Hola hola como están.

Aqui yo con un nuevo capitulo

Gracias a Nadaoriginal, Whitelink16 y OSIRIS VALENSKY.


Chitose había caminado toda la noche, aunque agotada ella estuviera no descansaría hasta alcanzar a su princesa. Sedienta tomo una cantinflora que colgaba de su cuello sacio su sed aun sin detenerse. Pronto más allá logro ver algo sobre la nieve, era un cuerpo, eso lo entendía bien debido a la forma, además junto a él una tienda improvisada. Se acercó para asegurarse si todo andaba bien.

Mientras se iba acercando su vista pudo ver en mejor detalle aquel panorama. Sobre la nieve estaba tirada una chica de largo cabello castaño. Chitose inmediatamente reconoció a la chica por lo que se apresuró hacia ella. Se arrodillo junto a Hanako para estudiarla.

"hey despierta" sacudió verazmente a la chica

Al no despertar Chitose tomo su pulso, no estaba muerta pues su cuerpo estaba tibio, al sentir su pulso confirmo su teoría, pero este era bastante débil.

"Akari" pronuncio al percatarse de la ausencia de la pelirroja

Rápidamente se pudo de pie y entró en la tienda improvisada donde seguramente estaría su princesa, pero ahí no había nada.

"¡Akari, Akari!" empezó a llamarla pero nadie le respondía

Dio vueltas alrededor en busca de la princesa, pero no dio con ella. Solo una persona sabría dónde estaría la pelirroja, así que nuevamente trato de despertar a Hanako y saber una vez por todas donde estaba la pelirroja. Antes de volver a zarandear a la castaña, Chitose se fijó sobre ciertas plumas rojas que la chica tenía en su cuello, acercó su mano para estudiarlas y entonces supo que algo no andaba bien. Rápidamente retiro el dardo del cuello de Hanako, seguramente este seguía inyectándole veneno. Estudio aquel artefacto minuciosamente… Algo en sus recuerdos salió a flote. Había visto antes un dardo con las mismas características en casa de Ayano. El caballero negro tenía en su poder una cerbatana con extraños garabatos y un dardo idéntico al que Hanako tenía en su cuello. Ayano nuca le dijo a Chitose de donde había sacado aquella arma, solo que dicha arma era una prueba de sus grandes aventuras.

"mm…" gimió de dolor Hanako

Lentamente la chica acostada sobre la nieve abrió los ojos, trato de levantarse pero no podía, era como si su cuerpo había sido desconectado de su cabeza.

"Hanako, ¿Dónde está la princesa?" Chitose preguntó ya que Akari es lo único que le importa a Chitose

"no me puedo mover" Hanako balanceó su cuerpo pero aun así este no reaccionó

"¿Dónde está Akari?" insistió Chitose

"no lo sé" dijo ella

Chitose se levantó y empezó a buscar una pista que la lleve hacia donde se encuentra Akari. Miro a su alrededor y sobre la nieve, había sobre estas muchas pisadas humanas.

"alguien se la llevo… tres… no, cinco personas" dijo empezando alejarse de la escena siguiendo las huellas

"¡espera!" Hanako la llamo "no puedo moverme, no me dejes aquí" por un momento Chitose pensó en hacerlo, pero después como enfrentaría a Akari si le llegase a preguntar por la castaña. "por favor"

"¿puedes al menos ponerte de pie?"

"lo intento pero no sé qué me pasa, mis extremidades no me obedecen"

"era un veneno paralizante" Chitose volvió por la chica y le ayudo a ponerse de pie "los efectos pasaran con forme el veneno que tienes en la sangre disminuya"

"gracias" Hanako desvió la vista hacia el suelo, se sentía mal por haber fracasado "lo siento"

"no te disculpes, no aun" Chitose vio el caballo de Hanako y cargo a la chica hasta donde estaba el animal "vendrás conmigo, con el tiempo recuperaras tu movilidad y tal vez necesite de tu ayuda"

Chitose ayudo a que Hanako montara y luego ella también subió al caballo por detrás de la castaña. Tomo las riendas y al mismo tiempo usaba sus brazos para que Hanako no callera del caballo.

"¿viste algo… alguien, o escuchaste algo?" Chitose iba siguiendo con la mirada, las diversas huellas de los cascos que más allá de donde había acampado la princesa empezaron

"habían cinco sombras, pude ver como entraban en la tienda… luego el grito de la princesa. Después salieron cargando algo que estoy segura que era ella" Hanako relató aun sintiéndose muy mal no solo por su cuerpo envenenado si no también por su fracaso

"¿no oíste hablar a esos tipos, alguna pista de donde se la llevaron?"

"cuando mis ojos se cerraron escuche un mormullo… terra… terra…"

"terra mortuum"

Solo escuchar esas palabras hizo que la sangre se le congelara. Ya había oído muchas historias sobre ese lugar. Pero si la princesa estaba ahí, tendría que rescatarla a como dé lugar

"¿conoces ese lugar?"

"sé dónde se encuentra. Cuando andaba de casería con el caballero negro, desde una colina divise cuatro grandes y humeantes volcanes, sobre sus faldas solo el gris y el rojo eran los únicos colores. Y aunque estábamos a kilómetros, nos llegaba un fuerte olor azufre"

Chitose pico las costillas de caballo para acelerar la marcha. Ya con indicios de donde se encontraba Akari seguir las huellas no tenía caso, además que su dirección concordaba. Pero si las historias eran ciertas, mas allá de los grandes volcanes se encuentra las tierras de nadie, donde ningún mortal ha salido con vida jamás.

"¿crees que ahí este Akari?"

"no estoy segura, pero las huellas indican que o bien está ahí, o en sus alrededores"

Ambas guardaron silencio por lo que les restaba de camino, cuando por fin la tarde llegaba a su fin llegaron a una gran planicie. A medida que avanzaban todo a su alrededor iba muriendo, hasta el punto que solo polvo rojizo había sobre la tierra. La nieve había desaparecido, la temperatura era muy elevada y el aire era impregnado con un pútrido hedor que causaba comezón y nauseas. Árboles muertos y animales en descomposición, ríos completamente secos aunque por entre las grietas emanaba vapor sulfuroso.

"ponte esto" Chitose le envolvió alrededor de nariz y boca un trapo húmedo

"Esto es el infierno" de igual manera Chitose se cubrió su nariz y boca.

Avanzaron esquivando los geiseres de vapor ardiente pues aun no llegaban a su destino. Eso solo era el inicio de lo que sería el infierno en la tierra, pues la verdadera pesadilla estaba tras los volcanes que se alzaban sobre ellas. Llegaron hasta el pie de los volcanes donde según las historias, existía una puerta que las llevaría hasta terra mortuum, el punto sin retorno. Chitose sabía que la puerta no era más que una cueva, un pasadizo por debajo de los volcanes.

No tuvo que buscar mucho pues dicha puerta estaba solo a pasos suyos. Chitose agarro unos trapos que antes le habían servido como abrigo contra el frio, pues en el infierno no los necesitaría, bajo del caballo en busca de una rama donde envolver los trapos. Luego busco fuego en un río de lava ardiente, su antorcha estaba lista.

Tomando las riendas del caballo se sumergió junto con Hanako en la oscuridad de aquel pasadizo. Increíblemente el aire se volvió más ligero y agradable, algo que las sorprendió pues se habían hecho la idea que sus pulmones no aguantarían tanto aire contaminado.

"esto está muy oscuro, y tenebroso. Al menos ya puedo respirar" dijo Hanako montada sobre el caballo que era jalado por Chitose

"¿Cómo sigue tu cuerpo?" Chitose pregunto sin apartar la vista del frente

"mejor, ya puedo mover mis manos. Seguramente ya puedo mantenerme en pie"

"eso es bueno" Chitose arrojo a un lado la antorcha provocando que esta cayera en una esquina

"¿Qué haces?" Pregunto Hanako desconcertada

"baja del caballo, no podremos llevarlo con nosotras, nos delataría"

"estas loca, no voy a abandonarlo" Hanako se abrazó al cuello del caballo "además no sabemos que hay allá, ¿y si lo necesitamos?"

"estoy segura que lo necesitaremos, pero si seguimos con él podría delatarnos con lo que sea que allá del otro lado. Créeme solo dale una palmada y deja que vuelva, el estará bien"

Hanako hizo lo que Chitose le dijo no sin antes tomar sus cosas. Se despidió de su mascota y rezo para que este bien. Volteó a ver a Chitose quien en ese momento cambiaba el vendaje de su brazo.

"déjame ayudarte" ofreció

"gracias" Chitose acepto encantada su ayuda

"¿Ahora qué?" termino de vendar a Chitose, y por parte sorprendida por la rápida recuperación de la chica

"prepara tu espada y mantente alerta" Chitose tomo la antorcha y siguió adelante "no te separes"

"veo que el caballero negro te ha entrenado bien"

"¿Cómo sabes que fue ella quien me entrenó?"

"el caballero negro es la mano derecha de la reina Yui, una amazona cruel y despiadada. Las historias cuentas sus grandes logros, su fuerza su coraje, su valentía, La frialdad de su corazón. ¿Dime que estoy equivocada si ella no adoptó a una pequeña huérfana para convertirla en su sucesora?"

"si estas equivocada, ella nunca me adoptó"

"si tú lo dices, pero hay algo que no entiendo. Según las historias la niña que ella adoptó concuerda con tu perfil excepto en una cosa"

"así, ¿y cuál es esa cosa?" pregunto Chitose aunque nada interesada por aquellas historias

"aquella niña tenía los ojos color verde. Pero seguramente las personas tergiversaron la verdad"

"a mí me parece increíble que creas esas historias"

Caminaron pero no demasiado ya que el final de la cueva estaba cerca. Al salir quedaron asombradas con lo que ahí había. Podrían ser mentiras las leyendas pero de eso todavía quedaban dudas.

La noche ya había caído, pero aparte de eso. Un gigantesco bosque se erguía por delante, al contrario de las historias ese lugar estaba lleno de vida. Maravilladas por el clima, la fauna y la flora pisaron por lo que parecía tierra sagrada.

"este lugar no parece ser el infierno"

Chitose se adentró en el bosque, no había tiempo que perder. Una sensación extraña se había apoderado de ella desde que piso ese lugar, era como un sentimiento ni agradable ni todo lo contrario. Subió una pequeña colina para apreciar mejor el bosque y orientarse. En efecto el bosque era muy grande pero estaba rodeado por los volcanes, era fácil distinguirlos en la noche por la silueta de los mismos.

Una edificación llamaba la atención. Grandes murallas ocultaban su interior. Se podía ver las torres que seguramente eran para la guardia donde los faros alumbraban, los muros estaban hechos de piedra aunque fácilmente escalables sobre ellos zazas espinosas que infringirían mucho dolor. Todo era como una prisión.

"mira allá" Hanako apunto a una carreta, era un boleto de ingreso

"claro, vamos"

Sigilosas subieron en la carreta que lentamente era jalada por dos caballos, se ocultaron bien aunque la noche las abrigaba pues seguramente la carreta sería inspeccionada. Llegaron a la entrada donde el conductor detuvo la marcha. Las grandes puertas se abrieron luego una reja desde arriba era elevada sobre el suelo. Era curioso, nadie se acercó a ellos.

Vieron su oportunidad, con gran destreza sin hacer mucho ruido bajaron de la carreta. Dentro lo que parecía ser una aldea, Chitose entonces supo que los muros son no estaban para impedir que las personas salgan, sino que están hechos para protegerlos.

"vamos, esta aldea debe tener a alguien que la guie" Chitose uso su sentido común

"talvez este en medio, del lugar. Mira allí, esa edificación se alza sobre todas" Hanako apuntó hacia delante

Se movieron siempre entre las sombras. Hacia lo que parecía ser el centro de todo. Varios guardias custodiaban aquella torre, se acercaron un poco pues ellos conversaban y una pista podrían darles si ese es el lugar correcto.

"no entiendo porque debemos hacer guardia" Chitose y Hanako oyeron claramente

"si yo tampoco, se supone que deberíamos estar cuidando los muros"

"¡silencio ustedes dos!" otro guardia se acercó "mantengan los ojos bien abiertos o ella los asesinara sin piedad"

"¡si!" gritaron al unísono poniéndose firmes

Chitose le hizo una señal a Hanako al momento que tomaba una pequeña roca, Hanako asintió anticipándose al plan de Chitose. Vieron que el tercer guardia se alejaba, entonces Chitose arrojo la roca hacia unos arbustos cercanos. Curiosos los guardias se acercaron, entonces Hanako golpeó a los dos dejándolos inconscientes entre los arbustos.

Con cuidado entraron en la torre, dentro había mucha actividad pero nada que temer, solo habían mujeres cumpliendo labores domésticas. Siguieron siempre ocultándose pues no sabían si alguna de ellas pudiera ser capaz de reconocerlas como forasteras.

"¿ahora donde buscamos?" Hanako le susurro a Chitose quien no tenía idea alguna.

Vieron que desde unas escaleras descendían un par de chicas con trajes de sirvientas. Chitose se fijó que una de ellas llevaba entre sus manos un vestido colorido que Chitose reconoció como el de su amada.

"ella es muy bonita" conversaban entre ellas

"si, me pregunto si nuestra señora la querrá como esposa"

"si es así, que envidia me da"

Chitose apretó los puños. Si alguien le iba a quitar así de fácil a su princesa, no sabrían con quien se estaba metiendo. Esperaron que las chicas despejaran las escaleras pues ya tenían una pista de donde estaría Akari, Y si estaban en lo correcto esta debería estar en lo más alto de la torre.

Cuando nadie estaba mirando subieron a toda prisa las escaleras, curiosamente no se toparon con ningún guardia ni ninguna otra persona que presentase un problema. Justo al final había una habitación que sin demora Chitose abrió. Una amplia habitación donde justo en el medio había una cama. Las blancas cortinas solo daban la imagen de una silueta acostada sobre la cama. Pero el corazón de Chitose sabía que aquella era su amada. Corrió hasta estar junto a ella, abrió las cortinas y efecto allí estaba ella. Su hermosa pelirroja dormía tranquilamente, como presa de un hechizo que solo aquella valiente era digna de traerla de aquel mundo de sueños, Chitose se inclinó pero no beso sus labios, sino que beso tiernamente su frente.

"¿Cómo esta ella?" Hanako vigilaba la puerta atenta por si eran descubiertas

"está dormida. Princesa, princesa despierta" Chitose intento despertar a la pelirroja pero nada funcionaba "ayúdame Hanako, no puedo levantarla por culpa de mi brazo"

Hanako no respondió, Chitose se giró para ver lo que pasaba. Sus ojos se fijaron como lentamente la castaña se desplomaba, detrás de ella aparecía una figura encapuchada. Chitose rápidamente preparo su arco y apunto hacia la figura misteriosa, pero algo surgió dentro de ella haciendo que sus manos comenzaran a temblar y no pudiera disparar.

"estas enamorada de esa chica" una voz femenina la de aquella figura que lentamente avanzaba hacia Chitose "y porque no, ella es muy bonita. Es una lástima que tenga que asesinarla" dijo aquella extraña sin vacilar en sus palabras.

"a-a-aléjate" no entendía que era lo que le ocurría, su voz salía torpe demostrando a su enemiga el miedo que ya la invadía, al menos eso ero lo que Chitose creía. Pero lo que sentía no tenía nada que ver con el miedo

"te pareces mucho a ella, mamá estaría muy orgullosa" la chica llevó una mano a su capucha "pero eres débil"

"¿Quién… quién eres?"

"ha pasado muchos años, no te culpo si no me recuerdas" la chica se descubrió, dejando a Chitose completamente en shock "hola… Nee-san"