Disclaimer: Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.


XIV – ENTRE CEREZOS

Hacía ya una semana desde que Astarte había hablado con Selene sobre los posibles planes de Demetrio, y no tenían ninguna señal de él o sus sirvientes. Seiya había empezado a ir a los cursos previos al inicio de la Universidad junto con Taiki y Yaten. Él había elegido seguir con la carrera de música para ser compositor, ya no deseaba volver a ser cantante, sólo deseaba escribir. Yaten por su parte había entrado a la carrera de Diseño de Imagen, y Taiki había logrado entrar a la Facultad de Medicina junto con Ami, así que diario se veían.

Por las mañanas los chicos junto con Ziré estaban en la Universidad, y por la tarde Seiya se quedaba en el departamento de Ziré a estudiar o simplemente estar acompañándola, Yaten no estaba realmente de acuerdo con esa relación, y Taiki pensaba totalmente lo contrario, a ambos se les veía más felices; si no fuera porque él se había vuelto muy cercano a la peliazul no sabrían nada de las chicas. Con mucho esfuerzo de su parte él había invitado a Ami a un día de campo con los chicos en los campos de Cerezo en flor.

Esa mañana se sentía más nervioso que de costumbre, sería una cita con aquella mujer que la primera vez que estuvo aquí lo había cautivado. Había despertado temprano para arreglar lo que se llevarían; Ziré había dicho que se encargaría de la comida, mientras él y los chicos de los refrescos y las mantas para el picnic.

Estaba sirviéndose una taza de café cuando escuchó un golpe en la puerta y un maullido, inmediatamente supo de quien se trataba… Vivían en el departamento que estaba al lado de su gran amiga, era mucho más pequeño que el anterior pero era muy cómodo y sobre todo no pagaban renta ya que ella se los había regalado.

Al abrir la puerta el pequeño gato blanco que siempre acompañaba a su amiga entro y ella tiró a sus brazos abrazándolo con euforia – ella es así – pensó para si mismo…

Hey! No te pases con mi novia – Seiya había aparecido apenas escuchó el sonido de la puerta, y con la misma regresó a su recamará para bañarse y arreglarse.

Ambos empezaron a reírse por la reacción del pelinegro al ver como esa bella mujer lo abrazaba, pero bien sabía que eran como hermanos.

Taiki: pasa pequeña, te sirvo una taza de café

Ziré: Gracias!, eso me falta para despertar por completo – y le regalo una hermosa sonrisa a su acompañante

Taiki sacó otra taza, tenía una duda muy grande desde que habían regresado, se quedó un momento pensando en si le preguntaba o no a su amiga…

¿Sucede algo Taiki? – preguntó Ziré al ver que él se quedó quieto

El castaño tardo en moverse, debía preguntarle correctamente para que ella no se enojara y se fuera, después de unos segundos se decidió – Tú no eres la misma de hace unos años, ¿Quién te lastimo? – mientras hablaba se volteó para ver la reacción de su amiga.

Ziré puso los ojos como platos, ¿Cómo Taiki se había dado cuenta de eso?, solo acertó a bajar la mirada para esconder como sus ojos se llenaban de lágrimas – No me imaginé que alguno de ustedes se diera cuenta – su voz era entrecortada.

Taiki se sintió mal, tal vez no fue la mejor forma de preguntarle, se acercó a ella y la abrazó con fuerza y ella se soltó a llorar en sus brazos, él dejo que llorara todo lo que quisiera hasta que se calmara.

Ziré pronto se calmó y lo miró a los ojos – No puedo decirte mucho de eso, solo que él esta con alguien que lo ama mucho, y sé que él también la ama, así que yo tengo que hacerme a un lado y dejarlo ser feliz…

El castaño miró esos ojos azul cielo hermoso - ¿Quieres a mi hermano? – le preguntó sin rodeo alguno lo cual hizo que Ziré se incorporara sorprendida

Ziré: Claro que lo quiero Taiki, ¿cómo me preguntas eso? – estaba un poco enojada por su pregunta, ¿qué lo hacía dudar de ella?

Taiki: Tranquila, no quiero que te enojes, me refiero a que tú amas a alguien más pero estas con Seiya, puedes hacerlo por despecho o … - Ziré puso un dedo en su boca antes de que el siguiera.

Ziré: No, yo no estoy con Seiya por despecho, sólo quiero darme una oportunidad de amar a alguien que sé que me amará, Seiya también ama a alguien más, pero ese alguien esta con otra persona, y él no está por despecho conmigo, sólo queremos darnos una oportunidad Taiki…

Ella tenía razón, ninguno de los dos era así como para que él pensara algo que no es, sólo la abrazó y se disculpó. Ziré asintió con la cabeza tomó un sorbo de su taza de café y fue a la recamara de Seiya a ver si ya estaba listo.

Fue grande su sorpresa cuando lo encontró en su cama tirado durmiendo, así que se recostó y colocó su rostro frente al suyo, lo miró por un largo rato sin mover la mirada; físicamente era muy parecido a esa persona, pero eran muy diferentes en su forma de ser, Endimion era serio y Seiya de serio no tenía nada, sin embargo amaba esa forma de ser de su ahora novio.

Seiya era sin duda muy alegre y espontáneo, diario la sorprendía por las mañanas antes de irse a la Universidad, con besos y caricias a veces subidas de todo otras muy sutiles. Se sonrojó al recordar la noche anterior al despedirse de él, ver su torso desnudo y tocarlo…

Flash back

Seiya y ella se encontraban en la estancia cada uno leyendo sus libros de carrera, algo nuevo que había descubierto él de ella es que usaba lentes para leer o estar en la computadora, y en verdad se veía muy sexy usándolos.

Ziré era realmente bella, y tenía un hermoso cuerpo, bien formado y firme, era extraño que la primera vez que ellos llegaron nunca la vio como algo más que una hermana para él, y esta vez algo en ella había cambiado que lo obligaba a estar a su lado, no quería separarse de ella ni un momento, sobre todo le extrañaba el deseo de tocarla a cada rato y que sus manos quisieran recorrerla toda sin dejar un espacio vacío sin conocer…

Sin darse cuenta él se había parado de su lugar y había llegado junto a ella y se había quitado la camisa, ella alzó la mirada y se quedó sorprendida de aquel pelinegro frente a ella, él le quitó el libro de las manos y la cargo hasta la recamara, la recostó y la miró detenidamente – eres tan bella – dijo en voz baja y se puso sobre ella – Tus anteojos te hacen ver muy sexy – le dijo al oído y sintió como ella se erizaba bajo su cuerpo.

Ziré se atrevió a tocar su pecho desnudo, y con ambas manos empezó a acariciarlo, luego su espalda y lo empujo hacía ella para poder besarlo, él se apoderó de su boca como un sediento que no ha probado agua en semanas y sin que ella pusiera resistencia desabrocho cada uno de los botones de su blusa dejando sus pechos solo cubiertos por su brassiere.

Él no los toco, sólo los admiró y se pegó a ellos, y con un movimiento alzo su falda dejando solo una fina tela y su pantalón interponerse entre ellos, ambos gimieron en ese momento, se miraron el uno al otro detenidamente y con deseo – Aun no es el momento pequeña, quisiera pero podríamos sentirnos culpables más tarde – dijo él con el aliento caliente; ella solo acertó a decir Sí con la cabeza y le dio un beso tierno que se volvió lleno de lujuria en un segundo…

Seiya acarició sus piernas con urgencia y deseo y ella lo aprisionó entre ellas, lo que hizo que gimieran de nuevo – es hora de que te vayas – dijo ella sonriendo con picardía, con ese movimiento se había vengado de todas las veces que él la dejaba atónita con sus locuras.

Él solo atinó a sonreir y salir de la alcoba…

Fin flash back

Ziré estaba totalmente roja y no vio que Seiya ya la veía con un ojo abierto – Te estas acordando de anoche – le dijo el chico sonriente, lo que hizo que se sorprendiera y se bajara rápido de la cama, le tirara una almohada y saliera de la recamara.

**DEPARTAMENTO DE AMI**

La chica se encontraba nerviosa y ansiosa desde el día anterior después de que Taiki la invitara a un día de campo con sus hermanos y una persona especial para él. Aunque lo último la había hecho sentirse algo celosa la confundía que la hubiese invitado, además Serena ya les había contado que al parecer Seiya tenía novia, cosa que no hizo contenta a Rei o Mina, así que lo más probable es que se tratara de ella.

Taiki le había dicho que pasarían por ella aproximadamente a las 9 am, sin embargo ella estaba lista desde las 8, se encontraba en el balcón del departamento en el que vivía con su madre y cada que veía acercarse un automóvil sentía que su corazón palpitaba más rápido y se calmaba cuando veía que el auto no se paraba en la entrada del edificio.

Sintió que algo vibraba en su pantalón y al revisarlo se encontró con un mensaje de Taiki, ya estaban cerca de su departamento y le pedía que bajara a la estancia; rápidamente tomó sus cosas, se quedó parada un segundo en el espejo y bajó rápidamente.

Cada segundo que pasaba esperando en la estancia hacía que su corazón latiera más y más rápido; de pronto un auto muy lujoso se paró justo frente a ella, y de él bajo un castaño con anteojos negros…

Taiki: Buenos días Ami, ¿lista? – Diablos! Si está aquí en la estancia es porque ya está lista... – pensó para sí mismo el castaño

Ami lo miró divertida – ¿Estará tan nervioso como yo? ¿Será el atuendo indicado? – en su mente rodaban muchas preguntas sin respuesta – Si claro vámos – dijo sonriendo, lo cual hizo que Taiki se sonrojara.

El castaño tomó una pequeña cesta que tenía junto a ella y puso una mano sobra su cintura guiándola hacia el automóvil. Ambos se sonrojaron pero era lo correcto cuando un joven invitaba a una señorita a salir. Llegaron al automóvil nerviosos, Taiki abrió la puerta como todo un caballero y la ayudó a entrar y acomodarse en su lugar y él se encargó de acomodar la cesta en la cajuela.

Al entrar al automóvil Taiki le sonrió y volteó a ver a Ziré, quien se encontraba en el asiento del copiloto – Ella es Ziré, una amiga de años casi nuestra hermana y novia de Seiya, y Ziré te presento a Ami, una buena amiga de años que ahora estudia conmigo en la facultad de medicina.

La peliazul se quedó boquiabierta cuando aquella chica de cabello plateado volteó y pudo verla detalladamente, era realmente hermosa, sus ojos azul cielo brillaban y sus facciones eran realmente finas. Cualquiera diría que era una modelo… - Mucho gusto soy Ami Mizuno – dijo con un poco de nervios extendiendo la mano.

El gusto es mio, seremos colegas cuando acabes la escuela de medicina – Ziré le tomó la mano para saludarla y le regalo una hermosa sonrisa.

Ami: Vaya también estudias medicina que bueno, tienes un gusto en común con Taiki.

Ziré: así es Ami, algún gusto en común debía tener con él – y en ese momento todos echaron la carcajada.

En el trayecto hacia el campo fueron platicando de cosas de la Universidad, Ami y Ziré parecían llevarse bien y tener varios gustos en común, como la medicina, la informática y la astrología…

Después de una hora de viaje llegaron a aquel hermoso campo de cerezos en flor, había varias familias y grupos de amigos conviviendo y no tardaron mucho en escoger el lugar que para ellos era el mejor del campo. Todos se sentaron alrededor de una manta que Yaten y Seiya se encargaron de colocar y empezar a comer todos los bocadillos que llevaron para compartir.

Ami se quedaba por momentos viendo a Seiya y Ziré ¿era el mismo Seiya de hace unos años?, se veía tan diferente, tan feliz y contento con ella, no parecía acordarse del amor que antes le tenía a su amiga, y aunque eso le confortaba porque no se metería más entre ella y Darien, le hacía algo de ruido en la cabeza la forma en que Serena les dijo que Seiya se había enamorado de alguien más, como si no estuviera conforme con eso, sin embargo decidió no tomarle importancia, simplemente podría ser que ninguna de ella sabían que ellos tres tenían a una mujer tan cercana.

Ami ¿quieres ir a dar un paseo? – Taiki sacó de sus pensamientos a la peliazul la cual gustosa aceptó ir a dar un paseo con él. La ayudó a incorporarse y la tomó de la cintura para guiarla, mientras les avisaba a los demás que irían a dar un paseo.

Suerte hermano, ánimo – gritaban Yaten y Seiya mientras se alejaban y de reojo vio que Ziré les daba un golpe en el brazo gesto que le agradeció enormemente.

Caminaron un largo rato sin hablarse hasta que llegaron cerca de una colina, la vista era hermosa, hacía abajo de la colina se veía una tupida alfombra de cerezos en flor, era como para tomarle una foto en ese mismo instante.

Ami: Seiya se ve muy feliz con Ziré ¿verdad? – Ami se atrevió a hablar después de un rato de observar esa vista tan linda.

Taiki: Sí así es, no tienen mucho tiempo en realidad pero se han sabido acoplar.

Ami: ¿Ya no siente nada por Serena?

Taiki: Si, pero él no se atreverá a meterse entre ella y Darien, así que ambos decidieron darse una oportunidad de estar juntos y sanar.

Ami: ya veo, él tiene la oportunidad de amar a alguien más y ella es realmente bella…

Taiki se acercó a ella por detrás y lentamente rodeó su cintura – no más que tú – le dijo quedito al oído y casi instantáneamente sintió como ella se estremeció en sus brazos. La peliazul volteó la cara hacia él y sus labios quedaron justo a unos milímetros de tocar los de aquel hombre que desde años le había robado el sueño y la tranquilidad.

En un solo movimiento los ojos azules de aquella chica se encontraron con los suyos, y podía sentir su aliento tan cerca que casi sentía que podía acariciarlo. No pudo aguantar un segundo más y por fin pudo sentir del rose de sus labios con los de aquella bella mujer que había llegado para quedarse en sus pensamientos desde años atrás. Nunca imaginó que al regresar, esos sentimientos que según él ya no existían volvieran a renacer con sólo mirarla de lejos.

Continurá…