10. Esto es guerra
Alfheim
Kali miraba deslumbrada las instalaciones de la capital de Alfheim, el reino de los elfos de luz. Todo era deslumbrante, ostentoso pero no al modo deva. Era pura luz, puro cristal. Pura arquitectura que iba hasta el infinito. Sonreía, porque a su modo, adoraba la belleza.
-Te lo dije. Freyr convirtió este lugar en un sitio para el turismo de lujo a nivel u-ni-ver-sal – dijo Angerboda satisfecha, y sonriendo también. – Es tan de lujo. Trabajando con él, me di cuenta que podemos hacer lo mismo con Jottuheim.
Kali la miró escéptica. ¿Los gigantes Jottuns? ¿Esos que te helaban apenas abrías la boca? ¿Qué eran capaces de destruir su mundo si intervenías?
Angerboda, que no era tonta, se dio cuenta de lo que pensaba.
-Estoy en eso. Dame unos años y verás, seremos poderosos otra vez- dijo, con un gesto de dignidad. Ahora vamos al restaurante, que Karnilla y Amora nos esperan.
Entraron al concurrido lugar, y se encontraron con una rubia de tocado verde, de mirada maliciosa, y una pelinegra vestida de morado. Gritaron todas, apenas se vieron.
-¡Estás más sexi cada día, zorra!- le dijo Karnilla a Angerboda, que la miró complacida. Todas las cuatro se abrazaron.
-Hacía rato que no nos veíamos todas juntas. ¡Deberíamos salir a comer más seguido!- dijo la giganta. – Sobre todo ustedes, que fueron compañeras en la escuela de haditas- insistió a Amora y Kali, que se miraron con una mirada de complacencia. - Y tú también, Karnilla.
-Ay, cariño… eso fue hace tanto rato. Supe que ahora trabajas en tu lugar de origen.
-Sí, desde que Loki volvió todo picadillo, me llamaron para hacer magia y relaciones públicas.- dijo ella, llamando a uno de los meseros. Todas pidieron cocteles.
-Loki nunca cambiará- dijo Amora, tomando su coctel. – Todas aquí lo sabemos.
-Ni que lo digas- insistió Karnilla. – Kali, ¿has visto de por casualidad a Balder?
Todas voltearon los ojos. Era bien sabida la obsesión de Karnilla por el guerrero asgardiano, a punto de que era enfermiza.
-¿No que estabas saliendo con Eros, el de la intersección Olímpica?- le preguntó Kali desconcertada.
-Oye, solo pregunto, ya que tú estás allá de visita. Sí, ya lo he olvidado. ¿Por qué me miran así? Estoy ocupada reinando con los Norns, ya soy una mujer madura, independiente, y adulta, y sí, puedo superarlo- dijo, cruzando sus manos. Ellas se rieron.
-¿Qué? Es verdad. Balder ya no me gusta.
-Ajá. Podríamos decir lo mismo de Amora- insistió Angerboda, y la rubia sonrió, mientras bebía de otra copa.
-Oye, me gusta más Thor y lo sabes, aunque nunca descarté a Loki. Pero veo que Kali se ha divertido un muy buen rato con él. Y todas sabemos lo que es divertirse con él- dijo insinuante. La deva solo suspiró, bebiendo y haciéndose la estúpida.
-No te hagas. No fuiste a donde él a decirle "por qué te portaste tan mal, oh Loki", yo conociéndote- dijo, pasándose la lengua por los labios. Kali se echó a reír.
-¡Por todos los Nueve Reinos! ¿Qué acaso todo el mundo tiene que especular con lo que yo haga?
-Es que simplemente, cariño, fuiste a visitar al peor criminal de guerra de la década, ¿qué hacemos?-insistió Karnilla, mientras robaba unos bocadillos. Angerboda seguía indiferente, y prendió una pipa.
-Aquí y allá dicen que fuiste a hacerle 'visita conyugal'. Mejor dicho, dicen que los Devas te enviaron para eso.
-Sí, ¿y qué? ¿No saben que Odín lo permite porque Frigga lo quiere? Ya. No estamos planeando conquistar el mundo ni nada. ¿O sí?- dijo Kali, y las otras se rieron.
-Pero no lo niegues, te has divertido. Uy, me encantaría hacer eso con Thor.- insistió Amora.
-Hiciste eso con Thor. Eras peor que yo- dijo Kali, y Amora le lanzó un beso. Ella sonrió, burlona.
-¿Y qué con tu hermana, Lorelei?- preguntó Karnilla.
-Bien, termina curso con Hades este año. Planeamos que se venga a trabajar para acá, o algo.- insistió Amora. –Yo, por mi parte… trabajo con él- dijo, seductora. Angerboda volteó los ojos.
-Jamás dejará a Perséfone, Amora. Es tan cobarde como todos los hombres bajo el Universo. Y ay, no. ¿Por qué ella? ¿Aquí?
Las otras tres voltearon a mirar. Era Sigyn.
-No pienso hablar con esa- dijo Angerboda, furiosa.
-¿No estarás celosa?- preguntó Karnilla, alarmada.
-¡Por supuesto que no!- dijo la giganta, indignada. – Solo que si Loki me hubiera dejado por alguna de ustedes, lo entendería, son mejores que esa maldita inocentona. Y no seré yo quien le diga la verdad, porque no la soporto. Bueno, cariños, me voy a los baños y luego al facial. Nos vemos ahí- dijo, y pasó por el lado de Sigyn, a quien ni siquiera determinó.
-Yo la acompaño- dijo Karnilla, y las otras dos la miraron irritada. Sigyn se dio cuenta de todo, y suspiró, mirando a la otra rubia y a la morena.
-Chicas. Hace años no las veía. Cómo están.
-¿Nos conocemos?- dijo Amora, levantando las cejas. Sigyn asintió.
-Sí, creo que sí.- dijo Amora maliciosa. Kali la miraba con inexpresividad aparente.
-En fin. Kali, has cambiado. Estás muy bonita.
-Gracias…- dijo ella, y se bebió el coctel de Amora.
-En fin. Toma mi contacto. Estamos cerca, mi novio Theoric anda de vacaciones. ¿Se quedan aquí?
-Yo por este fin de semana- insistió Kali, y Amora la miró a punto de reírse. Apenas se fue, la rubia se desternilló de la risa, y Kali pidió otros tres cocteles.
-¡Basta! ¡Te vas a volver ebria, maldición!- dijo la hechicera, desconcertada. - ¿Qué pasa?
-¡No sé! Me siento de nuevo como en la escuela, cuando tenía que ocultarle que con Loki hacía de todas las cosas, y él me hacía de todas las cosas. Mi sensación horrenda, inútil y estúpida de culpa ha vuelto de saber que entre él y yo le ocultamos todo. ¡Todo!
-Kali, también conmigo y qué.
-¡Pero es que mi caso era diferente!- dijo la deva, angustiada. – Ella confiaba en mí, y yo la engañé. Soy tan predecible. Y de saber que he vuelto a las andadas, y que…
-Cálmate o te cacheteo.
-Ok…- dijo Kali. – Vamos por las galerías, me siento deprimida.
Las dos estaban probándose nuevas joyas, y Amora la miró sonriendo.
-Oye. A ti Loki te respeta.
-No, claro que no lo hace. De lo contrario, no me hubiera despertado, y…
-Sí te respeta. Me lo dijo. Es extraño, porque a ti no te engaña.
-Me teme, seguro.
-No, no no. Te respeta. A las demás, no. Yo que tú aprovecho. Y … a mí me queda mejor el verde que a ti – le dijo, robándole el collar. Kali se echó a reír.
-Oye, en eso de consolar no eres buena. Miente para lo esencial.
-No, esta vez fue la verdad. Anda, pruébate este otro collar- dijo, pasándole uno.
-¿Será que le digo a Sigyn?
-Me encantará ver su cara de horror.- dijo Amora, y le dio un beso en la mejilla. A pesar de las protestas de Angerboda, Kali decidió encontrarse con la rubia en un lugar cerca de las cascadas. Angerboda, Amora y Karnilla estaban de lejanas espectadoras.
-¿Para qué le dijiste que se vieran?
-Vamos, Angerboda, ¡será divertido!- dijo Amora, malvadamente. – Es como si le dijéramos a un niño asgardiano que los gigantes de hielo jamás lo atraparán.
-Gracias por la referencia, doña racista- insistió Angerboda, y las otras dos se rieron.
-¡Vamos! Relájate. Paga ver un almita bella e inocente destruida- dijo Karnilla, y Angerboda suspiró.
-Pues sí. Y sobre todo si es la de esa maldita flacucha. Pásame una copa, Amora- le dijo a la rubia, que le pasó una y se bebió otra.
Kali esperaba a quien consideró, tontamente, alguna vez, su rival. La odió, sí, la llegó a odiar, porque parecía que Loki le daba un lugar que ella alguna vez quiso: El de la novia en pedestal, pero solo era una fachada, y ella lo sabía. La odiaba por distraerlo, pero cuando se dio cuenta que con Loki no servía ser posesiva, ni mucho menos amorosa, simplemente dejó todo correr. Pero nunca se perdonó ocultarle todo lo que habían hecho. Y ahora la encontraba renovada, con su vestido vinotinto, y de la mano de un tipo de cabello oscuro y realmente apuesto. Como Loki, pero si le pusieras los músculos de… Thor. Las mujeres se conseguían los mismos patrones de tipos, eso era un hecho.
-Mi novio, Theoric- dijo Sigyn, y Kali lo saludó, sonriente.
-Amor, me voy a correr. Nos vemos al rato- le dijo el apuesto hombre a la rubia, a la que besó. Ella sonrió, y se sentó al frente.
-¿Cuánto llevan?
- Meses.
-Es decir, antes que a Loki lo…
Sigyn asintió.
-Lo siento, pero tenía que acabar.
Kali se sorprendió. No esperaba que Sigyn hubiese golpeado primero, lo que le dejaba una lección: No subestimar a nadie.
-De hecho, nos habíamos dejado desde que te encerraron. Solo que íbamos y volvíamos, y en los anteriores dos años, cuando a él le dio por tomar el trono, comprendí que era … lo que era. No podía negarlo más. Así que lo visité para decirle que ya no quería nada con él.
-Debió agradarle…-dijo Kali, interesada, ya que siempre había considerado a la rubia un portento de ingenuidad.
-Pero espera…¿cómo que desde que me encerraron?
-Yo siempre supe todo, Kali.- dijo Sigyn alzando los hombros. – Todo. Sabía que tú y él no solo se reunían para estudiar, sabía que tú y él no eran solo dos tontos juguetones con magia, y que hicieron un montón de cosas horribles. Sabía todo.
-¿Y cómo?
-Porque salió corriendo del baile de graduación, y yo lo seguí, y vi toda la matanza. Y luego lo que hicieron. No hice un show, y decidí investigar. Y resulta que todo el mundo lo rumoreaba, y luego tu hermano, estaba borracho, y estaba con Sif, y dijo que no serían como 'Kali y Loki'. Y luego, de vacaciones en las Islas Afortunadas, un fauno loco me contó una historia de un asgardiano y una deva que destruyeron todo, y que antes habían estado juntos. Dos y dos son cuatro.
-Wow.
-Sí, wow.
-¿Le reclamaste alguna vez? Digo… yo andaba encerrada.
-¡Y él andaba loco, buscándote! ¡Parecías una droga, o algo, así que lo mandé al demonio y luego me buscó! Y sí, le reclamé, pero sabes cómo es él: Un mentiroso con talento.
-Pero ¿por qué seguiste con él?
-Porque creía que a mí me daba el lugar que nunca te dio a ti, o a Angerboda.
-Sabías de Angerboda…
-Sí, el idiota se puso borracho una noche, quién sabe por qué. Y me contó todo. Todo. Y dijo, "pero a ti te amo", y yo pensé que siempre estaría conmigo porque sería la "única oficial", pero soy tan estúpida que lo sigo creyendo. Pero me cansé. Siempre hubo algo oscuro en él. Algo que tú, que todo el mundo me ocultó.
-Ahora quieres una explicación.
-Sí, quiero una explicación.- insistió Sigyn.
-No tengo una explicación. Simplemente, Loki quería que yo no te lastimara. Te lastimaría con la verdad, te lastimaría con lo que hacíamos.
-¿Y tú crees que eso es amor?
-No, pero es lo que Loki quería. Y bueno, es lo que yo también quería. Era menos complicado para mí, ¿entiendes? Y sí, te detestaba, y sí, te subestimaba. Era más fácil para mí hacerlo. Lo siento…
-No creo que lo sientas, pero eso ya es pasado. A ti te encerraron, y a mí me costó muchas lágrimas entenderlo. En fin… solo quería decirte que… Loki está mejor como está.
-¿Lo odias?
Ella suspiró, y negó con la cabeza. Había mucho dolor en su mirada.
-Ama más su ambición que a mí. Y eso no va a cambiar. Y seguramente, tú estás ahí adentro.
-¡No es cierto! – gruñó Kali, harta del drama. - ¡A mí no me ama! ¡A nadie!
-Cariño, ustedes son tal para cual - dijo ella levantándose. – Están tan duchos en engaño que ya se engañan a ustedes mismos.
-Gracias por la satisfacción- dijo Kali desconcertada.
-En fin. Eso era lo que quería decirte desde hace diez años.
-Como quieras. Pero una cosa , 'cariño': No me vuelvas a llamar 'cariño', o lo lamentarás- le advirtió Kali. Sigyn suspiró, sin intimidarse.
-Oh, claro, terminaré como tus compañeras de escuela. Eso es seguro- dijo ella, recordándole el episodio de su escuelita.
-Peor: Viuda- le dijo Kali, retirándose, y volvió a donde sus amigas, que la felicitaron por su final. Pero ella seguía malhumorada.
-Es que… ¿cómo cree que puede pasar todo lo que cree que pasa? Solo en su cabeza. Está loca- gruñía, tratando de convencerse, mientras Amora tomaba otro coctel, en los baños.
-¿Y si no?
-Ay, por favor. ¡Claro que no!- refunfuñó ella, y Amora y las demás solo siguieron tomando cocteles.
Años antes
Atlántico Norte
-Y entonces Hades dijo, "no puedo creer que hayan mujeres tan estúpidas como para inmolarse por rumores de su marido".
-Ni yo, pero Sati estaba medio loquinche. ¿ Y cuánto les puso?
-Diez. Dijo que el trabajo había superado sus expectativas- dijo Loki, caminando sobre el agua.
-Órale- dijo Seth, y Kali se puso su abrigo de piel. Había solo témpanos de hielo, y ella odiaba el frío.
-Y bueno, par de mensos, ¿por qué estamos aquí?- dijo, irritada.
-Para divertirnos, ya que tendremos dos meses de vagancia. Por cierto, Seth, tu giratiempo es bueno.- dijo, mirando un relojito negro, y este sonrió, con suficiencia.
-¿Y ahora, qué?
-Hacemos estrellar barcos- dijo Loki.
-Pffft. Valiente plan- bufó Kali.
-Chitón, que viene uno.- dijo Loki, mirando un gran trasatlántico. – Hey… ese se llama 'Titanic'. ¿No es donde va una de las momias de tu mundo, zoquete?
-Seh- dijo Seth. – Ese es el que buscaba.
-Oigan, esperen, ¿Qué van a hacer?
-Pos sacar mi cosa- dijo el muchacho moreno.
-Bien, podremos entrar como pasajeros, y …
-¡No mames!- bufó el egipcio. – Loki y yo tenemos un plan más divertido.
-Qué van a hacer, par de psicópatas…
Loki y Seth crearon un témpano de hielo, muy al frente del barco. Una hora después, veían a la gente correr desesperada, entre mucho otro drama. Kali estaba desconcertada.
-Hay mucha gente inocente ahí. Niños, y todo. ¡Par de enfermos! Yo me largo- dijo, y desapareció.
-¿No que había matado a Sati y por eso le dieron una buena calificación? ¿Quién la entiende?- preguntó Seth, que le pasó un cigarrillo a Loki.
-Todavía se debate entre su naturaleza y su compasión.
-Y no cambiará, hermano. Las viejas son así. ¿Por qué se suben tan pocos a los botes? ¿No deberían rebosarlos de gente?- dijo, observando el barco.
-No sé. Seguro prefieren que los privilegiados se salven- observó Loki. –Oye, ¿tú crees que nos pasamos?
-Meh, ellos son ahora los que se están matando unos a otros. Y ¡chales! Se me olvidó la cosa. Nos vemos al rato.
-Sí, aquí te espero- dijo él, recordando el gesto de repugnancia de Kali, y viendo a la gente tirarse al agua. Seguramente, esa era su parte "débil", pero también su parte encantadora. ¿O no? ¿Por qué se sentía igual, mal, por algo que ahora debiera parecerle tan normal? No la entendía. Apenas se partió el barco en dos, en medio de los gritos, y el horror, apareció Seth, con un sarcófago.
-Hola, pendejete. ¿Fuímonos?
-Todavía no.
-Bah, ¡todos morirán congelados! Ipso facto.
-Entiendo. Sí, vámonos- dijo Loki, pensativo, y mirando el sarcófago.
-Y hundiste todo un barco por esto, hermano- le dijo a Seth, ya en el palacio de Madame Wang.
-Pos claro, ¿no ves que se la perdí a mi papá y el viejo me cuelga? Por fin la encontré.
-¿Te sirve el giratiempo para estos mundos?
-Nah, solo para el de Midgard. ¡Pero es divertido! Ayer estuve correteando con unos reptilotes, y anteayer maté todos los gatos negros, creo que se murió un montón de gente por peste negra, o algo así. Por las ratas. Bueh, como sea. Tu vieja parecía molesta.
-No es "mi" vieja, Seth.
-Es tu vieja. Viejo, ¡no he visto a nadie más en la escuela que haga todo con alguien! Matan juntos, estudian juntos, aprenden juntos. Es tu vieja.
-Cállate- le dijo, porque Sigyn se sentó de repente a su lado, dándole un beso a él en la mejilla.
-Vamos a ir de viaje, tú y yo juntos, con mis padres. A los grandes lagos de Alflheim.
-Yo…
-Tus padres ya me dijeron que sí- dijo ella, acariciando su cabello.
-Bueno, sí. Iremos.- le dijo en frente de Seth, para demostrarle que Kali no era "su vieja", ni tenía exclusividad sobre él. Claro, la decisión no provocó más que burlas en Thor.
-Es que eres imbécil. ¡No podrás hacer ni pío con ella, con sus padres! ¡Idiooooota! ¡Idioooooota!- dijo, cardándole el pelo con la mano, y Loki se la retiró, molesto.
-¿Qué querías que hiciera? Decirle: "no, porque no me interesa estar con tus malditos padres, sino contigo,a solas". ¿Querías eso? No, no puedo.
- Bueno, pues te tengo noticias: Madre va a ir con nosotros, Sif, y los demás. Padre se queda en una convención de no sé qué, por lo que sabes que nos divertiremos en grande. Madre se irá con las amigas, así que la mansión ¡toda nuestra! Hay que ser inteligentes, Loki. Inteligentes- dijo con la suficiencia total para hacerlo enojar, otra vez, y por esta vez, demostrarle su brillantez.
Ya de vuelta en la tienda de Madame Wang, Kali miraba a Loki sin alterarse.
-Bueno, vete.
-¿EN serio no estás molesta?
Ella alzó los hombros.
-No, es tu novia. Pfff, ¿por qué me lo consultas?
-Yo…
-¿Qué? ¿Creías que me iba a enojar?- le preguntó, sorprendida, y como él no contestó, comenzó a reírse, tapándose la boca, para luego cambiar rápidamente su expresión.
-No.
Loki no sabía qué hacer.
-Eh…¿me odias?
-¿Qué?- preguntó ella, confundida.
-Sí, la típica historia de que yo te usé… y … luego me voy con mi novia, y te dejo a ti…
-Esperaesperaesperaespera- dijo ella, interrumpiéndolo. –Amigo, no sé qué hayas estado leyendo, pero basta de drama. Yo también quise, yo también te usé, fin de la historia. Supéralo.
-Ok…- dijo Loki estremecido. –Entonces… ¿no rencores, odios, ganas de matarme…?
-¡Lárgate!- dijo con un gesto despectivo, y él alzó los hombros, y se fue rascándose la cabeza.
Thor, que había visto toda la escena, desde la mesa donde estaba con Perseo y Apolo, salió al paso.
-¿No te pasa que las mujeres son extrañas todo el tiempo?- le preguntó él a Thor, todavía sin entender nada.
-Toda la vida. Bienvenido. Eso pasa cuando estás con más de una.
Él iba a explicarle que no era así, pero ya no se lo calló.
-Como sea… son criaturas desconcertantes…¿qué acaso entenderemos lo que quieren alguna vez?
-No, es un misterio de la naturaleza- dijo Thor, rascándose la cabeza. –Que, ¿Sigyn te echó en cara algo?
-No, pero Kali anda extraña.
-Tú le gustas… y bueno, si ya hicieron lo que creo que hicieron..- dijo Thor levantando las cejas, y Loki le pidió bajar la voz.
-No exactamente, pero…
-Mírala- dijo Thor señalando. – Conozco bien a las mujeres, hermano. Ella parece estar muy natural, y ahí habla con las otras chicas- dijo , al verla interactuar con Medusa y las Arpías. – Pero mira su rostro.
-No veo nada…
Thor se golpeó la cara.
-Por favor, ¡tú eres el listo! ¡Mira, carajo!- le dijo, y Loki la siguió viendo "normal".
-No. Nada.
-Ah- gruñó Thor. – En fin. Maneja eso, porque…
Dicho y hecho. Una ninfa morena le dio un cachetadón al rubio.
-¿Cómo es que andas con esa maldita de Afrodita? ¿No que habían terminado?
-Eh… Calipso…- dijo Thor tratando de razonar. – Yo… yo…
-¿Y tú que miras? ¡Los dos Odinsons son iguales! ¡Tú juegas con Sigyn y esa horrenda Deva! Con razón – dijo a Loki, que volteó hacia otro lado.
-¡Hablo contigo!
-¡Pero yo no!- le gritó Loki, ya fastidiado. - ¡Ahora lárgate y recupera la dignidad!- dijo, y dejó a los dos desconcertados.
Palacio Deva
Las criadas se revolvían aquí y allá, y Laksmí estaba preocupada.
-¡Oh, querida! ¡Querida! ¡Sal de tu habitación!- le rogaba. - ¡Tienes que medirte estos vestidos para irnos a Alfheim!
La escandalosa Deva se topó con su otra sobrina, a la que tomó de gancho de inmediato.
-Ruégale, no, ordénale a tu hermana que salga.
-¿Y yo por qué?
-Porque sí- dijo Laksmí cruzada de brazos. - ¡Ve!- dijo empujando a Parvati, que la miró fastidiada. Golpeó.
-Oye… ¿puedo entrar?
-No. Lárgate.- respondió una vocecita, pero Parvati ya estaba adentro.
-Mi tía Laksmi es muy respetuosa de las formas, pero yo no. Veo que estás molesta- dijo ella, sentándose sensualmente encima de su escritorio. Ella miró hacia otro lado.
-Lárgate. No te diré nada.
-Pero… ¡oh!- dijo ella con una mirada maligna. - ¡Estás celosa! ¡Celosa de que esa linda y cándida asgardiana rubia te haya arrebatado a ese paliducho sin ningún atractivo! ¡Aww!- dijo, y Kali se tornó azul, y la acorraló contra la pared, furiosa. Parvati la miró aterrorizada.
-¡No te atrevas a decir que estoy celosa! ¡Porque no lo estoy!- gritó, soltándola, y volviendo a su forma normal. Parvati la miraba sorprendida.
-Debo decírselo a nuestros tíos.
-¿Qué? Te juro que si se los dices, lo lamentarás. No estoy celosa de nadie, maldición.
-No, no eso… nada… -pensó Parvati para sí, astutamente. – Pero… ¿estás celosa?
-No. ¿Ahora puedes irte de mi habitación?
-En seguida- dijo ella cantarinamente, y le contó todo a Laksmí, a la que le brillaron los ojos de ambición.
Kali miró a la ventana, y sacudió la cabeza. Cookie fue el único que le pasó un pañuelo, y ella se sentó, concentrándose en sus libros.
Alfheim
-¡Bienvenidos, amigos de todos los mundos! ¡Somos Alfheim, el lugar más bello de todos los nueve reinos, mundos y galaxias! ¡Mejores que las Islas Afortunadas, y dispuestos a hacerles pasar unas vacaciones de maravilla!- dijo un elfo de luz, de cabello plateado. Frigga y Laksmí, mareadas por el viaje que Heimdall les había dado, se quitaron las gafas.
-¿Hay bar?- preguntó Hera.
-Seguro, en sus mansiones se les atenderá apropiadamente.
-¿Tiene usted un lugar para descansar?- preguntó Frigga de manera más cortés. Apenas asintieron, Laksmí los empujó.
-Tía- dijo una voz masculina, y ella volteó a mirar. Era Shiva, que la miraba desconcertado.
-Encárgate de la mansión, o algo. Me voy a… descansar- dijo, y se puso unos anteojos oscuros, y volteó la cabeza, para irse con Hera, que ni se despidió de los hijos. Frigga se quedó, preocupada.
-Thor, voy a descansar un rato. Quedas a cargo, y nos vemos en nuestra casa.
-Sí, Madre- dijo él, y apenas dejaron a Frigga en silencio, todos gritaron de júbilo, para después callarse, y salir directamente a las cascadas.
Kali estaba experimentando con una arañita, al lado del lago, mientras oía de lejos al círculo de dioses animando por el que peleaba. Volstagg y Osiris hacían las delicias de la concurrencia de jóvenes criaturas, mientras otros bebían, y otras estaban al lado de los lagos.
-Bu…- susurró algo, y ella volteó a otro lado.
-Bu…
Ella lanzó un rayo, y le lanzaron otro, que esquivó. Loki apareció, de pronto, en el agua.
-Vaya, señorita aburrición.
-Lárgate- dijo ella, levantándose, y él apareció detrás de ella.
-¡No me hagas eso!- le gritó, y él se quedó con las manos arriba.
-Estás muy rara. Demasiado rara.
-¡Claro que no! No- dijo calmándose. - ¿Qué onda?
-Nada, escapé- dijo él, sentándose, en bermudas verdes. Ella tenía una túnica negra, y lo miró escéptica.
-¿Y por qué? ¿Qué acaso no ibas a pasarla de maravilla con tu novia y sus padres?- dijo ella, con una sonrisilla inevitable de satisfacción. Él apenas la vio, suspiró, y sonrió.
-Todo lo que pienses en este momento, me lo merezco.
-Gracias por la satisfacción, pero no es suficiente. Bah, cuenta- dijo, sonriendo.
-Uff- dijo él, volteando los ojos. – Primero, el truco de desaparecer como ochenta veces, no lo superan. Su madre me llama "Lo". "Lo" aquí, "Lo" allá, y su padre dice "Muchacho, si no eres rey de Asgard, qué buen ministro serás", y ya me pinta pajaritos, y matrimonio con su hija, y todo.
-Eso no es gracioso- dijo ella traicionándose, para luego negar todo con la cabeza.
-No- dijo él, levantando la ceja. – No, horror. Bueno, no es eso lo peor. Me dice "jugaremos golf, lanza el disco y la jabalina todos los días". Todos los malditos días, Kali. "A mí la magia me parece de gente deshonesta", me dice. Y yo "si, señor, claro que sí, tiene toooda la razón", para luego decirme que adora a los tipos que le dicen que no. Maldito bipolar.
-Ajá.
-Fuera de eso, no hacen más que comer rúgulas, y cosas raras, con lo que yo odio comer algo que no sea lo que yo como, y …
-Pareces casado- lo interrumpió Kali. ÉL la miró ofendido.
-No inventes.
-Te lo juro- dijo ella, sentándose a su lado. –Es lo que te espera.
-¡Pues me niego! ¡Si me llego a casar, encerraría a cualquier padre molesto en alguna torre!
-Y a tu esposa también.
-Si…- dijo él, ya calmándose. Apreciaba el razonamiento, porque era cierto.
-Por cierto, te ves chistoso con solo eso puesto. Pareces Olímpico, o algo, en plena competencia.- lo observó, y él le desapareció la túnica. Ella lo miró furiosa, para luego cubrirse. Dos piezas. Traje negro. Ella solo se contraía, avergonzada.
-Vaya moda la que están usando ustedes. Sigyn tenía otro. Me gusta.
-¡Dónde la dejaste! ¡Devuélveme mi túnica!- le dijo en aprietos, y él comenzó a reírse.
-¡Mi túnica!- insistió ella, y él siguió riéndose, hasta que ella se quedó parada, de brazos cruzados, y él enmudeció.
-Tengo muy buen gusto.-dijo, levantando las cejas.
-Qué cretino eres- dijo ella, que de una ráfaga de fuego lo mandó al agua. Él, desapareciendo, también la empujó. Los dos comenzaron una lucha de poderes. Él le mandó una ráfaga que ella desapareció, convirtiéndola en polvo, pero él apareció en muchos lugares, y ella resolvió al volverse invisible. Sus dos poderes chocaron, y los dos quedaron sobre la arena.
-Qué genio eres, de verdad, voy a arrodillarme ante ti- dijo, sacándose la arena del pelo. Él se limpiaba concienzudamente, y ella seguía molesta. Entonces sintió que algo la jalaba, y ella se hundió. Era él, que sonrió, y tocó su rostro. Ella respiraba como si nada.
-Increíble. Te quedó mejor que a mí – dijo maravillada. Él hizo una reverencia.
-En fin, ¿qué diablos te pasa? Andas rarísima.
-Nada, Loki. Idioteces de mujer. No quiero que te burles de mí, ¿ya?
-¿Estás embara…?
Kali se quedó callada a propósito, y él palideció.
-¿Estás? Dime que…
Ella se echó a reír, y él le pegó en la pantorrilla.
-Me matas del susto.- protestó, y ella alzó los hombros.
-Bueno, ya… ¿qué te pasa?
-Nada. ¿Podríamos dejar de tener esta conversación? Estaré bien. Es todo- le rogó, y salieron a la superficie, al lado de las rocas perladas.
-¿Sabes? Lo que más extrañaba de todo… era hacer esto- dijo acercándosele, y ella lo apartó.
-Por favor… tienes a Sigyn.
-Sí, pero no es lo mismo.
-No seré tu ramera interestelar- dijo ella, levantando la ceja.
-No. En serio que… lo extrañé.
-Dame tu patente de eso que acabas de hacer, mas liderazgo en tres proyectos seguidos. Quiero mandar.- dijo ella, imponente.
-Lo que sea- dijo, y se acercó.
-Sé que no te nacerá nada nunca, así que prefiero ser pract…- dijo, y comenzaron a besarse, pero oyeron un ruido, y se separaron, descubiertos en flagrancia. Era Dioniso.
-Hoola cuates… ¿la pasan de lujo?
Ellos asintieron, desconcertados. Dionisio era el borracho del colegio. Los abrazó a los dos, y les brindó vino, y los mantuvo aburridos, hasta que los dejó en paz.
-¿Qué tal si lo riega por todo el colegio?- le dijo ella, furiosa. - ¿Ahora qué hacemos?
-No va a pasar. Debemos borrarle la memoria, es to…
Los dos se quedaron boquiabiertos, cuando vieron a Thor y a Sif en su mismo plan, y ella lo apartó.
-¡Y esta vez no estamos ebrios! ¡Estás loco! No podemos seguir así. Yo soy tu amiga, y no creo que pase nada más.
-Pero yo quiero que pase…
-¡No!- dijo la pelinegra. – Tú eres demasiado… arrogante, y no nos soportaríamos. Thor, prefiero que seamos amigos.
Él volvió a besarla, y ella no se resistió.
-No, olvídalo. Es una locura. Si no me tomaste en serio antes… ¿qué te haría pensar que lo quiero ahora?
Kali miró de reojo a Loki. Tal cual la misma historia. Este lo notó de inmediato.
-¿Hay algo que me estés diciendo mirándome así?- le dijo. Kali volteó los ojos.
-Nada, Loki. Nada. Bórrale la memoria, pero para hoy- le avisó ella. Loki se quedó confundido, y ya en la noche, en su propia casa, miraba las cuatro lunas.
-Te creía con Sigyn.
No respondió a la voz de su hermano.
-O con Kali…
Como él siguió sin responder, Thor se subió y se sentó a su lado.
-¿Mal día?
-Para nada. Y tú no tuviste uno, por lo que veo. Te vi peleando con Shiva, y luego bebiendo. Lo que esperaba de ti…
-No creas. ¿Te acuerdas de lo que hablamos?
-Mujeres. Sí.
-Están locas.
-Tal vez…
-¡Es en serio!- dijo él desconcertado. – Te dicen que sí, pero luego que no, y dicen te beso, pero no quiero arruinar lo que tenemos, y mejor sigamos, pero te besan, y luego dicen intentémoslo, y luego vas con otra, y te dice te amo, y entonces uno dice yo también, pero no dejas de pensar en la otra, y estás con la una, y…
-Sí- dijo él levantando las cejas.- Te entiendo.
-No me friegues. Esto no es para sarcasmo, Loki- insistió Thor.
-No- dijo él suspirando. – De hecho… es tal cual lo retratas, hermano.
-¿Estás igual?
-Ajá.
-Uff. En fin… te dejo. Creo que lo filosófico no es para mí.
-Pero…- dijo él, con la tonta esperanza de que pudiesen hablar y sacar algo más que una conversación empática. Pero como siempre, Thor lo dejaba con la palabra en la boca.
-Eh. Thor.
-Dime.
-¿Y qué harás?
Él alzó los hombros.
-Mirar a ver qué pasa. Deberías hacer lo mismo. Y vamos, que madre nos llama para cenar.
Así pasaban los días. Laksmí, Hera y Frigga, siendo esta última la más cuidadosa con sus protegidos, se la pasaban ociosas, cual esposas adineradas, mirando los estanques y la diversión externa. Las dos primeras se las pasaban ebrias, una por negligencia, la otra porque Zeus se la había jugado otra vez. Por lo que todos esos jóvenes dioses pasaban sus vacaciones en tierra de nadie y sin ley. Lo que era perfecto, para muchos. Afrodita se pavoneaba de aquí hacia allá con Thor, su novio/trofeo, pero fue derribada por una bola metálica. Había sido Sif.
-¡Ay, perdón! Lo siento, de verdad, no me fijé… en serio- dijo, haciéndose la boba, mientras Atenea se reía, junto con Artemisa. Thor la ayudaba a levantarse, mientras esta protestaba. Parvati hacía otra escena, peleando con Volstagg, que estaba en plena competencia con Dioniso, tomando cerveza. Osiris y Seth estaban enfrascados en plena pelea familiar, y Apolo y Ares se habían peleado por Sif (que ni sabía, y estaba haciéndole bulliyng a Afrodita). Y otros… hacían sus cosas.
-Loki. Fue tan especial lo de anoche…- dijo Sigyn paseando junto a él, que ya estaba irritado. Pensaba que había cometido un error al seducirla, sobre todo porque el era de los tipos que detestaba lo especial, y amaba más lo animal. Su experiencia con la rubia había sido todo lo contrario. Entonces, se encontró a Kali de frente.
-¡Kali! Ah, qué magnífico verte aquí- dijo Sigyn, desligándose de su novio, y tomándola de gancho. – Adivina qué: Loki anoche fue tan especial, pero tan especial conmigo…
Kali sonrió forzadamente, porque "lo especial" se había reducido a besarse en un lago.
-Qué bien…
-¡Sí! Oh, menos mal ya somos amigas. Mis hermanas dijeron que no confiase en ti, pero sé que jamás Loki se fijaría en ti, y por eso son grandes amigos.
¡Bum! Una bala. Kali ya no razonaba.
-Y por eso me siento feliz, porque Loki te ve como una hermana…
Kali solo sonrió, y se despidió. Loki alcanzó a hablarle.
-Oye, Sigyn no sabe nada, déjala…
-A MÍ- dijo ella, casi volviéndose azul. – No me hables ahora- le advirtió.
Loki se confundió.
-¿Estás celosa?
-No. Solamente buscaré a un hombre ¡que me dé algo mejor que besarme con él en un lago!- le dijo, histérica. – Es todo- dijo sonriente.
-Estás celosa.
-¡Que no estoy celosa! No me hables ahora.
Él tomó su mano.
-Oh, vamos, Kali…- le dijo, pero ella se soltó.
-Es que … soy estúpida. Soy muy, pero muy estúpida. ¿Sabes qué? Olvídalo. Hablamos mañana.
-Oye…
-¡Ah mira!- dijo, y comenzó a beber un montón de cervezas. Loki la miraba extrañado.
-Oye, ya… vas a emborracharte demasiado.
-¡BUUU! ¡Qué brillante soy! ¡Mírenmeeee soy Loki, y soy brillante porque digo que si tomas mucha cerveza te emborrachass!
-Tu espectáculo es patético.
-No me digas- le dijo, y le arrebató a un elfo que pasaba un papel. "Concurso de baile" ,decía.
-Me uno.
-No, ¿por qué haces esto? Estás loca. – dijo Loki, tratando de detenerla. – Te volviste demente, o algo.- dijo, persiguiéndola, y ella puso su nombre. Él la agarró de la muñeca.
-¿Sabes qué es lo que estás haciendo? Yo no lo valgo.
-Ciertamente que no- dijo ella, que ahora calentaba.
-Pero… ¿dónde está la Kali que conozco?
-En algún lado.
-No estaré ahí para cuando hagas el ridículo. Suerte- le dijo el pelinegro, y ella alzó los hombros. Sin embargo, él era uno de los espectadores. Parvati fue la primera en salir, bailando y cantando sensualmente*. Volstagg obligaba a aplaudir a todos los demás, que estaban estupefactos. Él mismo gritaba fuertemente. Luego siguieron Afrodita e Isis, que bailaron una canción que decía "humps"** por todo lado, enloqueciendo a la concurrencia. Cástor y Pólux, los gemelos "cool", bailaron junto con Hefesto una canción muy vanguardista, y hacían coreografías girando sobre su cabeza ****, y coordinaban sus pies.
Y luego siguió Kali, y todos se rieron. Shiva, por tratar de salvarla, también subió a escenario.
-Kali… baja.- le dijo, pero ella hizo un gesto maligno. Comenzó a sonar la música, y ella comenzó a mover las caderas, y luego a moverse sinuosamente, y Shiva se quedó boquiabierto.
-¿Me sigues el paso, o qué?
Shiva asintió, y comenzaron a bailar juntos, dejando a toda la escuela igual. Loki se sentía furioso, al verla bailando al lado de Shiva, muy enérgicamente.*****
-Cierra la boca- le dijo Thor burlón, mientras aplaudía, ya que ella los había incitado a eso. Shiva y Kali seguían bailando, mientras todos les seguían el paso.
-¡La sentsación de esta temporada!- decía Eros, amaneradamente.
Loki subió tras escenario, y cortó la música. Entonces, todo el mundo aplaudió, y Kali hizo la venia. Por supuesto, ganó. Apenas entraron, Shiva la abrazó.
-Nunca me había fijado, pero… wow. Eres…
-Lo sé- dijo Kali, dándole un beso. Loki la esperaba, con una sonrisa de satisfacción.
-¿Qué planeabas demostrar con esto? Yo ya sé lo que eres.
-Bueno, pues tú te lo pierdes- dijo ella, mirándolo en la misma tónica.
-Oh, claro que no…
-Oh, claro que sí. – dijo ella, que lo apartó, para irse con el grupo de Thor y Apolo, que la seguían elogiando. Loki se puso furioso, y la arrebató una vez más.
-¡Oh, chicos! ¡Creo que conseguí nuevos fanáticos!- decía, mientras iba, sonriente.
-Si te vas con ellos, esto es guerra.
-¿Qué te da furia? ¿Verme bailar con otro? ¿Verme ser lo que tú jamás serás?
-Sabes que eso es una ilusión, una estúpida y vana ilusión.
-Pues considéralo mi desquite- dijo ella, quitándole la muñeca, pero él le apretó la otra. Ella lo abofeteó, y él a ella.
-Es guerra- le dijo Loki, y ella se cruzó de brazos, retadora.
-Pues lo es- dijo, y volteó la espalda. Sintió que le salió una cola de cerdo, y ella lo dejó sin dientes. Él le disparó un hechizo que terminó en Eros, y este se convirtió en una cucaracha.
-¡Me crees una cucaracha!- dijo ella furiosa, y lanzó otro hechizo, que él esquivo, y terminó en el elfo maestro de ceremonias, que se fue a vomitar.
-Esto no termina, Kali. No aún…-la amenazó él, y ella le hizo una señal obscena, para irse luego con el grupo de los populares. Loki destruyó todo, furioso, apenas llegó a su casa, y Frigga lo vio.
-¿Qué pasó, mi amor?
-Nada, madre.
-¿Peleaste con Kali?
"¿Cómo sabe?", se preguntó, y Frigga vino a tocar su frente, y a tranquilizarlo.
-Dime qué pasó.
-Es que… ella es una tonta, a la que apenas le dan atención se vuelve peor que todos los tontos de la escuela, que…
-Seguramente ella también está enojada, y no lo hace por mal.
"Lo hace por mal", pensó él, conociéndola.
-Sobre todo, sé que te estima, seguramente tú hiciste algo para lastimarla.
Él se acordó de Sigyn y sus palabras. Y sí, eso le pasaba por estar con dos al mismo tiempo. Y Thor se lo había advertido, pero él no le hizo caso. "La furia de Kali es tan grande como su amor", había dicho Hades. Y en su caso era igual.
-Sí, yo … hice algo que no le gustó.
-Bueno, pues ve a disculparte con ella. Seguramente, hablando se entenderán.
"Maldición", pensó él, pues él había hecho un último hechizo, donde la había hecho muy fea. Salió corriendo hacia la mansión deva (esperaba poco menos que un desastre, con Kali destruyéndolo todo), pero solo se encontró con Laksmí.
-¡Loki!- dijo ella, embebida. -¿Buscas a Kali? No está.
-¿A dónde se fue?
-No sé. Dijo que iba a la casa de los padres de … una amiga tuya, o algo así.
"Ay, no", pensó para sí. Seguramente ella había abierto la boca. Pero si era así, él no se callaría nada sobre ella. Sería el fin total, así tuviera que destruirlo todo. Pero conocía a su amiga, ella no era un rival fácil. Sobre todo, porque podría acabar con todo.
-Gracias… señora.
-Oye, Loki… ¿no has pensado en que tú podrías casarte con mi Kali? Piénsalo- le dijo Laskmí. – Aquí tendrías un gran lugar. – dijo, picándole el ojo.
-Eh… lo pensaré, señora Laskmí.
-Eso no se piensa, querido. En Asgard serías un segundón, pero aquí sí que tendrías una posición- le dijo. – Chaolín…
Loki se enfureció, porque sabía que ella tenía razón. Pero en esos momentos sí que no querría nada con esa deva traidora, a la que imaginaba que ya había degollado a Sigyn y a toda su familia, o por lo menos, les había contado de sus crímenes. Pero los encontró cenando, con ella, que contaba chistes, y ellos se reían. Shiva estaba a su lado.
-¡Es tan ingeniosa! ¡Tan ingeniosa! – decía Iwaldi, muerto de risa. Shiva le brindaba más vino, y les sonreía a las demás hermanas. Freya le sonreía, complacida.
-¡Oh, Kali! ¡Eres una gran conversadora! ¡Se nota que el baile lo libera a uno!- dijo ella, y Sigyn y sus hermanas comenzaron a tratar de moverse como ella. Entonces vio a Loki, y lo abrazó. Kali dejó de sonreír, y fingió caerse sobre Shiva, que la tomó en sus brazos.
-Ups… mucho vino…- dijo, y se miraron fijamente. Loki sonrió forzadamente, y se sentó al lado de Sigyn.
-¡Loki! ¿Dónde tenías a este portento de mujer? ¡Es maravillosa!- decía Freya. – Qué encanto. Inteligente, perfecta…
"Perversa, manipuladora, una perra" le dijo Loki mentalmente. Kali solo sonreía, y tomó más vino.
-Ah, señora, pero Loki también es encantador, Sigyn lo sabe bien…- dijo Kali , que le dio golpe por golpe "Imbécil, arrogante, cretino".
-Oh, Kali… me encantaría que les contaras a tus tíos la clase de bailes que haces. Seguro les encantarán también- dijo Loki, asestando otro dardo.
-Oh, eso lo tengo cubierto- dijo Shiva, que sonreía a Idunn y las demás hermanas de Sigyn. – Kali lo hizo para ganar el concurso. Ellos lo entenderán.
-¿Ves?- dijo Kali mirándolo malignamente.
-Oh, sí… pero yo entendía que las jóvenes devas no podían hacer esa clase de espectáculos. Digo, ustedes son muy moralistas.
-Ya relájate, hombre- insistió Shiva. – Nosotros inventamos el Kama Sutra, imagínate cómo es- dijo, y Freya e Iwaldi se echaron a reír.
-¡Sí! ¡Es lo máximo! ¡Iwaldi me compró uno para nuestro aniversario!
-Sí que es educativo… ¡mira a todas nuestras hijas!- dijo Iwaldi, y todos se echaron a reír.
Kali miraba con un parte de victoria a Loki, y vio que su copa se convertía en serpientes, la treta clásica. Hizo un gesto de desdeño, y volvió todo a la normalidad. Loki vio cómo su plato se convertía en una asquerosa alimaña, pero lo clavó, y también este volvió a la normalidad.
-Loki… ¿estás bien?-dijo Sigyn, y este le sonrió.
-Perfecto.
Entonces, Kali comenzó a ahogarse. Loki le había atorado algo. Golpeó a Shiva, que de inmediato la ayudó, y sacó una cereza.
-Oh, ¡muñeca! ¡Ten más cuidado!- dijo Freya, y Kali respiraba forzadamente, mirando furiosa a Loki, que solo tomaba vino. Entonces, apretó la boca, e hizo el sonido de un gas. El sonido que salió de… la silla de Loki, que la miró furioso.
-Eh… ¿qué fue eso?- dijo una de las hermanas de Sigyn.
Otro sonido.
-Eh…
Silencio incómodo. Loki miraba con odio a la deva. Kali sonreía, alzando la copa. Entonces, comenzó a hablar como ardilla, para causar la risa de Loki.
-¡Cariño! ¿Estás bien?- dijo Iwaldi, y Kali aclaró su voz.
-Je. Nada. No pasa nada. ¿Saben que Loki es el más ingenioso aquí?- dijo Kali sonriendo.
-Eso lo sabemos- dijo Iwaldi.
-Sí, porque… cuéntanos, Loki, lo único que sabes decir es…
Apenas el asgardiano abrió la boca, salió un rebuzno, y todos se echaron a reír estrepitosamente. Este alcanzó a echarle una rata en el plato a Kali, que la tiró por la ventana, en medio de la confusión. Luego sonrió.
-Oh, esa es Kali, señores. Sí que la teníamos bien escondida- dijo Loki, ya riendo, con todos los demás.
Apenas terminó la cena, llegaron a la mansión Deva.
-Shiva… ¿podrías dejarme a solas con él? Necesitamos aclarar unas cosas.
-Sea- dijo él, tomándola por la cintura, y ella lo miró, cruzada de brazos, y sonriendo.
-Ahora parece que tienes un buen cuidador. ¿Qué pasaría si se llega a enterar que tú mataste a su esposa?- dijo Loki, provocándola.
-Es lo mismo, quizás, que diría Hércules al enterarse que tú mataste a su novia… awww…- dijo, y él se rió.
-En mi caso, qué importa. Nadie espera algo bueno de mí…
-Tu madre sí…- dijo ella, acercándose a él, que la tomó del cuello, y la llevó hacia las cascadas. Ella lo mandó lejos, ya azul. Volvió a la normalidad.
-Cuidado. Tenemos cosas que nos pueden destruir mutuamente. ¿Eso es lo que quieres?
-¿Qué hacías con Sigyn?
-Ganarme su amistad.
-Para qué, ¿para matarlos? ¿Eso es lo que quieres?- dijo, y ella se echó a reír, sacando la lengua.
-Para provocarte.
-Voy a contarle todo a Vishnú, haré que te casen con la peor…
Ella le lanzó un manotazo, y él le lanzó un hechizo, que ella rompió, gritando.
-Vamos… me gustará. Quizás con Shiva, ¡para que te retuerzas!- le gritó ella, y él le dio una bofetada. Ella le dio un golpe que lo mandó contra la pared, y lo amenazó con su trinche.
-No te atreves. ¡Eres muy cobarde!- le gritó él, y ella le clavó el trinche en el hombro. Él gritó, y ella lo tiró al suelo.
-Maldita…
-Asquerosa bolsa de engaño.
-Celosa patológica compulsiva.
-Basura traidora…
-Tonta autocompasiva.
-Idiota.
Ella tiró el trinche, y terminaron abalanzándose, uno sobre otro, ahorcándose, para luego terminar besándose. Él la golpeó, y ella a él, y siguieron haciéndolo. Lo que no sabían, es que habían dejado a varios traumatizados por todos lados. Los primeros eran Thor y Sif, que luego de ver cómo se ahorcaban, para luego seguir oyendo los ruidos, se quedaron en shock.
-¿Ves por qué no podemos seguir así?- dijo Sif, traumatizada.
-Ajá…- dijo Thor, también traumatizado.
-¿Amigos?
-Ajá…- respondió Thor, con mirada perturbada.
Apenas terminaron, ella miraba la cascada.
-Todavía no estamos a mano. Ni creas.
Él la jaló, y la abrazó a su lado.
-Lo sé. Me será muy difícil hacer que estés contenta conmigo.- dijo, acariciándole el cabello. Ella asintió.
-Muy difícil.
-Pero…¿ya no querrás destruirme?
-Tú fuiste el que comenzó con lo de la "guerra". Yo solamente, me desquité.- dijo ella, buscando su ropa. Él le pasó su camiseta, y se la ayudó a amarrar.
-Yo fui el que te cortó la música.
-Ah, qué belleza.
-Porque querría haber estado ahí- le susurró, y ella le quitó la cara, con una mano.
-Para que veas- dijo, con suficiencia, mientras levantaba su cabello y él le anudaba la camiseta.
-Lo sé. Ayúdame – le dijo, y ella asintió, para de inmediato colocarle su túnica. Los dos buscaban las pulseras de ella por todo el lugar. Ella le arregló la camisa, y él trataba de colocarle la tica, pero le pinchó la frente.
-¡Oye!
-Así no me creas, no fue mi intención- dijo él, que se la anudó perfectamente. Suspiraron al tiempo.
-Entonces no estamos a mano.
-No. Ni sueñes- dijo ella con las manos en la cintura.
-¿Por lo menos puedo acompañarte hasta tu casa?
-Claro. Vamos- dijo, y se fueron de gancho de las cascadas. Apenas se fueron, Cástor, Pólux y Dionisio salieron lentamente, traumatizados ellos también.
- Por mi madre, mi padre y los nueve Reinos…
-Chicos… eso fue lo mejor de estas vacaciones…
-Deberíamos espiar a más gente- dijo Dionisio, que seguía con los ojos muy abiertos.
-Wow, viejos. Wow.
Kali, dormía. Por fin, plácidamente. Hasta que su hermana la despertó.
-Qué- le dijo, y vio a toda su familia en la ventana del segundo piso. Ella salió, y vio todo inundado, y a los Olímpicos en el techo, al igual que otras familias. Los policías de los elfos de luz, solo maldecían, mientras trataban de hallar al "chistoso", que había provocado todo.
-Bueno, esperar a que todo se seque- decía Frigga en el techo. ¡Pero qué cosa más terrible! ¿A qué loco psicópata se le ocurriría inundar todo el lugar, y quitar la represa para darnos este tétrico, pero a la vez hermoso espectáculo?
-Ni idea, madre- decía Loki, pensando en cómo había hecho para destruir las dos palancas de la represa. No había vuelto en la noche por esa razón.- Ni idea.
-Bueno, por lo menos se puede nadar- dijo Thor, echándose al agua. Fandral y Hogun lo siguieron.
-Me pregunto si hubo algún herido, señor- le dijo Frigga al policía, que negó con la cabeza.
-Si, algunos, señora. Cada temporada de vacaciones no falta el vándalo que hace estas cosas. Ya estamos acostumbrados. En fin, quédense ahí que esto se seca en tres horas.
Kali sonrió para sus adentros, y vio a todos los demás remando, o nadando. ¡Ah! Eso era tan él. Apenas se vieron, luego de horas de secarse todo ( y en pleno proceso de restauración), ella se acercó, y le dio una patadita en la pantorrilla, de modo amistoso.
-Inundarlo todo, y destruirlo todo para hacer una obra de arte. Es lindo.
-Ah, gracias. Arte. Sí, yo lo considero arte. – dijo Loki, frente al lago. Ella se recostó sobre él.
-Fue un bonito detalle.
-¿Ahora sí estamos a mano?
-Más o menos. Vamos por un helado. El que llegue de últimas, es un "Apolo".
Tiempo presente
Loki le puso el cono en la nariz a Kali, y esta lo miró irritada.
-No en el pelo- le advirtió, y él tomó un poco, y se lo puso en toda la cabeza. Ella tomó el de él, y se lo puso en toda la cara, y se lo restregó.
-Es difícil saber que no podrás comer helado apenas me vaya, bobo- dijo ella, echándole en el pelo.
-Me trajiste, ¿verdad?- le dijo él, tomando otro, y ella asintió, comiendo.
-Y he ahí la razón por la que no puedo pelear contigo. No es divertido- dijo él, probando, y con ademán de darle, para luego apartarle el helado. Ella se lo estrelló contra la cara, y él sonrió.
-Acabas de probar mi punto.
-Y por eso no podría ser ni remotamente tu pareja, amigo- dijo ella, chupándose los dedos, y él le chupó uno.
-No hables tonterías.- dijo él, comiéndose otro. – Uhm. Son ricos. Este es de que, ¿ambrosía?
-Sí.
-Debiste traerme de esos pastelillos cafés, los que probamos en vacaciones.
-Claro, como a Asgard dejan entrar drogas, me sería fácil, sobre todo si voy a donde el peor criminal de todos. Apenas me dejan entrar a mí.
-Solo digo, sé imaginativa- dijo él, que se comía el helado, y ella se lo estrelló contra la nariz. Él rompió la galleta, y se la echó en el pelo.
-Ah, a mano- dijo, sonriendo, y ella rompió otra galleta, y se la sopló en la cara.
-¿Ya podemos parar?
-No- dijo él, que le echó otro poco en la cara. Ella le estrelló, de nuevo, el nuevo helado que él había sacado.
-Está bien. Pero no eran divertidas nuestras guerras, bueno, a excepción de la de esas vacaciones. No entiendo por qué los tontos gemelos nos miraban con cara de nada- dijo, frunciendo el ceño. -¿Será que nos vieron?
-Seguro, y ya qué importa.
-¿Qué pasa si se entera tu familia?
-¿Por qué crees que me enviaron a la escuela de haditas?
Él se sorprendió, y se tapó la boca. Pensaba que siempre habían tenido los detalles de su relación en secreto.
-Maldición.- dijo a punto de reírse.
-Ah, sí, "maldición".- dijo ella irritada, para luego empujarlo. - ¡Sabes lo que me pasó ahí adentro!- dijo, y comenzó a pegarle en el brazo con las dos manos y luego en el cabello , hasta que él la sometió abrazándola, y colocándola en su regazo. Ella dejó de luchar.
-¡Sí, pero…! ¿Cómo demonios nos descubrieron? ¿Quién nos vio? Digo, aparte de los gemelos.- le preguntó, confuso.
-Ay, Loki. Ay, Loki…
Asgard
-Y nada, pero nada, pero nada de sustancias extrañas. Ni cosas locas.
-No se preocupe, majestad. Conmigo son de mano dura. Se los traigo sanitos y salvos a su casa. Ya sabe cómo es Udall, un filósofo que les enseñará lo mejor de su conocimiento.
-Oh, Heimdall. Siempre tan cumplidor de tu deber- dijo Frigga sonriendo, y viendo al grupo de jóvenes que ocultaban su emoción por irse solos de excursión. – Odín y yo estaremos pendientes para ir a recogerlos. Udall les enseñará a luchar, y les dará un tiempo sano de reflexión. Y de excursión, claro. ¡Por fin lo que querían!- dijo, y Thor abrazó a su madre, y Loki (obligado a acompañarlo porque "qué vas a hacer solo tú en palacio"), suspiró, aburrido.
Apenas pasaron, vieron a Edall, el hermano de Heimdall, con un casco negro, y con cadenas de oro.
-Ahí te encargo el lugar.
-Por supuesto, hermano. No dejaré que ni una sola maldita perra invada este lugar. Y tú que me ves, peludo- le dijo a Volstagg, que negó con la cabeza. Si alguien como él le tenía miedo, es porque Edall sí que era un tipo rudo, y peor que su hermano.
-Eso es, Edall. Recuerda que esto es como el vecindario.
-Como el jodido vecindario, hermano. ¿Y tú que onda, niño?- le preguntó a Fandral, que sonrió.
-Nada, "hermano".- dijo el rubio, tratando de ser amistoso, pero por la cara que puso el guardia personal, intuyó que lo había arruinado.
-Oh, no… -dijo Heimdall para sí.
-¿Cómo fue que me dijiste? Eso es racista, Heimdall.
-Edall, te lo tomas personal…
-Hermano, ¿crees que eso lo permitirían en casa? ¿Crees que esto lo permitirían los hermanos?
-Eh… vamos, muchachos- dijo el dios, y todos miraron con espanto a Edall, que les hizo una señal de "los estoy vigilando", y también se los dijo, enojado.
Apenas llegaron al planeta Uiglun, ahora llamado 'U' Haus', con un letrero horrible en el cielo, intuyeron que todo andaba mal. Thor había invitado a sus amigos, y los amigos de sus amigos se habían autoinvitado. Loki invitó a Kali (a Sigyn no la dejaron ir sus locos y bipolares padres, que la veían "rara" desde Alfheim), y seguían los mismos de siempre. Toda la música era pesada, y había varias mujeres en casi paños menores caminando, lo mismo que tipos con armaduras rechinantes y con corceles de dientes de oro.
-Nosotros no hicimos esto- dijo Loki horrorizado. –Pero qué mal gusto.
-Por supuesto que no- respondió Kali. Thor sonreía, al ver a las mujeres, mientras que a Sif y a otras chicas le comenzaban a gritar piropos odiosos.
-Van conmigo, negros- dijo Heimdall, extrañado de ver el reino de su hermano hecho un muladar de locos. Apenas llegaron a palacio, lleno de oro falso (no como en Asgard, que era oro de verdad), y con diamantes refulgentes aquí y allá, y la misma música, y las mismas mujeres. Aparecieron dos hombres de piel oscura con más cadena que armadura.
-Qué onda.
-Eh… vine a visitar a mi hermano. Udall. Díganle que soy Heimdall, que traje a los amiguitos de los que le hablé. Los que iban a pasar vacaciones.
-¿Todo este jardín infantil?
-¡OIGA!- gritaron Thor y todos los del equipo de lucha.
-No propiamente. ¿Podemos pasar, o qué?- dijo Heimdall, y siguió con todos amontonados. Loki tenía un mal presentimiento, así como Kali. Hogun también andaba cuidadosamente. Todos estaban con algo de reparo. Entonces llegaron a donde Udall, que tenía todos los dientes de oro, y estaba sobre una montaña de tesoros. Tenía lentes oscuros, y fumaba un gran cigarrillo fujuriano.
-¿Qué onda, bro?
-Eh… ¿Udall? – dijo Heimdall horrorizado. - ¿Pero qué demonios?
-Viejo, me hice rico vendiendo estas cosas.
-Pe… pero eso es ilegal- dijo Loki, y todos lo callaron.
-El niño tiene razón. Es ilegal. Y de ahí conseguiste todo esto, me imagino.
-Pero por supuesto, viejo. Yo te dije "hagamos negocios y dejas de ser el portero". No me hiciste caso. Ahora U es rico y tú no,hermano- dijo, para echarse a reír.
-Bueno, nos vamos. Este no es lugar para ustedes- dijo Heimdall, pero las puertas se cerraron, y vinieron más guardias.
-Ah no, ahora que saben de dónde viene todo, nadie se va.
-¿Qué? ¡Oigaa!- dijo Afrodita. – Zeus nos ma- ta literalmente si no regresamos, ¿okey?. Y creo que aplica para todos aquí.
-¿Y quién es esta zorra? Está como buenota. Llévenla a mi maldita habitación. He dicho.
-¡Heimdall!- gritó ella, mientras Thor y Apolo se interponía. Heimdall también lo hizo.
-Viejo, nadie dirá nada. Déjanos ir.- dijo Heimdall, de brazos cruzados.
-Ah no, no señor. El Señor U no dejará ir a nadie que sepa de dónde vienen sus magníficas riquezas. No de sus aposentos-dijo con tono afectado.
-Pues prepárate a pelear, idiota- dijo Thor, que balanceó su martillo, pero de inmediato, un imán les arrebató todas sus armas. Todos quedaron estupefactos.
-Carajo- dijo Shiva. - ¿Y ahora qué hacemos?
-Ahora todos serán conducidos a mis aposentos, y decidiré qué hacer con ustedes.
-Podemos negociarlo…- dijo Heimdall.
-Tal vez, pero salgo caro, hermanote- dijo U.
Todos fueron conducidos a una gran habitación, repleta de todas las comodidades. Afrodita y Parvati se abalanzaron sobre los divanes, sin importar si eran prisioneras, pero Thor detuvo a los demás.
-¿Y si es una trampa? ¿Cómo la que le hizo Zeus al pobre tipo ese, Odiseo?
-Bah – dijo Hércules empujándolo. – Nosotros vamos a disfrutar. Si somos prisioneros, por lo menos vamos a comer-dijo , y se fue con Perseo. Pero todos exclamaron horrorizados apenas Afrodita y Parvati se convirtieron en gatos, y los otros dos, en cerdos.
-Pero es que si serán- dijo Sif señalando un letrero donde decía – "Si comen algo de este lado se convierten en animales". Todos se golpearon la frente, y se sentaron cuidadosamente. EN una pantalla apareció el Señor U.
-¡Queremos hablar con Heimdall! ¿Qué le hiciste? – le gritó Thor, y la gata que era Afrodita se le paró encima, asustada, para luego rasguñarlo.
-¡Ah, gata infernal! ¡Quítenmela, quítenmela!- gritaba, y Loki y Kali vieron cómo Sif y los Tres Guerreros trataban de liberar al rubio del felino, que salió y comenzó a lamerse sus partes.
-Ay, eso le fascinará saberlo- dijo Atena, tomándola, y también a Parvati. - ¿Entonces qué? ¿Heimdall?
-No Heimdall.
-¿QUEEEEEE? – gritaron todos desconcertados, pero en eso, Isis los empujó a todos.
-¡Oyeme bien, padrote de mal gusto y medio pelo! ¡Yo soy una princesa, como todos estos idiotas! ¡No pienso quedarme aquí por culpa tuya! ¡Así que si no me sacas ya…!
El Señor U la dejó casi en paños menores, y ella pegó un grito. Todos los hombres la miraron boquiabiertos, y ella trataba de cubrirse.
-¡Pero qué le pasa!- dijo, y de repente, sintió que se quedó sin boca.
-Ahí tienen, así es que deben estar las mujeres, ¿no creen? Tienen lo bueno y nada de malo- dijo, para reírse. A todos les pareció gracioso el chiste, pero fueron severamente golpeados por las mujeres que quedaban.
-Ya, ya-dijo Thor, sobándose por culpa de un tortazo de Sif. - ¿Qué hizo con Heimdall?
-Vean a mi hermanote- dijo quitándole el casco al guardia, que sonrió, y mostró un pastelito de chocolate.
-Los amo a todos… los amo a todos…
-¡Lo drogó este infeliz! – dijo Fandral.
-Ahora bien, niñotes. Van a luchar por sus vidas. Pero como a mí me gusta. Haremos eliminatorias. Descansen… y coman.
-¿Cómo, si todo nos convierte en marranos o gatos? – dijo Kali.
-Ah, pos ya no los convierte. Ahí se ven…
Todos pasaron la noche con miedo, y mientras Thor y Apolo discutían por el mejor plan, Kali y Loki, arrinconados, se escribían.
"Si damos en el clavo de lo que le gusta, nos será más fácil engañarlo", le escribió Loki a Kali, que asintió.
"Pero ¿qué le gusta? No creo que las zorras. Mira a Isis. No se la llevó."
Loki miró a la diosa egipcia, que trataba infructuosamente de deshacer el hechizo.
"¿Drogas?"
"No se ve que sea de los que prueban de su propio producto"
"Armas"
"Podría ser. Pero si las tuviésemos, habríamos causado una masacre. Pensemos"
-Baile- dijeron al tiempo, y fueron a donde Thor.
-¡Eso es! ¡Loki, como siempre eres brillante! ¿Y ahora, qué?
-Pues en vez de sacrificarnos a todos, propón a dos campeones. Hagamos ya las eliminatorias entre nosotros.
-¡Qué buena idea!- dijo Sif.
El Señor U los miraba escéptico, y miraba cada uno de los anillos.
-Está bien, zorras. Si así quieren quedarse como mis perras para siempre, lo haremos. Pero esos dos campeones, tendrán que pasar arduas pruebas y luchar contra mi staff. Tienen tres días. Hasta entonces.
La pantalla se apagó, y Loki prendió un cubo que reproducía la música.
-Bueno, ¡comiencen!
Nadie tomaba el ritmo, y él, Sif y Kali se miraron preocupados. Todos parecían muertos tratando de desentumirse.
-Así nos quedaremos de esclavos de este maldito por siempre, a menos que lo envenene…
-¿Qué?- dijo Thor.
-¡Nada! Tienes el ritmo de un torpe imbécil, eso es lo que pasa.
-¡Oye!- dijo Thor empujándolo. –Pues muéstrame a ver si lo haces bien.
Loki gruñó, y llamó a Kali.
-Mostrémosles, ¿vale?
-¿Alguna en particular? ¿Clásico o vieja escuela?-dijo Kali quitándose el analcalí ******* y él hizo un gesto vago, mientras se quitaba sus pesados ropajes, y quedaba solo con su túnica verde. Ella puso una canción llamada 'SnakeCharmer'*******. Loki fue el primero en moverse, disociando su cuerpo, y avanzando lentamente. Kali lo siguió. Luego comenzaron a bailar coordinados, y ella, luego se quedó quieta. Él sencillamente se paró sobre su cabeza, y comenzó a girar. Ella movió sus caderas, dio un bote y los dos coordinaron los pies al mismo tiempo, para luego moverse como si estuvieran bajo del agua. Apenas terminó, no se oía nada. Thor estaba incrédulo y boquiabierto, como todos los demás.
-¿Y bien? Así es que deben hacerlo. En estos mundos, se baila así- dijo Loki con suficiencia.
-¡Por Zeus! ¿Son el Cástor y Polyux del baile, o algo? ¿No que se la pasaban estudiando?- preguntó Artemisa boquiabierta, con la mano en el cuello.
-Viejo … ¿qué demo…? – dijo Krishna boquiabierto. Incluso los gatos y los cerdos estaban iguales.
-¿Qué? – preguntó Loki. – Así es que se hace.
-¡Pues ya tenemos a nuestros dos campeones!- dijo Thor, emocionado, y los otros los vitorearon. Kali y Loki miraban al resto con altivez y con suficiencia, pero entonces, la pantalla se prendió. Era el señor U, antes el negro filósofo de túnica blanca y gafas llamado Udall.
-Ah, nuuu nuu nuuu nuuu NAH.- dijo el Señor U. – Sería demasiado fácil, zorras.- dijo colocando su pulgar en su boca, de manera horriblemente sensual.
-¡Pero usted dijo que podíamos escoger a quien quisiéramos!- dijo Sif, furiosa.
-¡Si, es cierto!- protestó Volstagg.
-Pues cambié de opinión, mis guarros. El pelinegro y el rubio, esos dos serán los que compiten. Una semana, adoraciones. Nos vemos- dijo.
Todos protestaron y vieron a Thor, perdiendo sus esperanzas.
-Nos jodimos- dijo Fandral, y Apolo también asintió. Atena y Artemisa se golpearon contra las paredes, y Yemayá se echó a llorar en brazos de Sif.
-¿Qué acaso nadie de este lugar cree que yo pueda con esto?- preguntó, y Volstagg y Hogun se miraron. Shiva miró hacia otro lado, fastidiado, y Atenea lo miró como "tú qué crees".
- ¡Pues lo haré!- dijo Thor, golpeando la mesa. –Loki, enséñame.
-Pero oye, cada vez que te enseño termino volando, ¿recuerdas las ecuaciones del señor Q, que no entendiste y luego de eso, me mandaste por la ventana?
-¡Pero fue porque tú te burlaste de mí! Además, aquí no hay ventanas. Y tú no me tienes paciencia- acotó el rubio.
-Como sea, hermano, tú no eres ducho para esto…
-¿Quieres que nos salvemos, sí o no?
Loki gruñó, y miró a Kali, que suspiró.
-Yo les ayudo, y Sif también. Iremos paso por paso…
Todo comenzó siendo un desastre. Loki, en efecto, podía ser buen maestro para "quien estuviese a su nivel", dígase… Kali. De resto, no tenía paciencia con nadie, porque no creyera que la merecieran. Por eso, a la hora de caminar con la actitud que se requería para el baile de Uiglun, fue un problema.
-¡Es actitud, Thor! ¡Actitud!- caminas no tan recto, mira mis manos … mis manos…
-¿Así?- decía Thor, moviéndolas torpemente. Loki volteaba los ojos.
-Más relajado, como diciendo "así hacemos las cosas en Asgard". ¡Vamos, vamos!
-"Así hacemos las cosas en Asgard, hermano"- dijo Thor, moviendo las manos y caminando. Los dos caminaron, y Loki trataba de enseñarlo a deslizarse, lo que resultó en un primer pisotón.
-¡Thor, controla tus putos pies!- dijo, furioso.
-¡Pues no vayas por donde camino, hombre!
-Ya- dijo Kali. –Los tres, vamos.
En pleno descanso, mientras Kali enseñaba a Thor a disociar, sin éxito, pero con mucha paciencia, Fandral le pasó una mañana a Loki.
-¿Dónde aprendieron todo eso, ustedes?
-Sí, parece que van a otros mundos y aprenden un montón de cosas- dijo Sif, a su lado.
-Ah, con la familia de Udall, y Oshun, el novio de Yemayá. Nos comenzamos a hablar luego de detención- dijo, comiendo manzana.
-Recuérdame por qué fue que te castigaron esa vez- dijo Sif.
-Por hacerle crecer cuernos a Hércules en la frente.- dijo Loki, comiendo otra manzana.
-Ese fue bueno- dijo Fandral, riéndose. – No le digas a nadie, pero a mí me dio risa.
-Y a mí.- dijo Sif. – Es decir que desde ahí, tu y Oshun…
-Sí, me enseñó sus extrañas canciones, me gustaron, y me retó, con sus amigos y familia, a versificar******. Es fácil, solo requieres de ingenio, y rápido. Y bailar es más fácil. Nos vemos- dijo, y apartó a Thor, para que luego siguiera el ritmo con Kali. Sif y Fandral se miraron extrañados.
-Este sabe más de lo que aparenta- dijo Sif. Fandral la miró sardónico.
-¿Tú crees? Desde siempre. Guarda muchas cosas. Pero esto parece… no tan malo.
Para el juego de pies, fue otro problema. Loki repetía el conteo, pero los pies de Thor se movían por su propio ritmo, y terminaron pisando a su hermano, que gritó, furioso. Entonces, Kali lo hacía con más paciencia, y Thor la seguía tanto a ella como a Sif. Cuando ya cogió el paso, volvió a pisar a Loki, pero siguieron. Luego, seguían los brazos.
-¡Como gallina, Thor, como gallina!- le decía, y Thor no entendía. – Como faisán, como pavo… ¡así! – le decía tomando su codo, y Thor lo golpeó en la nariz.
-¡Ay, carajo!- dijo Kali, ayudándolo a levantarse.
-Oye, yo…
-¡Sigamos!- dijo Loki, ya histérico, y limpiándose la sangre de la nariz con la manga. –Eso… con alas… eso… así…ahora conmigo… uno,dos, arriba, abajo, actitud, actitud-dijo, y apenas coordinaron, él gritó de alegría.
-¡Lo logró!
Todos se quedaron en silencio, haciendo la barra más desesperanzadora. Parvati solo dijo "meow".
-¿Cómo será para los pasos más difíciles?- le dijo Sif a Kali, que negó, horrorizada con la cabeza.
-No me imagino.
E hicieron bien. Loki podía, por su complexión, hacer arco, o deslizarse de inmediato, y ayudando a Thor se atascaba, o iba contra el techo o contra el piso, ya que no medía su fuerza.
-De nuevo- decía, mientras era ayudado por Sif y Kali. Luego, coordinando rodilla con rodilla, Loki se cayó, y su hermano lo aplastó. Apenas Sif y Fandral quitaron a Thor de encima, Loki miraba todo mareado.
-Una estrellita se explotaba sobre la tela de una araña…
Thor le pegó una cachetada.
-A trabajar- dijo, y lo levantó. Loki movió su cuello y todo le traqueó.
-Auch- dijo Volstagg, estremecido, lo mismo que Fandral.
-Ahora, me das un bote, pero ojo me tuerces el cuello…-le advirtió Loki, con un poco de temor.
-Ay no. No quiero mirar- dijo Kali, escondida en el hombro de Sif, pero sin embargo miraba cómo iban a hacer la maniobra. Loki se apoyó sobre Thor, que le hizo dar el bote perfectamente, y lo hizo subir y bajar como un muñeco.
-¡Sí!- gritó Sif esperanzada. - ¡Sí!
-¡Sí!- gritó Thor, que chocó las manos con Loki, lastimándolo otra vez.
-¡No tan fuerte, maldita sea! Ahora mueve tu trasero, el paso que sigue es peor todavía- le dijo, ya enojado.
Los dos, coordinando, eran otro problema. Kali o Sif contaban, pero luego se agotaron, y los relevaron Fandral, Apolo y Krishna.
-¡Pero eres tú, quien se desvía un nanosegundo! ¡Eso te pasa por ser tan musculoso!
-¡No pues, la Musa del baile, qué haremos!- dijo Thor, ya furioso.
-¡Te juro que si tuviera mis poderes!- dijo Loki, pero Vosltagg se interpuso, y los tomó a los dos de los trajes.
-¡Oye!
-¡Ya, malditas primas donnas! ¡A coordinar, o les juro que les pego a los dos por el resto de su estadía aquí!
Ellos se callaron, y todos aplaudieron. Volstagg los tiró, y Thor suspiró.
-Hermano… lo siento.
-Bien- dijo Loki molesto. – De nuevo. Vamos con los pies, y luego giramos TAL CUAL, ¿entendido?
Llegó el gran día, y a todos los llevaron a una especie de sala/palacio, donde estaban todos los súbditos del Señor U, que los rechiflaban y los insultaban . Heimdall estaba amarrado, y en medio de los vitoreos, el Señor U calló a todos.
-Muy bien, hijitos de papá. Que comience el torneo. Mi equipo dará lo mejor. Uno a uno, y luego de equipos.
-¿QUEEE? ¡Este maldito es peor que yo!- protestó Loki. - ¿No que era en equipos?
-Pues que tu hermano, perra, se defienda- dijo el hombre, sentándose en el trono. Loki se tapó la cara con las manos, angustiado.
-Ya- dijo Thor, colocando su mano en el pequeño hombro de su hermano menor. – Lo haré bien, ya verás.
Vino el primero, y Loki lo derrotó fácilmente, al hacer un salto mortal, disociar de manera precisa su cuerpo, y luego cruzarse de brazos. Temió por Thor, pero este giró sobre su cabeza, y luego patinó de forma rara. Sif y Kali gritaron, y se abrazaron.
-¿Ah, sí?- dijo una de las guerreras, que comenzó a girar sobre su cabeza. Thor sonrió, y se deslizó sobre toda la pista, con su cabeza. Todos gritaron de alegría.
-Tu turno, hermano- le dijo a Loki, que vio a otro guerrero disociar de manera increíble su cuerpo. El pelinegro lo imitó, para luego quedarse como un muñeco roto.
-Gana el blanco- dijo el árbitro, que era un tipo grande y de gafas. Todos los demás dioses gritaron de alegría.
-¡Termina el primer round, perras!- dijo el Señor U, un poco molesto. –Pero ahora prepárense, porque esta vez mi equipo no les tendrá piedad…
Sonó una música pesada, y dos tipos oscuros comenzaron a bailar y comenzaron deslizándose sobre sus cabezas, para luego hacer todos los pasos, según consideró Loki, mejor.
-Estamos perdidos…
-¡Claro que no! ¡No te rompí la nariz para nada, hermano! ¡Nosotros somos de la "vieja escuela"!
-¿De qué hablas?- le preguntó Loki desconcertado.
-Que les demostraremos a esas perras que somos los reyes aquí. No dejaremos que un imbécil con dientes de oro aprisione a los hijos de Odín, ¿entiendes?
-Pero míralos…
-Y qué. Les demostraremos cómo se hacen las cosas en Asgard- dijo Thor, con los brazos cruzados. Loki se dio cuenta de que se había dejado contagiar del ambiente.
-¡Tienes razón! ¡Thor! ¡Eres un genio! ¡Bailaremos vieja escuela!- dijo, como si fuese una revelación.
-Pero eso no lo hemos ensayado tanto…- dijo el rubio, con dudas.
-Al diablo, ¡improvisemos y ya verás!
- ¡Genial! ¡Thor y Loki, al estilo de la vieja escuela! Además, que tú eres mi maestro, y yo siempre aprendo bien, no por nada soy el mejor…
-Sí, eso… - dijo Loki volteando los ojos. Los dos se miraron.
-¡A darles!
Comenzó la música, y los dos comenzaron a bailar coordinadamente, y luego juntaron las rodillas, para luego Loki subirse encima de Thor y pasar por encima. Luego dio un bote, y Thor lo manejaba como un muñecó. Perfecto.
-¡Lo lograron, carajo!- gritó Volstagg, abrazando a Fandral y Apolo, y dejándolos sin aire. Sif se abrazaba a Kali, y las dos saltaban, junto con Atenea. Luego se cruzaron, y comenzaron a hacer el juego de pies, para luego Loki lanzarse sobre su hermano, y dar un bote hacia atrás. Yemayá gritaba emocionada, mientras los demás gritaban como locos. Luego comenzaron a girar sobre sus cabezas. Thor hizo una acrobacia, y Loki se deslizó debajo, sobre sus rodillas, terminando el acto . Todo el reino los aplaudía, y los dos hermanos comenzaron a provocar al otro equipo. Loki les sacó la lengua, mientras Thor les abría los brazos en señal de pelea "¿Y ahora qué dicen, perras?". Los dos se cruzaban, provocando. El señor U apagó la música, y los encadenó. Todos los demás dioses protestaron.
-¿Y ahora, qué?- dijo Thor colocando su mano en la cintura, y casi arrastrando a Loki.
-Falta el reto de "Y tu mamá"- dijo el señor U. Thor no entendió.
-¿Qué? Tú no te vas a meter con mi mamá- protestó Thor. Loki lo llevó aparte.
-Haremos chistes sobre las madres.
-¿De dónde sabes tantas cosas y con quién te la pasas?- le preguntó su hermano, desconcertado.
-Kali y yo… vamos a ciertos recitales de ciertos bardos, no importa. Si él dice, "Y tu mamá es tan gorda que se echa un gas y provoca que explote Muspelheim", tú no golpeas. Tu dices "Pues tu mamá es tan fea que hasta Surtur le eruptó en la boca".
-Oye, ese es bueno- dijo Thor, riendo.
-Tienen un minuto para pensar sus insultos, adoraciones- dijo el señor U. – Si pierden esta, pierden todo…
-Qué tramposo- dijo Thor, indignado.
-No sé qué te sorprende- dijo Loki, y fueron a la esquina, con sus demás compañeros. Atenea se apareció junto a Sif, y Artemisa.
-Oigan, tenemos un plan. Yemayá y Kali se vistieron como zorras para ir por la llave que nos devolverá los poderes. Oímos a una tipa hablar de eso. Nosotras iremos por las armas.
-Genial. Acá los distraeremos- dijo Loki. - ¿Verdad, Thor?
-Sí, seguro. Vayan, chicas.
Comenzó el segundo round. Los dos se enfrentaron a un grupo de tres tipos y una mujer.
Apareció un hombre chiquitico, de dientes salidos.
-Yo primero- dijo Loki a su hermano – Mira cómo se hace.
-Tu mamá, flacuchento, es tan zorra, que es como una conductora de carrozas de caballos… los cansa a todos.
-¡Hijo de..!- dijo Thor, pero Loki lo contuvo.
-Ya.- dijo mirándolo furioso, y se adelantó, sonriendo.
-¿Ah sí? – pues tu mamá… -dijo él abriendo la boca, haciendo énfasis, en la última sílaba – es tan fácil que yo soy tu padre…- dijo, sin alterarse. – Y no, no es todo, el tipo detrás de mí dijo: ¡Estoy en el lugar correcto!
Risas por doquier. Loki se volteó a su grupo.
-¡Tienen que burlarse!- les gritó, y todos comenzaron a hacerle "Uhhh" y "Ten, pendejo" o a burlarse ruidosamente del chiquito de los dientes saludos.
-Eso, así…- dijo Loki.
-¿Ah sí? Pues tu mamá, rubiete- dijo otro hacia Thor – Es tan gorda, que cuando se puso un vestido de colores, la llamaron ¡Bifrost!
El rubio suspiró, y no se aguantó la rabia.
-¡Yo te daré lo que es tu mamá, pedazo de…!- dijo, y arrastró a Loki, pero una barrera los tumbó a los dos.
-Pierden esta, señores- dijo el Señor U. –Sigue el flacucho.
-¿Puedes calmarte?- le dijo Loki a Thor, que asintió, desconcentrado. Loki sonrió, y puso la mano en su barbilla. Pensaba.
-Pues tu mamá es tan gorda, que ella… verás, destruyó el Árbol de Yggdrasil cuando se sentó encima…- dijo él, echándose a reír. Todos lo secundaron. Thor comenzó a gritar "Imbeeeeecil", y todos los demás hacían cosas similares.
-Detesto a este sujeto, pero en estos momentos, me arrodillaría ante él, si quisiera- dijo Apolo, muerto de risa.
Pasó la chica, que se dirigió hacia donde Thor.
-¿Ah sí? Pues tu mamá es tan gorda, que Asgard tuvo que escalarla, mensote, ¿cómo te quedó el ojo?
-¿Ah, sí? Pues tu mamá… es tan gorda que cada vez que le doy una vuelta a su cintura, es su cumpleaños- dijo Thor, mirando a Loki, que le hizo una seña de aprobación, riéndose, y todos los demás lo hacían. Loki los animaba a burlarse más, levantando las manos. Vino el primer tipo, gordo y malencarado.
-Tú, blanquita- le dijo a Loki. – Tu mamá es tan estúpida, que cuando fue creada, su Dios dijo "hasta yo cometo errores"…
Todos estaban en silencio, absortos, mientras los del otro lado se reían.
-Esa fue horrible- dijo Shiva a Volstagg, que estaba preocupado.
-¡Vamos, viejo!- gritó Apolo. - ¡Muéstrale que tú haces respetar a tu mamá!
-¡Si!- dijo Shiva. - ¡Tú puedes! ¡Calla a esa perra!
-¡Si, hermano! ¡Tú puedes contra esos hermanos, hermano!- dijo Fandral, y todo el mundo se quedó en silencio, mirándolo como idiota. Thor le hizo señas a Volstagg y a Hogun, que lo abrazó y le dio un beso en la cabeza, para luego cachetearlo, negando con la cabeza.
-¿No?- dijo Fandral, y Hogun negó con la cabeza, mientras Volstagg le pegaba en el hombro.
-No, amigo, no.- le dijo preocupado. Luego le gritó a Loki. - ¡Vamos, pico de oro! ¿Qué te pasa?
Este pensaba y pensaba. Thor se acercó, preocupado.
-Loki… ¿puedes con este?
Este le sonrió, y se adelantó, mirándose las uñas.
-Eres un novato, mi querido amigo.
-¿Por qué, blanquita? ¿Ofendí a tu madre?¿ Vas a llorar como la blanquita que eres?
Loki bufó, sonriendo.
-Tu mamá… es tan estúpida… que te dio a luz…
-¡La madre de todos los insultos!- dijo el árbitro. Todos se quedaron callados, y boquiabiertos. Thor fue el que comenzó a reírse, y a burlarse.
-¡En toda la cara, imbécil! ¡En-tu-Ca-ra!- gritó. - ¡Vamos!- dijo, animando a sus compañeros, que comenzaron a reírse y a burlarse. Incluso los del otro lado lo hicieron. - ¡Vamos!
-Pues tú mamá…- dijo el gordo, ya molesto, pero Loki se acercó, junto a Thor, que ya estaba serio.
-Tú mamá…
-Uh- dijo Loki, mirándose las uñas. – Novato. Y tu mamá… va a tener que decirte adiós, porque creo que Sif acaba de atravesarte con la lanza- dijo, y el gordo miró la hoja, e hizo un rostro de queja. Kali apareció, y les rompió las cadenas. Thor recuperó su martillo, y todos regresaron con sus poderes. Loki, en medio de la batalla, miró al pobre gordo agonizar. Lo remató. Vio a Thor pegarle al pequeño de los dientes salidos.
-¡Esa fue por la del Bifrost! ¡Vamos a donde U!- dijo, y poco después, lo tenían prisionero. Heimdall lo miraba furioso.
-¿Sabes, negro, lo que eso le hará a mi puesto? Vas a ser juzgado por los asgardianos. Y te irá muy mal.
Tiempo presente.
-¿Y lo has visto, perra?- preguntó Kali con el modo del reino del Señor U. Loki negó con la cabeza, sonriendo.
-Eras el mejor haciendo chistes de "y tu mamá". Eso sí te lo reconocieron.
-Tal vez, aunque iban a burlarse de nuestras dotes dancísticas, pero mi hermano no dejó. Y creo que sabían lo que se les venía encima, conmigo.
-¿Qué los ibas a traicionar, o a convertir en gallinas, o en lagartijas?
-Dímelo tú.
-Las tres- dijo ella, y él sonrió, para acercarse a ella, y abrazarla por detrás.
-Éramos muy buena pareja.
-¿Nunca le dijiste a tu papá que en esas vacaciones participamos en el campeonato interestelar porque con el dinero íbamos a crear juguetes mágicos? – le preguntó, y él negó con la cabeza.
-Pero sí nos hizo bailar a Thor y a mí.
-No te creo.
-¡En serio!- dijo él, recordando cuando Odín les dijo "¿ Y cómo vencieron a Udall?" Y como no podían decirle que fue a costa de insultos en contra de las madres, dijeron "bailando". Y Frigga se entusiasmó. "¿Tenemos que hacerlo?" preguntó un incómodo Thor, y Odín dijo "Sí". Los dos tuvieron que repetir el baile vieja escuela que habían presentado en el reino de Udall. Odín se quedó en la puerta, mirándolos raro y diciendo " Esta juventud. En fin, eso no les servirá para gobernar, pero…" y los volvió a mirar raro, antes de irse.
-Me tocó enseñarle a Thor a versificar, porque creía que con eso conquistaba a las chicas. Funcionó un buen tiempo, pero sabes que él era un alumno imposible- dijo Loki, sentado, y reflexivo.
Kali puso una canción, que hizo sonreír a Loki de inmediato.
-Esa es mi situación actual.
-"It's the hard knock life, for us .It's the hard knock life, for us! Steada treated, we get tricked
Steada kisses, we get kicked It's the hard knock life!"*********- comenzó ella a cantar, moviendo la cintura, y luego señalando**********. Loki también, y comenzó a versificar frente a Kali, con una pañoleta amarrada, verde, en su cabeza.
"I tricked everywhere, all that idiots, now I´m locked forever in the Asgard prison, but I rule da house, I´m controlling the house, they think about me every hour, I live in hard knocks, I don´t think to pray for pardon, I want to burn all down and after take it back, i´d rather that, and they have to pay hard "(Los engañé a todos, a todos esos idiotas, ahora estoy encerrado por siempre en esta prisión asgardiana, pero yo gobierno esta casa, controlo la casa, ellos piensan en mí cada hora. Vivo la vida difícil, pero no pienso pedir perdón, pienso quemarlo todo apenas venga de vuelta, prefiero eso, y ellos tendrán que pagarlo duro).
Los soldados que custodiaban a Loki, movían la cabeza de un lado a otro.
-" It's the hard knock life, for us .It's the hard knock life, for us! Steada treated, we get tricked
Steada kisses, we get kicked"- canto Kali con Loki apareciendo detrás de su cintura , mientras los pavos de su palacio, también movían la cabeza de un lado a otro.
-"Look ma freakin´glorious purpose: Ain´t a good soul, ain´t an angel, f*** genocidal are one of my names. So just wanna come to mock, I´ll finish kick ya out. Im not gonna beg, Im not gonna f**** beg, listen asgardians around, trickster, prankster, jockster douh, who cares, I live hard knocks but I know, I know it´s gotta out, I know it´s gotta fall"
(Miren mi loco propósito glorioso: No soy una buena persona, ni un ángel,maldito genocida es uno de mis nombres. Si vienes a burlarte, te patearé. No voy a rogar, no rogaré maldita sea, escúchenlo asgardianos, astuto, mentiroso, bromista qué importa, sé que vivo a lo duro, pero sé, sé que todo acabará y caerá).
" It's the hard knock life, for us"- cantaron los dos, él atrás del vidrio y ella adelante, con la capa, mientras ladeaban la cabeza. 's the hard knock life, for us! Steada treated, we get tricked- protestaron. -Steada kisses, we get kicked"- dijeron, y los dos hicieron el gesto de ser pateados, y los soldados hacían gestos rudos.
"I´m keep on, I´m not gona fall on da ground, waiting like damn snake, Im ready to bring it on, So damn! make a judgment now, I´m ready to go, I´m damned ready to go"
(Sigo aquí, no caeré en el suelo, espero como una maldita serpiente, estoy listo para atacar. Así que demonios! Haz un juicio ahora. Estoy listo para irme, listo para irme).
."It's the hard knock life, for us .It's the hard knock life, for us! Steada treated, we get tricked .Steada kisses, we get kicked"- cantaban los dos, mientras Kali movía las caderas, bailando al frente de Loki, que estaba sentado y desconcertado.
-¡Sigues siendo buenísimo!- le gritó, muerta de risa, apenas terminaron la canción. Él alzó los hombrosa
-Es fácil, como dije.
-¿Te vas a vengar si te dejan salir?
-Por supuesto.
-O sea, los vas a traicionar.
-Eso ni siquiera debería preguntarse.- dijo él , de buen humor.
-Me encanta - dijo ella, con una sonrisa suspicaz, y él le echó uno de los conos que quedaban, a traición. Ella se quedó persiguiéndolo por toda la estancia, tratando de echarle otro. Y esa era su eterna guerra, a veces reducida a niñerías. Kali se preguntaba si fue por eso, en primer lugar, que ellos lo habían destruido todo, y si hubiesen existido otras maneras de luchar. Pero ya era tarde.
* A lo Paris Hilton.
** My Humps, de Black Eyed Peas
*** Around The World, Daft Punk.
***** Isqh Kamina, una de las canciones más sexis de Bollywood.
****** Rapear, es lo mismo que versificar.
****** Analcalí, es una prenda usada por los hombres de la India, pero la usé para Kali por su comodidad
******** Snake Charmer, de Bassnectar and Kraddy
********* It´s Tricky , de RUN DMC. La coreografía de Thor y Loki es la misma que hacen los tipos de '¿Y dónde están las rubias?'. Además, la canción se ajusta mucho a la personalidad de Loki.
********** It´s the hard knock life, la versión de Jay Z. Me gustó para este pedazo porque es la que el Doctor Malito, en Austin Powers, canta en prisión. Quería el mismo efecto para Loki. La letra del rap es invención mía. Que cante así con el pañuelo, es porque vi a Tom Hiddleston con el cabello de Loki y con el pañuelo a lo rapero. Me encantó.
*********** Kali baila y señala como las negras del getto.
