Notas de autor:
¡Sorpresa! Se que dije que actualizaría en Julio, pero he salido a vacaciones y tuve un tiempo para escribir, esto a pesar de que me eh vuelto aún más friki y ahora estoy como loco con los videojuegos XD.
Tratare de sacar el próximo cap pronto pero no prometo nada, pero lo que si hare será sacar el próximo capítulo de mi otro fic New web. Gracias por la espera y los comentarios de aliento, todos y cada uno me ayudan y motivan mucho a seguir escribiendo; por favor lean la nota al final del capítulo, necesito su ayuda con una decisión y seria de mucha ayuda su consejo.
Descargo de responsabilidad: No soy dueño de Naruto o Marvel, si lo fuera, me gustaría hacer un crossover oficial, sería interesante si se pudiera hacer una película.
Inmigrante accidental
Capítulo 7: Las decisiones que tomamos
Desierto del Sahara, Sureste de Libia, (2 de mayo, 2012).
Sip, sin duda estaba jodido.
Eso era lo que pensaba en esos momentos el rubio problemático conocido como Naruto, mientras veía por quinta vez la misma roca rodeada de un interminable mar de arena ese día.
En definitiva, odiaba los desiertos, ahora tenía un nuevo respeto por Gaara y su gente.
¿Cómo pudieron formar una aldea en medio de un lugar en el que los días podrían llegar a los 50 grados Celsius y las noches bajar hasta los 0, sin una gota de vegetación a la vista, sin agua ni refugio, con animales venenosos por doquier y un sol abrasador? Esa sería una pregunta que desgraciadamente ya nunca podría hacer directamente a alguno de los habitantes de Sunagakure.
Mientras pensaba en su amigo de cabello rojo, Naruto distraídamente sacó su cantimplora, una con un diseño muy familiar. En otros tiempos y con otras personas, la vista de una calabaza de arena como regalo de uno de los mayores genocidas de la tierra de la arena sería algo espeluznante, pero esos tiempos ya habían pasado, y Naruto era el tipo de persona que usaba uno de los objetos más temidos por los ninjas como depósito de agua. Era una lástima que el regalo no se lo pudieran haber dado en persona y que en la guerra nunca se hubieran detenido lo suficiente para una charla amena, pero de todos modos agradecía los regalos de sus amigos, habían sido muy útiles a lo largo del año.
Había viajado y tenido aventuras por muchos lugares diferentes durante el trascurso del año en el que había dejado Kamar-taj, aún podía recordar algunas de sus tantas hazañas que había realizado en este nuevo mundo.
Escaló el Everest, aunque carecía de un respaldo de oxígeno; hizo un maratón por toda la muralla China, poniendo enfurecidos a varios altos cargos cuando vieron que su patrimonio cultural más conocido había sido mancillado con grafitis de todo tipo; cuando fue a la India decidió que le faltaba algo de buen color y pintó la cúpula del Taj Mahal de naranja; luchó a puño limpio contra un oso en la cima de la Catedral de San Basilio en Moscú, Rusia; habló con una especie de super líder religioso en Roma, de donde tuvo que salir corriendo debido a que por alguna razón se alteraron mucho cuando camino sobre el agua; sin mencionar el momento más tenso, vergonzoso y caliente de su vida con una espía pelirroja en Budapest.
En definitiva, no había desperdiciado su tiempo en absoluto. Su rollo de almacenamiento estaba a desbordar de todo tipo de recuerdos y objetos variados que había recogido en el camino, pero quizás el que más le gustó era ese invento genial llamado "Motocicleta".
Al principio pensó que era estúpido, ¿Quién quería viajar sentado sin hacer nada, con las joyas de la familia aplastadas en un asiento, cuando simplemente podía ir corriendo a toda marcha al lugar que desea sin tener que andar por esas vías monótonas? El hecho de que hubiera tenido unas cuantas malas experiencias con los automóviles y aviones no ayudaron a disminuir su aversión.
Pero cuando por fin, un par de amigos de uno de sus tantos trabajos provisionales en una construcción en Turquía, le prestaron el vehículo para que lo probara, descubrió que no era tan desagradable.
Su principal problema con los demás vehículos era el mareo, por supuesto a parte del tema de su entrepierna, que para su agrado era infundado, pero extrañamente montar en el vehículo de dos ruedas no le generaba malestar, muy por el contrario, le recordaba la sensación de correr por esas amplias llanuras de la tierra de la hierba en su viaje de entrenamiento.
Le gustó tanto la sensación, que encontró la suficiente motivación para comprar una él mismo, y después de unos cuantos días de trabajo, de tanto él como sus clones, finalmente compraron una de ellas.
Originalmente iba a comprar la que se viera más genial, pero una amable chica, que por alguna razón parecía estar enferma, lo ayudó a elegir una opción que se adecuara a sus necesidades.
Finalmente escogió un modelo reciente, del cual sinceramente no recordaba el nombre, era Storm algo, la verdad no le importaba mucho, era un nombre demasiado complicado para recordar y el un hombre demasiado despreocupado para prestarle importancia.
Había sido una gran incorporación si tenía que decir algo al respecto, sobre todo cuando ya no podía hacer las hazañas de resistencia sobre humana, que incluso para los ninjas de su hogar eran extraordinarias, siendo muy pocos lo suficientemente locos en el entrenamiento o los genios natos quienes, se podían acercar a su nivel.
Antes tenía que lidiar con la sensación muy poco conocida para él del agotamiento, obligándolo a detenerse a descansar o dormir, mientras que ahora, cuando se cansaba, simplemente sacaba la motocicleta de su sello y comenzaba a conducir, y viceversa, cuando simplemente el entorno no le permitía seguir la conducción o se quedaba sin combustible, el rubio guardaba el vehículo y seguía su camino a pie.
Gracias a esa nueva incorporación había recorrido en 4 meses el triple de lo que antes había viajado.
Desgraciadamente para el rubio, el combustible se había agotado en Egipto, justo antes de llegar a las pirámides.
Un habitante de un pequeño pueblo cercano le había anunciado de no seguir su camino, cuando el rubio le contó su idea de atravesar el desierto para llegar a las costas de Marruecos. El hombre anciano le dijo que era un suicidio recorrer aquel desierto incluso en camello, pero el rubio hizo caso omiso de las advertencias del viejo, viéndolo como un nuevo reto a superar.
Y ahora, como se arrepentía de su arrogancia.
Cansado de caminar y viendo como el sol comenzaba a ocultarse, Naruto, que ahora vestía unas túnicas naranjas y blancas holgadas y finas que cubrían todo su cuerpo, se dispuso a realizar una serie de sellos con sus manos.
*Carnero, serpiente, mono, pájaro, conejo*
" Dotton, Casa de los cuatro pilares "
Y con dicha acción, una sencilla casa de barro salió de la arena lista para ser ocupada por el rubio, quien ni bien entró en su refugio improvisado, comenzó a desenrollar su pergamino sólo para que después de un puf, en una nube de humo saliera un saco de dormir, un refrigerador portátil, un barril de agua y unos implementos de aseo como jabón y su cepillo dental.
Cuando el ojiazul se comenzó a desvestir para una necesaria ducha, abrió el barril que contenía el líquido vital, solo para encontrarlo vacío.
"Hmmm, otra vez se acabó..." murmuró el rubio antes de comenzar a hacer una secuencia de sellos manuales.
" Suiton, arrollo creciente "
Una corriente controlada de agua salió de la boca del rubio, llenando el barril en un par de segundos.
Cuando terminó, continuó con su proceso de aseo personal, se bañó, comió un poco de carne seca, se cepilló los dientes y se fue a dormir.
Mientras se relajaba en búsqueda de su merecido descanso, comenzó a recordar todo el entrenamiento que había hecho y como, cuando y donde había llegado a adquirir sus habilidades elementales.
inició de Flashback:
Zona deshabitada, las Maldivas, (20 de marzo, 2011).
Una figura rubia caminaba de noche por las arenas de una majestuosa playa.
"Guauh..." no pudo evitar murmurar el joven rubio mientras veía cómo el brillante oleaje aguamarina engullía sus pies mientras comenzaba a adentrarse en las hermosas aguas, todavía incrédulo de que este hermoso espectáculo se estaba dando en unas tierras tan desconectadas de cualquier tipo de chakra como lo parecía ser este mundo.
Inspirado por la vista mágica, Naruto decidió que esa noche sería la indicada para alcanzar el nivel de dominio máximo con el elemento del agua.
Comenzando a adentrarse incluso más en el mar, Naruto, quien había comenzado a caminar por la superficie del agua, cerró los ojos y se concentró. Mientras que, al mismo tiempo juntaba las manos en un gesto similar al de oración.
Lentamente, un remolino comenzó a formarse al rededor del rubio, haciéndose cada vez más grande y rápido hasta que se hizo lo suficientemente grande y fuerte como para engullir a un barco entero, siendo la fuente de este poder el ninja rubio que se encontró en un pilar hecho de agua bioluminiscente, inmóvil e imperturbable en el centro del gran torbellino.
Con una expresión de evidente esfuerzo en su rostro, Naruto reunió toda la fuerza y concentración restante que tenía y en un grito final, un gigantesco pilar de agua luminoso de al menos 500 metros de altura se elevó a los cielos, cayendo inmediatamente inconsciente después de realizar esta proeza.
A la mañana siguiente hubo varios testigos que aseguraron haber visto una luz destellante de color azul elevarse a los cielos en la zona más alejada de la isla, hubo rumores de todo tipo, desde civilizaciones ocultas bajo el océano, artefactos mágicos y abducciones alienígenas, pero, al igual que todas las veces anteriores, con el tiempo la población fue olvidando el suceso.
Costas del mar Caspio, Dzhafar, Turkmenistán, (30 de abril, 2011).
Naruto ahora yacía en una zona árida al lado de un gigantesco lago que parecía impedir su ruta establecida.
Según los habitantes cercanos cualquier persona que quisiera seguir al oeste tendría que tomar un bote, un avión o simplemente rodear el gran volumen de agua, pero Naruto no era cualquier persona, y donde todos veían un obstáculo, el veía una oportunidad de fortalecerse.
Parándose en la orilla del mar interno, miró desafiante al oleaje, retándolo a impedir su paso.
Extendiendo sus manos frente a él, Naruto cerro los ojos y se concentró, se agachó, asegurándose de que sus yemas de los dedos sintieran la tierra debajo de él, centrándose en su textura, su firmeza, su maleabilidad, y finalmente, ordenó a su chakra imitar a la tierra que yacía bajo sus pies y manos.
Lentamente la zona entera comenzó a temblar y de entre las aguas emergió un puente, de un largo incalculable y un ancho de aproximadamente 2 metros, hecho de tierra, el imponente pasillo dividió las aguas del mar, dejando suficiente espacio para que el rubio ahora agotado caminase con relativa comodidad.
Más tarde ese día, sería tendencia mundial el cómo un gran puente de tierra imposiblemente recto había surgido de las profundidades del mar Caspio y ahora dividía el gran depósito de agua en dos.
Lastimosamente tanto para los turistas, curiosos, geólogos y científicos, la construcción acabó derrumbándose un par de días después de manera tan misteriosa como apareció en las profundidades de las aguas saladas de aquel mar interno.
Monte Elbrús, Kabardia-Balkaria, Rusia, (27 de julio, 2011).
"Mierda"
Esto fue lo que pensó Naruto cuando vio una gigantesca avalancha de nieve engullirlo como si fuera nada, mientras entrenaba al costado de una montaña nevada.
Ahora que lo pensaba, y mientras se quedaba poco a poco sin oxígeno por las toneladas de nieve que lo cubrían, quizá no fue buena idea practicar su control elemental de tipo fuego al costado de toneladas de nieve que solo esperaban el más mínimo estímulo para generar una avalancha, seguramente su fuego derritió parte de la nieve y causo un efecto en cadena...
"Ataques de fuego... Nieve... Derretir..." La mente nublada de Naruto comenzó a repetir, y en un momento de lucidez se le ocurrió la idea más brillante o más estúpida que había tenido nunca.
En la superficie todo parecía en calma, la avalancha había pasado derrumbando todo a su paso y dejando solo un frio páramo de color blanco, pero de dicho paisaje empezó a emerger algo inesperado.
Una potente luz amarilla y naranja comenzó a emanar de las profundidades blancas de la nieve y finalmente, como si de una erupción volcánica se tratase, surgieron unas gigantescas llamas de un calor sofocante. Se abrieron paso por toda la zona, extendiéndose y consumiendo todo a su paso, solo ganando más poder e intensidad cuando consumieron los árboles que la avalancha había derrumbado, mientras que, en el centro de la explosión, mojado hasta los huesos y con unas cuantas quemaduras de al menos segundo grado, yacía un rubio sonriente.
Al día siguiente las autoridades tuvieron que atender a los múltiples llamados de una ciudad cercana debido a que, de la noche a la mañana, la ladera de una montaña había pasado de una zona nevada y completamente congelada a un lago de agua cristalina, dejando gran parte de la zona derretida y sin rastro de nieve.
Rápidamente el incidente ganó relevancia y sirvió como una prueba más del efecto invernadero y el cambio climático que sufría el planeta.
Damasco, Siria (13 de enero del 2012)
Ya había pasado un año entero desde que Naruto había llegado a este nuevo mundo, vivió muchas experiencias, probó, realizó y vio cosas que nunca antes en su antiguo mundo había podido hacer debido a la presión constante en la que estaba. Sin lugar a dudas habían sido unas merecidas, muy buenas y refrescantes vacaciones... O eso podría haber dicho si en esos momentos no se encontrara en una zona de guerra.
Naruto miró molesto a su alrededor, la zona era un desastre total, casas destruidas, edificios derribados, llantos y quejidos de todo tipo y edad, todo esto unido a una polvareda que envolvía toda la zona, dotando al lugar de un ambiente de desesperación que Naruto había soñado con haber dejado atrás.
Era una vista lamentable, en especial para el rubio quien en esos momentos no podía hacer nada más que correr con más de 10 personas en su espalda; había estado haciendo esto por un tiempo, sacando a las personas heridas y civiles del campo de batalla, quienes no paraban de caer heridos en un conflicto en el que ellos no querían participar.
Por un instante el rubio entretuvo la idea de detener el conflicto de raíz, sería tan fácil, tan simple como una misión de rango B el infiltrarse en la base del dictador y acabar con él, sin lugar a dudas algo que un ninja de su calibre, aun estando tan debilitado como estaba, podía hacer... Después de todo, él era un shinobi, literalmente estaba hecho para eso, pero un recuerdo de una situación similar, una pelirroja y un idiota con un arco en Budapest le hizo cambiar de idea.
Si bien detestaba tener que ver mientras la gente moría por razones tan estúpidas, las consecuencias de sus acciones podían terminar en un desastre peor en el que estaban, aunque teniendo en cuenta que ya había pasado más de un mes en este país, mucho más de lo que nunca se había quedado en uno, su auto control comenzaba desgastarse con cada día y con cada muerte, muy pronto, si esta situación no mejoraba, tendría que intervenir, solo esperaba que no fuera como Budapest otra vez, o Kami no lo quiera, Roma de nuevo.
Naruto tuvo un escalofrío ante el recuerdo de ese suceso en especial, pero antes de que pudiera recordar una de las experiencias más incomodas de su vida llegó al hospital.
A pesar de las explosiones constantes el lugar no cesaba su actividad, se podía ver a todo el personal corriendo por los pasillos, atendiendo a cuanto herido entrase, rápidamente Naruto descargó a sus pasajeros improvisados y se acercó a la enfermera con la que ya llevaba varios días trabajando.
"Tengo otros 10, hay dos con heridas de bala, uno tiene quemadura de tercer grado y el resto fracturas debido a la caída de escombros" mencionó rápidamente el rubio mientras dejaba a los heridos y procedía a salir sin siquiera esperar una respuesta.
Pero justo antes de que saliera, unos cuantos hombres, que parecían a punto de desmayarse, entraron corriendo por las puertas del hospital como si su vida dependiera de ello, mientras cargaban a otro grupo de personas que parecían estar convulsionando.
"¿Que sucedió?" preguntó un doctor cercano mientras tomaba los signos vitales de las personas.
"No lo sé, estábamos huyendo cuando unos soldados nos lanzaron unas bombas de humo, todos terminaron así, mi hija está muriendo, ¡por favor se lo suplico salve a mi hija!" gritó un hombre mientras cargaba a una pequeña niña de no más de 6 años de edad, quien, en esos momentos parecía estar escupiendo sangre.
Un Naruto sombrío solo pudo ver como la niña parecía morir por cada segundo que pasaba… Apretando los puños con tanta fuerza que de ellos empezó a salir sangre, el rubio dejo escapar un gruñido que hubiera estado más en sintonía con el zorro dormido que yacía en el sello de su estómago.
Al parecer el ejército había decidido empezar a emplear armas químicas contra la población civil, algo que sin lugar a dudas estaba más que prohibido, o al menos eso podía recordar de las lecciones con la super anciana y las vagas lecturas que había hecho sobre el tema.
Mientras el rubio veía como llevaban a los heridos a un segundo piso del edificio constantemente sacudido por las explosiones cercanas, no pudo evitar que un caldo de emociones negativas naciera en su interior, la ira, la tristeza y sobre todo la decepción comenzaron a salir a la superficie.
Fue un tonto al pensar que este mundo estaba en paz, si bien eso parecía en la superficie, la verdad es que lo que había pensado que era paz, no era más que un periodo de cese al fuego debido a la amenaza de destrucción mutua que prometían las armas nucleares. Era en muchos sentidos similar a su casa, solo que, a escala mucho mayor, y en lugar de bestias con cola, aquí, tenían algo que a decir verdad Naruto no sabía si era peor.
Un estallido cercano lo sacó de su melancolía y lo regresó a la realidad, lastimosamente dicha realidad no era alentadora. Las luces de todo el hospital comenzaron a fallar justo antes de que el lugar sufriera un apagón generalizado.
Rápidamente el generador de emergencia hizo lo suyo y se encendió, antes de que también fallara, dejando el hospital nuevamente a oscuras.
"Que está pasando" preguntó Naruto cada vez más alarmado mientras veía a todo el personal entrar en pánico.
"La energía fue cortada por una explosión, de seguro destrozaron el transformador, y aunque tenemos generador para estas emergencias, parece haber fallado" Proclamó la enfermera Delara si Naruto no recordaba mal.
Con un presentimiento desagradable en su estómago Naruto preguntó:
"¿Dónde está ese generador?"
Se podía escuchar el rasgar de cables por toda la habitación oscura, donde un hombre de aspecto completamente común y ordinario, estaba destruyendo un gran generador eléctrico.
Menos mal que los idiotas sirvientes del tirano, en su infinita estupidez, habían destrozado el transformador que le daba sustento a este hospital pagano, donde atendían y curaban a esos cerdos que los masacraban en las calles, pensaba aquel hombre mientras seguía con su sabotaje.
Todos ellos se lo tenían bien merecido, ahora con el generador de respaldo destrozado, no tenían más opción que morir e ir al infierno como castigo por su crueldad.
O eso pensaba aquel hombre extremista, hasta que un puñetazo, tan fuerte que sintió que se salían varios dientes, conectó con su rostro, mandándolo a estrellarse con una pared cercana y quedando al borde de la inconciencia.
"Gahh, tu... maldito pecador... ya es muy tarde... no podrás hacer nada para salvar a ese grupo de monstruos a los que intentan sanar..." murmuró lo mejor que pudo aquel hombre, que, a pesar de haber perdido varios dientes, sonreía con regocijo y una mirada demente en sus ojos.
"Tú. ¡Idiota! ¡En este hospital hay personas inocentes y niños también! ¡¿cómo puedes condenarlos a muerte solo porque los doctores están cumpliendo con su deber de ayudar a toda persona que entre aquí?!" Preguntó un furioso Naruto mientras veía como el generador estaba más allá de cualquier salvación, pero la respuesta que dio aquel hombre le heló la sangre.
"Son un sacrificio necesario por la libertad de nuestro país, de seguro ellos lo entienden, pareces americano así que supongo que sabes ese dicho... No se puede hacer una tortilla sin romper unos cuantos huevos"
Completamente asqueado por el hombre frente a él, Naruto escupió una potente bala de viento, perforando la cabeza de aquel loco y poniéndole fin a su trastornado modo de ver la vida.
Para cuando Delára llegó solo vio un cadáver en el suelo y un Naruto desesperado tratando de reactivar el generador destruido.
Ignorando el cadáver, por su bien y el de todos los heridos en aquel hospital, la enfermera llamó un técnico para tratar de arreglar el fallo catastrófico del generador.
Lamentablemente recuperar el generador era imposible, estaba completamente arruinado y más allá de cualquier reparación.
Pero una esperanza surgió en el grupo, justo antes de que el rubio saliera corriendo en busca de un nuevo generador.
"Aún tenemos la batería y el transformador..." mencionó entre murmullos y con lamento evidente en su voz aquel técnico.
"Solo nos falta la fuente de energía, quizá podamos obtener electricidad si hacemos un..."
Naruto poco a poco dejo de escuchar lo que decía el hombre a favor de examinar lo dicho previamente. "Una fuente de energía eh..." Pensó el rubio mientras una gota de sudor bajaba por el costado de su rostro.
A pesar de todo el tiempo que había transcurrido, aún no podía controlar su naturaleza de rayo, supuso que se debía a que era un elemento opuesto y según su pergamino era extremadamente difícil dominarlo. El propio Kakashi, un genio reconocido por todos, no pudo dominar su elemento opuesto, el viento y el elemento que Naruto tenía por naturaleza, claro, el rubio había dominado relativamente fácil otro de sus elementos opuestos, el fuego, pero eso estaba más relacionado con el aspecto de que literalmente era de la tierra del fuego y que era muy conocida la sinergia del elemento para crear la poderosa combinación del fuego y viento; Junta todo esto con que durante toda su vida, había visto a los ninjas de su villa realizar estos movimientos y era más fácil entender por qué no luchó tanto con ese elemento.
En cuanto al rayo... aun luchaba con esa transformación, y por más empeño que el rubio ejercía, y por más clones que generase, aun así, se veía limitado al control más básico sobre el elemento, siendo su hazaña más grande hasta la fecha encender una bombilla. Y ahora el yacía aquí, en el sótano de un hospital, con al menos cien vidas en peligro y un transformador frente a él.
Sin importarle de que las dos personas estuvieran viendo, Naruto comenzó a canalizar su chakra, tratando con todas sus fuerzas de transformarlo en chakra de tipo rayo.
Pero ese día Naruto no tuvo suerte, a pesar de que estuvo el resto del día intentando producir la preciada y urgente energía eléctrica, la suerte no corrió de su lado esa vez, y como consecuencia de no generar más que unas débiles chispas, más de 107 personas murieron ese día en ese hospital.
Naruto en algunas noches podía escuchar el llanto de aquel hombre y el de tantos otros, ahogados en el sentimiento de pérdida, ver sus caras surcadas de lágrimas mientras sostenían a sus familiares en sus brazos, oler el desagradable olor a desinfectante incrementar, tratando de enmascarar el olor a muerte que impregnaba el hospital, y sentir el agarre metálico de la camilla a la que fue confinado después de caer inconsciente por el agotamiento de chakra.
Una semana después, un super rayo, el primero en ser registrado en tierra firme, cayó sobre la fábrica de armas químicas del país, destruyendo todo el lugar hasta los cimientos, dejando solo un gigantesco cráter, donde antes se encontraba una gigantesca instalación de al menos 5 pisos de alto y una manzana de ancho; la destrucción fue tal, que incluso las instalaciones subterráneas no sobrevivieron, siendo ahora cenizas, arena fina o simples escombros.
El evento conmocionó al mundo, siendo tomado como una señal de Dios, quien estaba demostrando su disgusto por las acciones de los hombres.
Poco tiempo después, el dictador al mando de Siria salió a dar un comunicado, declarando su renuncia al cargo, jurando que él y toda su familia, se alejarían de todo asunto político con respecto a su país para nunca volver.
El anuncio, como es lógico, sembró el caos en la nación, que ahora sin un líder o un enemigo claro no sabían que hacer, pero poco a poco la normalidad se fue instaurando, un nuevo líder fue elegido y lentamente la situación fue controlada, solo para que un misterio sorprendiera al país, ya que un mes después de la reelección del presidente, fue encontrado muerto el anterior mandatario en su habitación, aparentemente habiendo cometido suicidio. Lo curioso, y lo que cierta organización mundial evitó que se divulgara, es que el anterior presidente llevaba muerto mucho tiempo, tanto que ya estaba muerto mientras el supuesto presidente daba su discurso.
Fin de Flashback:
Naruto sacudió la cabeza para tratar de sacar esos malos recuerdos de su mente.
Si bien ese día se le recordó que no se podía salvar a todos, también le enseñó que a veces se tiene que actuar e intervenir, aunque disguste a otras personas, porque abstenerse de hacer los sacrificios necesarios para salvar a la mayoría cuando puede hacerse, es igual de malo que condenar a dicha mayoría.
"No se puede hacer una tortilla sin romper unos cuantos huevos"
Puede que despreciara al hombre, pero, aun así, cargaría esas palabras consigo, y con todas las muertes directas e indirectas que había provocado en ese país.
Si bien el venia de una nación gobernada como una dictadura, no podía comparar su situación con la de tantos países que había visitado.
Aunque el Hokage era el gobernante absoluto de la aldea, era porque había sido elegido por un consejo, siendo este, al tomar el puesto, un ideal e ídolo a alcanzar por todos los ninjas. El Hokage vivía y moría por la aldea, ya que ellos eran su familia, siendo el Hokage mismo la encarnación de la voluntad de fuego.
No había punto de comparación entre la dictadura de su hogar y las dictaduras de este mundo, donde uno moriría antes de ver a sus ciudadanos morir y sufrir, el otro estaría más que dispuesto a ver como el país arde a favor de llenarse de lujos y excentricidades, mientras que uno se la pasaba encerrado en una oficina tratando de resolver los problemas de su nación con apenas descanso y un sueldo no mayor al de una misión de rango A al año (200.000 dólares), el otro podía tomar el presupuesto de su país y hacer con él lo que quisiera, sin siquiera dignarse en resolver los problemas que aquejaban a su población.
Tan solo recordar como estaba aquel presidente cuando fue a cazarlo le hervía la sangre, mientras su país estaba en una guerra civil, el desgraciado yacía sentado en un yacusi bañado en oro, riendo con una copa de champan en la mano y la otra en el trasero de una mujer muy atractiva, que, según todos los informes, no era su esposa.
Por un momento pensó si así hubiera terminado Konoha si es que Danzo hubiera llegado a ser Hokage... De alguna manera lo dudaba, el viejo fósil podía ser muchas cosas, pero nunca se podría decir que no pusiera el cuidar la aldea como una prioridad, así no fuese de la mejor manera.
Suspirando de nuevo y ya cansado de pensar en las cosas de su pasado cercano que no podría cambiar, Naruto cerro los ojos, ya dispuesto a dormir por la noche y dejar que su cansado cuerpo recibiera su merecido descanso.
Lástima para el que una turbina de un jet lo despertara ni bien había comenzado a perder la conciencia.
Ya sabía quién estaba afuera, o al menos lo suponía ya que reconocía el sonido de ese super avión de la última vez que se encontraron hace 5 meses.
Saliendo de su refugio provisional, Naruto se encontró con la vista familiar de una pelirroja en un traje de combate ceñido al cuerpo, dándole una expresión extraña que, por alguna razón ,hacía que el joven rubio se sonrojara y que la entrepierna de su pijama se sintiera más ajustada.
"Tiempo sin verte, Naruto"
Yyyy fin.
¿Qué les pareció? ¿Les gustó?
Háganmelo saber en los comentarios.
Por cierto, si notaron que falta contexto sobre varios sucesos de la historia es porque planeo hacer una serie de one shots acerca de estos sucesos, Ejemplo: lo que sucedió en Budapest, lo que pasó en Roma, Que pasó en la cumbre de los kages cuando fue Naruto y no Danzo quien asistió, esas cosas; el problema es que no se si hacerlos aquí en la misma historia, o crear otra a parte solo para estos one shots, ustedes me dirán.
Gracias por leer y chauuu, hasta el próximo cap.
