¿Es que tú ya no me quieres?
Disclaimer: ninguno de los personajes son míos (son de stephanie meyer), y estos están en OoC
Beteo: luxam9
En el capítulo anterior...
En algún lugar de Volterra, una mujer de rubios cabellos, le dio la mano a un hombre cuya expresión cambio de una pacífica a una interesante y pronunció solemnemente hacia sus súbditos:
—Iremos a Forks
Estaba con Esme y Rosalie arreglando todo para el cumpleaños de Emmett cuando una versión me llegó de golpe...
—Los Volturis... —susurré.
—¿Qué sucede con ellos? —dijo una voz que no había escuchado en meses.
...
Llanto... No es más que una forma de expresarse... Una forma de demostrar si estamos alegres o tristes; en mi caso, triste. Es lo mismo que una gota de agua pero sin el dolor del pasado...
Ya habían pasado dos semanas desde la muerte de Charlie y aun por las noches sentía como buscaba algo en el refrigerador. Los tres primeros días corría escaleras abajo en su búsqueda con la esperanza de que se hubieran equivocado de cuerpo o algo pero nada... No había nada.
Soledad: ahí era en donde estaba. Mamá llamaba todas las noches preguntando cómo estaba y exigiendo que regresara a casa pero esta ya era mi casa... con Charlie. Charlie era mi hogar.
No he vuelto a ver a Inuyasha. Muchas veces he estado a un lado del pozo dispuesta a volver a esa época, pero siempre hay algo que me detiene. Victoria no ha vuelto a atacar lo que me hace temer un poco. Jacob... Jacob no ha vuelto. La primera noche escuché su aullido pero paró tan de repente, como si lo hubieran mandado a hacer silencio, que parecía que nunca lo hubiera hecho.
—Bella... —Sentí como susurraba el viento...
Esta voz. La voz de Edward me sigue persiguiendo junto con este sentimiento de angustia... de miedo. Algo me decía que debía prepararme, que debía estar con cuidado. Que algo maligno se acercaba.
Otoño llegó a su fin y el frío aire de invierno se empezaba a sentir.
Tirité al sentir una corriente de aire frio entrar por la ventana
—Que raro. Me pareció haber dejado esta ventana cerrada.
—Lo hiciste pero no con el seguro puesta —Esa voz...—. Encontré la forma de abrirla.
Sentí como se abrazaba a mi espalda
—¿Qu-que haces aquí? —pregunte aun en shock.
—T-te extrañaba.
Me pareció extraño oírlo titubear. El nunca titubea
—No quiero verte. No ahora —dije con firmeza.
—Necesitamos hablar. Necesito explicarte por qué me...
—¡No! ¡No, no, no!
—¿No qué?
—¡No! —chillé con las lágrimas en mi ojos.
—¿No me quieres escuchar? —preguntó preocupado
—¡No! —Volví a repetir.
—¿No? ¿Quieres que me vaya? —Se escuchaba la decepción en su profunda voz.
—¡No!
—¿¡No qué!
—¡No!
Me derrumbé en el piso. ¡No, no, no, no, no! ¡El no puede regresar! ¡No ahora! ¡Por favor no ahora!
Me abrazó por la espalda
—Shhhh tranquila todo va a estar bien —susurró en mi oído—, yo estoy aquí para ti —Me giré para verle mejor la cara. Era justo como la recordaba. Un poco enferma se podría decir peor igual de hermoso como siempre—. Perdóname por favor —dijo con voz dolida—. Debí haber confiado mas en ti debí haber podido darme cuenta del mal que te iba a hacer debí… Debía haber…
—Edward... —dije callando momentáneamente sus disculpas.
—Dime bella...
—Yo... yo...
—Entenderé si no me quiere volver a ver, solo di que me odias y no volverás a verme nunca más —No respondí, solo me quedé mirando su rostro y preguntándome si esto no era otra de mis ilusiones—. Solo di algo.
—Yo...
El ruido de una ventana romperse nos sacó de nuestra burbuja personal. Edward se levantó en menos de un segundo y se puso delante de mí en posición de ataque. No me dejó ver a nuestro atacante. El único nombre que vino a mi mente fue Victoria
—¿Quién eres tú? Preguntó gruñendo
—Yo soy el que debería preguntar qué haces en la casa de "mi" Bella —contestó el otro en medio de un gruñido
¡Ah no puede ser! ¡¿Por qué justo ahora estos dos tenían que encontrarse? Y además… ¡¿Mi Bella?
¿Y que le dio a este ahora?
Pregúntamelo a mi.
—¿Mi bella? —repitió Edward en obvio cuestionamiento.
—¿Lo conoces? —preguntaron los dos juntos, girándose para verme la cara.
—Eh... Bueno, yo se los podría explicar pero sera mejor que nos sentemos, bueno que yo me siente. A propósito Edward, ¿en donde están los demás integrantes de tu familia?
—Los demás integrantes de "nuestra" familia están a punto de llegar.
Sentí una brisa fría y en menos de dos segundos estaban los demás Cullen en mi habitación. Todos, en especial Rosalie, miraron muy mal a Inuyasha lo cual me molestó.
¿Quiénes se creen que son para mirar mal a la única persona que, por un tiempo, me ayudo a superar mi depresión, a superar su abandono?
—Creo que será mejor hablar en la sala... Hay más espacio —dije con voz dura.
Y me dará mas tiempo de pararlos si llegasen a atacar a Inuyasha.
—Bien, habla —dijo Inuyasha en tono cortante; pude escuchar a los Cullen gruñir por lo bajo. Lo mire con mala cara.
—Inuyasha, creo que luego de todo lo que has hecho tienes suerte que te quiera explicar lo que está pasando —Pude ver a Edward sonreír—. Y tú también tienes suerte que esté haciendo esto —agregué mirándolo mal.
Los Cullen disimularon una sonrisa.
Edward refunfuñó y se fue a sentar en uno de los sillones. Lo miré con cariño. Parecía un niñito acabado de ser regañando por su madre
—¡Bella me alegra mucho volver a verte! No tienes idea de lo preocupada que estaba. En cuanto vi esa visión yo...
—¿Que visión? —pregunté
—Pues una en dónde estabas tú y los Volturis...
Ese nombre me pareció haberlo oído en un pasado...
