Los preparativos para la partida de la flota culminaron exactamente doce horas más tarde. Las naves capturadas habían perdido la capacidad de propulsión propia, pero sus sistemas FOLD fueron restablecidos y gracias a la ayuda de varios remolcadores auxiliares lograron restaurar parcialmente su movilidad.
Nadie sabía si la armadura que había escapado volvería con refuerzos para intentar el rescate de las naves clonadoras, aunque la opinión de Misa era que era poco probable que eso sucediera, al fin y al cabo la flota de Britai comprendía todas las naves heredadas de la antigua flota de Gol Boddole Zer y ni siquiera juntando a todos los sobrevivientes que, en teoria podrian llegar a encontrarse en los alrededores del Sistema Solar, podrían presentar una amenaza a las casi quinientas naves que ahora se disponían a saltar.
—Aún podríamos sufrir algún acto de sabotaje… pero no un ataque directo. —observó la Comandante Hayase. —Aún así me gustaría salir cuanto antes de aquí; nuestra posición es conocida y eso es una desventaja para nosotros.
—Coincido con ese análisis. —corroboró Exedore. —Mientras más pronto llevemos estas naves al Satélite Fábrica para su análisis y reconversión, más pronto podremos iniciar los planes de colonización y expansión de la Cultura a través de la galaxia.
Los rumores sobre la salud de Minmay habían corrido por toda la flota y Britai no pudo hacer nada para acallarlos. Que la joven hubiera despertado y mostrado signos de recuperación habían supuesto un gran alivio para todos, no obstante su condición era aún reservada y continuaba siendo monitoreada de cerca por el personal médico del SDF-3.
El Escuadrón ESV-789 había sido desplegado para dar soporte en caso de un ataque sorpresa, aunque las probabilidad de algo así eran bastante bajas. Hikaru había vuelto a pilotar el VT-1 y muchos de los pilotos que no habían sufrido heridas durante el combate pudieron salir a patrullar en los VF-1 de reserva de los que disponía el SDF-3.
Finalmente todo estuvo listo y la flota se preparó para regresar a casa. A las 1400 horas del día 11 de Febrero de 2012, el SDF-3 y la flota que lo acompañaba realizaron un salto coordinado para emerger, unas diez horas más tarde, cerca de la órbita lunar en el Sistema Solar, cuna de la Humanidad.
No tardaron demasiado en darse cuenta que algo no marchaba bien. En cuanto la estática producida por los restos de energía dimensional se disiparon tras el DEFOLD, una llamada de atención por parte de una de las operarias del puesto de Comunicaciones hizo que todos se pusieran en alerta.
—Señor. —dijo la joven dirigiéndose hacia Britai, quien se volvió hacia ella al escuchar el tono nervioso de la voz de la joven. —¿Qué sucede?
—La… la conexión de datos con la Red Macross ha sido… rechazada. —dijo.
—¿Rechazada? —preguntó el Comandante frunciendo el entrecejo. —¿Ha fallado la encriptación? ¿Han revisado las claves?
—Estamos en eso. —respondió la joven que volvió su atención a la pantalla.
Misa y Britai cruzaron miradas rápidamente. Era como si esos dos pudieran leer los pensamientos de cada uno.
La imagen de Hikaru apareció en la pantalla holográfica en el centro del puente de mando en esos momentos. Era una videocomunicación desde su caza mientras patrullaba los flancos de la enorme flota tras emerger del FOLD.
—No tengo conexión con la Red de Defensa. —informó el piloto. —¿Sucede algo con los Data-links? —preguntó.
—Estamos analizándolo. —respondió Misa. —Mantente alerta, te informaremos cuando tengamos una idea más clara de la situación.
—Entendido. —dijo el Capitán Ichijyo cerrando la transmisión.
La pantalla con el rostro de Hikaru desapareció, pero no pasó mucho tiempo hasta que una nueva comunicación de video ocupara su lugar. Misa reconoció rápidamente el rostro del hombre en la pantalla; era uno de los Capitanes que se habían expresado en desacuerdo con el plan de colonización de la humanidad y lo recordaba especialmente por ser uno de los que había votado en contra de su proposición durante la reunión en el Cuartel General, en donde había tildado su plan de "Locura Total".
—Capitán Britai Kridanik, este es el Comando de la Segunda Flota Defensiva del Planeta Tierra. Mantenga su posición actual en órbita Lunar hasta nuevo aviso. —ordenó el hombre desde la pantalla.
—Aquí Britai, al mando de la SDF-3. —respondió el gigante. —Tenemos órdenes del Almirante Global de escoltar dos naves capturadas a los astilleros orbitales en el Punto de Lagrange L2. —dijo con tono de voz neutro.
El rostro de la pantalla pareció reaccionar con ira a la respuesta del Comandante Britai. —La Primer Flota de Defensa no puede acercarse a la órbita Terrestre. —informó. —Se ha establecido una zona de exclusión temporal hasta que culminen las operaciones especiales.
—¿Zona de Exclusión? ¿Operación Especial? No se me ha informado nada de eso. —protestó el Zentradi. —Mis órdenes son regresar a los astilleros con estas naves y es lo que voy a hacer. —dijo firmemente.
Ahora el relámpago de ira fué claramente visible para todos. El hombre en la pantalla pareció juntar coraje antes de hablar. —Nos han llegado informes de focos de insubordinación en su flota. —dijo en forma acusadora. —Especialmente preocupantes son los que conciernen a la salud de la señorita Lynn Minmay, quien estaba bajo su protección.
—Oh no. —dijo Misa al comprender el efecto que esas palabras tendrían sobre el Comandante Britai.
El Zentradi apretó los puños pero milagrosamente mantuvo la compostura. —No ha habido insubordinación en mi flota, su información está completamente errada. —dijo. —Minmay se encuentra en cuidados especiales y será trasladada a La Tierra en forma inmediata, es otra de las razones por las que no vamos a perder más el tiempo y nos dirigiremos directamente a la órbita Terrestre.
—Negativo; hemos enviado una delegación de Asuntos Internos hacia el SDF-3, llegarán en unas horas; deberá delegar el control de su nave mientras dure la investigación y…
—La Flota partirá de inmediato hacia la órbita Terrestre. —repitió Britai sin pestañear. —Dirija cualquier queja hacia el Almirante Global, no tengo tiempo que perder con Asuntos Internos.
El rostro del hombre quedó desencajado de ira. —¡Comandante, si se declara en rebeldía nos veremos obligados a…!
Britai levantó la mano y cortó la transmisión.
—Así que han hecho su jugada. —dijo volviéndose hacia Misa.
La mujer le devolvió una sonrisa. —Era predecible. —dijo.
El Zentradi se volvió hacia el timonel del SDF-3. —Inicie la transferencia orbital con destino a la órbita terrestre, no tenemos tiempo que perder.
Todas las naves activaron sus motores al unísono y comenzaron lentamente a avanzar hacia el planeta azul mientras su movimiento era monitoreado de cerca por un centenar de satélites de vigilancia desparramados entre la órbita de La Tierra y La Luna.
El rostro de Hikaru volvió a aparecer en la pantalla y su expresión era de verdadero pánico.
—¡Misa! ¿Qué está sucediendo? ¡Toda la red de defensa del Planeta Tierra se ha activado!
Una nueva pantalla apareció junto a la transmisión de video mostrando una representación tridimensional del Planeta Tierra. Los satélites defensivos se habían activado y todas las plataformas de artillería y misiles comenzaron a posicionarse para contrarrestar un ataque proveniente del espacio.
—Interesante. —observó Exedore. —No solo lograron apoderarse de la Red Macross, también parecen estar en control de la Red Planetaria de Defensa.
Britai hizo una mueca que bien podía confundirse con una sonrisa. —Que intenten detenernos, si pueden. —dijo.
Las dos naves capturadas se separaron de la flota, escoltadas por una docena de cruceros. De inmediato pusieron rumbo hacia el punto de Lagrange L2 donde se encontraban los astilleros en donde la UNSpacy construye las nuevas naves de emigración.
La Primer Flota de Defensa continuó su acercamiento al planeta pero pronto el radar informó que varios contactos se acercaban hacia ellos.
—Una fragata clase Northampton y una docena de naves de artillería clase Picket. —observó Misa con una rápida ojeada al radar. —Han reaccionado más rápido de lo que pensaba.
—Comandante. —dijo la operadora de radio. —El Capitán de la Valiant desea hablar con usted.
—En pantalla. —ordenó Britai.
La conexión de video se estableció y el rostro del capitán de la Valiant apareció en pantalla.
—Hola Max. —dijo Misa reconociendo el rostro del recientemente ascendido As de la Primera Guerra Espacial, el Capitán de Fragata Maximilian Jenius.
—Hola. —respondió el joven desde la pantalla. —Parece que me han encomendado la misión de detenerlos así que… ¿Preparados para el combate? —preguntó con una sonrisa mientras se ajustaba la gorra de capitán.
