Hola chicas y chicos! antes que nada.. Alabdiel estás bien? Es extraño que no hayas comentado, ya que siempre lo haces en cada capitulo...espero que lo estés y des señales de vida pronto...

Bueno, siento un poco el retraso, pero este capítulo se me ha atragantado un poco.. ya entendereis por qué... Salex,Que te pongo a ti, hermanita? Jajajjaja donde se ha ido Sasuke? Mmmm ya veremos, ya... jajjaja por ahora quedate con la intriga...jejej la batalla, me alegro qu ete gustara... y bueno, solo una recomendación, si me matas...mm... como decirlo? Si lo haces no podrí acontinuar con la historia y os dejaría con la duda.. solo te digo eso.. muhahhaa... Minako k, aquí se aclara quien será el Hokage.. jeje la verdad es que Minato junto a Sasuke y Naruto e Hinata son mis personajes favoritos.. y siempre me gust ajuntarlos. Gracias... Rachel Mary, Sip, Neji y Tenten son padres... sorprendida? Me alegro... ya que el niño de Neji será... especial.. jejej... Un beso cuidate y gracias como siempre...lavida13, si, Minato se descubrió ante muchos.. ya veremos la reacción de ellos... Me encanta Kurama jajajja y me encanta el Naruhina... espero que te guste este capitulo, besitos y gracias... rubysaotome, siiiiiiiiiiiiiiiiii.. Mina-chan es demasiado sexy.. jajajjaj bueno, actualizaría cada siete día, pero est ahistori ame gust atomarmela con much aclama, ya que me encanta y bueno quiero hacer bien lso capitulos y relatar exactamente como lo imagino y no con prisas por subir una actu.. prefiero tardar un poco más y estar satisfecha con lo que escribo que sibir cualquier cosa... Un besazo y recuerdos para francis.. pobre con bozal y todo... no crees que te has pasado? Jajajja un besazo, gracias y cuidate...natsumi hhr nh, bienvenida y gracias por tus palabras, espero que sigas leyendo la historia y te guste tanto como a mi y a los demás... un besazo...l0v3kizhuu, Gracias por leer y postear...

Nos vemos pronto, un besazo chicas y chicos... Alabdiel, da señales de vida ok? Un besazo muchacho y cuidate si? Desam.


Lo siento si hay faltas de ortografía, intento corregirlas...y los dedazos, trato de corrergirlos todo lo que puedo, pero siempre se me escapa alguno.


Disclaymer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.


Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?


11 Tsunade y el vacio

Naruto observaba detenidamente los rostros de los allí presentes. Tsunade se veía como siempre, no entendía porque no podía seguir siendo la Hokage de la villa. Su mirada voló dirección a Kakashi, ese siempre era igual... Con su único ojo visible, con expresión vaga y tranquila, observaba a Minato. El rubio mayor, sin embargo, observaba a su hijo. Naruto tragó pesadamente y sonrió como siempre lo hacía, necesitaba romper aquel silencio.

-No te rias de esa forma, eres un inútil.- Dijo Minato levantandose de su asiento y alejandose para apoyarse contra la pared.

-Uno que vale mucho.- Dijo Naruto desafiandole.

-Esta bien.- La voz ronca y cansada de Tsunade llegó a los oídos de ambos.- No discutais en mi presencia.

-Yo propongo que Minato vuelva a su cargo.- Dijo Kakashi divertido.- Ya que esta aquí...

-¿Y que quieres, que la villa se muera de un infarto al ver al muerto?- Dijo con sarcasmo.

-Que sea Naruto.- Kakashi alzó su ceja y miró a Tsunade sonriendo bajo la mascara.- Creo que ya ha demostrado bastante.

-Él no puede ser Hokahe.- Dijo seriamente Minato.- Es un niñato. No piensa con la cabeza y no cumplirá con las tareas, es un inmaduro.

-Esas palabras duelen.- Naruto se levantó de golpe del alfeizar de la ventana.- Yo he hecho demasiado por esta villa.

-Naruto.- La Godaime lo hizo callar con un gesto de la mano.- Serás tú, Kakashi.

-¿Yo?- Kakashi se señaló a si mismo.- Otra vez con ese cuento ¿Por qué cada vez que enfermas soy tu suplente?

-Ya lo sabes.- Dijo la rubia con cara de pocos amigos.- Minato no puede ser el Yondaime de nuevo, la villa no sabe de su regreso y tampoco sé como explicarlo en estos momentos.

-Ya.- El peligris asintió decaido.

-Y Naruto...- Tsunade suspiró y miró al rubio con una sonrisa.- No es el momento adecuado, sabemos que lo buscan a él, si lo ponemos frente a la villa, les será más fácil localizarlo.

-Me buscan a mi.- Naruto miró con otra de sus sonrisas a Tsunade.- Eso no es ninguna novedad. En la cuarta guerra también me buscaban a mi.

-Eres un problematico.- Minato suspiró y frunció el ceño a su hijo.- Traes muchos problemas a la villa.

-Es por tu culpa.- Dijo Naruto sin pensar.- Tú salvaste a la villa, pero me condenaste a mi...y a ellos también.

-No hables de lo que te queda grande.- Minato miró con rabia a su hijo.

-No hables de lo que no sabes.- Tras aquellas palabras, se giró hacía Kakashi.- Felicidades Rokudaime.

Naruto saltó por la ventana dejando a los adultos allí, sin saber que decir en aquellos instantes o qué hacer. Minato frunció el ceño enfurecido ¿Quién había criado a Naruto? La verdad es que sentía verdaderas ganas de patear el trasero de quien lo hizo.

-Eres muy duro con él.- Dijo Kakashi con tono de desaprobación.- Ha luchado mucho por llegar donde está ahora.

-Es un malcriado.- Minato suspiró.- No recuerdo nada de lo sucedido aquel día, pero te aseguro que ni Kushina ni yo, queríamos un hijo tan maleducado y tan irrespetuoso con sus superiores.

-Minato.- Tsunade miró al Yondaime con ojos de cansancio y los puños apretados contra las mantas.- Si Naruto no es el próximo Hokage, es por que lo buscan a él.

-Al final se fue sin saber.- Kakashi se dio un par de golpes en la barbilla pensativo.- Tendré que ir a hablar con él.

-Yo lo haré.- Minato se encaramó en la ventana.- Al fin y al cabo quiero hablar con él de otras cosas.

-Minato...- Kakashi quiso protestar, pero ya era demasiado tarde.- Es un gran hombre, pero no recuerda nada y eso lo hace diferente al Minato que todos conocimos.- Susurró hacía Tsunade.

-Dale tiempo.- Tsunade cerró sus ojos.- Al fin y al cabo, son padre e hijo y deben acostumbrarse el uno al otro.

Naruto caminó despacio hasta su casa, el rubio mayor lo sacaba de quicio. Por un instante, deseó que Minato fuera el hombre amable y simpático que conoció en su interior, ese hombre que confiaba en él y le sonrió. Podía sentir el escozor en sus ojos y como su respiración empezaba a acelerarse.

"-Naruto.- Kurama lo llamó con voz suave.- Te aseguro que ese no es el Minato que en su día yo conocí, solo dale tiempo."

"-No me interesa.- Naruto negó con la cabeza.- Prefiero estar solo que ante él... deseé conocerlo en la vida real y no solo en mi interior, pero realmente me arrepiento de ello."

-Naruto.- Aquella voz dulce y suave podría reconocerla a kilómetros.

-Hinata.- Antes de que la ojiperla lo alcanzara, ya se estaba secando las lágrimas, no quería preocuparla.- ¿Que pasa?

-Traje a-algo.- Dijo un poco sonrojada.- Pensé q-que po-podríamos m-merendar juntos.

-Es buena idea.- Dijo el rubio sonriendole.- Pero antes debo pasar por casa.- Naruto se rascó la cabeza.- Necesito una ducha y un cambio de ropa.

-Esta bien.- Hinata le sonrió.- Te esperaré aquí.- Dijo al llegar a la puerta del ojiazul.

-Puedes pasar.- Naruto agachó un poco su cabeza.- No tardaré mucho.

Hinata asintió con las mejillas coloreadas y se adentró en la casa tras Naruto. Al encender las luces, los ojos de la peliazul viajaron por toda la casa y arrugó la nariz en un gracioso mohín.

-Esta muy sucia.- Dijo casi en un susurro.

-Lo siento.- Naruto abrió el armario y sacó unas prendas.- No he tenido mucho tiempo.

-Te espero aquí.- Hinata se sentó en la silla junto a la mesa y trató de descifrar que era todo aquello que había en la mesa.

Mientras Naruto se duchaba, ella sintió un extraño hormigeo en su cuerpo. Al fin se habían besado y él le correspondía. Podía sentir el ligero temblor de sus manos sujetando la cesta de comida. Suspiró nerviosa y trató de seguir descifrando las cosas de la mesa. Entre tanto papel arrugado, pudo ver un par de botes de Ramen instantaneo vacios, unos palillos con moho, una camiseta manchada de sangre, un plato con algo verdoso dentro, un calcetín, un shuriken y la gota que colmó el vaso y la hizo enrojecer como un tomate, fue ver la prenda que colgaba de una esquina de la mesa..."Su ropa interior"¿Como estaría su cuarto?

Hinata negó con la cabeza y sintió que su corazón empezaba a palpitar más fuerte, cuando la puerta del baño se abrió y vio a su Naruto vestido con un pantalón pirata azul y una camiseta blanca, con el remolino caracteristico del rubio en tono rojizo en el pecho. Trató de calmarse al verlo sin bandana, el pelo mojado y con esa sonrisa que siempre la derretía.

Naruto observó el rostro enrojecido de la que pronto sería su novia. Si todo salía bien, esa misma tarde formalizaría su noviazgo si ella lo aceptaba. Después, pediría el permiso a Hiashi, aun que eso significara su muerte...Tras sentarse en una silla cerca de la kunohichi, buscó con la mirada sus zapatillas.

-¿Donde las habré puesto?- Preguntó más para si mismo.

-Si no fueras ta-tan desastre...- Hinata juntó sus dedos indices y empezó a jugar con ellos.- Ta-tal vez si a-arreglaras esto u-un poco...

-Como sea.- Dijo divertido el rubio.- Mañana lo haré, ahora tenemos algo más importante que hacer ¿No?

-¡Naruto!- La voz de Minato lo sobresaltó.

-Ves a mi cuarto.- Naruto miró a Hinata con cara triste.- Lo siento, en cuanto se vaya nos vamos.

-¿Tu- tu cu-cuarto?- Hinata miró la puerta y sintió como el calor abrasaba todo su cuerpo.- N-no cre-creo que...

-No te voy a comer.- Naruto volvió a sonreirle y la dejó allí dentro.

-¡Naruto!- Minato golpeó la puerta una y otra vez.

-¿Que quieres?- Dijo asqueado el menor abriendo de un golpe la puerta.

-Vengo a hablar contigo.- Minato se adentró en el apartamento sin el permiso del menor.- Esto es una pocilga.- Lo observó todo con detenimiento.- Si tu madre levantara la cabeza, lloraría de ver esto así.

-Ya, pero no lo va a hacer.- Dijo él cerrando la puerta.-¿Que quiere, Yondaime?- Dijo enfatizando las últimas palabras.

-Nuestra pequeña charla quedó a medias.- Minato tiró de un manotazo todas las cosas de la mesa al suelo y se sentó en esta.- No me gusta de la forma en que te has ido del hospital, las cosas aún estaban inconclusas.

-No me importa.- Naruto se encogió de hombros.- No es la primera vez que me buscan, ni será la última.- Naruto miró sus cosas esparramadas por el suelo.- Cada vez que salgo de la villa, alguien intenta matarme.

-Eres estúpido.- Minato frunció el ceño.- ¿Que crees que estabas haciendo en la lucha?

-Peleaba.- Naruto lo desafió con la mirada.- Defendía Konoha con mi propia vida.

-Y la de esa Kunohichi también ¿eh?- Minato se levantó de la mesa y lo encaró.- ¿Tienes algo dentro de esa cabeza hueca?- Y tocó la frente de Naruto con dos dedos.

-Al Bijü.- Naruto frunció sus labios y después le sonrió con superioridad.- Ese ser que pusiste en mi cuerpo.- Tras esas palabras suspiró frustrado, nunca había odiado a Minato por ello. Desde que se enteró que era su padre, jamás le habría echado eso en cara, sin embargo ahora...- No hagas las cosas más difíciles.- Pidió al fin rindiendose.- Sé que todo esto es culpa mía por desear lo indeseable.

-Tú no sabes nada.- Minato se enfureció de nuevo.- No sabes lo difícil que esto es para mi, lo último que recuerdo es a Kushina embarazada y los dos felices en este mismo apartamento. Después recuerdo el traslado a la torre Hokage y...todo esto es culpa tuya, eres un egoista.

-Y tú un perturbado.- Naruto miró la puerta de la habitación recordando a Hinata ¿Por qué ella tenía que escuchar estas cosas? Luego tendría que pedirle perdón por arruinar su tarde de merienda.

-¿Un perturbado?- Preguntó cada vez más molesto Minato.- Tú eres un loco, primero haces no se qué conjuro de mágia y me traes aquí, después te interpones entre un arma y una mujer... Ataca al oponente, no recibas el daño por el otro. Debes buscar las debilidades, no hacerselo más fácil.

-Me estas riñendo como si fueras mi padre.- Naruto suspiró, realmente era su padre, pero todo era tan complicado...

-No soy tu padre.- Dijo seriamente el rubio mayor.- Metetelo de una vez en la cabeza, solo tengo veinitrés años, no deseo, ni quiero serlo. Yo no te eduqué, y no debo pagar los platos rotos.

-No hace falta que hables de esa forma.- Naruto miró con pena la puerta.- Hinata...ella lo es todo para mi.- Reconoció al fin en voz alta.- Si a ella le pasara algo de nuevo por mi culpa, no me lo perdonaría jamás.

-¿De nuevo?- Minato sonrió con malicia.- Así que siempre le están haciendo daño por tu culpa...- Dijo más para si mismo.

-¡No es eso!- Naruto gritó a su padre.- ¡Nunca lo entenderías, defendiste la villa y te mataste a ti mismo, no intentes ahora hablarme de esa forma. No sabes nada de mi y no me gusta que me digan lo que debo hacer, porqué siempre hago lo que mi razón me pide!

-No me grites, no eres nadie para hacerlo.- Minato miró la puerta de salida.- Yo no existo para ti, tú no me conoces y yo no quiero conocerte... Solo tengo veintitrés años y aún debo entender muchas cosas...- Minato agachó la mirada al suelo.- Tan solo mantente alejado de mi ¿Vale? Después de todo y aun que seas un inútil, eres el heroe de la villa, así que busca lo que necesites en ellos.

-No necesito nada.- Naruto sintió que algo en su interior se rompía, al fin y al cabo, cada vez que veía al rubio adulto, pensaba que podrían conocerse mejor y ser amigos... al menos amigos.- Solo quiero que te vayas y desaparezcas, las cosas ya son difíciles de por si.

-Las cosas no son así de fáciles y no desapereceré, tú eres el culpable de todo esto.- Minato suspiró y se rascó la nuca con un signo de indiferencia en su rostro.- Yo no debería estar aquí y todo esto es muy complicado para mi...solo aléjate.

Tras aquellas duras palabras, cerró la puerta del apartamento y dejó allí a Naruto con su corazón acelerado y las lágrimas descendiendo por su rostro. Él jamás había querido hacer daño a nadie, y mucho menos a su padre. Naruto admiraba a ese hombre y una parte de él, entendía que ese no era el padre que lo amaba... Solo era un joven perdido en la nada... Sintió como su cuerpo entero temblaba de los pies a la cabeza, las palabras habían sido duras, muy duras. Sin embargo, las que le había dicho él a Minato no eran ciertas. Naruto no quería que él se alejara, por una vez quería sentir el calor de un padre, por una vez, quería ser algo para alguien. A paso lento abrió la puerta de la habitación y miró a la mujer que allí había. Hinata era la única que podía ayudarlo, era la única que siempre lo había querido por ser como era y no lo había odiado por lo que era.

Hinata sintió como el muchacho de sus sueños, se derrumbaba ante ella. Naruto no soportó recordar las palabras de su padre una vez más. Tras caer de rodillas al suelo, la chica de cabellos oscuros se acercó a él para abrazarlo. Ella lo rodeó entre sus brazos y acarició sus cabellos.

-Naruto.- Susurró contra el cuello del rubio.- No sé que ha pasado ahí fuera, pero siempre podrás contar conmigo.

Al escuchar las palabras de su mejor amiga, Naruto, la miró a los ojos y trató de que las lágrimas no salieran más de ellos. Jamás podría comprender que es lo que él le había hecho al Yondaime para que le gritara así.

-Gracias.- Al final no pudo resistirlo y otra lágrima cayó por su mejilla. La joven kunohichi, inclinó su cabeza y absorvió la lágrima salada con sus labios. El olor de aquel muchacho, la hacía enloquecer. Siempre, desde que eran niños, su corazón había pertenecido a Naruto.

Hinata acercó sus labios a los de Naruto por segunda vez en muy poco tiempo. Aquel beso era delicado y cuidadoso. Los finos dedos de Hinata, perfilaron el rostro de Naruto separandolo de ella. Con un suave gestó, acarició cada marca del rostro de él.

-Me encantan esas marcas de tu rostro.- Hinata agachó la cabeza, solo quería distraerlo, hacerlo olvidar...- Me encanta estar a tu lado y sentirte.- Se tapó la boca con las dos manos ¿Por qué había dicho eso en voz alta?

-Hinata.- Naruto sintió que algo se encendía en su interior.- Esto no...

-Na-Naruto.- Lo llamó avergonzada.-Yo...- Ya no podía más, necesitaba hacerle saber cuanto lo amaba.- Te necesito.

Aquellas palabras, provocaron que el rubio abriera los ojos desmesuradamente. Él siempre había amado a Sakura Haruno. Sin embargo estando allí, entre las caricias de Hinata, todo era diferente. Sabía que Sakura nunca le haría caso, ya que Sasuke Uchiha ocuparía su corazón eternamente. Sin embargo, desde que había estado tan cerca de Hinata después de la guerra, su corazón se había agrandado y ella había entrado a formar parte de su vida.

Naruto sintió el aliento caliente de Hinata chocar contra sus labios. Aquello era nuevo para él, jamás creyó que algo así podría nacer en su interior. Con manos temblorosas, cogió la mano de la muchacha y la posó sobre su pecho. Despacio abrió su chaqueta y la coló bajo su camiseta.

-¿Lo sientes?- Preguntó el rubio.- Mi corazón no deja de latir fuertemente.-¿Que le estaba ocurriendo?

-El mío late igual.- Hinata llevó la mano de Naruto hasta su camiseta de rejilla y le sonrió.- Late así desde que te conocí.

Naruto sintió como su pecho se encogía ante aquellas palabras. Más de una vez, sus compañeros le habían avisado del amor de Hinata. Cuando Pain atacó la aldea, ella lo defenció casi perdiendo su vida, en guerra ella lo volvió a hacer ¿Y él que había hecho?

-Lo siento mucho.- Naruto se disculpó ante Hinata.- Siento no haberme dado cuenta antes de lo que tú sentías por mi, te necesito en mi vida, Hinata. Nacesito que seas parte de mi...que seas mi novia.

-Estas aquí.- Hinata subió la mano de Naruto y la colocó sobre su pecho Izquierdo.- Te quiero.

El joven sintió una punzada en su bajo vientre. Ahora sabía como se sentía ero-sennin cuando miraba a las jovencitas. Un ruido extraño salió de su garganta y sus mejillas se tiñeron de rojo a la misma vez que las de Hinata.

-Hinata.- Naruto acercó sus labios a los de la joven y sin previo aviso, devoró lentamente su boca.- Te quiero, gracias por estar siempre a mi lado.

La lengua de la joven invadió la boca de Naruto y el joven mordió suavemente lo que ella le ofrecía. Con dedos temblorosos ella dejó caer la chaqueta de Naruto al suelo de la habitación. Naruto dio unos pasos hacia atrás y se quedó apoyado sobre la puerta. El cuerpo de Hinata estaba caliente y ello lo llenaba de algo extraño.

Los labios de la muchacha eran suaves como el algodón y dulces como el helado. Su sabor era realmente extraño, entre cerezas y tal vez fresas. Inspecionó cada rincón que ella le ofrecia sin poder evitar que un gemido saliera de sus labios.

Hinata al escuchar el sonido que salió de la boca de Naruto, sintió como sus mejillas se volvían a colorear. El corazón le iba a explotar dentro de su pecho. Se acercó un poco más al joven apoyandose contra su cuerpo. Jamás llegó a pensar que sentiría al hombre que amaba de aquella forma. Algo duro se apretó contra su vientre y el joven suspiró contra su cuello.

Aquello era algo incontrolable. Los dos cuerpos empezaban a desearse y él no iba a detenerlo. Por una vez en la vida, sentía que lo deseaban y lo amaban de verdad. Por una vez en la vida, sentía que estaba vivo y que ella iba a hacerlo feliz. Minato lo había rechazado con todas las de la ley, pero ella estaba ahí ofreciendole su amor...

-Hinata.- Naruto susurró su nombre y besó suavemente su cuello.- Yo...

-Na-Naruto.- La voz de la joven salió distorsionada ante el roce de su amado.

-No.- Naruto se separó de ella al comprender al fin lo que estaba ocurriendo allí.- Yo nunca... nadie me ha dicho esas palabras nunca, no puedo hacer esto.

-Comprendo.- Hinata agachó su rostro y trató de salir de la habitación.

La peliazul sintió que todo su interior se rompía ¿Por qué él no podía amarla de la misma forma que ella lo hacía? Una lágrima descendió por su rostro, desde hacía demasiado tiempo lo amaba y deseaba que él la besara, que la tocara, que la hiciera suya. Hinata deseaba ser de Naruto, solo deseaba sus manos, sus besos, su cuerpo...

-No te vayas.- Le pidió el rubio asustado, la tarde se había fastidiado y no quería estar solo.- No quiero estar solo.

-No lo entiendes.- Dijo al fin ella armandose del mismo valor que utilizó hacía ya mucho tiempo para enfrentar a Neji.- Te deseo, Naruto. Necesito estar contigo, te amo.- Cuando esas palabras abandonaron su boca, ella sintió que podría morir allí mismo, al fin se lo había confesado cara a cara.- Se que amas a Sakura, por eso yo... yo me alejaré de ti.

Naruto sintió una punzada en su corazón, hacía demasiado tiempo que había olvidado a la pelirosa. Desde que la vio por segunda vez arriesgar su vida por él, Naruto no pudo pensar de nuevo en Sakura. Sus sueños eran interrumpidos por esos hermosos ojos perlados y su día a día era una condena al verla allí tan indefensa. No entendía muy bien porque la amaba, pero lo hacía.

-No amo a Sakura.- Dijo al fin en voz alta atrayendola de nuevo a sus brazos.- Te amo a ti.- Su respiración también se agitó, al fin lo había dicho en voz alta.- Desde hace mucho tiempo eres en lo único que pienso.

Tras aquellas palabras, las dudas se borraron de su interior. La amaba y no podía negarlo durante más tiempo. Ella había entrado en su corazón y le daba ese calor que él necesitaba, el saber que ella también lo necesitaba y que ya no estaría solo nunca más. Sus labios se juntaron de nuevo disfrutando aquel momento. Naruto suspiró ante aquella calidez y volvió a sentir su interior removerse. Sus respiraciones se agitaron y sus cuerpos se juntaron despacio. Naruto acogió el rostro de Hinata entre sus manos y besó cada rincón que veía.

-Naruto.- Hinata suspiró en su cuello.- No dejes de besarme, por favor.

Los dos se sentían heridos, los dos habían sufrido la soledad de una forma u otra.

-Nunca.- Naruto sonrió sobre los labios de la joven y la apretó contra su pecho.- Nunca dejaré de hacerlo, Hinata.

La tarde pasó muy rápido y la oscuridad se adueñó de la habitación. Hinata y Naruto llevaban poco más de media hora besandose de esa forma. Hinata al sentir que la oscuridad los bañaba, se atrevió a acariciar de nuevo el pecho de Naruto bajo su camiseta. Un gemido salió de la garganta del rubio. Naruto acarició suavemente los costados de la peliazul y deseó que aquel instante no acabara jamás. Poco a poco la llevó hasta la cama y la tumbó despacio sobre ella. Podía sentir como sus piernas temblaban y tenía miedo de caer al suelo y llevarse a Hinata detrás.

-Hinata.- Susurró al sentir como las manos de ella tiraban de su camiseta.

-Tu piel arde.- Dijo contra el cuello de Naruto.- Y es tan suave.

Naruto se separó un poco de ella y la miró a los ojos. Realmente era hermosa, Hinata era una mujer maravillosa. Sin previo aviso volvió a juntar sus labios con los de ella, le gustaba aquella sensación tan especial. Adentró su lengua despacio en ella y gimió al sentir los dientes de ella jugar con su lengua.

Hinata subió su cuerpo acomodandose mejor en la cama. Naruto estaba encima de ella y aquello le daba algo de pánico. Jamás había hecho eso con nadie y sentía que no podía detenerse, lo deseaba demasiado. Sus pienas se abrieron y dejaron paso a las de Naruto. El roce de sus cuerpos los hizo gemir al unísono. Ya no había vuelta atrás.

Naruto levantó la camiseta de la joven Y trás retirarla de su cuerpo, la dejó en el suelo junto a la suya. Un ronco jadeo salió de su garganta al sentir los pechos desnudos de Hinata contra su pecho. Despacio subió la mano por su cintura y la depositó con suavidad sobre el pecho de Hinata.

-Eres suave.- Dijo en el oído de la ojiperla.

-Naruto...ahhh.- Hinata se mordió el labio inferior al escucharse gemir así misma.

-No lo hagas.- Le pidió el también sonrojado.- Tu voz es hermosa.

Tras aquellas palabras, las ropas fueron desapareciendo delicadamente de sus cuerpos. La oscuridad les ayudaba en aquel instante a no sentir tanta vergüenza de hacer aquello por primera vez. Naruto besó el cuello de Hinata y descendió hasta posar sus labios en la clavícula de la joven.

-Tengo miedo.- Le confesó ella en un susurro.

-Yo también.- Admitió el rubio.

Jamás llegó a pensar que alguna vez fuera hacer ese acto tan íntimo con alguien, ya que todo el mundo lo repudiaba desde que era niño, y aun que ahora fuera reconocido como un heroe, la gente seguía tomando cierto tipo de precaución con él al saber que no solo tenía un Bijü en su interior, si no ocho.

-Ves des-despacio.- El tartamudeo de Hinata volvió al sentirse tan sumamente nerviosa.

-Confía en mi.- Naruto mordió su propia lengua tras decirle aquellas palabras, pues ni él mismo sabía lo que iba a pasar después.- Te quiero.

Poco a poco ella abrió nuevamente sus piernas y Naruto se coló entre ellas. Sus respiraciones estaban agitadas y las gotas de sudor corrían por ambos cuerpos sin cesar. Un ligero temblor en las piernas de ella, atraparon al rubio contra su cuerpo y gimieron al sentirse desnudos, acalorados y sedientos el uno del otro.

Naruto acarició el vientre de Hinata y descendió por su cuerpo hasta llegar a los cabellos que cubrían el monte de venus de la joven. Hinata mordió suavemente el cuello de Naruto al sentirlo tan cerca de su intimidad. Un jadeo se escapó de los labios de la peliazul al sentir la suavidad de los dedos del rubio al adentrarlos entre sus cuerpos.

-Naruto.- Suspiró contra los labios de él.- Despacio.

Ella pedía que él fuera despacio, sin embargo su corazón latía a mil por hora y su cuerpo pedía a gritos que él la hicera suya. Naruto se adentró despacio en su cuerpo y sintió la calidez del interior de Hinata. Ella apretó sus manos contra la espalda del rubio y arañó su espalda al sentir que había dejado de ser una niña para convertirse en mujer.

-Hi-Hinata.- Susurró él contra el cuello de ella.

Naruto acarició la mejilla de la ojiperla para calmarla, al adentrarse completamente en su cuerpo, sintió que ella jadeaba de dolor.

-Estoy bien.- Hinata mordió el hombro de Naruto para ahogar el gemido que quería escapar de su garganta al sentirlo moverse en su interior.- Solo...continua.- Pidió ella con lágrimas en los ojos.

Naruto se sentía extraño, por una vez en la vida, sentía aquella mágica conexión con Hinata. Su cuerpo temblaba ante aquel placer que se proporcionaban mutuamente. Hinata apretó sus piernas contra las caderas del rubio y gimió en voz alta, ya no podía contener aquello que la embargaba. El dolor había cesado y ahora solo podía sentir a su amado dentro de ella, al fin era suya y jamás sería tocada de esa forma por otro hombre.

-Te amo, Naruto.- Hinata descansó su cabeza contra la almohada cuando sintió que aquel fuego de su interior se extingía. El orgasmo la había golpeado dejandola exausta.

-Te amo Hinata.- Naruto aceleró sus embestidas al sentir el climáx cerca. Aquello era una sensación indescriptible. - Ya no puedo más.- Dijo avergonzado. Instantes después, se apretaba contra su cuerpo dejando salir su esencia dentro de ella.

Naruto se tumbó al lado de Hinata y la acercó a su pecho. Jamás pensó que aquello pudiera pasar. Los jadeos aún se escuchaban en la habitación mientras trataban de regular su respiración.

-Gracias.- Dijo ella acomodandose contra el pecho de Naruto.

-Gracias a ti por amarme sin merecerlo.- Dijo Naruto enterrando la nariz en los finos y suaves cabellos de Hinata.

-Mereces más que esto.- Hinata acarició la mejilla de su amado.- Mereces ser feliz.

Tras aquellas palabras, los dos quedaron dormidos por el cansancio.

La luz de la farola molestó a Naruto. El sol ya se había escondido hacía demasiado tiempo, y él estaba en la cama. Abrió los ojos rapidamente al sentir el peso de alguien más sobre él.. Al ver el rostro tranquilo de Hinata, se acordó de los sucedido hacía unas horas. Se levantó de golpe y tras colocarse sus pantalones, se arrodilló junto a la cama y tocó suavemente el rostro de la muchacha.

-Hinata.- Naruto la llamó con tristeza.- Hinata despierta.

-Na-Naruto.- Hinata abrió los ojos sorprendida al verse desnuda en la cama del rubio.- Yo...

-Lo siento.- Naruto agachó el rostro avergonzado.- Me dejé llevar y te quité tu...

-No hables.- Hinata lo miró sonrojada.- Hicimos esto porque quisimos.- Dijo no muy segura de sus palabras.- Los dos.- Y los señaló a los dos con su dedo indice.- Por qué nos amamos.

-Si.- Naruto sonrió a Hinata y se levantó para besar sus labios.- Ya a anochecido, deben estar preocupados.

-Si.- Hinata sonrió a Naruto y se levantó de la cama tapandose con la sábana. Se sentía feliz, la mujer más feliz sobre la faz de la tierra.

-Te llevo a casa.- Naruto le tendió la ropa a Hinata.- Debo formalizar lo nuestro con tu...- Tragó en seco al recordar a Hiashi ¿Lo aceptaría como novio de su hija?

-Padre.- Susurró Hinata sonrojada mientras entraba en el baño para vestirse.

Naruto observó la sábana de la cama y vio los restos de sangre, habían perdido su virginidad juntos. Sonrió feliz al recordar aquellos momentos junto a la ojiperla, sentía que alguien lo amaba de verdad. Al pensar en el amor, recordó la discursión con Minato...una parte de él se entristeció al recordar sus duras palabras... no era suficientemente bueno para Minato, todavía no, pero él le mostraría con hechos en quién se había convertido. Tras colocarse sus zapatillas y su camiseta, esperó paciente a que ella saliera del baño.

-¿Nos vamos?- Preguntó un poco temeroso por la reacción del padre de la muchacha.

-Si.- Hinata estaba muerta de miedo por saber que diría su padre, al saber de la relación sería que tenían.

Los dos salieron de la casa de Naruto cogidos de la mano, era hora de enfrentar su destino.