Nuevo comienzo

Podría decir que la luz del sol se colaba por su ventana, y que eso la había despertado, pero la realidad era que no, su despertador configurado para alertarla del comienzo de un nuevo día era quien la arrancaba de su mundo onírico.

Movió su mano sin abrir los ojos sintiendo la de Ronald aun junto a la suya, y pensó por un momento el día que era, que clase tenia, y que tan factible era saltársela y quedarse así, con él hasta que levantarse fuese necesario. La realidad era, que aunque hubiese tenido la clase de su vida, no pensaba ir, y podía dar varias razones para eso, Bellatrix, Cormac, Ron a su lado, ella no queriendo saber nada del mundo, incluso con su sentido impenetrable de responsabilidad no quería, se negaba a salir de aquella cama.

Abrió los ojos por fin, descubriendo la cara relajada del pelirrojo, aún estaban en la posición en la que se habían dormidos la noche anterior, y recordó como habían sucedido las cosas.

Después de los acontecimientos del día anterior había decido darse una oportunidad, sabía que no había amor, sino una enorme atracción sexual, pero Ron en su vida significaba experiencia, diversión, y exactamente eso, vida… La noche anterior cuando lo vio caminar hacia el mueble pretendiendo probarlo para dormir, Hermione simplemente se dejó guiar por todos los dioses de las relaciones fáciles.

—No seas ridículo… —Dijo con los brazos cruzados y la voz aun pastosa por el llanto.

— ¿De verdad quieres que me vaya? —Había preguntado un mortificado Ron pensando que estaba ofendida como siempre o algo por el estilo.

—No me refiero a eso, sino a tu intento de querer partirte el cuello con ese mueble… Vamos a mi habitación. — Señalo hacia el pasillo ante la atónita mirada del pelirrojo.

—Mira Hermione, estoy haciendo gala de mi mejor caballerosidad, he prometido no tocarte de forma sexual, ni insinuarme ésta noche, así que no hace falta que pase algo porque cómo te…

—Cállate Ronald… —Lo había interrumpido acercándose y colocando su mano sobre su boca. —Deja de hablar de sexo por una maldita vez en tu vida. —Ron se encogió de hombros aun con la mano de Hermione en su boca.

— No tendremos sexo está noche, ya te lo dije, pero, no dejare que te mates con ese mueble, y…—Tomó aire para decir lo siguiente sin vergüenza alguna, y con ganas de mandar mentalmente a Cormac a la mierda, como una especie de revancha interna. —Quiero dormir contigo esta noche, sin sexo, solo dormir. —Aclaró como una regla.

— ¿De verdad? —Preguntó un Ronald sonriente al tiempo que Hermione asentía seriamente.

—Promete que aun así no intentaras tener sexo conmigo.

— ¿Si lo intento accederías? —Preguntó dudoso y descarado.

—Seguramente —Se sinceró la castaña con todas sus defensas bajas a propósito— Pero según entiendo, no quieres eso, no quieres que nos acostemos por un momento de venganza, quieres que sea porque me apetece, y que luego de todo eso, yo siga ahí. —Ron asintió— Entonces apégate a tu promesa.

—Hecho… —Dijo cuando por fin la chica le había quitado la mano de la boca.

—Bien, vamos. —Ron se levantó del sofá siguiéndola de cerca por el corto camino hacia la habitación pequeña, y allí se quedó parado, mirando, mientras la castaña abría la puerta corrediza del closet sacando un par de prendas. —Me daré una ducha, si tú quieres duérmete, ya es tarde— Dicho esto se encamino hacia el sanitario bajo la atenta mirada de Ron que simplemente suspiro.

Mira cómo te tiene… —Pensó cuando ella ya se había ido.

Se acercó al borde de la cama donde se sentó y vio en la mesa de noche una fotografía de ella con el bastardo de Cormac, y a pesar de las ganas de lanzarla por los aires, solo tomó el retrato y lo recostó de tal manera que la imagen no se viera. Era consciente de que no podía irrumpir de forma tan brusca en la vida de la castaña, incluso teniendo en cuenta los acontecimientos de las últimas semanas.

Se inclinó un poco para quitarse los zapatos, el pantalón y la camisa, no pensaba dormir vestido, así que coloco todo doblado a un costado de la cama, y se metió a está esperando a la chica… Además, había prometido no tocarla físicamente, pero se aseguraría de dejarla psicológicamente jodida.

— ¿Crees que estén bien? —Preguntó Luna ante la atenta mirada de Rolf que no paraba de seguirla en su trayectoria de vaivén por toda la sala del apartamento.

—Cálmate, conozco a Ron, él sabe cómo tratar con mujeres, además, según me has dicho, las cosas están bastante caliente entre ellos…

—Sí, pero no es que haya visto a Hermione muy dispuesta esta noche, hace años no la veía en ese estado.

— ¿Sigue queriendo a ese tipo? —Luna volteó a mirarlo seriamente y negó con los brazos cruzados.

—No, lo de Hermione con Cormac era frustración y costumbre pura, en los últimos meses se podía ver el hilo de su relación forzarse, además, él siempre fue una rata bastarda, sólo que con el tiempo se fue haciendo bastante más obvio que lo único que le importaba era él mismo. —El enojo en las facciones de Luna era obvio.

En las pocas semanas que llevaba saliendo con la rubia, jamás la había visto así de enojada, ella generalmente era alegre, directa, hasta pensativa en algunos casos, le gusto descubrir partes nuevas de su personalidad y de sus gestos, incluso en aquellas circunstancias.

—Y aun así, prefieres dejarla en manos de Ron, a pesar de que estas preocupada…—Afirmó el rubio sentándose en el mesón de la cocina.

—Ron parece una persona confiable, según lo que me ha contado ella misma las cosas son bastante físicas.

—Con Ron todo es físico. —Bromeo el rubio— Jamás lo he visto tener una relación seria, de hecho, jamás lo he visto tener una relación que no esté basada en sexo y un día, y no te digo que con Hermione vaya a ser distinto, es solo que, rompió por segunda vez su regla con las asistentes.

— ¿A qué te refieres? —Preguntó Luna interesada sentándose a su lado, si bien era cierto que Ronald le caía bien, no por ello podía poner las manos en el fuego por él, y menos luego de lo que acaba de pasar con Cormac.

—Ya sabes que siendo quien es, la mayoría de las mujeres que entran a trabajar o son actrices o son sus asistentes, por lo demás, la mayoría somos hombres, y no es que Ron sea machista, por el contrario, adora a las mujeres, es solo que… —Rolf suspiro un segundo antes de continuar— … Es solo que muchas de las que entran como algo distinto a una actriz buscan un contrato con él, entre esas, algunas asistentes que tuvo, por ello no se acuesta con ninguna de ellas ni tiene una relación más allá que la laboral, además de que ellas manejan su vida, por lo tanto, crear una relación de otro tipo, seria enredarse la vida. La única vez que lo vi romper esa regla fue con Lavender, la asistente anterior a Hermione, según Ron, con Lavender intentó resistirse todo lo que pudo y casi lo logró, pero incluso yo debo admitir que la chica es una bomba sexy. —Alzó las manos en señal de disculpa hacia la chica rubia que había alzado una ceja casi instantáneamente— Luego de aquella primera vez, Lavender intento controlar a Ron, incluso le armo un par de escándalos en pleno plató y cuando hizo eso simplemente la dejo ir.

— ¿Así como así? —Cuestiono la rubia.

—No, por supuesto que no fue fácil, se armó un buen lio en su oficina, te puedo asegurar que el set de grabación se paró entero, él le decía que había sido claro, y ella le preguntaba si había otra, al final, la chica se fue hecha una furia, no sin antes decirle a Ronald que estaba segura de que volvería arrastrándose a sus pies, o algo por el estilo, fue todo un espectáculo.

—Y la segunda vez fue Hermione. —Afirmó la rubia. El asintió con la cabeza.

—Sí, pero hay diferencias.

— ¿A qué te refieres? —Rolf dudó por un segundo, y volvió a tomar aire.

—Te contaré pero no te enojes… —Luna entrecerró los ojos y asintió con sospecha— Veras, recuerdo la primera vez que la vi, acababa de salir de la oficina de Ron y choque con ella, cuando la observe, pensé que era una belleza y pensé en tomarla en cuenta… —Dudó de nuevo ante la atenta mirada de Luna— Ya sabes… Para salir luego, después la vi unas cuantas veces más, siempre con Ron. El día del cumpleaños de la tía de Draco, entré en la oficina, y mientras Ronald terminaba de arreglarse intente invitarla, incluso insistí, pero se negó, esa noche Ron hablo conmigo y me advirtió que me mantuviese alejado de ella y créeme casi me ladro, marco su territorio como jamás lo había visto, y si te soy franco, no tenía ganas de perder a un amigo por una chica, y además te conocí a ti. —Sonrió de forma radiante a la chica que aún tenía los ojos entrecerrados.

—Te gusta Hermione… —Volvió a afirmar la rubia.

—No… Me pareció una mujer hermosa, y lo es, pero luego de todo esto y de ti… —Rolf tomó la cara de Luna en sus manos, y se acercó a besarla levantándola para dejarla a horcajadas sobre él.

—Solo intentas hacerme olvidar el hecho de que confesaste que te gusta mi mejor amiga —Susurró pegada a sus labios cuando la dejo ir.

—shhh… No te martirices con eso, Hermione es una mujer hermosa, pero ya no la puedo ver así, la respeto, igual que a Astoria, y ten en cuenta que me acuesto al menos dos veces por semana con ella desde hace un mes para el proyecto que Ron tiene con los dos. —Luna asintió y suspiro.

Que el hombre con el que sales se acueste con otra mujer de forma abierta, y no poder decir nada porque así lo conociste, podría sonar y ser visto de forma horrible para cualquiera que viera las cosas externamente, pero teniendo en cuenta el contexto, Luna sabía que aquel era su trabajo, era tan complejo a varios niveles que intentaba comprender el espectro de realidad de aquel hombre, la cual ahora, también era suya de la forma menos convencional posible, además no era solo ella, Hermione también era una mujer convencional. Al menos en ese sentido, debería enfrentarse a su buena cantidad prejuicios y convencionalismos sociales uno detrás de otro si planeaba tener una relación de cualquier tipo con el pelirrojo.

— ¿Y si dejamos de hablar de Ron y Hermione y vamos a tu habitación…? —Dijo el rubio sacándola de sus pensamientos y besando su cuello.

—Si… sería buena idea —Dijo la rubia más perdida en las caricias del rubio de lo que jamás había estado en los brazos de cualquier hombre.

Hermione salió del sanitario con un pantalón de pijama y una camiseta, encontró a Ronald sentado en la cama y apoyado en el respaldo, sin camisa y cubierto por la sabana hasta la cintura mientras revisaba su teléfono.

¿Podría haberse puesto algo menos sexy? —Pensó el pelirrojo cuando alzo la mirada del aparato y la vio parada mirándolo con los ojos más abiertos de lo normal. Sonrió ante su pregunta interna, y supo que incluso ella se estaba haciendo ese cuestionamiento, teniendo en cuenta que se había cruzado de brazos justo allí donde había dado el último paso.

—No tienes que mirarme así—Dijo con cierto enfado y vergüenza en la voz.

— ¿Así cómo? —Preguntó con malicia el pelirrojo.

—Juzgando mi ropa de cama, bastante tuve con Cormac diciéndome frígida antes de irse —Ron ladeo una sonrisa y entrecerró los ojos pícaro saliendo de la cama solo en bóxer.

Hermione suspiro y cerró los ojos blasfemando al verlo así. Una cosa era tenerlo a medio vestir o incluso desnudo en set, rodeados de un montón de tipos con cámaras, y otra era saberlo suyo, en su habitación. Apretó los brazos aún más en su pecho y miro hacia otra parte para librarse de la sensación de cosquilleo en mitad de sus piernas.

—Apuesto mi carrera a que aquí adentro —Señaló el armario mientras lo abría. —Hay varias cosas más sexys que eso.

— ¿Pero qué haces? —Pregunto viéndolo abrir sus cajones uno por uno.

— ¡AJA! —Exclamó triunfante sacando un conjunto de encaje negro de uno de sus cajones. —Esto, preciosa, es lo que deberías tener puesto tomando en cuenta que tienes a un hombre en tu habitación, y que ese hombre te quiere coger en más de una posición.

Hermione se tornó completamente roja por dos cosas, la primera, una horrible vergüenza por absolutamente todo lo que el acababa de decir y hacer, y la segunda, la rabia de tener otro hombre dándole órdenes.

Caminó los cuatro pasos que la separaban de él, y le quitó de un tirón su ropa interior de las manos.

—No tienes derecho a hacer eso, a tocar mis cosas y a decirme como debo vestirme para hacer tal o cual cosa. —Estaba completamente fúrica, incluso Ron retrocedió un paso ante su reacción.

—Cálmate no quise ofenderte. —Dijo con las manos en alto— Además, solo estaba…

— ¿Bromeando? —Lo interrumpió — Por si no lo haz notado, no soy una de tus actrices, soy una mujer normal, si tengo eso, es porque tengo una vida privada y no tienes por qué inmiscuirte en ella, incluso en nuestras circunstancias. —Estaba a punto de las lágrimas de la frustración, quizás había sido culpa de ella por no ponerse algo mejor, pero no pensó en nada más que descansar y relajarse, incluso con Ron en su cama, ella había sido clara, pensó que el comprendería.

Caminó hacia la cama y quitó el cobertor de su lado acostándose de espaldas al lado que Ron había escogido dejándolo aun de pie junto al armario abierto.

Ron estaba ligeramente en shock por su reacción, era claro que no había querido ofenderla, solo instarla a darle un mejor espectáculo, y sentirse mejor con ella misma, sabia como se sentían las mujeres cuando se vestían de forma distinta y salían de su zona de confort, lo había visto, pero jamás quiso recalcarle lo que Cormac le había escupido a la cara, jamás en ninguna dimensión el haría eso, lo último que creería es que ella es fuese una mujer normal e insípida.

No la he tocado y me tiene así… —Reflexiono para sí mismo.

Se acercó a la cama y se acostó apagando la luz de la lámpara, y por un momento pensó en tocarla de forma conciliadora, pero ella apartó la mano de su hombro con un manotazo brusco.

—Hermione… —Dijo alejándose de ella—No quise meterme en tu vida privada, no de esa manera, y definitivamente no creo que seas una mujer simple o insípida, jamás, es que mírame, estoy aquí luego de semanas de rogarte que te acuestes conmigo acostado a tu lado sin tener sexo…

— ¿Y quieres que te de un premio? —Dijo la mujer volteándose y enfrentándolo.

—No es eso es que…

—Mira Ron, yo no te pedí nada de esto, ésta noche, sólo no quise dejarte en el mueble y que mañana no pudieses moverte. —Esas palabras ofuscaron al pelirrojo.

—Es decir, que el beso, y que casi tuvimos relaciones en mi casa ésta noche fue para que no me metieran en la cárcel por matar al maldito de Cormac, y el hecho de que me dejaras estar a tu lado aquí, es por mi espaldas, además de que casi haz aceptado tener algo conmigo es solo para complacerme y nada tiene que ver contigo, tus necesidades, y tus deseos, quiere decir que cuando me comes con la mirada no es nada que tenga que ver contigo, es una reacción, no lo sé… Mágica de tus hormonas —Ron respiraba entrecortado ofuscado— por si no te has dado cuenta, me encantas, me muero por escucharte gemir mi nombre y que rasguñes mi espaldas, pero, señorita, no soy el eslabón más débil de esto —Dijo señalándola y así mismo— Tú no eres indiferente, ¿o piensas negarme que no te has mojado viéndome cogerme a otra? —Hermione estaba con todos los colores subidos a la cara por aquello, inmóvil, viéndolo soltar su ira— Discúlpame por lo de hace un rato, tú no eres una de mis actrices, es verdad, pero yo no soy el estúpido de tu ex, no quiero hacerte sentir mal, y está bien, fue un error haberme burlado de ti aunque fuera en tono de broma, pero es que no estoy acostumbrado a tener a una mujer recién duchada frente a mí solo para dormir.

Ronald terminó su discurso acostándose y dejando su brazo caer sobre sus ojos, estaba enfadado con ella por ser tan desconfiada, con él por no tener más tacto, y con el maldito de Cormac por crearle tantos malditos complejos a esa mujer que era simplemente despampanante.

—Disculpa —Escuchó a su lado a Hermione que estaba apoyada sobre su brazo— Yo también reaccioné mal. —No era que estuviese completamente convencida de perdonarlo, pero sabía que sus intenciones no habían sido malas, que él no era Cormac, y que había tenido razón en las cosas que le había dicho.

—Mucho gusto, mi nombre es Hermione Granger, estudiante de derecho y su actual asistente personal. —Dijo extendiendo su mano.

Ronald se quitó el brazo de los ojos y la miro como si estuviese loca luego de su discusión de un momento atrás.

— ¿De qué hablas?

—Podríamos empezar de nuevo, ¿No te parece? —Dijo enarcando una ceja.

—Estás loca ¿Lo sabias?

—Estoy intentando hacer las paces, y empezar de nuevo, sin Cormac, sin Bellatrix, sin ti acosándome para tener sexo, porque lo tendrás, sin Lavender, que no te ha llamado y me preocupa… —Dejo aquello en el aire —En fin, siendo sólo nosotros.

Ron se sentó de nuevo en la cama y la miro.

—Solo una cosa, ese acoso dio resultado— Sonrió de medio lado y Hermione boto el aire dándole a entender que era un pesado. —Está bien, Soy Ronald Weasley, actor pornográfico, y tu nuevo jefe, déjame decirte que eres una mujer completamente despampanante. —Dicho aquello le dio la mano sacudiéndola un poco y acercándose a sus labios para darle un beso corto que ella acepto aun con cierto pánico. —Es definitivamente un placer. —Dijo al dejar de besarla.

—El placer es mío Ronald… —Dejo aquello en el aire mientras la mirada intensa de Ron la atolondraba—…Y, Sera mejor que vayamos a dormir, son las tres de la mañana. —Ron sonrió y asintió acostándose de frente a ella, y tomándole la mano a la altura de su pecho, Hermione respondió a aquel hecho y cerró los ojos luego de darle una última mirada.

Ronald había abierto los ojos aquella mañana encontrándose con Hermione completamente dormida en la misma posición que la noche anterior, con cuidado de no deportarla miro su reloj de pulsera, eran casi las once de la mañana.

La mujer estaba completamente dormida y no quería molestarla, sin embargo, sabía que podría tener clases en la universidad o algo parecido, así que acercó su mano hasta el hombro de la chica y lo sacudió ligeramente.

—Hermione… —Susurró cerca de su oído, sin resultado alguno.

—Hermione…— Intentó de nuevo siendo ligeramente más brusco.

—No, déjame dormir… —Dijo la castaña con la voz completamente adormilada.

— ¿No tienes clases o algo así? —preguntó aun con la voz baja para no molestarla tanto.

— ¿Qué hora es? —Dijo por fin abriendo los ojos.

—Pasadas las once… —Respondió volviendo a consultar su reloj por acto reflejo.

Hermione colocó la almohada sobre su cara una vez más y se giró dándole la espalda.

—No sabía que fueras así de perezosa en la mañana. —El pelirrojo rio colocándose detrás de ella con una mano en su cintura.

Hermione se removió hasta quedar acostada viéndolo apoyado en su brazo.

—No lo soy, pero estoy cansada. —Dijo con cierta vergüenza en la cara.

—Así que no piensas salir hoy de la cama —Afirmó el pelirrojo viéndola.

—Solo para ir al trabajo. —Dijo ella simplemente.

—Oh, muchas gracias por honrarnos con su presencia señorita Granger, sin embargo, y aunque me gustaría acompañarla, esas escenas no se hacen solas, así que yo si debo irme.

— ¿De verdad? —Preguntó Hermione con cierta decepción en el cuerpo, cosa que Ron notó en sus facciones.

—Si… —Dijo aun mirándola, y sintiéndose mal—Pero quizás pueda hacer algo al respecto.

Ron se dio vuelta buscando su teléfono celular en la mesa de noche y tras desbloquearlo marcó un número telefónico.

—Seamus… —Dijo a su interlocutor— ¿Cómo vas con la edición de las escenas de ayer?

Bastante bien, aunque me falta crear una mejor transición de un punto a otro.

—Así que la grabación en general está bien, ningún fallo. —Quiso saber el pelirrojo.

Sí, todo perfecto.

—Bien, hoy me ausentare casi todo el día, sino todo, ¿crees que lo puedas manejar solo?

Sí, si me complico le pediré ayuda a Dean, pero dudo que sea necesario.

—Genial, cualquier asunto no dudes en llamarme. —Ron finalizo la llamada miro a la castaña con una ceja enarcada.

Hermione sonrió un poco, pues sentía que estaba siendo condenadamente irresponsable, además de no asistir a la universidad, había hecho que Ronald se ausentase del trabajo, ¿pero con la intención de qué?

No piensas acostarte con el hoy. —Se dijo mientras lo seguía mirando.

—Necesitare ropa. —Dijo sacándola de sus cavilaciones.

—Podemos pasar por tu apartamento para que te cambies. —Dijo ella, y de pronto se fijó en su mano, aquella que por los acontecimientos de la noche anterior, no había podido curar. —Tu mano…

Ron alzó la mano que tenía sana y la miro confundido.

—No esa Ron, ésta… —levanto ella misma la mano del pelirrojo, y el hizo una mueca de dolor.

—No es nada. —Dijo el hombre restándole importancia.

—La tienes inflamada y te duele, te pudiste haber quebrado algo sabes. —Dijo preocupada aun con su mano en alto. —Sera mejor que vayamos al médico.

—No, Hermione, no quiero ir a un médico, es sólo una mano que le dio su merecido a un imbécil.

Hermione se sentó en la cama, y lo observó con el ceño fruncido aun con su mano en el aire.

—Iremos. —Dijo sin lugar a dudas, y caminó hacia el sanitario para ducharse.

Ron y Hermione estaban sentados en las sillas de la sala de emergencias, para la castaña fue más efectiva la idea de ir por allí que directamente hacia la consulta.

Cuando el doctor revisó a Ron y tras hacerle una radiografía ya que al igual que Hermione había visto su dolor e inflamación, determinó que si bien el pelirrojo no tenía una fractura como tal, si tenía una ligera fisura en uno de sus nudillos, y por lo tanto, debía tener una férula puesta por al menos un par de semanas.

—No puede ser… —Dijo como un niño pequeño ante la atenta mirada de Hermione que tomaba nota mental de las recomendaciones del médico.

—No hace falta un yeso, pero si deberá usar esto, —El medico les mostró una muñequera de tela con varios elásticos —No debe quitársela muy a menudo, de hecho deberá tenerla puesta de forma permanente por esta semana, y una vez que se la pueda retirar, será por periodos cortos de tiempo, no debe hacer esfuerzo con esa mano.

Ron asentía mortificado pensando en todo el trabajo que se le iba acumular al no poder grabar el mismo sus escenas.

Para cuando los dejaron salir del hospital Ron iba completamente serio.

—Es por tu bien Ronald — Había dicho la castaña

—Tendré un montón de trabajo atrasado, y todo por culpa de ese maldito imbécil.

—Basta de una vez, necesitabas eso en tu mano, sino habría sido peor. —Ambos se dirigían a la casa del pelirrojo para que éste pudiese darse una ducha y cambiarse de ropa.

Ron suspiro y asintió.

—Lo sé…

Harry estaba sentado a la pequeña mesa de su habitación de hotel revisando el juego de contratos que tenía en frente, una y otra vez, tratando de no dejar nada a la suerte. El proyecto que tenía Ron y que lo había llevado por esos meses a los estados unidos junto a Ginny era complejo, completamente delicado, implicaba una movilización futura de logística gigante, y no podía dejar nada al azar.

— ¿Cómo vas? —Pregunto Ginny abrazándolo desde atrás.

El hombre se recostó en sus brazos y se quitó los lente en señal de cansancio.

—Discúlpame por lo de hoy, prometo que mañana será solo de nosotros. — Aquel día había sido el aniversario de bodas de ambos, pero Harry estaba minado de trabajo y no había podido planear nada como le hubiese gustado.

—Lo sé, pero por hoy deberías descansar. —eran pasadas las nueve de la noche cuando decidió soltar todos los papeles e ir a la cama.

Harry y Ginny tenían seis años de relación, cuatro de novios y dos de casados, ambos se habían conocido a través de Ronald ya que ambos habían ido juntos a la escuela, y eran amigos desde el primer día que se vieron, sin embargo, Ginny era bastante menor que Harry, y por lo tanto, el jamás le prestó atención, mucho menos con lo sobreprotector que era el pelirrojo con ella, no obstante, la chica había decidido ir por lo que según ella le pertenecía, y no dudo ni por un minuto en meterse en los pantalones de Harry con más de una muy bien planeada estrategia femenina, al final, Harry había terminado enfrentándose a Ron en un buen lio entre ambos que termino con el entendimiento por parte del pelirrojo de que no tenía malas intenciones con su hermanita menor.

— ¿Qué tienes en mente para mañana? —Pregunto la pelirroja cuando Harry se acostó a su lado.

—Es una sorpresa… —Dijo sonriendo.

—Espero que sea buena, después de lo de hoy… —Harry abrió los ojos mortificado por su tono de reproche, pero encontró una sonrisa en su cara —Estoy bromeando.

El pelinegro soltó el aire con alivio, y la abrazo para luego quedarse completamente dormido sobre su regazo.

Hermione tenía varios minutos observando la biblioteca de películas para adultos que Ronald tenía en su sala.

No parece querer esconder nada… — Pensó, mientras sacaba algunas y veía las tapas de las cintas, el aparecía en muchas de ellas, lo vio con varias mujeres distintas, e incluso muy joven, también tuvo algunas donde él no parecía ser el protagonista principal.

— ¿Husmeando? —Preguntó un Ronald que bajaba las escaleras perfectamente arreglado.

Hermine dio un brinco hacia atrás por el susto, y al mismo tiempo sintió sus mejillas colorarse.

—Lo… Lo siento, es solo que llamó mi atención, no fue mi intención, ver cosas que no querías… —Hermione se interrumpió cuando vio la sonrisa burlona de Ron —Oh, por favor, serás idiota. —Ron solo se carcajeo un poco más y se acercó a ella.

—Lo siento, solo fue… Divertido parecer el ofendido al menos una vez. —Hermione rodó los ojos ante la aun sonrisa de Ron, y volvió su atención a la biblioteca de películas.

— ¿Cómo las organizas? —Preguntó pasando la mano delicadamente por el lomo de los volúmenes.

Ron sacó una de sus manos de los bolsillos y señalo la primera.

—Por fecha de filmación. —Dijo simplemente tomando la primera. —Esta es la primera película que grabe oficialmente como actor.

Hermione la tomo de sus manos, en ella aparecía un Ronald bastante más joven, y cuando se refería a joven, era porque parecía un niño salido de la secundaria, no el hombre que tenía en frente de ella.

— ¿Cuántos años tenías? —Preguntó la chica mirando con la misma atención la portada.

—diecinueve… —Dijo y luego vio la cara asombrada de Hermione

— ¿Cómo es que empezaste en todo esto? —Hermione lo miraba ahora con total atención, le parecía completamente descabellado que hubiese empezado tan joven.

—mmm… Hace años me invitaron a una fiesta, tenía diecinueve, era un completo inexperto con todo aquello de la bebida, así que… Estuve borracho antes de poder disfrutar nada, sin embargo, recuerdo claramente como una mujer completamente hermosa y despampanante me hablo en la barra, y no dejo de coquetearme al punto de sentarse en el sillón donde estaba con mis amigos, ellos, no dijeron nada por supuesto, ni yo lo podía creer, no entendía como aquella diosa rubia me había tomado medianamente en cuenta, y realmente pensé que eso quedaría ahí, pero no fue así, no me dejo beber más en lo que quedo de noche, e hizo que tomase bastante agua, ahora sé que su intención era tenerme lo más alerta posible.—Ron miró a Hermione quien seguía escuchando completamente atenta— Así que, fuimos a su apartamento, y me acosté con ella, créeme cuando te digo que hasta el momento, jamás me habían hecho nada parecido, había estado con chicas de mi edad, pero ella se convirtió en una leyenda para mí. A la mañana siguiente desperté solo y con una nota, un hombre vino a decirme que debía irme, nada de romance como yo ingenuamente pensaba, la nota que estaba en mi chaqueta no era más que su tarjeta, cuando la llame y accedí a reunirme con ella, llegué completamente esperanzado de tener una sesión de sexo igual a la del día anterior, pero resultó que no, ella era, ni más ni menos que una de las productoras más importantes que habían hasta el momento en el medio, y lo de la noche anterior había sido mi primer casting sin yo saberlo.

—Y entonces… —Preguntó la castaña curiosa.

—Lo medite durante algunos días y accedí, todo a escondidas de mi familia por supuesto, y luego de que lo hice la primera vez, no hubo vuelta atrás.

—Fuiste un gigoló… —Juzgó Hermione sin querer.

Ron frunció el ceño ante sus palabras, odiaba que juzgaran su modo de vida, y su forma de hacer las cosas.

—Si lo quieres ver así, pero fue más que eso, mírame donde estoy hoy, estuve trabajando con ella durante casi cuatro años, y hace diez años me dispuse a crear mi propia compañía, en todo ese tiempo mi familia no supo nada, les decía que trabajaba en una oficina de asistente, una enorme mentira que logre mantener muy bien —Ron sonrió por un momento como si le hiciera gracia— Pero, me había enamorado de lo que consideraba ya mi profesión, no solo se trataba del dinero, porque ganaba muy bien, ni del sexo con una mujer más hermosa que la otra y de forma continua, eso fue los primeros meses, no te lo voy a negar, estaba eufórico.

Hermione enarco una ceja y cruzo sus brazos aun juzgándolo con la mirada.

—No me juzgues, cualquier chico de mi edad hubiese estado igual, además, como te dije, esos fueron los primeros meses, luego comencé a interesarme en cómo se creaba todo, desde la idea hasta el producto final, las estadísticas, todo, era mucho más que sexo, era una industria. Para cuando me harte de esconder lo que realmente hacía, tenía veintidós y decidí independizarme, no te puedo decir la que armo mi madre cuando se enteró, incluso mi padre no sabía qué hacer, pero ya era un hombre y no podían hacer nada, luego, junto a Harry, logré comenzar con algunas películas y de allí en adelante la fama fue llegando sola, en las convenciones y más importante en las ganancias que tenía.

Hermione permaneció en silencio por un par de minutos analizando la historia de Ron, era un hombre que le llevaba diez años, y suficiente experiencia, ella aún estaba en la universidad, y simplemente por un segundo se sintió minúscula con sus veintidós años.

— ¿Te sientes bien? —Preguntó el pelirrojo mirándola.

—Si… Es solo que tú historia es muy diferente a… bueno, una historia común. —Ron sonrió y asintió.

—No me arrepiento de nada, ha sido todo un viaje de vida. Y tú… ¿Cuál es tu historia? —Preguntó con la misma curiosidad.

—mmm… Nada tan espectacular como la tuya, me mude de casa de mis padres hace cuatro años, soy de Liverpool, y comencé la universidad hace tres, y aquí estoy, perfectamente normal, y aburrida. —Se alzó de hombros evitando mirarlo mordiéndose el interior de sus mejillas.

—Tu eres todo menos normal y aburrida Hermione… —Dijo el pelirrojo inclinándose un poco para besarla, pero no como el beso casto de la noche anterior, ésta vez violentó su boca e introdujo su lengua sin pedir permiso alguno, la castaña que no esperaba aquel arrebato, simplemente alzó sus manos y las puso sobre su pecho con la intención de apartarlo, pero su instinto fue ligeramente más poderoso, permitiendo que el hiciera cualquier cosa con ella, pero sin responder del todo.

Para cuando Ron la soltó y la miró con los ojos azules oscurecidos, respiraba agitado, e incluso Hermione pensó que saltaría sobre ella.

— ¿Quieres tener sexo hoy? —Preguntó Ron completamente agitado.

—No —Respondió ella en alerta completa, y sorprendida de no haber aceptado.

— ¿Si insisto de alguna manera cederías?, el maldito de tu ex ya no es una excusa, y estoy seguro que estas a punto de sufrir combustión espontánea, sino es así, algo estoy haciendo mal. —Afirmó el pelirrojo.

Hermione lo miró por un segundo y una risa nerviosa salió de sus labios.

— ¿Combustión espontanea? —Preguntó en voz alta.

—Sí.

—Ron, puedes estar seguro de que es algo más que una simple combustión espontánea. —Lo dijo ligeramente desinhibida, y con una sensación de presión total entre su estómago y su garganta, él, le hacía querer perder el control.

—Entonces si te llevara a mi habitación ahora mismo, y me desnudara para ti, me masturbara para ti, tu cederías completamente… —Los ojos del pelirrojo estaban completamente clavados en ella, y había puesto una mano por encima de su cabeza en la biblioteca, dejándola atrapada.

Hermione casi vomita cuando dijo aquello, las imágenes que le explotaron en la cabeza no eran ni mucho menos justas, él la estaba excitando sin tocarle un solo tramo de piel.

Mierda… —Pensó con la respiración completamente agitada.

Ron sonrió de medio lado y se acercó a su oído.

—Mira como me estas poniendo y ni siquiera eres tú la que habla. —Había dicho calentando su lóbulo con el aliento— anda baja la mirada hacia mi pantalón, vamos…

Hermione bajo la mirada y fue un error total, el pantalón del pelirrojo estaba completamente tenso.

—Sabes… Podría sacar ahora mismo mi pene y masturbarme para ti, aquí, ahora, ni siquiera llegarías a la habitación, sin siquiera tocarme, podría apostar a que quedarías completamente mojada. —Se pegó completamente a ella, que estaba en shock, intentando pensar claramente ante todo lo que Ronald le estaba diciendo.

Calmate… Calmate… —Se dijo mentalmente aun con las manos frente al pecho del pelirrojo.

Estaba completamente asustada, confundida, y definitivamente no sabía que hacer o cómo actuar.

—Vamos, dime algo, pareces un conejito siendo cazado. —Dijo el pelirrojo aun susurrando con una sonrisa en sus labio.

—No, no lo sé… —Hermione hablaba con la respiración entrecortada.

— ¿Qué no sabes? —Preguntó colocando su boca a nada de los labios de Hermione.

—No sé qué hacer…—Volvió a decir sincerándose con el pelirrojo, no podía engañarse, no tenía idea de qué demonios hacer, él era el experto, y ella estaba completamente caliente, si era franca, por muy asustada que estuviese.

— ¿No te gustaría besarme tu a mí, a tu propio ritmo, como anoche aquí mismo?, vamos, inténtalo, yo te sigo —La instó susurrando en sus labios, rosándolos ligeramente con cada palabra que daba.

Hermione lo miro dubitativa, y luego dejo que sus labios terminaran de chocar con los de él, cosa que realmente no necesito ningún esfuerzo porque se rosaban.

Ron cumplió con su promesa, dejo que la chica lo besara, y simplemente siguió su ritmo, no era estúpido, sabia hasta donde presionar exactamente, y ya la había excitado, así que dejaría que ella hiciera lo que quisiese, a sus tiempos, el sólo guiaría si era necesario.

Hermione rozó sus labios con los del hombre, en un principio tímidamente, lisonjeándolos uno por uno, sintiendo su sabor, pero también notando como el cuerpo de Ron estaba cada vez más pegado al suyo. Él le respondía al beso lento, pasando su lengua por sus labios, y luego por su paladar, enviándole más de una corriente eléctrica.

¿Cómo hace eso? —Pensó Hermione al sentir como un cosquilleo le recorría el cuerpo.

La chica lo copio y paso su lengua a través de su labio inferior y luego en su paladar, sintiendo el estremecimiento de él en sus manos.

—Eso es… —Dijo él, bajito contra sus labios— Al parecer te encontramos otro talento Hermione.

Su nombre dicho de aquella manera tan… Sexual, la volvía loca. Lo miro directamente a los ojos, y él pudo ver todo el deseo de ella contenido.

—Sigue. —La instó, levantando sus brazos que hasta ese momento habían estado paralizados en su pecho y colocándolos sobre su cuello. —Sigue besándome.

—Me vas a volver loca. —Dijo la chica sinceramente, mirándolo aún más intensamente.

—mientras me devuelvas ese favor de locura, todo va a estar bien. —Hermione sonrió y Ron volvió a acercar su boca hasta casi rozarla, pero dejándola tomar las decisiones.

Hermione comprendió y volvió a su tarea de besarlo y sentir como él le enseñaba exactamente como quería sentirla, como quería que fueran sus movimientos. Las manos de Ron que habían estado en su cintura comenzaron a moverse ligeramente haciendo círculos en su espalda, delicados, pero que hacían que su cuerpo se estremeciera por completo.

Comenzó a dar pasos lentos alejándola de la biblioteca y a través de la sala, casi como si estuviesen bailando, la castaña seguía prendida a sus labios por completo y de nueva cuenta acariciando su cabello y cuello lentamente.

Cuando llegaron al borde de la escalera, Ronald se separó de ella y le dio a entender que si subían no había vuelta atrás.

—Déjame adivinar, no me quieres presionar, y quieres que sea yo quien tome la decisión, aunque me niegue y luego me digas que te puedes masturbar para mí, pero sin absolutamente nada de presión. —Dijo aquello al igual que él, pegada a su boca y con un sarcasmo total que hizo sonreír al pelirrojo.

—Chica lista. —Dijo dándole un beso corto.

—Promete que te detendrás si te lo pido. —Dijo ella completamente seria ésta vez— Que no me presionaras si te pido que pares. —Ron la miró con la misma seriedad.

—Te prometo que me detendré absolutamente, dejare que tomes la decisión que quieras allá arriba, pero prométeme tu algo a mí. —Hermione lo miro con sospecha— Si quieres algo, lo que sea que te apetezca, me lo dirás, así te mueras de vergüenza, cualquier cosa, lo más sucio que se pase por la cabeza, así no sepas como hacerlo. Prometelo. —Hermione lo miro completamente sonrojada, más, si cabía la posibilidad.

Ella simplemente asintió, y Ron negó con la cabeza.

—Dímelo. —Exigió. Hermione suspiro tomando valor.

—Te pediré cualquier cosa que quiera en tu cama.

—Bien… —Ron la tomó de la mano y la guio hasta su habitación en el piso superior, quedaba al final del pasillo, abrió la puerta y dejo que ella pasara primero…

GOOODDDD MORRRNING…..*Inserte taza de té y oreja vendada*

Siento que van a querer matarme, y créanme que estuve a nada de escribir éste capítulo completo, sin embargo, el dios de la sabiduría me toco el entendimiento, y preferí dejarlo hasta aquí.

Como habrán leído, éste capítulo fue bastante explicito, y con esto quiero dejar claro lo obvio, el título del fic no es una broma, y si bien había venido más bien lento en ese sentido, ya no será así, se va a poner muy explícito, así que si no te gusta o sientes que te ofendería de algún modo, este es el momento de quedarte con una bonita historia de amor jeje.

Bien, hechas las aclaratorias, creo que me extenderé en un par más, así que este post capitulo será igual de largo que el propio capitulo.

La primera cosa, es que en algunos comentarios cuando dije la edad de Ron me dijeron, "Hey el está como grande", ok, sé que para el tipo de público más general de fanfiction, un hombre de treinta y dos años es un hombre mayor, sin embargo, para la categoría de edad que está dirigido este fic, si es que me doy a explicar, un hombre de treinta y dos años no es que este tan lejos, ni mucho menos, creo que algunas me entenderán. Por otro lado hay una razón de trama, Ron no es Christian Grey, amo y señor de las finanzas, discúlpenme que lo diga, pero, hacer un imperio desde 100000 dólares en cinco años es una cosa de otro mundo para un hombre de 27 años, sin experiencia, ahora que otro de 32 haya logrado fama y fortuna en 10 o 12 años, además de una empresa medianamente estable, eso se ve a diario con cualquier deportista, modelo o actor. Entonces, pues ya saben cuál es la razón principal

Que más… sobre Harry y Ginny, Luna y Rolf, ya vieron un poquitín de ambos, en el siguiente capítulo veremos de Bella y Cormac, eso sí que es un enredo de primera. Por otro lado, también me preguntaron cómo demonios lleva Ginny el hecho de que Harry trabaje para Ron y la profesión de Ron; como adelanto, les digo que eso será una conversación entre Hermione y ella, pero aún falta para eso. Ténganme paciencia. (Un poquito más de la que me han tenido)

Por ultimo contestare aquí, los reviews del capítulo 10 y del anterior, que los tengo con un año de atraso en el caso del capítulo 10, así que, espero leerlos pronto, un saludo enorme y vayan preparando esa ducha fría.

Empiezo por los del capítulo 10.

CarmesiLight

A ti te debo más que una disculpa, creo que ni siquiera estas por ahí, más de un año para responderte, una cosa espantosa y poco cortes de mi parte.

Pues ya, Hermione por fin a decidido dejar a Cormac de lado y darse una oportunidad de vivir su vida, así que al igual que tú, estoy a la expectativa de que será lo que pasara.

Un saludo grande y espero leerte pronto.

Darsquiall03

Gracias por tu review, espero que sigas por ahí y que pueda leerte pronto.

Malina Westerna

Que horrible, tú esperando una actualización más constante y yo que me tardo otro año, soy horrible. Gracias por tu review y espero que aun sigas por ahí.

Espero que no hayas muerto ahogada porque sé que este capítulo estuvo subido de tono, y ahora serán más o menos así, quizás incluso un poco más fuerte.

Espero volver a leerte y tan emocionada como antes.

Lily

MI DIOSSSS… ¿Por dónde comienzo?, tu review fue una extraordinaria carta, creo que ni tú debes recordarlo, así que tratare de no dejar nada por fuera.

Bien, en primer lugar si querías un fic lemmon aquí lo tienes, será una cosa bastante loca.

Ron, ya ves que el definitivamente sabe lo que hace, tiene a Hermione donde la quiere, y sin contemplación alguna, así que cumple con las cosas que te gustaron del fic al principio, por otro lado, Hermione ha salido de su zona de confort para adentrarse en un mundo que definitivamente no es el de ella, con un hombre que la avasalla, pero que no llega del todo a superarla, en muchos aspectos.

Luna y Rolf, veras más de ellos en los siguientes capítulos, son una pareja sencilla pero con varias complicaciones, Rolf tiene una vida turbulenta aunque no lo parezca, y Luna, si bien cree que puede vivir todo el tiempo dentro de la fantasía del novio actor porno sin consecuencia sociales, obviamente está completamente equivocada, lo mismo sucede con Ron y Hermione, y no te puedo ni decir de Draco y Astoria.

Harry y Ginny, ellos son una completa guía, por supuesto, los dos han estado en la vida de Ron por mucho tiempo, y han enfrentado problemas parecidos a los que se plantearan de ahora en más, aunque no de forma tan compleja, así que serán de mucha ayuda.

Sobre Bella y Cormac, querida, siento decirte que tendrás que verlos más de lo que te gustará, y además, se te escapa alguien más.

Bueno, espero haber cumplido un poco con ésta respuesta a tu increíble review, espero leerte pronto, realmente es lo máximo leer cosas así.

Un saludo!

Pilu

Hola, disculpa de nuevo todo el atraso, espero que aun estés por ahí, muchas gracias por tu review, cuando escriben es lo máximo y más cuando te alagan hasta hacerte sonrojar jeje. Bueno ya ves cómo se va formando la pareja y como las cosas comienzan a tomar calor.

Espero leerte de nuevo, un saludo!

Guest

Aquí estoy, un año después, pero aquí, gracias por escribir!

Elektra Black

Gracias por tu review, tú al menos no has tenido que esperar tanto jeje, aunque eso solo me haga sentir un poco mejor. Pues aquí tienes las actualizaciones, disfruta!

Hermione Weasley Watson

SIGO AQUÍ! Gracias por tu review, disfruta y disculpa por la enorme tardanza.

Reviews del capítulo 11

Rosa

MIERDA SANTA! MIERDA SANTA! MIERDA SANTA!…. Juro que incluiré eso en el vocabulario de Ron, lo prometo jaja.

Hola Rosa, gracias por tu review, es todo un lujo que hayas estado ahí revisando a diario para ver si actualizaba, de verdad que lo es, pues bueno, ya que estas, y cito, "más ansiosa que la cresta", ahí tienes dos capitulo ultra rápidos y uno de ellos más caliente que novia de bobo.

Me encantó leerte, un saludo!

Gurrumaiss

Gracias por tu review, y es genial que te guste el estilo que tiene.

Tienes razón, ésta historia será bastante física, esperemos que nadie termine con el corazón roto. Un saludo, y espero leerte pronto!

Mely Weasley

Mujer, jamás, pero jamás, sería tan cruel como para publicar un capitulo que no fuera capitulo, se lo que se siente, y créeme, te deja devastado y de mal humor jaja.

Gracias por la espera, y por seguirme por varios sitios, sé que estuviste preguntando varias veces, pero, ya ves, hay cosas que son más grandes que uno, ahora estoy más libre y puedo tomarme el tiempo de escribir, corregir y responder a sus increíbles reviews.

Sobre el capítulo, mira, ya comenzaron a ponerse las cosas como un horno, así que siéntate y prepara un vaso de agua fría.

Espero seguirte leyendo pronto!