Disclaimer: Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.
XII – UNA PEQUEÑA BRECHA ENTRE LA AMISTAD Y EL AMOR
Era un buen día para Demetrio, por fin se había desecho de Astarte, Alana había hecho muy bien su trabajo, y aunque Astarte había logrado escapar sabía que no duraría mucho antes de morir. La castaña de ojos verdes había llegado con una sonrisa en el rostro, traía colgado el dije con forma de corazón que Astarte solía llevar, era el mismo dijo que Demetrio le había regalado para terminar de convencerla de que la amaba años atrás, todo para que lo ayudara incondicionalmente a vengarse de Serenidad…
Como premio le colocó a Alana ese mismo dije, y la hizo suya la noche anterior, ella se había entregado sin reserva alguna, sólo le pidió la protección de su pequeña hermana, él le había prometido que lo haría siempre y cuando ella le fuera leal.
Aquel hombre repasaba las imágenes de la noche anterior y sonreía, parecía disfrutar la cara de dolor de Astarte al verse traicionada por su amante, él sabía muy bien que aquella mujer haría casi cualquier cosa por él, casi, porque lo único que ella no permitía era que alguien se le acercara. De nuevo repaso aquellas imágenes en su mente…
Flash Back
Demetrio se encontraba leyendo un libro acompañado de Astarte cuando Alana llego apresurada y abriendo de par en par las puertas de la sala…
Alana: Mi señor – su voz era agitada – Selene ha declarado la guerra en contra de todo aquel que se la declare al Imperio… - vio a quien se encontraba junto a su señor, y sus ojos se endurecieron…
Astarte miraba a aquella castaña con los ojos abiertos de par en par… sólo atino a levantarse antes de que Demetrio arremetiera contra ella…
¿Por qué mi señor? ¿Por qué si yo he hecho cualquier cosa por usted? – la voz de aquella mujer traicionada demostraba dolor y confusión… - Yo te he dado todo de mi Demetrio, todo – eran palabras inaudibles, parecían susurros que se perdían entre sus lágrimas…
Demetrio sonreía mientras que Alana se había quedado quieta esperando órdenes y dar el golpe final…
Un ademán fue todo lo que Astarte pudo ver antes de sentir un gran dolor en el pecho, no se dio cuenta del momento en que la castaña se movió, solo la sintió y vio a su lado, miró a su querido señor, se quitó el dije de corazón y dijo mirando a sus ojos antes de desaparecer– Traición con traición se paga…
Alana miro a su señor mientras se acercaba a recoger el dije que Astarte había tirado, luego se acercó a ella, la besó apasionadamente y colocó en su cuello aquel símbolo de amor que dejaba a cada una de sus mujeres. Alana se perdió en sus ojos y dejó que el acariciara cada parte de su cuerpo.
La castaña había soñado con eso la noche anterior, sólo pensaba en darle todo de ella a ese hombre que con sólo un beso la había cautivado, sabía que estaba obsesionada con él, y sabía que Demetrio la necesitaba para acabar con el Imperio Lunar y con Selene.
Fin flash back
Tokio, departamento de Ziré…
Un gato blanco se encontraba sentado en la puerta de la recámara de una hermosa chica de cabello plateado, la miraba atentamente mientras dormía, no deseaba despertarla, tenía varias noches sin dormir bien, de repente escucho ruido en la estancia y salió a inspeccionar.
Un joven de cabello castaño se encontraba sentado en uno de los sillones con una taza de café, el minino se acercó a él y maulló en forma de saludo.
Taiki: hola pequeño – llevó su mano a la cabella de gato y lo acarició – me agrada que estés aquí con mi amiga – hizo una pausa y lo llevo a su regazo - ¿sabes? Ella es muy solitaria y eso no me gusta – hizo una pausa larga y bebió un poco más de café – -Debió sentirse muy sola cuando nosotros nos fuimos, y la verdad me dolió dejarla aquí, sin embargo es muy fuerte, mucho más que tú y yo juntos…
Es bastante raro en ti verte hablar con un gato – un pelinegro se acercó a ellos sentándose en otro de los sillones, e hizo un ademán al gato para que fuera con él – Ha cambiado, es mucho más bella que cuando nos fuimos – Seiya dibujó una sonrisa en su rostro mientras acariciaba al gatito – Ni siquiera sé tu nombre
Ziré: Su nombre es Adonis – su dulce vez era inconfundible, se acercó a la estancia y se sentó justo al lado de pelinegro y apoyó su cabeza sobre su pecho, se sentía bien cuando lo hacía.
Seiya se sonrojaba cada vez que ella hacía eso, le gustaba que lo hiciera; era extraño, ahora que había vuelto sentía una enorme necesidad de protegerla, y su energía lo confundía…
La joven se levantó excusándose de que debía ir a bañarse para ir a la universidad más tarde…
Taiki: Te veo confundido hermano… - miró al pelinegro que no quitaba la vista de encima donde Ziré había desaparecido hacía tan sólo algunos segundos…
Seiya: La siento diferente, su energía, su mirada, toda ella… - hizo una pausa – siento una enorme necesidad de estar con ella…
Taiki: Tal vez hermano, tu corazón te está diciendo que es tiempo de pensar en alguien más, una mujer que te acompañe y sonría contigo – dicho esto el castaño se levantó de su asiento acercándose a su hermano, puso su mano sobre su hombro derecho y le dijo – Me refiero a enamorarte de alguien que no le pertenezca a otro y que aparte esté junto a ti y te quiera.
Mientras el castaño se retiraba, Adonis maulló en señal de aprobación, era raro pero aun sabiendo quienes eran ellos les tenía confianza y sabían que la protegerían. Sin duda se había sorprendido al verlos en el departamento de Ziré y había entrado en pánico de pensar que ellos lo reconocerían, pero sin la luna en su frente ni siquiera pensarían en que él era Artemis, y sobre todo sabía que ellos harían cualquier cosa por su princesa…
Seiya por su parte miró al pequeño gato sentado en su regazo y sonrió para sí mismo – tal vez Taiki tenga razón – pensó antes de pararse e irse a vestir, ellos también irían a la Universidad con Ziré.
Más tarde los cuatro iban camino a la universidad; cuando ellos estaban y salían juntos Ziré dejaba que Seiya condujera su automóvil, ella tenía mucha confianza en ellos, los quería y respetaba como si fueran su familia. Años atrás ella los había ayudado para que la disquera de donde era socia los contratara, les había dado alojamiento en uno de los departamentos de su propiedad, incluso los había asesorado con la imagen que debían proyectar, sin embargo nadie sabía de ella, había pedido completa discreción. Pocas veces salían en público, no porque ellos no quisieran, sino porque ella no deseaba que los medios la buscaran por su cercanía con los Three Ligths.
Al llegar al campus, Seiya decidió quedarse con ella mientras Taiki y Yaten averiguaban sí podrían aplicar para la escuela de música, él y la peliplateada se encontraban en la cafetería cuando un chico de cabello corto negro y una rubia de coletas entraron.
¡Seiya! – una voz conocida se escuchó a espaldas de la peliplateada que lo acompañaba
Seiya: ¡Serena! – el pelinegro se paró de su asiento lo que hizo que Ziré volteara para ver a quien pertenecía aquella voz. Sus ojos azul cielo se encontraron con otro de un azul un poco más oscuro, la rubia se paró en seco y borró la sonrisa de su rostro mostrando una Serena seria.
Darien y Seiya se sorprendieron al ver la reacción de Serena, mientras que Ziré solo la veía divertida ante aquella reacción.
Darien: Serena se presentó a Ziré una amiga de la Universidad, y por lo que veo conocida de Seiya.
La voz de Darien hizo se Serena reaccionara y sonriera fingidamente, cosa que para Seiya y su acompañante no pasó desapercibido.
Ziré: Mucho gusto Serena – la hermosa chica se levantó de su asiento y le tendió la mano a la rubia para saludarla – Darien y Seiya me han hablado mucho de ti – sonrió para intentar suavizar un poco las cosas entre los cuatro.
Seiya: Ziré es una vieja amiga Serena, la conocimos apenas llegamos a Tokio, a ella le debemos muchas cosas…
Darien miró a Seiya extrañado, ¿le estaba dando explicaciones a Serena? …
Ziré: Es hora de retirarnos Seiya, fue un gusto conocerte Serena, nos vemos luego Darien, con su permiso – dicho lo último tomo de la mano a Seiya sin dejar que éste se despidiera y salieron de la cafetería.
Serena y Darien se quedaron parados en silencio hasta que ella dijo – es muy hermosa ¿verdad?, no sabía que Seiya tuviera más amigos que nosotros.
Darien por su parte sólo se quitó de su lado y fue a buscar un café para tomar, dejando a Serena en sus pensamientos…
Mientras tanto Ziré y Seiya ibán rumbo al estacionamiento, en ella se notaba enojo, de repente se paró en seco…
Así que ella de quien estas tan enamorado – espero que a él contestara pero el silencio reinó entre los dos – Ella tiene novio ¿sabes?, y su novio la ama mucho, yo lo sé porque él me lo ha dicho, es mi único amigo desde que ustedes se fueron y me dejaron aquí - ¿Por qué le reclamaba eso? Se decía para ella misma sin entenderlo - Ella jamás podrá ser para ti Seiya, y tú no eres nada de ella, por lo tanto no tienes que darle ninguna explicación – Ziré volteó a verlo e hizo que él la mirara a los ojos – Esa niña es de alguien más, y tú no le perteneces.
Seiya la miraba confundido, estudió cada parte de su rostro, ella tenía razón en lo que le decía, y sintió el impulso de tomarla de la cintura, a pesar de que ella era un mujer algunos años mayor que él le parecía muy hermosa. Ziré era esbelta y de piernas largas, sin embargo él la pasaba por algunos centímetros. Estudió cada parte de su rostro y pensó en lo que Taiki le había dicho por la mañana, se acercó lentamente a ella y con delicadeza la besó, ella se sorprendió más no se separó, al contrario se colgó de su cuello.
Fue un beso tierno, y aunque la había sorprendido no lo había detenido, pensó para sí misma que tenía todo el derecho de estar con alguien que fuera para ella, y quien mejor que el amigo que ella tanto quería…
El beso duró unos segundos, sin embargo para ambos pareció una eternidad, ambos se miraron por un momento, luego la chica bajó la mirada, ahora pensaba con más claridad…
Ziré: Si esto no funciona, te perderé…
Seiya: pase lo que pase estaré contigo… - la abrazó con fuerza, temiendo que ella saliera corriendo, la beso en la frente una y otra vez – aun si no funcionara me quedaré a tu lado, si es necesario me convertiré en tu sombra pero estaré aquí junto a ti…
Dos personas los miraban desde lejos, el peliplateado tenía una cara de fastidio mientras que el castaño sonreía.
Yaten: ¿en verdad crees que va a olvidarla? Solo te digo que si Seiya lastima a Ziré no se la acabará conmigo – sus muecas hacían notar que no estaba de acuerdo con lo que su hermano hacía.
Taiki: Ambos lo necesitan, él para olvidar a Serena y ella para olvidar a alguien más, nuestra Ziré no es la misma de hace unos años Yaten, alguien rompió su corazón aunque no quiera decírnoslo, ambos estarán bien, vamos tenemos que ir a separarlos.
No se dieron cuenta de que dos personas más estaban detrás de ellos, la rubia no podía ver a Darien a los ojos y él no quitaba la vista de encima de aquella pareja que acababa de formarse a cuestas de un gran dolor…
Continuará...
Hola chicos quisiera disculparme por dejar pasar tanto tiempo, espero pronto volver a subir otra parte de mi historia..
GRacias :)
