Confunde y reinarás
Un soldado acababa de comerse el caballo. Pero claramente, la dueña de tan magna pérdida en su juego universal, que estaba representado en una tabla con vida propia, no pensaba en eso.
-¿Sabes que es lo que más me parece extraño de todo esto? Que a ti te hayan dado el trono, ¿y para qué? Para luego tenerte en el de Jottunheim. ¿Acaso no pensaba decirte nunca?
-Creo que sí, pero para cuando yo estuviese listo, o alguna estupidez de esas. ¿ No es retorcido?
-Demasiado. Yo todavía pienso en que el marido de mi hermana quería casarse conmigo y que toda la supuesta maldad de ella quedó en mi persona. Pero lo tuyo es peor, porque en mi caso siempre me aclararon cuál era mi lugar.- dijo Kali, comiéndose al soldado con un caballo. Loki torció la boca, y de inmediato eliminó otra ficha. La miró sombríamente.
- Pensé que recuperaría el favor de ese hombre que dijo ser mi padre y me salvó la vida. Pero aún pienso en lo que podría haber sucedido de Thor ascender a su trono, y yo… yo como una ficha política. Me da asco de solo pensarlo.
-Querido, nosotros robamos las elecciones para él, ¿te acuerdas?- le dijo ella levantando las cejas. -Fue una basura, pero nos quedamos con el crédito.
-Eso no nos salvó de los abusos- replicó Loki.
-Pero los cobramos todos- dijo ella, que se comió su Reina. Él recordó, placenteramente, cuando tuvo el poder, pero fue bajo la sombra. Quien sonreía, a quien adoraban, era a Thor. Thor, el rey de la escuela de Dioses de Yggdrasil. Y todo gracias a él. A los dos, que robaron las elecciones estudiantiles. Los dos fueron los que gobernaron, los que 'aconsejaron' a Thor. Pero él siempre quiso ese primer logro para sí.
Años antes.
Desde aquél día en la fiesta, habían pasado dos años. Loki y la niña/niño se habían hecho amigos. Les tocaba: Fueron los únicos estudiantes que Hades, el temido maestro, había escogido como alumnos, junto con el revoltoso Seth.
En la escuela de dioses de Yggdrasil, como en todo orden universal, había siempre un ridículo orden social al cual seguir. O el que se imponía: Los fuertes y los débiles. Los fuertes siempre eran los héroes, y entes intergalácticos que demostraban más fuerza física y carisma. Por ejemplo, Apolo, amado hijo de Zeus (de quien se decía que se había hartado de gobernar la Tierra y se la había pasado a Odín), o Perseo, a quien le borró la memoria* y le puso su lugar en el Olimpo. Nepotismo puro. O Shiva, u Osiris, jóvenes atléticos, imponentes, arrogantes, que junto a Thor eran los más conocidos y destacados en el equipo de lucha.
Estaban, claro, las que mandaban por ser bellas. Afrodita, con su cabello platino, o Parvati, con sus ojos esmeralda, o Isis, que iban en grupo y dejaban delirando a todos en la escuela. Y luego seguían sus súbditos, los abusados, y los marginados. Loki de inmediato pasó al último grupo. Por su arrogancia. Por demostrar que sabía todas las respuestas. Y porque siempre lo apaleaban en clase de lucha, lo mismo que a Hefesto, el geniecillo constructor, y a Kali… la flacucha insignificante que nadie entendía por qué estaba ahí. Pero Hades, ese viejo barbón, los había escogido. Hades, que en siglos no tuvo alumnos, ahora había dado con dos tipos que eran insignificantes. Uno, que se hacía golpear, y luego parecía estar en todo lugar de los 'accidentes' que ocurrían. Y la otra, por… ¿qué?
-Porque ella tiene razón- expuso Hades, con toda su negra majestad, mirando a su joven alumno, y señalando a Kali. – Jamás ganarías. Nadie te conoce. Todos te odian, y te temen.
Loki estaba indignado, y furioso. ¿Acaso no era natural que ganase el más capacitado, el más racional, el más apto? Él lo había demostrado. A Thor le encantaba pelear, así fuese por desaires imaginarios. Siempre buscaba pelea, y sería como todos esos matones, a excepción de que lo defendía a él (el horror), y por su fuerza imponía respeto. Pero de gobernar sabía lo que esos tontos tenían de cerebro. ¿Por qué no gobernarlos? ¿Por qué no darles un gobernante excepcional? Y Kali no le ayudaba en nada.
-Porque no se lo merecen- dijo Hades*, adivinando sus pensamientos, y acercándose a su pequeño pupilo. – ¿Crees que todo ese enjambre de ultra poderosos que no hicieron nada para ganarse sus dones, merecen a alguien como tú en algún trono? ¿En algún puesto donde los haga verse como las basuras que son?
-No, maestro- dijo él, bajando la vista.
-Excelente respuesta. Hazle caso a la pequeña Kalika Mata- dijo, tomando los brazos de la flacuchenta morena, que también bajó la cabeza. – El problema de los dioses es que amaron… la espectacularidad. Y eso los hundió a todos.
-Usted mismo dijo que no importaba que esos mortales nos adorasen ya o no. ¿Qué importa si ya no creen en nosotros?
- Que no nos temen, tonto- insistió Hades. Seth escuchaba en silencio. Estaba con Thor en el equipo de lucha, pero había demostrado, en las clases, ser un completo degenerado. Y es que las clases con Hades eran… poco ortodoxas.
-Pero si volviésemos, les demostraríamos el poder verdadero- insistió Loki, con arrogancia. – Les haríamos ver que son solo hormigas…
-Unirán sus fuerzas para aplastarnos. Y hay lugares mucho más interesante que la Tierra, niño. Mucho más… ahora bien… digo que Kali es la más sensata al decirte que nadie, ni siquiera yo,votaría por ti.
-¿Por qué no?
-Porque si yo fuese como los tontos de mis sobrinos, o como un Osiris, o como tu hermano, ¿por qué habría de votar por ti? Representas todo lo que odio. Representas la oscuridad que no se atreven a ver. Representas ese camino que cruzan pero no lo dicen. Representas aquello a lo que temen…
-No es cierto, a los dos les pegan en clase de lucha, y Afrodita llenó de dragones el casillero de Kali- insistió Seth.
Kali lo miró, volteando los ojos. Odiaba que le recordaran que aún era blanco de las abusivas. Loki ni siquiera se atrevió a escuchar.
-Bueno, si no se lo cobran, les quitaré diez décimas de su calificación.
-Gracias, imbécil- insistió Loki, y Seth se cruzó de brazos diciendo "qué chafa".
-Y bien… ahora finjan, pues viene la Directora Amaterasu. Tengo que enseñarles "magia".- dijo Hades sonriendo. Todos casi vomitan cuando vieron entrar a una viejecita con ojos rasgados, y vestida completamente de dorado, incluso sus sombras y labios. Y un pachulí del tamaño del Bifrost.
-¡Hades! – dijo sonriente, y frotando sus manos. – Veo que les enseñas magia a tus pupilitos. Díganme… ¿qué han aprendido?
"Loki, enséñale un truco barato a esta vieja" le ordenó el oscuro dios al muchacho, que hizo la clásica treta de desdoblar su imagen, y tocar su hombro. Esta se sorprendió, y aplaudió, emocionada.
-¡Oh, Hades! Me alegra que le enseñes esto al joven Loki. Quizás así ya tiene cómo subir sus excelentes notas, y sobre todo en lucha…
"Bruja" pensó Loki, mientras sonreía. Kali se convirtió en una serpiente, y luego en la misma Directora Amaterasu.
-¡El clásico truco de transformarnos! Solo nos reconocemos por los ojos negrísimos… ¿y tú, Seth?
El chico se volvió invisible. La Directora estaba encantada, y aplaudió.
-Te dije, Hades, que estos niños eran especiales. Ya era hora, pillín, de que escogieses alumnos. Bien bien, me alegra que estén para la muestra de ciencias… ¡o hagan un club de magia! Será divertido. Y Hades, recuerda que tenemos salida de profesores en cuatro días.
Desapareció en un tufillo. Seth se echó a reír, y Kali suspiró aliviada. Odiaba cuando tenían que fingir ante Amaterasu que sus clases eran normales. Nunca lo fueron. Hades los corrompió desde el primer día. Se preguntaba cuándo les ordenaría matar. Y ella no entendía por qué estaba ahí. Eso sí, sus clases eran brillantes, interesantes. Mejores que las de cualquier maestro. Aunque lo que Amaterasu llamara maldad, Hades lo llamara "conocimiento".
-¿Hasta cuándo seguiremos fingiendo frente a esa vieja, maestro?- preguntó el chico asgardiano.
-Es bueno hacerle entender a los tontos que ellos siguen teniendo el control, Loki. Así, puedes hacer lo que te venga en gana. Y luego… no sabrán qué los golpeó. Además, me pagan bien- dijo él, sacando un cuadrito azul, que los tres chicos miraron entusiasmados.
-Wow, maestro. ¿Qué es esa cosa?- preguntó Seth.
-Parece… tener energía propia- dijo Kali, sonriendo.
-Se llama Teseracto. Es uno de mis juguetes. Ustedes ya crearán los suyos.- dijo, manipulándolo entre sus dedos. – Zeus me lo encargó para tu padre, Loki.
-¿Piensa dárselo?
-Tal vez… y quizás, algún día alguien lo robe. Espero que sepa usarlo bien- dijo, ambiguamente. Sonó el timbre.
-Maestro, tengo entrenamiento…- dijo Seth en la puerta.
-Lárgate- le dijo. Loki y Kali se quedaron mirando el artefacto, que Hades hizo desaparecer, con una sonrisa.
-Hablemos de elecciones.
-Lo escucho.- dijo Loki, interesado.
-No. Escuchémosla a ella.
-Digo que… nadie votaría por nosotros, Loki. Sabemos qué se puede hacer, tenemos las mejores propuestas. Pero todos nos odian. Y más desde que los dejamos desnudos en venganza luego de que nos hicieron lo mismo en el auditorio- dijo Kali, sonrojada. Loki se mordió los labios de rabia. Entre Apolo, Perseo y Krishna, lo habían hecho pasar vergüenza. –Nos odian, y…
-Eso ya lo sé.
-Yo opino que busquemos a un tonto, a alguien con carisma. Y tú puedes ser su segundo.
-Odio ser el segundo. Siempre lo he sido- gruñó Loki. Hades lo tomó del cuello.
-Cálmate, niño. Si piensas en eso, te llevará a tu perdición.
-Usted lo sabe, y por eso también ha tratado de conspirar contra Zeus, sin éxito, ¿verdad?- le respondió Loki, apretando los dientes. Hades sonrió, y se echó a reír.
-Loki Odinson… tienes mucho que aprender… ahora bien, sigue los consejos de tu amiga. Y por el amor de todo lo maldito: No hagan pastelillos de mora ni botoncitos con "número 1". Soy alérgico, y los otros, los odio. Lárguense.- les ordenó.
Los dos, caminando en el pasillo.
-Dime a quien podría conseguir. Dímelo. Todos me odian. Y yo los detesto a todos- insistió Loki.
-No lo sé.
Loki esquivó un balón metálico, que le cayó a un gafufo Hefesto. Loki siguió adelante, pero Kali lo jaló de su blusa verde, y este volteó a los ojos. No la entendía. No entendía su dualidad. Era taimada, astuta, toda una estratega. Pero tenía en sí un halo de verdad que le indicaba dar compasión. Él solo se la podía dar a una persona, y era a ella. Ningún otro ente le inspiraba tal cosa. Y ahora ella le arreglaba las gafas a Hefesto.
-Ya, ¿estás bien? Toma- le decía, mientras el chico estaba aturdido, y Loki lo miraba sin piedad, mientras veía al grupo de Afrodita, Apolo, Shiva y otros dioses reírse. Apolo se plantó al frente de los tres.
-Así es que deben estar frente al futuro rey de la Escuela de Dioses, trío de tarados.
-No hallo una razón para hacerlo. – dijo Loki, mirándolo con desprecio.
-Eres un idiota- se quejó Kali, mientras le recogía los libros a Hefesto.
-Bueno, yo soy más fuerte, y los tres son solo lagartijas. Lagartijas horribles…
-¿Quieres saber qué se siente ser una lagartija?- dijo Loki sonriendo, y a punto de convertirlo, pero Kali apretó su mano, conteniéndolo. Él la miró furioso, y se la soltó.
-Dime…
-Mira, nerd, rey de los raros, no estoy para idioteces.
-Ni yo – dijo Thor, acercándose, y terminando de ayudar a Hefesto. – Apolo, no debiste lanzarle esa pelota a quien le copiamos en esa clase tonta de brebajes.
-¿Me copian?- preguntó Hefesto, confundido.
-Sí, ya que Loki no deja- insistió Volstagg, alzándolo y dándole otra mano. Este ni se inmutó. – Apolo, vamos. Vamos a entrenar y a ver la rendija de ya sabes qué.
-Hermano, ¿la encontraste?- dijo Apolo, cambiando rápidamente de parecer, y Loki se sorprendió de que su hermano hubiese distraído la atención del bravucón tan rápido, y miró a Kali sorprendido. Ella también, y abrió la boca.
-Sí. Vamos y deja a mi hermano y sus amigos en paz.
-Está bien, raritos. Ahí se ven.
Thor les sonrió, y Loki lo miró sorprendido. Hefesto le dio las gracias tímidamente a Kali, quien se llevó a Loki a uno de los casilleros.
-Lo encontramos, Loki.
-¿Qué?
-Propongamos a tu hermano… es tu hermano… te será fácil convencerlo…
-Pero … Eso sería…
-Vamos… - insistió Kali, con un brillo en los ojos que él solo le conocía cuando le proponía cruzar los límites. Tal vez Hades había escogido a esa insignificante criatura para esto…
Años después, en la celda
-Vas perdiendo de manera espectacular, ¿lo sabías? Y tú me enseñaste el juego.- le dijo Loki a Kali, levantando una ceja.
-Tengo todavía mis trucos- le respondió ella, matando a su Rey. Él no se desanimó, y no acabó con el impertinente de una vez. Eso le había enseñado toda una vida de tener, por fuerza , que aprender a usar la cabeza en vez de los puños. Aunque no hubiese funcionado como esperaba. Pero ella era igual. Se quedaron mirando el juego un buen rato.
-Tu padre te lo informó mal, pero …¿ no hubiese sido mejor esperar?. Apesta saber que tuviste en frente al idiota que te abandonó. Pero hubieses tenido a Jottunheim de tu lado. Y bueno, a todos los demás pueblos a los que conocimos alguna vez, cuando aprendimos a abrir portales.
-Después pensé en eso, pero estaba en esa maldita luna árida. Los chitauri me encontraron. Y cuando estás desesperado…
-Haces idioteces. Como salir con idiotas para ciertos bailes de graduación, como hacerlo para probar un punto, o…
-Ganar- dijo él, que destruyó la última ficha de ella. -Y el guerrero… acaba de decapitar a tu Reina. Mueres en tu ley. Por tercera vez.
Una boca torcida, pero no una reacción esperada. ¿O sí? Loki solo la vio tumbar todas las fichas con la mente, y luego sonreír, satisfecha, a su oponente.
-¿Y qué le pasó a la reina de la sutileza?- preguntó él, mirando la ficha de la Reina, y luego a ella, que seguía mirándolo pensativa.
-A veces me canso de serlo, Loki.
-Antes de que… tu y yo robásemos las elecciones… hubo algo más, ¿te acuerdas?- le dijo él, tocando el vidrio con la mano, y llevándoselo a su comisura derecha una cicatriz. Ella asintió, horrorizada.
-Si algún día los encuentras… ¿los rematarás?- le dijo en sánscrito. Ella apretó los labios, y asintió, otra vez.
-Quería dejártelos a ti.
-No… remátalos tú. Tú puedes hacerlo ahora. Tú tienes el poder absoluto. A mí me vencieron. Tal y como Thor esperó luego de ver a Sif con sus cabellos de oro hechos pedazos por mi culpa.
-¡Pero ella te engatusó! Y éramos muchachos.
-Pero tú pagaste por mí.
-Trágate el cubo- le ordenó ella, ladeando la cabeza, que recordó que más allá de los abusos, y de la sensación de superioridad, los había unido algo más. Algo más que el amor por el poder. Se encontraron en su palacete, donde los pavos reales seguían comiendo.
-Nivadellir. Los enanos. Ahí fue que fuimos realmente amigos, ¿te acuerdas?- dijo él, tomando su mano. Ella suspiró, todavía horrorizada por lo que había presenciado.
-Nunca me dijiste cómo les pagaste.
-No tuve. Estaban demasiado aterrorizados.
-¿Qué?- preguntó Loki con una sonrisa de estupefacción.
-Me sentía tan culpable y tan enojada, que…
-Los mataste a todos…- descubrió él, con admiración.
-Dejé algunos vivos…- replicó ella, volteando el rostro. Se miraron a los ojos. Y él vio sus recuerdos.
Ella recordó cuando Cookie le avisó que los enanos de Nivadellir habían regresado con un mensaje para ella: Loki no pagó nunca la poción que habría hecho crecer los cabellos a Sif, quien los tenía de oro.
Años antes
-Señora, lo dejaron a su suerte. He querido hablar con el señorito Thor, que me dio la orden de que usted no se acercara.
-Pero ellos me conocen- dijo ella preocupada. - ¿Les dijiste eso?- le preguntó a su pavo. Ella había trabajado con los enanos de Nivadellir para destacar con Hades, frente a Loki. Les había hecho algunos trabajos, siempre pagaba. Eran rudos, desconfiados y peligrosos. Pero la hija de los Devas era juiciosa y responsable. Pagaba bien. Ella sabía que no debía hacerlo, eran criaturas peligrosas. Pero lo hacía para impresionar a su duro y humillativo maestro. Nadie sabía su secreto.
-Sí, señora. Por eso dijeron que lo dejaban vivo, pero… ¡oh, le han hecho algo horrible!
-Cookie, tengo que ir. Tengo que ir a Nivadellir.
El pavo dispuso todo, y ella alistó su carroza. Llegó a las grandes cuevas, perdidas entre los mundos. Ella convirtió a Cookie en un guerrero azul, de cuatro brazos, con dos cimitarras, para defender la carroza.
-Señora, no vaya sola.
-Tengo qué, Cookie. Nunca se los debí presentar a Loki.
-Señora, creo que me vendría bien que no me llamase "Cookie", por aquello de que ahora no estoy en mi avícola forma…
-Oh. Sí.- dijo ella, dándose cuenta de su impertinencia.
Entró, y mostró su dinero Deva. La dejaron entrar de inmediato, y fue repartiendo sus collares y alhajas.
-Oh- dijo el jefe. – Kalika Mata. – Qué gusto verte. Estábamos… conversando… con tu amigo…
-Lo quiero. Tengo más alhajas para ustedes. Son las mías. ¿Quieren las alhajas de una deva? Díganme dónde está.
Ellos, horribles y contrahechos, se abalanzaron, pero Kali expandió un campo de fuerza.
-Llévenme con él- dijo, levantando una ceja. Ahí lo tenían. Sudoroso, golpeado, con la boca… cosida. Ella ahogó un grito de horror. Ese era el precio por no pagarles a los enanos… su poción. Y todo por vengarse de Sif, por haberlo provocado diciendo que quería a Thor y no a él. "Véngate", le dijo ella, "yo le corté el cabello a Parvati", le dijo. Pero Loki trató de remediarlo. Y creyó que podría engañar. Y los enanos se la habían cobrado.
-Bueno, niña. Lo prometido.
-Suéltenlo- dijo, horrorizada.
Así lo hicieron. Ella les tiró las joyas, y lo cargó hasta la carroza, llorando. Había sido por su culpa. Era verdad que al rato de conocerlo, él le hizo pasar un mal rato, quitándole los cascabeles de sus pies. Cuando ella bailaba podía causar terremotos, y eso hizo que su presentación para honrar a sus padres y la visita se fuese al diablo. Y luego la hizo quedar como estúpida. Pero luego de eso, y de ella vengarse, él comprendió que no tenía sentido. Además, él mismo había dejado loca a Afrodita al hacerle un hechizo que la hacía hablar en otro idioma, para que la dejase en paz. Apenas salió, Cookie la miró horrorizado.
-Por el padre Brahma…
-Cookie, vamos hacia el sur de nuestro mundo. A mi casita de juegos. Tía Dhugavati ** me ayudará a curarlo.
-¿Esa pobre vieja viuda?
-Sí, Cookie. Rápido- le ordenó, sintiéndose culpable, y llorando. Y así lo hicieron. Fueron con la vieja diosa viuda, que era rechazada por los principales devas, y en medio de una jungla enorme, vivía en un palacio lúgubre. Esta lo descosió, ante su gran dolor y maldiciones. Kali solo lloraba, y apenas la rechazada Dhugavati pudo curarlo, ella le dio una bofetada.
-¿Por qué no me dijiste nada?
-No quería…- le dijo Loki, embotado por la poción de Dhugavati. –Era MI asunto… y luego… yo no quería…
-Los mataré.- dijo limpiándose las lágrimas.
-Oh, no, ¡señora!- dijo el pavo, alarmado, pero Dhugavati lo detuvo.
-Pueden matarte, Kali Mata. –Además, la venganza es de él- dijo señalando a Loki, que estaba furioso, pero embotado.
-¡No me importa! – gritó ella, que tomó la carroza y se fue.
-Chandra. Síguela- le dijo a uno de los demonios, que asintió. Loki miró a la vieja diosa viuda, que regentaba el lado oscuro del mundo Deva. Esta tenía una sonrisa complaciente. Quizás la vieja viuda siempre fue para Kali lo que Hades para él, y sabía un secreto que solo pertenecía a ella.
Años después.
-Y luego Chandra me contó que había sucedido lo mismo de la fiesta. Lo único que recuerdo fue entrar otra vez, furiosa. Ellos me preguntaron.. "¿quieres darnos más? ¿quieres a uno de nosotros?" y… me transformé. Cuando me encerraron luego de lo que hicimos en mi baile de graduación me dí cuenta de que esa había sido mi primera vez. Prácticamente destruí todo. Cuando volví en mí, me había colgado todas las cabezas de los enanos como un collar. Estaba desnuda, y ví mis manos con sangre.
-¿Sentiste algo?
-Nada- respondió ella, mirando al infinito. – Te habían hecho daño. Y yo los maté a todos. Yo te incité a vengarte, y desde ahí tú odiaste a tu familia por dejarte a tu suerte. Sobre todo a Thor. Y yo… maté. Mi tía me estaba esperando, con ropa nueva. Le pregunté "¿qué hice?", y ella solo me dijo "Lo correcto. Ya no mires atrás". Y no lo hice.
-Eso fue lo que me dijo a mí. Y no le entendí. Supongo que antes solo me creías todo un tonto inadaptado que le tenía celos a Thor por idioteces.
-Algo así, como lo que tú creías de mí- respondió ella, sentándose a su lado, y él tomó su mano.
-No, Parvati siempre fue perversa. Peor que tú y yo.
-Eso te lo admito. Pero sí, eso creía. Pero no volví a verte igual desde aquel día. Y cómo nos lo callamos.
-Que me había comido una fruta mágica en tu casa y me había causado eso. Y que yo te debía dinero ¿Por qué nunca me dijiste nada? Te hubiese pagado.
-No era dinero, Loki. Además, lo hiciste, mal que bien.- le respondió ella.
-¿Te castigaron mucho por tus joyas?
-Oh, sí- asintió Kali. – Pero tía Dhugavati me consiguió otras.
-Mándale mis saludos. Ella siempre fue genial contigo y conmigo.
-Lamenta que te hayan encerrado. Apenas supo lo que pasó dijo " ¿Por qué encerraron a Loki, si era tan buen muchacho?" y luego remató diciendo: "pero qué muchacho tan tonto".
-Eso es halagador… viniendo de ella…- dijo Loki, volteando los ojos, y ella asintió.
-"Atrás, criatura insulsa, soy superior, soy un dios y.."
-Basta- le dijo él.
-Y pum, paf, plop, crash crash crash…
-Basta…
-Spot, pif , pof ,paf, pum, pum…
-Basta…
-Sposh, pof, pef, pog…
-Basta.
Ella suspiró, y alzó los hombros.
-Lo siento, eso que ocurrió es un clásico- respondió ella, y él volteó los ojos.
-Qué orgulloso me siento. ¿No tienes otro gag?
-¿El de "arrodíllense ante mí"?- preguntó ella ocurrentemente.
-Vas a pagarlo, Kali Mata- le dijo, tomándola del rostro, y jalándola del pelo. Ella lo pellizcó en el trasero.
-Sigue.
-Antes no te gustaba.
-Antes era un idiota. Estoy aprendiendo, ¿no?- dijo él, y ella se sentó, y retomaron el juego de ajedrez. Ella volvió a perder. Ahora los dos se quedaron contemplando las cinco lunas de su mundo.
-Ah, ¡ojalá pudiese viajar solo!
-Y yo te dejaría sin cuerpo.
-No, tonta. Para ver esto. Y para…
-Conspirar, intrigar, hacerse matar unos entre otros… sí, ya me sé esa historia.
-Vamos. Tú me ayudaste.- dijo él, pasando un brazo por sus hombros. Ella lo miró escéptica.
-Tal vez.
-Que Thor fuese Rey de la escuela, eso fue "tu bebé", ¿te acuerdas?- le dijo. – Debí hacerlo así… pero sabes que desde ahí no pude perdonarle. No puedo. Y menos cuando sé que tras de su cara sonriente, tu y yo hicimos todo el trabajo sucio.
Ella acarició su rostro, y se recostó sobre su hombro.
-Así es más divertido.
-No lo creo.
-Porque tú eres una diva. Yo no.
-Mira quién habla, doña sensualidad.- dijo, con sus dedos deslizándose sobre su pierna. Ella tomó su mano y la llevó otra vez a su lugar.
-No hay de eso para ti.
-Ya hubo.- dijo él, cínicamente.
-Oh, cállate.- dijo ella empujándolo. Él hizo lo mismo, y se quedaron solo viendo el infinito.
Años atrás.
Escuela de Dioses de Yggdrasil
-Oh, ¡niños! Ya es hora de comeer… amo cuando cocino yo misma. -¡Niños! – dijo Frigga entrando a la habitación de Loki, que estaba estudiando frente a Kali. – Ya dejen de estudiar. Es hora de comer. Y de divertirse, mi adorable Kali. ¡Espero hayas amado Asgard! Mañana te llevaremos a las fuentes, y luego a todo lo demás.
-Eh… sí, su majestad.
-Ah, nada de eso. Hoy hay una huésped de los devas en nuestra casa, la más erudita. La próxima vez invita a tus hermanas, seguro alegrarán a Thor y sus amigos. Bueno, los espero en la mesa.
Los dos pasaron, y ella se puso su ropa tradicional deva, con sus joyas incluidas.
-Te ves… bien. Mejor que el promedio.- dijo Loki, esperándola afuera de sus aposentos.
-Es un asco cuando cada vez que voy a tu casa, debo hacer todo el rollo diplomático, Loki. Debería ser menos formal.
-En tu casa es igual. Ah, vamos, no te quejes. Te ves bien. Linda, o eso.
-Ya, déjalo así.- dijo ella sin creerle. - Mejor dile todo eso a Thor. Recuerda. No puede haber salido de esta cena sin la ideota de que debería ser el Rey de la Escuela.- lo señaló.
-Ok, pero debes ayudarme. Sabes que si están los otros cuatro al lado, no puedo trabajar mucho.
-Esos déjamelos a mí.
Loki fue el único que notó que Kali se ponía pálida al ver el enorme jabalí que tenía al frente. No entendía por qué no comía. Apenas tocaba los legumbres. ¡Ah, idiota! Era lo único que habían servido en el palacio Deva. Porque los Devas eran … vegetarianos.
-Vamos, Kali… ¡prueba nuestro jabalí! Seguro te gustará mucho, como a todos nosotros…- dijo Thor, abrazándola, y haciéndola descomponerse. Odín le sonrió afable.
-Los Devas son mesurados al comer, y prefieren meditar. Déjala que se familiarice, Thor.
-O querrás faisán- dijo Volstagg, colocándole de un golpe una gran ave, y Kali dio un grito de susto. Todos los demás rieron.
-O conejo- dijo Fandral, ofreciéndole, y ella estaba horrorizada.
-Pero el jabalí de su majestad es excelente- insistió Sif. – Un pedacito…
-Eh…chicos. – dijo Loki, viendo el apuro de Kali.
-¿Qué? ¿La estás sometiendo a tu régimen de malnutridos?- insistió Volstagg, al ver la frugalidad del plato de Loki.
-Eh… no. Ella es vegetariana… como todos los Devas.
-¿Eso es verdad?- dijo Frigga, desconcertada. Kali asintió, avergonzada, con la cabeza.
-¡Oh, mi niña! Es verdad, ahora que me acuerdo. Laskmí no mandó a servir un solo pedazo de carne- insistió Frigga.
-Yo si decía "falta jabalí en la casa de Visnú"- dijo Odín. – Vaya vaya. Ya te daremos otra cosa.
-Lo hubieras dicho antes, pero eres igualita a Loki. ¡Los ratones le comen la lengua!- insistió Volstagg y todos rieron. Ella también rió, pero estaba irritada. Apenas le trajeron el plato, todos la observaban comer con su mano derecha. No usaba cubiertos.
-¿No usas la otra?- preguntó Fandral, levantando la ceja.
-Es otra costumbre Deva, por todos los diablos- farfulló Loki.
-Bueno, tú habrás ido mucho a la casa de Kali, pero nosotros no- insistió Sif. – Woow.
Luego de eso, fue obligada a bailar las danzas clásicas de su mundo. Mientras hacía eso, insistió a Loki de que convenciera a su hermano de presentarse a elecciones.
-¡Pero sé que ha sido idea tuya!- dijo Thor, llamando a Kali, que se acercó. Todos los jóvenes se callaron, mientras seguía la fiesta. Ella miró a Loki, que le dijo en la mente "es tu turno".
-Thor, tú convencerás a los maestros de que … no estudiemos tanto.
-¿En serio?
-Sí… más intenso, pero más corto. Y… muchas más fiestas.
Lady Sif y los tres guerreros hablaban entre sí, y Volstagg examinó por todos los lados a Kali.
-Pero tú no vas a fiestas. Y menos este- dijo, refiriéndose a Loki.
-Pero ese tiempo nosotros lo usaremos para estudiar aparte- dijo este, haciéndose el inocentón.
-Eso, sí… estudiar, pero a ustedes que les gusta la fiesta…
Sif y los tres guerreros hablaban entre sí, aprobando.
-Un día de asueto en la escuela. Festividades, chicas, ninfas, y diversión.- insistió Fandral.
-Y por el Padre de Todos, ¡más oportunidades para las mujeres en el equipo de lucha! – insistió Sif.
-Eso… eso…- insistió Loki.
-¿Y por qué creen que yo?- insistió Thor. – Yo no soy tan listo…
-¡Nosotros somos los listos! – insistió Kali, y vio la cara ya no tan convencida de los demás, viendo a Loki. Ella sonrió.
-Y sé que conmigo, Loki ayudará a su hermano y todo será genial, chicos. Estupendo.
-¿Segura? Loki es tan…
-¿Qué?- preguntó el pelinegro a la defensiva, pero Kali lo pisó. Él trató de contener el dolor, y se calmó.
-Miren, seguramente ha sido un bromista, y todo eso… pero es un tipo inteligente, tal y como yo. Por eso somos amigos. Además, tiene ideas geniales para hacer que estudiemos más en menos tiempo, ya lo hemos intentado. Y también puede traer todo…
-Ya está- dijo Thor. –Está bien, me lanzo.
-Pero sería horrible para ti que Loki fuera tu segundo. La gente de la escuela lo odia, sin ofender- dijo Fandral, y Hogun asintió. Este lo miró agudamente, y Kali lo miró sonriente.
-Jamás querría eso para mí, mi querido Fandral- insistió el muchacho. – Por eso sé que Kali será su segunda. Ella siempre ha administrado mejor que yo, es más sensata y cuerda. Yo… les ayudaré con la campaña.
-Bueno, si es así, ¡viva Thor!- dijo Sif, y los demás corearon. Luego de vitorear, y en la habitación de Loki, los dos chocaron sus manos.
-¡Debiste ser segundo!- dijo ella, feliz por su victoria.
-No… tenías razón. La gente me odia. En cambio tu… pareces inofensiva.
-No soy inofensiva- dijo ella, cruzada de brazos.
-¡Y es perfecto!- insistió Loki, tomándola de los hombros – Ahora, a trabajar. Por el Padre de todos, cómo nos amo.- dijo exultante.
Y sin saber todo lo que había detrás, Thor luchó contra Apolo por ser el Rey de la Escuela. Loki mandó a destruir afiches, compró electores. Todo con consentimiento de Kali, que también le hizo guerra sucia, desde el episodio con Hefesto, a quien apadrinó como uno de los electores del sector escolar brutalizado. Ante Thor entregaban afiches, lo hacían aparecer siempre como el tipo guay. Pero Apolo no parecía rendirse. Los tontos tenían suerte.
Años después, en alguna luna.
-Thor nunca supo que le hicimos beber una poción que hizo que en el debate dejase a Apolo como un reverendo idiota.- recordó Loki. – Pero aun así, en el fondo, sentía que todo era repugnante, Kali. Thor estaba ahí, feliz, sin esfuerzo. Y nosotros hicimos todo, para ayudarle a ganar.
-Robamos, Loki. Tú y yo. Robamos las elecciones.- dijo Kali.
-Porque Thor no votó por sí mismo, el muy idiota.- dijo Loki con desprecio. –Votó por Apolo.
-Y para que al final ganara solo por una botella de ambrosía añeja- dijo ella muerta de risa. -¡Ambrosía añeja!- dijo, riéndose.
-Eso sí que fue patético.- dijo él, sin hacerlo.
Años antes
-…Y por un voto… Thor Odinson, es el nuevo Rey de la Escuela de Yggdrasil-dijo el señor P, o el maestro Poseidón.
Vitoreos. Loki era el único que no sonreía desde las gradas del Coliseo. Kali tampoco, y sintió que sus pies volaban cuando Thor alzó su brazo. Todos se rieron, y él la ayudó a componerse.
-Y bueno, señores. Thor, te ganaste una botella de ambrosía añeja de la casa de las Haditas Tronch. Kali, te ganaste dos cupones para la casa del pastel 'Sirenitas Olorosas".
-Y…¿ya?- preguntó Thor desconcertado.
-Sí. El título es solo nominal. Como el del Rey del Baile y todas esas tonterías que se inventan ustedes, sin ofender, Directora Amaterasu.
-¿Qué? ¡Pero yo prometí fiestas!
-Pero claaaro que habrán fiestas, te tendrás que reunir en una tonta sesión cada seis meses para decidir, ¿no ves todo lo que hay que hacer?
Los chicos comenzaban a abuchear.
-¡Esto es una porquería! – insistió Perseo. - ¡A nosotros nos prometieron fiestas!
-¡Y camisetas mojadas!- insistió Fandral.
-¡Y zorras!- insistió Morloc.
-Ya, ya jovencitos- dijo Poseidón al micrófono. –Siempre ha sido así. Odín, tu padre-le dijo a Thor, también tiene su botellita añeja, y nadie hizo tanto escándalo. – Si quieren fiestas, pues gánenselas… ¡estudiando!
Más abucheos. Por primera vez, Loki se unió también a la protesta.
-¡Es el colmo! ¡Hicimos la mejor maldita campaña de la historia!- insistió, y por primera vez también comentaba con los otros que era el colmo de la desfachatez.
-El guarro tiene razón, pa- dijo Cíclope, un gordote de un solo ojo.
-¡Esto es una mierda!- gritó Artemisa, y Sif chiflaba, y abucheaba.
-¡BASTA!- insistió Poseidón, que chocó el trinche contra el piso, dejando a la escuela en silencio.- Parece que aquí nadie lee su manual de comportamiento cuando entran a la escuela, ¿no? Dice claramente que el título de REY es . ÉL los representa a USTEDES cada seis meses, cuando hay reunión.
-Pero qué asco. –decían todos.
-Entre él y su segunda, la señorita Kali Mata, coordinarán. Ahora lárguense, antes de que los deje sin descanso.
Protestas, maldiciones. Thor miraba la botella, desconcertado.
-Bueeeno…pues fue bonito mientras duró. Gracias por todo. Nos hablamos, cuando vayas a estudiar con Loki.
-¿No estás enojado?- preguntó ella, desconcertada.
-Sí, pero fue un buen ejercicio. Además, la botella se ve buena. Me voy a entrenar. Suerte – le dijo tocando su nariz. Tanto ella como Loki, fueron furiosos a donde Hades.
-¡Tanto para nada, y usted lo sabía!
-¡Sí! Nos vio como idiotas chantajeando, robando, para ¡dos malditos cupones de las putas Sirenitas Olorosas!- dijo Kali, colocándoselos encima. Hades ni se inmutó.
-Díganos por qué. Ahora. Nos matábamos para cumplirle a usted, y con toda esta farsa. – insistió Loki. Hades solo miró los cupones.
-Para divertirme.
-Hijo de…- dijo Loki, pero Kali lo detuvo.
-Y para enseñarles que a veces es necesario enfocar el poder en cosas QUE VALEN LA PENA. Leyeron todas las reglas de las elecciones. Hasta robaron de manera perfecta. Todo, impecable – insistió Hades, levantándose. –Pero alguno de los dos, mis brillantes cerebros… ¿leyó que el tonto título era nominal?
Loki y Kali se miraron, irritados. Ninguno lo había hecho.
-Fin de la lección. Tienen cero. Ah, y esto es mío- dijo, quedándose con los cupones – Por lo menos no me darán pastelitos de zarzamora.
En la luna. Años después.
-Brindis por los cupones de pastelitos de las Sirenas Olorosas. Te traje unos en la caja- dijo ella, dándole una copa de Ambrosía Añeja. Loki bufó, resignado.
- Esto es peor de patético que lo de los chitauri. ¡Salud!- le dijo, y chocaron las copas. Bebieron. Luego ella hizo aparecer tres músicos bardos de Anglest, que comenzaron a tocar música que les recordaba su temprana juventud. Un cantante rosado, con gafas, y amplia túnica, y otros que lo hacían de la misma manera ***. Los dos pusieron un pie al frente, y luego lo deslizaron para dejar atrás el otro, sincronizadamente. Aplaudieron, y seguían moviéndose de lado a lado, contenidamente, y luego se cruzaron caminando como robots. Caminaron de lado a lado, y movieron la cabeza de un corte. Luego ella onduló sus brazos y le pasó la corriente a él. Era un baile que parecía ridículo, pero ellos lo hacían con estilo y con suavidad, lo que lo hacía curioso.
Él cambió de nivel con ella, para quedar frente a frente. Hicieron un movimiento con los pies, y luego ella se deslizó debajo de él, que le tomó la mano, y los hizo desaparecer. Cambiaron al músico.
-Más suave.- dijo acercándola. – Por cierto, todavía te acuerdas de los pasos.
-Era el baile de moda. Incluso tú lo aprendiste- le dijo ella, rodeándolo con sus brazos.
-Nos veíamos bien, Kali – le dijo guiándola.
-¿Sí?
-Siempre- dijo dándole una voltereta.
-Salud por nuestras elecciones robadas y por el vino añejo- le dijo ella, y él se rió.
-Salud por los chitauri. Hubiera sido lindo que se conocieran.
-Pfff…- le respondió ella.
-Y… gracias por lo de los enanos.
-Por nada.
-Y…
-Cállate- le ordenó ella, y siguieron bailando. Quizás, pensó ella, no habían aprendido nunca de las causas perdidas. Y ella tampoco.
*Para representar a Hades y a los Olímpicos quise tal cual a todos los del movieverse de 'Furia de Titanes'. Hércules sí es invención mía, y lo imagino rubio y muy bruto XD. De resto, todos ellos, son sacados de ahí. La representación de Hades (Ralph Fiennes) me gusta mucho, y como maestro de Loki anda perfecto. Hefesto, aunque en la película es viejo, acá lo hago ver muuuy joven.
**Dhugavati es la diosa 'rechazada' en el universo mitológico hindú, señora de la muerte, fea, viuda… y la mentora de Kali.
*** Muy al estilo RUN DMC, y house de comienzos de los 90.
