Hola chicas y chicos! Bueno siento la tardanza, pero estoy malita de los oídos y no he tenido muchas ganas de escribir, pero aquí esta el nuevo capítulo... más bien es uno de transición, aun que creo que revela un par de cosa simportantes y sobre todo un moemnto importante para Naruto... Salex, hermanita... tranquila creo que tenemos a mucha gente para patearle el culo a Hiashi si hace algo extraño jejejje... espero que este capitulo te guste hasta el final muhahahha sorpresa, sorpresa jijijiji..Minako k, lo siento si te hacen cortos... pero siempre los hago de más de diez u once paguinas... jejejje.. espero que no detestes a Neji jejej por que es uno de mis favoritos también jiji... nos vemos pronto...Hakudoshigle, Aquí te traigo la reacción de Hiashi, creo que os va a sorprender jijiji.. gracias. Mewfatima, no creo que hayan tantos problemas jejejej si creo que a Neji habría que golpearlo, pero no demasiado al pobre, solo hace lo que le ordena el clan principal jijijiji. Bella Uchiha Cullen, aquí traigo la conti... creo que las cosas se empiezan a complicar demasiado jejeje nos vemos pronto kiss. Alabdiel, jejeje a mi también me encantan los momentos Lee.. de esos habrá más, te lo aseguro... La verdad es que el pobre Naruto lo esta pasando mal, pero espero que en este capitulo tenga una pequeña recompensa jijiji... nos vemos en el proximo. Rubysaotome, Me alegra que te encantara el capitulo, mujer. Haces muchas preguntas no? Jejeje bueno serán respondidas poco a poco.. pronto se sabrá quien revivió Naruto jiji.. aun que creo que es más que evidente jijiji... el siguiente capi se llama El deseo.. así que... Ya esta aquí...Por cierto, nunca abandonaré el fic, estate tranquila por eso... además, creo que tengo un buen puñado de lectores y eso sería realmente jodido el dejarlos colgados.. no es mi estilo. Solo hay uno que dejé paralizado y es de Bleach, pero es por que no tenía comentarios y ello conlleva a la desmotivación.. pero tranquila, con Naruto tengo para mucho. Ya estoy con dos más subidos aquí y trabajando con otro...Saludos a Francis jeje.

Cada día me enroyo más no? Así que voy a dejar de ser pesada, pero vosotras y vosotros, dejar vuestro comentario para que me siga animando a seguir con la historia.. jejeje. Lo sé, soy mala, pero sin comida, no hay producto... Kiss Desam


Disclaymer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.


Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?


8 Konoha.

Naruto sintió un escalofrío recorrer su cuerpo ¿Que hacía allí Hiashi? Negó con la cabeza y se acercó a ellos bajando de la espalda de Lee. El moreno lo miró sorprendido.

-¿Que haces?- Preguntó Lee.- Aún estás muy débil.

-Esto, es problema mio.- Dijo Naruto respirando con dificultad.

-¡Naruto!- La Godaime observó al rubio con cara de enfado.- ¿Por qué nos has traicionado?

-No he traicionado a nadie.- Dijo el rubio cogiendose el pecho.- Solo he buscado una solución.

-Estas agotado.- Dijo la princesa Tsunade.- Llevas rastros de sangre en tu cuerpo ¿Que ha ocurrido?

-Eso no es asunto mío.- Dijo Hiashi dando un paso hacia delante.- Se llevó a mi hija y pagará por ello.- Dijo poniendose en posición de ataque.

-¡No!- Gritaron todos los compañeros de Naruto a la vez, incluido Neji. - No nos apartaremos.- Dijo Sakura poniendose delante de su amigo con los brazos abiertos.

-Entremos a la villa.- Dijo Kakashi calmadamente.- Este no es un lugar para hablar. - Y encogió los hombros restandole importancia al asunto.

-Pa...dre.- Hinata observó a su padre y le sonrió.- Na-Naruto me ayudó. Desperté.- Dijo aún confusa.

-Hinata.- Hiashi se acercó a Neji y la cargó lentamente entre sus brazos.- Hija mía, regresemos al hospital.

-Vamos.- Kakashi posó su mano sobre el hombre de ojos perlados y cabellos largos.- Seguro que ella quiere descansar.

Todos los Shinobis entraron en la villa excepto uno. Naruto observaba con la vista borrosa a todos. La sonrisa no se perdía de su rostro como siempre. Lo había conseguido, de una forma u otra, Hinata estaba de vuelta. Una sensación extraña invadió su cuerpo y sintió como sus manos temblaban. La oscuridad de adueñó de sus ojos y sintió como poco a poco su cuerpo caía al suelo. Un cálido cuerpo lo cogió a tiempo antes de que se diera de bruces contra el suelo.

-Vamos.- Le dijo Kakashi sujetandolo.- Tú también debes ir al hospital.

-No es para tanto.- Dijo Naruto como pudo.- Sabes que me recupero antes que nadie.

-Las heridas deben curarse.- Kakashi andó tras los demás cargando a Naruto.- No me des esos sustos.- Pidió el peligris.- Cualquier día de estos...

-Naruto Uzumaki.- Hiashi detuvo el paso y se giró para encararlo.- Hinata está muy agradecida contigo.- El rubio se sonrojó.- Una vez esten en el hospital y hable con ella y Neji.- Su voz sonó dura.- Hablaré contigo a solas.- Y miró a la Godaime con la misma mirada que le había dirigido a Naruto.

-Ahora es mejor que descanse.- Kakashi habló con voz perezosa.- Ha hecho un sobre esfuerzo... de nuevo.

Nadie dijo nada más hasta llegar al hospital. La Godaime se adentró en la habitación de Hinata seguida de Hiashi y Neji.

-Dejala en la cama.- Y Tsunade miró con una sonrisa a Hinata.- ¿Como te sientes?

-Me siento mejor.- Hinata agachó la cabeza avergonzada, sus mejillas ya se habían vuelto rojas como un tomate.- He comido bien estos días y ellos...- Miró la ventana.- Ellos me han cuidado muy bien.

-Hinata.- Hiashi se acercó a su hija.

-Padre.- Hinata agachó más el rostro.- Lo... siento...

-Volveré en diez minutos.- Dijo la Godaime saliendo de la habitación.

-Lo siento...- Repitió de nuevo Hinata.- No quería decepcionarte de nuevo.- La muchacha juntó sus dedos indices y chocó la punta de ellos una y otra vez nerviosa.- No sé muy bien lo que pasó, pero...

-Fuiste una Hyüga.- Hiashi acarició los cabellos de la joven.- Salvaste a Naruto de aquel golpe y tras ello, obtuvo la victoria.

-Pa...- Las palabras se atoraron en la garganta de Hinata haciendola llorar.- Yo...

-Es la segunda vez que lo haces.- Hiashi suspiró.- Se que sientes algo por el heroe de Konoha.

-¡¿Qué?- Preguntó Hinata sonrojada a punto de desmayarse.

-Cada día, al venir a verte...- Hiashi supiró y recordó todos aquellos meses de angustia.- Naruto Uzumaki estaba aquí. Sus ojos habían perdido el brillo, y la sonrisa ya no era la misma.

Hinata abrió los ojos sorprendida. Nunca imaginó que Naruto pudiera hacer todo aquello... por ella...Su respiración se había agitado y su corazón latía fuertemente dentro de su pecho. Una parte de ella, se sentía muy feliz al escuchar esas palabras en boca de su padre.

-Naruto es especial.- Dijo al fin mirando a su padre.

-Lo es.- Hiashi tosió un poco y miró serio a su hija.- Y creo que el joven siente algo por ti.- Acarició de nuevo sus cabellos.-Estoy muy orgulloso de ti, Hinata. Y por eso, él va a ser el que te cuide.

-¡¿Qué?- La joven se atragantó con su propia saliva.

-Tengo deberes con el Clan y no podré estar contigo.- Su padre le sonrió débilmente.- Neji me acompañará los dos primeros días, así que dejaré a Naruto aquí. Espero no arrepentirme.- Hiashi volvió a toser débilmente.- Así que... sé una Hyüga.

Tras aquellas palabras, salió de la habitación dejando a Hinata anonadada. Jamás pensó que su padre la reconocería tan abiertamente como una Hyüga, y mucho menos dejarla en manos de Naruto. Miró avergonzada la ventana ¿Qué había ocurrido?

La puerta se abrió y por ella entró la princesa Tsunade. La mujer de cabellos rubios, se acercó con una sonrisa en su rostro. Ella sabía perfectamente que había pasado entre esas cuatro paredes, ya que la rubia con dos coletas, era la que había hablado con Hiashi Hyüga de Naruto y lo que los jovenes sentían el uno por el otro. Le había costado mucho hacerle entender, pero por la sonrisa y los colores de Hinata, sabía que lo había conseguido.

-¿Todo bien?- Pregunto Tsunade.- Dejame que te revise.

-Si.- Hinata se sonrojó de nuevo.-¿Que me ocurrió?- Preguntó agachando la cabeza.

-Te interpusiste entre el ataque y Naruto.- La Godaime el revisó el pecho y la espalda mientras hablaba.- El Rasengan impactó contra tu cuerpo y saliste disparada, tras eso, desapareciste y caiste en coma.- Tsunade acarició la mejilla de la joven.- Tardamos en encontrarte...y tardaste mucho en despertar.

-Pero... desperté en un claro.- Dijo Hinata asombrada.

-Naruto estuvo aquí día y noche, velando por tu salud.- Hinata volvió a juntar sus dedos indices.- Cree que es su culpa todo lo que te pasó. Así que angustiado por no poder ver tus ojos más, te sacó a escondidas de la aldea.- Tsunade le sonrió.- Digamos que yo lo apoyé...a...escondidas.- Susurró lo último.- Y ahora estas aquí despierta y él te va a cuidar.

-No hace falta.- Dijo ella apenada.- Yo puedo hacerlo, me siento bien. Solo debo recuperar energías. Puedo levantarme yo sola y caminar, seguro.

-Lo se, pero alguien debe ponerte en forma.- Hinata volvió a sonrojarse.- Naruto te ayudará a entrenar. No te dejará sola.

-¿Él esta de acuerdo?- Preguntó en un susurro.

-Seguro.- Tsunade terminó de revisarla y se dio cuenta de que la joven tenía razón.

Las heridas de Hinata habían sanado mientras estaba en coma. Ahora solo debía recuperar su energía y estar en forma. La Godaime le sonrió y se despidió de ella, ahora todo estaba en manos de Naruto.

Naruto abrió los ojos y observó las paredes blancas de aquella vacía habitación. El Kyübi ya había sanado sus heridas y se encontraba en perfecto estado. Naruto se destapó y colocó sus pies descalzos en el suelo. Tenía que ver a Hinata y nadie se lo iba a impedir.

Abrió la puerta tras colocarse su ropa y salió despacio de la habitación. Miró a un lado y al otro del pasillo y se dejó resvalar atraves de la pared hasta llegar a la esquina. Tras ojear el nuevo pasillo, siguió andando directo a la habitación de la joven. Al llegar a la puerta, rió nervioso y la abrió con manos temblorosas ¿Como iba a afrontar ahora todo aquello que sentía por Hinata?

Antes de poder entrar, una mano lo paró cogiendolo del hombro. Naruto dio un pequeño salto de sopresa y miró a su captor. Sus ojos azules se abrieron de par en par, Hiashi estaba observandolo.

-Desde hoy, te dejo a cargo de Hinata.- Sin nada más que añadir, se retiró dejandolo allí parado.

-Si.- Susurró Naruto aún pensando en lo que el cabeza de la familia Hyüga le había dicho.

Entró despacio y observó a la mujer de cabellos azulados y ojos perlados. Sonrió sin poder evitarlo y suspiró.Hinata giró el rostro al escuchar la puerta y sus mejillas se colorearon al ver a Naruto allí. El rubio sintió como si su corazón fuera a salirse por su garganta al verla tan coloreada. Se acercó despacio y se sentó en su asiento de siempre.

-Hola.- Susurró el rubio.

-Na-Naruto.- Hinata volvió a jugar con sus dedos.- ¿Estas bien?- Preguntó bajito.

-Vaya que si.- Dijo alzando la voz sin querer.- Prometí cuidarte.- Naruto observó las sábanas. Tal vez eran más interesantes en esos momentos.- La vieja Tsunade...

-La Godaime me ha revisado hace unos minutos.- Hinata agachó la mirada.- También me ha dicho que tú...

-Si.- Naruto levantó la cabeza con un brillo extraño en sus ojos.- Ella me ha dicho que me encargaré de ayudarte a entrenar.- Naruto se sobó la cabeza.- Después me ha dado un toque de aviso en la cabeza y no recuerdo nada más.- Sonrió, prefería mentirle de esa forma, que decirle que Hiashi lo había abordado fuera de la habitación con su mirada seria y vacía.

-Ella es muy bruta.- Hinata miró por la ventana.- No es una obligación.

-Si lo es.- Naruto se levantó y quiso cogerla de la mano, pero retiró la suya a tiempo antes de que la ojiperla lo viera.- Hiashi y Tsunade lo han acordado así.

-No quiero ser más la carga de nadie.- Dijo ella avergonzada.- Ellos pueden decir lo que quieran. No quiero fastidiarte.

Los ojos de Naruto se agrandaron y su respiración volvió a acelerarse.

-No eres una carga.- Naruto cogió al fin su mano y la acercó a su pecho.- Eres mi mejor amiga... y yo te ayudaré de todas formas.

-Na-Naruto.- Hinata sintió el corazón de su amigo latir en sus dedos.

Naruto se sorprendió al verla caer contra la almohada, la joven Hyüga se había vuelto a desmayar.

-"Maldición"- Pensó el rubio.- Se ha vuelto a desmayar ¿como quiere que la ayude si no puede estar a mi lado?- Una risilla tonta salió de su garganta.

"-La tienes loca de amor.- Dijo Kurama.- El día que la beses, se muere."

"-¡Cállate!- Naruto dio un respingo.- El día que la bese, será..."

"-De color de rosa.- Kurama rió y el resto de los Bijuus le siguieron.- Estarás en el mundo del mago de Oz. Tu primer y único beso fue con el Uchiha ¿Y si no te gusta besar a Hinata?- Rieron de nuevo."

"-Olvidarme.-Dijo enfadado Naruto."

Odiaba que ellos se metieran en su vida personal. Nunca le gustó que su primer beso fuera con Sasuke. Ni mucho menos que ellos se burlaran de lo sucedido. El día que besara a Hinata, sería un día mágico y especial.

Naruto observaba el cielo. Las nubes no dejaban de pasar una tras otra y la brisa fresca, secaba el sudor de sus cuerpos. Hacía dos días que Hinata había salido del hospital. Aún le resultaba extraño pasar a recogerla por la casa Hyüga. Sin embargo, cada vez que veía la sonrisa de la muchacha, lo demás, desaparecía para él.

-Naruto.- Hinata lo llamó aún sin aliento.-Ya han pasado siete días desde que desperté en aquel claro.

-Si.- Naruto giró su rostro y sonrió a la dulce he inocente Hinata.- Ya estas más fuerte.

-Hoy llega Neji.- Hinata se sonrojó.- Espero que-que vea mi-mis pro-progesos.- Dijo nerviosa.

-Vaya que si.- Naruto se levantó de un salto y admiró una vez más la luna llena que ya se asomaba en el atardecer.- Sigamos un rato más.- Dijo tendiendo su mano a la muchacha.

-Si.- Hinata le sonrió sonrojada.

Los dos empezaron a dar y esquivar golpes. Hinata debía recuperar en su tecnica del Jutsu Blando. Naruto estaba tan pendiente de los golpes de Hinata que no se percató de la presencia de alguien más.

-Naruto.- Neji tendió las cosas de la bolsa de Naruto sobre el suelo.- Me aburro, así que voy a cotillear tus cosas.

Neji sacó el pergamino del anciano Yaroi y se puso a leer el hechizo. Una sonrisa burlona danzaba en sus labios mientras leía aquellas "Locas" palabras.

-¡¿Qué haces?- Dijo el rubio acercandose a Neji.- Esto es mio.- Y le arrancó el pergamino de las manos.

-Na-Naruto.- Hinata no podía ver a las dos personas que más quería discutir.- No peleéis por favor.

-¿Has leido bien el pergamino?- Neji siguió con su sonrisa burlona.

-Claro que lo leí bien.- Naruto revisó el pergamino.- Hice el conjuro...

-Abajo.- Neji se levantó del suelo y le quitó de vuelta el pergamino.- Pone que el conjuro se hace efectivo a la tercera luna llena.- Suspiró.- Tras la luna roja. Creo que Hinata despertó el mismo día. Eres tan idiota, que hasta en esto te engañan.- Y sin más, soltó el pergamino al suelo y se giró sobre sus propios talones.- Ya van dos lunas llenas ¿Que ocurrirá en la tercera?

-Eres...- Naruto recogió el pergamino y lo guardó en su bolsa de nuevo.- Neji...

-Ya basta.- Susurró Hinata sonrojada.

-Vamonos a casa.- Le ordenó Neji a su prima.- Mañana ya seguirás. Tranquila, con Naruto no tendrás problemas de entrenamiento, si le quitas su Chakra, tiene el de los Bijuus.- Y sonrió con burla.

-Hasta mañana.- Susurró Hinata hacía Naruto con la cabeza agachada.

-Hinata.- Naruto se acercó a ella y colocó un mechón de su pelo tras su oreja.- Que duermas bien. - Podía sentir como sus manos temblaban al igual que sus piernas. - Hasta mañana.

Tras aquellas plaabras, Naruto saltó al tejado más cercano y desapareció. Aún no entendía porque Neji seguía tan frio con él ¿Que quería decir con lo de las Lunas? Sacudió su cabeza y negó rotundamente. Yaroi no le engañaría, el viejo era el único que se había portado bien con él.

Tras llegar a casa, preparó un tazón de Ramen instantaneo y se sentó en la silla con el ceño fruncido. Se sentía alegre de estar todos los días junto a Hinata. Ir al hospital y que Sakura le diera buenas noticias sobre su estado. Sin embargo, una parte de él seguía rota y distante.

Al acabar de cenar, se dio una ducha rápida y se recostó en la cama con tan solo su pantalón verde corto y una triste sonrisa. Adoraba a Hinata y cada segundo que pasaba a su lado, su corazón latía fuertemente en su pecho ¿Se atrevería alguna vez a decirle lo que realmente sentía por ella?

Naruto suspiró agotado. Hinata lo golpeaba para practicar y eso le absorvía su Chakra. Aun que tuviera a los Bijuus dentro, siempre era cansado perder el propio. Se giró de lado y observó la antigua fotografía del equipo siete. Muchas veces, echaba de menos aquella aventuras. El rubio había madurado y crecido. Sobretodo después de la cuarta guerra. Sin enbargo no perdía la esperanza de volver a encontrar a Sasuke y traerlo de vuelta de una forma u otra.

Sus ojos poco a poco fueron cerrandose y en su mente divisó a Hinata. Esos ojos perlados y esas mejillas sonrojadas. Sonrió y apretó sus dedos contra sus sábanas. Pronto, muy pronto le diría que él también la amaba.

Los días seguían pasando y la tercera luna se iba acercando. Naruto odiaba cada momento que les robaba Neji. Desde que había vuelto, parecía su perro faldero. Cada día se levantaba con una sonrisa, sin embargo cuando veía su cara seria, se le borraba.

Naruto había invitado a Hinata a comer al Ichiraku. Hoy por fin le diría que estaba dispuesto a intentar algo más que una simple amistad. Se sentía nervioso, aquello le hacía sudar y temblar ¿Estaría bien pedirselo?

Hinata apareció sin que él se diera cuenta. Una pequeña mano se posó en su hombro y Naruto se giró con una gran sonrisa en sus labios. Desde hacía mucho tiempo, sus ojos azules no brillaban con esa intensidad. Hoy abría luna llena, y quería llevarla a la roca de piedra que albergaba los rostros de los Hokages.

-Hinata.- Naruto acarició levemente su mejilla y la joven se sonrojó.- Buenos días.

-Buenos días.- Hinata agachó el rostro.- Na-Naruto.

-Buenos días.- Una voz ronca los sacó de su momento.

-¡Neji!- Dijo Naruto ya astiado de que el joven estubiera siempre con ellos.- ¿No está Ten-Ten contigo?

-Ella está de misión.- Dijo el castaño.- Volverá mañana.

Naruto suspiró cansado de que él siempre estubiera con ellos. Cada vez que el primo Hyüga se acercaba, sentía que toda la mágia se iba por el retrete. Naruto se giró hacía el restaurante y frunció su ceño inflando sus mejillas. Debía hacer algo para que Neji se alejara y los dejara esa tarde solos. Al levantar la vista, su corazón latió fuertemente en su pecho.

-No puede ser.- Susurró Hinata mirando a su primo.- Ellos dos...

-Si.- La cara de Neji era realmente cómica. Podría decirse que sus ojos perlados, casi sobresalían de sus cuencas.

-Vaya que si.- Dijo Naruto sonriendo.- Nunca imaginé que esa obsesa por las serpientes, fuera a aparecer aquí. Y menos después de lo mal que quedó tras la guerra.

Anko Mitarashi caminaba de la mano de Ibiki Morino. La chica de mirada fría sonreía a su acompañante ¿El mundo estaba a punto de explotar? Pensaron los tres jovenes al ver aquella escena. La pareja pasó por al lado de los muchachos y les saludó con un gesto de la cabeza.

-Que grima.- Dijo Neji entrando al Ichiraku.- Nunca imaginé que esos dos...

-Yo nunca imaginé que alguno de los dos encontrara pareja.- Dijo Hinata al sentarse en su taburete.

-Mientras ella esté lejos de mi, no pasa nada.- Dijo Naruto recordando el día del exámen de ascenso a Chunnin y su Kunai.- Viejo.- Llamó al señor Teuchi.- Tres tazones de Ramen.

-Buenos días, Naruto.- Ayame salió de la cocina y sonrió al rubio.- Al fin veo que has recuperado tu sonrisa.

-Bueno, si...- Dijo Naruto rascandose la nuca.

-Hinata.- Ayame salió de detras de la barra y abrazó a la joven.- Me alegro de verte aquí, desde que caiste en ese estado tras la guerra, Naruto no volvió a ser el mismo.

-Gra-gracias.- Hinata volvió a juntar sus dedos indices y agachó la cabeza.

-No me la espantes.- Dijo el señor Teuchi.- Aquí teneis, muchachos. Teneis que comer bien para entrenar.

-Gracias.- Dijo Naruto cogiendo sus palillos.- Después de comer, iremos a entrenar un rato.

-Si.- Hinata sopló sus fideos.

-Después de entrenar contigo...- Neji observó a Naruto y ladeó la cabeza.- Debe entrenar un rato conmigo. Son ordenes de Hiashi.

-Vaya que si.- Naruto se levantó de su asiento tras ingerir tres tazones de Ramen.- Aquí tiene.- Le dejó el dinero en la barra al hombre y salieron del restaurante. -Tras esto, quiero llevarte a mi sitio favorito.- Dijo Naruto en un susurro a Hinata.

-S-Si.- Hinata volvió a sonrojarse.

Al llegar al claro donde siempre entrenaban, Neji se recostó en la hierba. Echaba de menos a Ten-Ten y necesitaba tenerla. Todos habían crecido demasiado y ahora ella era su debilidad. Neji cerró los ojos y sonrió al sentir la brisa fresca del atardecer.

Hinata observaba con su Byakugan a Naruto. Los puntos de Chakra estaban cerrados y sin embargo el joven no caía derrotado. Ella sonrió internamente. Naruto "Su Naruto" era realmente espectacular. Ella sentía sus piernas cansadas y sus brazos adoloridos, sin embargo no quería que se dieran cuenta de su debilidad. Ella debía ser fuerte y debía servir para ello.

-Creo que ya llegó la hora.- Dijo Neji levantandose del suelo.- Apartate.- Le dijo serio a Naruto.

-Estaré allí.- Naruto señaló el mismo árbol donde antes había estado el castaño tumbado.- Esperaré a que acabeis y después os acompañaré a casa.

-Hinata.- Neji llamó su atención.- Recta.

La joven hizo caso a su primo y se enderezó.

-Empecemos.- Dijo en un susurro.- Hoy te ganaré, Neji.- Y sonrió.

Naruto observaba con atención cada golpe que se daban. El Chakra fluía en cada golpe y aquello er aun espectaculo digno de ver. Todas las técnicas del Byakugan era realmente increibles. Un golpe tras otro y los dos se esquivaban como jamás lo habían hecho. El Chakra se podía escuchar incluso a esa distancia por los golpes proferidos. Siempre admiraría el Souke y el Bouke, las dos técnicas del clan Hyüga.

Aquello le recordó el día del exámen de Chunnin y las palabras de Hinata. Aquellas palabras se habían quedado grabadas en la mente del rubio "Este también es mi camino de Ninja" Sonrió al recordar como la ojiperla casi pierde la vida en manos de su primo.

Ella se había hecho fuerte y había crecido como ninja. Naruto se sonrojó al pensar que también había crecido como mujer. Pudo sentir como de nuevo su corazón se agitaba al pensar en ella de esa forma.

Hinata respiraba dificultosamente tas tres horas de entrenamiento. Neji la miró con su mirada fría y distante y asintió con la cabeza. Naruto al ver aquel gesto, se levantó del suelo y se acercó despacio.

-Ya es hora de volver.- Dijo Naruto sonriendo.- Pero antes me gustaría llevar a Hinata a un lugar.

-No tardes.- Le dijo Neji sonriendo.- Os esperaré cerca.

Tras esas palabras, los tres caminaron hacía la roca de los Hokages. Hinata respiraba aún agitadamente y estar al lado de Naruto, no le fravorecía en nada. Mentalmente se reñía una y otra vez, ya que ella deseaba estar con él en todos los sentidos.

Al llegar a la roca, Neji se quedó a una distancia prudente. Naruto odiaba cada segundo que ese estúpido castaño les robaba. Aún así, se sentó en la cabeza del Yondaime y la invitó a sentarse a su lado para observar la Luna llena.

-Es hermosa.- Dijo Naruto cogiendo la mano de Hinata con temblores.- ¿Verdad?

-S-Si.- Hinata agachó el rostro y observó su mano enlazada con la del rubio.- Es muy hermosa.

-Me recuerda a tus ojos.- Dijo Naruto sonrojandose.

-Gra-gracias.- Hinata sentía que su corazón se aceleraba y rezaba para no desmayarse.

-Hinata, yo...- Naruto levantó su rostro y la observó. En aquel mismo instante, pudo ver de lejos a Neji y sonrió.- Creo que deberías ir a descansar a casa. Mañana te invitaré a dar una vuelta y te enseñaré un lugar nuevo.

Hinata asintió con la cabeza y suspiró. Deseaba que aquel momento no acabara nunca ¿La besaría? Solo de pensarlo, sus manos empezaron a sudar.

-Na-Naruto.- Hinata sentía la necesidad de soltarle la mano, ya que estaba empapada.

-Hinata.- Tras aquellas palabras, acercó su rostro suavemente al de la joven y no pudo evitar aspirar su aliento.

Sus labios se juntaron. Al fin había probado los labios de esa joven tan enigmática. Sintió un calor recorrer sus labios y los entreabrió un poco. Su cuerpo entero temblaba, era la primera vez que besaba "Sin contar a Sasuke Uchiha" Naruto dejó que sus labios la tocaran un poco más, al fin y al cabo tampoco se estaba tan mal en aquella posición.

Al separarse, observó el rostro sonrojado de Hinata y sonrió dulcemente ¿Estaría bien aquello? Se levantó nervioso al ver que ella no se movía y observó todo aquello que le rodeaba. Neji estaba de espaldas a ellos entretenido con algo, ella seguía con el rostro agachado, pero...¿Quien estaba allí arriba también?