Disclaimer:Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.
XIV – TRAICIÓN POR TRAICIÓN
Una mujer alta y pálida se encontraba en parque no. 10 de la ciudad. Llevaba el cabello largo negro, su vestimenta era extraña y estaba herida, o al menos eso parecía, su vestido blanco llevaba una mancha de sangre en el pecho; cualquiera diría que era una aparición o bien regresaba de una fiesta de disfraces.
Las personas ahí se la quedaban viendo atentamente, algunos divertidos y otros preocupados, no se movía de su lugar, estaba parada justo en una parte poco iluminada del parque, de repente levanta una de sus manos y del cielo empezaron a caer trozos de hielo, las personas ahí reunidas empezaron a correr despavoridas. Gritos de miedo y dolor se escuchaban por todo el parque.
Tú a diferencia de la otra chica, no vienes por la esencia de las personas – detrás de aquella mujer se encontraba Neptune
No es a ti a quien he venido a buscar – respondió la pelinegra tranquila
Uranus apareció frente a ella y de un solo movimiento colocó su espada frente a su rostro - ¿Qué no nos temes? – la arrogancia en la voz de la sailor del aire sin duda había regresado.
No es a ti a quien he venido a buscar – dijo por segunda vez la extraña mujer
Entonces dinos a quien buscas – Neptune se acercó un poco más a ella por detras.
Selene… - la mujer no dijo más
Uranus hizo una mueca de fastidio y atacó a la mujer frente a ella, pero ni siquiera pudo hacerle un rasguño y salió volando contra un árbol. Inmediatamente Neptune se acercó a ella preocupada.
Neptune: ¿Te encuentras bien Uranus? – tomó su brazo para ayudarla a incorporarse
Uranus con furia hizo a un lado a Neptune incorporándose, ni siquiera volteó a verla o dijo algo y se lanzó de nuevo contra aquella desconocida mujer.
Pasó lo mismo, salió disparada hacia el mismo árbol, pero esta vez Neptune se interpuso para que no fuera golpeada de nuevo. El golpe fue muy fuerte, y la sailor del mar casi quedó inconsciente por el impacto, sin embargo Uranus solo se paró y volvió a atacar.
Jupiter se encontraba hacía unos minutos parada cerca del lugar y lo había visto todo, sólo miraba a su hermana mientras escuchaba los gritos de furia de Uranus al no poder hacerle daño a la desconocida, se acercó lentamente a la sailor semiconsciente y la abrazó con lágrimas en los ojos – ella no se merece tu preocupación – le dijo al oído
Neptune: Algún día ella lo entenderá – le respondió con la voz entrecortada. Intentó incorporarse pero no pudo sola, así que Jupiter la ayudó con cuidad.
No se dieron cuenta en que momento Faire llegó junto a ellas acompañada de Artemis, Plut y Saturn, volteó a verlas y se acercó más a ellas, tomó el rostro de su fiel compañera de batallas y la miró a los ojos verde aguamarina llenos de lágrimas – Sabes que ella no cambiará y no te perdonará, pero aun así admiro las esperanzas que tienes en ella, llévala a descansar Jupiter, yo las alcanzaré en cuanto pueda…
Jupiter asintió y se retiró del lugar con Neptune.
Faire y sus compañeras se quedaron viendo un rato más como la obstinada Uranus intentaba una y otra vez golpear a la que consideraba su enemiga, en eso sintieron la presencia de Eternal Sailor Moon y las demás senshis.
Detente – gritó Sailor Moon a Uranus la cual dudó pero obedeció – Dinos que es lo que quieres ¿por qué estás aquí? – su voz temblaba como si tuviera miedo de enterarse de algo, sus ojos también mostraban ese miedo a la respuesta…
Selene… - Dijo de nuevo aquella mujer
Aquí me tienes – dijo Faire saliendo de las sombras de los arboles - ¿Por qué quieres verme?
La mujer se quedó mirando a Faire detenidamente - Mi nombre es Astarte, y era hasta hace poco la mano derecha de Demetrio…
Se hizo un silencio incómodo y las senshi se pusieron en guardia, sin embargo Faire levanto una manó indicando que no se movieran.
Astarte: Princesa del Imperio Lunar – le costaba trabajo hablar, se llevó una mano a su pecho, dolía mucho – Demetrio me ha traicionado porque ya no le soy indispensable, yo le di todo y lo traje a este planeta a buscar a la hija de Serenidad – la pálida mujer no quitada la vista de encima de Faire, la cual poco a poco se acercó más a ella – sin embargo al enterarse de que estabas despierta cambió sus planes – Astarte hizo una pausa y tomó aire para continuar – Yo creo princesa de la Luna que ahora te quiere a ti - El silencio reinó en aquel lugar mientras Astarte lograba volver a hablar – sabe que teniéndote, tendría a su disposición al Imperio Lunar y podría hacer de él lo que quisiera, incluso venderlo en pedazos al mejor postor delante de tus ojos…
Faire la miró detenidamente a los ojos y es un instante ella y Sailor Moon se encontraban convertidas en princesa. Hizo un ademán a Serenity de acercarse a ella.
Selene: Astarte, como sé que lo que tú me dices es verdad y no una trampa de tu señor para deshacerse de Serenity.
Astarte sonrió, a Selene no se le escapaba una – Él no quería deshacerse de ella en realidad, era sólo una pantalla que usaba para que los pueblos que antes fueron parte del reino lunar y fueron desterrados le juraran lealtad, él quería casarse con Serenity y adueñarse de Imperio, pero ahora que tú estás aquí sus planes debieron cambiar, tú eres capaz de unificar de nuevo esos reinos y hacerse de nuevo el Reino aliado más poderoso del universo, de esa manera podría adueñarse poco a poco de la galaxia – hizo una pausa – Claro Selene que no puedo probarte nada, son sólo suposiciones mías, y si estoy aquí diciéndotelo es porque traición se paga con traición…
Serenity: Eso quiere decir que si ya no me quiere a mí, quien está en peligro eres tú – Serenity volteó a ver a su hermana con miedo en los ojos…
Selene la miró fijamente, ¿en realidad se preocupaba por ella? – En realidad Serenity tú estás ahora en gran peligro, pues si tú ya no eres parte de sus planes, no tiene por qué mantenerte viva, Demetrio odia el recuerdo de tu madre, y tú eres casi idéntica a ella…
El pánico se reflejó casi de inmediato en los ojos de la rubia y pareció que las piernas le flaqueaban, sin dar tiempo a reaccionar y antes de que Serenity tocara el suelo Endimion la tenía entre sus brazos. ¿Cómo había llegado ahí sin que ella se diera cuenta? No había sentido su energía en ningún momento…
Selene lo miró con dolor y él le sostuvo la mirada un momento, en verdad dolía verlo junto a ella, mucho más de lo que ella imaginaba.
La peliplateada volvió a mirada a Astarte quien en un segundo ya se encontraba en el suelo.
Selene se agachó junto a ella y la miró a los ojos – En verdad debe haberte dolido que él te traicionara ¿Deseas que yo haga algo en tu nombre Astarte?
Aquella mujer con poca energía la miro con los ojos llenos de lágrimas – a pesar de todo no puedo pedirte que lo mates – de sus ojos salían gruesas lágrimas de dolor.
Selene la entendía, ella sentía lo mismo por Endimión, podría dolerle mucho que él ahora estuviera con Serenity pero no podía odiarlo. Abrazó a Astarte y le dijo al oído – Deja de sufrir – y en ese preciso momento Astarte dejó de llorar y empezó a desaparecer del regazo de la peliplateada.
La luna se escondió entre nubes densas por unos segundos y al regresar de nuevo sus rayos, ni Selene ni sus senshis se encontraban en el parque, sólo quedaron Uranus en el suelo agotada, Mercury, Mars y Venus junto a Endimion que tenía entre sus brazos a Serenity, y poco a poco el parque quedó totalmente desierto.
A la mañana siguiente Serena abrió los ojos poco a poco, estaba sola en la recamara de Rei. Se incorporó lentamente hasta quedar sentada en la cama de su amiga, en eso Luna apareció con un poco de té verde – pensé que seguirías dormida – le sonrió cálidamente y se acercó a ella dándole la taza que traía en la mano – te lo traje imaginando que al despertar tendrías sed.
La rubia le agradeció el gesto con una sonrisa y bebió un sorbo – está delicioso – pensó para sí misma y se quedó viendo fijamente a Luna – Debo tener más cuidado ahora – sus ojos se llenaron de lágrimas al instante y se echó a los brazos de luna a llorar.
Luna acarició su cabello con dulzura – Artemis vino anoche por órdenes de Selene, ha preguntado tu estado y ha dicho que Selene te pide que no te preocupes – la abrazó con fuerza – Ella no te dejará sola, te quiere aunque le sea tan difícil expresarlo.
Rei se encontraba fuera escuchando lo que Luna le decía a su amiga, sabía que para Selene era difícil pero no dudaría en protegerla y ayudarla. Sin que Luna o Serena se dieran cuenta se alejó de su recamara y salió rumbo a la Universidad de Tokio.
** Departamento de Ziré **
La peliplateada se encontraba en su recamara arreglándose para ir a la Universidad cuando un gato blanco entró por su ventana.
Ziré: Debes odiarme por obligarte a estar como un gato sin poder hablar - lo cargó y lo abrazó con cariño – No puedo permitir que ellos te vean, se asustarían – dijo mientras besaba su frente y le sonreía.
Para sí Artemis solo pensaba en que les sorprendería más enterarse de quien es ella mientras Ziré lo ponía en el suelo, siguió a su nueva ama hacía la estancia y quién se quedó sentada esperando que tocaran a su puerta.
No tardó para que alguien tocara la puerta y ella se levantara a abrir. Unos ojos azules de encontraron con los de ella, y unos labios delgados buscaron urgentemente los suyos mientras la rodeaba su pequeña cintura, aquel hombre de cabellos negros la empujó hacia dentro del departamento mientras la besaba y la aprisionó hacia la pared para que no pudiera escapar.
Me gusta dar estos saludos – dijo el hombre rozando los labios de la peliplateada a propósito para provocarla
Ziré jadeaba acalorada por el increíble saludo que Seiya le había dado apenas abrió la puerta de su departamento, le sonrió con timidez y lo empujó.
Si Taiki o Yaten te ven hacerlo no paran de golpearte hasta dejarte inconsciente – respondió con tono burlón Ziré mientras iba por su bolso – Es hora de irnos – se acercó de nuevo a Seiya y le dio un beso tierno en los labios – Los chicos nos esperan, cuida bien la casa Adonis – y detrás de ella cerró la puerta.
Artemis se quedó helado al ver como a sólo un día de empezar una relación se llevaban demasiado bien, tal vez la urgencia de estar con alguien, pensó para disculparlos, pero de un momento a otro se había olvidado de esa situación centrándose en algo más importante, Demetrio…
No tenía caso ir con Luna porque no lo entendería, además Selene no le había dado la orden de hacerlo, si bien Selene era una excelente guerrera era muy cautelosa y exagerada en ocasiones si de discreción se hablaba, sin embargo gracias a ello es que había podido mantenerse las cosas tranquilas y sin riesgos a que los descubrieran. Además de los que enemigos parecían haberse detenido, o iban más lentos, o bien no sabían que más hacer o estaban planeando algo realmente malo.
Todo parecía indicar que era lo segundo, pues la aparición de Astarte sólo indicaba que Demetrio había cambiado radicalmente sus planes. Definitivamente tenían que cuidarse mucho, y se sentía tranquilo porque la noche anterior Selene había dado la orden de cuidar en todo momento a la pequeña princesa, eso sólo significaba algo, Selene en verdad quería a Serenity, y deseaba su bienestar…
Continuará…
