Hola Chicas! Aquí les traigo un nuevo capitulo del fic. Como siempre, quiero agaradecer a Salex por estar siempre a mi lado y pincharme para que escriba. Gracias por tus ánimos, hermana. Como siempre, quiero agradecer y dedicar este capitulo a una lectora fiel que en cada capitulo me apoya y deja su review. Gracias por tus ánimos Minako K este capitulo hoy te lo dedico a ti, espero que te guste. También quería agradecer y dar la bienvenida a fidy y lavida13. Jejeje lavida13 me ha hecho gracia tu comentario...me alegro de que te guste mi historia.. aún falta mucho y cada vez se pone más interesante.. o eso espero.. aún faltan muchos personajes por aparecer en esta historia y que Hinata despierte... cha chan..También aviso que aunque se aun fic NaruHina, también habrá muchas más parejas que veremos a lo largo de la historia y muchas sorpresas.. entre ellas, aparecerá Sasuke para quien le guste este personaje como a mi y otros más... bueno me despido, ya que si no me voy a ir de la lengua y ya no estará el factor sorpresa... Gracias una vez más kiss. Desam...
Disclaymer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.
Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?
¿Donde estoy? Namikaze VS Uzumaki
La habitación estaba en silencio. Los cabellos rubios de Naruto estaban humedos por el sudor. Sus mejillas estaban coloreadas y sus dientes apretados. Kakashi lo observaba detenidamente esperando que despertara. Hacía un buen rato que Naruto había susurrado el nombre de Hinata. La puerta se abrió dejando paso al Raikage. Kakashi se giró y con un asentimiento de cabeza le mostró sus respetos.
-¿Ya ha despertado?- Ao se acercó hasta posarse al lado del Jounin.
-Ha llamado a Hinata.- La cabeza de Kakashi se ladeó mirando a su alumno.- Parece desesperado. Hay momentos que se pone a sudar y parece que vaya a despertar.
-Ha tenido mucha fiebre.- El Raikage se acercó a la cama y observó al rubio.- Ha estado a punto de morir.
-Ese ataque...- Kakashi suspiró.
-No tiene lógica.- El Raikage observó la puerta para cercionarse de qu eno hubiera nadie tras ella.- Sinceramente, creo que querian eliminar a los Bijus. Atacar a los Jinchurikis a sido un golpe bajo.
-Acabamos con todos los miembros de Akatsuki.- Kakashi alzó la ceja de su único ojo visible.
-Esto va más allá del entendimiento.- El Raikage respiró hondo.- Lo mejor será que no dejemos salir de la villa a los muchachos. Debemos estar seguros de quién nos ha atacado y que planes tienen.
-La historia se repite.- Kakashi miró el rostro aún dañado de Naruto.- Pero esta vez, no sabemos quienes son.
-Kakashi.- El Raikage miró con cara de pocos amigos al ninja copia.- Como Raikage, seguiré investigando este ataque. Estaré en contacto con Konoha si descubro algo. No debemos permitir que la alianza shinobi se rompa y todo vuelva a ser como antes.
-Pondré a la Hokage al tanto de todo lo que ha ocurrido.- Kakashi volvió a mirar a Naruto.- Y advertiré del peligro de esos ninjas.
-Espero que nos veamos pronto.- Ao inclinó la cabeza despidiendose del peligris.- En mejores circunstancias.
Tras aquellas plabras el Raikage salió de la habitación. Kakashi observó a Naruto, que otra vez estaba hablando.
-Hinata.- Naruto se revolvió en la cama.- Lo siento, Hinata.- Una lágrima surcó su rostro marcado.- No pude ayudarte.
-Naruto.- Kakashi lo movió un poco y trató de despertarlo.- Vamos, no seas así. Llevas muchos días inconsciente. Hinata te necesita y el equipo siete te espera.
-Kakashi...- Naruto empezó a toser y trató de incorporarse.- ¿Donde...?- Su voz se ahogó tras la tos.
-Estamos en el pais del rayo.- Kakashi lo ayudó a sentarse.- Has sufrido un ataque y utilizaste el Chakra de los Bijus que habitan en tu interior.- La última frase salió con dureza de la boca de Kakashi.
-No.- Naruto negó con la cabeza acordandose de lo ocurrido.- Nos atacaron y eran muchos.- La voz de Naruto aún sonaba cansada.- No tuve otra opción.
-Te hirieron de gravedad.- Kakashi se sentó al borde de la cama ayudando a Naruto a mantenerse sentado.- Si no llegais a estar cerca de la villa, no lo hubieses contado.
-Lo siento, maestro.- Naruto observó la ventana y sonrió.-¿Cuantos días han pasado?
-Siete.- Kakashi suspiró.- Descansa.- Se levantó de la cam ay le sonrió tras la mascara.
-¿Como está Killer-Bee?- Preguntó preocupado.
-Él esta bien.- Kakashi volvió a sonreirle y su único ojo visible se medió cerró.- Sus heridas no son graves.
-He cumplido mi promesa.- Naruto suspiró y observó sus manos cerradas sobre las sábanas.- Tengo que volver a konoha, Hinata me espera.
Sin decir nada más, se destapó y posó sus pies en el suelo. Antes de dar un paso, sus ojos se cerraron. Kakashi se acercó rápidamente al rubio y lo cogió antes de que tocara el suelo.
-Nunca me dejas caer.- Narutó sonrió de medio lado y trató de levantarse.
-Aún estas débil.- Kakashi lo volvió a meter en la cama.- Hinata sigue en el mismo estado que la dejaste.
-Hinata.- Los ojos del rubio se humedecieron.- Necesito llegar lo antes posible.
-Descansa, si mañana te dejan salir, volveremos a la villa.- Kakashi se despidió de Naruto y salió de la habitación.
Las manos de Naruto temblaron sin poder evitarlo. Las lágrimas empezaron a descender por su rostro y un sollozo ahogado salió de su garganta. Las imagenes de Hinata tendida en aquella cama del hospital de konoha, le hacían demasiado daño. Naruto llevó la mano derecha contra su pecho y apretó fuertemente sobre su corazón ¿Que era eso que sentía realmente allí, en su interior?
Poco a poco vió como el sol se escondía y las estrellas empezaban a formar parte de aquel cielo ahora oscuro. La puerta se abrió lentamente y un hombre de la aldea de la nube entró sonriendole.
-Vengo a ver como evolucionas.- El médico ninja se acercó a Naruto y empezó a examinarlo.- Parece que te has recuperado perfectamente.
-Gracias.- Naruto sonrió con tristeza.
-Ahora te traerán la cena.- El médico se dirigió a la puerta.- Mañana podrás irte a konoha.
Naruto dejó la bandeja vacía en la mesita. La cena había estado bien, pero el Ramen del Ichiraku sabía mejor. Recostó la cabeza en la almohada y abrazó el pergamino que le había dado el viejo Yaroi contra su pecho. Pronto estaría con Hinata.
La luz entraba por la ventana y el sol reflejaba en el cristal. Un pequeño rayo caprichoso, se posó en la nariz de Naruto y creció haciendo que el rubio se despertara y se frotara sus azules ojos. Un suave sonido en la puerta lo alertó de que alguien iba a verlo.
-Pase.- Dijo con la voz ronca.
-Naruto.- Kakashi entró seguido de Killer-Bee.
-Buenos días, maestro.- Naruto sonrió a Killer-Bee.- Pulpo.
-Me alegro de que estes bien, tonto, idiota.- Killer se acercó a su amigo.
-Me alegro de verte.- Naruto bajó de la cama y sonrió.- ¿Donde está mi ropa? Es hora de marcharnos.
-Vamos a desayunar.- Dijo Kakashi.- Tenemos que despedirnos del Raikage.
-Mi hermano te espera, así que no hagas el vago y despega, tonto, idiota.- Killer-Bee lo miró sonriendo.
-Está bien. Darme cinco minutos.- Tras las palabras del rubio, Kakashi le tendió su ropa arreglada y salieron a esperarlo fuera de la habitación.
Naruto salió de la ducha y se vistió rapidamente. No tenía que perder más tiempo, debía llegar a Konoha cuanto antes y probar lo que el viejo le había dicho. Abrió la puerta de la habitación y sonrió a sus amigos.
-Ya era hora.- Kakashi miró a Naruto sonriendole.
-No te quejes.- Naruto ensanchó sus ojos.- Solo he tardado cuatro minutos.- Rió por lo bajo.- Yo no me encuentro a viejas por el camino que deba ayudarlas a llevar su compra a casa.
Kakashi tosió levemente y se encaminó hacía la sala que les habían indicado. Al entrar, el Raikage los estaba esperando sentado en una mesa bastante grande.
-Buenos días.- Saludó Killer-Bee.
-Buenos días, señor Raikage.- Naruto lo miró un poco avergonzado.- Siento mucho las molestias que he ocasinado.
-Disculpanos.- Kakashi se acercó a la mesa.
-Lo importante es que estais bien.- El Raikage tosió un poco.- Sentaros y desayunar.
Tras el desayuno, los dos ninjas de Konoha partieron hacía la villa. Killer se había ocupado de mandar un mensaje a la Hokage anunciando la partida de Kakashi y Naruto.
-¿Os atacaron sin más?- Preguntó el Jounin saltando de rama en rama.
-Salimos del restaurante y tras alejarnos un poco, aparecieron unos catorce ninjas.- Naruto se paró en la rama del árbol y se tocó el pecho.
-¿Estas bien, Naruto?- Kakashi detuvo el paso y se acercó a su alumno.
-Aún me molestan las heridas.- Naruto sonrió a Kakashi frotandose la nuca con su mano izquierda.- Nada importante.
-Será mejor que hagamos noche aquí.- kakashi bajó del árbol y apoyó su rodilla izquierda en el suelo.- Kuchiyose no jutsu: Ninken.-Los 8 Ninken aparecieron de la nada.
-Kakashi.- Naruto apareció al lado de Kakashi apoyando sus manos sobre sus rodillas.- Aún puedo seguir un poco más.
-Hola, Naruto.- Pakkun miró al rubio.- Cuanto tiempo sin verte.
-¡Pakkun!- Naruto sonrió al perro pequeñajo.
-Escucharme.- Kakashi se dirigió a sus ocho ninken.- Naruto necesita descansar.- Miró al rubio de reojo.- Descansaremos aquí esta noche. Pakkun, necesito que vayas a la aldea y le digas a la Hokage que llegaremos pasado mañana por la mañana. Quiero que preapare una habitación en el hospital para Naruto.
-Estoy bien.- Naruto se rascó la nuca.- No creo que sea...- La tos lo invadió y por un instante salió sangre de su boca chocando contra el suelo.
-Pues yo no veo que lo estes.- Habló un perro marrón claro con un kanji en su frente.
-Urushi.- kakashi lo miró serio.
-Lo siento.- Urushi agachó un poco su cabeza.
-Nos vemos en Konoha.- Dijo Pakkun alejandose de los demás ninken y los dos ninjas.
-Naruto, será mejor que te recuestes. Los Bijus han hecho un gran trabajo, pero aún no estas recuperado del todo. -Kakashi extendió un futón en el suelo y obligó al rubio a que se acostase.
-Ahh.- Naruto se sentó en el futón.- Pero tengo hambre, maestro. Quiero Ramen.
-Siempre con lo mismo.- Dijo otro ninken con el cuerpo vendado.
-Uuhei.- Kakashi suspiró.
-Es que...-Otro perro miró a Kakashi y tras ver la cara seria del ninja decidió callarse.
-Hagamos la vigilancia.- El perro más grande saludó a Kakashi con un movimiento de cabeza y saltó a un árbol alejandose un poco de allí.
-¡Ramen!- Naruto miró el vaso de ramen instantaneo y se frotó la barriga.- Gracias, maestro Kakashi.
-Come y calla.- Kakashi miró serio a Naruto.- Aún nos queda más de un día de viaje.
-Llevamos dos días a paso ligero.- Naruto dejó el vaso vacio al lado del futón.- Mañana quiero ir más aprisa.
-Tus heridas no estan recuperadas.- Dijo Kakashi sacando un libro de tapas verdes y apoyandose en el árbol más cercano.- Duerme.
Naruto se recostó en el futón y buffó exasperado. Cuando Kakashi se ponía a leer el Icha Icha, no había nadie que mantuviera una conversación coherente con él.
A la mañana siguiente Kakashi lo despertó dandole con una manzana en la cabeza. El rubio estaba fuera del futón despatarrado en el suelo, con la boca abierta y con un hilo de baba cayendo del borde de su boca.
-¡Kakashi!- Gritó el joven acariciando su frente.
-Vamos, tenemos camino por delante.- Dijo con su tono serio y monocorde de siempre.
Tras acelerar el paso y tras varias palabras cruzadas con su maestro, Naruto se cansó de intentar hablar con él. Kakashi iba saltando de rama en rama con su maldito libro entre las manos. Tras largas horas de camino, al fin pararon a descansar y a comer algo. Naruto como siempre tomó un vaso de su preciado Ramen. Por la tarde Kakashi guardó su libro y prestó más atención a lo que les rodeaba en el camino.
-¿Que ocurre?- Preguntó Naruto cuando su maestro se detuvo de golpe en una rama.
-Silencio.- Le dijo el peligris.
-Kakashiiiii.- El joven lo llamó cansado.
-Nos estan siguiendo.- Dijo Kakashi destapando su ojo oculto bajo la bandana.- Son dos.
-¿Ninjas?- Naruto se puso serio y empezó a observar a su alrededor.
-Kuchiyose no jutsu: Ninken.- Kakashi invocó a sus perros.
-Hola, Kakashi.- Lo saludó Shiba.
-Necesito que rastreeis la zona.- Dijo Kakashi mirando a los siete perros que habían acudido.-Nos estan siguiendo.
-Si.- Los siete ninken se dispersaron cada uno hacía una parte del bosque.
-Sigamos.- Kakashi se colocó detras de Naruto.- Se que esto va a ser difícil para ti, pero debemos apresurarnos.
-No hay nada difícil para mi.- Naruto sonrió como solo él sabía hacer y levantando su pulgar como hacía Lee.- Vamos.
Los dos ninjas aceleraron el paso dejando a los perros en la zona. Akkino, un ninken con gafas de sol y expresión seria, los seguia a varios metros por seguridad. Si los demás descubrían algo, se lo harían saber.
La noche llegó y lso perros no habían detectado a nadie. Al acelerar el paso, habían llegado varias horas antes a la puerta de la aldea. Naruto al ver el arco con el simbolo de Konoha sonrió cansado. Al fin habían llegado a casa.
El rubio descendió de los arboles y al caer al suelo observó a su maestro. Sentía una fuerte presión en el pecho y le costaba respirar.
-Kakashi.- Naruto miró a su maestro.
-Naruto.- kakashi se acercó rapidamente a su alumno y lo sujetó por los hombros.- Lo siento, pero no podía arriesgarme a un ataque en estas condiciones.
Naruto sintió como el aire le faltaba y sus ojos se cerraron. Antes de caer al suelo, su maestro lo cogió en brazos y traspasó la puerta de la villa. Izumo y Kotetsu salieron de su puesto de vigilancia al ver entrar así al Jounin con Naruto.
-Kakashi.- Izumo se acercó rapidamente.-¿Que ha ocurrido?
-Nos seguían.- Kakashi observó a Pakkun en la puerta.- Avisa a la Hokage.
-Kakashi.- Tsunade apareció de la nada y cogió a Naruto en brazos.- ¿Que ha ocurrido?
-Veniamos al paso previsto cunado sentí que nos seguían.- Los perros de kakashi llegaron a la villa y se posicionaron detras de Kakashi.- Mis ninken nos han seguido de cerca.
-No hemos visto nada.- Dijo Shiba.- Por un instante detectamos Chakra de dos personas, pero desapareció cuando nos acercabamos a la villa.
-Hay que llevarlo al hospital.- Tsunade salió de allí rapidamente.
-Akkino.- El ninken se acercó al peligris.
-No parecian ninjas.- Akkino miró a sus compañeros perrunos.- Nos separamos para comprobar si solo eran dos. Tras identificar a uno, desapareció en una espesa niebla. Sus cabellos eran blancoa y largos. Sus ojos de un tono verdoso. Jamás los había visto.
-Esta bien.- Kakashi miró a sus ninken dudoso.- Podeis descansar, gracias.
-Hasta la proxima, Kakashi.- Los ninken desaparecieron en un anube de humo.
Aquella descripción lo dejó asombrado. Cabellos largos y blancos...sus ojos verdes y no eran ninjas. Por un instante pensó en lso viejos magos, pero... ellos habían acudido a la villa en busca de ayuda ¿Que sentido tenía aquello?
Kakashi se despidió de Kotetsu e Izumo y salió disparado hacía el hospital de Konoha. Al llegar, entró directamente a la habitación de Naruto por la ventana. Sentada en la silla estaba una medio adormilada Sakura.
-Sakura.- Kakashi se acercó a la cama de Naruto.
-Maestro Kakashi.- Sakura se levantó y se acercó al peligris.
-¿Que haces aquí tan tarde?- Preguntó el Jounin.
-Me tocaba turno hasta las dos.- Sakura sonrió a su maestro.- Estaba saliendo del hospital para ir a casa cuando Tsunade llegó con Naruto.
-Solo esta cansado.- Dijo Kakashi mirando al rubio dormido.
-Es duro de roer.- Sakura sonrió a Kakashi y se sentó de nuevo en la silla.- Buena snoches, maestro. Esta noche cuidaré de Naruto.
-Buenas noches, Sakura.- Kakashi salió por la ventana para llevarle el informe de la misión de Naruto a la Hokage.
Naruto abrió lso ojos. Ya se sentí completamente descansado y no le dolía su pecho. Se levantó de la cama y se vistió. Al abrir la puerta de la habitación, se encontró con los ojos jade de Sakura mirandole.
-¿Donde vas?- Le preguntó la Kunohichi con cara seria.
-Ya me encuentro bien, Sakura.- Naruto rió tontamente al ver la cara de amenaza de su amiga.- Solo iab a ver a Hinata.- El rubio bajó la mirada.
-Hinata está bien.- Sakura empujó a su amigo dentro de l ahabitación.- Tú debes descansar un poco más y alimentarte como es debido.
-Sakura.- naruto la miró con lo mofletes hinchados y los brazos cruzados sobre su pecho.
-No cambiarás nunca.- Sakura dejó la bandeja al lado de la cama.- Eres un crio y lo seguirás siendo.
-Un día seré Hokage.- Naruto sonrió a su amiga ojijade.- Y espero que tus modales cambien.
-Inútil.- Sakura golpeó la cabeza de Naruto haciendole un gran chichón.
-Sakura.- Naruto se quejó por el golpe con los ojos llenos de lágrimas.
-Sientate y desayuna.- Le ordenó la pelirrosa.- Después verás a Hinata.
-Si.- Naruto se sentó en la cama y se tomó el vaso de leche acompañado de varias frutas troceadas.- Gracias.- Sonrió a su amiga y compañera de equipo.
Una parte de él seguía muy agradecida, ya que Sakura ultimamente lo había cuidado mucho. Desde que terminó la guerra ninja, la Kunohichi no se había separado de su amigo para nada.
Sakura observó con los ojos tristes a su amigo. Ella deseaba que Hinata se despertara lo antes posible. Una parte de ella se rompía cada vez que veía triste a su rubio amigo. Cuando Naruto dejó la bandeja, ella le dio luz verde para ir a ver a la Kunohichi.
Naruto entró en la habitación de Hinata. Sentado al lado de ella estaba Neji cuidandola.
-Naruto.- Neji se levantó y lo observó seriamente como siempre.
-Neji.- Naruto se acercó a la cama de la peliazúl y sonrió al verla, la había echado de menos.- Hinata...- Susurró al ver que no habí aningún cambio en su amiga.
-Voy a desayunar.- Y con esas palabras, Neji salió de la habitación dejandolos solos.
-Hinata.- Naruto se sentó en la silla que minutos antes ocupaba Neji.- Ya he vuelto.- Le dijo cogiendo su mano.- Hace casi un año que estas así y...- Una lágrima salió y resbaló por su mejilla.- Mañana es mi cumpleaños. Los dieciocho sin ti no son divertidos. A veces pienso en el día que Pain atacó la villa y las palabras que me dijiste. Mi corazón se oprime al recordarlas.
Naruto apretó la suave y fría mano de Hinata. Deseaba ver sus ojos perla y escuchar como lo llamaba en susurros. Adentró su mano izquierda en su bolsa colgada a su espalda en el cinturón y sacó el pergamino que le había dado el viejo Yaroi.
-Se que no me escuchas.- Naruto colocó el pergamino encima del cuerpo de Hinata y lo abrió. De su interior cayó al planta que Yaroi había introducido en el pergamino.- Creo que tengo la solución. No se si lo que siento en mi pecho es lo mismo que tú sientes por mi Hinata, pero te prometo que siempre cuidare de ti, pase lo que pase.
Tras aquellas palabras, leyó lo que ponía en el pergamino.
Cuando las estrellas brillen una noche de luna llena, la luz roja iluminará el cielo. Tras la cascada sagrada se encuentra la roca de las plegarias. Cuando esa luz la bañe, el ritual comenzará.
¼ de agua pura.
½ petalo de girasol.
3 gotas de sangre del convocador.
ADN de la persona que quieres ayudar.
Una flor de Carédiha.
Naruto observó la flor que tenía en la mano. Aquello debía ser la planta rara de la que le habló el viejo Yaroi. Naruto frunció el ceño y siguió leyendo en voz baja.
"Tras juntar el medio petalo de girasol, la flor de Carédiha, las tres gotas de sangre y el ADN de la persona que deseas ayudar, debes picar los ingredientes en la roca curva junto al rio. Tras machacarlos bien, agregar un poco de agua y espesar. Una vez espeso, pronunciar las palabras que se citan acontinuación.
Darevian, Lunar, Solnaten, Volvedarien ariane, Magical estelater, Humanic fierden.
Colocar una gota de tu sangre en el circulo dibujado más abajo en el pergamino, e invocar al pajaro de la vida. Una vez el pajaro aparezca sobre la piedra, vertir el resto de agua pura en la roca y mezclar.
La luz dejara de iluminar la roca. Y lo más importante: Desear que esa persona vuelva.
Tras leer lo que ponía en el pergamino, Naruto observó el calendario. La luna llena sería en cuatro días, pero no terminaba de entender la frase de luz qu ebañe la roca. Naruto decidió preguntar a Shikamaru. Tras despedirse de Hinata y darle un beso en su blanca mejilla, acarició el rostro de la joven y salió de la habitación por la ventana.
Tras saltar de tejado en tejado, encontró a Shikamaru tendido en el lugar de siempre.
-Shikamaru.- Naruto se sentó a su lado.
-Naruto.- Shikamaru no se movió ni un ápice de su posición.- ¿Como estás?
-Recuperado.- El joven le alzó el pulgar y sonrió como lo hacía Lee.- ¿Viendo las nubes?
-Aburrido.- Shikamaru ladeó un poco sus labios dibujando un apequeña sonrisa.- Como siempre.
-Una pregunta.- Naruto miró fijamente a su amigo tumbado.
-Si no es muy complicada...- Se sentó y observó a su rubio amigo.
-Es que estaba leyendo una cosa y no lo comprendo- Naruto exaló pesadamente.- Cuando las estrellas brillen una noche de luna llena, la luz roja iluminará el cielo.
-¿No entiendes eso?- Preguntó Shikamaru extrañado.
-No, lo leí, pero...- Naruto miró sus propias manos.- Pero no lo entiendo.
-Eso significa que habrá un eclipse lunar. La tierra se interpondrá entre el sol y la luna y ésta se volverá roja.- Shikamaru seguía mirando a su amigo con duda.- Eso ocurrirá ne la luna llena que habrá dentro de cuatro días.- El pelinegro sonrió.- Ya verás que hermoso, pero será muy cansado de ver.- Shikamaru se volvió a recostar.
-Tú siempre igual.- Naruto se levantó del suelo.- Gracias, lo veremos.- Y salió de allí hacía la habitación de Hinata.
"Yaroi, viejo amigo.- Pensó Naruto.- Sabias muy bien lo que hacías, Gracias"
"¿Estas seguro?- Kurama habló asustando a Naruto"
"Me asustaste.- Reprochó el rubio al zorro.- Ya era hora de que aparecieras"
"¡Caundo nos hemos recuperado, inútil!- Kurama contestó con tono cortante.-¿Crees que es fácil luchar contigo y después sanar tus heridas?"
"Esta bien.- Naruto suspiró y entró por la ventana del cuarto de Hinata.- Estoy seguro de esto, es mi culpa que ella esté así y haré cualquier cosa"
"Estas completamente loco.- Kurama buffó en su interior.- No es culpa tuya"
"¡Callate!- Naruto se sentó al lado de Hinata y cogió su mano"
-Esta noche, partiremos hacía el país del agua.- Naruto besó su fría mano.- Pronto te pondrás bien, te lo prometo.
Naruto apoyó la cabeza en la cama y cerró sus ojos. Aún se sentía cansado y debía de descansar antes de partir de Konoha para salvar a su mejor amiga...o algo más...
