Lamento mucho la tardanza, pero espero compensarlo con este capitulo. Tambien, hice un one shot que espero les guste, lo pueden encontrar como "The man with the lion tattoo". Así que dejen sus reviews y diganme lo que piensan.
Gracias por leer.
Sean estaba en una esquina del bar, observando detenidamente la guitarra que Henry le había conseguido. Roni en verdad estaba intrigada por aquel hombre; habían vivido y trabajado juntos por casi una semana y el hombre aun no recordaba nada sobre su vida pasada y sin mencionar que le causaba una sensación rara en el pecho cada vez que lo tenía cerca. El hombre levanto la vista de la guitarra y se dio cuenta que la morena lo observaba, y en respuesta, le dedico una sonrisa de medio lado que hizo que Roni sintiera escalofríos.
—Ya está todo instalado. — Informo Henry animadamente, mientras se acercaba a la barra. — Solo esperaremos a que llegue Nick para probar el sonido y comenzar.
—¿Y quién es ese tal Nick? — Preguntó ella alzando una ceja.
—Es un amigo mío de la infancia. Probablemente lo único que me queda de mi vida pasada. — El chico bajo la vista con un dejo de melancolía pero segundos después sacudió la cabeza y volvió a sonreír dándose media vuelta para continuar instalando los instrumentos.
Si algo admiraba Roni de Henry, es que a pesar de todo lo que el chico había pasado, después de una vida bastante desafortunada, era su poca capacidad de dejarse achicar o entristecerse por los problemas o memorias tristes.
Sean dejo la guitarra de lado y comenzó a caminar hacia la barra; no tenía nada que decirle a Roni, pero aun así quería estar cerca de ella. La morena lo miro fijamente mientras él se acercaba a ella. Ambos abrieron la boca pero no pronunciaron palabra alguna.
La presencia de Henry, quien había llegado al lado de un chico de cabello castaño, ojos grandes y de su misma estatura, los distrajo.
—Quiero presentarles a Nick — Habló el chico. — Nick, él es Sean, y ella es Roni.
El muchacho extendió la mano para saludar a Sean y se le quedo mirando por unos segundos sintiendo que lo conocía de otro lado. Después hizo un gesto con la mano para saludar a Roni y ella le respondió con una sonrisa de medio lado.
—Si no les importa, quisiera probar el sonido del teclado — Hablo Nick.
—Vamos, tenemos que empezar ya — Indico Henry a Sean dándole unas palmaditas en el hombro.
—Rómpete una pierna. — Comentó Roni con una pequeña sonrisa, a la Sean respondió con una sonrisa de medio lado antes de darse media vuelta para subir al escenario.
Sean estaba nervioso, cuando tomo la guitarra las manos le temblaban y sentía la garganta reseca. Escucho a Henry darle un par de golpe a la batería y a Nick comenzar a tocar varias teclas del teclado. Sean cerró los ojos y comenzó a recordar los acordes que quería tocar, después dio unos pasos hacia Nick y le susurró el nombre de la canción y lo mismo hizo con Henry. Ambos chicos asintieron y a la cuenta de Henry, empezaron a tocar.
Roni levanto la vista de la barra cuando la melodía comenzó a tomar forma y se quedó con la boca abierta cuando Sean comenzó a cantar.
"Looking from a window above, it's like a story of love
Can you hear me?
Came back only yesterday
I'm moving further away
Want you near me"
Las personas en bar centraron su atención en los tres hombres que estaban comenzando de muy buena forma. Roni recargo uno de sus brazos en la barra para poder observar más cómodamente a los tres chicos sobre el improvisado escenario que constaba de estar arriba de un escalón.
"All I needed was the love you gave
All I needed for another day
And all I ever knew
Only you"
Sean miro a Roni y le sonrió, él siguió cantando y ella siguió contemplándolo. La canción hacia que algo dentro de ella se moviera inquietamente.
En otro reino.
Regina salió de su tienda de campaña con una especie de camisón como pijama; ella miro al cielo y dejo escapar un largo suspiro. Era más de media noche y aun no podía conciliar el sueño. Su aliento se apreciaba como un vapor blanco debido al frio de la noche que la hizo cruzar los brazos. La moren avanzo un par de pasos y se detuvo a la orilla del campamento.
—Hace frio aquí afuera milady — Habló Robín detrás de ella.
Regina pego un brinco y dio media vuelta rápidamente con el rostro asustado.
—¡Robín! Me asustaste.
—Lo siento milady. — Él se acercó lentamente a la morena y le paso sobre los hombros su capa haciéndole un nudo a la altura del cuello con tanta delicadeza que Regina sintió su cuerpo temblar. —La vi salir y no me pareció correcto dejarla sola a estas horas de la noche.
Regina sonrió, ¿Por qué él tenía que ser tan caballeroso y encantador?
—¿Insomnio? — Preguntó ella alzando una ceja y metiendo los brazos debajo de la capa para cubrirse del frio.
—Puede decirse que si… Todas las noches despierto del mismo sueño inquietante. Un hombre me apunta con un artefacto raro y una luz blanca me golpea el pecho y me siento extraño, después doy media vuelta y… me despierto. — Explicó él.
—¿No recuerdas nada después? — Regina se sintió ilusionada esperando aquella respuesta pero toda ilusión desapareció cuando Robín negó con la cabeza y apretó los labios en una delgada línea. — ¿Desde cuando tienes ese sueño?
—Ya ha pasado tanto tiempo que no lo recuerdo.
Ambos clavaron la vista en el suelo y por un acto de impulso, Regina deslizo su mano hasta tomar la del ladrón. Robín se sorprendió pero no detuvo el gesto, al contrario, él enlazó sus dedos con los de la reina y sonrió de medio lado. Regina apretó fuertemente la mano de Robín cuando sintió que iba a caer al suelo ante la sensación que su contacto le estaba provocando.
—¿Tampoco puede dormir? — Preguntó él sin soltarle la mano.
—Me siento un poco inquieta — Respondió la morena encogiéndose de hombros.
—¿Por todo el asunto de la chica de la que me hablo?
—Digamos que sí.
—Bueno, hay algo positivo en todo esto.
—¿Qué cosa? — Preguntó ella mirando al ladrón.
—Ahora tendré a alguien que me acompañe en mi insomnio.
Robín sonrió mientras miraba a la reina, y Regina sonrió mirando los profundos ojos claros de su alma gemela.
Hyperion Heights.
Roni no había dejado de dar vueltas en la cama, así que había decidido levantarse y caminar hasta la barra en busca de un trago de vodka que le ayudara a relajarse. Caminó por el piso fresco con los pies descalzos y se inclinó en busca de un vaso.
—¿Insomnio? — Escuchó a Sean hablarle.
Ella levanto la cabeza y se golpeó con la barra.
—¡Mierda! — Se quejó ella masajeándose la cabeza con su mano y mirando hacia su izquierda para encontrarse con el chico de ojos claros. — Me asustaste, Sean.
Sean recorrió con la mirada el cuerpo esbelto de la morena y ella se percató del acto, y segundos después, con las mejillas sonrojadas, dejo el vaso en la barra y con las manos se estiro la camiseta larga que usaba de pijama.
—Lo siento, venia por un poco de agua…
—¿Qué haces despierto a esta hora? — Preguntó ella con el ceño fruncido aun sintiendo el dolor del golpe.
—Supongo que aún tengo la adrenalina de esta noche. — Respondió él encogiéndose de hombros.
—Debes estar feliz porque fueron un éxito.
—Admito que me gusto estar en un escenario de nuevo.
—Bueno, supongo que ahora será más recurrente. No creo que Henry se quede quieto con eso de la banda.
—Si te molesta, le puedo decir que no participare en eso…
—Tranquilo. — Se apresuró a decir Roni. — No hay ningún problema, a los clientes les gusta.
—Entonces… — Sean camino lentamente hasta quedar muy cerca de la morena y alargo la mano para tomar el vaso que ella había dejado sobre la barra. — Déjame servirte un trago para celebrar. — Él sonrió de medio lado y Roni se mordió el labio con nerviosismo.
Sean camino hasta las repisas y busco el vodka que siempre la veía beber. Sirvió un poco en el vaso y después regreso hacia la morena extendiendo el brazo para entregarle el vaso. Roni bajo la vista y se topó con un curioso tatuaje de león en el brazo de Sean. Ella frunció el ceño y tomo el vaso sin dejar de mirar el tatuaje.
—Es un tatuaje muy curioso.
—¡Oh sí! Es el único que tengo. — Sean observo su tatuaje y lo tapo con su mano mostrando cierta timidez.
Roni dio un sorbo a su vaso sintiendo que había visto ese tatuaje en otro lado, pero sus pensamientos se interrumpieron al sentir cierto cosquilleo recorrer su cuerpo al darse cuenta de la manera en que Sean la observaba, como si tratara de grabarla completa en su memoria. La morena decidió terminar su bebida y carraspeo atrayendo la atención de Sean. Él sonrió de medio lado y ella dejo el vaso en la barra.
—Creo que tratare de dormir un poco — Informó ella.
Sean asintió y la observo caminar son poder quitar la vista de sus torneadas piernas y darse cuenta que aquella mujer, poco a poco lo hipnotizaba.
Otra noche más sin poder dormir, sin poder dejar de dar vueltas en su pequeño catre del que le colgaban los pies. Sean estaba sentado en la pequeña área al aire libre que separaba al bar de su habitación y tenía la vista perdida en el cielo nublado. Apenas dos horas atrás, él y Roni habían cerrado el bar y había sido, de nuevo, una noche exitosa para el bar y la recién creada banda. Sean sabía que tendría que buscar un nuevo repertorio de canciones pronto, pero siempre, la primera canción que le venía a la cabeza era "Only you" y podía notar que a Roni le gustaba; cada vez que la canción comenzaba ella movía la cabeza a su ritmo y eso hacía que él sonriera.
Le estaba gustando estar ahí, y no podía negar que el mayor motivo era la compañía de la morena, esa hermosa y atractiva mujer que no podía dejar de mirar de reojo mientras servía las bebidas.
Sean suspiro y cerró los ojos por unos segundos pidiéndole a su cuerpo que se rindiera ante el cansancio que inundaba su cuerpo.
—¿De nuevo con insomnio? — La voz aterciopelada de Roni hizo que él se levantara de un salto de la silla y diera media vuelta para mirarla.
Esta vez, llevaba una especie de licra en las piernas acompañando a su larga playera que usaba de pijama; probablemente sería porque ella se había dado cuenta que la noche anterior él no podía dejar de mirarla de pies a cabeza. ¿Pero que esperaba? Ella era hermosa.
—Mi cabeza no deja de dar vueltas — Respondió él, pasándose las manos por el cabello.
—¿Sucede algo? — La frente de la morena se arrugo y ella se cruzó de brazos.
—Solo un sueño recurrente sobre el accidente.
—¿Has podido recordar algo? — Roni avanzó un par de pasos hacia él.
—Nada, solo el accidente, y no del todo… Solo recuerdo luces blancas demasiado intensas, un dolor en el pecho y después nada.
—Lo siento mucho.
La morena sonrió de medio lado y por un impulso coloco su mano en la mejilla del hombre de ojos grises. Sean sonrió, y con su mano tomo la mano de Roni entrelazando sus dedos con gentileza. La miro a los ojos, en esos ojos profundamente cafés y sin poder controlarse, con su mano libre, acaricio el contorno del oliváceo rostro con la yema de sus dedos. La respiración de Roni comenzó a agitarse y él sabía que estaba demasiado cerca, pues podía percibir el calor de su pequeño cuerpo.
Sean no lo pensó más y se inclinó a besarla; al principio, fue un beso torpe, lleno de sorpresa, pero Roni permitió que Sean la tomara por la cintura para juntar sus cuerpos sin dejar espacio alguno. La morena suspiro y deslizo sus manos por los brazos fuertes de Sean mientras sentía como sus labios se devoraban y sus lenguas comenzaban una batalla. Él coloco una de sus manos en la cabeza de la morena sintiendo la necesidad de besarla con más profundidad, pero ya no era posible.
El aire comenzó a agotarse y poniendo sus manos en el pecho de Sean, Roni se apartó de su contacto, con la respiración agitada, los labios hinchados y la expresión sorprendida. Ella lo miro durante unos segundos antes de caminar a paso veloz lejos de él.
