Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas estén de lo mejor ¡acá hay!¡otro capi de la historia!.
Un poco abandonada si, pero no olvidada, haciendo otros proyectos, espero que este, pronto reciba mas apoyo.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, intento que no puedan dormir algunas noches ¡muhahahahahahahah!.
Octavo juego: El juego del relojero.
Setsuna Meiou lo había perdido todo, sus príncipes desaparecieron, sus reyes se volvieron locos y su planeta, cayó en desgracia, Setsuna Meiou era infeliz, absolutamente infeliz, deseaba poder devolver el tiempo, no saltar a otra línea temporal, simplemente, quería retroceder el calendario hasta aquel fatídico día, en el que Háruka, se hizo amiga de la adrenalina, ese pequeño tropiezo que la llevó a otro, otro y otro, hasta encontrar, lo que finalmente, la mató.
Setsuna caminaba por el castillo Li, dentro de poco, sería ocupado por el príncipe Damon, sus padres, su hermana Sabrina y a pesar de que los 2 príncipes le caían bien, ella no sentía lealtad por los futuros reyes y con un equipo destrozado, donde solo quedaban 3, dudaba seriamente, que pudieran defender el planeta de futuras conquistas si no estaban, ninguno de los portadores del cristal obscuro, ni la sailor que podía manipularlo, llegó a la biblioteca, quería una solución, que de verdad fuera buena, comenzó a revisar textos y libros, cuando repentinamente, vio un pergamino morado, estaba dentro de una caja de cristal, la muchacha se acercó a ella, en lugar de una llave convencional, tenía un pasador en forma de pluma transformadora, Setsuna colocó la pluma, la caja brilló de morado, se abrió, la muchacha, tomó el pergamino, lo desenrrolló, en las esquinas del documento, habían relojes, 4 grandes relojes que parecían estar dibujados con sangre, Setsuna se alarmó, las letras que formaban las palabras, que a su vez, formaban las oraciones, estaban, desparramadas y definitivamente, parecía sangre, el pergamino decía:
"paga tu tributo al pregonero del relojero".
Setsuna miró el pergamino, escuchó la puerta, quitó la pluma, que cerró el cajón de cristal, enrolló el pergamino, lo escondió dentro de su camisa y fue a otra estantería a ver otro libro, le sorprendió, que estubiera frío como un trozo de hielo, Phanton entró.
-buenas noches Setsuna. Dijo –general. Contestó ella haciendo una leve reveréncia.
- ¿Qué vas a hacer tu hija?. Preguntó el - ¿yo señor?. Preguntó ella, Phanton tenía un radar para detectar cosas.
-digo por los nuevos reyes. Comenzó el, ella suspiró –retirarme señor, sin sailor uranus ni sailor Némesis, no podemos hacer demasiado. El asintió.
-eso es verdad. Dijo por fin, cerró los ojos, suspiró y los abrió una vez mas.
-voy a ver como pasa todo, pero en cuanto tenga oportunidad, voy a ir por mi ahijado y sus hermanos. El corazón de Setsuna se llenó de esperanza.
-señor Phanton. Dijo la muchacha –tranquila hija, todo se acomodará o definitivamente, sucumbirá. Dijo el, ella asintió, se despidieron y cada uno, siguió su camino.
Setsuna, se fue a su cuarto, una hermosa habitación decorada en distintos tonos de morado, se sentó en la cama, extendió el pergamino, que a pesar de haber estado en contacto con su piel, seguía helado, ella tomó la pluma, con la punta de la luna,se abrió una de las muñecas, dejó caer la cálida sangre en el medio del pergamino, y sorprendente fue, cuando se cortó el primer mensaje y apareció un segundo, mucho mas largo y mas inquietante a medida de que los ojos de la sailor del tiempo, lo iban descubriendo.
"Si tu sangre es pura y la luna se alza en todo su esplendor, considérate afortunado, ya que las condiciones son idóneas y eres digno de jugar. Trata de
alejarte de la mácula de los impuros, busca la soledad que tan solo la noche te proporcionará y disponte a bailar con las sombras. Permanece todo un día
sin despegar los brazos del cuerpo, ya que deberás usarlos para complacer al Relojero, y, cuando el sol se oculte, siéntete libre de moverlos."
"Debes romper o esconder todos los espejos que te acompañen, oculta todo reflejo, proceda del agua o del filo reluciente del metal, y porta contigo un vidrio
circular. Que la oscuridad te cubra y el silencio lo llene todo con su morbosa presencia. Solo entonces cierra tus ojos, abre la boca y junta tus manos
formando una petición. La fría noche y el tic-tac de un reloj de cuco deben acompañarte o no te considerará digno. Espera sin prisa, pues él se demorará.
Trata de no moverte y concentra tu mente en el recorrido de las delgadas agujas del cuco. Que la parsimonia del reloj cubra tu pensamiento, deja que te
meza con suavidad y ternura mientras él se acerca llenándolo todo de amargura."
"Si tu petición es aceptada, así te lo hará saber: el frío soplo del Relojero recorrerá tu garganta. No cierres la boca cuando así lo haga, no vaya a considerarlo
una impertinencia. Tu presencia le es grata mientras su aliento sea frío. Si un fulgor cálido recorre tu boca, has sido considerado impuro; mantén entonces
la postura y no dejes de rogar con tus manos. Si el relojero lo considera, quizá te mate sin sufrimiento. Si eres declarado apto, tienes la obligación
de proseguir."
"El siguiente paso requiere de una coordinación y práctica difíciles de lograr, son pocos los que invierten su tiempo en dominar el movimiento que a continuación
te describiré. Sin abandonar tu posición inicial, con los ojos cerrados y la boca abierta, extiende tus brazos al techo, formando con ellas dos agujas
que marquen las doce. Debes ser preciso, como un reloj, y cuando la noche llegue a su culmen, acompaña sin error la acompasada respiración de tu reloj
de cuco rojo. Que las agujas y tus brazos sean uno, muévete segundo a segundo con una exactitud milimétrica, y cuando tus extremidades se encuentren y
no puedas acompañar a tu cuco, agacha la cabeza y recita:"
"«Pido perdón espíritu Relojero, pero la endeble condición humana me impide ser reloj»."
"Espera sin mover los brazos… El silencio debe extenderse hasta cubrir cada rincón. No has sido capaz de complacer al Relojero. No importa cuánto lo intentes
ni con cuánto ímpetu realices los movimientos, no serás capaz de completar un solo minuto. Sentirás el desprecio y el odio hasta casi palparlos; deberás
ser castigado por el Relojero."
"Recibirás un único golpe, con el que serás marcado de por vida. Ten cuidado de no gritar ni gemir, el Relojero desprecia a los débiles y tú aún debes demostrarle
que eres digno de su don. Es entonces cuando debes armarte de valor. No cuentas con el favor del relojero, él te desprecia y te considera un ser prepotente,
que lo ha convocado sin ser digno. Debes, entonces, mostrar tu humildad y derramar tu propia sangre. Usa un cuchillo afilado o cualquier objeto cortante.
Sé rápido y preciso, no te lo pienses mucho, a él no le gustará. Corta tu dedo más largo y tu dedo más corto de tu mano más útil y no pronuncies palabra
alguna. Ni gimas ni muestres dolor. De hecho, esfuérzate por parecer feliz mientras te seccionas los dedos. Has demostrado valía, ahora mereces un premio.
El relojero no dudará en otorgártelo… cuando completes el último paso."
"Coloca los dedos cercenados sobre el espejo que debes traer contigo. Debe ser circular y grande. Deposítalos en el centro formando con ellos dos agujas.
Con tu propia sangre, escribe en latín los números que componen un reloj, del uno al doce, y guarda silencio de nuevo. Contempla al espejo intensamente,
desafíalo con tu mirada. Obsérvalo e intenta no parpadear. Llega entonces lo más letal del rito. Ahí, a tu espalda, si has realizado bien cada paso y si
miras con la suficiente atención, verás durante una fracción de segundo al Relojero. Son pocos los que superan su visión sin padecer traumas ni dolencias
mentales; pero que no te dé miedo la locura, si ves al Relojero, contarás con su don…"
"Tienes ahora la facultad de explorar la dimensión atemporal. Tu cuerpo permanecerá ahí donde lo dejes, pero tu mente viajará hacia la lejanía. Pocos han
descrito lo que reina en ese mundo, tan solo se sabe que permanecer demasiado tiempo en él cambia a la gente. Mientras permanezcas ahí, tu cuerpo no se
corromperá. Lo que parecen años en la dimensión atemporal son en realidad milésimas. Cuando retornes de ella, el tiempo no habrá transcurrido en tu realidad.
Muchos de los poseedores del don del Relojero no retornan jamás de esta dimensión, y su cuerpo simplemente se marchita. Pero esto únicamente ocurre si
decides quedarte allí indefinidamente. Decide bien, ya que luego no habrá vuelta atrás. Contar con este don es útil si se emplea con medida. Pues frenar el
transcurso del tiempo mientras tu mente tiene una eternidad para pensar, es útil en muchas situaciones. Son mucho los que lo darían todo por detener el
tiempo unos instantes y descansar del ajetreo de sus vidas. Pero hay inconvenientes a los que debes enfrentarte. No te preocupes por tus dedos, los recuperarás
tras completar el rito. Pero vigila con atención: una vez que hayas visto al Relojero, este te seguirá. Por lo general creerás verlo reflejado en un espejo
o en la luna de un reloj, pero otras lo observarás con detalle, contemplándote con su diabólica sonrisa frente a tu lecho cuando despiertes entre sudores
de una pesadilla que él habrá provocado."
Setsuna se quedó helada, era la solución ¡esa era la solución! Vio como el pergamino, comenzaba a emborronar las letras del segundo mensaje.
¡no!. Exclamó la muchacha haciéndose un nuevo corte, le tomó una fotografía con su celular, cuando vio, que todo el texto se veía bien, dejó que el pergamino se marchitara hasta el primer mensaje, lo devolvió a la biblioteca y comenzó a estudiarlo, una y otra vez, lo leyó hasta que lo pudo recitar a la perfección.
Comenzó a practicar, practicar y practicar, los movimientos una y otra vez, viendo el reloj que tenía, haciéndolo al milímetro, hasta donde podía llegar, con una perfecta coreografía, practicó y practicó, practicó y practicó, hasta que le salió de forma perfecta, luego, pulió su Umbral del dolor, para aguantar lo que habría de venir.
Cuando les comentó a Hotaru y Michiru, las 2 se quedaron anonadadas con el plan.
-no se Setsu. Dijo Michiru –no creo que esto funcione. Aseguró –seguro que lo hará. Dijo Hotaru.
-pero, es muy arriesgado. Dijo Michiru –si, lo se, pero…es la única forma que se me ocurre hacer. Explicó Setsuna.
-pero amiga, no es ¿no es mas fácil que utilices la puerta del tiempo y retrocedas?. Preguntó Hotaru, Setsuna negó.
-eso me llevará tiempo y quiero resultados rápidos, esto es lo mas rápido. Dijo ella, las otras 2, asintieron de mala gana.
- ¿podemos intentar convencerte de no hacerlo?. Preguntó Michiru, Setsuna negó con la firmeza de su mirada en los ojos de sus amigas.
El día indicado, en el que ya se sentía lista, Setsuna fue a la casa de campo abandonada de la fallecida princesa Serena, preparó todo, escondió los espejos, lo hizo todo con miedo, pero con la determinación de su posición, a 5 para las 12, se puso en posición y a las 12, comenzó a moverse, lentamente, tras haber estado esperando el símbolo, que era ese viento helado, ese frío, que sentía en su boca y que era el mismo frío, de su pergamino, en el momento indicado, llegó al final de la coreografía, al no poder segguir, el aliento frío, se volvió cálido, demasiado cálido, tubo muchísimo miedo, pero se armó de valor y dijo lo que correspondía.
-Pido perdón espíritu Relojero, pero la endeble condición humana me impide ser reloj.
Palpó el silencio y el desprecio, palpó el pensar del relojero, casi podía escucharlo decir:
"niña tonta y endeble,que no supiste complacerme, mereces un castigo".
Setsuna lo pensó "lo merezco"; en ese momento, llegó el golpe, un certero golpe, como con un cayado de madera, ella quiso gemir, pero su único gesto, fue apretar las piernas, se levantó con desición, como tantas veces había practicado, sonrió como una maniava y se cortó los dedos pedidos, hizo todo lo que se le requirió, ya después, tendría tiempo para llorar y gritar, al finalizar de hacer el sangriento reloj, miró el mismo, por un segundo, miró al relojero, un espíritu con la piel quemada y ojos de un azul hipotérmico, lo siguiente que sintió, fue un cosquilleo.
-tu don está activo. Escuchó que le decía el espíritu con 5 voces graves.
-aprovéchalo bien. La risa macabra se escuchó, Setsuna aterrorizada, encendió las luces y se dedicó a gritar y a llorar como quería, a pesar de que nuevamente, todo estaba en orden.
Setsuna investigó en el infinito cúmulo de conocimientos del tiempo, con su cuerpo en suspensión, padecía pesadillas de vez en cuando, veía al relojero igual, por precauciónn, retiró todos los espejos, un día, en el que se hallaba en la biblioteca plateada del tiempo, leyendo, por el rabillo del ojo, vio algo, un chico, inconmensurablemente pálido, con los ojos totalmente negros, como si fuera ciego, le sonreía.
-muchas gracias por tu cuerpo. Le dijo con voz grave y maligna - ¡no!¡espera!¡no me dejes aquí!¡no me dejes aquí!¡no!. gritó Setsuna, mientras quedaba atrapada en el limbo del tiempo, de forma perpétua, el demonio que se apoderó de su cuerpo, intentó matar alos reyes entrantes y fue asesinado, por el generál Phanton, quien sin saberlo, le negó la oportunidad a la chica, de volver a casa.
Fin.
