bien, lo mucho que había crecido desde su último encuentro cuando eran niñas, pero debido a la vergüenza y la timidez no alagó aunque lo deseaba el hermoso cuerpo de Chitose "as crecido mucho" dijo "recuerdo que eras dos centímetros más baja que yo"
"es cierto, pero también tú has crecido" Chitose, bajo un poco la mirada, suspiro añorando aquellos tiempos. Termino de vestirse con cuidado de no lastimar su hombro, se dio la vuelta para encontrar los bellos ojos de su amada
"deseamos nunca crecer, ¿lo recuerdas?" como no recordarlo, si lo único que Chitose recordaba era todos aquellos momentos que paso junto a la princesa
"estábamos en la torre más alta, en la noche, desde el balcón mirábamos con curiosidad aquellas bellas luces del firmamento" Chitose recordaba con cariño, solo hacía falta mirar el brillo de sus ojos para comprender lo que ella siente
"¿Qué hay más allá? Me preguntaste, porque creías que yo lo sabía todo" Akari se levantó de la cama, colocándose a la altura de Chitose, acorto el espacio para acariciar la mejilla de la chica de anteojos
"si, te reirás ahora de aquella respuesta que me diste" aquel delicado toque sobre su piel, era como un interruptor que le ordeno a su corazón latir con mayor esmero.
"hehehe… el cielo está pintado…" dijo Akari, una linda sonrisa adornaba su persona haciéndola cada vez más bella
"por unos seres mágicos, con grandes alas de pájaros que…" Chitose retrocedió alejándose de las sensaciones provocadas por el suave contacto con Akari. Estaba claro que solo eran más que recuerdos, aunque son alegres momentos, a ella le entristecía saber que tal vez jamás pueda volver a vivir algo similar
"¿Qué ocurre?" Akari estaba con cierto desconcierto, y un creciente dolor en el pecho por el rechazo sufrido recientemente
"solo fueron deseos estúpidos" Chitose hablo, usando un tono sin emoción
"que dices… no son deseos estúpidos, tu y yo juntas por siempre" Akari trato de acercarse a ella quien ya le había dado la espalda
"¡para mi si lo fueron!" Chitose alzó la voz provocando un sobresalto en Akari. Trato de calmarse, ya hasta estaba empezando a odiarse por actuar de esa forma, "voy a la cocina" dijo Chitose dispuesta a dejar sola a la princesa, alejarse solo un momento de ella bastaría para poner sus sentimientos en orden "talvez Ayano-chan necesite ayuda"
Akari miro como Chitose se alejaba, con la vista nublada ella se sentó en el filo de aquella cama. Tomo entre sus brazos aquellas pieles con las que Chitose había estado envuelta, las abrazo contra su pecho mientras caían sobre ellas pequeñas gotas cristalinas.
Chitose llego hasta la cocina más ahí no encontró a nadie. Creyó que tal vez Ayano había salido de cacería, y para cerciorarse, busco en la cabaña las armas de la chica de la coleta pero estas no estaban. Chitose salió afuera, miro hacia el cielo dejando que los rallos del sol acaricien su piel, pero aquella sensación de calidez no se comparaba con las delicadas manos de la princesa.
Pero cuando ella volvió la vista hacia el frente, una espada puntiaguda la apuntaba. Del otro lado, una chica con una larga cabellera castaña empuñaba el arma. Chitose no podía creerlo, aquella chica se le había acercado sin hacer ninguna clase de ruido, incluso podría haberla matado sin esfuerzo alguno, pero no lo hizo. Aquella extraña pareciera ser una persona de honor por no haberle hecho daño, pero eso no significaba que pueda ser confiable, además parecerá ser poseedora de grandes destrezas y habilidades, sin duda ella sería una digna contendiente.
"¿Dónde está la princesa Akari?" Chitose mantuvo la calma, cualquier movimiento podría significar su fin
"no se dé que hablas…" Chitose se hizo la desentendida pero la punta de la espada empezó a ser presión sobre su frente
"no juegues conmigo" dijo aquella extraña "¿Dónde está la princesa?" volvió a preguntar
Chitose se negó a responder pues había jurado dar su vida antes de entregar a la princesa a cualquiera extraña. La chica castaña supo al contemplar el silencio de Chitose, que de ella no saldría ninguna información útil que la lleve directo hasta Akari.
"Esto es inútil" la castaña bajo su espada "revisare la cabaña" dijo dispuesta a encontrar a la princesa por sus propios méritos
Aprovechando que la chica había bajado su guardia, Chitose fue directo hacia ella. Se abalanzo sobre la espada dispuesta a arrebatársela, tomo con su mano izquierda la muñeca derecha de la chica para inmovilizar el arma pero Chitose olvido su herida, sintió una fuerte punzada en su hombro lo que provoco que aflojara su agarre. La castaña se anticipó a los movimientos de Chitose, la tomo del cuello he hizo que se inclinara, levanto su rodilla con fuerza propinándole un golpe directo al estómago. Chitose cayó tomando su vientre adolorido
"que así sea" dijo la castaña. Pateo a Chitose para que quedara boca arriba, apunto nuevamente su espada hacia ella, pero esta vez directo hacia su cuello. Ella estaba dispuesta a acabar con la vida de Chitose, pues se interponía en su misión, pero viendo la sangre que empezó a emanar del hombro de la chica acostada sobre la nieve, supo entonces que ella estaba herida "¿Cuál es tu nombre?" le pregunto
"Chitose…" la castaña alejo la espada y la envainó. Se alejó dispuesta a entrar en la cabaña, mas no pudo continuar porque Chitose había tomado su pie "espera"
"¿Por qué sigues interponiéndote? He perdonado tu vida pues al parecer no estás en condiciones de luchar conmigo. Sé que escondes algo porque te has interpuesto a que yo revise tu cabaña. Y estoy más que segura de que aquello que escondes es a la princesa Akari" la castaña se dio la vuelta para hacerle frente a Chitose "ahora…" la tomo del brazo que sujetaba su pierna para ayudarle a levantarse "si no quieres morir será mejor que me dejes hacer mi trabajo"
"¿Qué… que pretendes?"
"ya te lo dije… hacer mi trabajo"
"no puedo permitir que te le acerques" Chitose lanzo un derechazo que fue esquivado fácilmente. Por su parte, la castaña también lanzo un derechazo sin medir fuerza en respuesta que impacto contra la mejilla de Chitose. La chica de corto cabello retrocedió tambaleándose
La extraña se estaba cansando de ese juego, si Chitose quería luchar, ella respetaría su decisión. Pero…
"¿Hanako?"
La princesa salió de la cabaña al escuchar unas voces que provenían de afuera. Para su sorpresa se encontró con una persona que conocía muy bien. La nombrada se dio media vuelta quedando frente a la princesa. Sus ojos se llenaron de brillo y sus ánimos antes decaídos gracias a Chitose, en ese momento fueron los mejores
"hola Akari" la castaña dijo sonriéndole
Ante una muy desconcertada Chitose, Akari corrió a abrazar a la castaña. Una sensación desagradable se apodero de Chitose, estaba claro que desconocía mucho en la vida de la princesa y más viendo que ella era muy efusiva con aquella extraña. Nadie le prestó atención a ella, volvió a ser ignorada, incluso ella se ignoró así misma y a la sangre que escurría entre sus dedos manchando la blanca nieve
Hola gente bonita como van
Aquí yo… claro, trayéndoles un nuevo capítulo de… lo que sea! Espero haya sido de su agrado.
Hemos vuelto al presente para continuar donde nos habíamos quedado, pero en el siguiente capítulo volveremos al pasado aunque no tan atrás. Dependiendo de cómo surgen los hechos en mi cabeza hueca, se irán desenmarañando toda esta enredadera que se me ocurrió. Por cierto, estoy pensando en hacer un fic YuiChito… ¡No! Digo YuiAkari a ver qué les parece.
Por otro lado les doy las gracias a las personas que dejaron sus Reviews en el capítulo anterior, no pondré nombres porque no los tengo ahora a la mano pero uds ya sabrán quienes son. También darles las gracias a todas esas personitas que aún siguen leyendo este fic en el anonimato, y que esperan ansiosos por una actualización (saben que solo tienen que pedirla, talvez se las de o talvez no, eso ya depende de mi tiempo libre)
Y si les está gustando esta historia, no olviden darle a Favorite y a Follow, así estarán informados de las actualizaciones. También no olviden dejar su review con sus sugerencias y demás.
Yo me despido, conmigo será hasta una próxima ocasión. Chao!
