Capítulo 1: Futuro.

Visualizó la ciudad que con tanto esmero defendía en nombre del amor y la justicia. Los grandes rascacielos parecían rozar suavemente las blancas nubes, los monumentos de personajes históricos se exponían con gran orgullo en cada rincón pero que con su simbolismo contaban miles de historias como antecedentes de lo que eran como nación, los vivos colores del gran bosque que se extendía a las afueras de la ciudad y el muelle con su agradable aroma a mar. Sin duda no podía permitirse una pizca de debilidad o de lo contrario todo eso por lo que sonreía y se sentía orgullosa de ser, desaparecería gracias a los villanos que amenazaban con destruirla. Años atrás ellas tres habían nacido metafóricamente de un extraño experimento que inicialmente era una investigación sobre una nueva sustancia y las aplicaciones que se le podrían dar, inesperadamente un día el cambio climático de la ciudad se vio afectada drásticamente. Un pequeño científico pensó que sería buena idea combatirlo con el nuevo descubrimiento, sin embargo abrió una puerta que jamás pensaron que cambiaría la vida de tres jovencitas que hoy en día serían las Powerpuff Girls Z. A partir de entonces no sólo nació el bien sino que modificó genéticamente a ciertos seres vivos y algunos fueron productos de una mente criminal con ayuda de la ciencia, que existen sólo para hacer el mal. Entonces su trabajo era tan sencillo como detener y frustrar cada uno de los planes malignos, nadie les ganaba en fuerza ni inteligencia... A excepción de...

- Alto ahí - gritó firme -, Rowdyruff Boys.

Chicos, creación e hijos de Mojo Jojo. El paso de los años les había beneficiado tanto como a ellas, con sólo diecisiete años habían crecido casi una cabeza por encima de ellas, el cuerpo considerablemente formado a base de músculos bien desarrollados, facciones atractivas y masculinas. Eran el grupo que de alguna manera las igualaban en poder pues su querida "madre" les había ayudado un poco con los poderes cuando volvió a robar en el laboratorio del Profesor Utonium. Sin embargo, la inteligencia seguía escondida entre tanta testosterona pero no la del líder quien como contraparte de Blossom el beneficio más grande sería el de una mente brillante.

- Será mejor que se rindan - Buttercup sonrió socarrona desde el cielo -. Al parecer les gusta que los humillemos.

Los habían atrapado molestando algunos barcos cerca del muelle. Varios pescadores habían mostrado su molestia anteriormente con el Alcalde pero no podían hacer nada ya que siempre que llegaban al lugar ellos desaparecían. Sin embargo, ese día se encontraban más cerca que de costumbre y gracias a ello presenciaron cada travesura.

Se detuvieron unos cuantos metros frente a ellos atentas a cualquier movimiento...

- Ja - Butch alzó la barbilla igual de prepotente -, ni en tus sueños dejaré que descanses.

Buttercup enrojeció ante la insinuación de su enemigo, ni siquiera lo pensó dos veces antes de aparecer su martillo para volar directamente al joven de cabellos oscuros y profundos ojos verdes. Pensó que la chaqueta negra era demasiado ajustada para el cuerpo del varón y eso muchas veces lo inmovilizaba lo suficiente como para lograr darle un par de martillazos, de lo contrario era consciente que él era más rápido que ella y eso muchas veces la ponía en desventaja.

Frunció el ceño al tener a unos cuantos metros a su objetivo, deseosa de desahogarse un poco en una pelea cuerpo a cuerpo y quién era mejor que el único joven de todo Tokio que sabía que aguantaría cada uno de sus golpes. Inesperadamente una joven se interpuso entre ella y él. No creyó que sería lo suficientemente valiente como para hacerle frente, se percató de que en definitiva no se apartaría de su camino y fue cuando esos profundos ojos verde bosque, tan decididos, determinados e inyectados de burla, le recordaron a alguien...

- Butch - susurró cohibida.

Estaba casi segura que cualquiera podría decir que eran los ojos de Butch: profundos, singularmente de un verde bosque y rasgados dándole ese pequeño aspecto a su natalidad.

A último segundo, con la mayor fuerza que pudo reunir desvió el golpe directamente a un barco que se encontraba reposando sobre la suave marea. Abrió los ojos asustada, el Alcalde había hablado especialmente con ella y si provocaba un sólo daño más a cualquier lugar, instalación o propiedad, se tomarían medidas contra ella. Soltó un suave suspiro, viendo de una vez por todas su futuro castigo... Sacudió la cabeza alejando esos pensamientos y giró sobre sus pies para visualizar a la joven de minutos antes, si tan sólo le hubiese hecho un rasguño en definitiva las medidas serían más severas.

Se alivió al verla parada a un lado de Butch con la mirada fija en ella. No se inmutó, sin embargo, se permitió estudiarla. El poco cabello que se apreciaba debajo de la boina verde mostraba el cabello más oscuro que jamás había visto, ojos rasgados de un verde bosque y una morfología facial casi perfecta pero que sin duda podría decirse que era casi como la propia, los grandes pechos se podían apreciar gracias a que la blusa verde limón que llevaba puesta se abría más de lo normal pero era tan pequeña que dejaba al descubierto su ejercitado abdomen, la falda tableada no era distinta pues le llegaba un dedo debajo del muslo y sin duda, a pesar de no ser una experta en la moda, sabía que las botas militares no hacían juego para nada con todo el conjunto.

Regresó junto a sus compañeras de equipo sin apartar la mirada de la chica quien tampoco había apartado la vista de ella. Era una batalla de miradas.

El lugar se sumergió en un incómodo silencio. Las Powerpuff restantes se encontraban en una situación similar...

Los Rowdys sonrieron cómplices al sentirse en ventaja ya que el código de una heroína era salvar a un ciudadano y no lo contrario, pero esas tres chicas frente a ellos los estaban protegiendo. Brick lanzó una mirada a ambos hermanos y sonrientes, aprovecharon para atacar... Jamás esperaron que las supuestas ciudadanas darían la vuelta para colgarse de sus cuellos y gritar al unísono:

- ¡Papá, te encontré!

Los tres cayeron de espaldas al verse abordados por un peso extra. De nuevo el lugar quedó en completo silencio, las heroínas se miraron entre sí sorprendidas y sólo dos soltaron una fuerte carcajada que tuvieron que agarrarse el estómago del dolor. Bubbles por otra parte, frunció el ceño.

- Sabía que eran unos pervertidos sin remedio - se secó una lágrima -, pero...

- Llegar hasta el punto de que les digan "papás" - siguió Buttercup en el mismo estado -, eso es... Eso es...

- Depravado - finalizó Bubbles incómoda.

- ¡Exacto! - Blossom y Buttercup volvieron a reír fuertemente.

Los Rowdys se sintieron completamente indignados y las fulminaron con la mirada pero al ver que ninguna se dio cuenta, optaron por esperar a que se tranquilizaran. Se levantaron del suelo mientras veían a cada chica a su lado.

- ¿Quiénes son ustedes? - Brick tenía el rostro rojizo de enojo, se sacudió la chaqueta negra y metió las manos en los bolsillos de su pantalón de tela al ver que ninguna le respondió de inmediato -. Repito, ¡¿quiénes son ustedes?!

Al escucharlo gritar, las Powerpuff silenciaron asombradas. Ninguna había visto al líder tan enojado...

- Oh - se disculpó la jovencita que se había colgado de él -. Yo...

El largo cabello pelirrojo era sostenido por un listón que se dejaba caer hasta llegar a la cintura, los hipnotizantes ojos de un rojo cálido podían hacerte sentir penetrado de una manera que te dejaba desnudo ante ella, su delgado cuerpo te hacía pensar que era tan frágil como un pequeño copo de nieve, la diminuta cintura se moldeaba por un cinturón gris que le quedaba grande, llevaba la misma ropa que la chica que se había colgado de su hermano, la única diferencia es que era rosado y tenía los pies desnudos. Fácilmente le calculaba unos dieciséis años por la inocencia que irradiaba el rostro pero su cuerpo era completamente lo contrario, era el de toda una mujer en sus plenos veinte.

- Creo que empezamos mal - aclaró al no poder responder de inmediato la interrogante -. Mi nombre es Rubí.

La cálida sonrisa que le regaló logró hacerlo sonrojar, era una bella sonrisa y la más hermosa que había visto.

- Ella es Cristal – agregó.

Y señaló a la chica que abrazaba efusiva a Boomer, llevaba puesta la misma ropa que las otras dos sólo que en azul cielo. El rubio cabello reposaba trenzado sobre el hombro izquierdo, los ojos de un azul cielo irradiaban jovialidad y ternura pero al mismo tiempo eran traviesos, casi tanto como los de Boomer. Les recordó de inmediato a las Powerpuff, tenían un cierto parecido entre ellas.

Bubbles desvió la mirada de su contraparte, se sintió triste de alguna manera aunque la situación era extremadamente rara.

- Y ella – ahora señaló a la que abrazaba a Butch – es Jade.

Brick se asustó cuando Rubí se abrazó fuertemente a él, intentó apartarla pero sólo logró que se aferrara más. Cristal se apartó de Boomer lentamente, embelesada al notar a Bubbles un par de metros lejos. Para sorpresa de todos, levitó sobre su lugar para después volar en dirección a ella. La rodeó admirándola desde varios ángulos, como si estuviera estudiando cada movimiento y detalle, eso no sólo extrañó a sus amigas sino también a los tres villanos.

- ¿Miyako Gotokuji? – la suave voz rompió el hielo -. ¿Eres Miyako Gotokuji?

Contuvieron el aire al verse revelada la identidad de una de ellas tres, era demasiado arriesgado confirmarlo.

- ¿Sí?

- ¡Mamá!

Emocionada, abrazó a la heroína con cariño, mientras que Bubbles no salía de su sorpresa. Sus dos amigas abrieron los ojos asustadas, ¿acaso habían escuchado mal?

- No debiste intervenir - Rubí se cruzó de brazos con la vista fija en Jade, recriminándole su imprudencia -, sabes que tu papá es fuerte.

- Creo que fue instinto - se rascó la nuca, divertida -. Disculpa.

Buttercup enfocó la mirada en la que reconoció como Jade, por eso pensó en Butch cuando la vio, era el vivo retrato de él y al parecer eran consanguíneos.

- Alto – Blossom se masajeó el tabique de la nariz, no entendiendo lo que sucedía ahí -, me pueden explicar qué sucede aquí.

- Con mucho gusto… – Rubí sonrió traviesa mostrando una blanca dentadura -. Mamá...

Brick abrió los ojos horrorizado, tosió un par de veces intentando inhalar una gran bocanada de aire, la saliva se le había atorado cuando escuchó que Rubí llamaba "mamá" a su enemiga. Si eso era una broma, era una de pésimo gusto. Lo que menos quería era tener que verse implicado en los asuntos de las Powerpuff.

Bubbles aún no salía de su asombro, volteó a ver a Boomer disimuladamente y por el rojizo de las mejillas supo que estaba completamente avergonzado, al igual que ella. Desvió la mirada e intentó encontrar algo de coherencia a todo aquello pero por más que lo intentaba no encontraba una explicación lógica. La chica junto a ella había designado a Boomer como su "papá" y a ella como la "mamá".

- Espera – interrumpió Jade -, dijiste que no les íbamos a decir quiénes somos.

- Demasiado tarde – Rubí se cubrió la boca avergonzada falsamente.

Jade levitó en el aire retrocediendo en su lugar, siempre le gustó volar y era difícil no hacerlo ahí, al menos si la veían volar la confundirían con Buttercup. Chocó contra alguien, se dio la vuelta rápidamente y vio a la misma persona que había abordado sus pensamientos segundos antes. Buttercup afiló la mirada sobre Jade y se quedaron viendo por largos segundos, sin decir ni hacer nada hasta que Jade desvió la mirada tímidamente.

- Rayos - susurró mientras bajaba la mirada -, pensé que tal vez en esta época podría vencerte en un duelo de miradas pero veo que nunca lo lograré.

Buttercup retrocedió un paso confundida al ver que Jade acercaba la mano a su cinturón de transformación y lo desactivaba regresando a ser la adolescente detrás de tan famoso personaje público: Kaoru Matsubara.

- Papá no se equivocaba - las mejillas de Jade se encendieron en un tenue rojo -. Eres muy hermosa, con razón siempre decía que si cuando tú le pedías algo.

Kaoru se sonrojó ante el pequeño halago, hasta que procesó la información.

- Espera, te equivocas de…

- No - la cortó junto con una gran sonrisa -, estoy segura que tú eres mi mamá.

Todos los demás abrieron la boca sorprendidos. Primero voltearon a ver a Kaoru, luego a Butch, volvieron a repetir la acción y finalmente voltearon a ver a Jade que los saludó con una mano, divertida.

- Esto es una broma planeada por ustedes ¿verdad? – Brick frunció el ceño, irritado –. Si es así, no me gusta para nada.

Blossom apretó los puños, furiosa. Caminó con claras intenciones de lanzarse sobre Brick pero Rubí intervino inmovilizándola con ambos brazos detrás, había sido tan rápida que ninguno de los presentes se había tomado el tiempo de asimilar lo sucedido. Brick, sin embargo, aprovechó para mirarla burlón.

- Suéltame – exigió -. ¡No sé quién seas pero suéltame!

- No - sonrió como si detenerla fuera tan sencillo sabiendo que la fuerza de Blossom sobrepasaba la de cualquier humano común y corriente -, necesito que papá viva para que yo pueda nacer.

Ambos pelirrojos se sonrojaron ante la idea. Blossom forcejeó un par de veces más pero sólo logró lastimarse los brazos, Rubí era demasiado fuerte para mostrarse como alguien frágil. Inesperadamente fue lanzada sobre el pecho de Brick quien la recibió sorprendido, aunque este parecía más interesado a las locas ideas de Rubí.

- No, espera, esto es absurdo - Brick la soltó y tomó a Rubí de los hombros, histérico -. Ella y yo, no… Para eso tenemos que…

Se sonrojó al imaginar la escena de él y Blossom… Se llevó ambas manos al rostro ocultando el nerviosismo plasmado en cada facción de este, Blossom no se encontraba diferente pero al menos intentaba serenarse.

- Exijo una prueba de ADN – Butch se cruzó de brazos.

- A sus órdenes mi señor – burló Kaoru.

- Será lo mejor - Blossom soltó un suave suspiro mientras miraba de reojo a su némesis -, nadie asegura que se puedan equivocar de personas.

Bubbles se mantuvo callada todo el tiempo, al igual que Boomer. Ninguno parecía querer decir ni hacer nada, la sola idea de pensar que Cristal era hija de ellos los aterraba pero no de la misma manera que los demás, sino porque...

- Sabía que tal vez reaccionarían de esta manera - Cristal sacó una carpeta blanca de la mochila que cargaba sobre la espalda, nadie se había percatado de su existencia debido a lo sucedido -. Pienso que esto ayudará a que nos crean...

Rubí y Jade alzaron las cejas sorprendidas, ninguna imaginó que Cristal tuviera en sus manos los documentos que sus padres habían dejado bajo llave en...

Blossom tomó la carpeta con desconfianza y la abrió. Sus ojos recorrieron cada esquina de los documentos, analizando y estudiando cada letra, testimonio y firma.

- No puede ser – susurró desconcertada.

Brick se paró detrás de ella curioso y leyó en voz alta...

- Nombre completo: Rubí Him. Nacida el 14 de febrero en Miami, Florida. Nombre y apellido del padre: Brick Him. Nombre y apellido de la madre: Momoko Akatsutsumi. ADN genéticamente modificado en relación a la sustancia Z, está firmado por un tal Profesor Drake Utonium - los labios se contrajeron en un fina línea, claramente molesto.

Kaoru y Bubbles imitaron al pelirrojo.

- Nombre completo: Cristal Him. Nacida el 21 de diciembre en París, Francia. Nombre y apellido del padre: Boomer Him. Nombre y apellido de la madre: Miyako Gotokuji - se sonrojó al confirmar lo que había sospechado -. ADN genéticamente modificado en relación a la sustancia Z, está firmado por el Profesor.

- Nombre completo: Jade Him. Nacida el 5 de julio en Venecia, Italia. Nombre y apellido del padre: Butch Him. Nombre y apellido de la madre: Kaoru Matsubara. ADN genéticamente modificado en relación a la sustancia Z - soltó un largo suspiro -. En definitiva es la firma del Profesor Utonium.

Kaoru tomó una foto que había dentro de la carpeta y la mostró a todo el grupo.

En efecto, eran ellos pero mucho más grandes. Butch y Brick se sonreían arrogantes entre sí, en una batalla de miradas de la cual parecía que ninguno quería ceder mientras Momoko y Kaoru intentaban separarlos. A cada uno le calculaban al menos cuarenta años pues ambos varones mostraban una musculatura fuerte y madura, con la barbilla a medio afeitar y facciones varoniles, las dos mujeres por otra parte mostraban el cuerpo de toda una señora aunque aparentaban menos edad que sus respectivos esposos. En la esquina se podía apreciar a Rubí y a Jade, molestando a una pequeña Cristal, las tres tenían por lo menos once años. Pero lo que sin duda dejó helados a los demás fue la escena donde Miyako acariciaba la cabeza de Boomer sobre su prominente vientre de embarazada...

Ambos se sonrojaron al ver la escena. Dos hijos, al parecer.

- También hay pruebas de sangre – agregó Cristal.

- No concuerda la edad - ignoró Brick -. Están locas, vamos chicos, nos largamos de aquí.

Rubí jaló de su chaqueta y lo obligó a verla.

- Estamos dispuestas a hacernos la prueba de ADN.

Por un momento vieron la usual arrogancia de Brick en el rostro de Rubí, entonces no sólo supo que había una pequeña posibilidad de que todo aquello fuese un sueño sino que también se estaba volviendo loco...


Ken, Poochie y el Profesor Utonium se miraron incómodos entre sí. Habían recibido visitas inesperadas y no precisamente la más obvia, es decir, en su sala tenían a los Rowdyruff Boys. Sin embargo, no pudieron evitar sonreír burlones ante la situación más graciosa que jamás habían escuchado. Era imposible que las tres chicas desconocidas fueran hijas de los bandos enemigos más poderosos de la ciudad.

- ¿Acaso quieren morir? - Butch mostró el puño amenazante.

Los tres se asustaron y borraron cualquier evidencia de burla, apreciaban la vida que tenían como para hacer enfadar al más rudo de los Rowdys.

- Calma - tranquilizó Cristal, sonriente.

Todos enfocaron la vista en ella, quien parecía inmutable. Aunque al sentirse observada se encogió en su lugar. Después de la propuesta de Rubí, habían volado directamente al laboratorio para salir de dudas. Era imposible creer que esas chicas eran sus hijas, no era lógico ni aceptable.

- Si en dado caso - Blossom rompió el desagradable silencio -, hipotéticamente, los resultados dieran positivos... ¿De dónde vienen?

Brick la fulminó con la mirada y ella entendió de inmediato, le preguntó cómo podía creer en tal estupidez.

- Del futuro - corearon.

- ¿Y por qué venir a esta época? - indagó Ken.

Cristal desvió la mirada apenada...

- Sólo queríamos - Jade miró directamente a los ojos de Butch - pasar más tiempo con nuestros padres.

- ¿Acaso no pasan mucho tiempo con ellos?

- ¿Ustedes no pasan tiempo con sus padres? - Bubbles se levantó del sofá frente a ellas, sorprendida -. ¿No tenemos tiempo para ustedes?

Blossom le pidió con la mirada que regresara a su lugar y enseguida obedeció. Boomer que se encontraba parado detrás del sofá donde Cristal estaba sentada, entendió el por qué de la reacción de Bubbles, lo sabía mejor que nadie y eso era un secreto entre ellos.

Rubí y Jade se miraron cómplices de lo que dirían según lo planeado, Cristal por su parte se mordió el labio dubitativa.

- La verdad es que no - Rubí bajó la mirada -, siempre están trabajando.

Y con lo último se dio por terminada la conversación, ninguno se atrevió a preguntar más hasta que entregaran los resultados, una vez confirmado se tendría que aclarar la situación porque a vista de cualquiera era un completo lío. Bubbles intercambió una mirada con Boomer por milésimas de segundos, lo suficiente como para sentirse incómodos el uno con el otro. Finalmente ella soltó un largo suspiro y se destransformó, siendo seguida por sus dos amigas. Salieron en fila con destino a la cocina, estaban seguras que un té de manzanilla calmaría los nervios de punta... Los Rowdys no le dieron importancia, tomaron el lugar que habían ocupado sus enemigas no tan enemigas al parecer y miraron atentamente a su respectivas "hijas", intentando encontrar similitud entre ellos y las Powerpuff.

- ¿Creen que sea posible? - Miyako clavó la mirada en la humeante taza té que Momoko había colocado frente a ella, pero al no recibir respuesta elevó la mirada encontrándose con la de su líder -. Me refiero a que las chicas de afuera sean...

Agregó al ver la expresión de confusión en Momoko. Kaoru se limitó a beber sintiendo el agradable sabor rozar inquietamente su garganta, estaba muy caliente.

- Sinceramente - la pelirroja por fin tomó el valor para seguir con la conversación después de varios minutos de silencio sepulcral -, si me dijesen que Brick es el padre de aquella niña yo...

- No le creería - finalizó Kaoru dejando la taza de té sobre la mesa -. No tiene sentido...

Esta vez se permitió admirar de reojo a Jade, de nuevo... Sentada frente a Butch, con las mejillas coloradas y la mirada nerviosa, se preguntó cómo aquello podría ser parte de su futuro. No le inquietaba tanto el hecho de saber que sería madre, sino quien era el padre. Regresó la mirada a su taza y pensó en lo estúpido que sonaba aquello, no se imaginaba decirlo en voz alta, admitiendo finalmente que Butch... Sacudió la cabeza llamando la atención de Miyako.

- ¿Sucede algo?

- No, es sólo que todo esto es... - soltó un fuerte suspiro, cansada -. Abrumador.

Sencillamente jamás había pensado en su futuro, ella sólo se dedicaba a vivir el momento y con la nueva situación se sentía ligeramente perdida.

- Entiendo - le sonrió comprensiva, Momoko asintió distraída -. Supongo que Butch no es de tu total agrado.

No respondió ni dio más rienda a la conversación, sólo quería irse a su casa y tomarse una relajante ducha con agua fría, tal vez así despejaría su cabeza de absurdos pensamientos.

El laboratorio se adentró en un frío silencio, sólo se podía escuchar el tic tac del reloj de pared retando la paciencia de Butch, quien estaba apunto de tomar el florero de centro y arrojarlo contra el horrible aparato, así tendría el agradable silencio que le hacía falta. Sin embargo, desistió, no quería armar un alboroto por algo tan patético.

Brick, analizó su actual relación con la líder de las Powerpuff: ¿Acaso era posible que él y ella pudiesen tener una hija? Sobretodo de él... Que se supone que era maldad pura, sin una muestra de sentimientos, que ni siquiera tenía el derecho de sentir amor ni por él mismo. Por el contrario de Blossom, que mostraba afecto en grandes dosis sin miedo alguno, sin vergüenza. Eso le irritaba, no era normal que alguien abriera sus sentimientos tan fácilmente, lo consideraba vergonzoso y asqueroso. Suspiró... A quién engañaba, era consciente de los sentimientos que aún luchaba por controlar hacia esa niña, le daba miedo admitir que una simple mundana le robara la cordura en cuestión de segundos.

Butch ladeó el rostro para permitirse estudiar el sereno rostro de Buttercup, que parecía bastante concentrada en Jade. Comprendió de inmediato que comenzaba a creer la fantasiosa historia del futuro. Se sinceró consigo mismo, sus pensamientos eran una gran tormenta de arena, jamás se había planteado llevar una vida más allá de la delictiva. Era imposible soñar con tener una familia: con hijos, una esposa y hasta un perro que probablemente se llamaría "Brick". Tampoco es que fuera un témpano de hielo, admitía que alguna que otra vez se había sorprendido de sentirse celoso de los humanos, de qué... Simple, ellos podían permitirse llevar una vida normal. Incluso ella, Buttercup, que a pesar de ser una heroína podía mostrar apestosos sentimientos débiles que la identificaban como cualquiera de ellos, una humana común y corriente. Él era todo lo contrario, solamente tenía derecho de llamarse como un homúnculus.

Boomer se sintió abrumado y perdido. Se restregó el rostro con ambas manos, intentando despertar de aquél raro sueño o pesadilla. Cuando las apartó enfocó a ambas rubias, Miyako en la cocina y Cristal frente a él... ¿En verdad era posible que esas dos mujeres frente a él serían su futura familia? Sonrió disimuladamente. Miyako y él tenían una relación que aunque no era amistosa tampoco era enemiga, se veían a escondidas desde meses atrás casi el año pero sólo porque tanto amigas como hermanos no aceptarían fácilmente tales encuentros. Aunque si Cristal realmente resultaba ser hija de ambos sería esa pequeña esperanza que lo impulsaría para prosperar y no estancarse en el bajo mundo criminal. Se supone que solamente era un experimento fallido como la ciudad de Tokio lo había señalado desde su creación, a excepción de ella que lo aceptó tal y como era. A pesar de que al principio la trató mal, ella siempre demostró un poco de afecto hacia su persona y aunque el profundo miedo de corresponder y lastimarla se instalaba en su pecho cada vez que la veía, se arriesgaría para cumplir no sólo lo que sería su destino sino para enfrentarse a sí mismo. Lo mejor de todo es que Cristal no sería su única hija... Y ante eso sonrió, llamando la atención de Brick.

- Vean el lado positivo - Cristal entrelazó las manos animada - es como si en verdad estuviéramos naciendo - Brick alzó la ceja irritado -, de nuevo - agregó nerviosa.

El Profesor observó la hora en el reloj de muñeca que Kaoru le había regalado en la última navidad. Sin decir nada, inmutable, salió de la habitación siendo seguido por su hijo y el pequeño robot canino. Momoko levantó las tazas para lavarlas pero la entrada de Utonium llamó la atención de todos, haciendo que los Rowdys se irguieran en su lugar como tres resortes sincronizados, Miyako y Kaoru sólo pudieron girar medio cuerpo atentas a los resultados.

- Ya tengo los resultados - al notar que nadie estaba dispuesto a interrumpir, deseosos de escucharlo de él mismo, abrió la carpeta y leyó los datos -. Positivo en un 99.99%.

El sonido del impacto de las tazas contra el suelo llamó la atención de todo el mundo, Momoko las había dejado caer al escuchar el perturbador porcentaje de posibilidad. Brick frunció el ceño, era una clara muestra de rechazo hacia él.

- ¡Que bien! - Jade se mostró efusiva con las manos entrelazadas por detrás, rompiendo la capa de hielo que se había formado entre los implicados -. Ahora que están seguros, ¿qué haremos primero como familia?

- ¿Cuántos años crees que tienes? - Butch se cruzó de brazos con la ceja alzada, incrédulo -. Me niego a aceptar que serás mi hija, al menos un varón para...

- Dieciséis, querido padre - atacó agria -. Y no te preocupes, que tu adorado niño es sin duda tu más grande orgullo.

Le sostuvo la mirada, arrogante. Ninguna niñita lo intimidaría con unas simples palabras y una mirada que sin duda le recordaba a alguien bastante conocida. No fue hasta que cayó en la cuenta...

- ¿Niño? - repitió sorprendido -. ¿Quieres decir que si tendré niño?

- Asexual - susurró Kaoru, divertida -. Sabía que no eras hombre.

Él la fulminó con la mirada, pero después de pensarlo mejor sonrió mordaz.

- No, preciosa - ella apretó los puños -. Tú harás el trabajo por mí.

Kaoru se sonrojó logrando que él sonriera victorioso, pero poco le duró el momento porque de inmediato salió de la habitación tomando la mochila que había dejado en la entrada para luego cerrar la puerta estruendosamente. Miyako iba a ir detrás de ella pero Momoko le advirtió con la mirada que ni lo pensara. Jade frunció el ceño, molesta ante la estupidez innata de su progenitor.

- Realmente me encantaría - llamó la atención de Butch - que se llevaran bien mientras me encuentre en la misma habitación, no me gusta verlos pelear.

Él desvió la mirada, aburrido. Nadie le daría órdenes sobre cómo llevarse con su enemiga, era un asunto entre ellos no con la niñita.

- Es cierto - Utonium rompió la desagradable tensión que se había formado -, ¿cómo regresarán?

Rubí que se había mantenido callada en todo momento, miró disimuladamente a Jade quien apartó los ojos en señal de que hiciera lo que le plazca. Cristal no pareció llevarle la contra tampoco, al contrario asintió ligeramente.

- Se supone que usted construye una máquina del tiempo en esta época.

A Utonium se le iluminaron los ojos y sin despedirse se encerró en su laboratorio, seguramente para trabajar en el nuevo proyecto. De nuevo la habitación se sumió en un inquietante silencio...

- Cristal - Boomer estudió la inocente expresión de su supuesta hija -. ¿Tus padres dejan que te vistas así?

Se sonrojó al admirarse, no había pensado en eso cuando llegó pero al parecer era una buena pregunta teniendo en cuenta que el chico frente a él era su joven sobre protector padre. Es decir, claramente sus ropas no eran nada decentes pero las circunstancias la habían obligado a vestirse así.

- Regresé - Momoko apareció detrás de Miyako sobresaltándola, nadie se había percatado de su ausencia -. Le pedí al Alcalde un favor especial.

- ¿Qué cosa?

- No podemos dejarlas solas, Miyako - guardó el móvil en el bolsillo de su falda tableada escolar -. Irán a la escuela con nosotros, y cuando digo nosotros también los implica - aclaró con la vista fija en Brick -, ¿entendido?

- No quiero - Rowdys e hijas respondieron a coro -. Jamás...

- Oportuno - Brick sonrió divertido -, heredaron eso de nosotros.

- No me importa - Momoko no mostró ni una pizca de indecisión y señaló a los varones -. Ustedes irán a la escuela, no haremos el trabajo por ustedes sabiendo que han aportado mucho a la situación.

Brick apretó la mandíbula furioso. No le importó absolutamente nada y bajo la atenta mirada de todos los presentes pero especialmente de Rubí, jaló a Momoko del brazo hacia un pasillo apartado de la sala. Se quitó la gorra roja que lo caracterizaba y se revolvió los cabellos, claramente frustrado.

- ¿Hablas en serio sobre cuidarlas?

- Corrección - no parecía especialmente contenta por el tono de voz despreciativo -, las cuidaremos. Y no estoy jugando, más te vale que tus hermanos y tú nos ayuden o de lo contrario...

- O de lo contrario qué - la cortó irritado -, ¿acaso es una amenaza?

- Puedes verlo como te plazca, pero no estoy jugando.

- Bomboncito - frunció el ceño ante el apodo, lo odiaba -. Espero que sepas en lo que te estás metiendo, de una vez te digo que esa niña - apuntó en dirección a la sala - jamás nacerá. Sea lo que suceda en el futuro, haré todo a mi alcance por evitarlo.

- Perfecto - sonrió irónica -. Haz lo que quieras, ¿quién dijo que me agrada la idea de que seas el padre?

Brick entrecerró los ojos, furioso y lo supo por el tono rojizo que adoptó su rostro. Era raro verlo así, pero después de todo conocía lo esencial de él. Lo observó abrir la boca dispuesto a defender su posición...

- Papá, mamá - Rubí sonrió abiertamente logrando separar a ambos pelirrojos que no se habían percatado de la poca distancia a la que se encontraban -. Tengo hambre, estaba pensando... ¿Todo bien?

El tono de voz cambió al entender la situación, ambos estaban discutiendo o al menos charlando, prácticamente las discusiones que había presenciado siempre terminaban mal. Los miró desconcertada pero luego cambió la expresión, serena... Era mejor no catalizar un motivo.

- Si - Momoko optó por sonreír -. Iremos a la plaza a comer, ¿te parece?

Miró de reojo a Brick que al igual que ella se había tranquilizado.

- De acuerdo, le diré a todos - luego miró a su padre -. Vendrás, ¿cierto?

Él no respondió, apartó la mirada y Momoko prefirió no seguir molestándolo, sabía lo explosivo e impaciente que podía ser. Sonrió de nuevo a Rubí indicándole que se adelantaría al mismo tiempo que le acariciaba la cabeza. Ella pareció comprender pues la observó retirarse no sin antes mirar a Brick una última vez.

- Mamá dijo que se enamoró de ti por alguna razón - susurró captando la completa atención de su padre -. No puedo creer que a pesar de los años aún no hayas cambiado - él no se inmutó -, nos abandonaste...

La observó retirarse. Y aunque no lo mostró al instante, las palabras de Rubí lo habían sorprendido. Era imposible que a esas alturas aceptara sus sentimientos, todo lo que estaba sucediendo sólo le nublaba la razón. Simplemente se negaba a creer que él, el líder de los Rowdys, tuviera derecho a formar una familia precisamente con Blossom... Su enemiga.


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