Templo de Khaliggat, Calcuta.

Ja, tan inferiores, tan tontos. Tan esperanzados. Sí, la oración de un niño. La oración de muchos niños que le traían por siglos. Oraciones incumplidas. Oraciones de crédulos que habían saciado su sed por años. Oraciones que no serían respondidas.

Lástima que no lo vieran caminar entre los ríos de sangre animal, con toda su profanación. Ahí mostraría el verdadero poder, y los aterrorizaría, como ella lo había hecho por siglos, tragando vidas humanas. Y nadie dijo nunca nada, así como nadie dijo nada de los sacrificios en honor a su hermano, o padre, o cualquier criatura de otro mundo. Ni siquiera de las matanzas entre ellos mismos, como en este caso: La adoración. Montones de animales eran degollados para ofrecerle toda su sangre a su dueña, que estaba sentada al lado de su temible y muy adornada estatua.

-Pude viajar a Midgard. – dijo Loki, con una nueva túnica verde. - Me será muy valiosa esta información. Ese cubo es poderoso.- le dijo a ella, que se recostó sobre su propia estatua.

-Ajá. Te lo dije. Físicamente no puedes salir, pero puedes espiar donde quieras.

-Un gran invento- dijo, y se sentó al lado de ella, tomando su mano.

-Son montones de animales, los que te traen- musitó, viendo los pisos empapados en sangre.

-Antes me traían gente. Tú sabes, incluso hubo unos tipos que de verdad me adoraban, al extremo. Los thugs. Los mataron a todos. Ahora me traen cabras, vacas, cabras, cerdos, cabras, gallinas. Y así. Nunca joyas y vestidos, creo que debí cambiar eso – se quejó ella, y él sonrió.

-Eso es crueldad. Saber que te ofrecen todo a cambio de nada y por siglos. Ja. Me gusta. Y mucho- observó.

-A veces hago cosas, por los que me caen bien. – le dijo Kali. - Sobre todo mujeres, que acá las tratan como basura. Mira a esa tipa- dijo ella, señalando a una mujer de mediana edad.

-¿Qué con ella?

-Su marido la golpea, y viola a una de sus hijas. Lo mataré esta noche. A ella la dejaré rica, pues el hombre ya no tiene ningún hermano con quien ella pueda casarse. – dijo, mientras la veía arrodillarse ante la estatua.

-Me dijiste que a las viudas midgardianas de la división Deva las obligaban a vivir como pordioseras. ¿Qué haras para que en este caso sea distinto?

- Le diré a la hija que deben huir de India, a Singapur. Allá trabajarán, se establecerán, y olvidarán. A los hijos hombres no les gustará nada, pero la vida de su horrible padre bien vale ese precio.

-Kali, juegas con muñecos. Todos ellos son insignificantes- observó Loki.

- Bueno, déjame divertirme- protestó ella. Él observaba a todos los midgardianos, arrodillados ante ella.

-Te veneran. Nunca entendí eso. Dejaron de creer en todos nosotros menos en ustedes.

-Loki, este culto también es un negocio. Y para ser sincera, Visnú mantiene toda la farsa por puro ego. Los sacerdotes midgardianos y quienes escribieron las reglas, solo pueden ganar dinero a costa de nuestras imágenes. Obviamente, mujeres como esa pagan las consecuencias.

-Nunca pasó eso con nosotros.- recordó Loki. – Pero ¿ves? Son pueriles. Te rezan por favores, pero sacan de sus arcas a costa tuya, engañando con falsas promesas.

-Si lo defines en una sola palabra, eso se llama religión.

-Je- dijo él, sonriendo. –Es triste. ¿Y por qué no ayudas a ese también?- dijo señalando a un hombre que traía una cabra.

- Es muy rico. No me interesan esos hombres. Y parece perverso- observó.

-Pero a ellos también les va bien… ¿no deberías ser justa?

-No- dijo ella, alzando los hombros.

Él se divertía, observando a esos tristes mortales degollar alimañas para complacer a alguien que ni siquiera los escucharía.

-Tu templo es… una oda a la ironía. Alrededor de tu ciudad midgardiana hay gente que se revuelve en porquería. Y ninguno de ellos hará nada por esos desgraciados. Y supongo que tú tampoco.

-Si los ayudara a todos, iría en contra de mi casa. Pero lo hago por algunos.

-¿Entonces por qué te involucras? Riges los destinos de estos tristes mortales desde el lado más perverso, y luego los ayudas. No te entiendo.- insistió Loki.

-Porque juego con muñecos, Loki- respondió ella, y él se recostó sobre las escalinatas. Lo que más le sorprendía, era su fervorosa veneración.

- ¿No has intentado jugarles bromas?

-¿A qué te refieres?

-Aparecérteles, o asustarlos. Tonterías así- dijo él, quitando uno de los collares de flores de la estatua, para ponérselo sobre su propio cuello.

-Ah, sí. A veces.- le dijo ella, que sopló todas las velas, apenas un viejo se acercó a la estatua. Este se quedó mudo, y vio de repente a la estatua guiñar el ojo. Loki comenzó a reírse apenas vio su cara de horror e incredulidad.

-Dile algo- dijo, complacido. Ella se acercó al anciano, y puso una mano en su cabeza.

-Vete con tu familia a Madrás. Allá te espera fortuna- le susurró. Loki se cruzó de brazos, viendo el experimento, divertido.

-¿Y es verdad?- preguntó Loki.

-Sí. El ancianito merece morir bien. No le queda mucho tiempo, ya que no tiene cómo curarse de su enfermedad.

-Tu compasión hiede hasta el infinito- le dijo él, irritado. –Vamos, una broma de verdad.

-Está bien. Escoge tú.

-A todos…

-Y de nuevo, te encanta ir por lo grande, ¿no?- le dijo, cruzada de brazos.

-Te dio miedo.- insistió Loki.

-Pruébame- dijo ella, que se metió a la estatua, e hizo apagar las velas de nuevo. Su tercer ojo comenzó a parpadear, y ella sonrió, y abrió la boca, exhalando. Todos los adoradores se quedaron paralizados, y comenzaron a gritar, fervorosamente.

-¡Kali Maa, Kali Mata!- decían, arrodillados, y extasiados. - ¡Gran madre!

-No parecen asustarse. Antes, te adoran más. Y solo por esa tontería. ¿Ahora entiendes por qué los considero hormigas?- dijo Loki, molesto porque creía que se asustarían, y correrían. Eran tan tontos, como niños ante un truco barato.

Ella se salió de la estatua, y se sentó a su lado.

- Ay, déjalos. Tienes razón, pero en otras cosas no son ni tan hormigas.

- ¿En qué? Lo que te piden es pueril.

- Sí, pero creen en mi poder. Eso es halagador.- dijo ella, que se apoyó junto con él en la escalinata.

- Bueno, debí usarte a ti, y ellos se habrían arrodillado con gusto.

- Tal vez- dijo ella, divertida.

- Es en serio. Hubiese comenzado por aquí, y no jugando de local- le dijo él, recordando el episodio de la elegantísima reunión social, que había terminado con su captura aparente por parte de Iron Man.

- Bueno, don orgulloso. Eso te pasa por ir con gente fea, antes que conmigo.

- Eres insoportable- dijo él, cogiendo su mentón, y pinchando su vientre y su torso con su índice. Ella se retorcía.

- ¡No! ¡Soy la diosa de la destrucción, respeta mi casa!- le dijo, y él siguió haciéndolo, hasta que ella le robó un beso. Él levantó las cejas, y la abrazó.

- Ah, eso sería magnífico en este lugar- le dijo, y ella lo pinchó a traición.

- Desgraciada- le dijo él, y ella alzó los hombros. Él suspiró.

- Esto me hace acordar de nuestras excursiones en la escuela, y de las horribles vacaciones.

- ¿Por qué?

- Por el calor.- dijo él.

- Esa es una razón estúpida.

- Enjuíciame- se burló.

- Ya lo hicieron- dijo ella, y él le pegó en la rodilla. Siguieron jugando como dos niños, peores que los adoradores a los que él consideraba hormigas.

Años antes

-¡FALTA UNA SEMANAAAAAAAAAA! – gritó Thor en la habitación de su hermano, que se despertó como si las Furias lo hubieran cercado.

-¿Quee, queee, donde? Yonohicenada…

-¿De qué hablas?- le preguntó su hermano, con el pelo revuelto, que tomó un jarro grande de leche frente a Loki, que lo miró asqueado. Thor se limpió con su sábana.

-Pues para nuestra semana de descanso. Será genial. Pensamos ir a Midgard, y luego a donde los elfos de luz.

-Padre no te dará permiso, ni sueñes- dijo Loki molesto, porque lo había despertado.

-Adivina qué: Dijo que sí.

Él levantó las cejas, desconcertado.

-¿Y cómo fue eso? ¿No que pensaba hacer que los dos trabajásemos construyendo el palacio norte, como el año pasado? ¿Ya no tendremos que vender pociones ni bromas para sobrevivir?

-Ese negocio fue buenísimo- dijo Thor, recordando que él y Loki habían tenido éxito con sus pociones "de amor", hechas para romances fugaces en esa semana. Y con sabor a limones. Luego, Loki, actuando como padrote, y por idea de Kali, puso a su hermano a luchar con Shiva por dinero como espectáculo. Los reprendieron, claro. Pero ganaron una buena suma.

-Bueno, dijo que nos lo merecíamos luego de ser tan emprendedores el año pasado. Y sobre todo, dijo que como irías tú, todo estaba hecho.

-¿Qué iría yo? Thor, sabes que pensaba ocupar la semana en mis estudios de magia. Hades es muy exigente.

-Al diablo con Hades- le dijo, y le robó unos dulces de su jarrón (que le encantaban a Loki, y eran los últimos que tenía), para irritarlo más. – Dijo que era hora de que tú te divirtieras, y aprendieras a ser… ya sabes, carismático. Dice que un buen líder debe obtener grandes experiencias.

-¿Eso dijo?

-Ajá- dijo Thor con la boca llena.

-Todo fue idea tuya, gran tramposo.

-Tal vez- dijo, y se pasó todos los dulces. –Oh, ¡vamoooos!- dijo, golpeándolo en la espalda. – Vive un poco. Ya hablé con los padres de Sigyn, y dijeron que sí.

-Ah.

-¿No?- dijo Thor confundido. Luego sonrió, pensando.

-Ajá…

-Por favor no vayas a decir que es …

-Kali…

-…mi motivo de, olvídalo- dijo Loki irritado. Thor sonrió.

-¿Cómo es eso? Andas con una y con la otra. ¿No es eso un poco… peligroso?

Loki lo miró, empequeñeciendo los ojos.

-Kali es mi amiga, Thor. Nada más.- le aclaró.

-Ajá, y yo nací ayer- dijo él, levantando los ojos. – Y no está fea. Parece que si la arreglas, brrr.- observó, para luego sonreír.

-Basta con el "brrr". No somos nada. Ya.- le dijo.

-No te creo. Pero si es por eso, déjame hablo yo con Visnú. ¿Ves, nene? Hablando se entiende la gente- dijo, dándole un calvazo. Loki le respondió con un pisotón, y Thor se agitó, como cuando se seca un perro.

-Con que vamos por nuestro centésimo round, ¿no?

-Ay no…- dijo Loki para sí, y fue abatido por su hermano, pero este se desapareció, y le pegó un calvazo por detrás, pero Thor lo jaló del pie, y lo tumbó.

-¡Huele mis pies, Thor!- le dijo, y este hizo un burlón gesto de asco, para luego voltearlo, y tumbarlo contra la mesa.

-¿Qué pasa, niños?- preguntó Frigga desde lejos.

-¡Nada, madre!- respondió Thor, que estaba siendo aprisionado por Loki.

-Bajen a desayunar…

-Ya… vamos- dijo Loki, que ahora era sometido por su hermano.

-¿De verdad no están haciendo nada?

-No… - dijo Thor, que ahora fue golpeado por su hermano, que se dispersó en un montón de imágenes, hasta que dio con el verdadero.

-Bueno, ¿ y por qué no vienen?

-Ya… vamos…¡no, no, no, no, eso no!- gritó Loki, apenas vio que su hermano tomó su puño para la clásica treta del : "¿Por qué te golpeas solo?"

Frigga solo oyó desde lejos un : "¿Por qué te golpeas solo, por qué te golpeas solo, por qué te golpeas solo?" Y luego otro "¡con magia no se vale!". Volteó los ojos, y mandó a una de las damas a interrumpir la pelea. Loki estaba debajo del codo de Thor.

-Sus majestades, la reina los espera. ¿Qué le digo?

-Que… si… la marrana… ya puso…- dijo Loki debajo de su hermano, que lo soltó.

-Eh, nada. Ya vamos.

-Idiota. –dijo Loki.

-Debilucho.- respondió Thor.

-Zopenco.

-Retardado.

-Bigelsnippe.

-Auch- dijo él. Ya en la mesa, todos departían, y Loki le expuso a su padre el desacuerdo de irse esa semana a fiestear.

-Pues vas a ir- le ordenó Odín. Tu madre y yo lo acordamos así, y pensamos que Thor siempre tiene ideas brillantes.

Loki se enfureció. No porque no solo Thor se metiera en su vida, sino porque su padre hubiese dicho "tiene ideas brillantes". Cuando eso siempre había sido lo de él.

-Pero… Padre, ¡yo tengo que estudiar! Hades es un maestro exigente. No debo perder tiempo.

-Hades entenderá. Te necesito tan carismático como Thor.

-Odín…

-O bueno, como dice tu madre, necesito que sociabilices. Que tengas experiencias.

-¡Pero yo tengo experiencias!

-Con tus libros, y con tus amigos, y eso es sano, sí. Pero debes vivir, mi amor- dijo Frigga. – Además, ¡es diversión! Debes descansar. Y eso no es negociable.

-Genial…

-Bueno, ya que dices genial, entonces supongo que es un sí- dijo Odín, que no entendía de sarcasmos. – Yo mismo hablé con Visnú, y parece que Kali irá con sus hermanas, Shiva y Krishna. Así que no tendrás excusa, joven.

-Pero, Padre…

-No se hable más. Deberías estar agradecido, eres el único joven de todo Yggdrasil al que sus padres obligan a ir a excursión.

Loki estaba molesto, y cruzado de brazos, en la habitación común. Sif y los Tres Guerreros vinieron, y lo miraron como bicho raro.

-Muchachos, les presento al único dios joven de todo Yggdrasil que irá obligado a las vacaciones y por orden de sus padres.

-Mis respetos- dijo Volstagg, y todos comenzaron a hacerle reverencias a Loki, que se retiró, irritado. Pero Thor lo detuvo.

-¡Vamos! ¡Será divertido! Nuestras incursiones a la Tierra no serán nada comparadas con esta gran semana. Además, no te dejaremos solo.

-Voy a vomitar de alegría- dijo Loki.

-¿Tomaste mucha cerveza?- preguntó Volstagg, que no sabía, tampoco, de sarcasmo. Loki volteó los ojos.

-Con nosotros eso no te pasará- dijo Sif, tomándolo de gancho. – Te enseñaremos a beber.

-¡Y a divertirnos! ¡Sí!-dijo Fandral chocando con Hogun, que solo hizo un gesto aprobatorio.

-¡Nos vamos de juerga! ¡Nos vamos de juerga!- cantaban Fandral y Thor, enganchados de brazos.

Palacio del pastel de Madame Wang

Kali lo miró resignada. Ella había sufrido el mismo destino. Solo que la que insistió fue Laksmí.

-Quiere que vaya por una sola razón: Para que consiga marido.

-Eso es del asco. Es una razón peor que la mía. Padre solo dijo: "quiero que vayas porque quiero que bebas cerveza como Thor, y golpees como Thor, y te amen como a Thor". Qué específico.

-Deberías comenzar por aclarar tu cabello, y se le baja un poco la neura- bromeó Kali. Él le pegó en la mano.

-No es chistoso.

-En mi caso tampoco. Dicen que con Sarasvati y Parvati aprenderé "encanto", y toda esa basura. Pero bueno, por lo menos nos acompañamos.

-Kali, tú y yo no soportaremos ese grupito otra vez. Odiamos los grupitos.

-Piénsalo así: Por lo menos podremos burlarnos de todo lo que hagan o digan, entre nosotros.

-Bueno, esa es una gran opción.

-Y piensa en todas las bromas que puedes hacer.

Él levantó las cejas, interesado. Siempre se desquitaba con tonterías, que lo hacían odiado en la escuela. Pero ahí sería su "graduación".

-Por eso nos amo…- dijo, tomando su mano, que desasieron apenas vino Seth, que sonrió.

-Hola, tontos. ¿Van a ir a la excursión?

-Sí. Me obligaron. Mis padres- insistió Loki.

-Uff, tus padres son buena onda. Los míos casi no me dejan ir dizque por haberle rapado el pelo a Osiris.

-No fuiste con los enanos de Nivadellir por una poción crececabello, ¿o sí?

Seth levantó la ceja, confundido.

-Eh… ¿eso es malo?

Kali se pegó una palmada en la frente. Loki sonrió, recordando su horrible experiencia.

-Dime que les pagaste.

-Eh…pos…

-Seth, una palabra para ti: Corre. – le dijo Kali.

Él alzó los hombros, y salió a correr.

-¿Por qué Hades escogió a ese sujeto?- se preguntó Loki, desconcertado. – Es tan idiota.

-Porque es malo, como tú y como yo, pero es caótico. Si tú y Seth se juntaran, la escuela se haría pedazos.

-Uf, puede ser.

-Ay, no..- dijo Kali, que vio cómo Apolo se acercaba.

-Raritos, les vengo a traer a este- dijo, empujando a Hefesto.- Supe que te obligaron a irte de excursión, así que no veo por qué no puedas encargarte de él. A menos de que quieran hacer otra broma, como conmigo- dijo Apolo, mirando con odio a Kali.

-Apolo, no tenemos ni idea de qué hablas. Te volviste loco y revelaste tus inclinaciones sexuales- respondió Loki con suficiencia. Este lo tomó de la solapa, pero lo volvió a dejar.

-Lo que sea. No quiero verlos cerca de mí por esos días. – dijo, y se fue. Hefesto se acomodó las gafas.

-¿Van a ir con ellos?

-Sí, nuestros padres nos obligaron. ¿Y tú?

-Mamá también, dice que eso me hará "fuerte" o lo que sea. – dijo él, molesto.

En el otro extremo del restaurante, Angrboda cenaba con Zeus.

-¿Si oyes lo que dicen los chicos?

-Sí. Por lo menos esos tres no están ilusionados.

-¿Les decimos que la tal 'excursión' es un campamento?

-Nah. Me encantará ver sus caras cuando lo sepan.

-En tu casa se hará otro melodrama.

-Bah, ya estoy acostumbrado- dijo Zeus, que siguió comiendo.

Y el drama, siguió. En Asgard, Loki solo se reía del desconcierto, mientras veía la cara de horror de su otrora ilusionado hermano y sus amigos.

- ¿Creían que los íbamos a dejar irse a embriagarse, bailar montones, fumar quien sabe qué porquerías, luchar y hacer otras actividades pecaminosas?- insistió Frigga, quien entendió la respuesta por el silencio de los cinco.

-Bueno, madre, yo creía que ya éramos…

-¿Qué acaso no tienen suficientes fiestas todos los fines de semana, y vacaciones de dos meses?

-Bueno, sí, majestad, pero…- dijo Sif, y Frigga la calló.

-Es una semana. ¿Creyeron que podrían relajarse? Tienen deberes que cumplir. Y si quieren demostrar que son grandecitos, pues allí lo probarán.

-¿No estamos como muy grandes para un campamento?

-No es cualquier campamento, Thor. Habrá diversión, sí. Pero sobre todo, mucho que hacer.

En su habitación, Thor tiró por milésima vez, la mesa.

-¡Heimdall nos dijo que la excursión sería una pasada! ¡Se equivocó!

-Seguro lo dijo porque si te hubiera avisado que era educativo, hubieras huido- le dijo Loki, como cosa lógica.

-¡Pero incluso yo, yo odio los campamentos, Loki! Hace siete años tuvimos uno y fue horrendo.

-A ti no fue el que tiraron al mar, que yo recuerde- insistió él.

- Y bueno, ¿qué me dices del de hace tres años? Tuvimos que ir a buscar la espada, y eso, y tú te liaste con Amora. ¿Qué pasó con ella? Tú tuviste suerte.

-Sí, menso, pero está loca por ti. Además, piénsalo, esta vez podremos divertirnos… o algo.

-Loki tiene razón – dijo Volstagg. Además, siempre podemos ocultar alcohol,y esas cosas. Ya relájate, viejo.

-Además, sé que habrá fiesta, porque a algunos no los inscribieron- dijo Sif, levantando las cejas. Hay lugares cercanos, donde podremos ser libres.

-Whoo- dijo Thor, sonriendo. – Será genial.

-Sí, genial…- pensó Loki, mirando qué podría hacer.

Ya en la nave, los cinco se encontraron con todos los demás. Hades estaba atrás, y Thor se extrañó de verlo.

-Señor H… ¿usted?

-Vete. A tu puesto.- le dijo, molesto. Loki se acercó, y trató de no sonreír, pero lo hizo.

-Así se responde a un alumno.

-No molestes, Odinson. No la tendrán nada fácil- gruñó Hades.

-Pero es en serio, ¿usted?

-Larga historia. Ve y siéntate. Malditos mocosos- gruñó de nuevo.

Todos se encontraron, y Kali y Loki hicieron un hechizo para escuchar su música, que fue borrado de repente por Teseo, uno de los dioses menores del Olimpo.

-Hey.- dijo Kali molesta.

-Vamos a integrarnos todos.- dijo sonriente. - La Directora Amaterasu y Pan tocarán la flauta y cantaremos canciones. ¡Qué gusto tenerlos con nosotros!- dijo, abrazándolos a los dos, que se soltaron.

-Me lleva la que me…- dijo Perseo, y Fandral le dio un codazo.

-Hooola mis niñooooos- dijo Amaterasu, y le quitó el cigarrillo a Angrboda, que se puso gafas oscuras, y suspiró irritada. –Vamos a ir a su último campamento preparatorio, y será fantástico.

Solo oyó que Hércules tosía por el perfume.

-Oh, Poseidón, estos niños no están motivados. Diles lo que haremos en esta muy productiva semana- dijo, frotándose las manos.

-Bueno, mocosos, es simple: Este campamento incrementará sus habilidades. Pasearán, viajarán, lucharán, y fortalecerán sus cuerpos.

-Maldición, el sueño de mi vida- dijo Loki a Kali, que sonrió.

-¿Algo que quiera compartir con la clase, Odinson?

- Eh… sí, yuju. Qué alegría, y todo eso.- dijo, levantando el puño.

-En fin, esa actitud será reprochable para donde vamos. Ahora cantaremos canciones e himnos de los bardos antiguos para los viajes. Comencemos: "Un elefante se balanceaba, sobre la tela de una araña, como la tela se resistía, buscaron a otro elefante".

Nadie cantó.

-¡QUE CANTEN!- les gritó, y Hades incluso se turbó.

-… un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña… - decían todos con la voz más desmotivada del mundo, y mirándose entre sí, mientras por ejemplo, Shiva hacía gesto de "WTF?", y Thor alzaba los hombros.

-¡Mejor que eso, mocosos!

-…como la tela se resistía, buscaron a otro elefante…

-¡Más fuerte, pedazos de…!

-Dos elefantes se balanceaban… - decían todos, y Loki se hacía el que cantaba, junto con Kali.

-Quiero morir- dijo Angrboda, mirando hacia otro lado.

-Eso es fácil- le dijo Hades, insinuante.

-No, ya vivimos juntos y es un fastidio.

-Puedes volver cuando quieras. Maldita sea mi suerte- dijo, al oírlos.

Luego de ser obligados a cantar por un torturante rato, Amaterasu los reunió a todos.

-Muy bien, mis niños. A la cuenta de tres, se sentarán con alguien que no conocen y ni hablan mucho. Nos integraremos todos como escuela.

-No puede ser…- dijo Sif, mirando a Parvati, que ni la miró.

Nadie quiso intercambiar puestos.

-¡AH, vagos del infierno!- les gritó a todos Poseidón. Tú y tú, juntos.- señaló a Volstagg y Seth, que se miraron, y alzaron los hombros. –Tú y tu- dijo a Thor y a Hefesto, y el gafufo suspiró aliviado. –Tu y tu – les dijo a Sif y Parvati. Fandral dio con Apolo, y Hogun con Osiris. Loki tuvo que sentarse al lado de Krishna, que veía a Kali al lado de Afrodita.

-Y bien… ¿cómo va la vida?

-Bien, ya camina- dijo Loki, y Krishna se rascó la cabeza. No entendió la humillante broma.

-Eh… eres bueno en la lira, te he oído.

-Ah, tú en la flauta.

-Je, gracias. Oye, ¿tú te jodes a mi prima?- le preguntó indiscretamente.

-No- dijo Loki, molesto.

-Ah, ya.

Se quedaron mirándose, y no se decían nada. Vieron a Hefesto reírse por lo que le decía Thor. De pronto, volteó al puesto.

-¡Loki! ¡Nunca me dijiste que tú también vomitaste en tu primer beso!

Todos se rieron, y este se hizo invisible, consumido por la furia y la vergüenza

-Ay, no…- dijo Kali. Thor se mordió la boca, mientras Kali lo miraba furiosa, y le reclamaba.

Thor encontró a Loki en el otro extremo de la nave. Kali iba detrás.

-Lo siento. Solo que no quería desanimarlo. Yo le dije que eructé una vez.- le dijo, y Kali se adelantó.

-Está bien.

Kali le dijo que se fuera, y Thor lo hizo, sintiéndose mal.

-Oye. Estará bien.- dijo, colocando una mano en su hombro.

-Gracias.

-Pero en … ¿serio?

El asintió.

En eso vino Sigyn, y vio a Kali prevenida.

-Ya puedes irte… gracias por…

-No , no se va.- le dijo Loki. –Gracias a las dos.

Ellas se miraron, y cuando vinieron, Afrodita y la pareja de Sigyn, Yemayá, ya hablaban juntas. Las dos se sentaron juntas. Thor se encargó de recibir con vitoreos a su hermano, de quien dijo "es un gran besador". Todos los demás lo vitorearon. Así era de efectivo y querido Thor: Si él decía que el océano era verde, todos le creían. Loki esa vez tuvo que agradecer su terrible carisma y poder de persuasión. Mientras tanto ,Sigyn y Kali no pusieron atención.

-Oye, quiero que sepas que no te odio, o algo- dijo Sigyn. Kali la miró extrañada.

-¿No?

-No. Tú pareces entender una parte de él que yo no. Y pareces conocerlo mejor. Quisiera saberlo todo.

-¿En serio?- preguntó Kali, que pensó "no, no quisieras".

-Bueno, sí. Seamos amigas, ¿te parece?- le dijo la rubia, y ella se hundió en su silla, pero fue vapuleada cuando Sigyn la estrechó contra sí.

Apenas aterrizó la nave, Thor y Apolo fueron los primeros en correr: Era el paraíso. Corrieron, se quitaron todo, y se echaron en el mar, a despecho de los profesores.

-¡Genial! ¡Fiesta!- gritaron, mientras Poseidón y Amaterasu los perseguían. Los demás se reían. Llegaron al complejo de viviendas. Loki se alivió cuando le tocó compartir con su hermano, Volstagg, Hogun y Fandral. Por lo menos había gente conocida. Kali tuvo que compartir cabaña con sus hermanas, con Sigyn y Yemayá. Antes del alba, un cuerno los despertó. Todos formaron, hechos pedazos.

-Bueno, mocosos… comienza la guerra. El que capture la bandera, tendrá fiesta.

Todos se fueron corriendo, y Loki y Kali se quedaron.

-Y ustedes, vayan a su equipo. El que no vaya, lo obligamos a ir a la fiesta.- dijo Poseidón, y los dos se fueron caminando.

-Oye… ¿quieres divertirte?- le dijo Loki a Kali.

-Qué, ¿robando la bandera?

-Ehm… no, pensaba en como… dejarla en un lugar distinto.

-Sale y vale.

Años después.

-…y… pusimos la bandera en lo alto de la montaña más nevada, y más alta de aquél planeta paradisiaco llamado Floston. ¿Te acuerdas? Y la cambiamos de lugar como cinco veces. Esa capacidad de subvertir todo , la perdiste- le dijo él a Kali, que seguía viendo los sacrificios en Khaliggat, con él.

-Ah, ¿quieres ver mi 'Estilo Loki'? – dijo ella, poniéndose las manos en la cintura.

-Adelante- dijo él sonriendo.

Ella hizo resbalar a un joven sujeto, al derramar sangre de su propio sacrificio. Ninguno se aprestó a ayudarle.

-¿Por qué diablos nadie le ayuda?

-Está prohibido. Según las reglas de mi lugar sagrado, él tiene que levantarse solo.

-Tus reglas apestan- le dijo él, y ella le pegó un codazo. Fue a ayudar al chico, que le sonrió, y quedó prendado de ella, que sin embargo, le dio una imagen de su tercer ojo. Él la miró extrañamente, y ella desapareció.

-Jah. Eso no es nada para lo que hicimos en ese campamento. Además de… ya sabes- dijo, y ella lo estrechó contra sí. Él sonrió.

-¿Cómo?

-Como hacer que todos eruptaran insectos… como ponerle pegote en el pelo a los del lado B, como asustarlos a todos al crear un dragón en el mar…

-Las fiestas fueron divertidas. Eran mejores que las pruebas- dijo ella, y él asintió.

-Uf.

-Admítelo. Odiábamos ese lugar.

-Con toda nuestra podrida alma.- dijo él, y le dio un beso, y la mordió en el labio.

-Respétame. Es un lugar sagrado- dijo ella burlona, y él la apretó más.

-Haz que esa gallina vuelva a la vida- le ordenó.

-No.

-Vamos, dale un buen susto a esa mujer .-le dijo, señalando a una anciana con una gallina degollada. Ella lo hizo, y la mujer gritó, para luego taparse la boca. Pero sacaron al animal, y ella entró con él, ya degollado. Loki solo se divertía.

-Pudiste no haberme hecho caso…

-Y tú tampoco a mí…

-Puedes no hacerme caso- dijo él. Ella negó con la cabeza.

-Tu jamás lo haces conmigo.

-Mentira…- dijo, para luego besarla, al lado de su estatua.

Años antes

-Kumbayá, Señor… Kumbayá…oh, vamos chicos. Es una melodía celestial- dijo un bondadoso Teseo. Angerboda solo tomaba licor, y Hades lo miraba con desprecio. Amaterasu estaba feliz.

-Me alegra estar con los muchachos, la juventud- dijo solemne. – Divirtiéndonos sanamente, en medio de este paraíso, donde tuvieron que aprender a sobrevivir. Me encanta que sepan que sin poderes podremos vivir, y ser lo que se espera de nosotros.

El montón de adolescentes, picados por extraños bichos, hambrientos, vapuleados por criaturas infinitas, y sobre todo, despojados de sus poderes (luego del reto de 'Pica la Bandera'), miraban con odio a sus maestros. Ellos no estaban precisamente, felices.

-Canten, idiotas- ordenó Poseidón saliendo de las olas. Traía montones de mariscos y pescados. Todos estaban abúlicos.

-Bueno, siendo así, contémonos historias de nuestra gran experiencia en este campamento. Llevamos casi cinco días, y hemos pasado muchas cosas.- dijo Teseo entusiasmado.

-Sí, un bicho me sacó un grano y adentro había otro bicho- dijo Seth, alzando la mano. Todos hicieron "iugh".

-A mí un lo que sea que hay aquí, casi me mata. Pero lo vencí- dijo Thor orgulloso. Todos aplaudieron.

-Mi pelo se arruinó- dijo Parvati. Las demás chicas comenzaron a quejarse por lo mismo.

-Tengo muchos gases- dijo Cíclope, que se echó uno, y apagó el fuego. Todos protestaron, y maldijeron. Hades volvió a prender el fuego.

-Odio este puto lugar- dijo Krishna, que tenía su flauta rota. – Ni las chicas se ven lindas.

Radha lo pisó.

Loki estaba despeinado, sentado, paradójicamente, entre Kali y Sigyn. Al lado estaba Hefesto. A los cuatro les había tocado remar y remar para llegar por la comida que se comió toda el… Cíclope. Los otros tres estaban hechos piltrafas. Todos.

-Bueno, están cansaditos. Vayan a dormir- ordenó Amaterasu. Loki sintió que su hermano lo despertaba.

-¿Qué?

-Fiesta. Fandral halló las Islas Afortunadas, están al otro lado del mar. Hay comida de a montones. Licor. Lo que te prometí.

-Meh.- dijo él, y se envolvió en su triste sabanita.

-Vamos- dijo cargándolo, y le taparon la boca, y luego lo inmovilizaron entre él y los Tres Guerreros. Kali también iba amarrada por obra de Sarasvati y Krishna. El grupo de asgardianos y devas se encontró con el de los Olímpicos y los demás. Thor puso a su hermano en un bote, amarrado junto a Kali y a Hefesto (también amarrado por causa de Atenea y Artemisa), y remó con Shiva hasta el otro lado del mar: Las fabulosas Islas Afortunadas. Apenas llegaron, varias ninfas y hermosas criaturas los recibieron, y los condujeron a los baños. Apenas Loki y Kali fueron desatados, abrieron la boca, impresionados. Siempre había música.

-Bienvenidos a las Islas Afortunadas- dijo una mujer negra, colocándoles collares. Ellos se miraron, y alzaron los hombros.

-Temo que todo esto salga mal- dijo Loki. Kali también observaba el lugar, con Hefesto, al que se le acercó otra ninfa morena.

-Hola, cariño. ¿Cómo te llamas?

-Yo soy tu papi…- dijo, y ella se lo llevó. Loki encontró a Thor, bailando con Sif y con Krishna.

-Hey, primita...¡baila un rato!- le gritó el playboy a Kali, que volteó los ojos, y vio a Parvati devorarse a Volstagg. Fandral y Artemisa se coqueteaban. Loki trataba de seguirle el paso a Thor, que bailaba con otra ninfa, entre él y Apolo.

-Hermano…

-¿Qué?

-Mejor nos vamos, si nos pillan, quién sabe qué nos hagan…

-No, no ,no, esto nos lo merecemos- dijo Thor, y Afrodita, ya ebria, le pegó una palmada en la nalga.

-¡Ya muévete! Mañana nos traemos a Sigyn- dijo, y Apolo la cargó, con ella entre risas, para luego ir a beber de la fuente. Ahí estaban Seth y Atenea, con el Cíclope.

-En serio, Thor…- dijo Loki, pero este lo tomó como si fuese una marioneta, y comenzó a bailar con él, como si fuera su ventrílocuo . A Kali y a él los juntaron, y les tocó bailar a pesar de su arritmia.

-¡Thor! ¡Hay competencia de cerveza en la esquina!- dijo Perseo. - ¡Y fuerza!
-¡Eso sí es un reto!- dijo él, que los dejó. Ellos se fueron a hablar a uno de los sofás, donde dos parejas andaban muy calientes.

- Bien, de casi morirnos a una orgía. La mejor experiencia de nuestras vidas- dijo Kali, sin sorprenderse.

-Sí, eso creo. Tendremos muchos problemas- suspiró Loki, preocupado. – Hades y Poseidón juntos son una pesadilla.

-Ya lo creo.

-Devolvámonos solos- le propuso él a Kali.

-¿Te parece?

Él asintió, y ella ya iba a aceptar. Justo en eso llegó un tipo con rizos rubios, que los tomó a los dos, y los puso en la tina de cerveza. Ahí estaba Hogun, junto a Sarasvati.

-¡Vinieron! ¡Genial!- dijo ella, y Loki maldijo. Kali lo ayudó a salirse.

-Sarasvati, debemos irnos… si nos pillan, todo se pondrá feo- dijo Kali. Ella sonrió, ya ebria.

-¡Qué amargados! ¡Cada segundo habrá valido la pena!

-No, nos vamos- dijo Loki, tomando a Kali. Sarasvati alzó los hombros, y siguió coqueteando con Hogun. Otro obstáculo: Ahora Thor y Perseo peleaban, y todos estaban en corrillo, apostando y gritando. Ellos se irritaron, y un ente grandote los sentó.

-Hola, me llamo Farg. Morí y dí aquí ¿No es genial?

-Ho… la…- dijo Loki, aterrorizado, al igual que Kali. Pero lo que tenía de grandote, lo tenía de parlanchín. Les contó que tenía un reino, e hijos, pero se había escapado a las Islas Afortunadas. Ellos ya estaban dormidos, cuando vino el rubito que los había echado en la tina de cerveza, y les espolvoreó dos polvos, por orden de Afrodita, que le picó el ojo.

-¿Qué les echaste?

-Si no se aman de verdad, no funciona.

-No creo- dijo Parvati, interesada. -¿Qué pasará con ellos?

-Estornudarán como locos. ¿Te imaginas? O les puede dar salpullido…

-Bueno, échame a mí y a Volstagg. Si tus polvos del Deseo reavivan la pasión, yo la quiero toda- le ordenó. Afrodita se echó a reír.

-Aprovecha el tiempo, zorra. Te quiero… y veré lo que pasa. Ya me he divertido bastante- dijo, con malignidad. – El raro de Loki y la tonta de Kali amanecerán como Golems. Ja.

Hefesto despertó de donde la ninfa, y se fue en pie juntillas. Vio a Thor besar a Sif, que lo apartó.

-¡No arruinemos esto! Por favor…

-Pero estoy…

-Estás ebrio. Vamos, ya le pediré a alguna de las ninfas que te pongan sobrio otra vez.

-Pero es en serio- dijo, y la besó otra vez. Ella no se resistió, pero luego de decirle las mismas cosas, y de ver a Hefesto, a Thor se le quitó todo.

-Eh…

-Eh…

-No vi nada- dijo Hefesto, y los otros dos salieron corriendo. Y cuando entró, fue detenido por Thor y Sif, que estaban como el resto de los fugados, hablando y con la boca abierta.

-No puedo creerlo-dijo Parvati, estremecida e indignada. Volstagg sonreía.

-Je, quien ve a ese Loki…

-Uff- dijo Fandral sobre el hermano de su amigo. Kali y él se besaban en medio de los que bailaban, hasta que se dieron cuenta de que todos los miraban.

-¿Qué? ¿Qué miran?- gritó él embebido. –Vayan a beber, o algo.

-Ja. Como si no supieran nada de antes- dijo Kali descaradamente. Thor estaba desconcertado.

-Loki…

-Hermano, déjame en mis asuntos, ¿sí? ¡Una habitación!- les gritó a las ninfas. Todos fueron detrás de ellos, estupefactos. Parvati y Volstagg no cesaban de estornudar, desconcertados. Luego de oír todos cómo se rompía todo, entre otros reveladores ruidos, y gritos, los dos salieron, con una mirada de malignidad. Kali tenía el cabello suelto, y sonreía.

-Señores… el acto final…- dijo Loki, transfigurando su armadura. Apretó la mano de Kali, y esta se transfiguró, para horror de todos, y dobló su estatura. Sacó su lengua, riéndose.

-¿Pero qué fue lo que le diste a mi hermana?- preguntó Parvati, horrorizada, sin dejar de estornudar. Afrodita leyó el frasco.

-¡Sí! ¡Eso, Deseo!

-¡Perra! ¡Lee la contraetiqueta!

Ellas la arrancaron, y vieron que decía: "Despertará lo que usted es realmente, sin restricciones".

-¿Pero por qué no pasa nada conmigo y Volstagg?

-¡Porque ustedes son como son!- dijo Afrodita, que gritó al ver a Kali acercar con los ojos a dos rubios, y sonreír, para decapitarlos. Shiva, de inmediato, se transformó, así como Thor.

-Tú por la derecha, yo por la izquierda, ustedes por detrás.

Pero no pudo hacer nada, porque Loki se interpuso de inmediato.

-¿Qué estás loco? ¡Nos matará a todos!- le gritó Thor, enfrentándosele, pero Loki lo pateó.

-Esa es la idea…

Kali seguía riendo, y sacó la cimitarra, que lanzó hacia el afable grandote, y lo partió en dos. Todos corrían y gritaban. Sif y Atenea se lanzaron contra ella, que con otros dos brazos, las estrelló, y las tiró al piso.

-¿Por qué lo haces?- preguntó Thor luchando contra Loki, que solo se reía.

-Esto es ¡GLORIA!- gritó, y lo lanzó hacia lo lejos. -¡A ese primero!- le gritó a Kali, que miró a Apolo, y le lanzó la cimitarra, que por poco lo mata. Fue salvado por Fandral.

-¡Kali! ¡Basta!- dijo Shiva, herido, y la atacó, pero su espada chocó contra su tridente. Él sacó sus brazos, y pelearon, pero ella lo derribó. Seguía matando indiscriminadamente.

-¿Cuándo se pasa el efecto de esta cosa?- le gritó Parvati a Afrodita. Sif y Atena las encontraron.

-¡Fueron ustedes!- dijo la pelinegra, tomándolas de la ropa. -¿Qué les dieron?

Ellas mostraron la etiqueta.

-Maldita sea. ¿Y la cura? ¡LA CURA!-le gritó Atena a su prima, que estaba horrorizada. Afrodita la buscó en su bolso, y se la entregó.

-¡Thor! ¡Lo tengo!- dijo, y lo vio cercado por Loki, a quien derribó, pero de inmediato Kali se interpuso, como si fuese un animal protegiendo a una cría, y los tumbó hacia las paredes.

-Es a ella, primero, a Loki lo podremos manejar después- dijo Apolo. –Vamos los dos.

-Bien- dijo Thor. Los dos se abalanzaron, y tiraron el frasco, que se rompió, y fue a dar al lado de Loki, tumbado.

-¿Qué? – dijo él, desconcertado

-¡Hermano!- dijo Thor, quitándolo del cerco de Kali. Él la vio gloriosamente destructiva, matando y repeliendo a quienes la enfrentaban.

-¿Qué haces? ¡Quítate!

-Es esto… es esto…- dijo para sí, maravillado. Su forma real. Su forma destructora. Estaba complacido por su negra y gloriosa visión. Por eso la había escogido Hades. El ente caótico puro.

-¡Loki!- gritó Thor, y el pelinegro vio a su hermano siendo el juguete de Kali. Vio a los demás, y se aprestó a salvarlo. Apenas la criatura que era Kali, vio a su protegido tratando de traicionarla, soltó a Thor y lo tomó a él, y lo estrujó. Loki gritó de dolor.

-¡Soy yo! ¡Soy yo! ¡Kali! ¡Kali! - gritaba. - ¡ YiaghhhhhhhhhH!

La miraba horrorizado, y desconcertado, ante el gesto furioso y frenético de ella, que seguía queriendo romperlo como el cristal. Ella sacó la lengua, y luego dejó su ceño fruncido, para transfigurarlo por uno de horror, a medida que sus ojos se clavaban en los de ella.

"Loki" le dijo mentalmente, con su voz de preocupación, y estaba a punto de soltarlo, cuando dio un grito de dolor, y Thor se abalanzó, martillando su pie. Esta gritó, y soltó a Loki, que quedó inconsciente. Luego, Hades vino rápidamente, y de un silbido, le tiró el contraveneno en la garganta. Kali comenzó a atragantarse, y volvió a su forma normal, hasta que se desmayó. Poseidón, y todos los demás dioses, vinieron rápidamente.

-Cuenta los muertos, los heridos- le dijo a Angerboda, que asintió. –Hades, toca borrarles la memoria, a todos.

-¿Por qué razón?- dijo el dios, con Kali y Loki, juntos, a sus pies. Thor estaba también, herido.

-Órdenes de Amaterasu. Además, no querrás que Zeus se entere de que sus hijos se hirieron por algo que salió de nuestro control, ¿verdad? U Odín. O Visnú.

-Tienes razón- dijo Hades, cargando a Kali y a Loki. Hay que ponerles recuerdos falsos, a todos.

-Exacto. – dijo Poseidón. Hades puso a Kali y a Loki en su carroza, uno junto al otro. Este abrió los ojos, muy herido, y vio a Kali dormida. Su tercer ojo seguía abierto, hasta que desapareció. Y él volvió a desmayarse. Había oído toda la conversación.

Años después

-Lo siento- dijo Kali, mirando su estatua, que sacaba la lengua. –Lo que nunca entendí fue por qué Hades no te borró la memoria.

-Bueno, eso era lo que esperaba de mí.

-Pero fue una poción la que hizo todo el trabajo. ¿De verdad pasó todo eso?

-Lo he repasado todos estos años – dijo él, que tomó una de las velas que le dio Kali. Afrodita nunca nos dio Deseo.

-¿Dónde consiguió, entonces, lo que sea que nos espolvoreó?

-De Hades- le dijo él. Ella se sentó a su lado, incómoda.

-¿Qué?

Loki asintió.

-Fue terrible saber que tú eras el único que sabía toda la verdad, y tener que callarla. Hades mismo me lo dijo.

-¿Es decir que nos controló a ti y a mí aquella noche?- preguntó Kali, perturbada.

-No. Nosotros también elegimos- dijo, mirándola a los ojos. Ella bajó los suyos, y se quedó mirando al piso.

Años antes

Loki estaba en la Habitación de Sanación. Thor ya había salido, y seguramente se encontraba junto con Sif y los Tres Guerreros, en las Islas Afortunadas, tal y como le informaron que era el castigo de los cinco, por haber despertado al monstruo Jorhen de su destierro, desde el mismo momento en que entes no permitidos habían entrado a aquel territorio. Habían despertado su ira por su desobediencia, y pocos se habían salvado del desastre, tanto que los maestros tuvieron que intervenir.

Por supuesto, eso era una gran mentira, y Loki lo sabía. Su hermano narró cómo le pegó al tal monstruo, y no pudo vencerlo, para su despecho, lo mismo que los amigos de él. Hefesto le relató haberse desmayado, cuando lo visitó. Kali vino a visitarlo, también. Le puso unos libros al lado. Tenía rasguños en los brazos, o por lo menos las cicatrices.

-Ah, hoy me cura mi tía Laksmí. Fue horrible lo que me hizo ese coso. Imagínate, ¡traté de salvarte para que no pelearas, y me rasguña!- dijo ella desconcertada. Él ya no la miraba de igual manera. Sabía lo que ella podía hacer, y solo recordaba sus huesos rompiéndose apenas ella lo estrujaba, con furia pasional, como diciendo "¿por qué me haces esto?", y luego… soltándolo. Sus furiosos ojos, ahora tan normales como nunca.

-Adivina a quién te traje para que te ayude- dijo ella, y apareció Cookie.

-Chandraditya…

-Señor- dijo el pavo, que apiló sus libros, y abrió las ventanas. Él sonrió a Kali.

-No es necesario… ¿te castigaron mucho?

-¿Por qué? Apenas conté que Shiva y mis primos y los demás nos amarraron, quedé absuelta. Seguro a Hefesto tampoco nada le pasó, dentro de lo que cabe. Por cierto, en tres semanas se retoman las clases. Los maestros estuvieron de acuerdo en que todos los fugados cumpliesen el castigo. Y como eso es la mayoría, pues…

-¿Qué harás?

-Nada. Visitarte, y luego adelantar cosas- dijo ella, amablemente.

-Gracias…- dijo él, y ella tomó su mano, entusiasta.

-¿Sabes? Es raro, pero desde el episodio con el monstrete, yo me siento como… renovada. Con más energía. No le digas a nadie, o seguro dirán que me siento feliz por lo que les pasó a los demás. Un poquito, pero es distinta, mi felicidad.

Claro que él sabía por qué se sentía feliz: Por haber matado y destruido a diestra y siniestra. La apasionada y energética Kali, el caos puro. Pero en vez de confesarle lo que había hecho, se lo calló, y tomó su otra mano.

-Kali ,Kali Mata. Es natural que te sientas así.

-Lamento no poder salvarte. Soy débil y estúpida- dijo, y él negó con la cabeza.

-No. Eres una genio por salvar tu vida.

Ella le acarició la cabeza, y le dio un beso en la mejilla.

-Nos vemos al rato.- le dijo, y se fue, cubriéndose con su velo. Él la miró alejarse. Qué distinta era la verdadera forma de Kali. Secretamente, esperaba que se transfigurara otro día, pero en otras condiciones mucho más trágicas. Antes de que lo atacara, todo había sido perfecto.

Cuando ella se ausentó, y él durmió, apareció otra figura. Era Hades, que estaba al lado de Odín.

-Despierta, muchachito. Vino tu maestro a hablarte. Gracias por venir, Hades. Eres muy atento- dijo Odín. Loki inclinó la cabeza.

-Gracias, Odín- dijo Hades, que miró a Cookie, el pavo, con singularidad. Este no se intimidó.

-¿Le dirías a tu particular sirviente que se retire?

-Chandraditya, te agradecería que te retiraras.

-Como ordene, mi señor- dijo, y miró a Hades sospechosamente.

Hades lo miró, malignamente, y examinó sus ojos verdes.

-Cuán perturbado… hijo de Odín. –Cuán perturbado estás… -dijo, sentándose a su lado. Loki aclaró su garganta, furioso porque leía su pensamiento.

-Conmigo… no se puede fingir. Hay solo una verdad- continuó Hades.

-¿Por qué yo?

-¿Qué acaso no puedes soportarlo? ¿No puedes soportar casi tu propia obra? Es lo que te pedí… aunque esta vez tuviste mi ayuda.

-No tiene sentido despertarla, si eso significa que pasará siempre lo que tuve que pasar. Además, ella no puede ser mi títere. La estimo por su voluntad.

-¿Y quién dijo que no tiene voluntad?- preguntó Hades, burlón.

-Usted lo sabe-dijo él, furioso. – Ella seguía mis órdenes, y los dos estábamos bajo el influjo de esa maldita poción. Por cierto, ¿qué era? El vulgar Deseo, no haría que Kali y yo llegásemos hasta donde llegamos.- razonó Loki.

-No era Deseo. Era 'Voluntad'- dijo él, sonriendo. Loki lo miró extrañado.

-¿Qué?

-Voluntad.

-¡Pero claramente, es la fórmula que venden los comerciantes más especializados! ¡Yo ví el frasco!- protestó el joven. Hades le mostró el mismo el frasco, y fue al aguamanil. Echó lo que quedaba, y tomó una porción. La revolvió. La tomó, y Loki se asustó. Pero no pasó nada.

-¿Qué? Ni a usted ni a la tonta de Parvati les hace nada.

-Porque ella es demasiado simplona, lo mismo que Volstagg. Pero en entes con fuertes voluntades, como tú y Kali, puede suceder lo mejor… o lo peor…

Loki se asustó, y pensó que estaba condenado. La malignidad era lo mejor que podía sacar. Hades volvió a sonreír.

-A mí no me hace nada porque ya soy como soy, Loki. Pero ni tú ni Kali lo son aún.

-¿Soy un monstruo?- le preguntó, asustado.

-Defíneme "monstruo".

-No sé, ente hecho para el mal, el engaño, la confusión. La destrucción, como el caso de Kali.

-Los monstruos solo son puntos de vista, Loki- dijo Hades, sentándose, sereno. -¿Crees que Kali es una basura perversa?

-No. Su hermana es basura- dijo él, recordando a Kali ayudar a Hefesto, y a Parvati reírse cruelmente.

-No somos… ni buenos, ni malos. Kali destruyó todo, pero tan grande es su amor como su furia…

Loki recordó, otra vez, sus ojos horrorizados, clavándose en los de ella. La furia y el amor.

-¿Y yo?

-Amas más de lo que te corresponden, grande es tu amor y grande es tu venganza. Puedes destruir, Loki. Pero con Kali demostraste que puedes ser leal, cuando quieres. ¿Eres un monstruo? En mi concepto, no. Solo que tanto a ti… como a mí… no nos dejaron otro camino. Y nosotros… lo tomamos. ¿Por qué? Porque es la única manera de probarnos a nosotros mismos. Hasta dónde podemos llegar.

Él pensó que su maestro tenía razón. Hasta a dónde podía llegar. Él poseyó a Kali, incluso en su voluntad, pero a la hora de salvar a su hermano, había matado su amor y lealtad hacia ella, que no dudó en tratar de matarlo. Pero ella había vuelto a la lucidez en el último minuto.

El límite.

-Pero tú, tú y ella eligieron.

-¿Por qué lo dice?

-Cuando fueron espolvoreados con esa sustancia, que yo mismo vendí a Afrodita…sí, yo, transfigurado como un corriente mercader, - le confesó sin arrepentimiento – Algo pasó en sus subconscientes. Se activó todo lo que han tenido guardado, lo que han ocultado… y también, en algún momento, dormidos, eligieron. Su conciencia peleó contra sí misma.

-Pero no me dí cuenta de ello.

-No. Fue muy adentro de ti. Pero ganó lo que elegiste, siempre quisiste. Lo que en verdad… eres. Por eso la llamé 'Voluntad'. Porque te da opciones para elegir, te da decisión. Kali eligió, y tú elegiste. No tenían ninguna atadura moral, o tenían que guardar las apariencias.

-¿Por qué hizo esto?- preguntó Loki.

-¿Preguntas por cuántos mató Kali, cuántos hirió?

-No. Eso no me importa.

Hades sonrió. Definitivamente, su punto estaba probado. Loki era tal y como era. Como siempre lo imaginó. Su curiosidad por sus límites, por evitar obstáculos, así fuesen vidas que no le importaban, superaba su propia aversión moral.

-Bien- dijo él, complacido. – Esa fue la razón de mi asistencia a ese estúpido campamento, y la razón por la que pedí a tu padre que fueras. Quería ahorrar… tiempo. Pero faltan más pruebas, y más grandes.

-¿Tienen que ver con Kali? Ella jamás se acordará de lo que hizo.

-Sí, lo hará. Tú estarás ahí para cuando lo haga. Ella… te despertará a ti. Y tú a ella. Hace tres años me dijiste que querías ser poderoso, niño. No te asustes ante la oportunidad.

-¿Cree que aún tengo miedo?- le preguntó Loki, asustado y decidido.

-Sí.- dijo Hades sin mirarlo. – Pero muy poco. Muy poco. Por cierto- le dijo, mirándolo de reojo. – Si cuentas la historia, nadie te creerá. Eres el dios del engaño. Que no se te olvide- le dijo, y desapareció.

Años después

-¿Qué piensas de lo que te dije?- preguntó Loki, sentado a su lado, en la escalinata. Ella sonrió, tristemente.

-Él tiene razón, aunque esa no era la forma. Si me lo hubieran pedido, lo hubiera hecho.

-Sabes que no.

-Pero al final fue consciente- dijo ella, que arregló su estatua. –Lo lograste. Lo logré, creo.

-¿Estuviste consciente?

-Al verte tan aterrorizado y torturado por mí, volví. Sí- le confesó. Y luego pensé que eran pesadillas.

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Porque pensé que no me creerías. Además, no estaba segura si lo había hecho en verdad.

Él la abrazó, y ella a él.

-Pero Hades tiene razón, elegimos. Tú y yo elegimos lo que somos, Loki. Desde siempre- dijo, mirándolo a los ojos.

-¿Algún otro secreto más que tengas que revelarme?

-Ya irán saliendo, Loki. Ya irán saliendo…- dijo ella, recostada sobre su hombro, mientras los dos se quedaron en silencio, viendo cómo esos simples midgardianos por los que a él lo habían condenado eternamente, seguían llevando animales y sacrificios por alguien que en ese momento, no pensaba en ellos.