Hola! aquí les traigo el capitulo dos de esta historia. Quería agreder a las personas que me han dejado Reviews. Gracias Alabdiel por comentar de nuevo. Bienvenidas a las nuevas Minako k, Peste21, y Salex.
Querida hermana Salex jajaj sabía que mi propia hermana de sangre no podría resistirse a un fic Naruto&Hinata jajajaj...
Bueno también quiero dar las gracias por corregír mis errores. Hacía bastante tiempo que nadie se fijaba en mis faltas de ortografía jajaja y eso hacen blanda a una y luego no recuerdo bien jajajja tengo un serio problema con la h ante la a o la ha jajjaja y otras tantas más que podreis ver a lo largo de la historia, aun que siempre acepto ese tipo de comentarios si todo es por mejorar. Así que Gracias.
Disclaymer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.
Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?
¿Donde estoy? Namikaze VS Uzumaki
2. SECRETOS.
Los ancianos caminaban casi a tres metros de Naruto. El joven rubio se había resignado como siempre. Las horas pasaban sin ningun tipo de incidencia. Tras un largo camino, al fin los ancianos decidieron parar a comer. Naruto decidió sentarse unos cuantos arboles más alejado de ellos. Siempre y cuando estubiera alerta, no pasaría nada por ir alejado.
El rubio sacó un bote de sopa instantanea de su mochila. Prendió unas ramas creando un pequeño fuego y colocó una pequeña tetera con un poco de agua. Al fin y al cabo ese era su mayor sustento "Ramen instantaneo".
Naruto no dejaba de pensar en las palabras de Tsunade y el anciano que había hablado con él al amanecer. Aquel secreto lo tenía intrigado ¿Realmente iba en serio? Aquello lo tenía bastante distraido y no se dio cuenta que la tetera ya estaba lista. Una mano en su hombro, lo sacó de sus pensamientos.
-Se te va a consumir el agua y te quedaras sin el Ramen.- El anciano le sonrió.
-¿Que haces aquí?- Naruto miró al resto de ancianos.- Te causaré problemas. Yo ya estoy acostumbrado al vacio ¿Sabes? Cuando era pequeño nadie me quería a su lado.
-Lo sé.- El anciano le sonrió tristemente.- Lo vi en tu pasado.
-¿Como puedes...?- Naruto virtió el agua en su sopa instantanea y sopló un poco para enfriar los fideos.
-Lo llevamos en la sangre.- El viejo le tendió una pequeña hogaza de pan.- Es nuestra mágia. Vosotros usais el chakra y nosotros...la mágia.
-Se hace tarde.- Naruto observó a los ancianos aún comiendo.- Si seguimos caminando ahora, cuando llegue la noche estaremos casi en nuestro destino.
-Iré a comunicarlo.- El viejo se levantó y caminó hacía sus compañeros.- Ya es hora de partir.
-¿Que haces tratando con ese monstruo?- Preguntó un anciano de cabellos algo más oscuros.
-No nos ha hecho nada.- El anciano miró al joven.- Tsunade nos lo recomendó. Él salvó el mundo Shinobi.
-Lleva un monstruo en su interior.- El anciano lo miró enfadado.- Si se enteran que caminamos junto a él...
-Los revolucionarios estan al acecho.- Habló otro anciano situado más a la izquierda.- Ha llegado la hora de que cuidemos personalmente nuestras espaldas.
-El joven no ha tenido la oportunidad de demostrar cuanto vale.- El anciano que sentía simpatía por el joven habló más serio que nunca.
-Sabes que nuestra raza fue aniquilada hace diez años por uno de ellos, en estado de descontrol.- El viejo golpeó la tierra con su bastón.
-Eso no va ha suceder con el joven.- El anciano miró a Naruto tras sus palabras.- Controla el Biju.
-¡Yaroi!- Un anciano que no había hablado desde que salieron de la aldea de Konoha se levantó.- Te harás cargo del joven
-Shegarihi.- El anciano que había ofrecido primero consuelo a Naruto el día anterior habló muy serior.- No creo que el señor Sashiko sea el indicado. Él es un blando.
-Confio en Yaroi. Si algo sucede lo pagará con su vida.- El anciano miró a los demás y todos asintieron.
Tras recoger las cosas que aún quedaban, los ancianos reanudaron la marcha. Naruto caminaba detras de ellos a más de tres metros como antes. Yaroi se acercó a Naruto para cumplir su misión.
-¿Como vas?- Preguntó el anciano.
-Shhhttt.- Naruto pegó el dedo indice a su propia boca.- Escucho algo.- Se detuvo en seco y miró hacía los árboles cercanos detras de él.
Yaroi se acercó apresuradamente al resto de ancianos y los avisó. Todos ellos hicieron un circulo espalda con espalda y esperaron la indicación de Naruto.
El joven rubio ladeó la cabeza y escuchó una vez más. Alguien se acercaba a paso apresurado. Naruto sacó el Kunai de su bolsa y apuntó hacía unos arbustos cercanos. Un hilo transparente apretó el cuello de Naruto en cuestión de segundos. El joven partió el hilo con la punta de su Kunai y observó a su alrededor. Tres ninjas estaban acorralando a los ancianos.
Sin pensarselo demasiado, hizo su jutsu Kage bunshin no jutsu y tres Narutos aparecieron atacando a los ninjas. El más alto de todos, tenía la cara tapada con una venda y solo mostraba su ojo derecho. Tras observar que un clon de Naruto se acercaba por su espalda, éste se lanzó contra él con una katana de corto alcance. El clon de Naruto desapareció al instante.
Los ancianos observaban la pelea atónitos. Mientras los ninjas aparecian y desaparecian de su vista, ellos, rezaban. Naruto se sentó en la rama de un árbol y se concentró para transformarse en sannin. Tras analizar como luchaban los tres ninjas con sus clones, la mejor opción, era deshacerse de ellos de un solo golpe.
Un ninja bajito y de cabellos pelirrojos, se acercó al último clon y trató de atraparlo con un jutsu de tierra. Naruto abrió sus ojos amarillos como los de un sapo y bajó de la rama del árbol. En cuestión de segundos en su mano derecha había creado un rasengan.
-¡Solo son clones!- Gritó el ninja de cabellos negros.-¿Donde está el verdadero ninja?
-Detrás de ti.- Naruto apareció tras su espalda e impactando el rasengan en él, arrastró al ninja hasta la posición de los otros dos.- No os acercareis de nuevo a ellos.
-No seas tan creido.- El ninja pelirrojo aplastó el último clon de Naruto.- No nos llaman los tres asesinos por nada.
Naruto estampó el cuerpo del moreno ya inconsciente contra el del pelirrojo y los arrastró unos metros hasta que casi alcanza al de la cara vendada. El rassengan se desvaneció y el ninja comenzó a reir en su cara.
-Te has desecho de dos de nosotros.- El ninja empezó a realizar un sello con sus manos.- Pero no te librarás de mí tan facimente.
Naruto observó de reojo a los ancianos y vio que seguían en la misma posición. Tras mirarlos por última vez, decidió alejarse un poco más de ellos. Naruto echó a correr hacía su derecha observando al ninja de la cara vendada.
-Tendrás que deshacerte de mí primero, así que sigueme.- Naruto se alejó bastante de los ancianos.- Ahora muestrame como luchas.
-Solo eres un crio mal criado.- El ninja rió cuando su invocación terminó.- Yo acabaré contigo con mis propias manos.
Un lobo blanco apareció al lado del ninja. Sus dientes eran afilados y sos ojos rojos observaban a Naruto con ansia. El ninja vendado, dio una orden al lobo y este saltó sobre Naruto. El joven rubio saltó lo más alto que pudo y observó que el lobo tenía mucha agilidad y rapidez.
-No podrás escapar de "Muerte".- El ninja recalcó el nombre de su preciado lobo.- Cuando observa una presa, no se detiene hasta tenerla despedazada entre sus dientes.
-Eso tendremos que verlo.- Naruto se agarró al primer árbol cercano y usando el chakra en sus pies, se quedó colgando boca abajo de una rama.- Un lobo como este no me asusta.
El ninja rió de nuevo y con una orden extraña, el lobo empezó a crecer. Los ancianos habían dejado sus canticos y solo se podía escuchar los rugidos feroces de aquella enorme bestia que acababa de crecer ante sus ojos. El lobo blanco saltó de nuevo arrancando el árbol donde estaba Naruto de tan solo un simple bocado.
Naruto observó como el ninja aprovechaba la ocasión para acercarse a los ancianos. Sin pensarselo dos veces, invocó a Gamabunta.
-Kuchiyose no jutsu.- Naruto mordió su pulgar y con la sangre invocó al viejo sapo.
-Niño impertinente.- Gamabunta sacó su caracter nada más pisó tierra.- Siempre molestando.
-No hay tiempo para discursiones.- Naruto miró seriamente al sapo.- Encargate del lobo.
El sapo observó una bola blanca que se dirigía hacía ellos. Saltó hacía tras y sacó su Katana. El lobo en un abrir y cerrar de ojos, estaba tendido en el suelo sangrando de una pata. Naruto realizó otro rasengan y corrió hacía el ninja vendado. Por un instante el ninja creyó que ya tenía a los ancianos, sin embargo el grito de Naruto hizo que se girara dandole la esplada al circulo de magos.
-¡Rasengan!- Naruto saltó sobre el ninja y este desapareció bajo el rubio.- Mierda.
Narutó cayó contra el suelo haciendo un agujero exageradamente grande. Los ancianos fueron arrastrados hacía atras y cayeron al suelo.
-Naruto.- Gamabunta luchaba contra el lobo sin descanso.- Detras de ti.- El sapo avisó al rubio.
Naruto al sentir al ninja, hizo de nuevo su jutsu de clones para confundirlo.
-¡Kage bunshin no jutsu!- Naruto miró a su alrededor intentando localizar al ninja.
El ninja rapidamente, realizando el suiton Teppoudama no jutsu "Proyectiles de agua" hizo desaparecer a todos los clones de Naruto.
-Esa tecnica ya me la conozco.- El ninja observó detenidamente el suelo y se percató de que Naruto no estaba allí.-¡Mierda!
-¡Rasen Shuriken!- El impacto contra el ninja provocó que todo aquello que había a su alrededor desapareciera de su vista.- A mi todabía no me engañas.
Naruto cayó al suelo y observó al ninja incrustado en la tierra. Gamabunta había desaparecido dejando en el suelo tendido al lobo. Naruto satisfecho con su combate, se acercó a los ancianos.
-Realmente eres bueno, muchacho.- Yaroi lo felicitó.
-Pero no hacía falta que nos estamparas a nosotros.- El anciano más mayor lo miró con odio.
-Sigo manteniendo mi promesa.- Naruto levantó su pulgar estilo Lee.- No os han matado.
-¡Casi lo haces tú!- Un anciano se levantó alzando su bastón en el aire.- ¡Desgraciado!
-¡Basta!- Yaroi miró a sus camaradas.- Lo mejor será seguir el camino. Queda poco para que anochezca y lo mejor será alejarse de estos ninjas.
-Tiene razón, anciano.- Naruto osbervó a los tres ninjas y al lobo.- Aun que creo que no despertarán en un par de días.
Siguieron caminando un par de horas más. La noche ya empezaba a caer sobre ellos y decidieron acampar de nuevo. Naruto volvió a separarse unos cuantos metros y sacó de nuevo un tarro de Ramen instantaneo y su tetera.
-¿Es lo único que comes?- Preguntó el viejo Yaroi sentandose a su lado.
-¿Por qué os han atacado esos ninjas?- Naruto observó detenidamente al anciano. - Tsunade no me explicó porque vais allí, ni porque os persiguen.
-Muchos ninjas codician hoy en día nuestra sabiduría.- Yaroi miró el cielo estrellado.- Ahora que las cinco grandes naciones estan unidas en la alianza shinobi, muchos de los renegados quieren poder para volver a cambiar esa alianza.
-¿Y si sois del pais del agua...?- Naruto de rascó la nuca.- ¿Por qué vais al pais del rayo?
-Estamos reuniendo información.- Yaroi imitó el gesto de Naruto y rascó su nuca.- Ahora debemos saber que tan fuertes son las villas tras la muerte de tantos ninjas.
-Y eso no es de mi incumbencia.- Naruto lo miró divertido.- ¿A que si?
-Exacto.- Yaroi miró al resto de ancianos.- Ellos temen por las vidas de los jovenes magos. Durante siglos nos han perseguido para obtener nuestro poder. Y creo que ya sabes demasiado.
-Esos ninjas que nos atacaron.- Naruto sonrió.- No tenian bandanas de ninguna villa.
-Eres muy observador.- Yaroi le tendió un poco de pan y algo de fruta.- Debes comer mejor, joven Naruto ¿Te llamas así?
-Si.- Naruto asintió llenandose la boca de fideos.- Naruto Uzumaki.
-Mi nombre es Yaroi Shasiko, pero puedes llamarme Yaroi sin problemas.- El viejo le sonrió.
-Los ninjas tenian todos los ojos claros.- Naruto se atragantó con la comida.
-¡Mastica antes de hablar!- Lo regañó el anciano.- Esta juventud.
-Al marcharnos del lugar.- Naruto tragó los fiedeos qu ele quedaban en el tarro.- El último ninja que os atacó...
-¿Sucede algo?- Yaroi miró de reojo a sus compañeros.
-Llevaba peluca.- Naruto susurró esas palabras.- Tenía el cabello blanco como ustedes.- Y lo señaló.
-Yo no debería contarte esto.- Yaroi habló un poco más bajo.- Son ninjas de nuestro clan. El viejo Kattusari los contrató para comprobar la fuerza de nuestro escolta.
-Así que no estabais en peligro.- Naruto lo miró algo enfurecido.- Dije desde un principio que no os pasaría nada.
-No te enfades joven ninja.- Yaroi miró con pesar a Naruto.- Lo hacemos siempre que viajamos con escoltas. Es uno de nuestros secretos.
-¿Se lo dices a todos?- Naruto no pudo contenerse y empezó a hablar un poco más alto.
-Shhtt.- El anciano lo mando callar.- ¡No! Pero tú...eres distinto.
Naruto no contestó a eso. El rubio se limitó a comer la pieza de fruta que le había dado el anciano en silencio.
-Creo que es hora de dormir. Tras ese ataque vamos atrasados.- Yaroi le dio las buenas noches al joven y se alejó.
"Están locos" Naruto no dejaba de dar vueltas sobre su manta "Realmente lo están" ¿Cuantos secretos más guardaban?
La luz del amanecer empezó a llegar al rostro de Naruto tras las ramas de los árboles. El rubio se levantó de un salto, ya era hora de empezar un nuevo día. Tras guardar sus cosas, miró hacía los ancianos descubriendo que ellos ya habían guardado sus tiendas y ya habían desayunado. Naruto se acercó lo suficientemente a ellos para indicarles que era la hora de partir.
Tras varias horas más de viaje, al fin entraron en el país del rayo. Tras cruzar la frontera, Naruto recordó al viejo Killer-Bee. Después de casi un año, al fin vería al pulpo.
-¿En que piensas?- Yaroi asustó a Naruto sacandolo de sus pensamientos.
-En que voy a ver a un viejo amigo.- El rubio le sonrió.- En cuanto os deje a vosotros, iré a la aldea de la nube.
-Ya veo.- Yaroi le sonrió.- Siempre es bueno visitar a viejos aliados.
-Killer- Bee es más que un viejo amigo. Él me enseñó a controlar a Kurama.- Naruto observó el bosque.- Ya estamos llegando a vuestro destino.
-¡Yaroi Shasiko!- El anciano Kattusari sorprendió al otro anciano.- Ya estamos llegando, alejaté del bicho.
-Lo siento.- Yaroi se disculpó con Naruto.- Cuando lleguemos, solo quedate cinco minutos. Acude a mi tienda y te daré unas cosas.
Naruto se quedó sorprendido cuando pasó ante un pasadizo de tierra y piedras. La aldea de aquellos ancianos era demasiado extensa. El anciano que siempre estaba gritando, se acercó a Naruto y pinchandolo con el bastón en los riñones, lo condujo a una carpa dorada y enorme.
-Entra.- El anciano desapareció.
-Shinobi de Konoha.- Una anciana de cabellos grises le indicó que se sentara en un cojin al ras del suelo.- Gracias por traer a nuestros camaradas sanos y salvos. Tu misión aquí ya ha terminado. En agradecimiento y sin contar el pago que ya hicimos a Konoha, te hemos preparado una buena comida como despadida.
-¿Ah?- Naruto se tocó la frente por encima de la bandana de Konoha.- Crei que...
-Sin protestar.- La anciana le sonrió.- Yaroi me ha puesto al tanto de todo. Mi esposo puede ser muchas veces algo extraño.
-¿Su...esposo...?- Naruto vio a Yaroi sentado cerca de allí dentro de aquella enorme tienda.
-Naruto.- El anciano lo saludó y le indicó que se acercara a la mesa.- Será mejor que te alimentes bien esta vez.
Las tripas de Naruto rugieron cuando vió toda aquella carne asada. Sin pensarselo dos veces, se sentó junto a su anciano amigo y le sonrió.
-Creí que erais nómadas.- Naruto observó la tienda.- Nunca imaguiné que tendrías un hogar aquí.
-Tenemos pequeñas aldeas escondidas en varios paises.- Yaroi sonrió a Naruto.- La mayoría somos ancianos y ya no podemos viajar como antes. Parte de los nuestros desaparecieron antes de la alianza. Las aldeas utilizaron a los bijus para robar nuestra magia, por eso te temen. Ahora, los pocos jovenes que quedan, deben asentarse por un tiempo y así repoblar nuestra raza.
-Eso es injusto.- Naruto mordió un trozo de cerdo asado.
-Toma.- Le tendió un royo de pergamino por debajo de la mesa. Mi mujer está deacuerdo con esto.- El anciano le sonrió de nuevo.- Guardalo como si tu vida fuera en ello. También hay una planta dentro que necesitarás y solo cultivamos nosotros. Espero que tengas suerte con tu amiga. Hasta que no te alejes de aquí, no abras el pergamino o nos descubrirán.
-Sí.- Naruto dio el último bocado a su carne y se levantó despidiendose de aquella pareja de ancianos. Tras salir por el pasadizo, se encaminó hacía la aldea de la nube pensando que contendría aquel pergamino.
