Llego el día, hoy finalizare lo que hasta la fecha ha sido reconocido como mi obra maestra, pero cierro este relato con orgullo y felicidad por darle un buen final ahora, en lugar de continuarlo y terminar deteriorándolo. Les agradezco a todos los que alguna vez se tomaron el tiempo para leer esta historia y darme la constante motivación para continuarla. Le agradezco a los que visitan mi Blog, a los que me conocen de VCP, a los lectores de FanFiction y por último, pero y más importante, le agradezco a mi amigo Cartoonsaur, tanto por convertir en comic mi relato, así como también por ayudarme a darle un cierre definitivo al mismo. Ha todos ustedes, muchas gracias.

Oh, y una cosa más, quisiera saber su opinión sobre si desean o no ver una nueva saga de historias de SU a la que bautizaría como "Los What If de Zafiro", una serie de relatos cortos en los cuales la Gem azul nos cuente las visiones más improbables y sensuales que su visión futura le permite observar. Dejen su opinión en los comentario (Review al capítulo).

Steven Universe 6: Solos y juntos…en privado.

Ruinas en el Cielo. Centro del Campo.

Luego de haber soltado un grito de vergüenza desgarrador, Connie se limita a balbucear palabras inentendibles de manera nerviosa mientras su rostro se cubría de un intenso color rojo que lentamente parecía extenderse por todo su cuerpo, el cual seguía expuesto y a la vista.

-Y-yo…S-S-Steven…P-P-Perla…S-S-Stevonnie… ¿¡Nosotros acabamos de…!?- Continuaba balbuceando la chica de manera nerviosa mientras seguía intentando asimilar que acababa de suceder.

-C-Connie. Cálmate y respira. Todo estará bien.- Le decía Perla para tratar de tranquilizarla. –Mira, solo ponte tu ropa y sentémonos para hablar…- Continuo diciendo la Gem mientras buscaba por el suelo las prendas de la chica.

Una vez que Perla logro encontrar la ropa de ambos, esta se dio cuenta que las prendas se encontraban en un pésimo estado. Al parecer, luego de ser cortadas durante su entrenamiento y de haber estado lejos de Stevonnie luego de que la fusión se deshiciera, había causado que tanto la ropa de Connie como la de Steven se convirtiera en una sucesión de telas una superpuesta sobre la otra, lo cual las hacia imposibles de separar.

Steven veía la escena con cierta incomodidad ya que no sabía bien cómo es que debía reaccionar. Así como tampoco sabía que es lo que pasaba por la mente de Connie en ese momento.

-B-bien, tal vez no puedas usar esto afuera. Pero al menos puedes cubrirte con ella como si fuese una manta.- Dijo Perla de manera nerviosa mientras cubría el cuerpo de Connie con la peculiar manta. Connie por su parte seguía sumida en sus pensamientos.

-No puede ser. ¡No puede ser! Todo esto es un sueño. ¡Hora de despertar Connie!- Se decía a sí misma la chica mientras se sujetaba de los hombros con las manos y abría ampliamente los ojos, mirando al vacío.

-C-Connie…- Dijo finalmente Steven luego de ver como la chica no parecía reaccionar.

Al escuchar la voz de Steven, la alborotada mente de la chica la obliga a dirigir su vista hacia él. Al fijar su vista sobre el chico, Connie observa con sorpresa el cuerpo desnudo de este. Cosa que solo logro ponerla aún más nerviosa de lo que estaba.

-¡E-está desnudo! ¡Steven está desnudo frente a mí!- Grito internamente la chica mientras sus ojos se movían de un lado a otro observando el cuerpo del chico de lado a lado. Finalmente la chica centra su vista en la entrepierna, mirando de manera fija el pene de Steven. –E-ese…Ese es su…su…- Alcanza a pensar la chica mientras sentía como su cabeza comenzaba a dar vueltas debido al acelerado flujo sanguíneo que circulaba por ella en ese momento.

-¿Estas bi…?- Trato de preguntar Steven antes de ver como un hilillo de sangre comenzaba a brotar de la nariz de Connie, al mismo tiempo que la chica comenzaba a perder el conocimiento y caer de lado.

Al observar eso, Steven instintivamente se abalanza para así sujetarla y evitar que llegase al suelo.

-¿¡Connie!? ¡Connie despierta!- Dijo Steven mientras sujetaba a la chica en brazos.

Beach City: Templo de las Crystal Gems. Cuarto de Steven.

Poco después…

Connie se despierta algo aturdida en la cama de Steven, estaba cubierta hasta el cuello por una sabana y con una bolsa llena de hielo y agua fría sobre su frente. La chica lentamente abre los ojos y se encuentra con Steven sentado a su lado, el cual estaba esperando a que esta se despierte.

-¡Connie! ¡Gracias al cielo que estas bien!- Dijo Steven emocionado al ver que la chica había despertado.

-¿Steven? ¿Qué fue lo que paso?- Pregunta Connie aun aturdida.

-Te desmayaste. Luego de…ya sabes…- Dijo un poco cohibido Steven.

-¿Luego de q…?- Dijo la chica mientras se quitaba la sabana de encima, solo para darse cuenta, de manera sorpresiva, de que su única prenda ahora era una de las camisas rojas que Steven tenia, con la diferencia de que esta era un par de talles más grandes y por lo tanto cubría a Connie hasta casi llegar a las rodillas. -¿Que…Que paso con mi ro…?- Pregunto la chica antes de comenzar a recordar los sucesos que la habían hecho llegar a ese punto. –Oh…ya recuerdo.- Dijo Connie al volver a sonrojarse y cubrir la parte inferior de su cuerpo con la sabana.

Al ver la reacción de Connie, Steven se propuso a explicarle todo para así calmarla y hablar del asunto.

-Connie…Lo siento.- Comenzó el chico. –Sé que lo que paso hoy fue algo impactante e incómodo para ti.- Continuo diciendo mientras Connie le prestaba absoluta atención. –Sé también que el hecho de que Stevonnie actuara de esa forma fue totalmente mi culpa. Es por eso que lo siento, no fue justo que tú te vieras involucrada en todo esto de esta forma.- Término de comentar el chico.

Connie se queda en silencio durante un tiempo hasta que finalmente rompe con el mismo al hacerle una pregunta a Steven.

-Así que… ¿Perla y tú han estado…ya sabes?- Pregunto por lo bajo la chica mientras juntaba las puntas de sus dedos índices y evitaba hacer contacto visual con Steven.

-Bue…Bueno…A decir verdad…Nosotros…ehh.- Balbuceaba Steven mientras pensaba que responderle a Connie. Steven queda en silencia un segundo, observa a Connie y respira profundamente antes de responder. –Está bien, lo admito. Perla y yo hemos estado…haciendo eso juntos.- Responde finalmente el chico.

-Yo…lo imaginaba.- Dijo Connie mientras seguía con la mirada baja. -¿Y acaso ustedes dos están…- Comenzó a preguntar la chica, captado la completa atención de Steven. –Ya sabes…juntos?-

-¿¡Que!?- Exclamo Steven. –N-no…es algo complicado, pero nosotros solo hacemos esto por diversión. Es decir, amo a Perla pero no de esa forma precisamente.- Explico alterado Steven.

-Así que…Si cierta persona a la que amas "de esa forma" se te declarara… ¿No habría problema con eso?- Pregunto decidida Connie mientras volvía a sonrojarse.

-Pues…No…Claro que no.- Dijo Steven mientras se sonrojaba instintivamente ante la pregunta de Connie, imaginándose hacia donde quería llegar la chica.

Luego de escuchar eso, Connie se arma de valor y se abalanza sobre el chico para así darle un beso. Steven se limita a corresponder, mientras rodeaba con sus brazos a la chica. Ambos continúan con su apasionado beso durante un tiempo hasta que finalmente se separan y se dedican una cálida mirada el uno al otro. Finalmente comienzan una conversación, en la cual, con pocas palabras, se confesaban sus sentimientos.

-Steven yo siempre…- Dijo Connie.

-Lo se Connie, yo también…- Respondió Steven.

-Y es que desde que te conocí siempre has sido…- Continuo Connie.

-Al igual que tú. Es solo que nunca supe cómo decirte que…- Acoto Steven.

-Yo tampoco.- Termino de decir Connie mientras veía a Steven a los ojos con una sonrisa.

Ambos se miran el uno al otro y luego comienzan a reírse por la forma en la que acababan de conversar. Luego de que ambos dejaran de reír, Connie sujeta a Steven de la mano y le dedica una sonrisa aún más tierna que las anteriores, para luego comenzar a besarse nuevamente, de manera más apasionada e intensa que la vez anterior. Ambos continúan su apasionada sesión de besos que poco a poco iba incrementando no solo su intensidad, sino también su pasión y deseo mutuo, provocando que la temperatura corporal de ambos aumentase y sus instintos más básicos comenzaran a tomar el control.

En medio de los amorosos besos de la pareja, el cuerpo de Steven comienza a moverse instintivamente, haciendo que la mano del chico descienda lentamente por la espalda de Connie hasta llegar hasta su trasero (El cual toco por encima de la camiseta de la chica), para luego sujetar con fuerza una de las nalgas de la chica. Al notar eso, Connie da un pequeño sobresalto y separa su boca de la de Steven. Luego del sobresalto de la chica, Steven se da cuenta de donde había ido a parar su mano, por lo cual se apresura a quitarla y disculparse antes de que la chica dijese algo.

-¡L-lo siento! ¡Fue un accidente! ¡Bajo ella sola! ¡Lo juro!– Dijo el chico de manera nerviosa, preocupado de haber incomodado a Connie.

-Descuida. No es para tanto. Solo fue algo…sorpresivo.- Dijo Connie con cierta vergüenza en su tono de voz. –E-en realidad…creo que fue algo…agradable.- Confeso la chica mientras su rostro se teñía de rojo luego de pronunciar esas palabras.

-¿E-eso crees?- Pregunto asombrado Steven. -¿E-entonces crees que pueda…continuar?- Dijo el chico mientras observaba como Connie asentía con su cabeza y evitaba hacer contacto visual con él debido a la vergüenza. –Muy bien, entonces solo deja que…me acerque.- Dijo el chico mientras se aproximaba a Connie, buscando que quedaran pegados de los torsos y con la cabeza de cada uno sobre el hombro del otro, todo para así poder tantear el trasero de Connie sin que ella tuviera que verlo a la cara mientras lo hacía. –Espero que esto la ayude a relajarse.- Pensó internamente Steven.

El chico comienza entonces a sujetar y a recorrer con ambas manos el trasero de Connie por encima de su camisa. Steven sobaba, apretaba y exploraba con sus dedos la tela que cubría el trasero de la chica, haciendo que el chico comenzara a imaginarse la forma y la suavidad que el mismo tendría, lo cual poco a poco comenzaba a excitarlo. Connie por su parte se limitaba a pegar su mentón contra el hombro de Steven, mientras lo abrazaba con sus brazos y sentía como las, aparentemente entrenadas, manos del chico recorrían sus glúteos de manera meticulosa, como si trataran de memorizar con su tacto todo de él.

-¿Y bien? ¿Q-que piensas, Steven?- Pregunto Connie con un susurro casi mudo que Steven fue capaz de oír debido a su cercanía en ese momento.

-Es…maravilloso.- Contesto Steven. –Es bastante redondo y firme.- Explico el chico. –Debe ser por todo el ejercicio que hace.- Pensó mientras hablaba. –Además tiene un buen tamaño que resalta mucho al recorrer tu silueta con mis manos.- Continuo diciendo el chico mientras deslizaba sus manos por los costados de la chica desde debajo la altura de sus pechos hasta el principio de sus muslos para así comprobar lo que había dicho. –Y…imagino que debe ser suave al tacto, como el resto de tu piel.- Término de decir el chico mientras sentía la suavidad de los muslos de la chica.

-¿P-porque…porque no…no lo…compruebas?- Le sugirió Connie luego de escuchar la peculiarmente detallada descripción de Steven, impresionada más que nada por el tono cariñoso con el que había hablado.

-¿Segura? No tienes que dejarme si tu no…- Decía Steven para asegurarse de que la chica no se sintiera obligada, pero es interrumpido por Connie.

-Sí, estoy segura, Steven.- Respondió Connie mientras se abrazaba con mayor fuerza a la espalda del chico.

Luego de oír eso, Steven comienza a deslizar sus manos hacia arriba, asegurándose de que las mismas se mantuvieran pegadas a la piel y pasasen por debajo de la camisa de la chica. Finalmente ambas manos llegan hasta el trasero de Connie y se limitan a apreciar plenamente de su suavidad. Steven extiende los dedos de una mano y desliza ligeramente un par de ellos dentro de la hendidura entre las nalgas para así cubrir casi por completo una de las mismas.

-Me equivoque…es aún mejor de lo que pensé.- Exclamo sonrojado el chico provocando una sonrisa de alegría en Connie, que a su vez causo una sensación de calor en las zonas erógenas de la misma.

-Steven…- Dijo Connie de manera confiada mientras seguía abrazada al chico en la misma posición.

-¿Si, Connie?- Pregunto Steven.

-Te amo.- Dijo finalmente completamente roja pero con una sonrisa bellísima.

-Y yo a ti.- Respondió rápidamente Steven con una expresión idéntica a la de la chica.

Ambos entonces dejan de abrazarse y comienzan otra ronda de besos aún más intensa que la anterior, una que ahora estaba cargada de deseo y que continuo hasta que ambos quedaran recostados sobre la cama, quedando Steven encima de Connie. A medida que continuaba, ambos comenzaban a recorrer con sus manos el cuerpo del otro, sus mejillas, espaldas, cinturas, nucas y cuellos. Hasta que finalmente Steven comenzaba a levantar lentamente la camisa de Connie mientras sus labios seguían conectados, cosa que llamo la atención de la chica.

-E-espera.- Dijo repentinamente Connie mientras separaba su boca de la de Steven.

-¿Q-que? pero pensé que íbamos a… ¿A-acaso quieres que nos detengamos?- Pregunto nervioso Steven.

-N-no…es solo que… ¿Qué pasaría si las Gems regresan?- Le pregunto Connie, ya que tenía miedo de que se repitiera otra situación que la llevara al límite de la vergüenza y que provocara que otra vez se desmayara.

Steven sonrió de alivio de que eso era lo único que estaba preocupando a la chica.

-Tranquila. No creo que lo hagan. Todas ellas fueron a buscar a León para así llevarte a casa. Y según Garnet, encontrarlo les tomaría un tiempo debido a lejos que se fue. Así que podemos estar tranquilos.- Explico el chico manteniendo la misma sonrisa que tenía, la cual rápidamente logro calmar a Connie.

(NOTA: Recuerden que Greg y la Van están fuera de la ciudad, escapando aun de la ira que mostro Perla en el 1er capitulo, por lo cual las Gems no tienen vehículo.)

-Oh bien…yo…creo…creo que eche a perder un poco el momento.- Dijo Connie mientras desviaba ligeramente la mirada y hacia una risa forzada.

-No hay problema. Yo recuerdo donde nos habíamos quedado.- Dijo alegre Steven mientras le daba a Connie un par de besos en el cuello y volvía a colocar su mano para quitarle la camisa.

Connie se limita solamente a soltar varios gemidos de placer a medida que Steven continuaba besándola con delicadeza mientras poco a poco iba quitándole la única prenda que llevaba en ese momento. Connie sintió como pasaba una brisa en medio de su entrepierna una vez dejo de cubrir dicha parte. Luego sintió como la tela de la misma iba dejándola cada vez más expuesta a medida que las manos de Steven subían por su cuerpo. Finalmente las manos llegaron a la altura de sus pechos, la chica intento coordinar una oración cuando se dio cuenta de ello, pero dicho intento fue bloqueado por jadeos y gemidos producto del incesante ataque que Steven seguía propiciando sobre su cuello. Finalmente, cuando la prenda llego hasta su cuello, Steven se detuvo, la miro a los ojos y le hizo una pregunta antes de continuar.

-¿Lista?-

Pregunta a la cual Connie se limitó a contestar tragando un poco de saliva y asintiendo con la cabeza. Casi instantáneamente luego de la contestación de Connie, Steven sujeto ambos extremos de la camisa con sus manos y la hizo recorrer el último tramo, haciendo que el cuello y las mangas de la misma pasaran por la cabeza y los brazos de Connie para así dejar a la muchacha libre de todo vestigio de ropa.

Steven hace a un lado la camisa y posa sus ojos sobre la despampanante y erótica visión que le ofrecía el cuerpo desnudo de Connie, el cual logro que el chico quedara con la mirada fija sobre él mientras en sus ojos se le dibujaban estrellas en las pupilas.

Connie se encontraba completamente expuesta frente a Steven, posando sobre la cama con ambas piernas juntas y dobladas , tocando con sus gemelos y sus talones su trasero, su vientre era plano, y tenía cierta definición muscular debido a su constante actividad física, a la vista estaban sus pechos, dos pequeñas y voluptuosas masas con pequeños pezones oscuros en el centro. La chica tenia uno de los brazos en medio de sus dos pechos y tenía colocado su dedo índice entre su boca y su barbilla mientras sonreía tímidamente y tenía su otra mano sujetando ligeramente la sabana que cubría el colchón de la cama.

-Dime, Steven… ¿Te parezco linda?- Pregunto tímidamente la chica para coronar lo que ya de por sí sería una escena encantadora a la vista.

-Eres…bellísima.- Contesto Steven mientras continuaba viéndola de manera casi hipnótica u obsesiva.

Connie dibujo una alegre sonrisa en su rostro.

-Entonces ven aquí…cariño. Ven y hazme tuya.- Dijo Connie en un tono que denotaba una mezcla entre amor y deseo.

Steven se quita toda su ropa y luego comienza a acercase lentamente hacia la chica, la cual ahora se encontraba recostada boca arriba, hasta terminar encima de ella. Ambos se besan nuevamente antes de que Steven pusiera a trabajar sus manos, ya experimentadas, sobre el cuerpo de Connie. Mientras la besaba, el chico desliza su mano por la pierna de la chica hasta finalmente hacerla llegar hasta su coño, el cual se encontraba ligeramente humedecido debido a la situación. Steven pasa la punta de sus dedos por encima de los labios del órgano sexual, arrancándole un jadeo ahogado a Connie, quien parecía no querer despegar su boca de la de Steven. Steven continua moviendo sus dedos, esta vez formando círculos alrededor del clítoris de la chica, causando que la misma soltara varios sonidos que eran ahogados mientras la pareja continuaba explorando la boca del otro con sus lenguas.

-Ah…ahh…S-Steven.- Suspiro Connie luego de que sus bocas se separasen y sus lenguas quedaran unidas por un delgado hilo de saliva que se había formado durante su largo beso, mientras el chico continuaba jugueteando con su feminidad.

-Calma. Apenas estamos empezando.- Dijo Steven mientras pasaba su lengua por sus propios labios para así degustar los restos de saliva que Connie dejo sobre ellos.

(NOTA: Creo que no sería extraño decir que a estas alturas Steven se encontraba ya completamente erecto desde el momento que vislumbro por completo el cuerpo de Connie y comenzaron su última sesión de besos.)

El chico comienza entonces a internar, con cierta dificultad, uno de sus dedos dentro del coño de la chica, causando un repentino y ligeramente fuerte grito por parte de esta. Steven nota eso y comienza a moverse con sumo cuidado mientras sus ojos observaban atentos como los pezones de la chica comenzaban lentamente a ponerse erectos y tentaban al chico para que les diera algo de atención. Tentado por ello, Steven va acercando lentamente su boca mientras continuaba escuchando los tiernos jadeos de la chica. Faltando pocos centímetros para hacer contacto directo, el chico saca su lengua y le da una ligera lamida al erecto pezón.

Connie siente una ligera descarga eléctrica al sentir ese primer contacto en la zona de su pecho, pero no pasa mucho antes de que el chico comenzara a causarle más de esas sensaciones a medida que recorría con su lengua los bordes y la punta de su pequeño pezón, todo mientras seguía adentrándose poco a poco en las profundidades de su coño con su dedo. La chica se muerde ligeramente el labio inferior al momento de sentir como Steven había comenzado a besar y chupar la zona más sensible de su pecho a la vez que comenzaba un lento pero constante movimiento de adentro hacia afuera con su dedo.

-Ah…Steven espera…Steven… ¡S-Steven!- Se limitaba a decir Connie mientras era abrumada por el placer.

Steven se va deteniendo lentamente luego del pedido de la chica mientras escucha como los jadeos de Connie se van convirtiendo en una pesada respiración.

-L-lo…lo siento Solo…solo necesito…un minuto. Pensé que iba a explotar.- Dijo la chica mientras trataba de procesar la oleada de placer que acababa de experimentar.

Steven observa a la temblorosa y, en ese momento, sensible chica respirando con dificultad, con su corazón retumbando a toda velocidad y con su coño escurriendo ligeramente un líquido que demostraba su placer en ese momento y lo desesperado que estaba por alcanzar su clímax. Todo eso lo alentó a renovar su ataque bucal solo que enfocándose ahora en una zona más íntima y delicada, su coño.

-Sé cómo solucionar eso.- Dijo Steven mientras dirigía su cabeza hacia la entrepierna de la chica, quedando finalmente frente a ella.

-S-Steven… ¿Qué estas por ha…? ¡Ah! ¡Ahh! ¡Ahhhhhhhhhhh!- Grito la Connie al sentir como un objeto viscoso y elástico comenzaba a internarse en las profundidades de su coño, haciendo que su mente se nuble y que el placer recorra cada centímetro de su cuerpo nuevamente.

-Contenerse no es nada saludable, Connie. Debes dejar que todo…- Dijo Steven al retirar su lengua por un segundo y relamerse los labios. -¡Salga!- Exclamo al momento de volver internar su lengua en el interior de Connie.

La chica se retuerce levemente mientras sentía como su cuerpo se acercaba al límite a medida que la elástica lengua de Steven se adentraba con mayor profundidad que antes. Steven movía el elástico musculo de su boca de manera intensa de lado a lado por el delicado agujero de Connie. Luego de un tiempo, cuando sintió que a la chica le faltaba muy poco por acabar, Steven vuelve a retirar su lengua, solo que esta vez lo hace para así darle una lamida de abajo hacia arriba a los labios en la entrepierna de la chica para finalmente meter dentro de su boca el clítoris que coronaba a los mismos y darle el ultimo estimulo que Connie necesitaba para terminar.

-¡Ah! ¡Steven! ¡Ya no resisto más! ¡Quítate de ahí!- Grito entre jadeos de placer la muchacha.

Steven, lejos de alejarse, parecía más dispuesto que antes por seguir encargándose del pequeño botón de placer de Connie y las cercanías a este. El chico tocaba con la parte superior de su boca el clítoris, mientras que permanecía con la parte inferior abierta ampliamente y pegándose lo más posible a la entrepierna de la chica, mientras que con su lengua se dedicaba a lamer la pared superior del coño de Connie.

-¡N-no sigas! ¡Q-quítate! Voy a… ¡Voy a correrme!- Exclamo finalmente la chica mientras su coño comenzaba a temblar, enviado señales de placer por todo su cuerpo, a la vez que soltaba una buena cantidad de líquido, de la cual gran parte fue recibido por la boca de Steven mientras que la otra se escurría por las paredes de su vagina hasta finalmente llegar a la parte inferior y volcarse sobre las sabanas de la cama.

Steven aleja su cara mientras saboreaba los restos del líquido que quedaban en su boca, y observaba a Connie temblando y respirando de manera agitada luego de experimentar el gran orgasmo que el chico le había provocado.

-Mmm…delicioso.- Dijo Steven mientras se relamía.

-Siiiii…lo fue…- Dijo Connie completamente extasiada por las olas de placer que aun recorrían su cuerpo. La chica no mostraba signos de enojo por la decisión de Steven de continuar aun cuando le pidió que se alejara. –Dios eso fue… ¡Increíble!- Pensó la chica mientras continuaba tendida sobre la cama. –Y si eso se sintió así…me pregunto, ¿Qué tal será si…?- Continuo divagando en su cabeza mientras le daba una mirada al erecto pene de Steven. –Steven. Ven aquí. Acércate, por favor.- Dijo Connie de manera sensual. –Quiero que…continuemos.-

-De acuerdo.- Contesto Steven con una amplia sonrisa para luego posicionarse nuevamente sobre la chica hasta quedar los dos frente a frente, solo que esta vez asegurándose de que sus caderas estuvieran lo más juntas posibles.

Mientras se movía, el tallo de la polla de Steven se roza ligeramente con los labios de la entrepierna de la chica. Una vez ubicado frente a Connie, ambos intercambian una mirada y una sonrisa.

-¿Estas lista?- Pregunto Steven.

-Claro que si.- Contesto Connie sin una sombra de duda en su voz.

-Bien, entonces voy a…- Dijo Steven mientras comenzaba a mover su mano para así dirigir su polla hasta la entrada.

-No, espera. Q-quiero…llevarla…yo misma.- Lo interrumpió repentinamente Connie con un ligero sonrojo en su rostro.

-Bien. Hazlo si quieres.- Dijo el chico mientras apartaba su mano y observaba como Connie extendía la suya hasta su viril miembro.

Connie sujeta la polla con delicadeza, sin apretar con demasiada fuerza, rodeándola con sus dedos, notando la dureza y calidez que tenía aquel pedazo de carne al tacto y finalmente comienza a encaminarlo hasta la entrada de su coño, donde muy pronto entraría para romper su himen y convertirla en mujer. Steven por su parte disfruto al sentir como los suaves y delgados dedos de Connie rodeaban su polla y como la posicionaban a pocos centímetros del más importante regalo que podía ofrecer una mujer. Al percatarse de eso, el chico comienza a sentir unos nervios incontrolables, ya que si bien él ya había tenido toda clase de experiencias pasadas con las Gems, ahora mismo se encontraba frente a la chica que amaba, la cual estaba a punto de entregarle su virginidad.

-M-muy bien. Creo que ahí estará bien.- Dijo Steven al momento que la punta de su polla se tocara con los labios que rodeaban el coño de la chica. –B-bien, ¿Estas lista? V-voy a ir despacio ¿D-de esa forma estará bien? ¿C-cierto?- Pregunto nervioso el chico

-Steven…- Susurro Connie luego de ver la reacción de Steven

-D-dime si algo te duele, por favor.- Continuo diciendo Steven, ignorando lo que había dicho Connie.

-¡Steven…!- Volvió a insistir la chica, subiendo ligeramente su tono de voz.

-No quiero lastimarte así que si en algún momento quieres detenerte no habrá ningún problema, de veras. A-así que si eso pasa por favor házmelo saber para…- Siguió Steven, volviendo a ignorar a la chica.

-¡STEVEN!- Grito finalmente Connie en un último intento de ser escuchada.

-¿S-sí?- Pregunto el muchacho.

-Estaré bien. Sé que no me lastimaras, así que deja de preocuparte tanto y solo ve con cuidado.- Le dijo la chica con un tono tranquilizador que logro poner fin al nerviosismo de Steven.

-Ok, aquí voy.- Dijo entonces Steven al momento de comenzar a introducir centímetro a centímetro su polla, hasta que finalmente se topó con el himen de la muchacha. –Voy a hacer un poco de presión. Prepárate.- Dijo el chico antes de dar una fuerte estocada que logro romper la delgada capa que dividía a las niñas de las mujeres. Obteniendo en el proceso un grito de dolor por parte de Connie, la cual sujeto a Steven de la nuca a la vez que cerraba los ojos y dejaba escapar unas diminutas lágrimas de los mismos. -¿Estas bien?- Pregunto preocupado el chico mientras veía a su pareja mostrando señales de dolor punzante, a la vez que un poco de sangre brotaba de su interior.

-E-estoy bien. Solo…solo tengo que soportarlo un poco más. No te preocupes. S-solo abrázame hasta que el dolor se detenga.- Contesto la chica mientras intentaba superponerse al agudo dolor que la invadía en ese momento.

Steven acata el pedido, él reprime sus propios deseos de continuar y se limita a abrazar con fuerza a Connie mientras el dolor lentamente disminuía. A los pocos segundos, Steven nota como Connie comenzaba a sujetar su nuca con menos fuerza, además de dejar de lagrimear.

-¿El dolor ya disminuyo?- Pregunto el chico.

-Eso creo…ya puedes continuar, Steven.- Contesto la chica.

Steven acerco su rostro al de Connie para darle un pequeño beso para compensarla por el mal rato que le toco sufrir y luego entrelazo los dedos de sus manos con los de ella antes de empezar nuevamente a internarse en su interior, mientras Connie soltaba pequeño sonidos que indicaban su falta de experiencia ante esta clase de situaciones. Finalmente, Steven inserta su polla lo más que pudo y observo la forma en la que Connie reaccionaba por ello.

-L-lo ves. Te dije que estaría bien, Steven.- Le informo Connie. –P-puedes empezar a moverte si quieres.- Termino de decir, dejándole el camino libre a Steven para continuar sin preocuparse.

-Muy bien, iré lo más lento que pueda hasta que te acostumbres.- Dijo Steven al momento de retroceder su cadera con cuidado y jalar, de esa forma, su polla hacia afuera.

Steven se mantiene fiel a su palabra, una vez que su polla se encontraba casi completamente fuera del húmedo y estrecho agujero de Connie, el chico prosiguió a embestir su miembro nuevamente dentro del mismo, logrando que Connie soltara unos sonidos que si bien seguían indicando falta de experiencia, poco a poco comenzaban a sonar más como gemidos de placer que pequeños gritos de dolor.

La pareja sigue follando lentamente mientras que de penetrada a penetrada la incomodidad de la primera vez de Connie se iba desvaneciendo para ser reemplazada por placer. Al notar los, ahora contantes, jadeos de gozo que la chica emitía, Steven comienza a moverse con mayor rapidez, teniendo la certeza de que ahora no la lastimaría en el proceso. Conforme las estocadas de Steven iban volviéndose más intensas, el chico pudo darse el lujo de disfrutar plenamente de las sensaciones que el coño de Connie le brindaba. Al ser la primera vez de la chica, su coño estaba sumamente estrecho, pero rápidamente comenzaba a ponerse húmedo y caliente debido a la fricción que se generaba ante el roce de ambos órganos sexuales, los cuales poco a poco enviaban más y más sensaciones placenteras a la pareja.

-Steven…esto comienza a sentirse…muy bien.- Dijo entre gemidos la chica mientras la polla de Steven continuaba arremetiendo contra ella.

-Me alegra…saberlo, Connie. Esto también se siente muy bien para mí.- Le respondió el chico mientras sentía como su polla era presionada cada vez con más fuerza por el cálido coño de Connie, lo cual lo estaba conduciendo a su orgasmo.

-¡Ah! ¡Steven! O-otra vez…otra vez siento que estoy muy cerca. Voy… ¡Voy a correrme!- Exclamo la chica mientras Steven movía sus caderas de manera rápida y vigorosa.

-¡También yo, Connie! ¡Me falta muy poco!- Le contesto el chico. -¿Dónde…donde debería hacerlo? ¿Quieres que…lo haga afuera?- Pregunto entre jadeos Steven.

-¡N-no!- Dijo repentinamente Connie mientras rodeaba con sus piernas la espalda del chico. -¡Hazlo adentro! ¡Corrámonos juntos!- Dijo la chica con brillo en sus ojos mientras se preparaba a recibir el cálido liquido blancuzco de Steven en su interior.

Al oír eso y ver la firme voluntad que mostraba la chica, Steven acelero aún más sus estocadas, pensando únicamente en alcanzar su, ya de por si cercano, orgasmo.

-¡A-aquí viene, Connie! ¡Me corro!- Exclamo el chico al momento de disparar su leche espesa y caliente en lo profundo de la muchacha, mientras ella soltaba un fuerte grito de placer a la vez que experimentaba de igual manera su propio orgasmo.

La pareja permanece estática por unos segundos, mientras pasaba su momento post-orgásmico. Connie seguía sujetando con fuerza la mano del chico, mientras una serie de temblores y escalofríos recorrían su cuerpo debido al intenso orgasmo que había tenido. Una vez que la chica comenzó a mostrar signos de haberse calmado, Steven retira su polla del interior de la misma, para luego sentarse con las piernas cruzadas enfrente de ella. Connie permanece recostada unos segundos más pero al poco tiempo también se incorpora y se sienta al igual que Steven.

-Steven...eso estuvo...- Dijo la chica inclinando hacia adelante su frente haciendo que el chico no pudiera verle los ojos. -¡Increíble!- Exclamo mientras su rostro se iluminaba de felicidad y sus ojos desprendían un brillo a la vez que se le formaban un par de rombos en sus pupilas.

-¿D-de verás lo crees?- Dijo un tanto apenado Steven. -Creo que tú también estuviste estupenda considerando que era tu primera vez. Me sorprendió un poco cuándo me pediste que me corriera aden...- Estaba diciendo el chico cuándo de repente una idea que se le había pasado por alto en medio del apasionado momento cruzo por su cabeza, llenándolo de terror. -¡A-acabe adentro! ¡Oh por Dios, Connie! ¡Ahora vas a quedar embarazada! ¡Tendré que hacerme cargo! ¡Conseguir un trabajo! Y...y también...tus padres... ¡Ellos van a matarme!- Decía Steven mientras se sujetaba los pelos de la cabeza y tenía un aparentemente interminable ataque de pánico.

-¡Steven cálmate!- Dijo Connie, quien se había acercado hasta él y lo había sujetado de los lados de la cabeza para asegurarse de que lo escuchará. -Todo está bien. Hoy es, ya sabes, uno de esos días en los que se puede hacer esto sin esa clase de riesgos. Y aún si no fuera así, solo tendríamos que ir como Stevonnie a una farmacia y conseguir una píldora de la mañana siguiente.- Explico la chica.

-Vaya, me impresionas, Connie.- Dijo el chico, notándosele mucho más tranquilo luego de la explicación de Connie.

-No es para tanto, soy la hija de una doctora, ¿Recuerdas? Hace mucho que ella me habló sobre "Las aves y las abejas".- Dijo orgullosa la chica.

-No, me refería a lo rápido que pensaste en ese plan con Stevonnie.- Acotó Steven.

-Ehm...si bueno, creo que pienso bien bajo presión. - Respondió Connie mientras fingía una risa y desviaba la mirada para que el chico no notará un sonrojo en su cara. -Me da vergüenza admitir que ya había pensado en ese plan mientras fantaseaba con este momento.- Se dijo a sí misma.

-Entonces... ¿Está bien que...continuemos?- Preguntó Steven dispuesto para seguir.

-Claro que sí, mi dulce tontuelo.- Respondió Connie de manera seductora antes de darle un beso a Steven mientras le rodeaba el cuello desde atrás y se sentaba sobre el tallo de la erecta polla.

La pareja recorría con sus manos el cuerpo de su compañero mientras ambos fundían sus labios y frotaban sus intimidades la una con la otra. Connie sujetaba al chico por la nuca, frotaba sus mejillas y deslizaba la punta de sus dedos por el torso, para finalizar su recorrido tocando la gema que estaba en el ombligo. Steven por su parte la acariciaba del cabello, la tomaba de la cintura, y frotaba ligeramente el trasero y los pechos de Connie con gran delicadeza mientras sentía como el calor que se acumulaba en su miembro era bañado por una ligera humedad proveniente de las entrañas de la chica. Una vez terminados los preparativos, y logrando una grata excitación por ambas partes, los dos jóvenes amantes pasaron nuevamente al evento principal.

-¿Lo hacemos como antes o prefieres…?- Preguntaba Steven antes de ser interrumpido por la chica.

-Me gusta esta posición. No quiero cambiar. Me siento tan cercana a ti.- Contesto abrupta y seductoramente Connie mientras recostaba su cabeza sobre uno de los hombros del chico, con una sonrisa alegre y con los ojos cerrados.

-Yo también me siento de esa forma.- Dijo Steven a la vez que movía su cabeza para así poder oler el femenino perfume que emanaba de la cabeza de la chica.

-Entonces está decidido.- Dijo Connie mientras levantaba ligeramente su cadera, observando como la polla del chico comenzaba a apuntar hacia el techo a medida que ella dejaba de aplicar presión con su peso. La chica coloca entonces sus pies detrás del cuerpo de Steven y permanece sentada sobre el aire mientras se sujetaba de la nuca de este último.

Steven ayuda a la chica a mantener el equilibrio sujetándola de una de sus nalgas, mientras que con su otra mano sujetaba su polla para asegurarse que se encamine hacia el agujero indicado.

-Muy bien, trata de bajar lentamente.- Dijo Steven.

-Bien…será despacio y con cuidado.- Contesto Connie mientras comenzaba a descender con su cintura.

Connie bajaba sus caderas lentamente haciendo cada vez más cercano el reencuentro de los dos órganos sexuales. Una vez sintió como la cabeza de la polla rozaba su coño, Connie comenzó a aplicar algo de presión para ayudarla a internarse nuevamente en su húmedo interior. Una vez dentro, la polla fue abriéndose paso hasta llegar nuevamente al fondo de la chica mientras esta, entre jadeos, continuaba profundizando su unión. Finalmente, habiendo descendido completamente, Connie acomoda sus piernas para que rodeasen al chico, y así asegurarse de que la unión entre ambos sea con todas las partes de su cuerpo.

-¡Ah! Y-ya está, Steven.- Exclamo Connie luego de tomar la posición que buscaba. –Ahora… ¡Ah!…empezare a moverme.- Dijo la chica antes de comenzar a mover, con cierta dificultad, sus caderas de arriba abajo.

Steven disfrutaba plácidamente de los movimientos de la chica, los cuales poco a poco iban ganando velocidad, a la vez que la veía como todo su cuerpo se sacudía con las subidas, y como se estremecía en las bajadas.

Connie por su parte se dio cuenta de una cosa, en esta posición, la cabeza de la polla de Steven se frotaba, por unas pocas milésimas de segundo, con una zona de su coño bastante sensible y placentera cada vez que la chica bajaba sus caderas, haciendo que cada vez acelerara más sus movimientos con el objetivo de seguir estimulando dicha zona.

-Dios. Connie lo está haciendo genial. No puedo quedarme sin hacer nada.- Pensó Steven mientras dirigía sus manos al trasero de la chica, el cual sujeto con firmeza antes de empezar a hacerlo subir y bajar a su antojo.

-¡Ah! ¡Sí! ¡Eso es, Steven! ¡Sigue así!- Exclamo la chica, mientras sentía como Steven la estocaba vigorosamente, acercándola nuevamente a otro orgasmo. –Steven… ¡La lengua! ¡Saca tu lengua! ¡Quiero correrme mientras nos besamos!- Le grito Connie al chico, el cual obedeció rápidamente y comenzó a entrelazarse de lenguas con ella. –Justo ahora…es como si nuestras almas se hubiesen fusionado la una con la otra.- Pensó la chica mientras se aferraba a Steven con cada fibra de su ser, con sus brazos, con sus piernas, con su lengua y genitales.

La pareja experimenta otro orgasmo simultáneo que los hizo estremecer de satisfacción. Steven soltaba otro disparo caliente a la vez que Connie lo exprimía con mayor fuerza que antes. Debido a la pose, el semen comenzaba a colarse por las paredes del coño para finalmente llegar hacia el exterior del mismo y derramarse ligeramente.

Una vez superado el momento post-orgásmico, Connie se desprende poco a poco del chico, deshace su agarre de piernas y detiene la conexión de sus bocas, mientras Steven la ayuda a levantar sus caderas y la acomoda sobre sus piernas.

-¿Lo sentiste, verdad? ¿La forma en que nos conectamos?- Pregunto la chica con un tono de ternura en su voz.

-Si…fue como si como si por un segundo fuésemos uno solo, pero de una manera "Distinta" a cuando en verdad somos uno.- Contesto Steven haciendo alusión a Stevonnie mientras posaba sus manos sobre los costados de Connie.

-Así es como se siente…hacer el amor con la persona que amas.- Dijo la chica con un rubor y una sonrisa bellísimos que parecían complementarse mutuamente para expresar los sentimientos más profundos de ella.

-Oh, y-ya veo.- Contesto Steven mientras observaba la sonrisa sincera y adorable que para parecía extenderse por todo el cuerpo de la chica. –Es…muy linda.- Se dijo a si mismo sin quitarle los ojos de encima, mientras sentía como su polla se estaba volviendo poner dura.

-Vaya. Después de todo eso… ¿Todavía puedes seguir?- Pregunto asombrada la chica al ver la polla semi-erecta de Steven.

-Bien…creo que eso que dijiste me pareció simplemente irresistible.- Contesto el chico mientras se reía un poco. –Pero no tienes por qué esforzarte demasiado. Yo entenderé si me dices que estas cansada.- Acoto Steven.

-Al contrario, Steven. El verte así me da una idea.- Dijo Connie mientras acercaba su boca a uno de los oídos del chico para susurrarle algo. –Qué te parece si…*susurro*.- Dijo la ella, causando que la polla de Steven se preparara completamente para hacer lo descrito por la chica.

-Tú…tú quieres… ¿S-segura de que quieres intentar eso?- Pregunto incrédulo y enrojecido Steven.

-Segura.- Respondió Connie mientras dirigía su cabeza a la entrepierna de su amante.

La chica entonces sujeta la polla de Steven con su mano, comienza a sacudirla, para finalmente acercar sus labios a ella, lamerla y besarla. Connie pasaba su lengua a lo largo y ancho de cabeza del erecto miembro de Steven, como si de un cono de helado se tratase, haciendo énfasis en atacar zonas como la uretra o el prepucio, las cuales identifico como "Zonas sensibles".

-¡Ah! Eso se siente estupendo, Connie.- Admitió entre jadeos Steven mientras la chica hacia contacto visual con él mientras proseguía con su labor.

La chica retira su mano del tallo del chico, cierra sus ojos y comienza a introducir en su boca la polla del mismo, asegurándose de que sus labios se superpusieran a sus dientes y de que su lengua quedara pegada a la parte inferior de su boca. La chica sigue con su obra a ciegas mientras sentía como la polla descendía cada vez más por su garganta. Por último, Connie tomo una gran bocanada de aire por su nariz y se tragó la polla del chico hasta su base, la retiene en su interior por unos segundos y luego la retiro poco a poco hasta liberarla completamente.

-Te dije que podría hacerlo.- Dijo Connie con tono de victoria mientras veía la polla de Steven cubierta por su saliva.

-Tenías razón.- Contesto Steven, acompañado de una pequeña risa.

-Y ahora…pasemos a lo último que nos queda hacer.- Dijo la chica mientras le daba una última frotada a la polla del chico con su mano para así asegurarse de que la saliva quedara bien distribuida desde el tallo hasta la punta. –Lo dejo en tus manos ahora, Steven.- Dijo Connie al momento de recostarse boca abajo con la cabeza puesta en la cabecera de la cama.

Steven traga un poco de saliva de su boca.

-Ok, yo me encargo.- Dijo Steven mientras se aproximaba a la chica. –Que chica osada, realmente quiere seguir adelante con esto.- Pensó el chico mientras dirigía su polla al trasero de Connie. Steven coloca la punta en el agujero de la chica, mientras este parecía dilatarse ligeramente por la excitación. –Parece demasiado ajustado para esto. Estoy seguro que le dolerá, pero…ella está decidida a continuar. No quiero defraudarla.- Pensó Steven mientras comenzaba a presionarse con el pequeño y apretado esfínter de Connie mientras ella soltaba unos ligeros sonidos de dolor.

-¡Oh Dios! Siento como se abre paso lentamente. Esto dolerá mucho según lo que he podido investigar. Pero…siempre he tenido la fantasía de intentar algo así.- Pensó Connie mientras la polla seguía luchando por entrar.

–Trata de relajarte, de otra forma será más difícil.- Comento Steven.

-Lo…intentare.- Respondió Connie al momento de tomar aire y cerrar sus ojos en un intento de calmar su cuerpo.

-Eso es…ahora solo lo empujo un poco…y entonces…- Dijo Steven al momento de dar una fuerte estocada que finalmente le permitió adentrarse en las entrañas de la chica.

Ese agujero, a diferencia del coño, era más seco y muchísimo más apretado, a tal punto que parecía que las paredes de la chica se cerrasen alrededor de su polla mientras que la entrada del se ceñía sobre su tallo para evitar que escapase.

-¡Santo cielo! ¡Es tan apretado!- Pensó el chico mientras soltaba jadeos de placer con su boca.

-¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios! ¡Dios! Mi trasero… ¡Mi trasero se quema!- Grito la chica al no poder mantener en su mente esas palabras.

-¡R-resiste Connie! ¡Voy a sacarla! ¡Voy a…Ah!- Exclamo Steven al intentar retirar su polla de ahí mientras sentía como las paredes de la chica lo rodeaban y lo seguían a medida que se deslizaba hacia afuera.

-¡Ah! ¡Ahh! ¡Siento que mis entrañas se van a salir!- Dijo Connie mientras la polla del chico se aproximaba a la salida, arrastrando con ella parte de sus intestinos. -¡No! ¡Espera!- Exclamo la chica casi entre lágrimas. -¡H-hazlo otra vez! ¡Duele un poco! Pero esto es…es… ¡Demasiado bueno para detenernos ahora!- Grito entonces la chica, poseída por una mezcla embriagadora de dolor y placer por igual.

Steven hizo una expresión de sorpresa ante la repentina exigencia de Connie, pero no lo pensó dos veces antes de volver a arremeter contra su trasero, esta vez metiendo toda su polla de un solo empujón, causando un fuerte jadeo por parte de Connie. El chico comienza entonces a bombear con fiereza su pene a medida que trataba de buscar una mejor posición para continuar. Finalmente, siguiendo sus instintos, el chico opta por colocar sus manos a los lados de la cama e inclinarse sobre Connie, colocando su cara contra la nuca de la chica.

-¡Oh! ¡C-Connie! ¡No puedo tener suficiente de esto! ¡Es demasiado bueno!- Exclamo Steven junto a la oreja de la chica.

-¡Si, Steven! ¡Lo sé! ¡No te detengas!- Le respondió Connie a Steven, el cual aumentaba su ritmo luego de tomar esa posición en la que ella podía sentir la pesada respiración del chico contra su nuca.

-¡Ah! Y-ya no lo resisto. Me corro… ¡Me corrooooo!- Grito Steven al momento de bañar el colon de la chica con una ardiente descarga de semen.

-¡Hazlo! ¡Hazlooo! ¡Y-yo…también…! ¡Aaaaahhhhhhh!- Grito de igual modo la chica mientras sentía como el placer que ahora recorría por sus calientes entrañas la había estimulado lo suficiente para hacerla acabar nuevamente.

Steven retira su polla y se deja caer boca arriba al lado de Connie. La pareja acaba entonces agotada y se limita a tratar de recuperar su respiración luego de su último asalto.

-Estoy…completamente…agotada.- Alcanzo a decir la chica entre suspiros de cansancio.

-Y-yo…también.- Le respondió Steven.

-¿Crees que…podamos tomar…una siesta…hasta que las Gems…regresen?- Pregunto Connie sin moverse de su posición boca abajo.

-Tal vez no…pero…intentémoslo…de todas formas.- Contesto Steven mientras poco a poco se deslizaba por uno de los bordes de la cama debido al poco espacio que había para los dos estando uno al lado del otro.

Connie nota eso y se le viene a la cabeza otra idea que la haría muy feliz si lograba convencer a Steven.

-Te vas a caer de la cama si te quedas así, Steven.- Dijo la chica mientras recogía una sábana en el suelo para poder cubrirse. –Así que…acércate a mí y…sujétate si quieres.- Termino de decir Connie mientras le daba la espalda al chico y esperaba su respuesta.

-Esa es una estupenda idea.- Respondió Steven al momento de acercase a la chica y juntar su cadera con la de ella mientras la rodeaba con su brazo sujetándola del estómago, adaptando la pose para dormir juntos conocida como "De cucharitas". –Descansa, Connie.- Dijo Steven.

-Descansa, Steven.- Le respondió la chica mientras sonreía por haber logrado que Steven hiciera lo que ella quería.

Ambos cierran sus ojos y siente el calor del otro por unos segundos antes de decir unas últimas palabras antes de dormirse.

-Connie…- Le susurro Steven al oído de la chica.

-¿Si, Steven?- Pregunto Connie.

-Muchas gracias por todo…te amo.- Dijo finalmente el chico.

-Y yo a ti.- Contesto Connie para luego juntar una de sus manos con la que Steven tenía sobre su estómago en ese momento y luego caer dormida como Steven haría unos segundos después.

Templo de las Crystal Gems: Exterior de la casa. Lado izquierdo. Bajo la ventana de Steven.

Siendo desconocido por nuestra tierna pareja, las Gems habían regresado hace bastante tiempo junto con León, el cual ahora estaba dormido debajo de la casa, pero en lugar de entrar a la casa, se limitaron a escuchar, con todo lujo de detalle, la manera en que los dos jóvenes amantes expresaban sus sentimientos.

-Buen trabajo, Steve-O. Eso fue bellísimo.- Dijo Amatista.

-Hay tanto amor entre ellos. Estoy feliz por ambos.- Dijo Garnet mientras se limpiaba una lágrima de alegría que escapaba de su ojo.

-¡Waah! ¡Él dijo…y luego ella…y entonces ellos…ellos…! ¡Fue tan hermoso!- Dijo entre lágrimas Perla, conmovida por la tierna escena.

-Muy bien equipo. ¡Reunión Gem!- Dijo Garnet al abrir sus brazos y esperar a que tanto Perla como Amatista formaran un círculo junto con ella, sujetándose de los hombros una al lado de la otra. -¿Estamos de acuerdo en que esos dos hacen una hermosa pareja, verdad?- Pregunto la estoica Gem.

-Por supuesto que si.- Contesto Amatista.

-Si.- Respondió Perla mientras aún quedaban vestigios de lágrimas en sus ojos.

-Supongo que eso significa que los dos se volverán exclusivos de ahora en adelante.- Dijo la Gem morada mientras soltaba un suspiro de frustración. -Oh bien, todo fue grandioso mientras duró.- Dijo mientras recordaba con cariño sus momentos íntimos con el chico y trataba de aceptar la idea de que no volverían a repetirse.

-No necesariamente, Amatista.- Dijo Garnet para sorpresa de las otras dos Gems.

-¿¡Como!? ¿¡Lo dices en serio!?- Preguntaron al unísono Perla y Amatista.

-Los dos son jóvenes e impulsivos. Ahora más que nunca necesitarán que estemos ahí con ellos para cuidarlos y evitar que comentan alguna imprudencia.- Explico Garnet.

-¿E-estás segura de que ellos aceptarán algo así?- Preguntó Perla con un tono de incredulidad en su voz.

Garnet sonríe mientras ve con su visión futura, una imagen de las tres Gems ahí reunidas, todas en el viejo cuarto de Rose, todas desnudas, con sus cuerpos sudorosos, demostrando un gran cansancio. Perla y Amatista se encontraban recostadas una al lado de la otra, con señales de haber pasado un extraordinario momento hace no mucho. Ambas estaban sobre una gran cama de amplias proporciones, mientras que Garnet se encontraba siendo sometida y penetrada por una desenfrenada Stevonnie que estaba arremetiendo contra ella.

-Oh siiiiiii.- Contesto la Gem con una amplia sonrisa en su rostro mientras Rubí y Zafiro tenía una charla personal.

-Adoro los finales felices.- Dijo la voz Zafiro.

-Y adoro que tengas razón siempre.- Dijo la voz de Rubí, al referirse a la predicción que la chica había hecho mientras observaban el entrenamiento de esa tarde, en la cual predicaba que "Todo saldrá bien para todo mundo".

EL FIN