Disclaimer: Los personajes de Hetalia no pertenecen, la historia si :3

EDITADO: Estoy en proceso de corrección total de la historia. Si has llegado a este punto, es que está corregido y has tenido suerte (?)


Capítulo 9

El que debería estar preocupado sería Toris.

Normalmente era el que siempre velaba por la salud —mental y física— de la gente en el barco.

Pero Toris estaba muy ocupado.

Una, un tanto enfurruñada, Natalia, se había sentado a su lado.

"Entretenme"

Esas habían sido sus palabras exactas.

Había dejado al lituano en un aprieto. Sabía perfectamente los sentimientos de Natalia hacia su hermano. También había montado una bronca parecida la primera vez que se fueron con Gilbert.

Y Gilbert. Aún recordaba la primera vez que se había encontrado con la bielorrusa. Habían saltado chispas entre ellos.

Toris creía que era la primera vez que le había esbozar una sonrisa en el barco. Sonrisa de superioridad, de burla…. Sí, pero sonrisa al fin y al cabo.

Y ahora que parecía que Natalia se había acostumbrado al prusiano.

Toris suspiró imperceptiblemente. Ahora el problema estaba con Isabel, claro.

Pero eso no le preocupaba. No había sido sólo Gilbert.

El primero en entrar al barco había sido Eduard, quien fue al poco tiempo seguido por Tino.

Él aún no estaba en el barco por aquel entonces, pero se lo habían contado.

Natalia se pasaba el día amenazándoles, y tanto el báltico como el escandinavo no se atrevían a salir por el barco por miedo a ella.

Hasta que incluso Iván se había dado cuenta de que algo pasaba y había pedido amablemente a su hermana que dejara de molestar a sus tripulantes.

El siguiente fue el letón. El pobre Raivis fue quien peor lo pasó. Apenas era un adolescente cuando se vio obligado a convertirse en parte de la tripulación del ruso.

Por suerte para él, tenía a Eduard para protegerle. Los dos bálticos se habían hecho amigos enseguida, e incluso el estonio lo adoptó como a un hermano y la bielorrusa empezó a tratar no muy bien al letón. Esta vez no hizo falta que Iván interviniera.

Tino salió de la tripulación y eso hizo que Natalia desviara su atención. Aquello había deprimido muchísimo a Iván, y además, según le habían contado, por aquel entonces tenía problemas con su otra hermana.

Claro que actualmente, Toris sabía mucho más del asunto que cuando ingresó en la tripulación.

Apenas había conocido la primer mirada de odio por parte de Natalia, cuando ocurrió el incidente de Gilbert. Rápidamente se compenetró con Eduard y Raivis, convirtiéndose en algo así como su hermano mayor.

Durante dos o tres semanas pudo librarse de las miradas afiladas de la bielorrusa, y al ser el más nuevo, y sentir aún mucho miedo por el ruso, fue el que más se compadeció de Gilbert.

Aún recordaba como el brillo de sus ojos se apagaba paulatinamente conforme pasaban los días.

Hasta que el ruso decidió, enfadado y triste por ese hecho, devolverle a su tripulación.

Toris se alegró por ello.

Al principio Gilbert no le había tratado muy bien, pero el lituano asumió que se debía a que necesitaba alguien con el que descargar toda la rabia que tenía.

Después de tanto tiempo encargándose de él —había veces que terminaba muy malherido si las cosas se le iban de las manos a Iván—, ahora podría decirse que ambos se soportaban bastante mejor.

Además, Toris era el único amigo real que el prusiano tenía en el barco enemigo.

Y mientras pensaba todo eso, Natalia parecía que había encontrado su diversión machacando los dedos de Toris.

El lituano la observó, embelesado. Su belleza le había cautivado nada más subir al barco, incluso después de saber de su odio… Y de sus sentimientos hacia Iván.

A él no le importaba, siempre tenía ojos para ella.

Y Natalia lo sabía, claro está. Y parecía que le odiaba, aunque Toris no tenía muy claro el por qué.

Mientras Toris y Natalia, disfrutaban de tiempo de calidad, eran Raivis y Eduard los que estaban preocupados, sin embargo.

—¿No crees que el señor Iván tarda mucho? —comentó el mayor.

—A lo mejor la ha matado —sugirió el letón.

—¡No digas esas cosas! —le reprendió Eduard —. Pero si me pregunto que estarán haciendo.

XxXxX

—Ya estamos a punto de alcanzarlos —informó Vash —. Aún nos queda un poco… Pero no demasiado.

Todos los tripulantes suspiraron, aliviados, y se fue cada uno a hacer su trabajo, mientras Vash continuaba oteando el horizonte.

Elizabeta apretó la mano de Gilbert, que sonrió.

Yekaterina suspiró, aliviado. Todo iba a terminar pronto.

Cuando Arthur se retiró hacia su camarote, Feliks le siguió.

—Tengo que hablar contigo —le dijo, en un tono poco usual en él.

Arthur, confundido, le hizo entrar en su camarote.

—O sea, tenía que decírtelo, porque, tipo, eres mi capitán… Y… esto… yo…

—Vamos, suéltalo ya.

—Voy a dejar la tripulación.

Arthur le miró confundido.

—¿Vas a dejar la tripulación? Pero si amas la piratería… ¿Qué te ha hecho tomar esa decisión?

—O sea, como que me has entendido totalmente mal… Voy a dejar esta tripulación, pero ni modo de dejar la piratería.

—…

—Voy a ir con Toris.

—Toris… Me suena…

—La tripulación de Braginski.

—¿Qué? Pero, Feliks…

—Ay, tranquilo, tipo, ya he tomado mi decisión… Si no quiere dejar ir a Isabel, como que yo me ofreceré por ella. ¡Tengo que estar con Toris!

Arthur le miró y suspiró. Sabía que ya no había manera de convencerle.

Porque aquella mirada era la misma que tenía Berwald cuando fue a decirle que se llevaría a Tino consigo.

—Está bien.

—¿De verdad de la buena? O sea, no puedo creer que aceptes… ¡Eso es fabuloso! Voy a preparar las cosas del viaje~

Arthur negó con la cabeza.

Le echaría de menos, pero cada uno sabía qué camino tomar.

XxXxX

La española no sabía cómo conservaba la cabeza, la cual le daba vueltas.

Aquello se le había ido de las manos.

Ella ya llevaba tres botellines y medio, a punto de perder, mientras que Iván acababa de empezar el tercero.

Ni siquiera sabía que le pediría si ganaba.

¿Qué la dejara ir, tal vez?

Isabel se rió.

Sería una buena petición.

Mmmm, ni siquiera se acordaba de que le había preguntado Iván. Es más, no lo había escuchado desde un principio.

De repente, una idea iluminó la mente de Isabel.

¿Y si le pidiera que dejara en paz a Gilbert?

¡No podría negarse!

Él mismo había puesto las reglas del juego.

La española sonrió confiada, con la cabeza un tanto más despejada. Ahora sabía que debía ganar costase lo que costase.

XxXxX

Eduard miró alarmado a Raivis.

—Se acerca el barco de Kirkland.

—¿¡Qué!? ¿Cómo nos han encontrado?

—No lo sé, deberíamos avisar al Señor Iván…

—No, se enfadará con nosotros —protestó el letón —. Ya nos dejó claro que no los molestáramos.

—Pues avisemos a Toris —sugirió el mayor.

Raivis le miró y asintió convencido.

—Toris, se acerc- ¡Oh, Dios! ¡Tus dedos!

Natalia se levantó, ofendida porque les hubieran interrumpido.

Les dedicó una mirada gélida a los tres bálticos y se fue a otra parte del barco.

—La señorita Natalia está loca —afirmó Raivis.

Eduard suspiró mientras cogía con cuidado la mano de Toris.

—Mira lo que te ha hecho.

—Lo siento… No me he dado cuenta.

—Ven, te lo curaremos.

Raivis puso cara de resignación y fue a buscar lo necesario para curarle esos dedos.

A los dos se les había olvidado el pequeño hecho de que el barco del capitán Kirkland se estaba acercando a ellos.

XxXxX

Arthur y Gilbert sonrieron confiados, delante del resto de hombres.

Yekaterina se encontraba al lado de Elizabeta y de Feliks, que también estaban preparados para saltar al barco.

Tino y Berwald se quedarían en el barco para manejar los cañones y protegerlo e incluso Vash iba a luchar… O más bien, a pegar tiros a cualquiera que se pusiera en su camino.

Todos en la tripulación estaban listos para el momento en que alcanzaran el barco de Braginski.

XxXxX

Un aura tenebrosa envolvió a Iván.

Isabel tragó saliva.

—No te pongas así, hombre… ¡He ganado justamente!

Iván le miró fijamente.

—Pero… Yo quería que estuvieras en mi tripulación.

—No se puede tener todo lo que quieres, ¿sabes?

—¿Por qué no?

—Porque está mal.

—Pero… No está mal, si tengo lo que quiero, soy feliz.

Isabel aguantó las ganas de golpearse la cabeza, ya que se encontraba suficientemente mareada ya, sin necesidad de ningún golpe.

—Entonces, ¿puede pedirte ya lo que quiero? —solicitó la española, temerosa.

Iván asintió.

Da.

—Quiero que dejes en paz a Gilbert.

—¿Eh? Pero me lo paso bien con él~

—¡Él no se lo pasa bien contigo!

—¿No soy divertido?

—No me refiero a eso, Iván… He ganado, ¿no? Pues pido eso.

—¿Estás segura?

—Sí.

Iván la miró, sonriente.

—Eso significa que puedo seguir reteniéndote conmigo, da?

Isabel palideció. No había caído en ese pequeño detalle. Si pedía la libertad incondicional de Gilbert, significaba que la opción de su propia libertad quedaba en las manos del ruso.

Inspiró hondo.

Era su decisión, y no se iba a echar atrás.

Da-

Nada más responder alguien tiró la puerta abajo.

Los ojos verdes de la española se encontraron con los ojos verdes de Arthur, que entró en la habitación desesperado.

Nada más cruzaron las miradas, el inglés se lanzó hacia Isabel, abrazándola con fuerza.

—Arthur, me estás ahogando —protestó la española.

Rápidamente, el inglés se apartó de ella, mientras se ponía el pie, siendo seguida por el ruso.

Después de Arthur entró Gilbert.

Iván miró al inglés, molesto por haberles interrumpido.

Ambos se miraron fijamente y rápidamente Arthur sacó su espada del cinto al mismo tiempo que Iván sacaba la tubería.

—Nos vamos a llevar a Isabel.

Iván alzó una ceja y miró a Isabel, después a Gilbert y seguidamente a Isabel de nuevo.

Iba a abrir la boca cuando una voz se escuchó en todo el barco.

—¡Parad de luchar ahora mismo!

Iván salió rápidamente a la cubierta, siendo seguido de los otros tres.

—¡Haced lo que dice! —ordenó Arthur.

—¡Vosotros también! —agregó Iván.

Todos dejaron de luchar, extrañados, mientras Yekaterina se lanzaba a los brazos de su hermano.

—¡Vanya! ¡Yo no quiero esto! Yo sólo quiero que seamos felices, y que nos llevemos bien y… —La ucraniana empezó a sollozar, aferrada a su hermano, que también la abrazaba.

—Si te hubieras unido a mi tripulación no habría pasado nada de esto —comentó Iván, serio, y cabizbajo.

—¿No lo entiendes? ¡Te quiero, eres mi hermano! ¡Al igual que quiero a Natalia! Pero ellos son mis amigos. Y-yo, no sería feliz si no estuviera en su barco.

Iván le miró, apenado.

Katiusha

De repente, Feliks apareció de la nada, plantándose entre Iván y su hermana, y siendo seguido por un Toris preocupado.

—¡Tú, maldito ruso loco!

Iván empezó a desprender un aura malvada, pero no le dio tiempo a hacer nada antes de que Feliks siguiera hablando.

—¡Tipo, yo me ofrezco en el lugar de Isabel!

Iván le miró, confuso.

—¡Quiero ingresar en tu nada-fabulosa tripulación!

—¿Y eso por qué? —preguntó Iván, ahora bastante divertido.

—Porque sí, quiero estar cerca de Toris…

Iván frunció los labios, y miró a su hermana mayor, que le devolvió la mirada, suplicante.

De repente, Natalia apareció a su lado.

—Por favor, hermano, di que si —le exigió. El polaco sería una manera de quitarse a Toris de encima.

Iván se lo pensó un momento y al final aceptó.

—Está bien. Pero estás bajo mis órdenes, da?

—Como que eso ya lo sabía, tranquilo.

Después de eso, Feliks siguió hablando tranquilamente con Toris.

Esta vez, fue Gilbert quien intervino.

—Entonces, ¿dejas libre a Isabel?

—Supongo que no queda otra, da?

Isabel sonrió.

—Nos volveremos a ver.

—¿Qué? —exclamó el albino —. ¿Por qué?

—Si ya ha hecho las paces con Yekaterina… Nos veremos alguna vez, ¿no?

—Eso sería fantástico —agregó la ucraniana, abrazando a su hermano menor.

Gilbert lo seguía mirando con desconfianza.

—No te preocupes —le susurró la española —. No te volverá a molestar.

Gilbert la miró atentamente.

—¿Te ha hecho algo? ¡Porque si te ha tocado te juro que lo mato!

—No me ha hecho nada, tranquilo.

—¿Estás segura? —intervino el inglés, examinándola cuidadosamente.

—Si —resopló Isabel, enrojeciendo —. ¿Y desde cuando tú te preocupas por mí?

Esta vez fue el turno de Arthur para enrojecer.

—D-desde que e-eres parte de m-mi tripulación, por supuesto —respondió, tartamudeando.

Isabel sonrió para sus adentros.

Aunque no lo quisiera aceptar, le agradaba que Arthur se preocupara por ella. La hacía sentir bien e importante.

El inglés rápidamente mandó a toda la tripulación de vuelta al barco.

Iván se despidió de la española y del albino y todos los demás se despidieron de Feliks.

Nada más llegar al barco, Arthur le devolvió el trozo de la bufanda a Yekaterina.

Ella sonrió.

—Ya no lo voy a necesitar. No necesito recordarlo ahora que volvemos a estar unidos.

Elizabeta se abrazó a Gilbert.

—¿Ves cómo ya se ha arreglado todo?

Gilbert rodó los ojos.

—Evidentemente, es porque mi asombrosa persona ha participado en la misión.

—Por supuesto, Gilbo —concedió Isabel, divertida.

Ya entrada la noche, celebraron la vuelta de Isabel y la normalización de las relaciones con el capitán Braginski.

Cabe decir, que casi todos terminaron algo borrachos.

Isabel salió en dirección a su camarote. Ella no había bebido mucho, ya que había que tener en cuenta que llevaba de antes casi cuatro botellines de vodka.

De repente, alguien la cogió de los hombros y la giró, para a continuación besarla suavemente.

Isabel sintió los labios de Arthur como si fueran algo que llevaba deseando toda la vida.

Poco a poco, fueron profundizando el beso, separándose de vez en cuando para coger aire.

Tan de repente como llegó, Arthur se apartó de ella, frunciendo el ceño.

—Esto, no está bien.

—Exactamente, ¿qué es lo que no está bien? —protestó Isabel, suficientemente borracha como para que no le importara su supuesto odio hacia el rubio.

—Te tuve unos cinco años atrapada en mi villa —respondió el inglés, que también llevaba una borrachera considerable —. No puedo venir ahora en plan pirata y quitarte tu inocencia.

—Dos cosas, bonito. Primera, eres un pirata, un despreciable pirata. Y dos… ¿Quién os da permiso para asumir que sigo virgen? ¡No soy una santa, que se dedicó a estar encerrada en su habitación durante cinco años!

Arthur enrojeció de ira.

—¿Quién? —preguntó.

—Quién qué —respondió Isabel, confundida.

—¿Quién te tocó de esa manera?

Isabel resopló, molesta de nuevo.

—No eres mi dueño, Kirkland.

—Dime su nombre, ¿es de la villa? Porque si es de la villa le mataré.

—¡No es de la villa! ¡No hace falta que mates a nadie!

—Entonces es un pirata. Dime su nombre.

Isabel le escupió a los pies.

—No. Soy libre, ¿entiendes?

Furiosa, se alejó de él, mientras Arthur la miraba, también enfadado.

¿Cómo habían llegado a esa conversación?

Daba igual, iba a averiguar quién había sido el culpable de… eso.

XxXxX

Isabel —al igual que toda la tripulación— despertó con una gran resaca.

Al salir del camarote, observó un barco al lado del suyo, que conocía muy bien.

Sonrió, alegre, e irónicamente a la vez.

La persona indicada en el momento indicado.

La persona indicada en el momento equivocado.

Había echado mucho de menos a esos dos.


Comentarios: Por fin, después de una larga espera, me digno a aparecer (?) Nah, no os preocupeis, ya terminé el otro fic, así que de momento me dedico a este exclusivamente :D Poco que comentar, que el capítulo fue hecho a trozos U.u Así que, no se como habrá salido... Espero que no os haya decepcionado. Podríamos decir que así, salimos de la saga "Iván" y entramos en otra nueva (?) Y parece que Iggy e Isa empiezan a aceptar sus sentimientos, pero yo soy mala e_e No, hombre, es que así también también termino con el enigma de la virginidad de Isa, y ya no tienen ese obstáculo que solventar ^.^ Y Fin! Me despido :U

Avances: En el siguiente salen más personajes :D Pero dos son especiales :U A ver si alguien los adivina XD


Gracias por los reviews ^.^

LaLa-chan32165: Yeah, es que acertaste de pleno... Es que es Isaaaa~ D: Pues si... muahahaha ese sujeto que le quito la inocencia a Isa saldrá en el próximo cap... Oh Dios, esto es un SPOILER como una casa, no? D: Al final si que ha habido ganador... Beben muy deprisa, que se le va a hacer XD Muahahaha... Me siento una persona cruel T.T Hago sufrir a Iggy... Y Yeah, me pillaste... Será más apra el final... Pero aparecerá XD Otro Spoiler... U.u Mal, Ann... Eres mala, no hagas mas Spoilers... *Se va bailando la danza del vientre* (?)

Jefa02: Muahaha... Comprendo esa pereza, así que don't worry, be happy XD A mi también me cae bien . No me comprenden T.T *Llora desconsolada* Iggy no sabe fingir XDD

IreneRodriguez: Y aquí llega otro cap! Que rapidez Dios XD Como no vamos a querer a Gilbert? Y Iggy es capaz de todo por Isa, por Dios... Es Iggy... Y está colado hasta las trancas XD Es que España pega con todo el mundo! Pero es por su actitud... Es taan mono, y quiere tanto a toodos~ Menos a Inglaterra XD Acabo de imaginarmelo así y he muerto de la monosidad de la imagen XDD Todos quieren a Isabel! Me acaba de venir a la cabeza una imagen de Toño abrazando a Vash... Oh, Dios, ha sido mortal XD Ahj, cierto... Pero los españoles molamos (?) Dios, Iván en realidad es muy romántico (?) Su tubería desprende amor e_e Muahaha... isa es una ingenua, ya lo sabemos XD Y nos despedimos de Feliks... Pero siempre será bienvenido :DDD No soy malvada D: Y lo del hacha comenzará también el siguiente cap . Ya queda pooooco XD Y bueno, Isa quedará por siempre en el corazón de Iván... Pero Vanya tendrá a Yao XD Y tendrá también discusiones con Emily muahahaha *Spoiler* Demasiado tarde XD Y los videos me matarón T.T Y es cierto... Pobre pareja, nadie les quiere (?) Nosotras les queremos!

Hana-Liatris: Aish, me alegra que te guste ^.^ Otra para el club del PrusiaxHungria! Casi todos prefieren el AustriaxPrusia :U No me gusta esa pareja T.T Me alegra que te gusta... Omg, Feliks más macho... Eso tengo que verlo *babas* XD Es que Prusia es muy awesome... Y voy a preparar más fragmentos del diario, probablemente :D No se si parecerá china... Pero será nombrado seguro ^.^ Y bueno, yo leo de todo, y habrás comprobado que si cambié a USA y a Canadá... Pero algunas otras Nyos no sabría controlarlas bien, así que no arriesgué XD Pero es que está historia estaba pensada para Nyo!España... Por la actitud, la relación que llevan y todo... Me alegra que te guste! :D


Cualquier comentario, críticia (constructiva a ser posible XD), petición del algo, etc... Review ^.^

Muchas gracias :3