Mi sexy delincuente
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Maldición, había tenido que huir lo más lejos que pudiera, está vez Orochimaru sí que estaba molesto, pero no iba a permitir que se quedara con todo el motín. Por suerte la bala solo había rozado la pierna, así que en cuánto pueda la limpiaría, pero joder en verdad ardía.
Después de conducir toda la noche y sentir que el dolor incrementará, llegaba a un pequeño pueblo, tenía que comprar algo para calmar el dolor y desinfectar la herida.
Después de estacionarme -bajaba del auto- y al ver unas grandes cajas de cartón bien cubiertas, tenía que esconder muy bien ese maldito dinero, con el cual ayudaría a tanta gente buena.
Pero al sentir una punzada, ya pensaría en eso, ahora lo importante era atenderme, pero al querer dar un paso y sentir más fuerte la punzada..
—Hola, ¿Tú eres la nueva maestra?
Una niña de algunos siete años me saludaba impidiendo el quejarme, pero al ver que me observaba atentamente «¿Qué le podía decir? No entendía a qué se refería» y antes de poder responderle, a lo lejos veía a unas personas correr hacía nosotros, imaginaba que eran sus padres y al verlos llegar hasta mí y ellos me saludaran..
—Buen día señorita, le pido la disculpe— y al observarla y verla muy pálida —¿Esta bien?— Era obvio que no..
¡Eh! Yo sí, disculpe, ¿Cómo se llama este lugar?
—La villa de Konoha señorita..
La niña me sonreía cálida mente y ellos igual, yo trataba de hacer lo mismo pero el dolor se hacía más profundo, quería quejarme, pero no podía delatarme, así que solo podía morder mi labio para evitar delatarme. ¡Oh! Ya veo..
—Mami ¿Ella es nuestra nueva maestra?
—Eso parece hija, es muy bonita ¿Verdad?
Yo les sonreía y agradecía su cumplido, aunque no sabía a qué se referían.
—En ese caso sea bienvenida maestra Yūhi, sabe tenemos días esperándola..
¡Eh! Estaba por aclararles que yo no era esa persona, pero el dolor era más fuerte, ya no lo podía aguantar y menos disimular, necesitaba limpiar la herida para evitar se infectara y tomar algún analgésico muy fuerte para el dolor -tocaba mi frente- al parecer me estaba empezando a dar calentura.
Le agradezco y me disculpo ante mi falta de cortesía, es solo que me confundí, los caminos están raros..
—Es verdad ha llovido mucho por acá, pero venga la llevamos a la casa que ocupará, es una alegría tenerla aquí..
No sabía quién era esa mujer a la que se referían pero ahora era lo que menos me importaba, tenía que estar tranquila y guardar reposo al menos hasta que la herida sanará, así que les seguiría la corriente y ya después vería como salir de este asunto.
Le sonreía y pedía al hombre que condujera el auto, ya que a este punto ya no podría hacerlo.
Después de unos minutos finalmente llegaba a una modesta casa, al entrar está era sencilla pero contando con lo necesario para sobrevivir, además de que todo estaba limpio y ordenado..
—Espero le guste maestra Yūhi, si quiere la invitamos a comer a nuestra casa, supongo está cansada por el largo viaje que hizo, además cuándo el pueblo se enteré que ya está aquí, se pondrán muy contentos..
Ya lo creo, pero sabe yo..
—¡Oh! ¿Qué le pasó? Tiene sangre..
Me corté y necesito limpiar la herida pronto..
—Amor ve a la farmacia y comprar lo necesario, algo para el dolor e infección, esa herida parece grave..
No sé preocupe señora yo puedo hacerl.. y justo ahí me quejaba, el dolor era ya muy fuerte..
—Ve cariño..
Y al ver como ese hombre daba un paso, solo sentía dar muchas vueltas el cuarto sin saber más de mí.
Despertaba y al ver a esa mujer sonreírme, me daba cuenta que estaba recostada, la luz de la lámpara de noche iluminaba la cálida habitación y tras parpadear un par de veces acostumbrándome al lugar..
—Qué bueno que ya despertó, sabe durmió mucho rato, me atreví a limpiar la herida, le inyecte un antibiótico y ahora iré por su comida, necesita mucho reposo, su herida no es grave, pero sí ocupa de muchos cuidados..
Gracias señora, de pronto no supe más de mí..
—No tiene nada que agradecer maestra Yūhi, me llamo Akira Kinoe y para eso estamos, pero díganme ¿Cómo fue que se lastimó?
Mucho gusto señora Kinoe, yo soy Hinata y me corte con un fierro de mi auto mientras lo revisaba, le agradezco su ayuda, pero quisiera pedirle que no diga nada del asunto, no quiero preocupar a la gente..
—No se preocupe por mí no lo sabrán, pero tiene que descansar, ahora iré por su cena ya vuelvo..
Gracias por todo. Ella salía y al suspirar la había librado, vaya que el dolor había disminuido considerable mente, eso estuvo cerca, solo esperó que no sé agrave la herida, ya mañana pensaré que haré.
La puerta de la habitación se abría, la mujer ponía una bandeja sobre mis piernas y en ella había una sopa y complementos para cenar, gracias nuevamente por todo señora Kinoe y perdone tantas molestias..
—No es nada maestra Yūhi, ya se lo dije, ahora voy a casa con mi familia y mañana vendré a ver como sigue, le dejo mi número de teléfono y las horas de su medicamento..
Al ver que ella señalaba unas cajas de medicina y una jarra con agua las cuales estaban sobre una mesita de noche, le volvía agradecer. Ella se marchaba, por ahora descansaría unos días en este pueblo, ya después veré cual es el siguiente paso por seguir.
[...]
El rico olor de la comida hacía mi estómago gruñir y al sentir el fresco aire de la noche y ver a los aldeanos tranquilos y felices en sus casas, sonreía ampliamente..
Mi nombre es Naruto Uzumaki, vivo en la villa de Konoha y soy el jefe de la policía de esta villa..
Decidí hacer mi carrera policíaca debido a mi hermano menor Menma, él desde pequeño entró en el mundo peligroso de la drogadicción y tuvo que caer muy hondo para que decidiera rehabilitarse.
Debido a eso mi familia tiene algunos años fuera de Japón. Cuando me gradué, juré que haría lo que fuera para terminar con ese maldito habito en el mundo y hasta ahora he luchado mucho por ello, pero aún falta mucho camino por recorrer.
Los aldeanos son muy buenas personas y muy agradables, justo en estos días estamos esperando a la nueva maestra, el gobierno de Japón me había notificado que ella estaría llegando en estos días y esperaba así fuera, ya que les hacía falta a muchos pequeños.
Finalmente llegaba a casa tras otro largo día de trabajo, había pasado a comprar un delicioso ramen y una botella de sake y justo aquí recordaba que mi madre me insistía tanto para que me casará y aunque había tenido algunos intentos de relaciones, debido a que mi trabajo absorbía mucho de mi tiempo, ellas terminaban cansándose de mi ausencia y me dejaban.
Por ahora mi prioridad era mi trabajo y si el amor llegaba a mi vida, lo recibiría de muy buena manera y tratando de que esta vez fuera para siempre.
Había sido una larga noche, tenía muchos casos por resolver, al parecer los robos se estaban incrementando y tenía que poner manos a la obra en ese asunto. Al llegar a la comandancia hablaría con mis compañeros de trabajo y les explicaría las estrategias que había ideado para combatir eso hechos de inseguridad.
Mientras caminaba hacía mi trabajo, veía a una linda chica observando la bahía Senju, pero por el tiempo de mareas, debido a los crecimientos inesperados del agua nadie podía estar aquí, al menos estos meses.
Me acercaba a ella y su piel era muy blanca, tenía un bonito cuerpo y su largo cabello se mecía con el viento. Disculpe señorita, pero está prohibido estar en este lugar, además de que nunca la había visto por aquí, dígame usted ¿Quién es?
—Al girar mi vista frente a mi veía a un lindo chico rubio con bonitos ojos azules observarme, vaya que es guapo, pero no era tiempo para pensar eso— am lo siento, no lo sabía, yo soy la nueva maestra del pueblo y..
¡Oh! ¡¿Enserio?! Sea bienvenida señorita Yūhi. La esperaba desde hace varios días, mi nombre es Naruto Uzumaki, discúlpeme que no le haya dado una cordial bienvenida, no sé por qué no me avisaron de su llegada, discúlpeme soy muy mal anfitrión..
—«¿Sería acaso alguien del gobierno?»— No sé preocupe y muchas gracias Uzumaki-san..
Dígame Naruto por favor, además el gusto es mío y nuevamente disculpe mi desconsideración..
—No se preocupe Naruto-san, además el gusto es mío, sabe aún no he podido asistir a la escuela, es que estaba enferma y hasta ahora salí a recorrer el lugar, tal vez por eso no se enteró de mi llegada..
Siento mucho escuchar eso, pero me alegro que ya este mejor y bueno si me permite yo la llevo a la escuela y así la conoce..
—Se lo agradecería, pero dígame Naruto-san ¿Es verdad no puedo estar aquí?
Llámeme solo, Naruto, no soy tan viejo y si es verdad ¿Vamos? -Le extendía la mano- ella la tomaba y bajaba de las rocas, al hacerlo su cabello se mecía y este olía muy rico, además que de cerca era mucho más bonita y sus exóticos ojos en verdad me gustan.
—Sabe es una lástima no poder admirar el lugar es muy lindo, además me gusta el sonido de las olas..
Lo sé, pero por ahora es una zona restringida..
—Ya entendí, aunque sabe es bonito que haya un mar en este lugar..
Es una de nuestras principales atracciones, pero debido algunos accidentes decidimos prohibir la visitas..
—¡Oh!— Empezábamos a caminar, al verlo de perfil, tenía buen cuerpo, olía delicioso, tenía unos fuertes brazos y grandes manos, mientras lo analizaba empezaba a sentir un hormigueo en mi zona íntima, no recordaba cuándo había sido la última vez que tuve un orgasmo. Pero al pensarlo me daba un golpe mental ¿Qué estoy pensando? Tenía que concentrarme en mi misión, por lo pronto averiguar quién era esa dichosa Yūhi, lo único que sabía es que era maestra y bueno ahora iba interpretar mi nuevo papel de mi nuevo trabajo, por suerte en algunos orfanatos había enseñado letras, números y con ello me defendería.
Dígame, señorita Yūhi ¿Le gusta la villa?
—¡Eh! Si, pero, llámeme Hinata por favor, no soy tan vieja ¿O sí?— Le regresaba sus propias palabras y cuando sonreía..
No, para nada, usted es muy linda, para ser sincero la imaginaba diferente..
—Gracias Naruto tú también eres muy guapo, pero dime ¿Cómo me imaginabas? ¿Acaso una mujer mayor y muy enojona?
Como crees Hinata para nada, pero digamos me imaginaba alguien mayor y no tan linda, las maestras son así..
—Sonreía por su comentario— pues ya vez que no, recuerda que todo evoluciona, dime ¿Tú tienes muchos años viviendo aquí?
Si «¿Acaso ella me estaba coqueteando? Hay Naruto ¿Qué estás pensando?» Aquí nací y bueno ya sabrás toda mi vida he vivido aquí..
—Ya veo, pues es bastante tranquilo el ambiente, nada que ver con la capital, sin duda alguna es un lindo lugar para vivir, además de que me gusta el mar, nunca lo había conocido..
Ahora entiendo por qué te encontré ahí, además me alegro que te guste la villa, la gente es muy tranquila, estoy seguro que te llevaras muy bien con ellos y así te tendremos por muchos años con nosotros..
—Al escuchar sus palabras sentía algo raro en mi pecho, yo solo estaba de paso por este lugar, esa era mi vida, pero justo ahora era otra persona— ya lo creo, recién conocí a la señora Kinoe de hecho ella fue quién me llevo a mi hogar..
Si, ellos son buenas personas y buenos amigos, su hija será tu nueva alumna, sabes la antigua maestra se pensiono hace un tiempo y bueno yo solicite nuevo personal a la capital, cuándo me llego la notificación de que tú vendrías, te esperaba impaciente, pero creo no soy un buen anfitrión ya que no me di cuenta que habías llegado, aunque creo se equivocaron ya que en los papeles que me mandaron viene el nombre de Kurenai Yūhi, nuevamente te pido disculpas, es que mi trabajo absorbe mucho de mi tiempo y a veces mi cabeza está en otro lado..
—«Maldición, no había pensado en el nombre, pero reacciona Hinata di algo o sospechara»— tan típico de ellos, siempre pasa que cambian un nombre o número ¿No lo crees? Pero no importa, eres un chico lindo y a ustedes se les perdona todo..
«Definitivo me está coqueteando» gracias, mira ya llegamos..
—Se veía lindo sonrojado, pero tenía que calmarme, no podía ser tan obvia— y al ver un amplio edificio, tan típico con sus colores y juegos infantiles —que bien— observaba la escuela y..
—¡Capitán Uzumaki! Hola..
Hola Sarada-chan, ¿Cómo estas?
—Bien y ella ¿Quién es?
¡Oh es verdad! Ella es tú nueva maestra..
—Mientras la niña me observaba— la palabra capitán no salía de mi cabeza «¿Acaso él era policía? Por estar coqueteando ni siquiera le pregunté a qué se dedicaba»
Hinata ¿Estás ahí?
—¡Eh! Sí perdón Naruto, ¿Qué me decías?
Te presento a Sarada Haruno, otra alumna tuya, pero ya habrá tiempo para que los conozcas a todos, vamos te llevo a la dirección y..
—¡Capitán Uzumaki! Qué bueno que lo encontré, lo solicitan con urgencia en la estación de policía y..
Konohamaru, acaso no vez que estoy ocupado..
—Perdón jefe, es que yo..
—No te preocupes Naruto ve con él, yo voy con Sarada, así me pongo al día..
En verdad lo siento, Sarada-chan lleva a la maestra Yūhi con el director Hatake, luego nos vemos Hinata..
—Claro, cuídate, Naruto.
Les sonreía a ambas damas y avanzaba con mi ayudante rumbo a la patrulla, vaya que en verdad es linda.
[...]
Ellos se marchaban, definitivo tenía que resolver este asunto pronto o me metería en serios problemas. La niña me miraba y al pedirle me guiará, empezábamos avanzar por el amplio lugar, ella me indicaba cada cosa del lugar y al final de un largo corredor llegábamos a la dirección..
—Es aquí sensei..
Gracias Sarada, ella sonreía y se marchaba dejándome sola, tocaba la puerta y al verla abrirse, una secretaria me recibía y..
—Buen día¿A quién busca?
Buenos días, soy la nueva maestra y vengo hablar con el director..
La mujer me examinaba y me pedía la siguiera, tocaba otra puerta y al escuchar un pasé, entraba y veía a un hombre maduro pero de buen ver, su cabello era blanco y a pesar de que parte de su cara estaba cubierta, eso lejos de hacerlo ver mal le daba un aire misterioso y enigmático, al saludar..
—Director Hatake, ella es la nueva maestra y..
—¡Oh! que bien que llegó, tomé asiento por favor, mi nombre es Hatake Kakashi y sinceramente es un alivio verla..
Gracias -hacia lo que él me pedía- mientras veía que él también me examina, solo esperaba que aquí no tuviera una foto de la tal Kurenai o estaba frita. Es un placer conocerlo Hatake-san, mi nombre es Hinata..
—Yūhi— completaba su frase — sabe la esperaba con muchas ansias que hasta me aprendí su apellido, gracias a Kamisama ya está aquí, los niños de primer año son muy imperativos y sinceramente ya no sé qué hacer con ellos. Le parece si empezamos hacer su papeleo para así darla de alta en la institución..
Me parece bien..
—Perfecto, supongo trae con usted los documentos y..
¿D-documentos?
—Ya sabe los de rutina, tal vez algunas referencias, etc.
¡Oh! Entiendo, vera director Hatake durante mi trayecto hacía acá tuve algunos problemas he inconvenientes, sumado a que llegué enferma y bueno mis cosas me las robaron, supongo que tendré que regresar a Tokio, hacer trámites para recuperar mis papeles, solo que imagino que estos trámites me llevaran un poco tiempo y..
—¡No! Usted no sé puede ir y volver a dejarme solo con esos niños— «muchos profesores renunciaban a ellos, ya que no les tenían la paciencia suficiente y yo ni loco volvía a tratar de educarlos» y tras pensar en alguna solución rápida —haremos esto, llenará una solicitud y poco a poco me trae la papelería, pero por favor no me deje otro día más con ellos, ya hasta insomnio me dio..
Está bien director Hatake, así será, no lo abandonaré y al sonreír «por suerte me había creído, hay Hinata debiste ser mejor artista que ladrona»
—Perfecto, vamos la llevaré al salón que ocupará y así conoce algunos de sus alumnos, ya que la mayoría no viene debido a que no hay un tutor fijo en el grupo, pero llamaré a sus familias y le informaré que mañana mismo se reanudan las clases para ellos.
Me parece bien. Llegábamos al salón, los pocos niños que estaban ahí jugaban y al vernos entrar nos observaban curiosos..
—Niños atención, les presento a su nueva maestra la señorita Yūhi, saluden..
—Buenos días Yūhi-san..
Buenos días niños, me alegro mucho de conocerlos..
—Director Hatake, eso quiere decir qué ya no tenemos vacaciones..
—Así es joven Inuzuka, ahora vayan a almorzar y jugar, que mañana reanudarán sus clases..
—Si director Hatake..
Algunos al salir me decían adiós o me sonreía y otros solo me observaba, solo rogaba por qué me fuera bien con ellos.
—Bien señorita Yūhi revise el material y si algo le hace falta, deje la lista con mi secretaria, la esperó mañana a las 8:00 am, bienvenida nuevamente y mucha suerte..
Gracias director Hatake, hasta mañana. Él se marchaba y al observar el lugar, en el escritorio había hojas de máquinas, lápiz, plumas, aunque también había manchas de dulce, al ver una alacena he ir a revisarla, en ella había pinturas, plastilinas y demás material escolar..
Por lo pronto habíal o necesario, pero mi estómago gruñía, iría a casa a comer y me prepararía para mi primera clase.
[...]
Había llegado a la jefatura y me sentía un tonto, por no pedirle su número de teléfono, pero ya habría oportunidad para ello, por lo pronto había descubierto que entre nosotros había química, lo sentía y eso era bueno.
Había mandado a Konohamaru a comprar el almuerzo cómo forma de castigo por a ver interrumpido mi momento con ella.
Después de a ver resolvido el dilema que se formó entre los Akimichi, Nara y Yamanaka, tras su discusión por su borrachera, en verdad que eran unos locos, mira que iniciar una pelea tras el nacimiento de la hija de los Yamanaka por ver cuál de los hijos del clan Nara o Akimichi se casaría con ella, sabiendo que aún eran unos bebés y ni siquiera sabíamos que rumbo tomaría en su vida en un futuro, cómo Hinata dijo todo evoluciona y esas costumbres de arreglar un matrimonio desde un nacimiento tenían que cambiar..
Por suerte ellos habían entendido que solo la niña decidiría con quien se casaría o lo que quisiera ser en un futuro, tras que su gente viniera por ellos, todo volvía a la paz y seguían tan amigos como siempre.
Avanzaba hacia mi oficina y justo ahí se me ocurría hacer una fiesta para darle una bienvenida a Hinata, así aprovecharía para tratarla más y al estar por sonreír.. Konohamaru llegaba con la comida y creo que Hinata sería mi segunda cosa favorita del mundo.
Después de comer un delicioso ramen, saldría a patrullar dejando a mi ayudante encargado. Empezaba mi rondín por las calles de konoha, todo parecía tranquilo, algunos aldeanos me saludaban a mi paso, algunas de las mujeres me coqueteaban y ahí veía una cabellera conocida, creo hoy era mi día de suerte..
La seguía y al ver que ella entraba a la biblioteca, me estacionaba frente a esta y seguía su camino. Al llegar a la entrada de ese lugar..
—Buenos días capitan Uzumaki ¿Ocurre algo señor?
No nada señor Tendo, solo vengo a curiosear -él me sonreía- yo entraba a ese enorme lugar buscándola por esos enormes pasillos llenos de estantes con montones de libros, ante la mirada de algunos jóvenes que estudiaban y al llegar al tercer pasillo..
Nos volvemos a encontrar Hinata..
—Eso parece capitán Uzumaki, dígame ¿Paso algo malo?
Am no, solo una falsa llamada de incendió..
—Ya veo, supongo eso pasa muy seguido..
Así es y tú ¿Qué haces? ¿Cómo te fue con Kakashi?
—Bien, parece un buen hombre, aunque algo enigmático..
Si lo creo..
—Mañana empiezo mi trabajo, espero que me vaya bien..
Yo sé que así será, eres muy linda y los niños te querrán mucho..
—Eso esperó..
Y los grandes también..
—¿Tú crees?
Si, es obvio, sabes estaba pensando hacerte una fiesta de bienvenida, creo que te lo debo por no estar al pendiente de tu llegada..
—No es necesario, pero si tú quieres, por mi está bien..
Entonces es una cita, digo hecho..
—Está bien— sonreía y al escribir en un pedazo de papel, toma mi número de teléfono, mi celular se extravió..
Genial, espera mi llamada y bueno yo tengo que irme, pero nos vemos muy pronto ¿Sí?
—Lo haré— le guiñaba un ojo y al ver que él se sonrojaba y por poco chocaba con una silla, ¿Qué me esta pasando? Él es un enemigo y yo coqueteándole. Lo mejor era seguir buscando algunos libros para preparar una clase digna y mañana no llegar tan desprevenida, solo rogaba por qué me fuera bien y no tuviera problemas.
Salía de la biblioteca con una enorme sonrisa, había logrado mi objetivo, no si menso no eres Naruto, cuando vas por algo lo consigues.
Al terminar mi rondín empezaría a planear todo para esa cena de bienvenida, sería una buena estrategia, quedaría bien con ella y me acercaría más, pronto les avisaría a los aldeanos.
[...]
Habían pasado algunos días desde mi nueva faceta de profesora y por suerte los niños me habían recibido muy bien, en la escuela me hacían sentir cómoda, pero no me podía encariñar con nadie aquí, yo solo estaba de paso y al pensarlo un sabor amargo se instalaba en mi boca.
Naruto y yo nos habíamos acercado un poco más, ya que seguido nos visitaba y sin duda me gustaba platicar con él, además de que ambos coqueteábamos, pero de ahí no pasaba.
Hoy por la noche es mi fiesta de bienvenida, nadie había hecho algo así por mí nunca y no sabía cómo sentirme. Pero tenía que apurarme, no podía llegar tarde a tan importante evento. Estaba nerviosa, muchas veces pensaba que alguien me descubrirá, pero hasta ahora había tenido suerte, ya que nadie sospechaba de mí..
Mi herida estaba mucho mejor, ya casi ni dolía, incluso había cicatrizado, además me estaba divirtiendo con los niños, eran muy inteligentes aunque sean pequeños, Kiba Inuzuka, Sarada Haruno y Nanami Kinoe sin duda era con los que más cercana me sentía y ahi solo podía sonreír.
Un par de horas despues llegaba al pequeño salo0n en el centro de la villa, todo estaba decorado muy lindo, la gente reía y parecía estar muy contenta y al entrar..
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El día finalmente se llegaba y me sentía ansioso por verla, todo había quedado muy lindo, cuando les comenté a los aldeanos les agrado la idea y ellos me habían ayudado a organizar todo..
Al contemplar lo bonito que se veía el lugar, después de unos minutos de la hora pactada, la veía llegar y se veía tan hermosa como siempre..
—Hola Naruto..
Hola Hinata bienvenida pasa que te presentaré oficialmente -caminábamos hacia el escenario-ante las miradas de los presentes. Vecinos y amigos de la villa de Konoha les pido su atención, tal vez muchos ya la conozcan y otros tal vez no..
Pero les quiero presentar a una persona muy especial, ella es muy hermosa, maravillosa, sencilla, dulce y así me puedo seguir toda la noche elogiándola, pero no la quiero abrumar, con ustedes la maestra Hinata Yūhi..
—Me sonrojaba por tantos elogios, sin duda era un chico lindo— pasaba al frente y saludaba a todos los presentes, reconociendo algunos de los padres de mis alumnos, vecinos cercanos donde vivo y a varia gente del ayuntamiento. —Muchas gracias por tan linda bienvenida, es un honor conocerlos, espero que seamos muy buenos amigos, estoy a sus órdenes para lo que se les ofrezca, además les aseguro daré mi máximo esfuerzo en la escuela y con la educación de sus hijos..
El honor es de nosotros Hinata y bueno amigos ya por último y para dar iniciada la velada, una porra para ella..
—A la vio a la vaho la maestra Hinata ra-ra-ra..
Ella les sonreía y agradecida, parecía que sus ojos se llenaba de lágrimas, yo palmeaba su espalda y..
—Beso, beso, beso..
—¡Eh!
Tranquilos no la asusten, ahora vamos a divertirnos amigos míos y..
—Vamos jefe dele un beso..
—Sentía mi cara arder, una cosa era coquetear en privado con él y otra muy diferente en público, Naruto me miraba «¿Si se atrevería a hacerlo?»
Está bien, ahí va -me acercaba a ella- y al ver sus mejillas sonrojarse, besaba una de estas tiernamente..
La gente silbaba y aplaudía, Hinata se veía tan linda sonrojada, obvio que se me antojan probar sus labios, pero no podía ser tan directo. Bajábamos del escenario y algunos niños se acercaba a nosotros y la abrazaban, otras personas nos saludaban y al terminar con las muestras de afecto..
Tranquila Hinata no te quiero espantar y nos abandones, ven vamos por algo de tomar..
—Después del momento incómodo, notaba que Naruto no me había soltado mi mano, la gente nos saludaba a nuestro pasó, al hacerlo veía que él era muy querido por ellos y eso me alegraba, yo aceptaba su invitación, sentía mi garganta seca, nunca me había pasado sentirme así de incómoda aunque sinceramente deseaba ese beso, ni yo me entendía.
¿Estás bien Hinata? Yo soy un caballero y no te faltaría al respeto jamás, solo que ellos son muy relajitas..
—Lo estoy Naruto gracias, aunque si me sentí incómoda, ya que sabes hace unos días uno de los niño me preguntó si nosotros éramos esposos, por qué vas muy seguido a la escuela..
Casi me ahogaba con el trago de bebida al escucharla «¿Tan obvio era? Que un niño se daba cuenta de mis intenciones» bueno Hinata sabes me gusta que la gente importante para mí este bien vigilada y cuidada, además tal vez tú tienes pareja y..
—Reía de su comentario— ¿Acaso él comisario quiere averiguar mi vida privada?
¡Eh! No, cómo crees, es solo que yo..
—«Él había tocado un tema que hacía mucho tiempo no pensaba el romance, ya que ese tema siempre lo había evitado, mi vida nunca fue tranquila y serena, siempre huía, ya qué desde que tengo memoria me eh dedicado a robar a los ricos, para darles a las personas que más necesitan ayuda y de ahí que nunca quise tener a alguien que fuera importante para mí, porque al final de cuentas ellos terminarían pagando mis errores, pero yo no era esa Hinata ahora»— tranquilo Naruto, por ahora no tengo pareja, hace mucho tiempo que estoy sola, pero lo mejor será dejar ese tema de lado y disfrutemos esta linda bienvenida ¿Sí? «Hoy me divirtiera, ya que pronto diría adiós a todos ellos, no podía seguir más en este lugar»
Sinceramente tenía mucha curiosidad por el tema del corazón de ella, su mirada era triste al mencionar el tema, pero esperó que algún día supiera que era lo que le entristecía.
Está bien Hinata ¿Bailamos?
—Si, claro— íbamos a bailar y después de que la canción terminará, otro chico me invitaba a bailar, incluso los niños, la verdad era una excelente velada..
Aunque había sido poco el rato que habíamos podido estar juntos, ya que mi plan no había salido como creí, el verla reír era mi recompensa.
—Cerca de las 11:30 pm la mayoría de la gente se empezaba a despedir, era tarde y mañana era un día de escuela y trabajo, cuándo el sexy comandante se volvía acercar a mí— Naruto muchas gracias por esta fiesta, me gustó y divertí mucho..
No es nada Hinata fue un placer, pero como dicen todo lo que empieza, tiene que terminar..
—Así es, dime ¿Tú te divertiste?
Mucho y más estando a tu lado, pero vamos te llevo a tu casa, ya es tarde..
—Gracias lindo capitán..
Nos despedimos de la gente que aún estaba en el salón y salíamos de ahí, rumbo a su casa, tenía que aprovechar esta oportunidad y acercarme un poco más a ella, después de todo era una linda noche.
Sabes Hinata mucha gente de aquí se siente contenta con tu presencia, los niños ni se diga, cuándo la maestra anterior tuvo que retirarse a muchos les dio tristeza, ya que ella tenía mucho tiempo trabajando en la escuela he incluso nos dio clases a muchos de nosotros, pero era justo que descansará, al decirles que había pedido un remplazo y ver que no llegabas, pensaron que no ibas a venir, pero cuando te vieron, la tranquilidad volvió a su vida..
Un maestro es alguien muy importante en la vida de uno y la gente de aquí así lo ve, tal vez para ti sea algo tonto, pero aquí todos somos agradecidos y ya te lo demostraran, tal vez eso se te haga sentir extraña ya que tu vienes de la capital y..
—Sus palabras me conmovía, así era como se ayudaba a la gente, yo lo intentaba de otra forma, pero no era algo digno y al engañarlos me sentía tan mal y al sentir que un nudo se formaba en mi garganta..
¿Por qué lloras Hinata? Perdón soy un tonto..
—No Naruto, al contrario muchas gracias por todo esto, te juro que intentaré dar mi mayor esfuerzo para no defraudarlos..
Así se habla y ya que estamos hablando de eso quisiera saber si aceptarías salir conmigo a pasear este fin de semana..
—Yo me sonrojaba por sus palabras, ademas el que Naruto me conociera un poco no sería malo— está bien acepto, esperaré gustosa ese día..
¡Si! Gracias, muchas gracias Hinata y justo ahí la abrazaba sin querer.
[...]
Despertaba y al ver cómo él dormía tan tranquilo..
Tres meses habían pasado desde mi llegada a esta villa y me sentía tan contenta, además Naruto es un hombre maravilloso, tal vez estaba jugando con fuego, pero eso me encantaba..
Se había llegado el día de nuestra cita me sentía nerviosa, después de todo Naruto Uzumaki era el primer chico que deja acercarse a mí de esa manera.. Pero en este tiempo, yo no sabía nada de Orochimaru y creo él podría estar a salvo.
Naruto había llegado por mí puntualmente y después de saludarnos, empezábamos a caminar, la noche era linda, ambos platicábamos de nuestro día, habíamos ido a cenar, mientras platicamos y conforme lo conocía comprobaba que él y yo teníamos muchas cosas en común, además de los coqueteos..
Después de comer habíamos ido al cine y cuando la película que habíamos escogido ver terminará, al salir de ahí y platicaremos de ella, él me invitaba al parque, al llegar ahí y ver el cielo iluminado..
—Sabes Hinata este es uno de los días favoritos de mi vida, mi sueño desde niño era acabar con todo ese mundo de drogadicción y maldad, para que la gente disfrutara de días como hoy, pero ahora que te conocí y te he tratado— tras tomar su mano y observarla —me gustaría tanto que me dirás la oportunidad de poder acercarme a ti, ser algo más que dos conocidos, sabes viviría para ti y lucharía por tener en un buen futuro juntos -acariciaba su mejilla- me gustaría casarme contigo y formar una linda familia ¿Qué opinas?
Naruto eres tan lindo y ante esa declaración cómo me podía negar, a mí también me gustaría tener algo contigo y claro que acepto Naruto, vamos a intentarlo. Tal vez me arrepentiría, pero me dejaría llevar una vez en mi vida y a ver qué pasa.
Así había sido el comienzo de nuestra relación amorosa y al verlo abrir sus bonitos ojos azules..
—Hola mi amor, buenos días..
Amor buenos días, te veías tan lindo durmiendo, pero muy exhausto..
—¿Qué? Yo nunca me cansó, pero la linda aquí eres tú, además te voy a demostrar que para nada estoy cansado— al abrazarla y acercarla a mí —te voy hacerte el amor una vez más— y al subir sobre ella..
¡Na-naruto! Eres un travieso, al abrazarlo y acariciar su mejilla, me encantaría pero no puedo cielo, hoy tengo una junta muy importante con los padres de mis hermosos alumnos..
—Es una lástima, ni modo lo intenté, pero al menos un beso y un trago de ese delicioso café que preparas si me lo darás no..
Claro que sí mi amor, no soy tan mala para mandarte con hambre a tu trabajo, no quiero que me esposes otra vez a la cama, oh bueno si quiero, eso me encanto..
—Dios he creado un monstruo de perversión que amo locamente..
Y yo a ti, pero necesitamos apurarnos o llegaremos tarde..
—Lo sé, pero esta noche, no solo habrá esposas señorita Yūhi..
Mmm interesante capitán Uzumaki. Después de besarnos, darnos un baño y desayunar, salíamos de casa, me sentía tan feliz y contenta, Naruto era un hombre maravilloso y estaba muy enamorada..
Él subía a la patrulla rumbo a su trabajo y yo empezaba a caminar por las calles, el sol brilla en lo alto y todos los días eran así de maravillosos desde que estábamos juntos. Hoy compraría unas manzanas para mis niños y antes de llegar al puesto de estas..
—Hola mi preciosa luna, por fin te encontré..
Me detenía en seco al ver a ¡O-orochimaru! Y al verlo sonreír.
[...]
Esto era maravilloso, me sentía tan feliz, hacia tanto tiempo que no me sentía así, sin duda Hinata había llegado a mi vida a cambiarla para bien. Creo que era hora de dar el siguiente paso y ya me había preparado. Estaba ansioso por verla y saber su respuesta, además de que la velada iba a ser muy romántica y pasional.
Llegaba a casa y al entrar veía Hinata con una canasta de ropa muy pensativa y al acercarme a ella, hola, mi amor ¿Cómo estás? Además de hermosa..
—Bien mi amor ¿Qué tal tu día?
Super bien y más ahora que ya llegué y te vi, así que ven acá..
—Su beso se sentía tan bien— y al separarnos —amor, tengo algo muy importante que hablar contigo..
Yo también mi cielo -tomaba la canasta- y la colocaba en el piso, sabes creí que nunca llegaría este momento pero -sacaba esa pequeña caja- la cual estaba llena de muchas ilusiones de mi saco, Hinata quiero pedirte que nos casem..
—«Era tan lindo y se veía tan guapo, pero eso no podia ser» y antes de que siguiera hablando, colocaba un dedo sobre sus labios— no Naruto detente por favor -me separaba de él- y..
No podía creer que frente a mi estaba ese hombre al que hace mucho tiempo había considerado un amigo, familia y quién me hubiera traicionado en aquel asalto.
Yo había crecido en un orfanato lleno de carencias a veces éramos tantos que no se completaba para comer. Mientras crecí, juré que los ayudaría en lo que pudiera y al ser mayor de edad empezaba a buscar un trabajo y así ayudarlos, pero en mi camino me encontré con Orochimaru, quién tras un engaño me había llevado por el mal camino.
Era una ingenua y él había sabido envolverme con sus palabras, ya que él me ofreció su ayudaba ha cambio de que trabajará para él, si aceptaba tendría todo lo que quisiera, yo no quería nada para mí, solo quería ayudar el lugar donde crecí y a otros más que me ocupaban.
Y así fue cómo aprendí cada truco, cada maña, hasta el jugar con mis atributos para obtener lo que yo quisiera, él me había enseñado todo.
En un principio me había rehusado a trabajar con él, ya que yo pensaba que él era un vendedor, pero al darme cuenta de lo que en verdad se dedicaba, quise alejarme de él, pero de cierta forma Orochimaru me había chantajeado, ya que había ido hablar con la mujer que yo quería como una madre y ella como yo había creído que él era un buen hombre y estaba agradecida de que me diera un trabajo.
Y ante eso no me quedo más remedio que seguir trabajando con él, todo por el bien de ellos y creyendo que Orochimaru compartía la misma idea que yo o eso me había hecho creer.
Que equivocada estaba, ya que él tenía dos caras, la "buena" que me mostraba y me hacía sentir querida y apoyada y la mala su cara original, había descubierto que él además de tener a muchos chicos bajo su mando, tenía una organización donde se realizaban secuestros, robos, violaciones y tantas cosas horribles que descubrí de mala forma.
Después de un tiempo los robos a diputados, empresarios iban a quedar atrás para mí, ya que Orochimaru estaba planeando dar un golpe mucho mayor..
El objetivo era el banco internacional de Japón. Así que entré a trabajar en ese lugar gracias a la ayuda de un amigo importante suyo, yo no sabía que ese hombre era como Orochimaru, ya que también tenía dos caras.
Después de entrar a trabajar ahí, empecé por ganarme la confianza de los empleados más importantes del lugar, para así analizar y aprender todos los movimientos y al tenerlos bien analizados y aprendidos, después de varios meses, por fin podríamos dar el golpe que planee con mucha cautela, tras mucho tiempo preparándome, al estar todo listo, calculado y teniendo todos los detalles cubiertos, nada podría salir mal.
Tenía nervios no lo niego, pero había analizado todos los pro y contra, incluso me había aprendido todas las rutas de escape, algunos hombres que trabajaban para Orichimaru habían realizado unos túneles bajo el edificio donde estarían las camionetas para huir con todo el dinero de la bóveda..
Si todo salía bien ese dinero iría dirigido a un orfanato de niños enfermos de cáncer, ellos lo necesitaban mucho y bien valía toda esta loca situación.
Al estar todo listo para realizar el robo, iría a informárselo a Orochimaru, pero al estar por tocar la puerta de su guarida, lo escuchaba hablar con otra persona, él le decía todos mis movimientos y planes, incluso escuchaba que le pedía que avisara a la policía y me detuviera, las ganancias iban a ser repartidas cómo habían quedado, no lo podía creer, él me traicionaba, eso era lo peor en este mundo.
Y no lo entendí hasta alejarme de él y razonar las cosas, Orochimaru siempre se llevaba la mayor ganancia del botín que yo robaba al engañarme diciendo que él lo repartiría con otras personas que también ayudaba.
Y justamente esa ambición era la que me sacaba del juego y de ahí que por poco y me atrapan, pero había logrado huir, pero no del todo salva ya que salí herida, pero el botín seguía conmigo y de ahí que yo llegaba a este lugar.
—Vamos linda no me digas que te comió la lengua el gato..
T-tu traidor, infeliz, cínico..
—Vaya, veo que me extrañaste..
¿Cómo te atreves? ¿Qué haces aquí? Lárgate..
—No, no y no, yo que tú no haría alboroto, se buena chica, sabes te he extrañado tanto y así me recibes..
Lárgate de aquí Orochimaru, ya no soy esa ingenua que creía en ti, me traicionaste..
—Tanto rencor es malo linda— y tras sonreír —veo que la gente de aquí te quiere, aprecia y mírate hasta juegas a la casita, pero sabes bien que eso no es para ti luna y lo sabes bien, aunque admito que te debo una, así que con gusto me iré, pero me acercaba a ella ofreciéndole la manzana — quiero el dinero que me robaste..
Yo no tengo nada, ese dinero ya no existe, cuándo me tendiste la trampa tuve que huir abandonándolo..
—No te creo mi hermosa luna, se te olvida que yo te creé, además de que investigue mucho y aunque tarde tiempo en encontrarte aquí estas, pero para que veas que te sigo considerando mi amiga, te haré caso, pero antes de irme, quiero lo que es mío, tienes siete días Hinata Hyuga para que me lo entregues o sino, ese tonto policía que amas, esos hermosos niños que te llaman maestra y la gente de este lugar pagará las consecuencias— y al ver esa hermosa mirada perlada sorprenderse y sonreírle —siete días luna no lo olvides, sabes muy bien que no amenazo en vano.
Lo miraba impactada, él no mentía, lo sabía bien, no por nada lo conocía tan bien y ¿Ahora qué iba a hacer? No podía arriesgar a la gente que me brindo su confianza, ¿Por qué tenía que aparecer justo hoy? Mi felicidad había desaparecido.
Los nervios me invadían cuando Orochimaru se marchaba, alguna gente se acercaba a mí y preguntaba si estaba bien, tal vez estaba pálida, pero no me iba a arriesgar, ni a ellos tampoco.
—«¿Por qué tenía que llegar ese maldito y arruinar todo?»— Y-yo no soy una buena mujer para ti, yo no podría acep..— Alguien interrumpía mis palabras, ya que llamaban a la puerta y eso lo agradecía..
Espera amor estas muy rara -iba abrir la puerta- y al hacerlo veía a ¡Sensei Óbito!
—Mis lágrimas brotaban cuando Naruto se alejaba, no podía creer mi suerte y si maldecir a ese hombre— tras escuchar que Naruto saludaba a alguien, avanzaba hacía la cocina y al entrar ahí..
—Quien lo iba a decir que ese chiquillo que me dio tanta guerra en el cuartel se convertiría en un magnífico elemento policíaco, pero vamos ya no soy tu maestro Naruto, dime ¿Me invitarás a pasar?
Si claro disculpe la emoción, después de que él entrara, le pedía que tomará asiento y al ver que Hinata no estaba, la llamada y al ver que ella salía de la cocina, limpiándose sus ojos ¿Qué ocurre amor?
—Nada, no te preocupes..
Ya hablaremos más tarde amor, ahora ven que quiero presentarte a un buen amigo y buen sensei..
—Y al seguir su mano con mi vista veía a Óbito Uchiha. Al verlo me sorprendía, yo lo conocía muy bien, pero con el nombre del sabueso, yo sabía perfectamente quién era y a que venía.
—Vaya mi muchacho sí que creció mucho en este tiempo— me levantaba del sillón —mucho gusto ¿Señorita..?
—Yūhi, Hinata Yūhi,..
—Un placer..
—El gusto es mío— los nervios me invadían ante esa negra mirada «esto era otra señal del destino, tenía que alejarme de Naruto, no podía lastimarlo, ni a él, ni a la gente de esta buena villa» —yo los dejo para que platiquen tranquilos, iré a hacer la cena y..
Nena él se quedara a cenar, pon otro cubierto si..
—Claro, con permiso— al caminar hacia la cocina sentía que las piernas me temblaban, yo estaba tan contenta en este lugar, los niños eran maravillosos y todo lo vivido aquí me había hecho olvidar toda esa sucia vida que llevé en mi pasado, así hubiera sido por un buen fin, yo estaba muy sumida en la oscuridad. Alejaba esos pensamientos, tenía que hablar con Naruto y contarle toda la verdad lo más pronto posible, no podía permitir que él lo supiera por alguien más lo pasado.
¿Qué hay de nuevo Óbito sensei? ¿Qué lo trae por acá?
—Muchacho como siempre tan desesperado, pero ya hablemos tranquilamente de eso, tenemos mucho tiempo para ello.
[...]
No podía creerlo, dos días habían pasado tan rápido y yo no había podido contarle nada a Naruto, tenía que ir a la jefatura hoy y hablar con él y contarle todo sí o sí.
Orochimaru era alguien de palabra y no podía confiarme, sinceramente tenía mucho miedo, estos días habían sido horribles.
Naruto era un hombre maravilloso, él quería formar un hogar conmigo, una familia, sinceramente en mis planes nunca estuvo eso, pero Naruto además de darme mucho amor y confianza, me brindaba paz, serenidad y la estabilidad para poder hacer y formar algo lindo.
Ahora era cuando me lamentaba que yo fuera la culpable de destruir todo lo bonito que teníamos.
Por otro lado, Uchiha Óbito seguía rondando nuestra casa y lo mejor era ser yo quien le contara todo a Naruto.
Me arreglaba lo más bonito que podía, quería que al menos él recordara eso de mí, demostrarle lo feliz que me hace a pesar de que no lo merezco.
Tras estar lista salía de casa y hoy el cielo estaba nublado, hasta el clima presentía lo que se avecinaba en mi vida ¿O acaso era idea mía? No lo sé, solo sé que no quería llegar a ese lugar..
Pero por más lentos que eran mis pasos, estaba a la vuelta de la esquina de la jefatura, algunas personas me decían que pronto llovería, que me resguardara, pero ¿Cómo lo iba a hacer? Sí estaba por dejar a la persona que me brindaba todo lo mejor que tenía en mi vida. Tras suspirar y girar, no me daba cuenta que alguien venía y chocaba con esa persona..
—Parece que pronto lloverá, ¿Qué haces en la calle con este clima?
Frente a mi volvía a ver otra vez a ese hombre, con esos ojos tan negros como la noche y quién parecía analizarme siempre, era la tercera vez que lo veía y como siempre pasaba me hacía sentir tan extraña. Vengo a ver a Naruto..
—Él no está, salió, yo también vine a buscarlo, pero ya que te veo, sígueme necesito hablar contigo..
Mi sexto sentido me indicaba que huyera que algo malo iba a pasar, pero no podía hacerlo, sí algo había aprendido viviendo esta falsa vida, es que huir no es la solución.
Intentaba sonreírle y seguía su andar..
—Sabes yo muy pocas veces me equivoco al juzgar a una persona, por ejemplo Naruto aunque siempre fue un chico problema he imperativo, sabía que él lograría su sueño, además de que su corazones bondadoso, en cambio el tuyo, no dudo que no lo sea, pero yo vine a este lugar por un caso que me asignaron en Tokio. Digamos que soy uno de los pocos detectives que siempre resuelve el caso que nos den por más difícil que parezca o por más inteligente que sea el asesino o delincuente..
¿A qué quiere llegar?
—Vamos señorita Yūhi, creí que eras inteligente o debería llamarte Hinata Hyuga alias luna, la delincuente por la que he venido a este lugar..
Lo observaba asustada, quería llorar, pedirle, no, suplicarle que no hiciera, ni dijera nada, que me iría de este lugar dejando a toda esta buena gente tranquila, pero no me salían las palabras..
—Vamos ¿No me dirás nada?
Yo soy..
—Maestra Hinata..
Cerraba mis ojos, derramando unas lágrimas, él me tomaba de las mano fuertemente y..
—Gracias a dios que la encuentro, por favor venga conmigo a casa, mi hija, mi pequeña Nanami está muy grave y no hace más que llamarla, por favor maestra..
Veíaa ese hombre y..
—Vamos maestra Yūhi, no puedes rechazarla, pero no puedo dejar que vayas sola, te acompaño..
Seguíamos a la señora Kinoe, la lluvia empezaba a caer, después de correr hacia la casa de ella, al llegar y entrar, el doctor Kendo habla con él padre de Nanami y al verme..
—Pasé maestra..
Seguía a la madre de Nanami ante la mirada atenta de Óbito Uchiha y al entrar al cuarto, veía a esa pequeña con sus mejillas y nariz sonrojadas. ademas de destornudar..
—Ma-maestra Yūhi está aquí..
Me acercaba a su cama y al sentarme junto a ella, tomaba su mano y ahí comprobaba que ella tenía temperatura y al ver a su madre, ¿Qué fue lo qué paso?
—Anoche se salió de la casa ya que encontró un gato, yo lo puse en una caja de cartón en nuestro patio y al salirse sin que nos diéramos cuenta, creemos que jugo con el afuera, ya tenía días con escurrimiento nasal y eso le empeoro..
—Maestra, no te vas a ir verdad..
Nanami tranquila, aquí estaré hasta que te alivies, pero tienes que tomar tus medicamentos y echarle muchas ganas para que te alivies..
Ella me sonreía, el doctor Kendo entraba y..
—Kinoe-san la inyectarse para que duerma, esperemos que con eso la fiebre empiece a bajar, pero si eso no pasa me temo que tendremos que internarla antes de que pueda llegar a convulsionar..
Doctor haga lo que tenga que hacer, cueste lo que cueste, si es necesario traiga otro medico, aparatos médicos, lo que sea, pero sálvela por favor. Si iba a ir presa, al menos iba a hacer un último bien y ese dinero por el cual me arrestarían, al menos sirviera de algo.
Las horas habían pasado y Nanami no mejoraba, el doctor había pedido unas máquinas especiales, la casa poco a poco se llenaba de vecinos y algunos compañeros de ella preguntando por su salud, pero ese hombre no me quitaba la vista de encima, la lluvia se hacía más intensa y la noche había caído..
La puerta se abría no sé por cual vez y justo ahí veía aparecer a Naruto, quien al verme me abrazaba fuertemente, lo olía, tratando de guardar su olor en mi memoria.
[...]
Veía el mapa de una zona poco alejada de la villa, según rumores ahí se escondían algunos ladrones que buscábamos desde hace tiempo..
Pero por más que lo intentaba, no me podía concentrar, ya que pensé que Hinata iba aceptar gustosa casarse conmigo después de este tiempo juntos, pero no fue así..
Además ella había estado tan rara estos días, parecía más pensativa de lo usual, estaba seguro que algo le pasaba pero por una u otra cosa no había podido hablar con ella. Pero no me rendiría, Hinata sería mi esposa si o si.
—Jefe creo que lo mejor es esperarnos, la noche pronto caerá y podría ser perjudicial para nosotros..
Está bien Deidara volvamos, hay que planear bien la búsqueda..
—Si jefe..
Cuando llegaba a la jefatura me avisaban que mi sensei Óbito había venido a buscarme y que Nanami Kinoe se había enfermado y al parecer era grave.
El invierno se acercaba y me imaginaba que Hinata estaría en su casa, ya que sus alumnos eran importantes para ella. Iría hacía allá, solo esperaba que hubiera buenas noticias.
Al llegar ahí veía a varios de los aldeanos reunidos, quienes me saludaban y en el rincón de esa casa estaba Hinata, pero parecía perdida en sus recuerdos y al acercarme a ella y verme, me abrazaba fuertemente..
Tranquila mi amor, apenas me enteré vine, veras que Nanami se pondrá bien, dime ¿Ya comiste? De seguro que no, te conozco bien...
—Naruto al fin llegas..
Sensei ¿Qué hace aqu..?
—Amor tengo frio, podrías traerme un café por favor..
Si mi amor, ya vengo -iba por la bebida- pero me extrañaba que Óbito Uchiha estuviera aquí, ya que él nunca mostro afectó por nada, ni nadie.
[...]
En cuanto veía llegar a Naruto, sabía que ese hombre hablaría con él y no podía dejar que le dijera o inventara algo que no era y al inventar una excusa para alejar a Naruto..
Por favor detective Uchiha no le diga nada, en cuánto Nanami mejore yo iré con usted a donde quiera..
—¿Tengo tu palabra luna?
Si. Él asentía y por un momento me olvidaba de todo, solo me había dedicado abrazar a Naruto y grabarme todo de él en mi memoria.
•••
Dos días habían pasado y después de un horrible susto, Nanami empezaba a reaccionar, le había dado una pulmonía aunado a bronquios, pero gracias a dios ahora eso había pasado y ella estaba mucho mejor..
Las cosas empezaban a volver a su cauce, me sentía más tranquila por la niña, aunque también por que Óbito Uchiha había cumplido su palabra y hasta ahora no le había contado nada a Naruto, pero él era desconfiado como un buen detective y me había puesto guardia, un par de hombres me seguían a todos lados
El fin de curso se acercaba y yo aprovecharía eso y me iría muy lejos de aquí. Aunque trataba de ser la misma, Naruto me notaba diferente, tal vez hoy seria nuestro último día juntos..
Haría una cena muy rica, adorne el ambiente muy romántico, puse velas, incienso, flores por todos lados y una música de acuerdo a la ocasión..
La cena estaba casi lista, Naruto llegaba y al ir a recibirlo, bienvenido mi amor -le daba un beso- disfrutaría hasta el último momento con él..
—Gracias cariño parece que me extrañaste y aunque eso es bueno, ahora ¿Por qué decidiste hacer esto? No me digas qué es tu cumpleaños y se me olvido..
Reía de su comentario, no amor aún falta para eso, ahora respondiéndote quise darte un detalle por el maravilloso hombre que eres, además has estado muy ocupado estos días..
—Al contrario, soy feliz por qué tu estás conmigo y te amo muchísimo..
Y yo a ti amor, pero ve lávate las manos para cenar sí, todo esto es para ti..
Nos besábamos y después de que él hiciera lo que le pedí, empezábamos a cenar, Naruto me felicitaba y platicábamos de cosas relevantes sonriendo mucho, yo quería guardar cada instante de él en mi memoria y mientras lo observaba un nudo se formaba en mi garganta ¿Cómo iba a poder vivir sin él?
—Amor ¿Estas bien? Te quedaste pensativa de un momento a otro..
Si mi amor pero sabes -me levantaba de la silla- y caminaba hacia él y al sentarme en sus piernas, quiero que me hagas el amor..
—¡Eh! ¿Estás bien Hinata? Digo no es que no quiera hacerlo, pero has estado muy rara estos días, dime ¿Qué te pasa?
No es nada amor, yo estoy bien, solo quiero estar contigo, lo besaba guiándolo hacia nuestra habitación y después de unos segundos el me correspondiera, al llegar y recostarme sobre él, lo besaba apasionadamente..
La ropa iba saliendo, sus caricias me quemaban y excitaban, esta era la última vez que estaríamos asíy lo disfrutaría. Besaba su cuello y él apretaba mi trasero..
—¡Oh nena! Eres tan hermosa, me encantas..
Y tú a mi amor, hazme tuya. Lo volvía a besar acariciando su bien formado cuerpo y aunque trataba de disfrutar sus caricias, sentía tanta tristeza pronto me iría dejándolo solo..
Él me giraba quedando sobre mí, me besaba invadiéndome con su lengua, apretando mi cintura, sus manos subían por mi cuerpo, él llegaba hasta mis pechos y los amasaba y de ahí besaba mi cuello lambiéndolo, eso sin duda me encantaba..
—Hueles tan rico mi amor— mordía su cuello y bajaba por este lamiéndolo, dejando rastros de saliva por el y al llegar a la comisura de sus grandes pechos, llegaba hasta su pezón succionándolo y frotando mi duro pene contra su vagina..
Na-naruto ¡Ah! Gemía cuando él me invadía llenándome toda, si amor así ¡Ah!
—Te amo mi a-amor ¡Agh!— Levantaba sus piernas y me movía más sobre ella, penetrándola profundamente sin dejar de disfrutas sus generosos pechos, ella se humedecía más mientras mi hombría se abría paso en esa deliciosa vagina..
¡Ah! Cariño si, cógeme más fuerte ¡Ah!
—La tomaba de su cadera acercándola a mi levantándola un poco, mi pene entraba gustoso y resbalaba en su húmedo y cálido interior, después de varias embestidas, apriétame bien rico, mi amor ¡Agh! Quiero correrme muy profundo en ti...
El orgasmo se acercaba lo sabía, Naruto se sentaba y me colocaba sobre él sin salir de mí, mientras me movía sobre el y escuchaba su ronca voz, estaba por correrme y mi vagina complacerlo y después de besarlo, finalmente liberaba mis jugos y él su semen..
Al terminar de hacer el amor y nuestra respiración saliera en modo jadeos, lo observaba sin duda era tan hermoso, aspiraba su aroma ya que él tras besarme y acomodarse en mis pechos él parecía a verse quedado dormido, de seguro estaba muy cansado y tras querer levantarme de la cama para buscar mi ropa..
—Mi amor ¿A dónde vas? Hace frio..
Pensé que dormías Naruto, sabes tengo que hablar contigo..
—¿Qué te pasa Hinata? Hace un momento estabas tan cariñosa, caliente y amorosa, preparaste sin duda una gran velada y ahora otra vez estas distante, sinceramente no te entiendo..
Naruto esto no será fácil, pero quiero que me escuches sin interrumpirme -él se levantaba de la cama- buscando su pantalón y sentándose frente a mí, esto era más incómodo de lo que creí, pero era ahora o nunca..
Veras Naruto yo te he engañado todo este tiempo..
—¡¿Qué dices?!
No me interrumpas por favor, veras me levantaba de la cama y al darle la espalda, no podía verlo a la cara y tras suspirar..
Mi nombre verdadero es Hinata Hyuga, llegué a este pueblo huyendo de la policía de Tokio, hace unos meses atrás yo realice un robo en un banco de la capital, él que era mi cómplice me traicionó y al descubrirlo huí, yo llegué aquí por casualidad y usurpe un lugar que no era mío..
Tenía pensado irme casi enseguida, pero cuando huía me hirieron y tenía que descansar, después de eso te conocí a ti a los padres de Nanami y a toda la gente de la villa, me encariñé con ustedes, todos estos meses a tu lado han sido maravillosos, pero yo no soy esa persona qué tú crees..
Él que era mi cómplice me encontró hace unos días, él cree que aún tengo el dinero que robé y me amenazó con hacerte daño a ti o a la gente de esta villa si no se lo doy y eso no lo puedo permitir..
Perdóname Naruto nunca quise que salieras lastimado, tal vez te mentí, pero yo en verdad me enamore de ti..
El nudo que sentía en mi garganta se deshacía dando paso a las lágrimas y cuando lo iba a encarar..
Él salía del cuarto dejándome sola, sin decirme ni una palabra, no sé si me creía o no y ahí solo podía llorar.
[...]
Eso no podía ser verdad, ella no podía mentirme de esa manera, yo conocía a los ladrones y sabía cómo pensaban, de pronto el cuarto se hacia pequeño y sentía ahogarme..
Ella lloraba, sus palabras se repetían en mi memoria, una parte de mi quería consolarla, pero por otra parte me sentía pésimo, así que salía de ahí, incluso de casa y empezaba a correr, ahora entendía muchas cosas, el que ella no tuviera ningún documento que la identificará, el error del nombre, el no aceptarse casar conmigo, todo..
¿Cómo pudo fingir tan bien? Es obvio está entrenada, pero como dudar de ella si siempre se portó buena gente con los niños, con los aldeanos y conmigo, ayudando a todos desinteresadamente..
Respiraba agitado y al entrar a la jefatura de policía..
—Así que ya lo sabes..
¡Óbito-sensei! Ella.. no, eso no puede ser verdad, ella es bue.. Él me aventaba algo interrumpiéndome y al tomarlo veía el nombre que ella me dijo, el nombre de una banda y finalmente decía prófuga de la justicia y al girarla veía a una Hinata vestida completamente diferente, sin duda alguna era ella, no lo podía creer, mi Hinata no podía ser una mala persona, me sentaba en la silla muy sorprendido..
—Tranquilo muchacho, entiendo cómo te sientes..
Ella no puede ser esta mujer, una delincuente..
—Me gustaría tanto decirte que no, pero es la verdad y justamente es por la persona que he venido a este pueblo, además no solo esta ella implicada, sino esa banda que tú persigues, ella y ellos son uno mismo..
¡¿Qué?! No puede ser verdad, ella..
—Muchacho, tú mejor que yo sabes que es así..
No, no puedo dejar que se vaya, d-debe a ver algo que pueda hacer para poder ayudarla, ella..
—Me gustaría ayudarte, ayudarles, pero...
[...]
El tiempo había pasado y aunque en un principio no lo creía..
No sé cuánto había llorado, pero al calmarme y ver la hora, era muy tarde, pero la puerta de la casa se abría y al ver a quien llegaba, se llegó la hora, iría presa..
—Veo que hiciste lo correcto, dime ¿Estas lista Hinata Hyuga?
Y-yo.. y al ver que Naruto entraba de tras de él mirándome como siempre cálidamente, eso iba a ser más difícil..
—Mi Hinata— solo podía abrazaba y al sentir que ella lloraba —tranquila amor quiero hablar contigo y sobre todo quiero que sepas que yo no te juzgo, supongo que tuviste una razón para actuar así y..
—A ver Hinata si hago esto, es por qué tienes un novio muy terco e insistente, además no estamos para cursilerías— y al observarlos —supongo que conoces muy bien a Orochimaru ¿Cierto?
¡Eh! Sí, pero él..
—Veras yo he investigado a fondo todo el caso del robo del banco y de él, quién además de ser tu jefe, se ha dedicado a la extorsión, secuestro, robo, violaciones, incluso matar, es uno de los delincuentes más buscados de Japón, alguien calificado de rango S, pero supongo tú sabes todo eso ¿No?
Pues vera, me enteré de eso el día que realice el robo del banco, él hablaba con otra persona por teléfono contándole todo mi plan y así me detuvieran..
—Así es, él y un socio miembro de una familia importante de Japón hacían negocios turbios juntos, Orochimaru estaba protegido por él, entre mi investigación tú saliste a relucir por casualidad, me dedique a cazarte, ya que el robo que cometiste fue la gota que derramo el vaso y para atrapar al miembro de la familia Fujimoto y a Orochimaru. Pero él muy cobarde huyo y su grupo se desintegró, hemos atrapado a varios de la pandilla, pero con él no hemos podido dar, según los informes indican que él es el líder de los ladrones que roban esta villa y las cercanas..
—Como sabrás eso no está bien y va contra mis principios, pero debido a Naruto haré una excepción, si tú me ayudas a localizar a Orochimaru, yo te ayudaré para que tu condena sea la mínima debido a las buenas acciones que has hecho en este lugar..
No lo podía creer, esa era mi salvación, Naruto me miraba sonriente, pues verá él me espera esta noche en la salida de la villa con el "dinero que robe" me amenazó y al no querer problemas me iba a entregar a la policía diciendo la verdad..
—Eso es increíble amor, pero si lo atrapamos podremos poner punto final a esto..
—No tan rápido Naruto, Orochimaru es un hombre peligroso y no sé si aún tenga gente de poder que lo proteja, pero dime algo Hinata ¿Tú tienes aún ese dinero?
Si lo que decía el sabueso era verdad, Orochimaru podría salir libre de la cárcel, si es que lo atrapaban y sería un cuento de no terminar, ademas ese dinero era una perdición para muchos.
No, esa noche yo salí herida, la policía me seguía muy de cerca y tuve que abandonarlo, no supe más de el..
—Es una lástima, hay recompensa por ello, pero dime ¿Estas dispuesta ayudarme a atraparlo?
Sí, claro que sí. Planeamos muy bien todo, el frio y la lluvia se mezclaban, según Óbito, yo llevaría unas maletas simulando llevar el dinero, un chaleco contra balas y serían poco policías los que me cuidarían, no podrían llamar la atención y menos estando tan cerca la hora citada..
Los nervios me invadían, pero el saber que podría librar la cárcel y que todo esto se terminaría me daba ánimos, solo esperaba que esto saliera bien y que Naruto y yo pudiéramos estar juntos y ser felices.
La hora se llegaba, yo llevaba un micrófono escondido donde Óbito me decía cómo actuar..
Era muy noche y solo el sonido del viento se escuchaba, caminaba lentamente cargando las maletas y al salir de la villa, unos metros más adelante veía una silueta..
—Oh mi preciosa luna, tan puntual como siempre..
Orochimaru, Óbito me decía que me calmará y no actuará precipitadamente..
—No que no lo tenías luna..
Déjate de estupideces y terminemos esto de una buena vez..
—No tan rápido preciosa, eres mujer y estas resentida, no puedo confiar en ti..
Y justo ahí veía salir tres hombres de muy mal aspecto de entre unos arbustos y ellos se acercaban a mí..
—Como les dije amigos, nuestra suerte cambiaría hoy, tráiganme el dinero y con ella pueden hacer lo que quieran..
Infeliz y al tenerlos muy cerca las balas empezaban a sonar, yo solo me cubría, tanto los hombres como los policías se cubrían y una lucha entre ellos empezaba, los minutos pasaban y al querer correr alguien me estiraba del cabello y..
—Eres una infeliz traidora..
Y antes de poder si quiera quejarme..
—¡Suéltala!
Naruto salía de su escondite, Orochimaru reía..
—Mira Hinata tu estúpido noviecito viene a salvarte, pero sabes algo si yo caigo tú también lo harás, así que despídete de él y..
Ahí escuchaba un balazo, solo podía ver como Orochimaru caía herido del brazo, yo corría hacia Naruto y él me abrazaba..
—Ya paso amor, tranquila...
Tenía tanto miedo que le pasará algo malo, pero Óbito nos había salvado y yo solo podía agradecerle, los policías se llevaban a Orochimaru y sus cómplices hacia la jefatura, Naruto y yo tendríamos que declarar..
Y solo esperaba que esta pesadilla terminara.
~ • ~
No había sido fácil pero mi Hinata la había librado, cuando supe toda la verdad estaba tan confundido, por un lado estaba mi obligación como jefe de la policía y por otro lado el gran amor que le tenía..
Y sin duda el que yo consideraba mi sensei, me había dado la última enseñanza de mi vida, me ayudaría a liberar a mi Hinata de que pisará la cárcel. Habíamos dado con el líder de una importante organización, si lo capturábamos él llevaría a la capital al ladrón más buscado y yo intentaría que lo mío y de Hinata no sé rompiera.
Después de declarar habíamos vuelto a casa y aunque estábamos serios, habíamos hablado mucho, ella me había explicado que todo lo hacía por un bien y aunque esa no fuera la forma, ella no había vuelto a cometer ningun robo..
Y yo confiaba en ella, nos esperaban días difíciles, ella había decido decir la verdad y empezar desde cero y aunque muchos aldeanos al principio no habían reaccionado bien al saber la verdad, al pasar los meses ella se los había ganado otra vez..
Nanami había mejorado y había sido dada de alta, Uchiha Óbito había recibido una medalla de conderación y otra vez tenía un caso importante por resolver..
Mi familia seguía junta y feliz, mi hermano seguía con su rehabilitación, pero estando cerca de salir de ella y al final supimos que Kurenai Yūhi se había casado con Asuma Sarutobi, un hombre que se dedicaba a ayudar a las personas con su fundación llamada Mirai y ella impartiría clases ahí a niños, jóvenes y adultos..
Hinata y yo seguíamos juntos, tan enamorados como siempre y..
—Al final por la buena obra que había echó por salvar a Nanami y obviamente ayudar a capturara Orochimaru, Óbito Uchiha me perdono ese robo, sus jefes y él decidieron que yo llevaría una condena de arresto domiciliario, obviamente seguiría apoyando a la verdadera maestra y mes con mes firmaría hasta un lapso de cuatro años y por fin pudiera ser libre. Si lo pensaba eso no era nada en comparación a la felicidad que sentía, ya que Naruto y yo éramos muy felices y en la espera de nuestro primer hijo..
Nuestro último secreto había sido que el último trabajo de luna, el dinero del robo que hizo, lo había donado al lugar que estaba destinado..
—Saber que el objetivo se cumplió me hacía sentir muy feliz, ya que este ayudaría a muchos niños.
Sin duda alguna la llegada de ella a la villa de Konoha había sido lo mejor que me había podido pasar, ya que lleno de felicidad a muchas vidas e ilumino con su toque angelical que desprendía.
Espero les guste este nuevo one-shot..
Disculpe los errores ortográficos, saludos y nos leeremos muy pronto :)
