Los sentimientos (no) son controlables
—Reglas…— Había repetido el pelirrojo cruzándose de brazos frente a ella.
—Sí, reglas. — Reafirmo la castaña
Ron alzó la mirada al techo como si fuera la cosa más interesante del mundo, mientras colocaba las manos en su cadera y caminaba fuera de la cocina hasta sentarse en el mueble.
—Mira… —Comenzó mirándola fijamente—Sé que no debe ser nada cómodo o satisfactorio que una mujer que se acostó con el hombre que ahora se acuesta contigo llame en mitad de la mañana, pero, te lo repito, ella no tiene cabida en mi vida, ella es simplemente un fatídico accidente en mi existencia, qué, por alguna razón, insiste en volver. —Terminó mirando hacia abajo intentando seriamente encontrar más palabras ecuánimes en todo ese asunto.
Hermione respiro profundo antes de dirigirse a él.
—Lavender, Ronald, no es el problema, es el síntoma. —Dijo intentando darle un título a su explicación— Tu y yo tenemos tres semanas fingiendo éste… no lo sé, ¿romance?, no, llamémoslo affair , como si realmente estuviésemos en una relación real, cuando la realidad es que no es así, tu, en algún momento te vas a cansar de todo esto, y yo, me voy a quedar con el corazón completamente roto. —Ron rodo los ojos y se acomodó en el sofá.
—Por amor de dios Hermione…
—Déjame terminar, por favor. —Dijo levantando las manos intentado que la exasperación por su falta de empatía no se notara— Ronald, sé que eres un hombre experimentado, con el que solo debo dejarme llevar, pero, no puedo, porque si bien a diario me recuerdo que esto —lo señalo con un dedo y luego hacia si— No es real, lo estamos haciendo de la forma equivocada, las personas que solo tienen relaciones no van por ahí comportándose como si realmente tuviesen algo, solo van, lo hacen y continúan con sus vidas, esto no es algo que realmente deba decirte, tú lo sabes mejor que yo. Que me haya sentido molesta con Lavender ésta mañana no es culpa tuya o de ella, es mía, por perder el norte por un momento y no quiero que vuelva a pasar, no quiero terminar con un corazón roto al final de todo esto.
—¿Y qué propones exactamente que hagamos? —Preguntó mirando hacia la ventana molesto consigo mismo por ser tan obvio y no haber solucionado al menos en parte el asunto de la rubia.
—Bien, como te decía, debemos poner reglas… En primer lugar, no nos quedaremos a dormir en el apartamento del otro, nada de desayunos en la cama, o de prepararle el desayuno al otro, cero besos luego de tener sexo, y mucho menos en la oficina, programaremos esto para que no choque con nuestros horarios… Es simple. —Terminó como si se sintiera aliviada de poder ser lo más concisa posible.
—Simple… Hermione, discúlpame, pero no pienso cumplir con la mitad de las cosas que me pides… —dictó tajante.
—¿Y se puede saber por qué no? —Pregunto incrédula y fastidiada.
—Simple… —Dijo retóricamente usando su propia expresión— Soy un hombre adulto, no un niño que tiene que estar escondiéndose, además, me da muchísimo sueño después de tener relaciones, de verdad, me quiero quedar en la cama contigo hasta el día siguiente, y si, abrazado a ti, no pienso decirte que te vayas justo después, o yo irme, eso…. Para eso contrato a una prostituta, no te insistí para eso. —Hermione iba a abrir la boca, pero él se lo impidió alzando la mano— No, espera, aún tengo cosas que decir. Si no quieres prepararme el desayuno está bien, lo comprenderé, pero si despierto antes que tú, y tengo hambre, si, seguramente preparare el desayuno para ambos, como lo hice hoy.—Señaló con su mano el mesón enfatizando — No pienso programar el hecho de tener sexo contigo, a menos que estemos muy ocupados, y por ultimo —Ron se levantó del sofá, y se acercó, tomandola del cuello para besarla como lo hizo durante toda la noche anterior, con pasión y completa lujuria, dejándola sin aliento cuando la dejo libre—Por ultimo señorita Granger, la pienso besar cuando y donde usted me lo permita, pero lo haré dentro y fuera de la cama, y eso incluye éste y mi apartamento.
Hermione suspiró viéndolo por un momento y sintiendo que se estaba metiendo en un lio más grande que ella, y la realidad es que era así.
—Estas jugando todo a tu favor, y me voy a enamorar como una estúpida Ronald, tú te vas cansar un día y yo quedaré con el corazón roto. — Ron sopesó aquello por un momento.
—No eres la única que se está enfrentando a esa posibilidad, ciertamente tengo experiencia, pero nunca había mantenido una relación como la nuestra, nunca había puesto un cepillo de dientes extra en mi sanitario, y mucho menos le había preparado el desayuno a nadie a la mañana siguiente. Si, puede que estés razonablemente más expuesta que yo, pero definitivamente no soy un iceberg.
—Ese no es el punto Ronald, no pienso dejar al azar mis sentimientos, y eso te incluye a ti, si quieres que esto continúe vas a tener que seguir mis reglas, puedo ceder en el hecho de que programemos nuestros encuentros, pero nada más. —Ron resopló molesto.
—Así que según esto, debo levantarme a las tres de la mañana de tu cama y simplemente irme y tu igual, así de simple… —Volvió a repetir la frase protagonista de aquella conversación.
—Bueno, puedes quedarte en otra habitación y yo también, no hace falta ser tan complejos, el punto es dejar el "romance" de lado.
Ron se levantó del sillón y camino hacia ella decidido.
—¿Por qué? —Dijo a escasos sentimetros de su cara— Si te mueres tanto como yo por sentirme contigo. —Hermione suspiro también molesta, esa vez no había servido para nada la táctica para desarmar a la chica, ella sabía que esa pregunta y la afirmación que le siguió fue simplemente para poner su voluntad a su favor y no lo iba a permitir más.
—Para con ésta mierda de una vez. —Dijo con los dientes apretados empujándolo lentamente de ella.
—¿Por qué? —Volvió a preguntar mirándola fijamente ahora un poco más lejos.
—Te repito, para con esta mierda de presionarme hasta ceder, dame espacio para decidir, esto es casi acoso. —Ron frunció el ceño instantáneamente porque en definitiva no lo había visto desde ese punto de vista y no era ni de lejos su intención— ¡Para de una puta vez con esto!, es abusivo, funciono la primera vez, porque no había nada en juego, ya no Ron, necesito espacio para pensar cada paso que voy a dar contigo, porque te repito, no me pienso enamorar.
Ron retrocedió definitivamente y se apoyó del mesón de la cocina, jamás la había escuchado decir groserías; supo en ese instante que estaba seriamente molesta.
—No era mi intención acosarte, de verdad… —Dijo casi apenado.
—Ya lo sé, necesito que dejes de presionar de esa manera hasta lograr lo que quieres.
—Está bien, pero tenemos que llegar a un acuerdo Hermione, yo no estoy listo para alejarme de esa manera de ti.
—Seguiremos acostándonos, pero bajo esas reglas y es mi última palabra.
Ron comenzaba a molestarse, nadie nunca lo había puesto en aquella situación.
—Está bien Hermione, como te dé la gana. —Ronald fue a la habitación para colocarse su ropa y rápidamente salió ante la atenta mirada de la chica que seguía apoyada en el mesón de la cocina.
Rolf y Luna se encontraban en el apartamento de la rubia, ella leía y él estudiaba para sus exámenes de final de lapso, últimamente había estado completamente exhausto, tenía las grabaciones, las guardias en el hospital, los exámenes, y las noches o días con Luna, que últimamente eran frustrantes por su cansancio constante, aunque, ella había sido paciente como siempre, con respecto a lo que se refiere a él.
Sin apartar los ojos del libro que tenía en las manos y como si surgiese de la nada la rubia habló.
—Sabes, últimamente he estado pensando.
—¿Si?... —Ella no había apartado los ojos del libro que tenía justo frente a ella, y Rolf se maravillaba en ello, porque estaba completamente seguro de que seguía tan metida en su lectura como antes de hablar.
—Deberíamos intentar algo. —Tomó un sorbo de la taza que tenía a su lado, y siguió leyendo.
—¿Qué cosa? —El rubio había apartado la mirada de los libros, porque no entendía que cosa intentaba explicarle la chica, así que ahora la miraba atentamente.
—Ya sabes, algo formal, ya tenemos semanas saliendo, y nos hemos acostado, me gustaría que mi padre te conociera, realmente sí. —Rolf sintió que iba a vomitar. No, la respuesta tajante era no.
Él estaba allí, esperando no morirse, y ella seguía campante en el libro como si nada.
—¿Quieres que sea tu novio? Formal… quiero decir. —El colocó sus palabras en una oración simple para ser claros en todo sentido.
—Sí, exactamente —Sus grandes ojos azules se habían separado del libro, no sin antes colocar el marca páginas cuidadosamente justo por arriba de la línea donde se había quedado.
Sus ojos eran grandes y soñadores, su sonrisa cálida y simple, y eso le encantaba a Rolf, por eso le molestaba tener que decir no.
—No Luna, eso no va a pasar. —Su semblante era serio.
Tras aquella respuesta había recogido sus cosas y las había metido en su mochila ante la atenta mirada de la mujer que parecía inmutable, cuando él se encaminó a la puerta y cerró la puerta.
En su vida, desde que recordaba, siempre había sido una chica tranquila, alguien con una paciencia que viajaba más allá de lo entendible por el ser humano, si se daba la concesión de exagerar, pero debía admitir que Rolf la confundía completamente, y se podría pensar que eso solo sucedía románticamente hablando, pero la verdad era que no; ella había descubierto que al menos por el lado físico e incluso romántico él era perfecto, pero cuando miraba todos los demás aspectos, era simple, no le entendía absolutamente nada, y eso la agotaba, y la hacía creer que quizás se estaba equivocando con él, porque si, era perfectamente posible encajar en muchas cosas con alguien, pero no ser suficiente, como si una pieza faltara o como si el rompecabezas estuviese mal armado.
Hermione se encontraba ordenando listas de pedidos y facturas sobre el escritorio de Ron, cuando el pelirrojo entró con las manos en los bolsillos y mirando hacia abajo. Hermione lo notó ausente en los siguientes minutos cuando se había sentado frente a ella a revisar documentos.
—¿Sucede algo? —Preguntó dejando sobre la mesa el bolígrafo que había estado usando.
Ron miró hacia arriba y se recostó en el respaldo de la silla con un suspiro más o menos largo, y luego llevando su mano al cuello.
—Algo así. —Dijo escuetamente mirándola, mientras ella permanecía expectante— Bien, he estado pensando en lo que ocurrió ésta mañana y me parece que tú y yo no hemos aclarado exactamente las cosas, a pesar de que fui muy claro hoy cuando me negué a seguir tus reglas, siento que tienes la percepción de que eres una secretaria con la que me acuesto, y que luego desecharé. Eso definitivamente no es así.
Hermione sintió un nudo en el estómago desde el momento en que él había dicho que quería aclarar cosas de los dos, pero no estaba segura de que tan malo podría ser, por otro lado, estaba la retórica de, solo quiero sexo, pero te respeto como amistad.
—¿Entonces cómo es? —Preguntó la castaña apartando los papeles a un costado para que no se desorganizaran.
Ron tomó un nuevo suspiro y se levantó de la silla giratoria y se encamino al sofá donde se sentó con las manos en las rodillas.
—Como es… Veras, no te puedo asegurar de ninguna manera que lo que siento ahora contigo es amor, estoy seguro de que no es así, y se, que te pasa lo mismo, pero, siento que tú piensas que eres otra Lavender y no es así, a ti te busqué, desde la primera vez que te vi, supe que quería algo contigo, sabía que era sexual, pero obviamente es algo más. Con Lavender, ella simplemente se ofreció y yo no perdí la oportunidad, nada más, contigo… A ti te he llevado y metido en mi vida, nunca había pasado la noche abrazado con una mujer luego de tener sexo, y definitivamente nunca había dormido con alguien sin tener sexo, nunca le cocine a nadie que no fuera de mi familia, nunca deje mis cosas en casa de una mujer y mucho menos dejé que ella dejara sus cosas en la mía, jamás instaure una rutina con nadie. Contigo, obviamente, las cosas son diferentes, y no estoy diciendo que quizás mañana no pueda suceder que tú te vayas o lo haga yo, pero ahora mismo, créeme que no eres simplemente la chica de turno, porque nunca hubo una chica de turno más que Lavender, tú eres otra cosa, y no sé qué es, pero no es solo un rato lo que quiero pasar contigo.
Hermione se le había quedado mirando inmutable, no sabía exactamente como contestar, si bien en las últimas semanas se había entregado a la fantasía con él, también era consciente de que eso acabaría, ahora, el simplemente le decía que podría ocurrir cualquier cosa, la dejaba con más dudas aun, y eso era una razón de peso para seguir adelante con lo dicho en la mañana.
—Y es aquí donde mi punto se reafirma, entre tú y yo puede pasar cualquier cosa, y no quiero que sea así, entiendo que esto se da así en cualquier relación, pero la nuestra no es cualquier relación, las personas se conocen, se gustan, salen, pueden o no tener sexo, y luego si las cosas van bien comienza una relación, no es que sea una regla tajante, pero es el general. —Tomó aire antes de seguir— Ron, tú no eres un hombre común, tu y yo nos acostamos y al día siguiente te veo aquí teniendo sexo con cualquiera, y… Te conocí así, y así me gustaste, pero no sé cómo manejaría eso en otra circunstancia, porque si llegara a enamorarme de ti, no me estaría enamorando del hombre que veo aquí a diario siendo un semental con las actrices, me estaría enamorando del que es un semental conmigo, del que me prepara el desayuno, y me despierta con un beso, del que me protege y duerme plácidamente en mi cama. —Miró a Ron pasarse las manos por la frente exasperado, así que volvió a tomar los documentos para zanjar la conversación.
—¿Cómo mierda crees que me sentiría yo enamorado de ti?, dime si es que no lo comprendes, por favor, porque pensé que había sido claro, desde que comenzamos a acostarnos el número de veces que me he acostado con alguien en este set ha sido casi nulo, porque no me apetece, y es mi trabajo, pero puedo evadirlo por mi posición, tu, eres la única mujer que me ha hecho pensar mi profesión de otra manera, pero al parecer, en la única mierda en la que puedes pensar es en ti, así que lo haremos a tu manera Granger, quieres sexo y nada más, bien. —Salió de la oficina como aquella mañana ofuscado y contrariado, completamente molesto, sintiendo la rabia y la frustración consumirlo.
Se dirigió al estacionamiento y tomó su auto, necesitaba soltar el ardor que sentía en el pecho por la rabia.
Aquella noche Hermione camino sola hacia la parada de autobuses cercana al plató sintiendo todo revuelto en su interior. Lo había esperado pensando que volvería para llevarla a casa como siempre hacían desde hacía unas semanas, pero no era así, el no había aparecido, así que simplemente esperaba a que la ruta de aquella noche parece para irse.
Era claro, no deseaba enamorarse, pero por alguna razón sentía que parte de ese proceso había comenzado, porque se sentía vacía sin su presencia en algunas oportunidades, y más en una como aquella, en la que se había salido por motus propio de su burbuja con Ronald.
Ron por su parte estaba en el balcón de su apartamento caminando de un lado a otro desesperado, no sabía si ella lo había esperado, si se había ido al notar que él no había llegado en el resto de la tarde, no sabía si había llegado bien a su casa, y después de dejarla completamente botada (porque, es que era tácito que él siempre la llevaba, era parte de su rutina) sería estúpido llamarla para ver si había llegado bien.
Caminaba como un león enjaulado pensando que quizás había perdido el autobús, que quizás estaría por ahí caminando sola, y eso lo termino de desquiciar, tomó su saco y salió casi a trote del apartamento, bajó apurando mentalmente el elevador y cuando por fin llego al auto, se encamino a mucha velocidad hacia el hogar de la castaña, y se dirigió ahí porque su subconsciente le dijo que ella estaba bien, y que el único que estaba en problemas era él.
Estaciono de un frenazo frente al edificio de Hermione, y bajó del auto una vez más casi a paso de trote hasta que estuvo frente a su puerta y tocó tres veces, nadie contestó y cuando iba tocar a pesar de saber que era muy poco tiempo después de su primer toque para pensar que alguien reaccionaria, la puerta se abrió, para dejarla frente a él.
—Hola…—Dijo la chica casi en un susurro.
Ron no esperó nada más y la beso, pero diferente, se estaba disculpando por haberla dejado sola aquella noche, porque mientras viajaba con rabia en su auto por la tarde, pensó en ser más inteligente que ella, en hacerla sufrir un poquito por él, para que volvieran a tener lo del día anterior, para divertirse un poco más en aquel experimento de relación que estaban teniendo. Pero tenía que saber que las cosas no siempre son como el piensa que pueden ser, con ella había perdido el control, la práctica, ella no estaba en el manual de mujeres que guardaba en su bolsillo.
—Perdóname. —Dijo separándose de sus labios y juntando sus frentes, y ella supo al instante el por qué.
Busco sus labios habida de quitarse la sensación de vacío que la estaba comiendo desde que supo que el no volvería por ella. Lo empujo al sofá y tomó su cara cuando se colocó sobre él, besándolo con necesidad una vez más. Ron no se quedó atrás quitándole la ropa por completo, y dejando que ella hiciera lo mismo con él. La abrazó marcado ambos el ritmo mientras se besaban. No había posiciones raras, ni súper estocadas, simplemente estaban consumando un sentimiento que consientes o no ya estaba ahí.
Cuando terminaron ella se había acurrucado sobre él, así que se levantó con ella en brazos y se encaminó a la habitación donde la recostó, viendo cómo se acomodaba en la cama antes de definitivamente caer rendida.
Caminó hacia la sala donde se vistió sin saber exactamente que sentir, completamente aletargado por las ultimas horas. Fue hacia la habitación donde recogió alguna ropa que había dejado en las últimas semanas y por último el cepillo de dientes, borrando cualquier rastro de él del apartamento de la chica, antes de salir a las tres de la mañana, sintiendo como si tuviese un tornado en su torso revolviendo hasta el último de sus órganos.
Hermione estaba en la mañana sentada junto a su pequeña mesa de comedor tomando una enorme taza de té y mirando su teléfono con un mensaje de Ron.
"Avísame si quieres que te busque para ir a la universidad"
El mensaje lo envió a las tres de la mañana, pero ella no respondió, después de lo pasado la noche anterior, sus alarmas estaban todas en su momento más crítico. No quería volver a sentirse así.
HOLIIIIIII, un nuevo capítulo, y antes de diciembre, esto es, sin duda, un logro sobrenatural.
Pues bueno, una vez más, aquí, ésta gente está cada vez más confundida, y completamente envuelta en una situación complicada. Hermione, está completamente obtusa y Ron ha sido shokeado por la realidad de que no tiene el monopolio del conocimiento femenino en sus manos, se siente diferente y no está muy seguro de cómo lidiar con eso, así pues, las cosas se van poniendo interesantes.
Como siempre quiero darles las gracias a todas y todos los que han seguido y a la historia, así como sus favoritos, también quiero agradecerle a Yoe6669, escritora de esa increíble historia que es "Domando a la fiera" por haberse tomado el tiempo de escribirme en su historia.
Por último, pero no menos importante, responderé a los review.
CarmesiLight: Tarde, pero segura, me encanto haberte alegrado el dia en aquella oportunidad, y bueno, aquí tienes más R&H, y en éste en especial con fuerte movimiento de sentimientos. Espero leerte de nuevo, un saludo.
Scorose07: ¡Holaaaaa ROSAAAAAA, espero te vuelvas a sorprender jaja, y también espero que éste capítulo te guste tanto como el anterior, un saludo enorme!
westerna: Hola, pues, éste capítulo es completamente dramático jeje, sorry, pero porque ya las cosas no se están decantando por un lado tan fácil, como veras. ¡Espero que te siga gustando tanto como antes, espero leerte de nuevo, un saludo!
Sunny Mikayla: ¡Emoción para mi leerlas a ustedes!
Anncaballero: Hola, yo bien, gracias y ¿tu? Jaja. No estoy muy segura a que te refieres, así pues, cualquier cosa ya puedes seguir leyendo sin problema alguno, un saludo gigante y espero que te siga gustando, te leo pronto(espero).
Hermione Weasley Watson: Hola, pues mira, saliste con suerte, solo poco más de un mes luego de tu review estoy por acá. ¡Espero que te siga gustando la historia, asi que espero leerte pronto de nuevo, un saludo!
