Capítulo 11: Huida.

Kaoru lo admiró con cuidado, percatándose de que le era difícil explicar la situación. Aunque lo odiaba admitir - Raiko - tenía un gran parecido entre él y ella, era como el resultado de una fusión: imposible de negar la genética... Raiko tenía cada rasgo característico de Butch tanto de cuerpo como morfología craneal y de ella había heredado las brillantes esmeraldas, además de la mirada seria e irritable. Tuvo cierta necesidad de tomar ambas mejillas entre sus manos y acariciarlas suavemente pero lo deshizo en el momento que su comunicador parpadeó.

Desvió la mirada, pensativa...

Lo descolgó rápidamente y en la pantalla apareció la imagen del Profesor Utonium.

- ¿Qué sucede, Profesor?

- El centro de la ciudad está siendo atacada por Mojo Jojo.

- Entendido, estaré ahí en cinco minutos.

El científico asintió y colgó de inmediato.

- Powered Buttercup.

Levitó unos centímetros sobre el suelo a punto de salir volando a toda velocidad hasta que lo recordó, parado sobre la arena con la mirada verdosa posada en ella.

- Tú - lo señaló con el dedo -, regresa al hotel y espérame, necesitamos terminar con esta plática.

Y sin esperar una respuesta, dejando en claro que no era pregunta sino una orden, voló en dirección a la ciudad donde de seguro la esperarían las otras dos. Ignoró el hecho de que Raiko odiaba recibir órdenes, incluso aunque fueran de ella, así que la siguió sin hacer notar su presencia.

Buttercup se detuvo para evitar que un brazo de metal la derribara del cielo y no se percató de que le cedería su lugar a alguien más hasta que escuchó un gruñido. Giró sólo para encontrarse a Raiko intentando salir de debajo del brazo metálico, rodó los ojos y voló hacia él.

- De casualidad - ironizó -, ¿necesitas ayuda?

Raiko soltó otro gruñido, ofendido de verse en esa situación frente a su madre. Con fuerza se quitó el objeto del abdomen y la fulminó con la mirada, sin decir nada.

Soltó una risa pequeña, era idéntico a él, sin duda. Olvidó el momento para enfocarse en la pelea pero al llegar junto a sus dos compañeras de equipo, cruzó los brazos serena.

- ¿Puedo saber la razón por la que están peleando ellas y no nosotras?

- Se nos adelantaron.

Asintió dando por finalizada la corta conversación con su mejor amiga y miró de reojo a Blossom, ambos labios apretados en una fina línea sólo podía significar que estaba enojada y captó de inmediato el verdadero motivo de la frustración de su líder.

- ¡¿Por qué hay seis súper-apestosas?!

Mojo parecía demasiado asustado ante la idea de enfrentar a seis en vez de tres, como normalmente lo haría.

- ¡Jade, Jade! - Cristal mostró una gran sonrisa notoriamente emocionada -. ¡Es la abuela, es la abuela!

- Si - afirmó antes de arrancar otro brazo de la máquina -, es la misma abuela mala de siempre.

- ¿Abuela? - repitió interrogante sin comprender -. Mojo no es abuela de nadie.

- Claro que si - Cristal se tomó ambas mejillas -. Eres nuestra abuela, ¿acaso no eres la creadora de nuestros padres?

Mojo no entendió de inmediato hasta que la palabra "creadora" le hizo abrir los ojos sorprendido.

- Eso es imposible - horrorizó -, esos chiquillos promiscuos... Debí hablarles de sexualidad cuando tuve la oportunidad.

Blossom y Bubbles se sonrojaron, Buttercup sólo pudo contener la risa desviando el rostro hacia Raiko aunque éste también pareció sentirse incómodo ante lo dicho. Segundos después aparecieron Hiro y Shiro, igual de sorprendidos de encontrarse con Mojo Jojo.

- ¡Pero si es la abuela! - Shiro que al igual que Cristal, mostró cierta felicidad de encontrarse con Mojo Jojo aunque Hiro pareció no entender el motivo -. ¡Abuela, hace mucho que no nos vemos! - pareció sumirse en sus pensamientos -. Creo que desde que cumplí la mayoría de edad.

- ¿Más? - Mojo se llevó las manos a las mejillas, horrorizado -. Esos malditos chiquillos me escucharán por haber engendrado y no avisarme.

- ¿Que nosotros qué?

Blossom sintió que la sangre se le acumulaba en las mejillas de sólo escucharlo. Al parecer habían llegado sin que se dieran cuenta... De alguna manera los últimos días no había sido capaz de sentir el aura de las personas a su alrededor, ni siquiera de su propio equipo, algo lo estaba bloqueando y no le gustaba en lo absoluto.

- ¡Ustedes! - Mojo los señaló acusador -. ¡¿Podrían decirme cómo se les ocurre tener descendencia sin avisarme?!

Boomer rió divertido mientras que Brick se pegaba en la cara con la palma de su mano, obviamente cuestionando la gran estupidez de su creador.

- No es lo que piensas mono estúpido - Butch se cruzó de brazos arrogante -. Sólo son unas súper-apestosas que se han incluido al equipo...

- ¡Papá! - regañó Jade -. ¡No le digas mono estúpido a la abuela! - Mojo pensó que al fin alguien se apiadaba de él -. En dado caso sería mona estúpida...

Pero sus ilusiones se hicieron añicos...

- Como sea - Hiro tomó el mando -, Cristal y Jade no debieron hablar tan deliberadamente de esto... Sólo acaben rápido y vayámonos a dormir.

Ambas asintieron obedientes. Jade dio un par de golpes a los dos brazos restantes del gusano gigante y Cristal se encargó de evitar que cayeran en el centro de la ciudad. Rubí se preparó antes de mandar una esfera de fuego, como si fuera una pelota de béisbol, a Jade quien golpeó la llamarada en dirección a Cristal y esta lo pateó dándole al cuerpo del robot que se pulverizó de inmediato. Mojo cayó entre cenizas y antes de esperar a que le hicieran algo, huyó como el cobarde que era.

Hiro sonrió de lado - Felicidades a las tres, Rubí intenta que el fuego sea más rápido pero sin perder la intensidad, Jade sólo te falta controlar las direcciones y Cristal... - se rascó la cabeza antes de ver a Shiro con los brazos cruzados -. Tú... Tú sólo no debes esperar mucho para recibir el ataque, aprende a ser espontánea.

- No, lo hiciste muy bien - corrigió Shiro.

- Ahí vamos de nuevo - soltó Raiko en un suspiro cansado.

- ¿A qué te refieres? - Butch lo miró con una ceja alzada.

Raiko lo miró de reojo, inexpresivo. Era difícil estar cerca de él sin tener ese cosquilleo en las palmas de las manos de querer asesinarlo. Eliminó el pasado de sus pensamientos y miró en dirección a sus dos primos.

- La verdad es que Cristal es demasiado suave durante las peleas pero Hiro intenta ser lo más sutil posible durante las evaluaciones, por otro lado Shiro la mima demasiado sin ser consciente de que ella necesita mejorar... Normalmente nosotros nos encargamos de los disturbios en la ciudad así que no ve el objetivo de entrenarla.

- Comprendo - Butch ladeó la cabeza -, pero creo saber quién los puede ayudar.

- ¿En serio? - entrecerró los ojos -. ¿Quién?

Sonrió de lado...


- ¿Y este es tu grandioso plan, Butch?

Kaoru a su lado se cruzó de brazos sin entrometerse en la plática padre e hijo, aunque Raiko parecía reacio a decirle papá como Jade solía hacerlo tan libremente, sin miedo a que la escucharan ajenos.

- Shiro no dirá nada si se trata de padre y madre, ¿me equivoco? - al no escuchar respuesta continuó -. Otra ventaja es que le servirá a la chiquilla como lección.

- Su nombre es Cristal.

- Como sea...

Raiko soltó un gruñido. Giró la mirada a ella y preguntó esperanzado de recibir un buen argumento:

- ¿Cómo rayos lo pudiste elegir como mi padre?

Butch frunció el ceño ofendido.

- ¡Oye!

Se encogió de hombros desinteresada, sin apartar la vista de enfrente, donde se abría un campo de batalla entre rojos y azules.

- Sigo buscando la respuesta a esa pregunta, Rai...

- ¿Rai?

Ambos parecían sorprendidos de la nueva abreviación.

Kaoru soltó un suspiro, cansada. Decidió ignorarlos, dispuesta a estudiar la pelea de ambos equipos... Se encontraban a varios kilómetros lejos del hotel, Butch de alguna manera se las había arreglado para convencer a Brick de entrenar a los "mocosos" junto con las "mocosas". Al principio fue un debate sobre el mejor lugar para practicar pero Boomer y Miyako habían encontrado uno lo suficientemente lejos de la playa que les daría la privacidad que necesitaban. Algo dentro de ella le decía que era el mismo lugar al que se habían fugado en la tarde, cuando regresaron bastante desarreglados y sudados.

Boomer y Brick fueron los primeros en enfrentarse, que arrogantes de lucirse, les enseñaros a ambos primogénitos la mejor manera de pelear cuerpo a cuerpo, la segunda batalla fue la de Blossom contra Bubbles en una pelea táctica-habilidad que sorprendió más que la primera. Ahora el reto era que ambos hermanos, Hiro-Rubí y Shiro-Cristal, pelearan espalda con espalda para defenderse mutuamente y vencer al equipo contrario.

Al principio fue lo típico: golpe, patada y puño pero todo fue avanzando al igual que los minutos. Cristal tenía el poder de controlar el aire y el agua mientras que Shiro la ayudaba con la electricidad y un poco de...

- ¡Pareces un cubito de hielo, Hiro! - burló.

- ¡Cállate!

Con su fuerza logró salir del bloque de nieve en el que lo había congelado su primo, mientras que Rubí perseguía a Cristal por los aires, mandando esferas de fuego de las cuales Bubbles tomaba precaución y los apagaba para evitar un incendio.

- ¡Deja de perseguirme!

- ¡Tienes que defenderte!

Cristal, harta de escuchar lo mismo, decidió enfrentar a Rubí deteniéndose para girar sobre ambos pies y lanzar una ráfaga de aire que desequilibró el vuelo de la otra. Hiro al darse cuenta invocó una red de fuego que atrapó a su hermana antes de caer al mar pero Shiro aprovechó para derribarlo de un golpe.

Cristal giró sobre su propio cuerpo logrando un torbellino lo suficientemente fuerte como para arrastrar a Rubí a su interior, ésta logró liberarse minutos después quedando tan mareada que se rindió al instante...

Blossom corrió para socorrerla pero a un lado de ella cayó Hiro con un pequeño hilo de sangre saliendo de la boca y la ropa rasgada, al parecer Shiro lo había electrocutado sin piedad...

- Suficiente - Brick lanzó una mirada a los verdes indicándoles que era su turno -. ¿Estás bien, Rubí?

Ésta asintió igual de mareada y cayó de espaldas, Brick tuvo que cargarla para sacarla del campo de pelea mientras Blossom se hacía cargo de Hiro.

- Muy bien - Butch parecía deseoso de empezar -, eres todo mío Boomer.

El nombrado se rascó la nuca incómodo.

- Eso se puede mal interpretar, no lo vuelvas a decir...

Y sin perder tiempo ambos se lanzaron en una lucha cuerpo a cuerpo en el que Butch tenía ventaja de sobra, de los tres era el que más usaba la fuerza bruta. Raiko rodó los ojos antes de lanzarse contra Shiro quien al parecer ya se encontraba bastante cansado de usar su electricidad, la pelea física no era lo suyo...

Jade esperó paciente a que Cristal empezara pero ella parecía no tener la intención de hacerlo. Así que decidió empezar con lo básico...

- Fácil - provocó -, siempre has sido fácil de vencer...

- ¡No es cierto!

- Claro que si - rió -, ¿recuerdas cuando Shiro se hizo daño por no lograr invocar tu poder? ¿Recuerdas ese día? Patética...

- ¡Cállate!

- Oblígame.

Esa fue la palabra clave para invitarla a empezar y lo logró porque de inmediato se lanzó contra ella. Cristal corrió alrededor de Jade sin darle oportunidad de huida, formó un remolino con su prima en el centro y como manipuladora del aire, logró quitarle oxígeno.

Jade se dejó caer de rodillas al no poder respirar bien ni sentir el oxígeno en las neuronas, tenía que pensar en un plan que la ayudara salir de ahí pero la situación no la ayudaba en nada. Entonces con el último suspiro dio un golpe en la tierra y logró abrirla evitando que Cristal siguiera corriendo alrededor suyo.

El combate había llamado la atención de todos sorprendiéndolos, no tenían ni idea del potencial de ambas aunque Blossom estudió minuciosamente cada uno de los movimientos. Si de algo no confiaba era del gran poder que poseían cada uno de los "descendientes". Ninguno de los progenitores podía hacer lo mismo, entonces se preguntó de dónde habían salido esas habilidades tan particulares.

Jade dio varias arcadas antes de lograr oxigenar los pulmones correctamente.

- Esta me la pagas, Cristal... - suspiró.

La nombrada tuvo una horrible sensación en el estómago, no sólo de culpa sino de enojo, ella había empezado y no se aguantaba.

- Tú metiste ese tema, sabes cuánto odio recordar ese día.

- Habría sido distinto si tan sólo lucharas como uno de nosotros, ser normal.

- ¡Soy normal!

- ¡Sólo eres una niña mimada!

Las Powerpuff se miraron de reojo por milésimas de segundos, aquello se estaba saliendo de control. Buttercup prefirió no pelear contra Bubbles por una sencilla razón, siempre terminaban mal por la intensidad de sus poderes y al parecer sucedía lo mismo con las niñas. Sin embargo, eran conocedoras de lo que ambas podían lograr como dúo pero al igual que en viejos tiempos, esperaron cualquier orden por parte de la líder para intervenir de ser necesario.

- ¡Retráctate!

- ¡Jamás!

Cristal, furiosa, se lanzó cuerpo a cuerpo contra Jade quien le respondió con el doble de fuerza que normalmente usaba, terminaron impactando en la arena y Jade le pateó el abdomen para quitársela de encima mandándola a volar en dirección al mar pero antes de caer elevó el vuelo. Jade apoyó ambos codos sobre la arena para incorporarse y sin perder oportunidad la siguió sobre el mar. Cristal esperó el momento para subir más y perderse entre las nubes grises que amenazaban con dejar caer una tormenta sobre la playa.

Los ojos esmeraldas no pudieron enfocarla en ninguna parte y aguzó el oído, como le había enseñado su tío Boomer, para evitar que la sorprendiera pero no le sirvió de nada. Cristal llegó de arriba brindándole una fuerte patada sobre la espalda y la envió directo al mar y sin importarle la situación en la que envolvió a su prima, invocó su dragón y la sumergió más.

Cristal finalmente soltó un suspiro de satisfacción, había sido más rápida y hábil que Jade, era algo de que enorgullecerse porque casi nunca lograba derrotar a sus primas. Espero a que saliera del agua pero jamás logró divisarla, segundos después se desató una fuerte lluvia... Intentó cubrirse con ambas manos pero era imposible enfocar bien si Jade había salido o no. Asustada, voló por los alrededores buscándola pero jamás dio con ella.

Pronto llegó su tío Butch seguido de su tía Buttercup y Raiko, éste último voló directamente hacia ella con la mirada fijamente a los suyos. No era la misma mirada de siempre, reflejaban miedo, mucho miedo. Ante esto miles de recuerdos explotaron en su cabeza.

- ¡¿Dónde está mi hermana, Cristal?! - la tomó de los brazos desesperado -. ¡¿Qué le has hecho?! ¡Ella no sabe nadar!

Butch al escuchar lo último tuvo una fuerte opresión en el pecho al igual que Buttercup. Jamás pensó que podría tener ese tipo de sentimiento por una mundana y desesperado buscó por los alrededores pero no logró visualizar absolutamente nada, la lluvia sólo era un estorbo más. Miró de reojo a Buttercup y ésta asintió comprendiendo de inmediato. No perdió tiempo en más y se lanzó al agua en busca de su hija...

Buttercup nunca fue muy buena nadadora pero en ese preciso instante sólo le preocupaba Jade, quiso imitar a Butch pero al ver a Cristal en shock y destrozada - sin que Bubbles estuviera cerca -, optó por quedarse a su lado para consolarla después de que había roto en llanto.

- Sabía que esto saldría mal - gruñó Raiko -, él sólo...

- Él no tiene la culpa - defendió -. Su intención no era ésta, no estaba en sus manos controlar la pelea...

- Pero él...

- Él sólo quería ayudar a Cristal con su problema...

- ¿A cambio de la seguridad de mi hermana?

- También es su hija - Raiko miró horrorizado el mar y captó sus claras intenciones -. Ni te atrevas, porque si tampoco sabes nadar sólo serás una carga más.

Apretó los puños impotente pero Buttercup posó una mano sobre su hombro en señal de apoyo, indicándole que todo saldría bien. En ese momento lo que menos necesitaba era una crisis nerviosa por parte del joven, sólo complicaría la situación.

Bubbles y Boomer llegaron después, igual de preocupados.

- ¿Qué sucedió, Buttercup? ¿Por qué llora Cristal?

- Al parecer algo salió mal y Jade terminó en el mar - ésta vez su amiga le preguntó con la mirada cuál era el problema -. Ella no sabe nadar...

Abrió los ojos horrorizada y se lanzó al mar para buscar a la niña junto con Boomer. Después de varios minutos de haberse sumergido, la oscura cabellera de Butch salió con Jade en brazos. Ese momento quedó inmortalizado en su memoria: Jade en brazos de Butch, inconsciente, pálida... Se apartó de Cristal para ayudarlo a salir pero él no lo aceptó, sino que salió volando para llevarla a una zona seca y lo más cercano era la playa.


Butch se quedó junto a Jade en todo momento, y Kaoru se limitó a sentarse en el sofá de la habitación no sólo para cuidar de ella sino para pensar en Butch: había reaccionado al instante, sin titubear, sin cuestionarse... Eso le sorprendió de alguna manera pero sobretodo porque en él había nacido un sentimiento de amor de padre.

Terminó por quedarse dormida, todo había sucedido en medio de la madrugada y el cansancio ya estaba dando efecto. Lo último que enfocó fue a él besándole la mano a Jade, cariñoso y tierno, como si la joven frente a él fuese su vida entera. Terminó por cerrar los ojos con una sonrisa, agradecida de que aquél hombre se preocupara por sus futuros hijos.

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De entre las sombras surgió un destello cegador, tanto que tuvo que apartar la mirada. Jamás se había sentido tan incompleta en su vida pero conforme avanzaba, ese sentimiento le destrozaba el alma.

"- Tú has de engendrar el bien en forma humana y el mal como su hermano, la única solución es que alguno elija ser el malo o simplemente evitar el pasado."

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Despertó con la frente perlada de sudor, aquello había sido muy asfixiante. Tuvo que parpadear un par de veces antes de acostumbrarse a la oscuridad de la habitación y se pasó una mano por la cara intentando controlar su ritmo cardíaco. Frente a ella se encontraba Butch con una ceja alzada, claramente confundido de la repentina reacción, al parecer él la había ayudado a despertar.

- ¿Todo bien?

Asintió.

- Sólo ha sido una pesadilla - secó el sudor con la manga de la chamarra y miró a Jade aún dormida, Butch la imitó -. Parece que ha sido muy cansado para ella.

- Y traumático...

Ambos quedaron en un profundo silencio que aunque era demasiado estresante no era incómodo. Se removió en el sofá individual buscando una mejor posición para retomar el sueño y cruzó los brazos debajo del pecho intentando recordar aquellas palabras.

- "Has de engendrar el bien y el mal, pero la solución es elegir ser el malo o evitar el pasado" - pensó -. ¿Qué quiere decir? - susurró.

- ¿Dijiste algo?

- No, nada... Sólo intentaba recordar... - luego pensó -. No tengo que darte explicaciones.

- De hecho me debes una.

Lo miró de reojo.

- ¿Cuál?

- ¿Por qué repentinamente te llevas muy bien con Shirogane?

Quedó en silencio un par de minutos, sin inmutarse ni responder. Qué le importaba su vida, ella era dueña de hacer y deshacer lo que le plazca.

- Nada que te incumba.

- De acuerdo, ya me esperaba esa respuesta.

De nuevo el silencio hizo presencia. Esta vez ninguno de los dos lo rompió y Kaoru lo agradeció, le daba tiempo para analizar esas palabras. Jamás había soñado algo similar y tuvo el presentimiento de que aquello tenía un significado. Miró a Jade fijamente, tendida sobre la cama del hotel y se preguntó cuál sería la razón de su llegada al pasado. Se levantó y salió en silencio. Algo dentro de ella le decía que aquello no era nada bueno.

Encontró a Miyako caminando en dirección a su mismo destino: la habitación de Momoko.

- ¿Tampoco puedes dormir?

Miyako asintió tímida.

- Pero no por eso he venido, Cristal dijo unas palabras que me inquietaron mucho mientras estaba dormida. Después de aquello, tardó en lograr conciliar el sueño, Boomer tuvo que quedarse a su lado.

Tragó saliva.

- ¿Qué fue lo que dijo?

Pareció intentar recordar - "Ni aunque lleve tu sangre, ni aunque te ame, eres el hijo de un demonio y eso me hace descendiente de uno."

- ¿Qué quiso decir con eso?

- No sé pero Boomer pareció no tomarlo bastante bien, ellos tres son prácticamente descendientes de...

- Him.

Se miraron cómplices y corrieron a la habitación de Momoko. Tocaron un par de veces y abrió Hiro con el rostro pálido.

- ¿Qué sucede?

Ambas entraron de inmediato, lo siguiente pasó en cámara lenta... Jamás pensaron que alguna de ellas fuese a ser...


El Profesor Utonium revisó cada uno de los datos pero nada parecía fuera de lo normal. Era inexplicable porque Brick y Rubí ardían en llamas sin quemarse pero quemando todo a su alrededor. Fue perturbador cuando exactamente a las 5:00 am, Momoko lo llamó alarmada sobre un pequeño percance con ambos jóvenes. Le pidió que los llevara de inmediato al laboratorio y cuando los recibió, no supo si su expresión fue de notoria sorpresa o aberración porque Brick frunció el ceño molesto. Rubí sólo bajó la mirada, aturdida...

A pesar de ser un reconocido científico y priorizar la objetividad, tuvo un mal presentimiento. Algo dentro de él se acongojó hasta el borde de dejarlo sin aliento. Miró de reojo la máquina del tiempo, del lado derecho de la habitación, debajo de una gran tela blanca. Lo había terminado unos días atrás, algo sorprendente teniendo en cuenta que trataba sobre algo tan codiciado como el tiempo...

¿Por qué precisamente él lo había inventado? Ya había inventado el DYNAMO que las Powerpuff Girls Z usaron para buscar los rayos Z a través de las épocas antes de la batalla con Him pero logró un gran avance en el actual. Obviamente el anterior le había ayudado para apresurar el proceso aunque algo lo hizo completamente diferente, éste era capaz de abrirse paso en el futuro... El DYNAMO sólo viajaba al pasado.

Regresó la mirada a la puerta cuando Momoko tocó suavemente con los nudillos, en silenció le concedió el permiso y ella lo entendió porque se acercó.

- Profesor - desvió la mirada a la máquina -, ¿ya terminó con el proyecto?

Esperó dos largos minutos antes de responder, no estaba seguro de lo que estaba sucediendo o qué era lo que sentía pero le dificultó el habla lo suficiente como para dejarlo mudo por un momento. Revisó una última vez los datos sobre el escritorio y cerró los ojos, desconcertado.

- Si, Momoko - susurró -. ¿Las regresarás?

- La respuesta obvia sería "si" pero... - Utonium la miró de reojo -. Pero creo que en estas circunstancias...

- Algo no está bien...

Subió la cabeza sorprendida.

- ¿A qué se refiere, Profesor? - no respondió -. ¿Usted también piensa que hay algo raro en todo este asunto?

- Lo hay - Brick irrumpió en la blanca habitación -. Lo acabo de confirmar...

Utonium abrió los ojos sorprendido.

- ¿Pudiste controlar el fuego...?

- Claro... - sonrió ladino.

- ¿Cómo?

- Bombocito, ¿te olvidas de quién soy?

Frunció el ceño, ofendida. Habían olvidado sus diferencias por un momento para poder descubrir lo que provocaba que se convirtieran en antorchas humanas pero en esos momentos sentía que le hacía falta paciencia.

- En realidad sólo teníamos que catalizar nuestra energía.

- ¿Catalizar?

- Descubrí que funciona como un aura, así como los rayos Z blancos y negros que pueden reflejarse alrededor del portador, lo mismo sólo que es más físico que espiritual.

Utonium y Momoko se miraron cómplices, aunque bastante confundidos.

- Entiendo, ¿y Rubí?

- Con Hiro.

- Hiroki para ti - corrigió el pelirrojo -. Para ti soy Hiroki - retó.

Brick que lo miró parado en el umbral de la puerta, ni siquiera se inmutó ante la provocación. Al contrario, sonrió de lado y alzó ambos hombros, despreocupado. De alguna manera Hiro había demostrado cierto roce con él pero éste no lo tomó en cuenta. Lo que menos quería Brick, era una tonta pelea con el que al parecer iba a ser su primogénito.

- Ya que estás aquí - interrumpió Momoko la incómoda situación -. Tengo unas preguntas que hacerte...

Hiro se irguió nervioso, seguro de lo que trataría el interrogatorio. Negó con la cabeza un par de veces pero ante la severa mirada de Momoko, terminó por rendirse. Pelear con ella iba en contra de sus principios aunque de todas maneras no tenía ninguna carta para ganar.

- Vale - suspiró cansado.

- Siéntate - indicó el lugar vacío frente al Profesor y cruzó los brazos -. Por favor...

Obedeció.

Brick sólo optó por quedarse callado y posicionarse a un lado de Momoko, que al igual que ella, cruzó los brazos. Ambos, en esa escena, le recordaron a Hiro las veces que había sido reprendido por no acatar las reglas de casa. Cuando regresaban de sus constantes viajes de trabajo y encontraban algo mal, era él quien sufría las constantes preguntas: era un interrogatorio y como si él fuera un criminal.

- Sabes porque te he sentado, ¿cierto?

Hiro asintió con la cabeza gacha.

- Muy bien - Momoko miró de reojo a Brick -. ¿Por qué Rubí y las chicas viajaron en el tiempo?

- ¿Y por qué precisamente en este año?

Hiro miró mal a Brick por entrometerse pero lo ignoró de inmediato. Dejó caer la cabeza hacia atrás pensando las palabras adecuadas pero simplemente no se le ocurrió nada, explicarlo era complicado. La posición en la que Rubí lo había puesto era demasiado para él. Soltó un largo suspiro...

- No creo que deban enterarse - inició serio -, me refiero a que ellas no tenían que venir en primer lugar. Todo esto ha sido un error del cual tengo que hacerme cargo y arreglarlo...

- No responde a mi pregunta, Hiro.

Miró a Momoko, expectante. No creyó que estuviese tan decidida a averiguar la verdad detrás de todo ese desastre. Desvió la mirada a la máquina del tiempo y frunció el ceño molesto al reconocerlo.

- ¿Por qué construyó esa cosa? - señaló la máquina.

El Profesor Utonium alzó una ceja, considerablemente confundido. Miró a Momoko y ella le regresé le gesto, serena. Se supone que Rubí había dicho que lo construía, por qué se sorprendía.

- ¿Tienes algún inconveniente?

- Rubí... - bajó la mirada sombrío -. Rubí le dijo que lo construyera - afirmó.

- De ser así - Momoko entrecerró los ojos cautelosa -, ¿hay algún problema?

- Por supuesto que si - la miró a los ojos -, mi existencia está en peligro.

- ¿A qué te refieres?

Dudó. No estaba seguro de lo que podría conllevar revelar cierta información, todo aquello era incluso confuso para él. Se le había asignado una tarea y había fallado en su realización, sólo tenía que regresar a casa con Rubí y todo regresaría a la normalidad.

- ¿Puedo pasar?

Sólo él enfocó a Rubí parada frente a la puerta, tímida. Frunció el ceño, por ella se había metido en tantos problemas y aún no sabía la manera de salir, sobre todo teniendo en cuenta que estaba sentado como niño regañado frente a sus mayores. Apretó los puños, si tan sólo no hubiera dudado en el momento, probablemente se habría evitado todo ese asunto...

- Siéntate, Rubí - ordenó Brick que hasta el momento había guardado silencio.

Ella asintió, obediente. Caminó lentamente hasta posicionarse a un lado de su hermano mayor, quien la miró de reojo, enojado. Comprendió de inmediato, lo mejor sería guardar silencio o él la castigaría severamente...

- ¿Por qué viajaste en el tiempo, Rubí?

Hiro escudriñó a Brick con la mirada, qué derecho tenía para hablar como si fuera el rey. Momoko al notarlo, intentó entender la reacción pero simplemente no pudo, al igual que el Rowdy, Hiro era completamente cerrado a cualquier emoción mundana. La serenidad con la que actuaba era de temer, teniendo en cuenta que su padre era Brick.

- Yo...

- No, Rubí.

- Hiro... - susurró triste.

- ¿Qué ocultan? - Momoko endureció la mirada -. ¿Por qué tanto recelo?

- Mamá, yo...

- Ella no es tu mamá - gruñó.

- ¿Qué?

Rubí abrió los ojos sorprendida, sin entender por qué su hermano había soltado esas palabras. Muchas veces se había sentido distinta a comparación de él pero no era motivo para mentir frente a lo evidente. Brick tuvo la sensación de percibir rayos Z negros aunque no supo de quien: Rubí o Hiro.

- Hiro - ironizó -, claro que es mi mamá. Sino quién...

- Es por eso que debiste quedarte en el laboratorio - reprochó -, tú no tenías que...

- ¿Escapar?

- ¿Escapar? - repitió Momoko.

- Suficiente - Hiro se irguió en su lugar al mismo tiempo que dejaba caer las palmas sobre el escritorio, haciendo un sonido sordo -. Nos vamos, Rubí... No debiste venir...

- No has respondido lo que ella te preguntó - regañó Brick.

- ¡No te metas! - gruñó.

- ¡¿Por qué pareciera que odias a tú papá?!

La habitación se vio sumida en un incómodo silencio, Momoko había hecho la pregunta inicial y eso petrificó a Hiro. No había querido tocar el tema porque tendría que tomar medidas drásticas pero ante la situación ya no había marcha atrás. Agarró a Rubí de la muñeca y la jaló para salir de ahí rápidamente. Brick y Momoko los siguieron de cerca...

- Hiro - llamó Momoko -. ¡Hiro! - Rubí la miró sobre el hombro -. ¡Hiroki Him!

Detuvo la huida al escuchar su apellido, el título del que se había deshecho años atrás. Regresó la mirada para enfrentarla y la vista se le nubló, furioso. Agarró a Momoko del cuello de la camisa rosada y la aporreó contra la pared, lastimándole la espalda. Ella sólo tuvo tiempo de abrir los ojos tanto adolorida como asustada, sumergiéndose en un pequeño shock temporal. Tuvo una fuerte opresión en el corazón, como si tenerlo frente a ella fuese aterrador pero lo que sin duda la desconcertó fueron las imágenes que explotaron dentro de su cabeza.

Rubí soltó un grito asustada, jamás imaginó que reaccionaría así contra su propia madre. Para él, mamá era un ídolo. No entendió el motivo de la reacción agresiva...

Brick tuvo que intervenir, tirándolo de un golpe en la mejilla y arrojándose sobre él mientras lo inmovilizaba con los brazos detrás de la espalda a pesar de ser más delgado a comparación del corpulento cuerpo de Hiro.

- Tranquilízate.

- ¡Quítate! - gruñó furioso -. ¡Maldito, quítate de encima!

- ¡No, Hiro! - por primera vez tomó el papel que tenía, el de un líder y padre -. ¡No permitiré que lastimes a tu madre!

Momoko se sorprendió, despertando de la pequeña ensoñación en la que se había sumergido después de sentir que las piernas no le respondían. El aire no llegaba a los pulmones ni al cerebro, llevó ambas manos sobre la garganta, asfixiándose momentáneamente con las miles de palabras que amenazaban con arrojarse sobre la incertidumbre. Rubí al verla pálida, acudió a su encuentro. para ayudarla a recuperarse...

La muñeca de Rubí comenzó a escocer y supo de inmediato que ya no tenía tiempo, era hora de regresar.

- Hiro... - preocupada tuvo que ayudar a su hermano quitando a Brick de encima con un poco de fuerza bruta -. Es hora de irnos...

Hiro asintió mientras que Rubí lanzó a Brick al otro lado de la sala, lo suficientemente lejos como para darles tiempo de huir. Momoko recuperó la respiración y, aún débil, intentó acercarse para detenerlos pero fue en vano cuando cruzó mirada con Hiro. De nuevo el abismo de oscuridad se abrió ante ella dejándola ciega por unos segundos. Cayó al suelo, confundida. Después de segundos, que le parecieron eternos, recuperó de nuevo el aliento. Hiro tenía un gran poder dentro de él...

Recordó a Brick...

Con dificultad se reincorporó recargándose con ambos antebrazos y a pesar de sentir náuseas, tuvo que levantarse pesadamente en dirección a Brick. Caminó con lentitud, intentando recuperar la coordinación de todas sus extremidades. Regresó la mirada al mismo lugar donde los había visto por última vez, nadie: desaparecieron. Llegó junto a Brick y se inclinó para poder asegurarse de que se encontraba bien...

- Brick... - susurró.

Al no tener respuesta, se dejó caer al suelo de rodillas recuperando la sensibilidad en esa zona. Pasó una mano por el rostro, aturdida, y aspiró con fuerza. No sentía que fuese ella, parecía flotar en su propio cuerpo.

- Brick...

No respondió. Estaba tirado sobre el lado derecho, dándole la espalda. Reunió la poca fuerza que le quedaba y lo movió lo suficiente para recostarlo boca arriba.

- Brick... - lo movió -. Brick, responde...

- Uhm...

- Brick...

Llevó una mano a la cabeza, adolorido.

- Me tomó desprevenido.

- Brick - ignoró, con el rostro contraído de preocupación -. Tenemos problemas...

- ¿Dónde están?

- Creo que regresaron al futuro...

- ¿Qué?

- Si, Brick - tembló -. Rubí y Hiro huyeron.


- ¿Estás bien?

- Si - susurró adolorido -, creo que me rompí una costilla.

- ¿Dónde están?

- No sé, desaparecieron.

- Butch, ¿tú también...?

- Si - bajó la mirada -, también sentí el aura negra pero no sé si de Jade o Raiko.

- ¿Crees que...? - sacudió la cabeza -. Hoy tuve un sueño muy extraño...

- No tenemos tiempo para buscar significados de sueños, debemos encontrarlos...

- Butch... - dudó -. En mi sueño...

No la volvió a interrumpir, si lo estaba comentando era por algo. Tuvo un fuerte dolor en todo el brazo izquierdo pero no intentó moverse de nuevo, era desgarrador. Kaoru se encontraba arrodillada junto a él, con el rostro acongojado y la mirada perdida. Cuando Jade despertó gritando después de una larga pesadilla, ambos habían intentado tranquilizarla pero sólo lograron que los atacara. Raiko, como si hubiera sido llamado telepáticamente, no permitió que ninguno se acercara escondiéndola detrás suyo. Ninguno comprendió lo que sucedió, de un momento para otro se volvieron los malos, rivalizando contra su propia descendencia.

- En mi sueño...

El comunicador la interrumpió. Exaltada, respondió de inmediato.

- ¿Si?

- Kaoru, ¿Jade y Raiko están contigo?

Negó lentamente.

- Te necesitamos en el laboratorio - asintió - y traes a Butch contigo, es una orden.

Colgó, sin darle tiempo de preguntar qué estaba sucediendo. Cerró el compacto y lo guardó en su cinturón, perdiéndose de nuevo en sus pensamientos. Abrió la boca para retomar la conversación pero decidió no hablar, dudaba que el sueño tuviera algo que ver con todo lo sucedido. Miró a Butch, tendido frente a ella, con la playera rasgada y la cabeza sangrando, Raiko mostró un lado bastante perturbador. Era demasiado fuerte, incluso juntos no pudieron contra él.

Lo ayudó a incorporarse con mucho cuidado, al parecer había logrado más de un hueso roto. Lo recostó sobre la cama y buscó el botiquín de primeros auxilios en el baño pero justo cuando vertió un poco de agua oxigenada en la herida de la cabeza, Butch la agarró de la mano. Kaoru, cohibida, lo miró a los ojos buscando una razón pero fue un grave error.

Él la miraba con tanta intensidad que se sintió agobiada, jamás la habían visto de esa manera, nunca en su vida. Parecía suplicarle algo, no sabía qué pero tuvo esa necesidad de dárselo. Tragó saliva, sintiendo repentinamente la garganta seca.

- ¿Qué sucede?

No respondió.

El tacto con él era electrizante, como si miles de corrientes eléctricas le recorrieran toda la columna vertebral y caminaran a cada una de sus extremidades pero sobre todo, sentía una explosión en el pecho, específicamente en el corazón. Lo apartó, brusca. Desinfectó la herida, parca, y curó lo que pudo. No permitiría verse débil delante de él, no otra vez.

Él se limitó a admirarla... Tal vez aún no era el momento.


Miyako fulminó a Boomer con la mirada, jamás le perdonaría lo sucedido. Justo cuando regresó del cuarto de Momoko, había encontrado a Cristal llorando y a Boomer a un lado, con los brazos cruzados y una mirada de desprecio. Había preguntado lo sucedido y difícilmente, Cristal, con la voz temblorosa y la respiración pesada dijo:

- Él... Él no es mi papá...

Cuando preguntó la razón de sus palabras reaccionó como si fuera una persona diferente, sin recordar haber dicho lo anterior pero Boomer parecía no olvidarlo, las palabras quedaron tatuadas en su mente como si fueran fuego.

- Me han estado engañando todo este tiempo - gritó colérico -. No sé cómo le hicieron para manipular la prueba de ADN pero todo fue una completa mentira ¿cierto?

Dirigió la mirada a ella, con los ojos más oscuros de lo normal y una expresión de profunda traición. Al principio no comprendió completamente pero luego de analizarlo, frunció el ceño, molesta. La había llamado mentirosa no sólo a Cristal, también a ella.

- ¿Cuándo lo planearon? - agregó -. Si querías estar conmigo, ¿por qué no sólo lo dijiste en vez de montar un teatrito?

- Boomer...

- Eres una...

No lo dejó terminar, su mano se había desplazado hacia la mejilla de éste, haciendo un sonido sordo. Le ardió la palma de la mano pero no se comparaba al dolor que sentía en su corazón, ella no tenía nada que ver con aquello a lo que se refería Cristal y que desconfiara de ella la aturdió lo suficiente como para notar que Cristal había huido. Boomer la agarró de ambas muñecas y la estampó contra la pared, ella sólo pudo ahogar un gemido de sorpresa fusionado con dolor.

- Confíe en ti, me prometiste que jamás harías algo para dañarme - susurró llorando -. Entérate, Miyako Gotokuji, eras la única que podía lograrlo pero ya no... - bajó la cabeza y ella tuvo el impulso de acariciarle la cabellera para tranquilizarlo pero al último segundo dejó caer la mano -. Tú...

Subió la mirada de nuevo y ella sintió que se le partió el corazón. El rostro acongojado con las lágrimas bordeándole ambas mejillas le destrozó cualquier barrera. Boomer era como un niño, que entregaba todo de sí, ilusionado y cualquier acción podía herirlo, teniendo en cuenta su pasado era de esperarse pero ella no había hecho nada para herirlo. Tampoco sabía lo que estaba sucediendo...

El aire se le cortó cuando la soltó, aquello significaba más de lo que imaginaba. Él jamás la volvería a ver a los ojos ni siquiera le dirigiría la palabra, claro estaba que él no quería saber nada a partir de ese momento.

Regresó al presente, aporreándose con la cruel realidad. Subió la mirada encontrándose a una Momoko con el ceño fruncido y las manos a ambos lados de la cadera, reprochándole el pequeño viaje astral lejos de las cuatro paredes de la sala del laboratorio.

- Miyako, ¿estás con nosotros? - regañó la líder -. ¿Qué sucedió entre ustedes?

Miró alternamente a Boomer y a Miyako, luego miró de reojo a Brick, pidéndole ayuda. Él comprendió, así que se levantó del sofá en el que había estado sentado los últimos diez minutos y aspiró con fuerza.

- Vamos, Boomer - caminó en dirección a la habitación que compartían, al notar que no se movía de su lugar frunció el ceño -. No pienso repetirlo... - amenazó.

Boomer rodó los ojos, frustrado, y lo siguió. Odiaba ser reprendido por Brick pero poco le importó en ese momento, sólo quería salir de ahí. Cuando entró a la habitación encontró a Brick sentado en la orilla de la cama de Butch, con los brazos recargados en las piernas y las manos cubriéndose el rostro.

- Siéntate - pidió cansado algo que sin duda se le hizo extraño, no era normal que su hermano mostrara cansancio, siempre solía ocultarlo -. Por favor, Boomer, no estoy de humor.

Obedeció, en silencio.

- ¿Problemas con la rubia?

Desvió la mirada.

- Puedes confiar en mí... - agregó atento.

Finalmente suspiró.

- No sé por qué sigues aquí - inició con la mirada perdida -. Cristal confesó que yo no soy su padre...

- ¿Qué?

- Al parecer todo fue un invento de las Powerpuff - analizó -, no sé... Creo que nada fue cierto...

- Raro - interrumpió Brick -. Hiro dijo que Momoko no era la madre de Rubí, algo no está bien.

Boomer subió la mirada, desconcertado, no sólo porque Brick llamó a la líder por su nombre sino porque había sucedido algo similar con ellos. Y si había cometido un error con Miyako, probablemente jamás se lo perdonaría...

- De todas maneras tenemos que averiguar, algo me dice que nos ocultaban algo...

Asintió, entendiendo el plan. En silencio, Brick lo invitó a bajar, más tranquilo que minutos atrás. Tomaron asiento en sus respectivos lugares y miró de reojo a Miyako, con el miedo de no equivocarse al desconfiar de ella pero el terror de que fuera cierta su teoría era más grande.

El teléfono de Miyako resonó en el silencio sepulcral de la habitación, llamando la atención de todos pero especialmente de Boomer. Miró la pantalla del aparato conteniendo la respiración en los pulmones, asustada. Atendió...

- ¿Si? - dudó -. Perdone mi falta de respeto - cerró los ojos cohibida -. No, Señor.

Momoko entrecerró los ojos curiosa, a la única persona que había escuchado llamarle "Señor" con tanta formalidad era a su...

- Papá, yo... - silenció temblorosa -. Señor Gotokuji... Estoy en casa de una amiga... - mintió -. A nadie, sólo que no estaban y... - alejó el teléfono de la oreja al escuchar un estruendoso "¡¿Entendido?!" -. Si, Señor Gotokuji.

Colgó, aturdida.

- Momoko, disculpa pero tengo que irme.

Asintió, entendiendo el repentino cambio de actitud. Kaoru cerró los puños, impotente aunque Momoko se mordió la lengua para no entrometerse. Odiaban cuando no podían hacer nada por cualquiera de ellas tres... Después de la salida de Miyako, los cinco restantes quedaron de nuevo en silencio. Butch había tomado analgésicos obligado por Kaoru mientras que Brick había tomado una ducha helada para regular su temperatura corporal. Momoko tuvo una pérdida parcial de la sensibilidad pero un descanso pequeño la había ayudado a mejorar...

- ¿Cuál es el plan? - Brick rompió con la fina capa de hielo -. No puedo quedarme de brazos cruzados sin saber lo que sucedió...

Momoko recordó la máquina del tiempo...

- Ellos estuvieron esperando esto - analizó -. Brick - éste alzó una ceja por el efusivo tono de voz en su nombre -, ¿recuerdas la reacción de Hiro al ver la máquina?

Asintió.

- Él sabía que una vez teniendo la máquina, nada nos detendría de averiguar la verdad pero si él lo decía...

- Estaría rompiendo con las reglas estrictas del tiempo y espacio - completaron por ella.

- Profesor Utonium - susurró.

- Sabía que había algo raro... - comentó el mayor -. Teníamos a DYNAMO, ¿por qué crear otro aparato? Ellos deben estar llamando desde el futuro aunque creo que hubo un pequeño error en su plan.

- ¿A qué se refiere, Profesor?

- Momoko, ellas no planeaban llegar este año.

- ¿Por qué piensa que...?

- Querían evitar algo - interrumpió de nuevo -. Mi hipótesis más probable es que tenga que ver con los chicos.

Enfocaron a los Rowdys.

- Espere - Brick se irguió -. ¿Qué querían evitar que tuviera que ver con nosotros?

- No sé - suspiró cansado -. Pero me encantaría saber...

- Eso tendría bastante lógica - Kaoru subió la mirada, pensativa -. Al parecer el menos querido es Brick...

Todos lo miraron curiosos.

- ¡¿Qué? - gruñó -. ¡No pueden juzgarme por algo que aún no he hecho!

- El punto - agregó -, es que tanto Momoko como yo nos dimos cuenta de la lejanía de Hiro y Raiko por Brick y Butch.

- Kaoru tiene razón - confirmó -. Hiro parecía no querer a Brick cerca de Rubí, como si...

- Me odiara - finalizó Brick.

De nuevo el pesado aire hizo presencia. Ninguno sabía la razón de las acciones de los seis jóvenes pero algo les decía que no era nada bueno. No es que no confiaran pero no podían hacer de la vista gorda cuando se veían involucrados de manera directa, no sólo habían llegado a ellos así porque si. Había un motivo y querían saberlo...

- Profesor - Momoko tomó de nuevo la palabra -, ¿la máquina ya funciona?

Utonium la miró expectante, entendiendo el motivo detrás de la cuestión. Tragó saliva intentando buscar variables y probabilidades pero justo en ese momento el cerebro no le funcionaba lo suficiente como para dar un diagnóstico aunque anteriormente había obtenido un 98% de 100%.

Finalmente asintió, con los ojos cerrados. Estaba seguro de que viajar al futuro sería un grave error pero igual no podría detenerlos, sobre todo a ella: Momoko.

- Si, ya funciona.

- ¿Podemos usarla?

- Si, ¿vas a usarla?

Momoko miró de reojo a Kaoru.

- Lo que decidas - Kaoru entendió la pregunta silenciosa -, creo que podría ser buena idea o no. Podría decirse un cincuenta a cincuenta.

- ¿Qué haremos con Miyako?

- Yo la esperaré - Boomer alzó la mano un poco -. Los alcanzaremos cuando regrese...

- Lo más probable es que no lo haga.

- Kaoru... - reprendió Momoko.

- ¿A qué te refieres, novia de Butch?

Ambos involucrados lo miraron mal.

- Que no soy nada de este pedazo de carne parlante - gruñó -. Además por lo que noté tú tampoco estás en la posición de esperarla.

- ¿Fue notorio?

- Incluso yo me di cuenta - Butch hizo una mueca de dolor al intentar moverse del sofá -. ¿Problemas maritales?

- Nada que te tenga que quitar el sueño - gruñó.

Kaoru sonrió de lado para luego soltar una fuerte carcajada. Butch la miró mal pero el dolor pudo más con él.

- Dudo que pueda ir en su estado - Kaoru lo apuntó con el pulgar -. Apenas y soporta el dolor.

- Estoy bien, sólo necesito un poco de tiempo, eso es todo.

- Sorprendentemente tiene razón, Butch siempre se recupera más rápido que Boomer o yo.

Boomer asintió de acuerdo.

- De acuerdo, Brick y yo iremos primero. Si llegamos juntos será sospechoso...

- ¿Al menos sabes en qué año los enviaré?

Palideció. Había olvidado ese pequeño pero importante detalle. Miró al Profesor Utonium, perturbada.

- No te preocupes, tengo el ADN de Rubí, con eso puedo buscarla en el tiempo.

- ¿Eso es posible?

Sonrió de lado, orgulloso de sus dotes.

- Por algo lo he comentado, Momoko. Es como rastrear rayos Z, sólo que con un poco de ADN anexado.

- Cierto, Rubí tiene rayos Z blancos.

Utonium frunció el ceño, era mejor guardarse la información, no quería provocar más disturbios con la información que había encontrado semanas atrás. Sólo optó por asentir, sereno o cualquiera de ellos podría darse cuenta, con esos chicos frente a él nadie aseguraba nada.


Gracias a Leylani Paola918, Beluchiha15, loca-totalmente, Lenka387, Ali-chan1234, angelsvampire29, Seiryu.001, Ruka Jimotoraku, Yin-princesa-del-olvido, VaLoc10000, marilu323, Phanyg, burbujaxboomer17, Guest, somheartime, Amako. Cross .23 y luca.

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