Hola, Hola! Bueno ¿Como vais? En compensación por la tardanza, hoy os traigo una actu mucho más larga, esta tiene cinco páginas más de lo normal... siento tardar tanto, pero me estoy centrando en terminar mi historia Sasusaku "Sensaciones" solo le quedan cuatro capitulos y quiero acabarla antes del día trece que estrene nueva historia. Bueno, sinmas rodeos os dejo los agradecimientos y la actu, pasarlo bien, ya nos leemos Sayooo.
Xxm3ch3Xx, Hola, gracias por tus palabras jeje sip creo que Neji tiene mala leche.. siempre la ha tenido jajaj y ahora tiene una buena escusa para ser doblemente serio y furioso jijiji... Bueno lo de Kushina, la verdad es qu eno me lo habí aplanteado, ya que no esta dentro de mis planes jejejje... espero que este capi te guste, nos leemos y gracias cuidate kiss Sayooo...Minako k, gracias por tus palabras, me alegra que te haya parecido bonito el capítulo. Bueno Naruto es Naruto jajaja ya se dará cuenta lo que le biene encima, ya. Y bueno Hanabi... ejem.. aún le queda dar guerra... ya verás ya... gracias por comentar como siempre. Cuidate Kiss Sayooo...Noelialuna, Holaaaa! gracias, de verdad... me alegra que os encante lo que escribo. Gracias por tus felicitaciones. La verdad es que pronto vereis la reacción de Mina-chan cuando vea a su descendencia jejejej y Hiashi.. también queda mucho de ese personaje. Un besazo y cuidate Kiss...chiiiachan, gracias por tus palabras, por comentar y tu interes... Sasuke? Jejej bueno pronto sabreis noticias de él... muy pronto...kiss cuidate...blossXbrick, me alegra que te guste la historia... aquí hay más Naruhina... jejeje y bueno la pancita de Hinata también sale ejjejejej... nos leemos gracias kiss cuidate...Salex, Ohaio Nee-chan... te perdono porque eres tú muhahahah todos felices.. te aseguro que Tsunade siempre celebra con un buen Sakle jajaja y Kakashi esta feliz de ver que ellos son felices jijiji... y Naruto jajaj la que le espera a Naruto.. y más con neji jijijiji.. bueno hermanita.. nos leemos en el escritorio de al lado y comenta rápido que est avez no tienes escusa jajajjaja kiss aishiteru Matta nee...Atanih Hyuuga, Hola y bienvenida! me alegra que te guste la historia.. no suelo tardar más de un mes en actualizar, asi que tranquila que siempre habrá actu un día u otro... si? Cuidate, gracia spor comentar y nos leemos kiss Sayooo..
¿Alabdiel, estas por ahí? Vaya, el único hombre qu eme lee y me abandona... jejejejje es coña.. espero que estes bien muchacho... kisss...
Lo siento si hay faltas de ortografía, intento corregirlas...y los dedazos, trato de corrergirlos todo lo que puedo, pero siempre se me escapa alguno.
Disclaimer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.
Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?
18 Ya llega
Caminaba de un lado a otro desesperado, las manos le sudaban y podía sentir como las gotas de sudor recorrían su nuca y la frente ¿Por qué era todo tan difícil? Un nudo se le formó en la garganta y sus azulados ojos se cerraron en señal de disgusto. Las cosas no eran fáciles para él, y eso, debían saberlo.
Un ruido sonó a lo lejos alertandolo, sin poder evitarlo, su cuerpo se encogió tomando una forma defensiva. En su mano casi cerrada, oscilaba un Kunai de tres puntas. Sus ojos se abrieron de par en par y su oído se agudizó. Un simple toque en el suelo con sus dedos y asintió con la cabeza, no había ningún peligro.
La puerta se abrió de golpe y el único ojo visible del peligris, le saludó sonriente. Kakashi Hatake estaba frente a él. Un escalofrío recorrió la columna del rubio mientras volvía a una posición ergida. Kakashi se acercó al hombre que tenía frente a él y alzó la mano en señal de saludo.
-Te veo tenso.-Le habló con cordialidad.
-No sé porque estoy aquí encerrado.- Minato ladeó la cabeza dudoso.- Y mucho menos el por qué estas tú aquí.
-Lo siento.- Kakashi agachó la cabeza ocultando su mirada.- Han decidido que es lo mejor.
-Han decido.- Minato se dió la vuelta y se quitó su chaleco verde.-Supongo que el consejo aún desconfía.
-Así es.- Kakashi suspiró en derrota.- Todo esto sigue siendo muy extraño, debes entenderlo.- Kakashi se acercó al hombre ante él y posó su mano derecha sobre el hombro del rubio.-Sabes que yo jamás...
-No hace falta que te justifiques.- Minato se giró con la dulce sonrisa que siempre lo caracterizó cuando Kakashi aún era un simple adolescente.-Sé como son las cosas, te recuerdo que fui el Yondaime de esta villa.
-Maestro.- Susurró el peligris.
-Espero que esto sea temporal.-Minato se rascó la nuca mientras miraba divertido al hombre que tenía frente a él y un día fué su alumno.-Realmente deseo salir de aquí y cumplir con mi misión.
-¿Qué misión?- Kakashi observó cuan parecidos eran realmente Naruto y Minato.
-No lo sé.- Minato volvió a sonreir rascandose nuevamente la nuca.-Pero si estoy aquí, si mi hijo deseó que volviera, será porque aún tengo algo pendiente.
-Naruto.- Kakashi sonrió bajo la mascara.- Realmente no sois muy diferentes.- El peligris se dirigió a la puerta.- Cuando eras niño ¿En que soñabas?
-Soñaba ser el Hokage de esta villa.- Minato observó unos segundos el techo.-Proteger a los habitantes y ser reconocido.
-Lo lograste.- Kakashi abrió la puerta y se giró una última vez.-Eres el heroe de esta villa, el magnifico Yondaime que sacrificó su vida por todos. Naruto es igual que tú, él fue el heroe de Konoha en el ataque de Pein, en la cuarta guerra... Y ahora solo le queda cumplir la promesa de ser el próximo Hokage.
-¿Por qué me cuentas todo esto?- Minato preguntó dudoso a su antiguo alumno.- Nada de lo que me estas diciendo, tiene que ver con esto.- Y señaló la habitación.-Mi hijo no tiene nada que ver con que yo este aquí encerrado ¿O si?- Y frunció su rubio ceño.
-No.- Kakashi salió de la habitación.- Esto es por Konoha, para valorar cual va a ser tu papel aquí desde ahora.
-Siempre protegeré Konoha.- Minato observó sus propios pies.- Lo hice en su día y di mi vida por ello, no dudeis en que pueda hacerlo de nuevo si fuera necesario.
-Gracias.- Kakashi cerró la puerta nuevamente dejandolo solo.
-¿Que van a hacer conmigo?- Susurró el Yondaime poniendose de nuevo su chaleco de Jonnin.-Naruto.- Susurró mirando la puerta de salida cerrada.
O-o-o-o
Hinata se levantó despacio de la cama, Naruto había llegado tarde la noche anterior y no quería despertarlo, desde hacía siete meses, el rubio hacía misiones casi diariamente. Al acabar las misiones, ayudaba a Neji en su entrenamiento y de paso mejoraba sus propias habilidades. Al acabar el entrenamiento todas las noches, volvía a dormir a casa sin protestar. Pero el cansancio ya se hacía visible en el rubio y eso le pesaba a Hinata. A la ojiperla, le encantaba que Naruto acariciara su abultado vientre y compartir cada patada y movimiento que el bebé le daba, sin embargo muchas noches como la anterior, su marido llegaba a casa y se metía en la cama incluso sin cenar.
-¿Donde vas?- Naruto cogió suavemente la muñeca de su mujer.- Aún es muy temprano.- Susurró adormilado.- Vuelve a la cama ¿Si?
-Tengo que ir al baño.- Susurró la ojiperla.- Además, tengo visita en el hospital con Sakura.
-¿A que hora?- El rubio levantó la cabeza y miró por la ventana.
-A las nueve.- Hinata se alejó de la cama sonriendo.
-Entonces, ves al baño y vuelve, tan solo son las siete.- Naruto se tapó de nuevo la cabeza con las mantas.-Ultimamente no estoy mucho contigo.-Susurró contra la almohada.
Hinata se adentró en el baño y no pudo evitar observarse frente al espejo. Su vientre de ocho meses de embarazo era más que visible. Tras asearse y darse una ducha, Hinata salió del baño y volvió a la habitación.
-Naruto.- La ojiperla se sentó en el borde de la cama.-¿Tienes hambre?
-Ven un poco más.- Naruto abrió las mantas y sonrió adormilado a su mujer.- Solo diez minutos.
Hinata sonrió a su marido y sintió como las mejillas se enrojecían. Habían pasado siete meses desde que se casaron, y aún no se acostumbraba a tenerlo tan cerca todos los días. Naruto tiró suavemente de su muñeca y la acercó a su pecho.
-Tienes el cabello mojado.- Susurró contra la coronilla de su cabeza.- Me encanta como hueles.- Y depositó un suave beso en sus cabellos.
-Naruto.- Hinata alzó un poco el rostro para rozar sus cálidos labios.- Tengo hambre.- Confesó mientras jugaba con sus dedos nerviosa.
-Solo dame un beso y nos levantamos.- El rubio alzó despacio el rostro de su mujer y depositó un suave beso contra sus labios.-Por cierto, quiero Ramen.-Y sonrió mientras se levantaab de la cama y alzaba entre sus brazos a su esposa.
-Naruto.- Hinata lo llamó alterada.- Peso mucho, bajame.- Pidió avergonzada.
-No es para tanto.- Naruto entró en la cocina y la dejó suavemente sentada en una silla.-¿Te acuerdas cuando te llevé a aquel claro?
-¿Cuando aún estaba en coma?- Hinata se levantó y puso un poco de agua a calentar.-Si, lo recuerdo.
-Pues te aseguro que cargarte a la espalda durante aquel trayecto, me cansó más que llevarte ahora entre mis brazos.- Naruto olfateó el aire cuando Hinata vertió el agua en el vaso de Ramen instantaneo.-Además, ahora también cargo a mi futura hija.
-No sabemos lo que es.- Hinata se sirvió un vaso de leche.- Además, quedamos en que no lo sabríamos hasta el nacimiento.
-Será una niña.- Naruto besó la frente de su mujer.- Y será igual de hermosa que tú.
-¿Y si es un niño?- Preguntó observando la nada.-¿Como vamos a llamarle?
-Si es niña.- Naruto se rascó al nuca con una sonrisa en sus labios.- Tal vez podríamos llamarla como a tu madre.
-Himeko.- Hinata en ese momento se levantó de su asiento y se dirigió hacía la ventana.
-Hinata.- Naruto la estrechó entre sus brazos dandole un pequeño beso en la nuca y posando las manos sobre su vientre abultado.- ¿Estas llorando?
-Lo-lo siento.- La ojiperla se llevó la mano al pecho.- Solo tuve un recuerdo de mi madre.
-¿No te gustaría ponerle como a ella?- Naruto la giró despacio y besó sus mejillas llevandose así el rastro de las saladas lágrimas.- Si no quieres, siempre podemos buscar más nombres.
-Esta bien.- Hinata sintió como sus mejillas se sonrojaban de nuevo.- Si es niña la llamaremos Himeko.
-Bien.- Naruto observó el reloj.- Voy a darme una ducha y nos vamos al hospital.
-Te espero aquí.- Hinata volvió a girarse hacía la ventana y esperó pacientemente a su marido.
O-o-o
Sakura observaba a su mejor amigo con una sonrisa en los labios, desde que habían entrado en la consulta, su hiperactivo amigo no había dejado de hacerle preguntas sobre como crecía el bebé y que forma tenía. La pelirosa le pidió a Hinata que tomara asiento y golpeó a Naruto en la cabeza para que se estubiera quieto de una buena vez.
-Eso duele.- Se quejó el rubio frunciendo el ceño.
-Te he dicho cuatro veces que dejes de hacer tantas preguntas y te estes quieto.- Le advirtió nuevamente la medic-nin.
-Perdonalo.- Hinata juntó sus dedos indices en señal de nerviosismo.
-Tranquila.- Sakura cambió la expresión y sonrió a la peliazul.- Todos sabemos como es de molesto cuando quiere.- Y las dos mujeres se echaron a reir.
-Entonces esta de ocho meses.- Naruto miró por unos instantes el vientre de Hinata.-Pero debe ser muy grande.
-¿Por qué dices eso?- Sakura miró curioso a su amigo.
-Es que esta muy gorda.- Naruto señaló el vientre con su dedo indice.-¿Es muy grande la niña?
-¡Naruto!- Sakura volvió a levantarse de golpe de su asiento y golpeó al rubio con su puño cargado de Chakra.
-¡Eso duele!- Gritó el rubio sobandose la cabeza.
-A una embarazada, no se le llama gorda.-Sakura volvió a cargar contra Naruto sin piedad.
-Sakura.- La voz de la ojiperla llegó a sus oídos.- N-no pa-pasa nada.- Susurró agachando la cabeza.
-Disculpate con tu mujer.- Sakura sentó de golpe al rubio enfrente de su mujer.-Ahora.- Exigió.
-No es necesario.- Hinata se levantó del asiento nerviosa.
-Lo siento.- Naruto sonrió a su mujer.- No volveré a decir que estas gordas, sino redonda.
-¡Naruto!- Sakura se tensó al ver lo inútil que podía llegar a ser su antiguo compañero de equipo.
-Será mejor que nos vayamos.- Hinata tiró del brazo del rubio.- Todo esta bien, y eso es lo que importa.
-Nos vemos más tarde.- Sakura sonrió a Hinata y miró a Naruto con el ceño fruncido.- Y espero que por una vez en tu vida, te entre la madurez de golpe.
-Si, Sakura.- Naruto se despidió de su amiga con un gesto de la mano.- Nos vemos más tarde.
-Por cierto.- Sakura llamó la atención del rubio.-Tsunade me dio esto anoche para ti.- Y le tiró un pergamino cerrado.-No soy tu perro, así que acostumbrate a recoger los mandados tú solo.
-Gracias, Sakura.-Naruto lo atrapó entre sus manos y sonrió a su mejor amiga.-Nos vemos.
Los dos salieron de la consulta, dejando a una muy cabreada pelirosa. Sakura se sentó en su asiento y suspiró agotada, tratar con Naruto la dejaba exausta. Observó el reloj y sonrió al recordar que había quedado con Ino. Rápidamente recogió sus cosas y salió directa hacía la floristería de los Yamanaka, esa mañana Ino tenía libre en el hospital y ella ya había acabado con su turno de noche.
O-o-o
La puerta de metal se abrió de golpe y la luz entró en la pequeña habitación. Minato se frotó los ojos y se levantó de la pequeña cama con paciencia. Tsunade entró en la pequeña sala y miró a Minato seriamente.
-Buenos días.- Saludo la princesa de las babosas.-Ya hemos decidido entre todos tu nueva misión.
-Buenos días.- Minato hizo una reverencia en señal de respeto hacia ella.
-¿Como estas, Minato?- Tsunade observó al rubio.
-¿Un nuevo trabajo para mi?- Minato la observó con su caracteristica sonrisa.- Estoy muy bien, gracias, princesa Tsunade.
-Hemos estado leyendo la información que nos has estado trayendo.- La Godaime le indicó a Minato que la siguiera.-Al fin y al cabo, es de nuestro sumo interes.
-Lo único que he estado haciendo, es lo que me ha mandado el consejo que haga por la villa.- Minato se encogió de hombros restandole importancia a todo aquello que le rodeaba.
-Esta misión es muy diferente.- Tsunade se giró de golpe frendo el paso de los dos.- En esta misión, irás con la persona involucrada directamente en el caso.
-Si.- Minato asintió y reanudó el paso tras la rubia mujer.
O-o-o
Kakashi andaba de un lado a otro de su despacho, siempre había odiado el puesto de Rokudaime, pero desde hacía unos meses atrás, era mucho más que odio ¿Como podía Konoha utilizar al Yondaime para ese tipo de misiones? Frunció el ceño y se mordió el labio bajo su mascara ¿Acaso el consejo pensaba algo extraño sobre su antiguo maestro?
-Kakashi.- Pakkun llamó al Rokudaime.-Creo que deberías sentarte de una vez, al final vas a hacer un agujero en el suelo y vas a caer al piso de abajo.
-Pakkun.-Kakashi sonrió al perro.- Nadie te ha pedido tu opinión, tan solo acompañarás nuevamente a Minato Namikaze en otra misión.
-Minato eh...-Pakkun olfateó el aire y se sentó erguido observando a su dueño.-Ya está aquí.- Informó al peligris.
-Lo sé.- Kakashi se sentó tras la mesa intentando guardar las apariencias, no le gustaba que se dieran cuenta que se ponía nervioso cada vez que Minato salía de la villa.- Será mejor que te eches a un lado.
-¿Se puede?- La voz de Shizune sonó tras la puerta.
-Adelante.- Kakashi miró la puerta con impaciencia mientras estrujaba el royo de pergamino entre sus manos.
-Buenos días.- Shizune entró al despacho y agachó la cabeza en forma de saludo.- Ya están aquí.- Y señaló a Minato acompañado de la princesa Tsunade.
-Pasar.- Les indicó el peligris.- Me ha llegado una nueva misión para ti.- Y miró al rubio mientras éste se sentaba.- Esta vez irás acompañado, así lo desea el consejo.
-Entendido.- Minato sonrió a su antiguo alumno.-¿Quién va a ser mi acompañante?- Preguntó divertido.
-No tengas tanta prisa.- Tsunade observó a los allí presentes pasando sus ojos de uno al otro.- Todavía no se lo han comunicado a él.
-¿Crees que es lo correcto?- Shizune se acercó a la mesa abrazando a Ton-ton.- No sabemos que va aocurrir en est amisión y él pronto será...
-No te entrometas.- Tsunade cortó a Shizune.- Deja las cosas como están, si queremos saber que se traen entre manos esos ancianos, será mejor que hagamos las cosas a su manera.
-¿Crees que así conseguiremos saber lo que traman?- Kakashi alzó la ceja de su único ojo visible.-Recuerda que ellos hacen reuniones a nuestras espaldas.
-Y nosotros a las suyas.- Tsunade golpeó la mesa con su puño cerrado.-¿Quieres sacar la información o no?
-¿A costa de qué, Tsunade?- Kakashi se levantó de su asiento apoyando las palmas de las manos sobre la mesa.-Ya has visto lo que ocurre cada vez que él sale de la villa.
-Para eso estará con él Minato.- La rubia de dos coletas miró al Yondaime Hokage.-Tú lo protegerás ¿Verdad?
-¿Me vais a decir con quién voy a ir?- Minato se rascó la nuca dudoso.
-No seas impaciente, estará a punto de llegar.-Tsunade sonrió de lado "A ver como te sienta esto" Pensó la rubia divertida.
-¡Dejame pasar!- Una voz gritona llegó a los oídos de los allí presentes.-¡Tsunade me citó en la oficina del Rokudaime a las doce!
-Estan reunidos.- Oyeron otra voz de hombre impidiendole el paso.- No creo que deseen ser molestados.
-¿A sí?- Y la puerta se abrió de golpe dejando ver a un rubio de ojos azules y marcas de bigotes en sus mejillas.- ¡Pues ellos me han citado, así que le dices a la vieja y al vago que estoy aquí!
-¡Naruto!- Tsunade se levantó de golpe y alzó su puño amenazador.-Te he dicho mil veces que no me llames vieja.
-¿Me estabais esperando?- Sonrió zorrunamente el rubio.
-Pasa.- Kakashi sonrió bajo la mascara.- Gracias, pero lo estabamos esperando.- Le informó el peligris al joven shinobi.- Puedes marcharte.
-Si.- El joven shinobi agachó la cabeza y salió de la sala.
-¿Qué quereis?- Naruto observó a lso cuatro allí reunidos.-¿Que es tan urgente?
-Minato.- Kakashi llamó al rubio mayor.-Él será tu acompañante de equipo, así que tratalo bien.- Y el peligris rió divertido.
-¡¿Qué?!- Naruto señaló a su padre.-¿Me vais a mandar de misión con éste?- El rubio entrecerró los ojos.-¿Por qué? Hace siete meses que no sé nada de él y ahora, me mandais a una misión.
-Si.- Kakashi le tendió un pergamino al Uzumaki.- Partireis dentro de una hora, así que espero verte en la puerta con puntualidad.
-Estais locos.- Naruto cogió el pergamino y miró a su antiguo maestro.- Al menos dime que es una misión de clase A.
-Es una misión de clase S.- Informó Tsunade.- En el pergamino biene todo muy bien detallado.
-¡Vaya que sí!- Gritó el rubio.- Me estaba aburriendo de hacer misiones de clase C.
-Todo era por el bien de tu mujer.-Kakashi sonrió al rubio.- Pero esta vez es algo muy importante.
-Esta bien.- Naruto se dirigió a la puerta.-¿Por cuanto tiempo?
-Lo que os lleve la misión.- Agregó Tsunade.- Así que espero que no sea más de dos semanas.
-¡¿Dos semanas?!-Gritó alterado Naruto.- Pero para entonces podría haber nacido mi hija.
-¿Es una niña?- Preguntó Shizune.
-No lo sabemos.- Naruto encaró a la pelinegra.- Pero no quiero estar fuera de la villa para entonces.
-Bien.-Kakashi miró a Naruto.- Te llevarás a Katsuyu contigo.- Y miró a la rubia de dos coletas.- Si Hinata se pone de parto, ella te avisará ¿estas de acuerdo, Tsunade?
-Esta bien.- Tsunade se mordió el pulgar y apoyó la mano sobre la mesa.-Kuchiyoshe no jutsu.
-¿Si, princesa Tsunade?- Katsuyu apareció ante la vista de todos.
-Quiero que una parte de ti, se vaya con Naruto.- Le indicó la rubia.- Cuando Hinata este de parto, le avisarás.
-Si, princesa Tsunade.- Katsuyu se dividió en dos y se subió al hombro del rubio menor.-Estoy lista.
-Bien.- Kakashi miró a los dos rubios.- Espero que partais en una hora, nos vemos en vuestro regreso.- Y se despidió de ellos con una sonrisa bajo la mascara.
O-o-o-o
Los dos caminaban en silencio, desde hacía tres días, vagaban sin rumbo fijo por Konohagakure. Minato no era de muchas palabras, y Naruto no sabía que decirle realmente. Minato se detuvo frente a una cueva y le indicó al Jinchüriki que descansarían allí.
-Empieza a hacer mucho frío.- El Yondaime entró en la cueva y encendió un pequeño fuego.- Será mejor que nos resguardemos hasta mañana.
-Si.- Naruto se sentó a la otra parte del fuego y observó en silencio como siempre.
-¿Estas preocupado?- Preguntó Minato mientras calentaba agua para la cena.
-¿Qué?- Naruto dejó el pergamino de la misión a un lado y miró por primera vez en tres días a los ojos a Minato.
-¿Si estas preocupado por tu mujer y tu hija?- Minato le tendió un vaso de Ramen instantaneo y le sonrió.
-Si.- El rubio menor agradeció la cena ocn un gesto de cabeza.- No creo qu evaya a ser un buen padre.- Admitió en voz alta.
-Naruto.- Minato se levantó del suelo y se acercó a su hijo sentandose a su lado.- Nadie nace enseñado.
-Lo sé.- Naruto apartó al vista de su padre.- Solo que no sé como actuar ante tal.
-Lo siento.- Minato observó los palillos que sujetaba en su mano derecha.- Durante estos meses, he recordado muchas cosas, recordé mi estancia en tu interior.- Admitió en voz alta.
-¿Lo recuerdas?- Naruto dejó su Ramen vacio en el suelo y miró seriamente a su padre.
-Si.- Minato asintió dejando su cena a un lado.- Recuerdo lo que ocurrió aquella noche en que naciste.- Los ojos de Minato se cerraron y una triste sonrisa apareció en sus labios.- Recuerdo el calor tan especial que sentí cuando te sostuve entre mis brazos.
Los azules ojos de Naruto brillaron en la oscuridad de la noche y una pequeña sonrisa se formó en sus labios.
-¿Que más recuerdas?- El rubio hiperactivo sentía la necesidad de saber más de su padre, de su madre, de él mismo...
-La enorme tristeza que sentí al ver que aquello que más amaba, se escapaba de mis manos.-Minato apretó las manos sobre sus piernas y las cerró apretando los pantalones entre sus dedos.-Salvé ala villa y os perdí. Te di una miserable vida... creí que te tratarían como a un heroe por ser mi hijo y el salvador de Konoha al albergar al Kyübi en tu interior, pero me equivoqué.
-Yo...- Naruto no sabía que contestar ante aquellas revelaciones de su padre.
-Recordé que sellé parte de mi Chakra en tu interior, así como lo hice con el de tu madre.-Minato miró el techo de la cueva, no se atrevía a mirar a su hijo a la cara.-Como fuiste creciendo entre insultos y golpes.
-Eso es el pasado.- Naruto cerró las manos tan fuerte sobre sus pantalones, que sus nudillos se volvieron blancos del esfuerzo.
-Es el presente, y será tú futuro... nuestro futuro.- minato al fin encaró a su hijo.- Recuerdo nuestra conversación cuando atacó Pein la villa y casi rompes el sello.- Suspiró con temor alas palabras de su hijo.
-Mamá me ayudó a controlar a Kurama.- Naruto sonrió a su padre.- Ella me contó como os conocisteis, que la salvaste de otros shinobis y os enamorasteis.
-¿Kushina hizo eso?- Al decir en voz alta el nombre de su mujer, sus azulados ojos se empañaron en lágrimas.
-Si.- Naruto asintió con la cabeza.- Ella me dijo que desde entonces no os separaisteis.
-Si.- Minato respiró hondo y alzó le rostro de nuevo intentando no llorar.-Kushina era muy especial, y me alegra que la hayas conocido en tu interior. Naruto, yo...
-Dejalo estar.- Naruto estiró su fotón en el suelo.-No te juzgo por nada, tampoco quiero hacerlo.-El rubio menor se metió dentro de las sábanas y se posicionó de lado para dormir.-Me alegra que me recuerdes.- Susurró.
-Espero no fallarte de nuevo.- Susurró el Yondaime antes de cerrar también los ojos.
O-o-o-o
Cuatro días más en absoluto silencio, los dos vagaban cerca de la aldea, tal vez a una hora de camino. Naruto sentía la necesidad de volver a konoha y abrazar a su mujer ¿Estaría bien Hinata? Esa pregunta no dejaba de rondar por su cabeza una y otra vez.
Minato no había conseguido entablar otra conversación larga después de confesarle a su hijo que recordaba todo aquello que había visto en su interior. Los nervios de lo que pasaría cuando volvieran a konoha, lo tenían preso en un estado de semiinconsciencia.
Naruto y Minato entraron en una cueva cercana a pasar la noche, lso dos cenaron en sumo silencio una vez más. Tras cenar, como cada noche que compartían, Minato se acostó en su futón esperando un nuevo día.
Pasadas unas cuantas horas de insomnio, el Yondaime se levantó de golpe al escuchar un ruido fuera de la cueva. Con un gesto sumamente rápido, Minato se equipó con sus armas shinobi y apoyó su dedo índice y medio en el suelo.
-Naruto.- Susurró al sentir el Chakra de tres shinobis diriendose hacía la cueva.-Despierta, hijo.
-¿Qué ocurre?- Preguntó el rubio menor levantandose de su futón.
-Nos atacan.- Minato avisó a su hiijo.- Ponte en guardia.
-¿Cuantos son?- Naruto se puso su chaqueta naranja y se ató su bandana de Konoha en la frente.
-Nueve.- Minato sonrió a su hijo y salió de la cueva sin ser visto por el Uzumaki.
-Ya estamos con el Rayo amarillo de Konoha.- Rió el rubio menor.- Vamos chicos.-Les comunicó a sus Bijüs.
-Naruto.- Minato se acercó a su hijo con el cuerpo de un shinobi colgado al hombro.- Este esta inconsciente, debemos llevarlo a Konoha con Ibikki. Los otros ocho ya estan muertos.- Minato observó el terreno que previamente había sellado para su técnica Hariashin no jutsu.
-Espera.- Naruto apoyó las manos en el suelo curvando su cuerpo en posición felina.- Hay alguien más.- Dijo con voz ronca.
-No te precipites.- Minato soltó al shinobi contra el suelo de golpe.-¿Por qué no sentí a ese shinobi también?
-No es un shinobi.- El Chakra rojo del Kyübi se estaba haciendo presente ante los ojos de Minato.- Esto es mucho peor.
-Su cabello.- Minato observó los cabellos blancos de aquel hombre que caminaba hacía ellos.-Me recuerda al otro hombre que nos atacó hace casi un año.
-Es del mismo lugar.- Naruto frunció el ceño y sus ojos se volvieron rojos como la sangre, sus colmillos se alargaron y sus garras se acentuaron.-No dejan de perseguirme.
-Lo tengo.- Minato desapareció nuevamente y apareció tras la espalda del hombre de cabellos blancos.-Eres mio.
-Eres muy confiado.- El hombre golpeó a Minato en el estómago y se giró para encararlo.-Tú no me das miedo.- E intentó golpear la nuca del Yondaime con su bastón.
-Tú a mi tampoco.- Susurró Minato a tiempo de apartarse del golpe.
-Naruto.- Katsuyu apareció en el hombro del rubio saliendo de su chaqueta naranja.- Hinata está de parto.
-¡Mierda!- Naruto gruñó con furia y se lanzó hacía el hombre dandole un zarpazo en el estómago.-¿Por qué nada me sale bien?
-Ve a konoha.- Minato s elanzó contra el hombre y golpeó su Kunai contra el bastón de éste.-Llevate al shinobi.
-¡No!- Naruto saltó sobre el viejo.-Nunca abandones a una de tu equipo, a tu compañero.- El rubio menor sonrió a su padre.- Aquellos que rompen las reglas son escoria, pero aquellos que abandonan a un amigo, son peor que escoria.
-Obito.- Minato sonrió a su hijo.- Eso debe habertelo enseñado Kakashi.
-Fue mi maestro.- Pronunció el rubio menor mientras se lanzaba hacía el anciano.
-Aun que me golpees y me mates, mi trabajo ya está cumplido.- Y el hombre rió a la misma vez que golpeaba a Naruto en el brazo derecho con su bastón.
-Ese golpe es muy flojo, viejo.- Naruto gruñó de nuevo y una tercera cola de Kurama apareció a sus espaldas.
-¡Rasengan!- Minato se abalanzó golpeando nuevamente el estómago del peliblanco.
-Kage Bunshin no jutsu.- Tres clónes de Naruto aparecieron al lado del peliblanco.- Tenemos que irnos.- Susurró cansado el rubio.
-Jamás.- El anciano escupió sangre contra el suelo y con un movimiento de su bastón, hizo desaparecer los Kage bunshin de Naruto.- Jamás me llevaréis a vuestra sucia villa.- Y desapareció en un halo de luz blanca.
O-o-o-o-o
Naruto y Minato corrieron a toda velocidad por el bosque, tan solo estaban a una hora de Konoha, pero los nervios los tenían alterados. El hombre de cabellos blancos s eles había escapado, los dos lo habían subestimado. En el pergamino ponía claramente que debían capturar al hombre de cabellos blancos "Sin falla alguna".
Al llegara la puerta, el rubio menor soltó al shinobi de golpe contra el suelo y miró a Izumo.- Todo vuestro.- Y empujó a Minato para que lo acompañara al hospital.
-¿Quedó alguien con vida?- Preguntó Izumo.
-¡Uno de los viejos se escapó!- Gritó mientras se alejaban.-Luego le levaremos el informe al Rokudaime.
Naruto entró corriendo al hospital y se cruzó con Ino en el pasillo.
-¿Donde está Hinata?- Sus ojos brillaban de la emoción.
-Está dentro, no puede tenerlo por si misma, así que Tsunade y Sakura estan con ella, hacen todo lo que pueden, no puedes entrar.- Y miró con tristeza al rubio.
-¡¿Como que no?!- Naruto se acercó a la puerta del quirófano.-¡Son mi mujer y mi hija!
La puerta se abrió en aquel instante y una agotada Tsunade apareció tras ella.
-Naruto, me alegro que estes de vuelta.- Y miró una puerta que había un poco más a la izquierda.- Entra allí y ponte una bata de las que hay, después entra a coger a tu hijo en brazos.
-¡Si!- Naruto se vistió rapidamente con al bata que le había dicho Tsunade.
El rubio hiperactivo pudo ver a Neji y a Hiashi antes de entrar al quirófano, al menos el lider de los Hyüga había aparecido. Antes de que la puerta se cerrara, los azulados de Minato se clavaron en los suyos. Sin poder evitarlo, una sonrisa de felicidad atravesó su rostro y ésta llegó a su padre. Al llegar a la camilla, pudo ver a una muy agotada Hinata.
-Naruto.- Susurró la ojiperla.
-Ya estoy aquí, ya llegué.- Naruto besó la frente de su mujer.
-Tenía miedo de que no llegaras.- Hinata cogió la mano de su marido entre las suyas.-Lo siento.- Susurró apretandole fuertemente.
-¿Por qué?- Naruto miró frunciendo el ceño a su mujer.
-Por ser tan débil.- Los ojos de Hinata se empañaron.- Nunc ahe sido una buena kunohichi, ni una miembro del clan Hyüga que valga, y ahora... no puedo nisi quiera tener a nuestro bebé.
-Hinata.- Naruto miró a la ojiperla con tristeza.- Has sido una kunohichi muy valiente, siempre has protegido aquello que amabas. Tu amabilidad es perfecta para ser la lider del clan Hyüga. Seguro que si hubieses sido la lider del clan, todos te hubiesen respetado por tu bondad.
-No puedo más.- Hinata cerró los ojos y sonrió con tristeza.- Ayudame.- Susurró con la voz ronca.
-No te duermas.- Naruto besó centimetro a centimetro el rostro de su mujer.- Tú eres fuerte, así que espera un poco más. Por favor, Hinata.
-Tranquilo Naruto, estamos con ella, no la dejaremos rendirse.- Tsunade miró a Naruto.
-Vieja.- La voz del rubio sonó apagada y ronca.- No permitas que se vaya, no puede.-Los ojos del rubio se empañaron.- Ella fue la única que me amó desde siempre. Ella luchó por mi, creyó en mi desde el principio. Ella consigió llegar muy lejos.
-Lo sé.- Tsunade miró a Sakura y le indicó con las manos que hiciera algo de una vez.-Sé que ella es tu vida ahora.
-Ella es muy fuerte, consiguió que la amara, aprendí a amarla.- Naruto volvió a besar el rostro frío y pálido de su mujer.-Hinata, no me dejes... No me dejes solo, no quiero estar solo de nuevo.
Los ojos jade de Sakura estaban llenos de lágrimas, sus manos temblaban por el moemnto vivido en aquella sala. Ella debía hacer algo muy importante, ella no podía dejar que su mejor amigo perdiera nuevamente a su familia, no... esta vez no.
-¡Hinata!- Sakura llamó a su amiga.-¡Un empujón, solo uno!
-¿La oyes?- Naruto acarició el rostro de su mujer.- Vamos Hinata, tú puedes, solo uno más.
-Estoy muy cansada.- Hinata cerró los ojos y empujó con todas las fuerzas que le quedaban.
-Ya viene.- Tsunade sonrió a Naruto.- Dejame espacio.- Le ordenó a Sakura.- No quiero que sufra más daño la criatura.
-¡Naruto!- Sakura llamó la atención del rubio.- Coge a tu hijo y cortale el cordón.- Sakura sonrió a su mejor amigo intentando que las lágrimas no empañaran sus ojos.
-¿Yo?- Naruto cogió al pequeño ensangrentado que le tendía su mejor amiga.- Tiene los cabellos azulados como su madre...- Naruto observó a Hinata. La ojiperla estaba consciente y en su rostro se podía ver el cansancio.-Mira Hinata, se parece a ti.
-¿Es hermosa?- Preguntó en un susurro la Hyüga.
-Hermoso.- Naruto lo envolvió entre sus brazos dandole calor.- Es un niño.
-No lo apretes tanto, no se va a caer.- Tsunade apareció al lado del rubio y le indicó como debía hacerlo.- Ahora sigueme y lo limpiaremos ¿Como le vas a poner de nombre?
-Es un varón.- Sonrió el Uzumaki.-No lo hemos pensado.
-No.- Susurró Hinata.- Solo pensamos el de niña.
-Le pondremos Jiraiya.- Naruto miró a Hinata esperando su aprobación.
-Me gusta ese nombre.- Hinata sonrió con mucho cansancio acumulado en el cuerpo.
-¿Y a este?- Preguntó Sakura enseñandole a un niño de cabellos rubios como el oro.
-¿Dos?- Naruto miró a Hinata con cara de terror, si ya temía hacerlo mal con uno ¿Que le depararía el futuro con dos?
-Minato, se llamará Minato.- Contestó Hinata antes de caer rendida por el cansancio.
-Jiraiya y Minato.- Sakura aseó al pequeño rubio y se lo dio a Naruto.- Cuidalos Naruto, cuidalos.- Sakura se acercó a ayudar a Tsunade con Hinata.- Son lo mejor que esta vida te puede dar.
-Gracias.- Las lágrimas caían por el rostro del rubio sin cesar.-Simplemente, gracias.
-Ahora dejanos espacio para ayudar a Hinata.- Tsunade miró con alegría al trio que se presentaba ante ella.
Aquella mujer entrada en años, jamás creyó que se sentiría tan feliz ante aquello. Cuando apostó por Naruto, lo amó como si fuera su nieto, ahora claramente era su familia, su pequeña familia.
Naruto observó sus brazos y sonrió al ver el rostro tranquilo de aquellos dos pequeños ¿Sería un buen padre? Se preguntó mientras observaba alejado como Sakura y Tsunade ayudaban a Hinata. Aquella pregunta no sería fácil de responder, pero el futuro hablaría tarde o temprano.
-Ya está.- Sakura se acercó a su amigo.- Ahora la subiremos a una habitación.- La pelirosa cargó con el pequeño Minato entre sus brazos.- Naruto, tienes fiebre.
-Será de la emoción.- Rió Tsunade.- Tenemos que celebrar que todo ha ido bien con un buen Sake ¿verdad?- Y miró al rubio con una gran sonrisa.
-La verdad es que no me siento muy bien.- Naruto siguió a Sakura y a Tsunade hasta la habitación donde estaría Hinata descansando.- Pero supongo que será por el cansancio de la misión y el parto de mis hijos, me pondré bien Sakura, no te preocupes.
-Bien.- Sakura asintió no muy convencida.- Descansar unas horas, después avisaré a los demás para que vengan a conocer a tus hijos.
Naruto recostó al pequeño Jiraiya en su cuna junto a su hermano. Después de darle un beso en la frente a su mujer, se recostó en la cama de al lado a descansar, realmente se sentía muy agotado.
