Disclaimer:Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.

XVI – DIA DE CAMPO

Dulces… dulces y suaves, se sienten tan dulces y suaves sus labios – pensaba Ami mientras Taiki la besaba tiernamente y la abrazaba delicadamente – quisiera quedarme así toda la vida – pensaba mientras se sonrojaba… - oh! Dios esto se parece tanto al…

Así se hace amiga! – se escuchó una voz chillona a lo lejos, y era muy parecida a la voz de …

Mina? – gritaron ambos al unísono y como si fuera un espejo voltearon al mismo tiempo hacia donde se había escuchado el grito, fue cuando se percataron de que la rubia venía a toda velocidad hacia ellos y tras de ella Lita y Rei intentando alcanzarla

En un dos por tres Mina estaba a un lado de ellos – Vaya Ami que guardadito te tenías este amorío con el guapo de Taiki – decía la rubia con los ojos picarones

Ami y Taiki ni siquiera podían articular palabra o moverse, unos segundos después llegaron Lita y Rei y agarraron a la rubia por el pelo – Qué crees que estas haciendo? – le grito la pelinegra enfurecida – Mina no debes meterte en esto es cosa de ellos – la reprendía Lita roja de vergüenza.

Taiki: ¿Se puede saber como diablos nos encontraron? – pregunto con cierta desesperación en su voz

Todas se quedaron calladas y confundidas por su pregunta – Están en la parte más alta de la colina, es como un mirador que tiene vista hacía casi todo el campo – respondió Rei

La pareja solo atinó a ver alrededor de ellos, era verdad desde ahí casi todos en el campo podían verlos…

Felicidades hermano por fin te decidiste – gritó Seiya mientras le alzaban la mano y se reían de ambos.

Ami sonrió divertida y tomó la mano del castaño – Algún día tendrían que saberlo – le dijo mirando al castaño, quien la volteó a ver y sonrió

Seiya: Hola chicas que hacen por aquí! – gritó el pelinegro mientras se acercaba con Yaten a saludarlas

Lita: Darien y Serena nos invitaron a venir, los arboles de cerezo son hermosos en estas fechas

Seiya se tensó casi de inmediato, aunque tenía una linda relación con Ziré aun le resultaba incomodo escuchar el nombre de su bombón, sólo atinó a voltear hacia donde ellos estaban y alzó la mano para saludarlos.

Yaten: Pensé que habían venido siguiéndonos – dijo el ojiverde mirando a Mina

Mina: No Yaten como crees, pero ¿quisieran juntarse con nosotros para el almuerzo?

Taiki: Lo sentimos chicas, pero venimos con otra amiga y no se si ustedes se sientan cómodas con su presencia – volteó hacia donde se encontraba la peliplateada.

Las chicas voltearon la mirada hacia donde ella se encontraba, Lita se sorprendió al ver de quien se trataba y sin darse cuenta empezó a caminar hacia donde ella estaba ante la mirada atónita de todos que se ahí se encontraban. Al llegar ahí le sonrio.

Ziré: No tenía idea de que conocieras a los chicos – le dijo sonriendo a Lita

Lita: Lo mismo digo princesa, no sabia que usted conociera a nuestros amigos

Ziré: No me digas princesa Lita, en este momento soy Ziré – se levantó del césped al ver que todos se acercaban a ellos.

Al llegar con Seiya se acercó a Ziré y tomó su mano – No sabía que se conocían tú y Lita

Ziré volteó hacia la castaña y le sonrió – Nos conocimos hace un tiempo en un curso de cocina avanzada, es muy buena cocinera y la repostería se la da muy bien – La castaña le agradeció con la mirada y una sonrisa

Seiya: Entonces deja que te presente a Rei y Mina, amigas nuestras de hace un tiempo y de Lita y Ami de hace años – extendió su mano hacia la de ellas – y chicas les presento a Ziré amiga nuestra al llegar a Tokio y mi novia

Mina, Rei y Lita se quedaron en silencio sorprendidas primero por la belleza de aquella desconocida chica, y segundo porque Seiya la había presentado como su novia. La rubia se había quedado como petrificada mientras Rei le deba la mano cortésmente.

De repente Mina reacciono – Vaya! No me lo hubiera imaginado, Seiya que picarón y guardadito te lo tenías, seguro la dejaste triste y desamparada desde que te fuiste hace unos años – decía casi gritando

Rei, Amy y Lita se la quedaron mirando sorprendidos al igual que los chicos y su acompañante.

Porque no nos acompañan a comer, no creo que haya algún problema por Darien y Serena además estamos encantadas de conocer a Ziré – dijo la pelinegra para callar a Mina

Seiya miró a Ziré – Si a ti no te incomoda podríamos aceptar su invitación –por un momento pareció perderse en esos ojos azul cielo, a él le daba la impresión de poder ver las estrellas a través de ellos, sintió un apretón de manos que lo sacó de sus pensamientos y vio asentir con la cabeza a la chica que estaba a su lado.

Recogieron rápido todo lo que había llevado y empezaron a caminar hacia donde Serena y Darien se encontraban. Ambos se encontraban distraídos en su plática y no se dieron cuenta de que las chicas llegaron con acompañantes.

Eh chicos hemos traído más personas para disfrutar el día, espero no haya ningún problema – dijo Lita cuando llegaron junto a ellos

Eso hizo que ambos voltearan sorprendidos por las palabras de su amiga y la sorpresa se logró ver más en el rostro de Serena, Darien sólo sonrió y alzó una mano para saludar a todos los recién llegados, Serena se quedó seria por un momento, cosa que sorprendió a las chicas que sólo voltearon a verse entre ellas y luego le dio una sonrisa a todos.

Todos estuvieron riendo y haciendo bromas en el almuerzo, hasta que los chicos decidieron que era hora de un partido de futbol americano.

Seiya: En mi equipo estarán Lita, Rei y Serena – dijo riendo y haciéndole un giño a Yaten el cual sólo volteó la cara como si no le importara.

Taiki: Pues que remedio que hacer mi equipo con los que dejaste Seiya – respondió el castaño haciendo una mueca.

Mina salió corriendo colgándose en el brazo del peliplateado – Oh Yaten! Nos ha tocado estar en el mismo equipo, contigo de nuestro lado ganaremos - dijo riendo la rubia.

El ojiverde sólo hizo una mueca de fastidio y de un movimiento quitó su brazo del jaloneo de Mina y volteó a ver a los dos mayores del grupo – Ustedes no jugaran por lo que veo…

Darien y Ziré sólo moviendo la cabeza señalando que no lo harían, de esa manera el partido empezó y ambos se limitaron a ver que jugaran. El silencio entre ellos era algo incómodo, poco se conocían, pues hacía tan sólo unas semanas que habían empezado a hablar y hacer equipo para los trabajos. Fue la chica de ojos azul cielo quien rompió el silencio entre ellos…

Ziré: Es bastante cómico que todos ustedes se conozcan, en realidad nunca me hubiera imaginado que Tokio sería tan pequeño.

Darien: En realidad yo no he tratado mucho con los chicos, sólo se sus nombres y que estudiaron un año de preparatoria con las chicas, pero en realidad es la primera vez que convivo con ellos, pero ¿Cómo es que tu los conoces? – para Darien en verdad era un misterio pues definitivamente no tenían la misma edad.

La chica sonrió y cerro los ojos un momento para recordar – Ellos fueron contratados por la disquera en la que soy socia, llegaron como ángeles justo cuando estábamos pensando en cerrarla – sonrió antes de seguir – No sólo salvaron a la disquera si no también a mi, es por eso que los quiero tanto…

El pelinegro se quedó mirándola atentamente, hablaba de ellos como si hubiesen sido un salvavidas. Hasta cierto punto la entendía, si su princesa no hubiese aparecido en su vida él estaría solo. – Te entiendo perfectamente bien, me pasó lo mismo con Serena

De repente escucharon gritos que provenían desde donde los chicos jugaban lo que hizo que ambos se pararan rápidamente y corrieran hacia ellos, al llegar encontraron a Seiya tirado en el pasto inconsciente, el corazón de la peliplateada se paró un momento pero al ver que iban a moverlo un gritó casi desesperado salió de su boca – No! No se atrevan a moverlo!

Todos se quedaron asustados y callados mientras veían que ella se acercaba junto con Darien al cuerpo tendido de Seiya. El pelinegro le tomó el pulso mientras Ziré abria sus ojos para ver sus pupilas - ¿Qué paso? – preguntó esperando una respuesta rápida.

Serena tiró un balón pero fue demasiado fuerte y fue directo a él por error – dijo Lita preocupada

Serena sólo estaba parada con una mano en la boca sin poder moverse – Fue un accidente – dijo muy despacio – yo no quería lastimarlo – unas pequeñas lagrimas empezaban a salir de sus ojos, y corrió a abrazarse de Rei.

En ese momento Seiya dio signos de intentar despertar. La peliplateada tomó su mejilla y examinó el golpe que tenía en la frente, esperó paciente a que el pelinegro abriera los ojos lentamente – Buen día amor, te tomaste una dolorosa siesta – le dijo cuando sus ojos estuvieron abiertos completamente. Seiya se quedó mirando aquellos ojos azul cielo que lo hipnotizaban, podía ver que luchaban por no dejar que las lágrimas salieran de ellos y pudo descifrar en ellos miedo y preocupación.

Yaten y Taiki se acercaron para ayudarlo a incorporarse mientras Mina y Amy llegaban con una bolsa con un poco de hielo para el golpe.

Serena se acercó a Seiya con los ojos llenos de lágrimas y lo abrazó pidiéndole disculpas.

Seiya: No te preocupes bombón, fue sólo un accidente – le dijo respondiendo aquel sincero abrazo, sin embargo sintió una mirada extraña sobre él y al alzar la mirada se encontró con los ojos de Yaten mostrando desaprobación.

Discretamente Seiya se soltó de Serena y se acercó a Ziré que limpiaba de sus mejillas algunas lágrimas que parecían haber salido sin permiso alguno. Miró sus ojos ya mucho más tranquilos que hacía un momento y la abrazó con fuerza – Que hayan sido tus ojos lo primero que vi al abrir los ojos ha sido una hermosa bendición – le dijo al oído muy quedito y le dio un beso en la mejilla.

Todos decidieron que lo mejor sería no jugar más así que decidieron pasar un rato más tranquilos y en plática. Darien y Serena habían decidido dar un paseo por el campo, mientras Taiki, Yaten, Mina, Ami y Rei jugaban cartas. Seiya, Ziré y Lita platicaban amenamente, parecía que el resto del día sería completamente tranquilo, pero unos gritos desesperados hicieron que todos se pusieran alerta.

Todos se levantaron de golpe y vieron como las personas corrían despavoridas como huyendo de un lugar en especial. Yaten, Taiki y las chicas salieron corriendo hacia ese lugar, Seiya estuvo a punto de salir tras ellos pero recordó que Ziré y Lita estaban ahí. Ziré debía estar totalmente confundida y seguramente Lita no podía actuar si su princesa no se lo autorizaba – Quédense aquí, iré a ver que sucede y si puedo ayudar en algo, no se muevan, Lita te encargo a Ziré – tras darle indicaciones a ambas chicas salió corriendo en la misma dirección.

La castaña se quedó quieta esperando órdenes de su princesa.

Son furones, llama a Hotaru dile que vayan a ver a Artemis inmediatamente para que puedan transportarse aquí – dijo la peliplateada rompiendo el silencio. Si mandaba a llamar a Artemis es que era algo importante, ella no llamaba su guardián por cualquier tontería.

A paso firme empezaron a caminar hacía la dirección de los gritos y estallidos de energía, y con tan sólo un destello ambas estaban transformadas en Sailor Scouts. No se había equivocado, dos furones se encontraban jugando con los humanos robándoles sus esencias, había alguien más podía sentirlo. Subió la mirada y ahí se encontraba Alana, observando cautelosamente lo que sus sirvientas hacían.

Lita observaba como sus amigas ya transformadas intentaban acabar con los entes sin lastimarlos demasiado, quería ayudarlas pero si lo hacía Selene la reprendería más tarde.

¿Cómo es que ellas llegaron aquí tan pronto? – la duda se hice presente en los ojos azules de la peliplateada, cómo supieron tan rápido que ahí se encontraban los furones - Ve a ayudarlas, intenta controlarlos aun así tengas que lastimarlos – Jupiter agradeció con la mirada a Selene y fue corriendo a ayudarles.

Faire se quedó esperando a que llegaran sus guardianas junto con Artemis. De pronto recordó a Seiya y los chicos, ¿dónde estarían? No podía verlos por ningún lado, probablemente había huido y estarían preocupados por ella y Lita, pero pensó en que luego se encargaría de darles alguna excusa. Sintió llegar a sus guardianas con Artemis, Neptune y Plut fueron enseguida a ayudar a quienes ahí se encontraban peleando.

Saturn y Artemis se colocaron tras Faire esperando órdenes…

Faire: Ustedes se van a encargar de esos dos furones que están jugando con Serenity y sus guardianas, yo voy por alguien más – sin dar tiempo a reclamos salió hacía donde Alana se encontraba.

Alana miraba desde un punto más alto quienes se encontraban ahí, en cualquier momento debía aparecer Serenity o Selene y sería su oportunidad para capturarlas. Demetrio había sido muy estricto en esa misión, llevarle ambas princesas sin ningún rasguño o golpe. Había aparecido más sailors y un guardián al que ella desconocía pero no había rastro de Selene o Serenity. De repente escuchó que alguien le hablaba…

¿Me buscabas Alana? – Faire se encontraba justo detrás de ella con su espada desenfundada y en posición de ataque

Alana sintió que el miedo le recorrió el cuerpo, si hubiese querido Faire la hubiese matado en ese preciso momento. No sintió su llegada y mucho menos que se había acercado demasiado a ella…

Continuará…