Cap. 6: "Loki"
Ambos iban caminando por las calles del pueblo en busca de esa tal "nana May". Pero no había rastros ni pistas sobre ella. El niño mostraba tristeza mientras que Mayura lo trataba de animar y hacerle pensar en otras cosas para que no sufriera.
— Ne, Loki… ¿quieres un helado?
— Claro — sonrió. Ella volteó y se acercó al carro donde vendían helados en cono. Loki sonrió, parecía que algo iba bien y claro, su estupendo plan de convertirse en niño para estar más cerca Mayura, parecía ir a la perfección…
¿Ah? ¿No les había comentado acerca de eso? Pero que despiste el mío.
Bueno, prosigo a relatarles los hechos.
Loki estuvo toda la noche confirmando en su mente el plan para estar más cerca de Mayura. Las horas transcurrían y nada bueno y malicioso era aquella idea. Revisaba los detalles, las excusas y los diálogos que utilizaría para esa tarde larga.
Los helados llegaron, haciendo sonreír de manera dulce a Loki para que no sospechara aunque… jamás pasaría algo como eso. Acaso ¿el título de Dios del engaño no hacía referencia a él, a sus grandes logros, a su genialidad? Era el mejor bromista y embustero de todos, nadie podría ganarle.
— Toma Loki— dijo dándole su helado. Se quedó estupefacto, oír decir Loki sin "amo" o "señor" le llenó el alma de alegría, oír eso logró que su sonrisa se ensanchara aún más. Entre ellos habría una relación estrecha de confianza.
Ambos caminaron sin rumbo. Se detuvieron en una plaza, la cual Mayura le gustaba estar durante las tardes de óseo. Loki sonrió melancólico, tantos recuerdos en aquel lugar y ella jamás lo sabría.
Comentaron acerca de sus vidas, Loki contó que él tenía a sus padres y tenía un hermano mayor. Ella comentó que vivía en un templo, pero que ahora estaba viviendo en una agencia de detectives porque había metido la pata hasta el fondo. Loki rió burlón y ella sonrió, pensando que había hecho sentir mejor al niño.
— Loki… tienes una mancha de helado — dijo acercando su mano y barriendo el helado con su dedo. El chico sólo se quedó perplejo, sintiendo el roce de la piel de la pelirosa, deseándola en aquellos momentos —. Listo — sonrió ella.
— Gracias… May.
Después del helado, caminaron hacia el lado de la agencia de detectives cuando las gotas de lluvia comenzaron a caer y el rostro de Loki cambió radicalmente. Mayura notó el "miedo" en aquella mirada y lo primero que hizo fue tomar su pequeña mano y arrimarlo a ella para cargarlo en brazos y correr con él bajo las gotas de lluvia que comenzaban a caer rápidamente.
El niño se acurrucó en su pecho, inconcientemente, y se agarró suavemente de los cabellos. Odiaba la lluvia, pero cuando lo notó, comenzó a amarla, ahora olía a ella.
Llegaron a la mansión, empapados. Mayura entró y llamó a Yamino para advertirle de que estaba empapada. El joven de lentes corría con unas toallas limpias y se detuvo en seco al ver a la pequeña figura en brazos de Mayura.
— Amo Loki… — dijo en un susurro. Éste bajó de los brazos de Mayura, había resultado fuerte y una gran atleta la chica como para correr bajo la lluvia y con él encima. Volteó hacia Yamino y posó uno de sus dedos en sus labios, invitándolo a que callara el secreto. Éste asintió y miró a Mayura.
— Yamino, él es Loki… lo conocí hoy y se perdió…
— Yamino, tanto tiempo… — dijo el niño a lo que sorprendió a Mayura.
— ¿Se conocen? — preguntó confundida.
— Es el fiel sirviente de mi hermano mayor… — sonrió sospechosamente, llenando de escalofríos a Yamino, sintiendo que éste lo estaba metiendo en alguna de sus travesuras.
Mayura miró a Yamino y éste reaccionó acomodándose los lentes y asintiendo frenéticamente con la cabeza.
— Que bien… entonces, podrás quedarte… — dijo poniéndose a su altura. Sus cabellos cayeron hacia el costado de ella como una cortina rosada y la gran sonrisa el centro del show junto con sus ojos como luces y su alegría, la fantástica escena.
— Supongo — dijo éste sonriente —. ¿Por qué no te vas a duchar, Mayura? Si no, te resfriarás.
— Si, Loki… — dando unos pasos hacia las escaleras —. Yamino, me lo cuidas…
— S-si… — dijo algo nervioso. La chica marchó y éste volteó intrigante y sombrío hacia el pequeño —. ¿Qué está haciendo Amo Loki? ¿Travesuras otra vez? ¿En qué habíamos quedado? — parecía estar renegándolo. Algo raro, siendo él el mayor de allí.
— Yamino, no te preocupes… sólo quiero estar a su lado…
Yamino suspiró ante la sonrisa que fingía inocencia que, por claras razones, no había. Se fue hacia la cocina, sabiendo que, seguramente, querrían tomar algo caliente. Loki se fue hacia las escaleras, iría hacia su cuarto a cambiarse cuando Mayura lo detuvo al pasearse en una toalla corta envolviendo su desnudez y otra, su cabello.
— Ne… Loki — pero éste no la escuchó, su cabeza se había quedado en aquello, en ese ángel que había salido de bañarse. Era hermosa, debía admitirlo, pero no más, porque aceptar las cosas no era algo normal en Loki, sólo de vez en cuando.
— ¿Si?
— Ven — tomando su mano —. Te ayudaré a bañarte…
— Está bie… ¡No! No, yo puedo solo — soltando su mano y algo sonrojado, algo que no era muy común en el joven y recompuso su postura —. Soy un "niño" grande… puedo solo…
— Está bien… pero si necesitas algo, no dudes en pedírmelo… no te avergüences de mí… — sonrió amablemente. Loki esquivó la mirada, odiaba ese tipo de gestos que ella hacía pues o lo hipnotizaban o lo hacían sonrojar.
El joven se tomó un baño y cuando estaba por salir, se encontró con Mayura que estaba a medio vestir con unas toallas. El joven corrió nuevamente la cortina tapando su desnudez.
— Perdóname Loki… te traje toallas limpias…
— De-déjalas allí… gracias — dijo algo tartamudo y sonrojado, por suerte ella no lo estaba viendo. Suspiró y miró apenas, corriendo un poco la cortina y notando que estaba solo. Salió, tomó las toallas y comenzó a secarse.
Ya limpio y cambiado, fue hacia la sala y allí estaba Mayura con Yamino hablando animadamente sobre cosas triviales como cocina, trabajos y la vida, haciendo sonreír a Loki. Por fin, Yamino era el mismo de antes, aquel joven alegre que hablaba con sus amigos más preciados.
— Ah… Loki — dijo Mayura acercándose al niño —. Vamos, tienes que comer…
— Si… ¿y ese uniforme? — le señaló el vestido de maid.
— Ah, mi uniforme de trabajo… yo trabajo aquí… — sonrió —. ¿No te parece bonito?
— Si, te queda muy bien… — sonrió amable.
— Amo Loki… — llamó Yamino —. Me imagino que se quedará aquí y mañana volverá con sus padres.
— Si, Yamino — dijo éste. Mayura sonrió y acarició la mano del pequeño —. Quiero quedarme con mi nueva amiga…
— Bueno, le prepararé el cuarto de su hermano mayor…
— Si… — sonrió, no pensaba esa noche dormir allí, pero debía disimular ¿no?
La lluvia era incesante que llegaba a dar escalofríos. La cena había transcurrido tranquila y cada uno fue a su habitación, claro, Mayura se encargó de llevar a Loki a su cuarto. Entraron y le entregó un pequeño pijama al niño.
— Espero que puedas dormir bien, cualquier cosa me avisas…
— Está bien May — sonrió.
Ella dejó el cuarto y él decidió esperar un poco. Se acercó a la ventana, la noche estaba espantosa, los truenos parecían que destruirían el cielo y el agua no dejaba de picar en el suelo. Suspiró, el pijama tendría que ponerse.
— ¿Mmm? — el escuchar la puerta abrirse y un pequeño zamarreo la estaban despertando. Abrió sus ojos y se sentó, encontrándose con el pequeño a su lado abrazado a una almohada —. ¿Loki? ¿Qué ocurre?
— No puedo dormir…
— ¿Tienes miedo? — el niño negó, ella sonrió… recordando que ella también solía temerle a los días así —. Y ¿entonces? — sonrió…
— Yo… bueno… ¿puedo dormir contigo? — dijo dudoso.
— Claro… ven — abriendo el acolchado y corriéndose. El niño se subió a su lado y se recostó —. Ven — abrió sus brazos para que se acercara.
— ¿Por qué?
— Confía en mí… — el chico se recostó en su pecho y ella lo abrazó suavemente —. Cuando llovía así y me despertaba en la noche, iba a buscar a mi mamá y ella me abrazaba para que el miedo se fuera… su cariño me aseguraba de que todo estaría bien…
Loki sonrió y se dejó abrazar por Mayura, cuánto tiempo lo había deseado. Estaba contento en sus brazos, feliz y tranquilo allí con ella. Quería quedarse de esa manera para siempre en sus brazos, como cuando…
Se tragó sus recuerdos, no era bueno recordar eso. Ahora tenía que pensar otras cosas y solucionar unas cuantas otras. La observó minuciosamente, complacido de compartir la cama con ella.
Acarició parte de su cuerpo, lo que pudo y dejó un beso en su pecho descubierto por su pijama en dos piezas – un pantaloncillo de seda y una musculosa de tiras finas – para sellar su promesa de que lo solucionaría todo y que volvería todo a la normalidad.
Una lágrima cayó y se abrazó a su recuerdo, no quería perderlo de nuevo. Mayura despertó y lo abrazó nuevamente, acariciándole el cabello y la espalda, quizás así lograría tranquilizarlo.
— Tranquilo Loki… yo estoy aquí — susurró. Loki sonrió al oír esas palabras. Cerró los ojos y se dejó llevar por el sueño, esta vez dormiría tranquilo a su lado.
— Nos vemos pronto — se despidió el niño saludando con la mano.
— Nos vemos pronto Loki, vuelve cuando quieras… — saludó una muy alegre Mayura. Esa noche había dormido con el niño y sintió tranquilidad en su corazón al estar a su lado, como si ya hubiera estado así alguna vez con él. Sería su imaginación. Pero ahora debía volver a la mansión, pronto llegaría su amo y debía estar todo en orden.
Continuará…
N/A: Ufff! Por fin me carga esta página, no sé que le pasaba a internet xD
Espero que les guste y no duden en dejar sus comentarios :B
Realmente son de mi agrado jejeje
Hasta la próxima y gracias a las que comentan :)
