Siento muchisimo la tardanza, pero me quedé bloqueada con esta historia... por un momento no supe como continuarla... espero que me perdoneis si? Aquí traigo la continuacion, nos leemos pronto, ya estoy trabajando en el proximo capi...Cuidaros y como siempre, gracias.
Minako k, holaaa! bueno bueno.. en este capi se sabrá lo que le pasa a naruto jejejeje bueno espero leerte pronto... nos vemos cuidate sayooo....Noelialuna, holaaa! sip jajaj gemelos...gracias por tus palabras, espero que en este capi tambien sonrias jejeej cuidate sayoooo...rubysaotome, Hola Rubyyy! sip jajaj tenía que haber un nuevo Jiraiya jajajaja jejje espero que a este teclado no le pase nada jajajaj nos leemos cuidate sayooo....xXm3ch3Xx, sorpresa jajajjaja son dos jajajaja aquí sabemos un poco más de la historia... espero que sea de tu interés jejeje nos leemos cuidate sayoooo, Aranih Hyuuga, jajaja bueno te lo leíste y comentaste no? Eso es lo importante... jejeje... Hinata es Hinata jajaj ella siempre asusta no? Jejejje aquí se descubre que hizo ese maldito viejo a Naruto jejej bueno nos leemos y una vez más gracias por tus palabras jejeej sayooo....jimena-chan, holaaaa! espero que cada vez se ponga más interesante jejeje y bueno aquí se sabe lo que le ocurre a Naruto... nos leemos y gracias por tus palabras... sayooo...Salex, Ohaio Nee-chan... bueno ya traigo la conti jajajajaj gracias por ponerte pesada para que escribiera jejejejje... ya no debes enfadarte más jajajaj aquí la tengo espero que te sorprenda como me sorprendi a mi misma escribiendola y te guste lo que esta escrito jejej... no me mates antes de tiempo hermanita.. tengo otras historias que escribir además de esta y dejaría muchos finales sin concluir no? Jejeje bueno aquí tienes un poco más de este Naruto, del Rokudaime y de mis locuras... un besazo Nee-chan y nos leemos en el escritorio de al lado... lavida13, sippppppppp ya nacieron y son dosss jajajajja gracias por tus palabras como siempre, espero que este también te guste... cuidate kisss sayooooo, Nahi Shite, simplemente... Gracias... cuidate un besazo, nos leemos kissss...kotoko-98 ¡Gracias! Aquí se desvela qu ele pasa a naruto.. espero sorprenderte jejej noss leemos y gracias por tus palabras cuidate sayooooo...Kaliborn, Muchas gracias por tus palabras... por enviarme tus mejores deseos para que la continue... gracias por animarme... espero que la continuacion también te guste nos leemos cuidate sayooo...Aoi uzu, jajaj se te hizo pequeño? Pues siempre es la misma media de 14 o 16 pag de open office... jejejej... bueno aquí veremos a Minato y su reaccion con sus nietos jejejej y muchas cosas mas... espero que este te guste tambien y me dejes tu impresion jejeje cuidate kiss y gracias...
Lo siento si hay faltas de ortografía, intento corregirlas...y los dedazos, trato de corrergirlos todo lo que puedo, pero siempre se me escapa alguno.
Disclaimer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.
Summary: La gran cuarta Guerra ninja ha terminado. Naruto vuelve a Konoha tras una gran batalla. Todos sus amigos están a salvo excepto Hinata ¿Donde está? ¿Que le ha ocurrido? Tras encontrarla, un suceso extraño ocurre y alguien es devuelto a la vida ¿Quién es ese chico rubio que lo observa?
19 Con dos es suficiente
Naruto observaba detenidamente a sus dos varones dormidos en sus respectivas cunas, hacía bastante rato que se había despertado sintiendo unas extrañas nauseas y un dolor de cabeza punzante. Hinata yacía dormida sobre la cama del hospital, tan hermosa como siempre. Sin embargo, el verla allí, con los ojos cerrados y tan quieta, le trajo aquellos malos recuerdos a su mente. Naruto paseó nervioso por la habitación, temía tanto que ella volviera a dejarlo...
Escuchó un suspiro de los labios de su peliazul y caminó despacio sintiendose mareado. Al llegar al borde de la cama, cogió entre sus heladas manos la de Hinata y acarició su sonrojado rostro. El rubio depositó un suave beso en su frente y sonrió de lado.
-Hinata.- Susurró despacio.-¿Que te pasa?- Preguntó preocupado.
-Naruto.- La ojiperla abrió sus grandes y perlados ojos y sonrió a su marido.- ¿Que pasa?
-Has suspirado fuertemente.- Naruto acarició la mejilla de la peliazúl.-Creí que te sucedía algo, lo siento si te he despertado.
-Estoy bien.- Hinata le sonrió.- Solo estoy cansada.
Naruto se frotó los ojos un instante, su vista se había vuelto borrosa y aquello no era normal.
"-Naruto.- Kurama bramó en su interior.- ¿Por qué no has puesto ya remedio a esto?- Preguntó enfadado.- Nosotros no podemos curar la magia de esos ancianos.- Le espetó."
-¿Naruto?- Hinata se sentó en la cama al ver que los ojos de Naruto no la ubicaban y sus mejillas se volvian de un rojo intenso.-He de llamar a Tsunade o a Sakura.- Hinata cogió a Naruto del brazo y lo observó nuevamente.-Naruto.- Susurró al ver que el cuerpo de su marido flaqueaba sin respuesta alguna.
Hinata no tenía furza suficiente en aquellos instantes para sujetarlo. Se bajó de la cama y lo apoyó contra ésta intentando que no se callera al suelo.
"- Naruto.- Lo llamaron los bijus.- ¿Que te ocurre?"
-No lo sé.- Contestó al fin en voz alta.- Hinata.- Susurró.
-¡Que alguien me ayude!- Gritó la peliazul desesperada.
Los llantos de los pequeños no se hicieron esperar al escuchar el grito de su madre. La ojiperla intentaba que su marido no se cayera al suelo y lo sentía temblar bajo sus manos.
-¿Que ocurre?- Preguntó una enfermera entrando alarmada.-¡Oh!- Se tapó la boca al ver el panorama ante sus ojos.- Voy a avisar a la señora Tsunade.- Y tras aquellas palabras, salió corriendo de la habitación hacía el despacho de Tsunade.
-¡¿Que pasa aquí?!- La princesa miró la puerta al ver como se abria de golpe y chocaba contra la pared.
-Naruto.- Susurró con cara de horror la enfermera.- Hinata, los niños...- Su voz se apagó al ver como la rubia se levantaba rapidamente y mandaba a Shizune a buscar a Sakura.
-Ve y busca a Sakura.- Dijo la rubia.
-Si.- Shizune salió del despacho y corrió por los pasillos hasta encontrar a la pelirosa atendiendo a un shinobi herido en una misión.- Sakura, te necesitamos arriba.- Le indicó la ayudante de la Hokage.
-Yuhi.- Sakura miró a su compañera y le indicó que prosiguiera con aquel shinobi.- Luego volveré.- Le indicó saliendo de allí.
O-o-o-o
Hinata sentía que su cuerpo le fallaba, sus piernas habían comenzado a temblar y sus fuerzas a desfallecer. Ella todavía no estaba recuperada del parto aún y aquello la había puesto muy nerviosa. La puerta se abrió de golpe y ella suspiró al pensar que Tsunade ya estaba allí para ayudarla. Nas fuertas manos la sujetaron y la ayudaron a sentarse en el asiento que había al lado de la cama.
-Padre.- Susurró Hinata al ver que el cabeza de familia de los Hyüga acostaba a su marido en la cama.
-Hyüga.- Tsunade entró en la habitación y miró detenidamente al hombre de cabellos ebano y mirada perlada.
-Godaime.- Hiashi se giró y miró a su primogénita.-Hinata, vengo a verte y a conocer a mi nieto, y te encuentro de esa forma.
-Sakura.- La rubia miró a su alumna y a Naruto.- Debemos sacarlo de esta habitación, no sabemos lo que le pasa y no podemos arriesgarnos.
-Entendido.- La pelirosa se acercó a la cama y cargó a un inconsciente Naruto para llevarlo a otra sala.-Vayamos.- Antes de salir por la puerta, sonrió a Hinata.- Estará en buenas manos.- Y salió de allí siguiendo a la Godaime.
-¿Qué es todo esto?- Hiashi Hyüga miró seriamente a su hija.
-No lo sé.- Hinata agachó el rostro y se levantó despacio de la cama para acercarse a la cuna de sus hijos.-Me desperté y Naruto estaba casi inconsciente.
-¿Desde cuando?- Preguntó el lider del clan acercandose a la cuna y observando su contenido con el ceño fruncido.
-Desde que llegó de su misión.- Hinata sintió como sus mejillas se coloreaban al ver la penetrante mirada de su padre hacía sus hijos.
-Son dos.- Susurró Hiashi acercandose a la cuna por completo.- Dos varones.
-Si.- Hinata juntó sus dedos y comenzó a jugar con ellos nerviosamente.- El de cabellos azulados, se llama Jiraiya y tiene los ojos del clan.
-Ya veo.- Hiashi asintió con la cabeza mientras observaba al rubio.
-El rubio se llama Minato y tiene los ojos de su padre.
-Comprendo.- Hiashi estiró el brazo y acarició las mejillas de sus nietos.- Dos sanos varones.- Y su semblante se entristeció.-Hubiesen sido dos buenos sucesores del clan.
-Padre.- Hinata agachó el rostro y sintió que sus ojos se empañaban.- Lo siento tanto.
-Tú no debes sentir nada.- Hiashi se acercó a su hija y alzó su rostro dejandola confundida.- Fue mi decisión el expulsarte del clan.
-Nunca fui buena.- Susurró ella apartando la mirada del rostro de su padre.
-Eres fuerte, Hinata.- Hiashi soltó la barbilla de su hija.- Siempre lo has sido, siempre te has superado a ti misma con cada paso que has dado. Cuando terminó la guerra y te vi en aquella cama...- Poco a poco se acercó de nuevo a la cuna donde sus nietos yacían dormidos.-Creí que te perdería para siempre, entonces lo comprendí todo.
-Padre.- La ojiperla se deslizó hasta encontrarse a su lado y observó a sus dos hijos.
-Hinata.- Hiashi cogió la mano de su hija, pegandola a su pierna izquierda.- Prefiero tenerte lejos de casa, que no seas la heredera del clan, y protegerte a distancia... antes que perderte para siempre. Siempre he sido muy estricto con vosotras dos, tal vez no haya sido nunca un buen padre, pero dicen que rectificar es de sabios.
-Nunca fuiste un mal padre.- Hinata apretó su mano contra la de su progenitor.-Solo cumplias con tu deber.
-Y lo seguiré haciendo hasta que pueda.- Hiashi miró por ultima vez a sus nietos y después miró el rostro de su hija una vez más.- Por eso hice lo que debía hacer, nunca dejaré que el clan utilice a tus hijos para sus fines. Ellos tal vez sean como tú, o tal vez sean como su padre. Puede que hereden el Byakugan, el poder del Kyübi, o no sean nadie el día de mañana, pero son mis nietos.
-¿Ocurre algo en el clan?- Hinata frunció el ceño al leer entre lineas aquel mensaje.
-Todos los clanes buscan un poder infinito.- Hiashi suspiró negando con la cabeza.- Hinata, hay alguien que esta informando fuera de la villa de nuestras salidas y entradas. Los ataques no son por casualidad y creo que esta en el clan Hyüga el traidor.
-¡No!- Hinata se tapó la boca con las dos manos soltando el agarre de su padre.- No puede ser, nosotros siempre servimos a Konoha con orgullo y sabiduría.
-No puedo decir nada más.- Hiashi se encaminó hacía la puerta y sonrió por primera vez con tristeza.- Tan solo mantente alejada del clan. Manten alejados a tus hijos, pero sobretodo... manten a Naruto a salvo.- Y tras aquellas palabras, Hiashi desapareció de aquella habitación dejando a una muy confundida Hinata.
O-o-o-o-o
Sakura observaba como poco a poco la fiebre del rubio hiperactivo descendía. La pelirosa estaba empapada de sudor y sentía que su cuerpo estaba agotado. Ella y Tsunade habían pasado más de dos horas intentando encontrar el porque de la situación. Naruto jamás se había puesto enfermo de gravedad, y mucho menos desde que era portador de ocho bijüs en su interior.
-¿Encuentras algo?- Preguntó la pelirosa aún alarmada.
-No.- Tsunade negó con la cabeza, a la misma vez que veía a un todavía sonrojado Naruto.
-No entiendo como a él le puede suceder esto.- Los ojos jade de Sakura se nublaron.-¿Por qué le hacen a él estas cosas?- Y miró a su maestra con duda en sus ojos.
-Sakura.- La princesa acarició los rubios cabellos de Naruto y miró a su alumna.- Esto nunca va a acabar.- Admitió al fin.- Siempre va a haber gente con ansia de poder.- Esta vez miró con tristeza al que para ella era algo más que un simple shinobi.-Naruto es como un...- Golpeó su barbilla dudosa.- No sé como explicartelo a ti.- Suspiró.- Siempre lo protegeré con mi vida, pero para eso debo estar dispuesta a todo. Ellos buscan los Bijüs que habítan en su interior, y harán lo que sea necesario para lograrlo.
-Me niego a ello.- Sakura sacudió la cabeza de lado a lado.- Hemos sobrevivido a la cuarta guerra.- Sus manos se cerraron con fuerza.- No conseguirán nada de Naruto.
-Necesitamos saber que es lo que le hicieron.- La princesa miró nuevamente a Naruto.- Debimos prestarle atención antes.
-Yo sé lo que le pasa.- La puerta se abrió de golpe y por ella entró Minato.- El anciano que nos cruzamos en el camino.- El Yondaime Hokage se posó al lado de su hijo.-Ese anciano golpeó su brazo con delicadeza.- Y levantó la manga de su hijo.- Algo le debió de hacer.- Ya he avisado al Rokudaime.
-Premio.- Susurró la Godaime.-Sakura.- Su tono de voz se volvió impaciente.- Necesito tu Chakra, ahora.- Exigió.
-Si.- Sakura se acercó a la rubia y tendió sus manos junto a las de ella.
-Estaros muy quietas.- Minato se acercó y comenzó a trazar sellos con sus manos.-Debo sellarlo.
-¿Sabes lo que és?- Preguntó Tsunade con la ceja alzada.
-Es un sello de extracción.- Minato colocó la punta de sus dedos sobre el brazo de su hijo.- Quieren extraerle los Bijüs sin matarlo.- Buscó con sus pupílas azules las doradas de Tsunade.-Había oído de ellos antes de morir, pero jamás creí en sus leyendas.
Un grito desgarrador sonó en aquella habitación. Los ojos azules de Naruto se abrieron de par en par y sintió como su brazo le ardía ante el contacto de los dedos de su padre. Minato cerró en aquel instante los ojos susurrando palabras inentendibles para ellos.
-Ya está.- Minato sonrió a su hijo.- Todo ha acabado, Naruto.- Y acarició suavemente sus cabellos al verlo caer nuevamente en la inconsciencia.- Gracias por prestarme vuestro Chakra.
-Te veo más a fin con él.- Sakura lo miró duramente.
-Recordé todo.- Minato agachó un poco la mirada.- Todo lo que ha sufrido mi hijo, nuestro encuentro en su interior... Todo.- Alzó la cabeza y sonrió como solo él sabía hacer.- Le debo mucho.- Admitió.- Es tal y como su madre deseó que fuera, es mi hijo.
-Es un buen chico.- Tsunade se dirigió hacía la puerta y la cerró con seguro al escuchar pasos fuera.- Todo lo que se propone, lo consigue.
-Menos traer de vuelta a...- Sakura fue cortada por la dura mirada de la Godaime.
-No podemos permitir que los ancianos toquen de nuevo a mi hijo.- Minato miró con preocupación al Jinchüriki.-No permitiré que le hagan nunca más daño.
-Eso es imposible.- Aseguró Tsunade.- Kakashi hará todo lo posible y lo conseguirá, estoy segura de ello.
-Le enseñaré todo lo que sé.- Minato ladeó la cabeza.-Lo volveré a proteger con mi vida, sabrá las técnicas de los Uzumaki y las técnicas de los Namikaze.
-Minato.- La princesa miró con preocupación al Yondaime.-No te has de sentir...
-No me siento de ninguna forma.- El rubio se giró y tras quitar el seguro de la puerta, salió de allí sin mirar de nuevo atrás.
-Culpable.-Sakura miró con los ojos abiertos de par en par al rubio que yacía dormido sobre la cama.-Minato se siente culpable por haberlo dejado solo cuando era un bebé.
-Él y Kushina salvaron esta villa.- Tsunade se acercó a Naruto y le tiró un vaso de agua a la cara.-Nadie abandonó a nadie.
-¡Vieja!- Naruto se levantó de un sobresalto.- Esta fría.
-No seas vago.- La Godaime tiró del rubio.- Ve con Hinata a descansar y mañana por la mañana podreis iros a vustra casa los cuatro juntos, y ...Naruto ¡No me llames vieja!- Y golpeó la nuca del rubio.
-Los cuatro.- Sakura sonrió a su amigo.- Ahora sois tres Uzumaki, que peligro para esta villa.
-Que graciosa.- Naruto se levantó de la cama y miró a la vieja Tsunade.-¿Qué me había sucedido?
-Nada que no hayamos podido controlar.- Pronunció en voz alta Sakura.
-Por ahora.- Susurró la antigua Hokage sin que llegara a los oídos del rubio.
-Bien.- Naruto salió de aquella sala para ir con su nueva familia.
-Espero que todo salga bien.- Sakura miró a su maestra.- Y que Minato y él aprendan de cada uno lo mejor.
-El Yondaime Hokage, sabe lo que hace.- Tsunade sonrió a su alumna.- Ya lo verás.
O-o-o-o
Kakashi y Minato observaban tras la puerta como el rubio hiperactivo se acercaba a la cama de su mujer y sonreía de oreja a oreja.
-Hinata.- El rubio sonrió al ver a su mujer dormida nuevamente con los dos niños entre sus brazos.- Descansa.- Y besó la frente de la peliazul y la de sus hijos. Tras aquella acción, el rubio quedó dormido al intante en la cama de al lado.
-¿Crees que todo saldrá bien?-El peligris miraba a su antiguo maestro con curiosidad.
-Creo que...- Minato miró seriamente a aquel que una vez adoró como alumno.- No, lo sé.- Afirmó muy seguro.- Estoy seguro de ello, el rayo amarillo de Konoha será mi hijo.
-¿Le vas a enseñar las técnicas de sellado del clan Uzumaki?- Kakashi sonrió bajo la mascara.
-Le enseñaré todo lo que sé, sin que tenga que usar a Kurama.- Minato golpeó suavemente el hombro de Kakashi.- Mañana iré a su casa y le diré lo que planeo, no voy a permitir que le pongan nuevamente un dedo encima a mi hijo, Kushina no me lo perdonaría jamás.
-¿La echas de menos?- Kakashi miró con tristeza al Yondaime.
-Kashi.- Minato llamó cariñosamente al Rokudaime, como lo hacía cuando el peligris tan solo era un niño.- Me ha costado aceptar esta realidad, vivir sin mi mujer y aprender a sobrevivir aquí. A veces deseo verla, pero entonces recuerdo que tengo la oportunidad de estar con nuestro hijo.- Y sonrió alegremente.
-Si.- Kakashi asintió y desapareció en una nuve de humo.
-Naruto.- Minato observó a su hijo antes de desaparecer como un rayo amarillo.
O-o-o
Naruto observaba las cunas de sus hijos con pereza, no estaba acostumbrado a tratar con niños pequeños y aquello lo estaba abrumando. Hinata ya lo había reñido un par de veces por entrar gritando a la habitación con su habitual hiperactividad. Sus azules pupilas estaban clavadas en Jiraiya, un deje de tristeza surcó su rostro por un instante "Cuanto le hubiese gustado que Ero-Sennin los hubiese conocido"
-Naruto.- Susurró Hinata al ver la tristeza en su marido.-¿Que ocurre?- Se acercó a él y acarició las marcas de sus mejillas.
-Estaba observando a Jiraiya.- Suspiró rendido.- Pensaba en cuanto le hubiese gustado a Ero-Sennin conocerlos.
-Jiraiya estará orgulloso de ti, esté donde esté.- Hinata besó suavemente sus labios.- Ahora dejalos dormir y vayamos un rato al salón, tenemos visita.
-¿Visita?- El rubio arrugó el ceño y salió de la habitación con paso decidido hacía el salón.
Hinata les echó un último vistazo a los pequeños y sonrió satisfecha, al fin estaba con Naruto... al fin tenía su propia familia. La ojiperla salió de allí para seguir a su marido y observar la reacción del rubio al ver de quien se trataba la visita.
Naruto entró en la sala y sus ojos se agrandaron al ver de quien era. Unos cabellos rubios y una ancha espalda, apareció ante sus ojos.
-Hola.- Minato se dio la vuelta al escucharlo y lo saludó con una sonrisa, a la misma vez que movía su mano de lado a lado en señal de saludo cortés.
-Buenas tardes.- Naruto se acercó a él y se rascó la nuca con algo de duda.-¿Que se te ofrece?- Preguntó con duda.
-Ha venido a conocer a sus nietos.- Susurró Hinata detrás de su marido.
-Ahora estan durmiendo.- Susurró aún sorprendido.
-Ahora es cuando son tranquilos ¿no?- Minato sonrió a su hijo y se acercó a pasos agigantados.- Yo no puedo opinar mucho.- Posó la mano derecha sobre su hombro.- Pero puedo imaginar.- Y sonrió con tristeza.
-Son tranquilos los dos.- Hinata sonrió al Yondaime.-Lo siento mucho.- Y sonrió tristemente al hombre que suponía que de una forma u otra, era su suegro.-Pero la vida te ha dado otra oportunidad.
-¿Qué me he perdido?- Naruto arrugó su ceño y miró a su mujer.- No entiendo nada de esta conversación.
-Voy a prepararles el biberón, los dejaré solos un buen rato.- Y sin decir nada más, Hinata salió de allí hacía la cocina.
Minato sintió que aquel silencio podía cortarse con un kunai afilado. Cerró los ojos y suspiró antes de mirar nuevamente al muchacho que tenía ante él.
-Me alegro de que todo hubiese salido bien.- Clavó su mirada azúl ante la de su hijo.-¿Estas bien?- Preguntó preocupado al ver las sonrojadas mejillas de su hijo.
-S-si.- Titubeo el rubio menor.- Solo es cansancio.
-Naruto.- Minato le indicó que lo siguiera al sofá más cercano.- Tus hijos nacieron ayer, aún no debes estar tan cansado...creo.
-No es por los niños.- Naruto se sentó al lado de su padre y sintió algo extraño recorrer su pecho.- No sé que me pasó ayer.
-Naruto.- Minato sintió que los nervios lo devoravan.-Tengo algo que proponerte y espero que lo reconsideres muy bien.
-¿Qué es?- Naruto arrugó su ceño y miró con duda al Yondaime Hokage.
-Eres mi hijo.-Minato arrugó su ceño.- Creo que es hora que aprendas todas las técnicas de tu madre y las mías.
-¿En serio?- Preguntó el rubio hiperactivo.-Woa.
-Preferiría empezar a entrenar cuanto antes.- Minato miró hacía la habitación donde se encontraba Hinata con lo spequeños.- Por todos vosotros, para que tengas lo que yo no pude tener.- Minato miró el suelo unos segundos.
-Lo haré.- Naruto sonrió a su padre.- Me encantará que tú seas mi maestro, Yondaime Hokage.- Naruto sintió que sus mejillas se coloreaban.- Padre.
-Nos vemos mañana en el campo de entrenamiento siete.- Minato se levantó con una sonrisa en su afable rostro y se dirigió a la habitación de los niños.- Ahora me gustaría conocer a tus hijos.- Tragó pesadamente y miró a su hijo.- A mis nietos ¿no?
-Si.- Naruto se rascó la nuca y entró en la habitación seguido de su padre.- Ven conmigo, padre.
-Hola.- Hinata sonrió al ver a aquellos dos rubios perfectos.- Estan despiertos los dos.- Y se levantó de la cama con el pequeño Jiraiya entre sus brazos.- Este es Jiraiya.- Y lo dejó en los brazos de su abuelo.
-Jiraiya.- Minato miró a su nieto y después a su hijo.- Mi maestro, nuestro maestro.
-Ero-Sennin, era muy especial.- Susurró Naruto acariciando los azulados cabellos de su hijo.-Es un Hyüga.- Y rió al ver como su hijo abría sus enormes ojos blancos.
-Si.- Minato lo dejó en los brazos de su padre y miró al pequeño que Hinata le tendía.-¿Y este es?- Preguntó cargandolo entre sus brazos.
El pequeño que yacía quieto y casi dormido, se parecía demasiado a su padre. Minato lo observó buscando las marcas en sus mejillas.
-No tiene marcas.- Hinata se tapó la boca divertida.- se parece más a ti.- Y señaló a Minato.-Se llama como tú.
-Mi-na-to.- El Yondaime cogió la pequeña mano del bebé rubio y sonrió.-¿Por qué le habeis puesto mi nombre?- Preguntó arrugando su ceño.- No...
-Eres mi padre.- Naruto sonrió al Yondaime.- Su abuelo.- Y señaló al niño.- Además, se parece más a ti que a mi.- Y volvió a reir divertido.
-Gracias.- En aquel preciso momento, Minato miró a sus nietos, a su hijo y a su nuera. Tenía una pequeña familia.- Mi pequeña familia.- Susurró acariciando el rostro del pequeño Minato.
-¿Por qué no te quedas a cenar con nosotros?- Preguntó Naruto sorprendiendolo.
-Si.- Hinata rió.- He hecho Ramen.- Y dejó al pequeño Jiraiya en la cuna.- Pasame a Minato, ya esta casi dormido.- Y el Yondaime obedeció.
-No puedes decir que no.- Naruto empujó a su padre hacía la cocina.-Sobra mucho Ramen, además es mi comida favorita e Hinata lo hace demasiado bien.
Al escuchar aquellas palabras, Hinata se sonrojó. Al llegara la cocina, los tres se sobresaltaron al encontrar a alguien sobre la repisa de la ventana en cuclillas.
-Rokudaime Kakashi.- Minato sonrió a su alumno.
El peligris alzó la mano en forma de saludo y se adentró en la cocina. Tras acercarse a todos, miró a Hinata con una sonrisa bajo su mascara. Su único ojo visible se arqueó en armonía.
-¿Como estais?- Y miró de reojo a Naruto.
-Estamos muy bien.- Naruto se rascó la nuca con la mano derecha y la barriga con la izquierda.- Ahora tenemos hambre.
-¿Gustas?- Hinata le señaló un asiento al antiguo maestro de su marido.
-No.- Kakashi negó con la cabeza.- Solo venía a ver como estabais y a ver si Minato volvía a casa a cenar.
-Verás.- Minato se sonrojó y miró los tazones de Ramen.- Estoy cansado de la comida de lata.- Y rió para quitarle hierro al asunto.- Me apetece algo casero.
-Oh.- Kakashi se dio la vuelta y se encaminó de nuevo a la ventana.-Entonces me voy, aún me queda mucho papeleo de Hokage por arreglar y firmar.
-Quedate.- Pidió Naruto sonriendo y frotandose las manos.
-Vamos, Kashi.- Le pidió Minato sonriendo.- Al fin y al cabo es nuestra pequeña familia.
Tras aquellas palabras, Kakashi tembló de los pies a la cabeza y se giró sonriendo bajo la mascara, jamás había podido decirle que no a su maestro, y aun que ahora él fuera mayor que el rubio Yondaime y el Hokage de Konoha, le pasaba absolutamente lo mismo.
-Esta bien, gracias.- Kakashi se sentó enfrente de Naruto y miró a todos mientras cogía los palillos.- Que aproveche.- Y tras aquellas palabras, colocó los dedos en el borde de la mascara.
"-Esta la tenemos ganada.- Comentó Naruto a los Bijüs.-Gané la apuesta de años atrás, voy a ser el primero del equipo siete en ver su rostro."
"-No cantes victoria antes de tiempo.- Rió Kurama en su interior.-Y no apartes la vista para nada de él, es solo un consejo."
-Que aproveche.- Minato miró divertido a su antiguo alumno, él había visto su rostro infinidad de veces cuando era su maestro, pero al ver la cara ansiosa de Naruto e Hinata, se dio cuenta que ellos no.
Kakashi descendió poco a poco la mascara dejando al descubierto aquello que no le agradaba mostrar. Hinata se atragantó con sus fideos y Naruto lo observó detenidamente.
-Creí que tendrías algun defecto.- Dijo al fin el rubio hiperactivo.- Cuando eramos Gennin, apostabamos a que tendrías morros grandes, o cosas por el estilo.- Se rascó la nuca y se llevó unos fideos a la boca.
-Eres guapo.- Hinata se sonrojó ante sus palabras.-¿Por qué ocultas así tu rostro?- Preguntó entre dientes avergonzada.
-Dejarlo en paz.- Minato miró con reproche a su hijo y a su nuera.- Es algo personal.
-Es una larga historia.- Susurró Kakashi admirando los fideos en sus palillos.- Muy larga. Algún día puede que os la cuente.- Y tras aquella spalabras, terminó su tazón de Ramen y se subió nuevamente su mascara.- Espero que quede entre nosotros.- Y miró a Naruto.- Nos vemos.- Y tras aquellas palabras, salió por la ventana.
-Me voy con él.-Minato se levantó e hizo una reverencia con la cabeza en señal de despedida.
-Cada día son más raros.- Hinata sonrió a su marido.
-He ganado.- Susurró el rubio con una sonrisa.-He ganado y no puedo decirselo a Sakura.-Y cerró su ojo derecho en señal de descontento.-Que rabia.- Y sonrió a su mujer.-Bueno, tú estas de testigo que así ha sido.- Y se levantó de la mesa para ayudarla a recoger las cosas.
O-o-o
El sol ya estaba en lo más alto y Minato caminaba de un lado a otro del campo de entrenamiento, eran más de las doce dle medio día y su irresponsable hijo no había aparecido. Se sentó bajo un árbol y decidió esperarlo un poco más. Poco a poco sus azulados ojos fueron cerrandose y recordó el rostro de sus nietos.
-Kushina.- Susurró al viento.- Ojala estuvieras aquí conmigo y vieras a tu hijo.-Apretó las manos sobre la hierba llevandose consigo algunos trozos de pasto.-Tus nietos son hermosos y todos son felices ahora.- Y sonrió al cielo.- Te echo tanto de menos, mujer.
-Ella debe estar orgullosa de ti, hayá donde este.- La voz de Naruto le hizo sobresaltarse.- En estos moemntos, me alegro tanto de que estes conmigo, papá.- Y el rubio menor se sentó a su lado.
-Y de ti, Naruto.- Minato cogió la mano de su hijo entre las suyas.- Kushina puede descansar tranquila donde esté, eres el mejor hijo que pudimos también me alegro de estar contigo, siento mucho como te traté al principio.
-Sin rencores.- Naruto se levantó y sonrió a su padre mostrandole su pulgar.- Seré el próximo Hokage y necesito que me ayudes a ser mejor.
-Eso dalo por hecho.- Minato se levantó y miró a su hijo a la cara seriamente.-¿Que te ha ocurrido?- Preguntó divertido.- Tienes unas ojeras horribles.
-Eso de no dormir, no va conmigo.- Naruto miró el cielo.- Los niños se despiertan demasiado.
-¿Vas a tener más?- minato se alejó de él lo suficiente para crear unos clones de si mismo.
-Con dos es sufiente, creo que si sobrevivo a su mayoria de edad, ya habré hecho bastante.- Y rió siguiendo a su padre.
-Debes de ser el próximo Hokage, así que debes durar mucho.-Minato se agachó en el suelo y le indicó a Naruto que se acercara a él.- He avisado a varios Anbu para que se acerquen a la zona sigilosamente, ahora te enseñaré a detectar a tus enemigos en la distancia.
-¿Y después?- Preguntó ansioso el rubio.- Eso no parece muy interesante.
-No seas tan ansioso, Naruto.- Minato le indicó lo que debía hacer para detectar a sus enemigos.- Poco a poco y paso a paso.
-Esta bien.- Naruto imitó los sellos que su padre le mostraba y posó su dedo índice en el suelo así como lo había hecho el Yondaime Hokage.-No siento nada.
-No vale usar el poder de Kurama.- Minato lo miró seriamente así que aplicate y aprende, aún te falta mucho para poder utilizar esto.- Y le enseñó un Kunai de tre spuntas.- Te enseñaré la técnica del Hahiriashin no jutsu más adelante, pero primero concentrate en esto.
-Esta bien.- Naruto cerró sus ojos por un instante y calculó el Chakra que provenía de diferentes lugares.- Son cinco.- Susurró más para él mismo.- Vienen tres por el norte y dos por el este.
-Eres bueno.- Minato colocó su dedo índice en el suelo.- Pero concentrate un poco más.
-Si.- Naruto asintió seriamentemente y volvió a aplicar la nueva técnica.- Viene uno más por el sur.
-Ahora si.- Minato sonrió a su hijo.- Progresas adecuadamente, pronto serás el nuevo rayo amarillo de Konoha.
-Pronto seré el nuevo Hokage.- Naruto dio un salto de alegría y miró divertido a su padre.- Lo siento.- Agachó el rostro al ver la seriedad de Minato.
-Naruto.- Minato suspiró al aire.- Esto va a ser muy largo.
Padre e hijo se pusieron a entrenar duramente. Naruto sintió que al fin estaba siendo correspondido por la vida, su padre estaba a su lado enseñandole sus técnicas, en su casa estaba su mujer esperandolo con sus hijos. Lo único que le faltaba, era reencontrarse con su mejor amigo.
¿Donde estas ahora, Sasuke? Se preguntó el rubio hiperactivo durante las siguientes horas...
o-o-o-o
Solo se escuchaba el ruido de sus ropas al correr, debía avisar inmediatamente de todo aquello que había descubierto. Tras poner a su mujer, y a su nieta a salvo, sintió la necesidad de ir a avisar a la Godaime Hokage. Sus pulmones le dolían de la carrera, pero debía hacerlo o estarían en un grave problema.
Conforme corría, pudo divisar las puertas de Konoha a lo lejos y sonrió. Pronto estaría a salvo y podrían ir a buscar a su pequeña familia. Sus ojos claros se fruncieron al ver a dos personas en la puerta y rezó para que no lo detuvieran, solo tenía que llegar hasta el despacho de la Godaime.
O-o-o-o-o
Izumo y Kotesu estaban en su puesto de trabajo cuando vieron una mancha borrosa aproximarse hacía la villa. Los dos salieron de la caseta y se colocaron al lado de la puerta, aquello no era normal en Konoha, no después de la cuarta guerra y el ataque de aquellos renegados.
-¡Godaime Hokage!- Gritó un caballero de cabellos blancos al pasar como alma que lleva el diablo por la puerta.
-¿Has visto lo que yo he visto?- Preguntó Izumo a Kotesu.
-He visto un anciano con las ropas casi por encima de las rodillas y gritando por la princesa Tsunade.- Kotesu observó como el anciano desaparecía ante sus ojos.
-Avisemos a la torre Hokage.- Izumo desapareció en una nuve de humo y apareció en la puerta del Rokudaime.
-¡Tsunade Hokage!- El anciano gritaba sin cesar por las escaleras.
¿Como había podido ese hombre evadir la protección de Konoha y entrar a esa velocidad a la torre?
-Hola.- Saludó el anciano parado en la puerta frente a Izumo.-¿Tú no eres el de la puerta?- Y lo señaló con su bastón.- Necesito hablar con la princesa Tsunade ahora. La Godaime debe escucharme, es de suma importancia.
-La señora Tsunade ya no es la Godaime.- Informó Izumo.
-¿Que está ocurriendo aquí?- Una perezosa voz sorprendió al anciano.
-Rokudaime.- Izumo hizo una pequeña reverencia ante el peligris.
-¿Rokudaime?- El anciano frunció su ceño y suspiró.- Creo que me he perdido mucho en dos años, pero aún así, tengo muchas cosas que contar de suma importancia para Konohagakure.
-Esta bien.- Kakashi fijó su único ojo vsible sobre aquel anciano, su aspecto se le hacía muy familiar.-¿Le conozco de algo?
-Mi nombre es Yaroi.- Se presentó el anciano.- Y vengo a pedir protección para mi pequeña familia y a informar de un ataque a Konoha.
Kakashi se quedó sorprendido ante las palabras del viejo Yaroi, sabía que aquel anciano le sonaba de algo, pero... ¿De qué?
